Gintama I just wanna get burnt tonight. (Songfic)

Tema en 'Fanfics de Anime y Manga' iniciado por Eternatus, 18 Agosto 2017.

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    Eternatus

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    Escritor
    Título:
    I just wanna get burnt tonight. (Songfic)
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    705
    Escrito para la actividad ¡Una canción, un drabble! ¿4.0? No recuerdo. La canción que me tocó no es para nada algo que me gustara, pero creo que conseguí sacar algo relativamente decente. No juzguéis el KamuSoyo, el ship es real. xD Intento de comedia, no creo haberlo conseguido.

    Bad liar — Selena Gomez.


    I just wanna get burnt tonight.

    Kamui sonríe y la sangre vuela. El yato sostiene el humeante paraguas con facilidad, como si ese aparato no pesara una tonelada. Hombres yacen muertos a su alrededor, algunos asesinados a tiros, pero el resto destrozados más allá del reconocimiento. El pelirrojo realmente era fuerte.

    Soyo se esconde detrás de la esquina que la oculta, su corazón latiendo tan fuerte que sí, definitivamente Kamui puede escucharlo. Hora de desaparecer. Sin molestarse en ser silenciosa, la princesa se aleja a paso rápido pero sin correr, aquello solo atraería al pirata como la leche de fresa a Gintoki-san. La cara de la chica está roja, sin duda por los nervios y el miedo, o eso es lo que se hace creer. Definitivamente no es porque el yato se le había hecho increíblemente atractivo destrozando a aquellos canallas que plagaban Edo en aquella época. No, eso no era posible.

    El hombre había intentado matarla.

    Con un extraño sonido de vergüenza (el yato que la seguía lo comparó con una vaca pariendo) la hermana del fallecido Shogun esconde la cara entre sus manos. ¿A quién quería engañar? Era evidente que el pirata la volvía loca. Había vuelto a hablar con él desde que la batalla por la Tierra había terminado, y en esas interacciones la perceptiva joven había captado una extraña tensión entre ambos y no quería darle nombre. Porque sabía lo que era, sí definitivamente. Ya no era la inocente niña que había estado a punto de morir bajo las manos de aquel conejo psicópata, y entendía (Kagura se las había explicado, por lo cual uno puede deducir que no, Soyo no tiene ni idea) de las relaciones y reacciones entre un hombre y una mujer.

    Todavía era bastante joven e inexperta, Kamui era el primer hombre que la hacía sentir así, pero Soyo lo identificaba (a su manera) como algo que debía… ¿ignorar? Mientras el pirata se encontrara en la Tierra debía evitar cruzarse en su camino y estaría bien, ¿verdad?

    Una imagen del comandante aparece en su memoria; ensangrentado, con la piel perlada de sudor y sin camiseta, así es como suele representarlo, como lo ha visto en numerosas ocasiones. Y juzgando por cómo su corazón se acelera aún más, Soyo sabe que está perdida. No puede sacarse al pelirrojo de la cabeza y, para ser sincera, tampoco quería.

    No quería seguir mintiéndose a sí misma.

    La próxima vez que lo ve, tan solo un día después de su decisión, Tokugawa Soyo prueba con una estrategia completamente distinta. Decir que Kamui se sorprende hasta el punto de quedarse sin palabras es poco. El pirata jamás se habría esperado que la antaño miedosa y tonta hermana del Shogun se acercara segura de sí misma y con cierto tono… seductor. Kamui era algo denso para estas cosas, pero Soyo estaba siendo bastante obvia.

    Eso le gustaba. La chica sabía lo que quería y tenía el coraje necesario para tomarlo. Sí, eso le encantaba.

    Kamui responde positivamente (y a su manera de asesino psicópata) a su cortejo, dejando a la princesa algo descolocada, pero no por ello menos decidida. De hecho, el reto simplemente la alentaba más a seguir. El prospecto de una caza excitante y satisfactoria hacia bombear su sangre con fuerza. No era extraña la atracción entre estos dos, pues ambos eran extremadamente sádicos, aún más que Okita.

    Tampoco era extraño que un par de días después el pirata la tuviera contra una pared. En público. Con el Shinsengumi y la Yorozuya mirando.

    Mientras Soyo grita avergonzada como nunca en su vida (aunque en su interior se felicita, porque no ha estado nada mal), Kamui escapa de su encolerizada hermana y un Sougo fuera de control, riendo como hacía mucho que no lo hacía. Definitivamente iba a repetir la experiencia.

     
    Última edición: 18 Agosto 2017
    • Creativo Creativo x 1
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