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Relato Fanfic - Realidad televisiva

Tema en 'Historias Terminadas Originales' iniciado por Atl, 31 Enero 2012.

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    Atl

    Atl Usuario popular

    Géminis
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    208
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Fanfic - Realidad televisiva
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    500
    Me siento en mi duro sillón de piel desgastada y descolorida, es mi lugar favorito, enfrente de un televisor no muy grande que me regaló una persona que aunque siempre intento, no logro recordar su nombre ni su cara, es como si hubiera desaparecido.

    No sé por qué pero encuentro un gran placer en estar sentado horas y horas frente al televisor, viéndome reflejado en el cristal opaco y lleno de polvo quizá por eso no lo he prendido desde que me la regalaron porque al hacerlo dejaría de verme en ella.

    No es vanidad lo que siento al mirarme (no me considero lo suficientemente bello para tales cosas), tampoco es obsesión con mi reflejo, el mirarme en un espejo o cualquier otro objeto no me causa la misma sensación que estar frente a mi televisor. Es algo tan complejo que ni yo mismo lo comprendo completamente.

    Al pasar mucho tiempo sentado en el viejo sillón, me da la impresión que yo soy el reflejo que mira un cuerpo del color de la realidad. Al levantarme, la gris ilusión de la pantalla desaparece en un mundo que no difiere al que estoy acostumbrado, pero ya no soy el ente que se levanta ni el que sigue sentado mirando fijamente, soy algo que está entre esos dos viendo lo que ellos ven y sintiendo lo que ellos sienten.

    Veo, como si fuera una película, a un ser que ve una pantalla en la que no hay nada, ni luces ni reflejo sólo un gris que absorbe los pensamientos; y al mismo tiempo veo a otro que camina por toda una casa (parecida a la mía con cada detalle idéntico, mas completamente diferente) tocando cada objeto con una delicadeza que me hace pensar que están hechos de fina arena que se desbarataría con mirarla, juega con cada cosa un tiempo indefinido y diferente como tocando la potente melodía del silencio.

    En ningún momento siguen un patrón, pero después de que el ente detrás de la pantalla termina su recorrido vuelve a sentarse en el sillón que lo refleja en un ambiente que no es el suyo. Empieza a mover la mano de manera simultánea a la del cuerpo color realidad, se miran con aquellos ojos que idealizaban los que yo también debía poseer.

    Quedo fascinado al mirarlos, no me canso de ello, sus bocas, sus rasgos, no se podría decir que fueran hermosos, pero eran exactamente lo que yo quería ver.

    Vuelvo a mirar sus manos, cada vez son más sincronizados en sus movimientos, cada vez se acercan más a formar el ser que soy, es un proceso lento del que no puedo distinguir ni el inicio ni el final. Al terminar estoy otra vez en donde comienzo viendo una pantalla que debería estar en algún basurero.

    La alarma de mi despertador suena, es todo lo que necesito para saber que debo volver al mundo que los demás creen real, sonrío y con tristeza dejo mi pequeño espacio para volver a trabajar.
     
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