Historia Interactiva L de Lost on You - ¡Sigue tu propia aventura! XII

Tema en 'Literatura experimental' iniciado por milo g, 1 Febrero 2019.

  1.  
    milo g

    milo g wh y Crítico

    Sagitario
    Miembro desde:
    30 Noviembre 2016
    Mensajes:
    56
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    L de Lost on You - ¡Sigue tu propia aventura! XII
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    930
    No entregarlo. (Capítulo anterior)

    Es él, su alma gemela.

    ¿Está aquí para matarla? ¿Sabe él quién es ella? ¿Viene a matarla justamente porque sabe quién es ella?

    Siente algo cosquillearle el brazo y da un salto fuera del lavabo, sacudiéndose entera, por las dudas de que haya alguna araña aferrada a ella.

    Debe volver a esconderse, para que él no la encuentre, pero no se mueve. ¿Quiere, de verdad, no ser encontrada por él?

    Ella sabe lo que es una vida sin tu alma gemela, condenada a no tener a nadie, a que nadie te mire con amor, o a ser siempre la otra, porque todos eligen a su alma gemela sobre cualquier otro. ¿Quiere vivir una vida solitaria y marginal? ¿O prefiere no vivir?

    La policía está más cerca, se escucha a lo lejos la sirena.

    Está parada en medio del baño, y está segura que él está del otro lado de la puerta; lo escucha cantar amortiguadamente.

    —¿Me escuchas? —La pregunta toma desprevenida a Polly, porque no se esperaba que él le hablara con suavidad. En realidad, no esperaba que le hablara a secas.

    Se toma su tiempo para responder, debate cuáles podrían ser las intenciones de él.

    —Sí —contesta, insegura, y luego pregunta—, ¿esa es la canción de tu cabeza?

    Pero él no responde.

    —¿Vienes a matarme?

    Se toma su tiempo—, sí.

    —¿Puedes decirme tu nombre?

    Su corazón late con fuerza, tiene que lograr hacer tiempo hasta que llegue la policía. Escucha un murmullo ahogado del otro lado de la puerta.

    —¿Cómo dices? No pude escucha-

    —Thomas —la interrumpe, un poco más alto, y sigue hablando—, Thomas Menesster.

    —¿Vas... vas a matarme? —No sabe qué quiere lograr preguntando eso, pero no puede detener la pregunta antes de que escape de sus labios.

    —No —suspira Thomas. Polly escucha movimiento y está casi segura de que se acaba de apoyar contra la puerta—, ya no puedo.

    Eso es... intrigante. Un alivio, pero también curioso. ¿La gente cambia de opinión sobre matar a otros así de fácil?

    —¿Por qué?

    Tal vez se arriesga demasiado. Tal vez, con esa pregunta, le da el pie para hacerlo, pero igual quiere forzar su suerte. Se acerca a la puerta, se sienta contra la pared, al lado de la misma y la mira de soslayo.

    —Porque... ¿Por qué debería? —pregunta, desconcertándola, y antes de que responda, continúa—, ¿por qué no debería?

    Quedan en un silencio raro, hasta que Thomas suelta una risa que suena como un bufido.

    —¿Es tu deber matarme o no? ¿Por qué?

    —No-

    —Entonces, ¿qué haces aquí?

    —Yo-

    —¿Venías a atacar a mi familia? ¿Qué te han hecho ellos? ¿O esto fue algo al azar? ¿Qué quieres de nosotros?

    —Basta, Polly.

    Es curioso cómo una sola palabra logra decir tanto.

    —Sabes mi nombre. ¿Quiero saber por qué?

    De repente se escuchan golpes en la puerta de calle. Polly se pregunta cómo no escuchó la sirena cuando la policía llegó. Thomas suspira y comienza a cantar suave.

    —All I ever wanted was you —era una estrofa del medio de la canción, ni siquiera era el estribillo. Polly sabía que eso era lo que él sentía—, I’ll never get to heaven-

    Escuchan un vaso rompiéndose al comienzo del pasillo.

    Escóndete —susurra Polly, aunque sabe que está mal.

    Thomas no responde y Polly abre la puerta, porque su instinto de supervivencia y cordura están muy lejos de ella. Lo único que resuena fuerte es la canción de ellos.

    Polly es una de esas niñas que soñó toda su infancia –y adolescencia– con encontrar a su alma gemela, que ya había planeado cómo sería su boda, cuántos hijos tendrían y cómo se llamaría su perro.

    Siempre le dijeron que su vida no tenía que girar en torno a su alma gemela, que tenía que vivir antes de encontrarlo. Sus decisiones, eventualmente, lo llevarían a él.

    Pensó tantos escenarios posibles en que lo encontraría.

    Polly abre la puerta, ignorando todas las posibles alarmas que sonaran en su cabeza y se tira a sus brazos. Lo abraza con fuerza y siente el pecho de él contra el suyo, mojado.

    —Suéltame —dice él, pero su voz no es para nada amenazante—. La policía no te puede ver, Polly.

    Ella sabe que es el fin, pero...

    —¡Policía! ¡Quietos!

    Se lleva a cabo todo un juicio contra Thomas por el homicidio de Arthur Heinz, el vecino de Polly, en el cual es declarado inocente gracias al testimonio clave de Polly. Testimonio que, mayormente, es falso. Hay gran revuelo mediático alrededor de ellos por el caso, pero al final, no es descubierta la verdad. ¿Final feliz?

    Otra cosa, ¿cada cuánto actualizaré? Pues, toda esta idea se originó a partir del reto tal del foro. La dinámica del mismo es publicar un escrito por día, siguiendo las letras del abecedario (participación en la dinámica Días de Abecedario) (por eso este escrito se llama Apertura). Esto complica de cierta forma la publicación de los capítulos. Para ahorrarles esto, le pido que al final comenten qué decisión quieren tomar y, cuando suba ese capítulo, los etiquetaré. Por otro lado, toda esta dinámica finaliza el 14 de febrero, así que, si están interesados, pero no quieren esperar cada actualización, pueden esperar a esa fecha.
    Also, la canción se llama Lost on You y es de LP. La canción es genial y la recomiendo, al igual que a la artista.
     
    Última edición: 5 Febrero 2019
Cargando...

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso