Historia larga La generación de los caídos

Tema en 'Novelas' iniciado por HadasaCarolina, 11 Mayo 2022 a las 2:29 AM.

  1.  
    HadasaCarolina

    HadasaCarolina Cogito, ergo sum

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    Escritora
    Título:
    La generación de los caídos
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    2073
    Huida


    En un bosque denso se encuentra una guarida custodiada en el exterior por tres mujeres armadas con lanzas y flechas de aspecto rudo e intimidante mientras que se oían gritos desgarradores en su interior.
    La dueña de la voz agonizante era la reina depuesta de la amazonia, una poderosa amazona verde (denominadas así por su peculiar cabello y sus poderes curativos), que en ese momento no podía hacer gran cosa por sus dolores de parto además de estar atada con cadenas y presentaba heridas y cortes de un obvio maltrato físico.
    Frente a ella e impasible a su dolor estaba una mujer adulta idéntica a ella pero con el cabello rubio, que miraba la escena asqueada.

    -No vas a aguantar mucho tiempo, tarde o temprano o temprano tu hijo caerá en nuestras manos.Da igual lo que soportes al final nacerá.

    -Nunca la conseguirás Neit… - dice mientras se retuerce de dolor -. Será sobre mi cadáver.

    -No sabes cuántas ganas tengo de que eso ocurra – sonríe con maldad -. Pero él quiere que vivas… por ahora.

    -Sois el uno para el otro ambiciosos de poder… pero mi hijo no os va ayudar en vuestros planes malvados… mi hijo no será como vosotros… no será como su padre…

    -Mi hermanita siempre tan ingenua… pobre Tea… siempre teniendo esperanzas donde no se debe por eso le elegiste por tonta – se ríe descaradamente de la situación, de pronto su mirada cambia a una fría y cruel -. No me voy a quedar a escuchar tus lamentos de niña tonta, y me da igual lo que dijo él sobre ti, si no eres capaz de traer al mundo a ese bastardo yo misma te lo saco.

    La rubia sale alterada y decidida del lugar para buscar unas herramientas y lograr su cometido. La joven Tea no dispuesta a esperar sentada su muerte, reúne fuerzas de donde puede y activa sus habilidades de traspasar cuerpos sólidos, logrando librarse de las ataduras cosa que le provoca un dolor tremendo y sangra un poco.

    Cada vez que usaba en ese momento sus habilidades se incrementaba el dolor y sangraba pero era mejor aguantar y escapar que esperar a que la corten en pedazos. Usa toda la fuerza posible para traspasar la guarida y encontrarse sola en el denso y frondoso bosque, donde trata de huir a pesar del dolor, ya un poco más alejada usa sus últimas fuerzas para dar a luz. Cada vez que pujaba sólo podía sentir cómo el alma se desprendía de su cuerpo pero trataba de aguantar y proteger a su bebé.

    No se tarda mucho en oír un llanto fuerte e insistente del recién llegado, la joven madre sonríe aliviada y le revisa con cuidado dándose cuenta que era una niña saludable, acaricia el escaso pelo verde de la pequeña y a tientas corta el cordón umbilical,abrazando con cuidado a la niña.
    Por fortuna del destino por el bosque pasaba un explorador que al escuchar el llanto de un neonato se acerca con cuidado hasta el lugar, encontrándose con una escena impactante de una madre aparentemente dormida con una bebé en los brazos mientras la amamantaba, se acerca a un más y verifica el pulso de la mujer.

    -Por los dioses… esto es espantoso…

    Toma con cuidado a la niña, que parecía estar quedándose dormida. Observa una vez más a la madre fallecida y se le oprime el corazón «la protegió hasta el final » pensó con tristeza.
    Sin esperar a más, se da prisa en alejarse del lugar y de aquel bosque maldito.

    Mientras tanto en la guarida, Neit se encuentra sentada pensativa mientras acaricia su espada afilada, sin darse cuenta se corta pero eso no afecta a su actividad. De pronto se adentra al lugar un hombre adulto, alto, robusto, de cabellera blanca y abundante, de facciones atractivas, con una imponente armadura dorada y una mirada oscura vacía desprovista casi de vida, al notar ella su presencia se levanta y hace una reverencia.

    - ¿Y bien?

    - Nada salió como planeamos – dice mientras sigue inclinada.

    -¿Los mataste verdad?

    -¡Por supuesto que no mi líder y rey! Jamás iría en contra de sus órdenes, pero subestimé a Tea y ella lo aprovechó para huir – eleva con cuidado el rostro para caer en la mirada de su líder - Pero le prometo que la encontraremos y…

    El líder hace un gesto para evitar que siga hablando y voltea hacia la puerta.

    -Puedes pasar…

    Tras esas entra una de las guerreras de la guarida y se inclina.

    -Presiento que traes noticias.

    -Mi rey y líder…hemos encontrado el cadáver de la reina Tea… pero el niño… no estaba junto a su cuerpo.

    Neit escucha horrorizada la noticia mientras el líder sigue impasible.

    -¡Vaiken te juro que le voy a encontrar! Voy a encontrar a tu hijo… te lo prometo, por favor… dame otra oportunidad.

    -Deja de ser tan irritable – espeta con un tono firme -. Tea siempre fue más fuerte que tú, pero me has mostrado una vez más lo débil que eres al no poder someterla ni estando ella al límite de sus fuerzas. No me voy a concentrar en tus errores mujer débil, tengo un plan y va a cumplirse con o sin tu ayuda.

    -Sí, líder – dice cabizbaja.

    -Si el niño ha desaparecido es porque alguien se lo ha llevado, a menos que… no, es imposible las amazonas verdes no tienen el gen de crecimiento acelerado. Lo más probable es que se lo llevaran y sólo pueden ser enviados de algunos de los reinos que tratan de ubicarnos. Así que tu próxima tarea sería saber qué le pasó al niño si tienes que consultar a Mwana te lo permito pero ante todo debes informarme.

    -Entendido.

    - Bien, por otra parte debes cambiar de escondite y cuando acabes encuéntrame en la zona oeste. Te estaré esperando, no me defraudes.

    Todavía temerosa asiente ante las exigencias de su líder, este último termina por irse con paso firme y sin escolta. Las dos guerreras respiran aliviadas de que la imponente presencia del líder abandonara el lugar.

    -General Neit, qué hacemos con el cuerpo.

    -Llévenlo a la siguiente guarida, luego vendré a absorber su savia, primero debo ir al reino del Sol en busca de Mwana, vosotras seguid buscando por el bosque al niño y tratad de no entrar en ningún reino, estamos en alerta.
    Entendido – asiente y sale del lugar para cumplir las órdenes.


    *reino de la naturaleza*


    En uno de los del castillo, se halla una mujer de cabello rizado castaño, ojos oscuros y vestida de ropas elegantes, tumbada en la cama con dolores de parto mientras que es asistida por varias sirvientas que van de un lugar a otro intentado encontrar la manera de aliviar el dolor de aquella dama, y tenerla lo más cómoda posible mientras era atendida por un médico.

    De pronto irrumpe en el lugar un hombre adulto de estatura media y cabello oscuro que era adornado por una lujosa corona de oro, tenía la mirada desesperada. El médico sale de su lugar y se acerca al recién llegado y hablan en voz baja.

    -No hemos conseguido nada, no hay ninguna amazona verde cercana al reino, y el rey de amazonia dice que en su reino no queda ninguna… todas se marcharon y viven como ermitañas, si queda alguna viva. Nadie sabe dónde.

    -En ese caso tendré que operar a la reina para poder salvar a su hijo, es muy lamentable… la reina no podrá salvarse, la enfermedad es desconocida y afecta de manera mortal no sé si…

    -Haga todo lo posible, por favor.

    El médico asiente ante la petición del rey que le miraba con una chispa de esperanza.

    Tras hablar con el médico, no tarda en acercarse a su amada para tratar de consolarle. Al verlo llegar a ella con la mirada perdida, deja de aguantarse el dolor y comienza a sollozar pues sabía que ya no había esperanza para ella.

    -Dan, Cuida de nuestro hijo – se expresaba entre lágrimas.

    -Evelyn no va a pasarte nada ¿me entiendes? Nada, vas a estar bien y tendremos juntos a nuestro hijo. Tienes que vivir y quedarte conmigo… debes vivir.

    El rey tampoco se resiste a la emoción y se desatan las lágrimas cautivas de su corazón, no quería rendirse, quería seguir luchando para salvar al amor de su vida, pero tras meses de búsqueda nada había dado frutos. La tristeza y desesperación les había arrebatado sus vidas desde que la reina desarrolló esa enfermedad extraña durante el embarazo, y le estaba costando admitir que ya no había esperanza.

    La conmovedora escena emociona al médico, no podía comprender que dos seres que se amaban tanto tuvieran que despedirse demasiado pronto, trata de recomponerse y se aproxima al rey, triste o no por la querida reina debía ser fuerte para salvar al futuro heredero del trono.

    -Su majestad…

    No termina de hablar pues es interrumpido por la impetuosa forma de entrar de uno de los soldados de la guardia del rey, que emocionado hace una torpe reverencia, el mandatario a penas le presta atención.

    -Su majestad, la encontramos… tenemos a una amazona verde.

    Esas palabras conmueven en gran manera al rey y a todos los presentes.

    -¡Doctor!

    -¡Enseguida mi rey!

    El médico y el rey salen de la alcoba de la reina y se dirigen al salón del trono donde se encuentran con un joven hombre de una edad ligeramente mayor al del rey, de cabello corto oscuro, ojos verdes y con un bebé, de un cabello verde llamativo, en brazos, de su ropa destacaba su camisa de mangas cortas y varios bolsillos de color marrón que le identificaba como explorador.

    -Su alteza, soy un explorador y…

    No termina de presentarse cuando el médico le quita con delicadeza a la niña de los brazos, y sale deprisa del salón del trono.

    -Disculpa por las prisas pero estamos en una situación crítica.

    -No tiene por qué explicarse su alteza, espero que mi aporte haya servido de algo.

    -Tendrás una recompensa por tus esfuerzos.

    -No puedo mi señor, el mérito no es mío.

    - ¿Dónde encontraste a la niña?

    El explorador tarda un poco en responder recordando la dolorosa forma que se encontró con la pequeña.

    -La encontré en el bosque, en brazos de su madre muerta.

    El rey le observa con expectación, había escuchado del gran poder de las amazonas verdes, qué pudo haber hecho que un ser tan poderoso se encontrara en esa situación.
    Se quedan un momento en silencio esperando noticias sobre la reina.
    Mientras el rey sigue indagando en sus pensamientos sobre la situación de la niña el médico entra emocionado.

    -¡Su majestad! ¡es un milagro! Solo tuve que transferir un poco de sangre de la pequeña a la reina y se curó al instante y ha dado a luz a un precioso niño saludable.

    El rey impresionado por lo que estaba ocurriendo sonríe agradecido y se deja caer sentado en su trono le costaba mantener la emoción, y sin esperar a más se levanta y casi corriendo va a ver a su amada y a su hijo.

    -Me alegra que todo hay salido bien – comenta el explorador.

    -Ha sido gracias a usted, los dioses le han usado para esta gran obra.

    -Los dioses… eso es bueno.

    El explorador se voltea y se dirige hacia la salida cosa que sorprende al médico que trata de detenerlo.

    -Pero señor a dónde va, no ha recibido su recompensa por su acción. Su majestad el rey y su alteza la reina estarán muy agradecidos con usted y será muy bien tratado.

    -Ya hice lo que tenía que hacer, y no fue por oro que lo hice. Si el rey quiere mostrar su gratitud que cuide de la pequeña que ahora está sola en el mundo, solo eso le pido.

    Sin esperar una respuesta el explorador se marcha del lugar solo deseando en su corazón el bienestar de la niña.

    Finalmente el rey y la reina adoptan a la pequeña con el nombre de Diana, con la cual ya habían creado un vínculo afectivo junto a su heredero recién llegado el pequeño Liam.
    La reina se había recuperado del todo exitosamente y juntos esperaban empezar una familia feliz sin recuerdos del dolor pasado, añoraban que esa felicidad durara toda la vida cuando solo era una pequeña calma ante la gran tormenta que se avecinaba.
     

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