Ciencia ficción Herencia de Hierro

Tema en 'Relatos' iniciado por Dark RS, 6 Diciembre 2018.

  1.  
    Dark RS

    Dark RS Caballero De Sheccid Comentarista empedernido

    Capricornio
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    Título:
    Herencia de Hierro
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    Para todas las edades
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    780

    Herencia de Herrero



    Rohu es una aprendiz de herrero en el vecino planeta marte. Su maestro, Hort, es considerado el mejor herrero de todo el sistema solar. Si necesitas que te construyan algo, Hort es tu hombre. Aunque no es, en lo absoluto, hábil con lo electrónico; si quieres tener una nave impresionando, o un arma imponente, debes acudir a Hort para que construya el armazón.

    Tener algo con el sello de Hort, es tener algo de lujo. Cada herrero tiene su propio sello, el de Hort es un meteoro en llamas dirigiéndose a una H. Su aprendiz, no es la excepción, su sello es un calamar espacial destruyendo un cohete.

    Cuando la noticia de que Hort se retiraría llegó a los planetas vecinos y distantes, muchos pensaron que sería el final de una era, otros que sus posesiones aumentarían de valor. Se realizó una fiesta de despedida, herreros del todo el universo acudieron a su retiro, así como varios de sus clientes habituales y soberanos de todo el sistema solar. Una celebración como a ningún herrero se le había hecho jamás.

    Siendo el tiempo que el festejado dé su discurso final, este sube a un podio hermosamente forjado en platino, con escalinatas de acero pulido. Este levita gracias a piedras anti gravedad que se encuentran, finamente, incrustadas en el fondo. Incluso el micrófono y los parlantes fueron hechos por él en persona, aunque no son algo simplistas, muchos ofrecieron sumas exorbitantes por estos.

    —Estimados amigos, ilustres invitados, queridos compañeros en el arte del forjado y a todo el que se haya colado, les agradezco que se hayan tomado el tiempo para venir a celebrar mi retiro —se inclina, mostrando un área calva en su cabeza —. Me enorgullece ver que en estos trescientos doce años de carrera, mis creaciones se hayan hecho tan populares y sean sinónimo de elegancia y buen gusto. Claro, que eso lo dicen ustedes, ¿pero quién soy yo para contradecir a millones de personas alrededor de la galaxia? —algunos en la audiencia ríen —. ¿Mencioné que me caracterizo por mi humildad? Ya en serio, les agradezco mucho a todos por haber venido.

    Comienza una lluvia de aplausos, la cual dura unos dos minutos. Una vez hay silencio nuevamente, continúa hablando.

    —Los herreros forjamos el mundo en metal —un gran maso de diamante llega levitando hasta donde está él, lo toma con su mano derecha —. Forjamos lo que imaginamos, creamos monumentos que estarán ahí aún cuando seamos polvo en el viento, cargamos con un potencial ciertamente infinito. Nuestro trabajo a veces es olvidado por los que prefieren plástico o fibra de vidrio. Claro que ¿quién querría una nave espacial de fibra de vidrio cuando se puede tener una de carbonita jupiteriana? —nuevamente hay risas —. Rohu, ¿puedes venir aquí?

    Su aprendiz, obedece de inmediato, se eleva en una plataforma de acero y se detiene al lado de su maestro, se coloca sobre una rodilla.

    —Sí, maestro —dice, la aprendiz, bastante afectada por el retiro de su mentor.

    —Desde hoy, dejo de ser tu maestro —le ofrece su maso de diamante —. Esta herramienta me fue legada por mi maestro, y a este se la dio su maestra, y a esta se la dio el suyo, y este último la compró en una venta de cosas usadas. Y hoy, te la entrego a ti, esperando que algún día se la legues a tu aprendiz, y este al suyo, y así siga hasta el final de los tiempos, o hasta que se quiebre.

    —¡Ma-maestro! —exclama la marciana, con la voz entrecortada, y lágrimas en sus ojos por la sorpresa que ha recibido. Nunca imaginó que el maestro la reconociera como herrera en medio de su ceremonia de retiro —. Cuidaré este maso con mi vida. Viviré para cumplir con sus expectativas.

    —Damas, caballeros, y seres sin género, les presento a la herrera Rohu. No les diré que sus trabajos son mejores o similares a los míos. Les pido que lo comprueben por ustedes mismos. Hay muchos de sus trabajos en el taller, los interesados en apreciar qué tal desarrolla su arte podrán hacerlo en cuanto termine este discurso —se voltea hacia Rohu, se le nota contento y orgulloso —. Levántate, Rohu, ya no eres mi aprendiz, ahora eres una herrera, y yo un simple civil.

    —Siempre será mi maestro —asegura ella, poniéndose en pie.

    Los aplausos no se dan a esperar. Un herrero deja el oficio y una nueva toma su lugar. Desde ese día, el sello del calamar espacial destruyendo una nave se volvió uno de los más populares del sistema solar.




    Para actividad 30 días de escritura: Sorpresa.
    Personaje: Herrero
    Palabra: Contento
    Género: Ciencia Ficción
     
    Última edición: 7 Diciembre 2018
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    Borealis Spiral

    Borealis Spiral Fanático Comentarista destacado

    Libra
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    Escritora
    Awww, este relato me dejó con un buen sabor de boca.
    Si bien es triste que el viejo Hort se retire de la herrería, siempre se llega el tiempo de que uno deje de hacer algo. Al menos tuvo una vida laborar satisfactoria y ha dejado un linaje por el que se siente orgulloso y debería, pues ese párrafo final me dice que Rohu también tuvo mucho éxito como nueva herrera.
    Lindo escrito.
     

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