One-shot Futuro inevitable. (madoka magica y kimi ni todoke).

Tema en 'Crossover' iniciado por Emiya Shirou, 15 Febrero 2015.

  1.  
    Emiya Shirou

    Emiya Shirou Entusiasta

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    Título:
    Futuro inevitable. (madoka magica y kimi ni todoke).
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    4634
    Futuro Inevitable.

    Muchas personas creen que el futuro no se puede cambiar, que ya está escrito en piedra, y que sin importar las acciones que una persona tome, lo que tenga que pasar; tendrá que pasar.

    Tal parece que han tenido razón en todos los aspectos.

    Mi nombre es Sawako Kuronuma, y soy una chica mágica. Desde aquel día en que hice ese estúpido deseo, pensando que podría detener lo inevitable, pero hasta ahora, no he podido impedir que ese simple evento ocurra.

    Aún lo recuerdo perfectamente, el momento en que mi vida dejó de tener sentido, fue el día en que Kazehaya Shouta murió.

    Recuerdo

    Todo comenzó cuando tuve un problema muy grave con él, debido a las acciones de un chico tonto llamado Miura Kento, a quien yo en ese entonces admiraba, vaya, que tonta fui…

    Un grupo de chicos se encontraba viendo todo el extraño desenlace, actuando de manera jocosa y cruel, como si solo hubiesen estado ahí para ver mi sufrimiento, pero para mi suerte, Kazehaya logró intimidarlos un poco, y al final solo quedamos los tres, Miura, él y yo.

    — Tú me gustas, Kuronuma. — Me dijo con esa voz única que lo caracteriza muy bien, una voz que no puedo olvidar.

    Me quedé fría, atónita, no sabía que decir, para ser sincera. Lo único que quería era salir de ahí, y estar sola, para pensar en una solución que no hiriese a nadie.

    Miura solo soltó una pequeña risa y decidió para evitar cualquier tipo de confrontación con Kazehaya, haciendo que el ambiente se volviese muy pesado.

    — No sé qué decir… — Fue lo que le respondí en un tono débil y aturdido, es decir, mi mente estaba colapsando, no sabía que más hacer.

    Lo que él hizo fue poner su mano en frente de su cara, para luego comenzar a llorar ligeramente. Mi corazón se partió en pedazos en ese momento, había hecho sollozar a la persona más importante para mí, por no ser capaz de expresarme.

    Entonces, él se comenzó a apartar de mí lentamente, deseando estar solo, yo quise seguirlo para decirle lo que sentía, pero supe que ya no era importante para él, o bueno, eso era lo que había pensado en un principio.

    Pasé un largo rato llorando desde que se fue, mis ojos estaban de color púrpura debido a las lágrimas, ya no quería saber nada más de nadie, solo deseaba estar sola y pagar por lo que había hecho.

    Fue entonces que el profesor Arai Pin se había acercado a mí, tratando de hacerme sentir mejor, cuando en realidad solo lo había empeorado todo. No quise decirle nada malo, solo le pedí perdón por la confusión que había causado.

    Poco después llegaron mis amigas Chizuru y Ayane, quienes me consolaron lo mejor que pudieron, haciendo que una pequeña parte de mi dolor se aliviase.

    Tratando de ayudar, Chizuru fue por mi mochila, dado a que las clases ya habían terminado. Mi mente estaba destrozada, jamás había sentido tal cantidad de desesperación, dolor y tristeza, sentía como si un demonio fuese a surgir dentro de mí, pero traté de contener esa energía negativa, al menos, por un tiempo.

    Una vez con mi mochila, salí con rumbo a mi casa, tras haberme despedido de Chizuru y Ayane, quienes estaban muy preocupadas por mí.

    De repente, se escuchó el sonido de un carro a toda velocidad, dirigiéndose hacia mí. No tuve oportunidad de reaccionar, por lo que me quedé quieta, esperando mi ocaso.

    — ¡Sawako! — Gritó alguien a quien nunca esperé volver a ver, mientras me empujaba hacia la seguridad, para luego recibir el tremendo impacto que lo mandó a volar varios metros, solo para que una pared le rompiese sus costillas.

    En aquel día grité como nunca antes, viendo como Kazehaya había quedado en tal estado, le salía sangre por la boca, su cráneo se había fracturado, no podía mover sus brazos o piernas, y parecía estar a punto de morir.

    — Sa… wako… — Trató de decirme algo en un tono muy débil, solo me acerqué a abrazarlo empapada en lágrimas, sabiendo que este era el último adiós.

    — No… quise… — Intentó pronunciar mientras vomitaba sangre, recuerdo que un poco de esta cayó en mi blusa, lo cual solo incrementó más mi dolor. — Hacerte… llorar… —

    Y con esas palabras, Kazehaya Shouta expiró en mis brazos. El conductor del vehículo no quería meterse en problemas, por lo que salió corriendo, dejándome sola con su cadáver, quien parecía haber muerto con la culpa de haberme hecho sentir mal.

    ****

    Horas más tarde, todos los chicos se habían enterado de lo que pasó. Chizuru, Ayane y mis padres me estaban abrazando, ya que el dolor era demasiado intenso.

    Él había muerto por culpa mía, de no haber sido tan débil y tonta, quizás el seguiría vivo.

    En su funeral, asistieron incontables personas, incluyendo a Kurumi, varias chicas del colegio, Ryuu, quien fue el mejor amigo que jamás haya tenido él, sus padres, y claro está, yo, junto con Chizuru, Ayane y Pin.

    — Kazehaya murió por culpa tuya. — Me dijo Kurumi en un tono leve, pero que denotaba bastante furia y dolor.

    — ¡No es cierto! — Dijeron en coro Chizuru y Ayane, tratando de cubrirme. — Kazehaya le salvó la vida a Sawako, ella no es una asesina. —

    En aquel momento Kurumi se acercó hacia mí, y me miró con odio, fue la primera vez que sentí el verdadero odio, posteriormente, ella se fue, dejando el lugar de manera muy discreta.

    Supuse que gran parte de las personas del lugar, con ciertas excepciones, claro está, pensaban que yo tenía la culpa de la muerte de Kazehaya.

    — Ume Kurumizawa… — Dije con suficiente fuerza para que ella me escuchase. — Tienes razón en algo, quien debería estar muerta soy yo, mas no él. —

    La mirada de Kurumi mostró una expresión de duda, es decir, Kazehaya dio su vida por mí, pero todavía así yo deseaba estar muerta, lo mismo hicieron mis padres y amigos, quienes no entendían todo mi dolor.

    — Púdrete. — Fueron las últimas palabras que escuché de Kurumi, antes de que se fuese del lugar. Para no tener más problemas, decidí irme del lugar, tras haberle dado a Kazehaya el último adiós, claro está. Chizuru, Ayane y mis padres me hicieron compañía.

    ****

    Una vez que llegué a mi casa, me fui directo a la cama, para depositar mis lágrimas en mis almohadas, sabiendo que alguien muy querido por todos en el colegio había fallecido, y la culpa la tuve yo, indirectamente, pero la tuve.

    No soportaba el sentimiento de culpa, quería gritar, quería hacer algo para impedir todo este futuro, era mi único deseo.

    — Sawako Kuronuma. — Dijo una figura con ojos rojos desde la parte de afuera de mi ventana, la cual estaba abierta. Al entrar, la figura resultó ser una especie de gato de color blanco, con unas largas orejas que terminaban en una punta rosa, además, tenía unos anillos amarillos alrededor de esas orejas, junto con una cara muy tierna.

    — ¿Qué eres? — Le pregunté de manera inocente.

    — Mi nombre es Kyubey, y soy un mensajero de la magia. — Me respondió Kyubey en un tono verdaderamente neutro, parecía no tener emociones en lo absoluto.

    Eso no parecía encajar, es decir, ¿cómo se había enterado de mí nombre esta pequeña creatura? Era verdaderamente extraño.

    — Estás sufriendo debido a que un humano importante para ti murió, ¿no es así? — Me preguntó en ese mismo tono frío. Al principio sentí un terrible deseo de atacar a Kyubey por llamar a Kazehaya “humano” pero después me calmé poco a poco.

    — Así es… — Logré responderle de manera cortada.

    — Puedo hacer que él regrese al mundo de los vivos. — Me dijo en su tono característico.

    Me quedé perpleja, ¿acaso era posible regresar a alguien del más allá? No, a lo mejor todo esto era un sueño, eso fue lo que pensé hasta que reaccioné y me di cuenta que eso era totalmente verídico.

    — ¿Cómo? — Le pregunté.

    — Solo debes convertirte en una chica mágica y así podrás lograr tu cometido. — Me respondió.

    ¿Chica mágica? ¿Es esto una locura? De un momento a otro, me di cuenta que cosas como la magia y lo sobrenatural son bastante reales… Debido a la desesperación que tenía, acepté.

    — Muy bien, Sawako, solo debes formular tú deseo de manera exacta. — Dijo Kyubey.

    — Deseo poder modificar mi encuentro con Kazehaya. — Le respondí, solo para sentir un tremendo dolor en el pecho, mientras veía como una esfera de luz de color aguamarina salía poco a poco, hasta encapsularse en una esfera parecida a un collar.

    — Esta es tu Gema del Alma, Sawako. — Dijo Kyubey mientras yo veía como mi cuerpo se envolvía en un brillo de color aguamarina brillante, para luego revelar un traje nuevo. Ahora tenía una falda bastante larga, parecida a la que llevo a la escuela, junto con una blusa de color celeste y unas vendas que cubrían mis brazos, también obtuve unos zapatos parecidos a tacones, y mi cabello estaba envuelto en una cola de caballo.

    — Increíble… — Fue lo que pensé en un principio.

    — Tus poderes son la telequinesis y la capacidad de viajar por el tiempo, te deseo buena suerte. — Me dijo Kyubey en un tono neutro. — Pero, también debo decirte que debes derrotar a unos entes llamados “brujas” y usar sus “Semillas del Sufrimiento” para recargar tu Gema de Alma cada cierto tiempo”.

    Tomé nota mental de lo que Kyubey me dijo, y luego usé mis poderes telequinéticos para regresar al pasado, deseando poder evitar todo lo que ocurrió en ese corto periodo de tiempo.

    ****

    Repentinamente, me desperté en mi cuarto, y al ver la fecha, había llegado de vuelta al pasado, justo antes de mi primer encuentro con Kazehaya, cuando le dije en donde quedaba la secundaria local.

    — Sawako, es hora de corregir tú error. — Me dije a mí misma al salir de la casa, llevando mi Gema del Alma como un collar en mi cuello, el cual estaba muy bien camuflado.

    Pensé en combo evitar la muerte de Kazehaya, es decir, todas las cosas buenas que me pasaron fue gracias a él, pero a la vez, de no hacerme amiga de él, podré evitar que Ayane y Chizuru sean víctimas de ese rumor, y quizás Kurumi podría quedarse con él, sí, sería un buen final para todos; menos para mí.

    Decidí poner en práctica ese plan. Tomé una ruta diferente al colegio, y me aseguré de no mirar a Kazehaya en ningún momento.

    Y funcionó, hasta cierto punto. Durante los meses que duró mi aventura, me repartía el tiempo usando mis poderes para derrotar a las brujas, usaba sus Semillas para recargar mi Gema, me dedicaba a sacar buenas notas, así como tratar de ignorar a Kazehaya.

    En un día, estaba caminando hacia mi casa cuando me choqué con alguien, inmediatamente me disculpé para no crear problemas, y para mi sorpresa, era él.

    Al mirarlo, todas las emociones que había reprimido surgieron de manera instantánea, desde el día en que lo conocí por primera vez, pasando por todos los momentos en que él me ayudó, hasta el momento en que lo vi morir en mis brazos, simplemente colapsé y comencé a llorar.

    — Deberías dejar de llorar. — Me dijo Kazehaya con su tono de voz cálido y dulce, mientras me abrazaba para consolarme. — Creo que tú eres Sawako Kuronuma, ¿no es así? —

    — Solo recordé el día en que alguien muy querido para mí murió delante de mis ojos, eso es todo. — Le respondí con un tono triste mientras sentía un ligero dolor en mi pecho. — Y sí, soy Sawako Kuronuma. —

    Kazehaya se quedó pensativo por un segundo, ya que él parecía tener una reacción bastante rara.

    — Creo que ya te conozco por alguna razón, me eres familiar… — Me dijo en un tono dudoso.

    — Es la primera vez que nos vemos, ¿no es así? — Le dije para tratar de disipar la duda.

    Fue entonces que Kazehaya se dio la vuelta para luego retirarse. Supuse que de ahí él no me volvería a dirigir la palabra, no me gustó ser cruel con él, pero no me quedó otra opción.

    Poco después, vi que una pequeña parte de mí Gema del Alma estaba de color negro, por lo que usé una de las Semillas que había conseguido para recargarla, lo cual funcionó.

    Este nuevo mundo era muy extraño, ya no contaba con la amistad de Ayane, Chizuru, Ryuu o Pin, pero ya no tuve que enfrentarme a Kurumi, mi único “amigo” era Kazehaya, quien platicaba conmigo ocasionalmente, a pesar de que lo traté de manera fría, pero nunca llegó a demostrar los sentimientos de atracción que mostró en la primera línea de tiempo.

    Tras un largo tiempo, llegó el día que tanto temía, pensando en que Kazehaya había muerto para salvarme, decidí regresar a casa por un nuevo camino, para evitar que este me salvase la vida, cuando de repente escuché un impacto de auto, lo cual hizo que se me detuviese el corazón.

    Corrí hacia el lugar, rogando que Kazehaya estuviese vivo, pero para desgracia mía, ahí yacía él, muerto, atropellado por el mismo auto, solo que esta vez él se había sacrificado para salvarle la vida a Ryuu, su mejor amigo, en vez de a mí.

    No logré procesarlo, pensé que si no me hacía tan amiga de Kazehaya podría evitar su muerte, pero terminó muriendo de todas formas, por lo que en ese momento, decidí rebobinar el tiempo una vez más, para comenzar desde el principio.

    Esta vez, dejé que las cosas siguieran como pasaron la primera vez, ayudando a Kazehaya a llegar al colegio, haciéndome amiga de Ayane y Chizuru, enfrentandome a Kurumi, así como pasando gran parte de las aventuras que viví en aquel periodo, claro está, añadiendo cosas como luchar contra brujas.

    Cuando Miura Kento llegó a nuestra clase, lo que hice fue ignorarlo y tratarlo con frialdad, ya que él fue el causante de todo esto, me di cuenta de eso tras haber reflexionado varias veces, por lo que deduje que si él no me influenciaba, probablemente Kazehaya no se enojaría y el problema no ocurriría.

    Tuve la razón, mi relación con Kazehaya no tuvo ningún problema, salvo que el notaba que yo actuaba rara de vez en cuando, en especial cuando miraba el “collar” que cargaba, a veces estaba de un color azul nocturno puro, en otras ocasiones tenía un ligero tono de color negro, pero le dije que solo era su imaginación.

    — Kuronuma, nos vemos mañana. — Me dijo Kazehaya con una gran sonrisa mientras se despedía, tomando el camino que lo llevaría a la muerte, esta vez, no dejaría que el partiese hacia el más allá.

    Me transformé en chica mágica, y lo seguí desde el aire sin que se diese cuenta, y justo cuando ese vehículo estaba a punto de atropellarlo, lo detuve usando mi telequinesis, aparentemente logrando mi cometido de salvar a Kazehaya. Estando más tranquila, me fui a mi casa a realizar mis tareas, cuando de repente recibí una llamada telefónica.

    — Hola, habla Sawako. — Dije en un tono suave.

    — ¡Kazehaya ha muerto! — Gritó Ayane en un tono triste mientras se escuchaban lágrimas tras el teléfono.

    Simplemente colapsé, no lograba entenderlo, logré detener el auto, ¿cómo era posible que él hubiese muerto?

    — ¿Cómo murió? — Le pregunté a Ayane en un tono triste, tratando de no estallar por completo.

    — Estaba caminando con Chizuru cuando un motociclista ebrio estaba conduciendo a alta velocidad, y se dirigía justo hacia nosotras, cuando de repente Kazehaya nos empujó hacia la acera, solo para ser impactado por ese maniaco, y luego… Murió. — Me respondió en un tono triste.

    Quería llorar, quería estallar, sentía como mi Gema de Alma se volvía cada vez más oscura, dado a que mis energías eran drenadas debido a la tristeza, por lo que tomé mi última Semilla de Sufrimiento, y la usé para recargarla nuevamente.

    Fin del recuerdo

    Ahora me encuentro repitiendo la misma historia por sexta vez consecutiva, ya que ninguna de mis ideas parece funcionar. Perdí toda mi inocencia durante este tiempo, ya no soy la tímida y tonta chica que solía ser, ahora soy alguien fría y oscura, quien solo desea salvar a la primera persona que la apoyó de manera sincera.

    En cuanto a las otras líneas de tiempo, no hay mucho que decir.

    En una, traté de impedir que Kazehaya fuese a la escuela ese día, le dije que no debía salir de su casa bajo ninguna circunstancia, por lo que no murió ese día, solo para morir el día siguiente; atropellado por una camioneta…

    En otra, memoricé la placa de esos vehículos, la moto, la camioneta y el carro, por lo que los destruí usando mi telequinesis, y gracias a eso, Kazehaya pudo vivir dos días más. Lamentablemente, murió poco después, asesinado por un delincuente.

    En la más reciente, yo me encontraba peleando con una bruja, usando mi telequinesis para evitar que esta asesinara a personas inocentes, y casualmente, Kazehaya me vio luchar contra esta, cuando la derroté, me pidió una explicación respecto a eso…

    Recuerdo

    — ¿Por qué tienes estos poderes? — Me preguntó Kazehaya en un tono de duda mientras me veía, recuperándome de la pelea que había tenido con esa bruja, con cortadas en mis brazos y piernas.

    — Bueno… — Le respondí mientras caía al suelo de rodillas empapada de lágrimas, por lo que procedí a contarle todo lo que me había pasado, pasando por el problema que habíamos tenido, su primera muerte, el contrato que hice con Kyubey, la existencia de las brujas y chicas mágicas, etc. Todo fue complicado, pero al final, Kazehaya solo se quedó estático, tras haber escuchado todas las diferentes muertes que él había vivido.

    Una vez que se había recuperado, se acercó a mí para darme un beso en la mejilla, mientras comenzaba a llorar.

    — Has tenido que pasar por mucho, ¿no es así, Sawako? — Me dijo mientras me daba un fuerte abrazo, su rostro estaba lleno de lágrimas, pero a la vez, una sonrisa se dibujaba lentamente en él.

    — No importa lo que haga, siempre terminas muriendo. — Le dije mientras continuaba llorando, ya que no podía formular una idea correcta, entonces, él me acarició la cabeza con mucho cariño, era la primera vez que lo hacía.

    — Solo sigue adelante con tú vida, Sawako. — Me respondió mientras continuaba llorando. — Estoy condenado a morir, no quiero que sufras por culpa mía, solo deja que lo inevitable suceda… —

    — ¡Nunca! — Lo interrumpí mientras lo abrazaba con más fuerza. — Fuiste la primera persona que me aceptó tal y como era, la primera persona que me trató con cariño y dulzura, no puedo dejar que mueras… —

    Entonces, Kazehaya me dio un tierno beso en la frente, para luego ponerse de pie.

    — Te agradezco todo lo que has hecho por mí, Sawako. Por todas las veces que intentaste salvarme, por todo el dolor que has tenido que aguantar, por todo… — Me dijo mientras su mirada se volvía muy sombría. — Pero, solo te pido que seas feliz, que te olvides de mí, que sigas con tu vida… —

    Se notaba el dolor de Kazehaya al decir esas palabras, ya que en el fondo él no quería separarse de mí, pero su más grande deseo era que yo pudiese alcanzar la felicidad.

    Al final, los dos tomamos caminos separados, en esa fría noche, para nunca más volvernos a ver. Al siguiente día, me había enfermado debido a la pelea de anoche, por lo que mis padres me llevaron al doctor, en el hospital, un doctor comentaba que un joven llamado Kazehaya Shouta había muerto al caerse de las escaleras en su colegio, lo cual le rompió la médula espinal.

    Me contuve, no quería preocupar a mis padres, por lo que hice que el doctor me revisara. Al final de la consulta, él dijo que solo tenía estrés, por lo que me mandó a descansar.

    Fin del Recuerdo

    Volví a repetir la historia una vez más, faltan por lo menos unos ocho meses hasta que Kazehaya muera, por lo que tengo que pensar en un plan que me permita salvarle la vida.

    Decidí ignorar a Kazehaya por completo esta vez, tal como él mismo me lo había pedido. Era triste, ya que no contaba con ningún amigo o amiga, pero el lado bueno era que ellos iban a estar a salvo.

    Fue un lapso de tiempo muy duro para mí, me dolía estar sin amigos o amigas con quien platicar, pero todo era para su bien mayor. Antes me conocían como alguien aterradora y tétrica, ahora me ven como alguien misteriosa y fría, ya que no dejo que nadie se me acerque en lo absoluto, ni siquiera Kazehaya…

    Un cierto día, cuando estaba a punto de salir del colegio para dirigirme a mi hogar, fui interceptada por Ayane y Chizuru, quienes parecían estar muy enojadas conmigo.

    — Kuronuma. — Dijeron Ayane y Chizuru en un tono natural. — ¿Por qué eres tan fría y cruel? —

    Me quedé quieta por un segundo, no quería herirlas en lo absoluto, pero tenía que mantener la faceta que había creado para no levantar sospechas.

    — No creo que les interese. — Les dije de manera fría antes de salir del colegio, ellas se quedaron muy impactadas, es decir, ¿qué clase de dolor tiene esta chica en su interior? A lo mejor eso fue lo que se estaban preguntando, o quién sabe, a lo mejor todo el mundo cree que estoy loca, la verdad, no me importa.

    El fatídico día llegó una vez más, y esta vez, estaba decidida a salvar a Kazehaya, sin importar el costo. Así tuviese que matar a los conductores de esos vehículos, a ese delincuente, así como protegerlo de la caída que tuvo en las escaleras.

    Para desgracia mía, pasó algo que nunca esperé ver, una barrera de bruja en el colegio. El caos comenzó a propagarse por esta, mientras todos los estudiantes corrían por sus vidas aterrorizados, salvo Kazehaya, quien trataba de escoltar, proteger y salvar a cuantas ánimas pudiese, era algo muy característico de él.

    Cuando el salón había quedado vacío por completo, me transformé en chica mágica una vez más para destruir a esta bruja y proteger a los inocentes. Era muy probable que la gente me reconociese incluso como chica mágica, pero la verdad no me importaba.

    — ¡Auxílio! — Gritó Kurumi mientras trataba de huir de una de las sombras de la bruja, estaba asustada, se notaba que el miedo recorría cada vez de su cuerpo. Aunque en el fondo la odiaba, no podía dejarla morir, es decir, esta Kurumi nunca me trató mal.

    — ¡Ordo Unda! — Exclamé mientras comprimía el tentáculo de la bruja con un ataque psíquico hasta que logré destruirlo.

    — ¿Kuronuma? — Logró preguntar Kurumi, pero no le respondí, sino que corrí para buscar a más gente, y así poder ayudarla.

    Ayane y Chizuru también estaban en peligro, tenían ligeras heridas en sus brazos, y parecía que la bruja las iba a matar.

    — ¡Qué alguien nos ayude! — Fue lo que gritaron para ser auxiliadas, pero la única que podía ayudarlos era yo, a no ser que otra chica mágica apareciese de la nada, lo cual era poco probable.

    Así mismo, destruí a los tentáculos de la bruja usando mi telequinesis, salvando las vidas de quienes fueron mis amigas incontables veces.

    Me fui tan rápido como pude del lugar, para continuar destruyendo a cuantos tentáculos pudiese, salvando incontables vidas en el proceso. Poco a poco, comenzaba a sentirme débil y agotada, y al ver mi Gema del Alma noté algo extraño, estaba ligeramente agrietada.

    — Esto es malo… — Pensé mientras recordaba las palabras de Kyubey, quien dijo que si mí Gema del Alma se rompía, yo iba a morir.

    Supuse que tenía que actuar rápido, usé toda la fuerza que me quedaba para cargar un último ataque, lo suficientemente fuerte como para poner a esa bruja a descansar para siempre. El dolor era muy intenso, pero no dejaría que nadie muriese por culpa de ella.

    — ¡Explosión Psíquica! — Grité mientras ponía mis manos en son de oración, antes de estallar junto con la bruja, quien finalmente pereció.

    Todos en la escuela habían quedado perplejos, la misma chica que parecía ser alguien fría, cruel y misteriosa, resultó ser una chica mágica que les salvó la vida.

    — Lo… Logré. — Dije a medida que caía desde el aire hacia el piso con gran velocidad, mientras mi traje de chica mágica desaparecía, para dar lugar a mi uniforme usual.

    — ¡Kuronuma! — Gritó Kazehaya mientras se acercaba a mi lado, para tratar de auxiliarme, aunque era claro que ya no quedaba alivio para mí, iba a morir, y nadie podría evitarlo.

    — Chizuru, Ayane, Ryuu, Shouta… — Dije casi sin pensarlo, lo cual hizo que todos quedaran impactados, ¿cómo sabía el nombre de personas que casi no conocía? Era lo que muchos se estaban preguntando.

    Comencé a sollozar, el dolor era cada vez más intenso, y no pasó mucho tiempo antes de que mi Gema comenzara a agrietarse aún más, su color era casi negro, por lo que ya no había vuelta atrás. Para ser sincera, no me importaba morir, mi verdadero dolor era saber que Kazehaya moriría, y que no pude hacer nada para impedirlo.

    — ¿Cómo sabes nuestros nombres? — Me preguntaron. No les respondí, más que con una sonrisa, algo que los dejó impactados. La chica que nunca sonreía, ahora estaba llorando y sonriendo ante completos extraños, era algo muy extraño.

    Justo cuando estaba esperando mi ocaso, vi que una hermosa chica de cabello rosado corto y ojos rojos estaba acercándose, tal parece que solo yo podía verla, tenía un lindo vestido de color rosa y amarillo, guantes rosas y zapatos rojos.

    — ¿Quién eres tú? — Le pregunté ignorando el dolor.

    — Me llamo Madoka Kaname, Sawako. — Me respondió en un tono tierno y dulce.

    Sin previo aviso, esta tomó mi Gema del Alma, eliminando toda la energía negativa, y además; haciéndola desaparecer.

    — Hiciste mucho por la persona más importante para ti, así como otra chica quien hizo exactamente lo mismo por mí, no debes preocuparte, me aseguraré de que Shouta Kazehaya viva. — Dijo Madoka antes de desaparecer en un brillo de luz rosa.

    Finalmente había terminado todo. Kazehaya iba a vivir en paz a partir de ahora, y yo también podría descansar en paz.

    — Adiós. — Fueron mis últimas palabras antes de desaparecer en un montón de partículas luminiscentes, las cuales tocaron a Ayane, Chizuru y Kazehaya, antes de disiparse del todo.

    ****

    Tras todo ese dolor, ahora estoy en un lugar mejor, junto con otras chicas mágicas, quienes también dieron todo por las personas a quienes querían, o para crear un mundo mejor. También me enteré de que si Madoka no me hubiese ayudado, yo misma me habría convertido en una bruja, lo cual de verdad me impresionó. De haber pasado eso, todos en la escuela habrían muerto, no solo Kazehaya…

    En cuanto a él, y a mis amigas, recuperaron todos los recuerdos que vivimos juntos en las otras dimensiones, lo cual los afectó bastante. Pero, poco a poco, fueron capaces de recuperarse y seguir adelante con sus vidas.

    Al parecer, Kazehaya nunca pudo enamorarse de alguien más, o de casarse. Pasó el resto de sus días solo, hasta que finalmente murió de manera pacífica a los 35 años, después de haber salvado a varias personas en el hundimiento de un barco.

    — Sawako. — Me dijo Madoka con una sonrisa.

    — ¿Qué ocurre, Madoka? — Le respondí sonriendo.

    Para mí sorpresa, ella estaba junto con alguien a quien no había visto por muchos años, Kazehaya Shouta, quien me estaba esperando con lágrimas en los ojos.

    — Es un gusto estar contigo otra vez, Sawako. — Me dijo mientras yo corría para darle un abrazo empapado de lágrimas, sabiendo que ahora estaríamos juntos para siempre, y que al final, lo inevitable tenía que haber pasado, para que pudiésemos compartir nuestros destinos.

    FIN
    Espero que les haya gustado este relato, y por favor, cuídense todos :)
     
    Última edición: 14 Marzo 2015
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  2.  
    Shani

    Shani Maestre Usuario VIP Comentarista empedernido

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    Bueno, después de un largo tiempo vengo a comentar la historia xd

    No conozco ninguno de los dos fadoms. Leí el one-shot y debo decir que me impactó bastante, no por las muertes como tal, si no por el hecho de que por más que Sawako intentara salvar a Kazeahaya esto no daba resultado, porque su destino era morir.

    Y que locura, Sawako estuvo a punto de convertirse en una bruja. La historia me encantó, me atrapó desde el primer momento. Me gustaron los personajes, el modo en que desarrollaste la historia, simplemente genial.

    Cuando terminé de leer acudí a Wikipedia y leí sobre cada fandom. Debo decir que la forma en que uniste ambos universos fue genial, muy pero muy bien lograda.

    Mi puntuación: 5/5 ¡Excelente!

    Saludos, Tsubasa. Espero verte por esto foro más seguido, publicando más crossovers geniales.
     
  3.  
    Emiya Shirou

    Emiya Shirou Entusiasta

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    Escritor
    Mil gracias Shani, te agradezco mucho por el comentario. ^_^

    Creo que podré conectarme más seguido una vez que termine mi preuniversitario, y me alegra que te haya gustado mi historia.

    Pasa bien por favor. ^_^
     
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