Banana Fish Found & Lost.

Tema en 'Fanfics de Anime y Manga' iniciado por Temarii Juuzou, 25 Diciembre 2018.

  1.  
    Temarii Juuzou

    Temarii Juuzou Orientador Estudiante de Edición

    Piscis
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    Escritora
    Título:
    Found & Lost.
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    857
    Autor: Temarii Juuzou.
    Advertencia: AU donde Eiji no conoció a Ash Lynx hasta dos años después, por lo que muchas cosas cambiarón. Ambientada en el sigo XXI.

    Regalo de navidad para mí hermoso grupo de rol :3 adoro chicas.~

    ______________________________________________________________________
    Found & lost.

    2012, Japón.

    Su vuelo salía exactamente a las 9 en punto, pero habían llegado tarde media hora, lo que había logrado que perdieran el vuelo directo a New York. El clima tampoco era de mucha ayuda, parecía que llovería en cualquier momento; el vuelo más cercano lamentablemente era al día siguiente, Eiji no podía sentirse aún más miserable.

    —Tranquilo, Ei-chan, esto no es tu culpa —le intentó animar, sin mucho éxito, Ibe-san.

    Ambos nipones salieron del aeropuerto, no importaría si se retrasaban un poco, tan solo debían avisar, sin embargo, el haber llegado tarde había sido totalmente culpa del más joven, por lo que su estado de ánimo no era el mejor. Cuando el aire frío golpeo sus rostros Eiji sintió un extraño estremecimiento y la culpabilidad se había esfumado, por alguna extraña razón, sentía su peso más ligero y una sensación extraña de paz.

    —Quizá lo mejor era no ir en ese vuelo —le dijo Ibe-san mientras colocaba una bufanda alrededor de su boca, Eiji asintió… seguramente eso era lo mejor.

    2012, New York.

    Sus “invitados” no iban a llegar, según le habían dicho, aunque no era algo que le importará mucho; tan solo iban a tomarle unas fotos a él junto a su pandilla, nada relevante, un ridículo artículo y ya, ni siquiera tenía gran sentido llamarlos sus invitados… entonces la llamada de Shorter lo sacó de su pequeña burbuja de molestia, que lo dejaran plantado no era algo que le gustará, ni siquiera si quien lo plantaba eran dos fotógrafos japoneses.

    —Sal de ahí ahora mismo, es Arthur —los ojos de Ash se abrieron con sorpresa y los nipones se esfumaron totalmente de sus pensamientos — ¡Ha reunido a sus compañeros y va por ti!

    Casi enseguida de escuchar aquello un grupo de pandilleros entraron con armas en sus manos para atacar a todos, por última vez, Ash Lynx se dio el lujo de dedicarle su pensamiento a los nipones “qué bueno que no están aquí”, quizá era lo mejor… peleo durante un tiempo como ya estaba acostumbrado antes de que su mitrada viajará hasta Skip y de su garganta saliera un grito diciéndole que por ahí no, porque seguramente era una trampa.

    Los nipones no volvieron a cruzar su mente después de eso.

    2014, New York.

    Se suponía que hace dos años Eiji debería haber tocado tierras americanas, sin embargo, el destino había decidido que lo hiciera en ese momento. El ambiente era diferente al igual que la situación que lo había llevado hasta allí; dos años atrás iban a fotografiar a un joven líder de pandilla y ahora estaban ahí para ayudar a un viejo amigo de Ibe-san, Max “lobo” con el reportaje de la persona más joven del mundo líder de la “mitad de New York”.

    —Es agradable, pero también un poco difícil —les comentaba Max mientras caminaban por los pasillos de un edificio en Central Park, Eiji no dejaba de observar todo a su alrededor.

    — ¿Cuántos años nos dijiste que tiene? —preguntó Ibe-san.

    —Acaba de cumplir 20… —tocó la puerta, la cual fue abierta por un chico rubio demasiado hermoso para ser real, quien miró a los tres con su ceja alzada para luego indicarles con la cabeza que podían pasar.

    Una vez dentro Eiji pudo observar todo a su alrededor captando cada detalle, sin embargo, también podía sentir la mirada intensa del rubio encima de él… con algo de nervios llevo sus ojos hasta los jade ajenos y su respiración se cortó; sin duda alguna, eran los más hermosos que alguna vez hubiese visto, pero también los más apagados y tristes de todos. Quiso acercarse y tocar aquel rostro, pero se detuvo al escuchar la voz de aquel chico, cuya mirada aún no apartaba.

    —Hagan sus preguntas, tomen sus fotos y váyanse… —desvió la mirada hasta los dos adultos —, no me gusta tener extraños en mi casa, esto solo es una excepción que hago por ti, Max.

    Eiji, con las mejillas algo rojas, tomó los instrumentos de Ibe-san y se acercó al rubio, quien al sentir su cercanía se puso algo a la defensiva y lo observo con aún más intensidad que antes. Todos, incluso algunos chicos detrás del rubio de los que el nipón apenas se daba cuenta, los observaron; todos estaban alerta.

    —Por alguna extraña razón —comenzó a decir en un horrible inglés — yo no te siento como si fueras un extraño… —y luego se alejó.

    Ash pudo sentir su corazón acelerarse cada vez que su mirada se encontraba con la cálida del japonés y no pudo evitar pensar en aquel día hace dos años, cuando se suponía que debió haber sido su primer encuentro. “¿qué hubiese pasado si…?”. Pero pensar en eso era una pérdida de tiempo y Ash, durante esos dos horribles y solitarios años, se había dado cuenta que eso era lo único a lo que no podía darse el lujo de perder.
     
    Última edición: 25 Diciembre 2018

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