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Long-fic Fanfic - Pokénronpa

Tema en 'Mesa de Fanfics' iniciado por GalladeLucario, 7 Octubre 2017.

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  1.  
    Liza White

    Liza White Orientador Líder Equipo Creativo Editor Gráfico Artista

    Acuario
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    Tengo una mezcla de sentimientos ahora mismo increíble, en serio. Si ya de por sí se sufre al imaginarte la grotesca escena de ver al cadáver de tu niña en la escena del crimen, conocer cómo falleció te retuerce aún más el corazón si cabe. Pero eh, que ahí no acaba la cosa. Para más inri, matan a mi querida nutria incomprendida de la forma más cruel posible, defendiendo a su dueña hasta su último suspiro. Y por último, no fue otra persona que Lucas el asesino. Lucas.

    Pero eh, recordemos que esto es Pokénronpa, y tu misión aquí, GL, es transmitirnos todo ese dolor y angustia propias de los casos de DR. Y obviamente, visto desde esa perspectiva, este fic es un 10/10 indiscutible. Menudos casos, menuda trama y menudos personajes, dios mío.

    Aún estoy toda shockeada. Manejaste estos capítulos tan bien las clases del juicio que al igual que Pablo, yo ya a mitad de este no tenía idea de qué pensar xD Todos en algún punto se veían sospechosos, pero yo ya no estaba segura de nada. Y esto me gustó muchísimo, porque amo los plotwist y llegar a la parte final sin saber quién es y que te sorprenda, es genial. Pero Lucas, dios xD Él no, por favor.

    Siento una doble angustia, porque si bien esa traición fue muy cruel y me dolió, el que la pobre Liza confiase en su amigo y este la matase, y luego a la pobre nutria que pidió que cuidase... La acción prohibida de Lucas también es horriblemente cruel. Y la de Elisa y Chad. Todos lo estaban pasando muy mal. Por eso, más bien Drake tenía razón: el culpable de todo aquí es Reversekuma y sus pulseras del demonio. Después de todo cumplió con su propósito: el dar el motivo perfecto para un asesinato.

    Y yo que desde los primeros capítulos, cuando veía a Liza ocultar algo en su chaqueta, ya estaba deseando ver al animalito que ocultaba... Al final el pobre acabó asesinado y quemado. En serio, ¿qué narices? ¿Por qué hizo eso Dante? De verdad, sin saber el trasfondo fue completamente innecesario desde el punto de vista del pobre animal xD Lo dicho, no puedo soportar tanta crueldad ;___; Buen trabajo, I guess (??)

    Y el castigo de Lucas, pero cuánto gore x'D Ser devorado por una planta carnivora ya es duro, pero ver cómo lo descuartizaban... Uf. Too much for now (? Eso sí, originales son tus castigos cuanto menos. Y los motivos, y los talentos, y todo, pls. Lo dicho, este fic es lo más parecido que he leído en cuanto a la saga de DR nunca. Y AMO el detalle de los soundtracks. Son increíbles, pero de verdad que amenizan aún más si se puede el propio contenido de la historia.

    Y bueno, no hace falta que te diga que escribes increíble, porque ya estarás cansado de oírlo de todos (nah, nadie se cansa de eso (?). No he visto faltas de ningún tipo, la narración y las descripciones son muy completas y amenas, de verdad que acabo con una angustia tras leerte xDD Eso es bueno, transmites mucho con tus palabras.

    Y eso es todo, te dije que te dejaría un comentario propiamente hecho y listo <3 Procuraré pasarme más, pero obvio que seguiré atenta a cada capítulo. Esto se va a poner cada vez más interesante.

    R.I.P Liza y Lucas too </3
     
    Última edición: 14 Noviembre 2017 a las 8:11 AM
    • Ganador Ganador x 3
  2.  
    GalladeLucario

    GalladeLucario Game Master

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    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Fanfic - Pokénronpa
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    16
     
    Palabras:
    7063
    Reglas vigentes:

    >> Regla 1: durante el día, los alumnos podrán recorrer la Academia a su antojo, con escasas restricciones. En la noche, el acceso a determinados lugares quedará restringido.

    >> Regla 2: a las 8:00 AM sonará el anuncio escolar que dará comienzo al día oficialmente, y a las 10:00 PM sonará el anuncio escolar que dará paso al tiempo nocturno. No existen restricciones de sueño, cada alumno es libre de dormir o no dormir como lo estime conveniente.

    >> Regla 3: el Director de la academia y el resto de profesores no podrá interferir directamente con los alumnos; no podrá dañarlosfísicamente o interferir en el desarrollo normal de sus actividades.

    >> Regla 4: los alumnos deberánasistir a las clases que el Director o profesores impongan de forma estrictamente puntual. Se permitirá un retraso máximo de 20 minutos, a partir del cual se considerará esta regla como incumplida.

    >> Regla 5: en caso de incumplimiento de una regla, las ametralladoras ejecutarán al infractor de la regla.

    >> Regla 6: únicamente quienes se gradúen podrán salir de la Academia. Quienes se gradúen no podrán volver a entrar, tendrán que dedicar su vida a cumplir con sus obligaciones como graduado o graduada en el exterior. El método de graduación se definirá en posteriores reglas.

    >> Regla 7: el desconocimiento de una regla no exime de sucumplimiento. El respeto a las reglas será estricto y deberá ser mantenidoen todo caso, sin excepciones.

    >> Regla 8: el Director o los profesores pueden dar órdenes siempre dentro de los límites establecidos. Si no se cumple una orden válida, las ametralladoras dispararán al rebelde.

    >> Regla 9: los objetos personalespueden ser robados en cualquier momento por otro alumno, pero ningún alumno, bajo ningún concepto, podrá tener en su poder más de dos objetos personales.

    >> Regla 10: el Director podrá añadir nuevas reglas conforme estime conveniente, sin alterar reglas yaexistentes.

    >> Regla 11: cuando un asesinato suceda, comenzará la investigación. Durante la investigación, cualquier sala de la Academia que hubieseestado disponible antes del crimen, independientemente de la hora, será abierta para facilitar la misma. Pasado el tiempo que el Director olos profesores consideren oportuno, la investigación finalizará y comenzará una clase de juicio.

    >> Regla 12: en la clase de juicio, todos votarán a un culpable. Siresulta ser el verdadero asesino, será ejecutado; si resulta no ser el verdadero asesino, todos salvo este serán ejecutados, y el asesino podrá graduarse.

    >> Regla 13: los brazaletes de la muerte, una vez colocados en lasmuñecas de los alumnos, no podrán ser retirados, y causarán la muerte de cualquier alumno que incumpla la acción prohibida en ellos descrita. La acción prohibida puede ser secreta o no, a juicio del alumno.

    >> Regla 14: si algún alumno lograse retirar un brazalete de la muerte de alguna forma, estaría incumpliendo una regla, por lo que sería castigado por las ametralladoras.

    >> Regla 15: una muerte de un alumno por culpa del veneno de los brazaletes daría inicio a una clase del juicio. Si fue otro alumno el que provocó que la víctima llevase a cabo la acción prohibida, conociese o no el contenido de su acción prohibida, sería considerado el culpable de asesinato. En caso de que la víctima muriese por su propia negligencia, se consideraría suicidio, por lo que en la clase de juicio habría que votar por la propia víctima para resultar victoriosos.

    >> Regla 16: las acciones prohibidas deben ser interpretadas de forma estrictamente literal.

    >> Regla 17: se dará el anuncio de descubrimiento del cadáver cuando tres o más personas encuentren a un estudiante muerto.

    >> Regla 18: de acuerdo con las reglas anteriores, se considerará culpable a efectos de una clase de juicio a todo aquel que provoque la muerte directa de otro. En caso de venenos, trampas y otro tipo de muertes indirectas, será considerado el culpable el que haya colocado el veneno, preparado la trampa o programado la vía que provoque la muerte del tercero, independientemente de que otras personas participen en el acto de otras formas.

    >> Regla 19: solo una persona puede ser considerada culpable de un asesinato. En caso de empate en votación en una clase de juicio entre dos alumnos, se considerará acertada la elección si uno de los dos es el culpable, y solo esa persona será ejecutada. No caben empates entre más de dos personas.
    Estudiantes: 12
    - Drake Orestes – Super Policía (VIVO)
    Objeto: Pistola
    Datos obtenidos: nuestro protagonista, y el proclamado Super Policía. En realidad, es un chico bastante despistado y olvidadizo que, según dice, logró ser policía de prestigio simplemente por tener suerte. Aun así, la experiencia como investigador es algo que ha adquirido, y, aunque no tengademasiada atención por según qué detalles y no se le dé del todo bienmemorizar nombres, intente hacer honor a su talento.
    Acción prohibida: entrar en una sala vacía.

    - Steve Stone – Super Suertudo (VIVO)
    Objeto: Revista Ultimates.
    Acción prohibida: Sonreír


    - Ian Lockhart – Super Estratega (VIVO)
    Objeto: Game Boy
    Acción prohibida: ???

    - Alpha Xenodis – Super Deportista(VIVO)
    Objeto: Bate de béisbol
    Acción prohibida: decir la verdad

    - Ukitashi – Super Comilón (MUERTO)
    Objeto: Sándwiches

    - Talía Wells – Super Estrella Infantil (MUERTA)
    Objeto: Teddy el oso

    - Hubert Maddsson – SuperAjedrecista (VIVO)
    Objeto: tablero portátil
    Acción prohibida: subir a la segunda planta

    - Effy Joy – Super Terrorista (VIVA)
    Objeto: cloroformo
    Acción prohibida: ???

    - Lucas Diamond – Super Botánico (MUERTO)
    Objeto: Plantix2000
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: Lucas desprecia las ciudades por considerar que su construcción implicanecesariamente la muerte de muchas plantas, a las que considera amigas. Aun así, vive en un laboratorio en medio de una jungla, en solitario, y parecía no ser consciente de que su construcción ensí, probablemente, haya supuesto ya la muerte de muchos animales. Ha creado el Plantix2000 él solo, unamáquina que permite "comunicarse" con las plantas: analizarlas, saber sus necesidades, etc.
    Acción prohibida: que comience una investigación sin ser el culpable.

    - Liza White – Super Criadora (MUERTA)
    Objeto: Nutria
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: criada en un zoo, donde vivía con sus padres, cuidadores de éste, Liza pronto sehizo amiga de los animales y comenzó a amarlos, a todos y a cada uno de ellos, incluidos los insectos y otros bichos que puedan ser considerados asquerosos por la mayoría de la gente. Un buen día,Liza liberó a todos los animales simplemente porque quería que fuesen libres. Para ella, los animales son equivalentes a los humanos, y deberían de ser tratados prácticamente en igualdad decondiciones.
    Acción prohibida: mojarse.

    - Emily Hodges – Super Modelo (VIVA)
    Objeto: Kit de maquillaje
    Acción prohibida: quedarse sola

    - Dante Miles – Super ¿? (VIVO)
    Objeto: ¿?
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: Dante no recuerda prácticamente nada sobre su pasado. Sabe que tenía amigos, pero no los recuerda; sabe que sucedió un evento importante en su vida, pero no recuerda qué fue; ni siquiera recuerda su talento ni cómo se dio cuenta de que lo tenía. Insiste en que, tal vez, no tenga ningún talento, para empezar. Lo único que recordaba con claridad al despertar era que amaba a Emily, y esesentimiento parecía ser correspondido por ella.
    Acción prohibida: cruzarse con alguien.

    - Chad Redflame – Super Dibujante (VIVO)
    Objeto: Pincel y pinturas
    Acción prohibida: ingerir alimentos.

    - Brendan Ruby – Super Periodista (VIVO)
    Objeto: Cuaderno y bolígrafo
    Acción prohibida: no responder a una pregunta.

    - Elisa Daroch – Super Médium (VIVA)
    Objeto: Cartas de tarot
    Acción prohibida: cerrar los ojos por más de dos minutos

    - Mimiko Honda – Super Millonaria (VIVA)
    Objeto: Teléfono móvil
    Acción prohibida: insultar

    Caminaban por un largo pasillo: eran dos personas. Tras montar en el ascensor y salir de él, entraron a aquella sala, se pararon frente a un gran ventanal y miraron a través de él. Una de ellas llevaba una capucha con forma de oso. Suspiró con resignación, y, cruzándose de brazos, dio media vuelta y miró a la pared que había frente a la ventana, dándole la espalda a las vistas.

    —Supongo que esto es lo mejor, ¿huh? —se dijo, suspirando. La mirada estaba clavada en las armaduras gigantes que había frente a ella. La decoración de aquella sala era algo siniestra, sin duda, pero no había sido cosa suya, sino de varios compañeros. Después de todo, era una decoración algo tétrica y anacrónica, pero acorde a la función de la torre—. Es duro, pero supongo que no nos queda otra. Al menos podemos tener una buena vigilancia desde aquí.

    La otra persona le puso una mano en el hombro.

    —¡Hiciste lo que pudiste, Gamma! —sonrió ampliamente, tratando de animarla, al menos en teoría—. Luchar contra ellos nosotros solos es algo casi imposible, ¿sabes? Lo mejor que podemos hacer es esperar aquí y entrenarnos para la batalla… este lugar nos dará tiempo.

    —… Lo sé. Pero hey, no tienes por qué llamarme Gamma —dijo la otra, algo sonrojada, desviando la mirada—. Llámame Effy.

    —Upupupu —rio la otra persona—. ¡Vale, vale!

    Con paso alegre, la otra persona pulsó un botón oculto en la pared, y la ventana comenzó a ser cubierta por un cuadro gigante que habría sobre ellas, ocultándola detrás del mismo.

    —Así mejor —dijo Effy—. No queremos que nos descubran, al fin y al cabo. Habéis hecho un gran trabajo remodelando este sitio. ¿Preparasteis el escondite en esta torre, también?

    —¡Puhehehe! —rio la otra persona, cambiando su timbre de voz de pronto—. Claro, claro, claaaaro. Me encargué personalmente de adaptar toda la torre de vigilancia, ¡nadie sabrá siquiera cual es su secreto!

    —… bien —dijo Effy, dando media vuelta—. Reunámonos con los demás, entonces. El Director estará esperándonos para comenzar.

    Y hubo un silencio tenso, mientras la chica con la capucha de oso se dirigía al ascensor. Quedó inmóvil al ver que no la seguían. Se dio media vuelta, y miró a su acompañante.

    —¿Qué sucede? Venga, vamos. No tenemos todo el día.

    La otra persona, con un rostro despreocupado, se acercó lentamente a Effy, y susurró.


    —Es que… ¿para qué reunirnos? No habrá reunión, después de todo. El Director y los demás no vendrán.

    Effy enarcó una ceja.

    —¿Huh? ¿Cómo que no vendrá…?

    De pronto, un pañuelo bañado en cloroformo tapó su nariz, procediendo de alguna dirección que Effy no pudo interpretar. Fue perdiendo su consciencia, mientras veía con ojos borrosos cómo la persona que estaba frente a ella sonreía maniáticamente.

    —¡Upupupupupu! ¡No vendrán, porque están todos muertos! ¡Puhehehehe!

    Y perdió la conciencia, mientras caía al suelo y, en sus últimos estertores de vigilia, observaba a aquella persona dar saltitos de alegría. Siniestros saltitos de alegría.


    Capítulo 3: Anhelos de un Futuro


    Vida Diaria 1


    Y así fue como terminamos quedando doce estudiantes. Tras presenciar la grotesca ejecución de Lucas, nos dirigimos a nuestros dormitorios, exhaustos por el cansancio mental que todos sentíamos. Habíamos estado hasta altas horas de la madrugada debatiendo, deliberando quién de nosotros podría ser el culpable… y todo había terminado con la muerte de uno de nosotros. Sí, sin duda Lucas hizo algo terrible, pero, ¿merecía ese castigo tan cruel? Al fin y al cabo, fue manipulado por la paranoia que le provocó su acción prohibida. Todos fuimos manipulados por Reversekuma. De modo que, ¿era justo condenarle a una muerte segura? Solo así pudimos sobrevivir el resto, pero… no podía dejar de reflexionar acerca de lo que era más justo. Si él hubiese estado en mi lugar, seguramente habría tomado su decisión sin titubear, y sabría qué era lo correcto. Porque él debió ser el Super Policía, y no yo.

    Sin más, me tumbé de lado en la cama, y no pude evitar pensar en Emily. Ya no estaba conmigo, en mi dormitorio. Después de todo, ahora estábamos liberados de nuestras acciones prohibidas, así que Emily podría quedarse sola. Ah, la comodidad de la cama de nuevo… se sentía un poco amarga, después de todo. Casi echaba de menos el suelo.

    Y, con el pensamiento de sus profundos ojos morados en mente, me quedé dormido.


    *bing, bong, ding, dong*

    El anuncio me despertó, y he de decir que me sorprendió volver a ver a ese oso. Pensaba que ya nos habríamos librado de él.

    —Son oficialmente las 8:00 AM. ¡Hora de levantarse! ¡Hoy es un graaaaan día para matar a tu compañero! Upupupu…

    M-Monokuma estaba de vuelta… así que supuse que Reversekuma habría cumplido su parte del trabajo. Grave error por mi parte asumir aquello.

    —¡Tendréis un premio por haber sido menos imbéciles de lo que pensaba! ¡Ahora, podréis acceder a la tercera planta! —Reversekuma fue el que habló, apareciendo de pronto en pantalla, justo frente a la cámara, obstruyéndola toda con su rostro.

    Pero de pronto, Monokuma lo apartó, pisándole su cabeza.

    —¡Calla, hermano! ¡Esta vez me toca a mí!

    —¡Oblígame, saco de algodón! —Reversekuma contraatacó, saltando sobre su hermano.

    —¡¡Soy el Director!! —y, entonces, Monokuma le propinó un fuerte puñetazo—. ¡Me debes sumisión!

    Y los dos se encarnizaron en una batalla de proporciones nada épicas…. Y el monitor terminó apagándose.

    —Así que ahora tendremos que lidiar con los dos —dije en voz baja, en un suspiro—. La tercera planta, huh… —medité.


    Pronto me hube duchado y estuve reunido en el comedor. Como era de esperarse, la situación era algo tensa. Todos estaban bastante alicaídos. Salvo por Ian, claro.

    —Bueno, ¿quién se apunta a investigar hoy los nuevos rincones de esta Academia? —sonaba hasta emocionado, a decir verdad.

    Pero no hubo respuesta.

    —Venga, es nuestro premio por haber descubierto a Lucas, ¿no? Nos lo merecemos. ¿Quién viene conmigo?

    Siguió sin haber respuesta.

    No podía evitar notar que las cosas estaban bastante más tensas de lo que ya de por sí cabría esperarse. Elisa se había sentado algo alejada, junto a Chad, ambos más silenciosos y taciturnos que de costumbre, probablemente aún con un alto sentimiento de culpa por lo sucedido.

    Por su parte, Emily se había sentado junto a mí (y a mi otro lado se sentaba Steve), y casi podía palpar la extrema tensión que había entre ella y Dante. Se dirigían miradas de vez en cuando, las de él cargadas de un sentimiento que me costaba definir, y las de ella llenas de decepción y de una visible molestia. Dante había hecho cosas inexplicables e inexcusables, y no se dignaba a argumentar el por qué de sus actos. Eso debía estar atormentando a Emily, sin duda. Para ella, conocer todo lo que hizo Dante debía suponer un duro golpe, porque se sentía como si no conociese a la persona que se suponía que la quería. Sí… sin duda, la Super Modelo debía estar pasándolo mal. ¿Qué era tan importante como para ocultarlo de ese modo?

    Por otro lado, no podía evitar fijarme en las miradas que Effy me dirigía de cuando en cuando. Miradas severas que parecían tratar de transmitirme un mensaje. Me sentía algo incómodo, a decir verdad, al ver que la Super Terrorista insistía tanto en mí, como si buscase decirme algo. Por eso se me erizó el vello cuando, al terminar el desayuno y pasar junto a mí, me habló al oído:

    —Te espero en la biblioteca. Ven solo.

    ¿Q-Qué sucedía? ¿Qué podía querer de mí? Pensar en la biblioteca me hacía temblar. Lo último que deseaba era regresar allí; el lugar tenía recuerdos dolorosos demasiado recientes… aún podía visualizar en mi cabeza a Liza muerta, con sus manos agarrotadas, o a Lucas siendo desmembrado por plantas carnívoras.

    Sin embargo, mi intuición me decía que debía asistir. Había muchas cosas que debían ser aclaradas aún y, por algún motivo, Effy parecía tener algo que ver con todo. Así que me dirigí en solitario a la segunda planta, esperando encontrarme con la Super Terrorista. Un policía y una criminal, acordando una reunión clandestina. Vaya, sonaba terriblemente corrupto.

    —Has venido —dijo ella, que se sentaba en la zona interior de la parte central… justo donde estaba el cuerpo de Liza. Por supuesto, ya no había ni rastro de dicho cuerpo. Los osos se habían desecho de él.

    —Sí, claro —dije, algo tembloso—. ¿Qué sucede?

    Effy desvió la mirada.

    —Es sobre el Proyecto Omega… y sobre Dante.

    —¿Huh? ¿E-El Proyecto Omega? ¿Y-Y Dante? —sí, sin duda Dante parecía saber algo respecto al Proyecto Omega, en tanto que ocultó documentación sobre ellos. Pero, ¿qué sabía Effy=

    Effy suspiró.

    —Ayer, nada más terminar el juicio, me dirigí a la sala de música y revisé el piano donde Emily, supuestamente, escondió documentación. No había nada allí.

    —¿Nada? ¿Q-Qué puede significar eso?

    —Significa que alguien ha cogido lo que quiera que fuese que escondió allí, o… —Effy me miró con severidad— o que Emily y Dante mintieron.

    —No, no puede ser —fruncí el ceño—. Emily no nos mentiría.

    —Ptché —Effy apartó la mirada.

    —De todas formas, Effy, hay algo que me he estado preguntando desde que se mencionó por primera vez… ¿qué es eso del Proyecto Omega, y qué relación tiene con nosotros?

    Fue entonces cuando la terrorista volvió a mirarme, con más seriedad que de costumbre (si es que eso era posible, claro), tensa y en silencio. Tras un tiempo analizándome, que me parecieron horas, comenzó a hablar.

    —Creo que es conveniente que te cuente todo… después de todo, has demostrado ser confiable y tener grandes capacidades de deducción. Verás, a decir verdad, no recordaba nada al respecto, pero cuando Ian mencionó por primera vez el término “Proyecto Omega”, algo despertó en mi memoria. Empecé a recordar imágenes difusas sobre una organización que planeaba hacer algo terrible. Y sé que yo tenía alguna relación con ellos, tenía ese pálpito. Fue entonces cuando decidí investigar por mi cuenta en la biblioteca, en busca de documentos. Y encontré toda la información que necesitaba aquí.

    —¿Y-Y qué encontraste? —estaba nervioso. Tenía el presentimiento de que estaba a punto de descubrir algo tremendamente importante, algo impactante.

    Effy dedicó unos segundos a tomar aire y reflexionar la forma en que iba a pronunciar sus palabras.

    —En la biblioteca hay archivos sobre ello. No es mucho, pero aportan toda la información pública al respecto. El Proyecto Omega fue llevado a cabo por un grupo de criminales que fueron bautizados como “Equipo Gamma” por los medios de comunicación. Al parecer, el grupo criminal se dedicaba a fabricar armas y venderlas. Utilizaban los secuestros y la extorsión para obtener fondos que pagasen sus investigaciones, y probaban las nuevas armas que desarrollaron provocando explosiones y masacres en distintas partes del mundo. Y el Proyecto Omega no fue otra cosa que su último y más letal invento: crearon un arma tan poderosa que era capaz de destruir, con solo pulsar un botón, a casi todo el mundo tal y como lo conocemos. Erradicaría a todos los humanos, quemaría los bosques, destrozaría montañas enteras, desintegraría ecosistemas en su totalidad.

    —¿A-Algo así es siquiera posible? —me dije, corazón acelerado.

    Effy asintió.

    —Es muy posible. De hecho, sucedió —afirmó con rotundidad.

    —¿¡Que sucedió!?

    —El libro donde aparece todo esto es un libro de historia moderna, que cuenta los eventos más recientes de la historia. El Equipo Gamma logró su objetivo, construyó el arma definitiva y la utilizó. Y así fue como el mundo quedó prácticamente destrozado. Solo una porción pequeña de la población mundial logró sobrevivir, menos de cien mil personas, para ser exactos, y fueron reunidos y puestos a salvo por los Gobiernos de las principales potencias. Se llevaron a cabo intentos de repoblación de flora y fauna para devolver al mundo a su equilibrio, pero era demasiado tarde: la conmoción que sufrió el plantea había destrozado su homeostasis. El aire ya no era filtrado adecuadamente, y comenzó a hacerse tóxico poco a poco. Las lluvias eran ácidas. Las radiaciones del sol penetraban la atmósfera con más letalidad de lo habitual. No parecía que una salvación fuese posible a corto plazo. Por eso, la humanidad y los restos de la naturaleza que se pudieron salvar fueron recluidos en una enorme “reserva”, un refugio. La llamaron “Galeia”.

    Tuve que tomarme un tiempo para reflexionar y asimilar lo que acababa de decirme Effy. El mundo había sido destrozado… la humanidad había sido reducida a cien mil personas. ¿Era… era eso posible? No lograba recordarlo. Un evento así no se olvidaba fácilmente, ¿cierto?

    Pero Effy siguió hablando, y lo que tuvo que decir después me impactó más que cualquier otra cosa.

    —Lo más curioso de todo es que el libro habla de la identidad de la cabeza del grupo criminal. La identidad de la líder del Equipo Gamma, que se hace llamar a sí misma como a su equipo: “Gamma”. Y esa líder… soy yo. Effy Joy. El grupo terrorista que lideraba no era otro que el Equipo Gamma.

    —¿Q-Qué? ¿Cómo? —no podía creer lo que estaba escuchando—. ¿M-Me estás diciendo que el mundo ha sido prácticamente destruido y que tú fuiste la causante de eso? —de pronto, sentí una ira crecer dentro de mí—. ¿¡Por qué!? ¿Cómo pudiste hacer algo así?

    Y los ojos vidriosos de Effy se enfocaron en mí. Su tono se elevó más de lo normal.

    —¿¡Crees que lo sé!? ¡No recuerdo nada! Solo logré recordar la existencia del Proyecto Omega y mi vinculación con él, así como que mi organización era el Equipo Gamma, pero… no recuerdo nada más.

    Apreté los dientes. En el fondo, tenía ganas de golpearla, pero… no tenía sentido hacerlo. No arreglaría nada así, y si ella no recordaba lo sucedido, entonces tendría menos sentido vengarme de aquella forma. De todos modos, me costaba creerlo.

    —N-No recuerdo nada al respecto. No recuerdo que eso sucediese.

    —… exacto. Ese es precisamente el punto más preocupante —dijo Effy, aún con ojos humedecidos—. Nadie lo recuerda. Y sucedió hace tres años.

    —¿Eh? ¿T-Tres años? ¿Tanto tiempo?

    No podía ser. No era posible. Mis últimos recuerdos eran en el mundo normal, sin que nada malo hubiese pasado. Recordaba el sol brillando con normalidad, el aire fresco, las ciudades tal y como fueron construidas.

    —Exacto —confirmó Effy, sin dudarlo ni un segundo—. Y, con todo, no recordamos nada. De hecho, nuestros últimos recuerdos apuntan todos a una época antes de la catástrofe. Por ejemplo, Lucas. Él decía vivir en una jungla, en una selva, ¿cierto? Sus últimos recuerdos parecen apuntar a que vivía rodeado de árboles, en una selva natural… y, como él, todos los demás. Lo último que recordamos, que creíamos que era lo sucedido poco tiempo atrás, eran recuerdos de un mundo previo a la catástrofe. Y si ese mundo dejó de existir hace tres años, ¿qué conclusión sacamos?

    N-No. No era posible. ¿Quería eso decir que…?

    —¿Qué hemos olvidado lo sucedido en los últimos tres años? —sonaba tan ridículo, tan… inverosímil… que desee que Effy me dijese que estaba completamente equivocado, que aquella teoría era una locura. Lástima que no fuese así.

    exacto. Todo apunta a que, de algún modo, sufrimos amnesia y hemos olvidado todo cuanto sucedió en los últimos tres años.

    —Eso es… eso es…

    —Eso es lo que la evidencia nos dice, Drake —sentenció Effy, severa y seria—. He leído el resto del libro, y recuerdo a la perfección todo lo que se cuenta acerca de la historia reciente sucedida hace más de tres años. No parece que esto sea falso. Y el hecho de que en mi memoria aparezcan todos esos términos, el Equipo Gamma, el Proyecto Omega… todo apunta a que es real.

    Notaba cómo la respiración se me entrecortaba. Me estaba mareando. Tuve que sentarme en uno de los sillones antes de desplomarme por la impresión. El sudor frío recorría mi rostro… aquello era demasiado impactante. Me costaba creerlo. ¿Significaba que había tres años de vacío en mi memoria? ¿Que habrían sucedido cosas que no recordaba, y una de ellas era una terrible catástrofe que asoló casi todo el mundo? ¿… y si mis seres queridos están…?

    Las palabras de Effy me hicieron regresar a la realidad.

    —Te ruego que te calmes… y que no comentes nada de esto a los demás. No por mí… no me importa que me odien, sé que el solo hecho de ser considerada Terrorista ya genera incertidumbre respecto a mi persona. Es por los demás. Podría cundir el caos. Podría cundir… la desesperación. Por eso creo que es mejor que escondamos estos documentos. Me los llevaré, para que nadie pueda verlos… solo me preocupa el hecho de que Ian parece saberlo ya. Él los ha leído.

    Aquellas palabras me hicieron reaccionar, y una duda invadió mis pensamientos.

    —Un momento… si los documentos concernientes al Proyecto Omega y todo eso están todos aquí, al alcance de cualquiera, ¿qué fue lo que escondió Dante?

    —… justo eso me preguntaba yo —afirmó Effy, cruzándose de brazos—. Ese chico me preocupa. Parece saber más que el resto… y, cuando mencionaste en el juicio el Proyecto Omega, reaccionó de forma extraña, como si supiese mucho sobre el tema. Con todo, la información al respecto del Proyecto siempre estuvo aquí. Nadie se llevó nada en ningún momento… así que Dante tuvo que llevarse otra cosa. Y lo que quiera que fuese que se llevó no está ya donde Emily dijo haberlo dejado.

    —¿S-Se llevó otra cosa? ¿Qué puede ser? —pregunté. Las cosas tenían cada vez menos sentido.

    —No lo sé. No parece que falte ningún documento importante… al fin y al cabo, en esta biblioteca hay libros de temáticas comunes: historia, filosofía, biología, literatura, cosas así. Desconozco qué puede ser tan relevante como para haber actuado de esa forma. De todas formas, debemos andarnos con cuidado. Tanto con Ian como con Dante. Son, junto a nosotros, quienes más saben.

    Se cruzó de brazos otra vez, mirándome con ojos cargados de múltiples emociones, todas apiñadas y concentradas en su mirada.

    —No te pido que confíes en mí… la causante de la destrucción del mundo no es alguien que merezca compasión o confianza de nadie, de todas formas. Pero sí que te pido que guardes el secreto. Porque yo sí que confío en ti… más que en Ian o Dante.

    Dante… ¿qué sabía? ¿Y qué pretendía? ¿Qué había ocultado, y por qué? Siempre actuó de forma extraña, desde luego, pero ahora que sabía todo esto no sabía bien qué debía pensar. ¿Era amigo, o enemigo? Y, ¿qué había de Ian? ¿Tramaba algo…?


    Esa noche me costó dormir especialmente… y tuve un sueño. Uno donde el mundo era destrozado. El suelo se agrietaba, y la gente caía por los agujeros que se iban formando. Explosiones en todas partes causaban miles de víctimas… edificios se desmoronaban y caían sobre la gente.

    Y, al final del sueño, lo vi a él. Llevaba su pistola en las manos, y apuntaba hacia el frente con determinación. Encañonaba a alguien… estaba decidido a disparar si era necesario, pero… la sangre que brotó entonces fue la suya. Un tiro en la sien lo fulminó.

    Aquello último no fue un sueño. Fue un recuerdo.

    *bing, bong, ding, dong*.

    —¡Ejem! —Reversekuma fue el que apareció en pantalla—. ¡Son las 8:00 AM…!

    Pero entonces, Monokuma lo pateó y lo sacó de la misma.

    —¡Hora de levantarse! ¡Hoy es un graaaan día para…!

    Y Reversekuma, de un puñetazo, lo volvió a sacar de la pantalla.

    —¡Estaba dando el anuncio yo, inútil!

    —¡Soy el Director y tu hermano mayor! ¡Muestra más respeto! —replicó Monokuma.

    —¡¿El mayor?! ¡Somos mellizos!

    —¡Pero yo salí antes del vientre de madre!

    —¡¡Pero si no tenemos madre!!

    Y la pantalla se apagó entonces. Con un hondo suspiro, me levanté de la cama. Aquel sueño, aquellos recuerdos… no quería que estuviesen en mi mente. Eran demasiado duros como para afrontarlos. De modo que golpee varias veces mis mejillas, tratando de espabilarme, y me dirigí a la ducha.


    Aquella tarde fuimos a la tercera planta, y allí nos disgregamos en grupos pequeños. Por un lado, Dante, Ian y Brendan formaron un grupo ciertamente particular… tal vez por ser los menos confiables, de un modo u otro. Sus personalidades y/o sus acciones habían motivado que nadie creyese del todo que tuviesen buenas intenciones, y por eso, de un modo consciente o inconsciente, acabamos distanciándonos… incluso Emily se distanciaba de Dante.

    Por otro lado, Chad, Elisa, Alpha y Mimi se unieron en otro pequeño grupito, y marcharon por su cuenta. Ellos eran otro caso particular… personas calladas y extrañas que habían desarrollado relación con dos de los más ruidosos del grupo, ¿eh?

    Por otro lado, Effy quería explorar sola, pero Hubert se apresuró a ofrecerse para acompañarla. Aseguraba que no podíamos dejar a la terrorista sola, de modo que era “conveniente” que estuviese vigilada.

    Y, por supuesto, los tres que quedamos comenzamos nuestra búsqueda por nuestra cuenta.

    Noté la mano en el hombro, me giré y vi la sonrisa de Steve. Al igual que los ojos de Emily, la sonrisa del Afortunado me transmitía mucha paz, de alguna forma. Era como si fuese un canal para compartir conmigo parte de su optimismo natural, incluso de su suerte. ¿Sería cierto que Steve tenía un “aura” que protegía de la mala suerte a todos los que se acercaban a él y que él valoraba?

    —Ey, Drake, ¿qué crees que encontraremos aquí? Esta planta parece extraña.

    Y era una observación muy acertada, desde luego. Al bajar del ascensor, la tercera planta se mostró como un pasillo lineal y recto, que llevaba hasta lo que parecía ser otro ascensor. Solo había dos puertas, una a la izquierda y otra a la derecha, ambas grandes y con sendos letreros sobre ellas. La de la izquierda decía “Sala de Artes”; y, la de la derecha, “Ciber-café”. Huh, ¿había cosas como un ciber-café dentro de la propia Academia? Qué curioso. Era como si estuviese verdaderamente planteada para tener dependencias suficientes como para vivir allí con comodidad, sin necesidad de salir de la Academia.

    Y, entonces, recordé lo que Effy me contó sobre la destrucción del mundo… y sobre la reserva en la que se reunieron los supervivientes: Galeia. ¿Sería esta academia parte de Galeia? ¿Estábamos dentro de la reserva, del refugio de la humanidad?

    —Exploremos el Ciber-café —dije, comenzando a caminar. Steve y Emily me siguieron de cerca.

    Al entrar en el lugar, múltiples mesas, todas ellas con un ordenador, decoraban la sala. Al fondo había una prominente barra de bar, por supuesto sin nadie que la atendiese. Hubert y Effy pululaban por la zona.

    —¡V-Vaya! —exclamó Steve—. ¡Hay ordenadores de verdad! ¿Funcionarán? ¿¡Tendrán internet!? ¡Quizá podamos salir de aquí!

    Hubert dirigió una rápida mirada desde el otro lado de la sala; estaba explorando la barra. Alzó la voz para avisar al Suertudo:

    —Effy y yo hemos estado comprobando los ordenadores; ni siquiera podemos entrar en ellos, el acceso está protegido por una contraseña. Sería casi imposible encontrar…

    Y, de pronto, Steve, que se había sentado frente a un ordenador, dijo, sonriente.

    —¡Ya está! ¡Desbloqueado!

    —¿¡Huh!? —exclamó Hubert—. ¿Y-Ya?

    —¡Sí! —Steve parecía orgulloso—. Puse lo primero que se me pasó por la cabeza: “Talento”. Supongo que tuve suerte, je.

    Emily se acercó a él, colocando ambas manos en sus hombros e inclinándose junto a él para poder ver también la pantalla del ordenador. Noté con diversión cómo Steve se ponía algo nervioso y rojo al notar a la chica inclinada sobre él.

    —¿H-Hay internet? —preguntó Emily, con los ojillos llenos de emoción.

    Yo también me acerqué a Steve, nervioso. Si hubiese alguna manera de comunicarnos con el exterior… podríamos pedir ayuda. Incluso podríamos verificar la información que Effy me dio sobre el Proyecto Omega. A-Aún tenía esperanzas de que estuviese equivocada, de algún modo. Supongo que me negaba a creer que el mundo estuviese casi destruido y que hubiésemos perdido la memoria de tres años completos. Era una información demasiado dura como para asimilarla con normalidad.

    Sin embargo, Steve nos confirmó lo que tanto me temía.

    —Nada. No hay ningún tipo de conexión.

    Effy se abalanzó entonces hacia nosotros, hablando con tono desesperado y suplicante.

    —Revisa los archivos. Igual hay algún documento relevante sobre lo que está pasando o sobre la Academia.

    —V-Voy —contestó Steve, nervioso por notar a tanta gente pendiente de su tecleado. Pronto descubrió, probablemente de casualidad, la ubicación de la única carpeta con documentos de la zona, donde varias imágenes y un par de documentos de texto estaban guardados.

    —I-Imágenes —susurré. ¿Serían, quizá, imágenes sobre aquello? —. Compruébalas, Steve.

    Steve abrió las imágenes, y pudimos observarlas de cerca. Mostraban una sala extraña, de apariencia medieval. Dos armaduras de caballero aparecían sobre una pared roja, con un escudo con espadas tras de sí. Las armaduras tenían en sus manos lanzas alargadas y puntiagudas que parecían bastante reales… y a los lados había estanterías llenas de libros. En el suelo, que era de madera, una alfombra roja y ámbar servía de decoración. El resto de imágenes mostraban la misma sala, pero desde ángulos diferentes. A los laterales había candelabros con aspecto bastante antiguo, uno en cada lateral, además de una puerta extraña en el lado izquierdo… y en la cara frontal de la sala, un enorme cuadro pintado a mano donde aparecían figuras humanas pintadas de forma intencionalmente difusa, de manera que no podían identificarse sus rostros. En total, hacían cuatro fotos.

    —Oh, están repetidas —dijo Steve—. Hay otras cuatro imágenes más, idénticas a las anteriores.

    Las fue pasando en el monitor, y era cierto. Las mismas imágenes aparecían dos veces. También había dos documentos de texto… ¿querría eso decir que los archivos habían sido copiados?

    —Me pregunto qué será esa sala —dijo Emily, extrañada. Y Effy fruncía el ceño, como si, por algún motivo, ver aquel lugar le causase irritación, pero no supiese identificar bien el motivo de su angustia.

    —Comprobemos los documentos… ¡oh! ¿Q-Qué esto?

    Los documentos de texto estaban llenos de caracteres ininteligibles, que no parecían tener ningún sentido.

    —Huh, ¿qué querrá decir?

    Hubert habló entonces. Descubrimos que, con tanto sigilo como para colocarse ahí sin que nadie lo notase, había aparecido detrás de nosotros.

    —Está encriptado. Si alguien se ha preocupado de proteger esa información con un programa de encriptado, es porque debe decir algo importante.

    —Huh —dije, pensativo—. ¿Información relevante en un ordenador cualquiera? ¿No es un poco raro?

    —No, no —explicó Hubert—. Esos archivos están en una intranet… son comunes a todos los ordenadores conectados a la misma. Todos los ordenadores de esta sala deben tener acceso a ellos, probablemente. Y, si hay un archivo encriptado, es posible que haya más ocultos.

    —Entiendo. Es una lástima… si hubiese en el grupo un Super Programador quizá podríamos pedirle ayuda… —se lamentó Steve.

    —… tal vez Lucas hubiese sabido. Se le daban bien las máquinas —dijo entonces Emily, y rápidamente el silencio se apoderó de la sala. Recordar a Lucas fue… dolorso. Apostaría a que pasó por todas nuestras mentes la misma imagen. La imagen de Lucas muriendo en aquella horrible ejecución.

    —Yo puedo intentarlo —explicó Effy—. Tengo algunos conocimientos básicos sobre encriptado de datos… no garantizo que funcione, pero puedo intentar averiguar qué dicen esos documentos y encontrar más datos.

    —Y yo puedo ayudar —habló Hubert, para sorpresa de todos—. El ajedrez es pura matemática, y un sistema informático funciona a base de códigos y números; también poseo algunos conocimientos al respecto.

    Effy asintió con decisión.

    De modo que, por el momento, decidimos dejarle a la pareja aquel trabajo, y salimos de la sala, solo para encontrarnos de frente con la otra puerta; la que conducía a la “sala de artes”. La abrí con cuidado, solo para toparme con un lugar ciertamente… pintoresco. Y nunca mejor dicho.

    La sala en cuestión era muy amplia, y estaba llena de caballetes con grandes lienzos, de máquinas de cerámica y pilas de mármol y otros materiales típicos de esculturas. Pero quizá lo más llamativo era el gran escenario que había al fondo, con algunas sillas delante a modo de público.

    … pero, por muy interesante y curiosa que fuese la escena, nada superaba ni era más llamativo que ver a Chad lloriqueando de felicidad, abrazado a un lienzo.

    —¡Aaaaah! ¡La textura! ¡Es perfecto! ¡Y-Y mira cuantos hay! ¡Hay hasta pinturas de todo tipo! ¡Óleo, témperas, acuarelas…! ¡Q-Qué hermoso!

    Lo observamos con gesto divertido, pero la diversión se convirtió en momentáneo miedo, traducido en un grito asustado, al notar una presencia junto a nosotros.

    —Hola… chicos.

    Siniestra y sombría, Elisa se había desplazado sigilosamente hasta nosotros, y cuando habló, descubrimos que la teníamos a pocos centímetros.

    —¡Aaah, Elisa! ¿Q-Qué sucede? —pregunté, amedrentado.

    —Huh, eres asustadizo, Drake. Demasiado —observó ella, con una sonrisita despreocupada en su cara—. Esta sala es muy interesante. El escenario es una superficie idónea para llevar a cabo rituales de invocación o comunicación con los difuntos. ¿Os animaríais a probar conmigo?

    —¡Oh, no, gracias! —más rituales no, por favor.

    Elisa suspiró con tristeza.

    —Era de esperar. Con todo, es un lugar hermoso, este.

    —Estoy de acuerdo —admitió Emily, cuyos ojos morados brillaban con entusiasmo. Se veía que a la chica le gustaba el arte, ¿eh? Miraba el escenario con especial interés; ¿tal vez le recordaban a sus pases de modelo? ¿O quizá le transmitía otros sentimientos?

    Paseé por la zona, observando cada esquina con detalle. Pude ver, que Alpha estaba junto a Chad, molestándolo mientras él pintaba, sin parar de pedirle que le dibujase, mientras el pintor se esforzaba por ignorarle. Y, cuando llegué al escenario y subí a él, me dirigí al telón y, al moverlo, observé a Mimi, que se tomaba en ese preciso momento una pastilla. La chica quedó mirándome entonces, al verse sorprendida en plena medicación. Algo incómodo, desvié la mirada.

    —L-Lo siento, yo…

    —¡T-Ten un poco de cabeza, Apestes! —me vociferó, mientras palidecía discretamente—. ¡Llama antes de entrar, no ves que está ocupado! —¿¡llamar!? ¿A qué puerta?

    —P-Perdón —le dije, sin más. Pero mi curiosidad me estaba matando. A decir verdad, hacía tiempo que quería saberlo… saber en qué consistía la enfermedad de Mimi. No en vano estaba medicándose justo por eso, por esa enfermedad que tenía—. Oye, perdona que te lo pregunte, pero… ¿puedo saber qué tipo de enfermedad tienes? Si no es molestia, claro.

    —… —Mimi me miró con severidad durante unos instantes. Aunque el rostro de la millonaria no expresaba demasiada simpatía, noté como, poco a poco, iba relajándose su expresión de odio. Era casi como si estuviese analizándome, meditando si era conveniente confiarme aquello o no—. Pues sí es molestia, Apestes. Sí que lo es. Es de lo más inapropiado.

    Desvió la mirada. No supe muy bien cómo reaccionar.

    —Oh, y-yo… lo siento.

    —Esquizofrenia, Drake. Eso es lo que me pasa —dijo de pronto, seria y con mirada entristecida.

    —¿E-Esquizofrenia? —dije, tras tragar saliva con esfuerzo. Había oído hablar de esa enfermedad, y… caramba. No pensaba que Mimiko fuese el tipo de persona que podría sufrir algo como eso—. Eso es… lo de oír voces y todo eso, ¿cierto? —pregunté, con gran temor. No quería decir algo que pudiese ofenderla.

    —Bah. Realmente eres un ignorante, ¿eh, Apestes? Hay varios tipos de esquizofrenia, no todas son tan simples como tener malditas alucinaciones y oír las clásicas voces, ¿sabes? Lo mío es… esquizofrenia desorganizada. Pero está controlado, gracias a la medicación. Llevo mucho tiempo sin sufrir brotes.

    —¿D-Desorganizada? —pregunté.

    La reacción de Mimi fue darse un golpecito con la mano en el rostro.

    —Vocabulario desorganizado, comportamiento general desorganizado y alteraciones emocionales. Esa es la definición de los síntomas, principalmente. En resumen, que si dejo de tomarme mi medicación, puedo sufrir un brote y comenzar a actuar raro. No quieres verlo, créeme —me miró con ojos entristecidos—. Te asustaría.

    Comenzó a caminar, marchándose de allí, pero, cuando pasó junto a mí, me susurró:

    —No necesito que vayas contándolo por ahí, ¿de acuerdo, Apestes?

    Y no pude evitar tragar saliva otra vez, asustado. Realmente había hablado con suma seriedad… supongo que no debía ser fácil para ella ir diciendo por ahí que padecía algo como aquello.


    Un tiempo después, Emily, Steve y yo estábamos frente al ascensor que llevaba hasta algún lugar desconocido. Con curiosidad, nos adentramos en él, solo para descubrir que no había luces dentro, y, al cerrarse la puerta, todo quedó en absoluta oscuridad, salvo por un botón en la pared que brillaba, de color rojo.

    —¡N-Ngh! —gimió Emily, asustada, mientras agarraba mi brazo, asustada, y se pegaba a mí—. ¿P-Por qué está tan oscuro?

    Enrojecido completamente, noté que mis palabras salieron de forma entrecortada y titubeante.

    —T-T-Tranquila, Em —¿c-cuando había comenzado a llamarla Em? Era como si me apeteciese llamarla así, por algún motivo, pero, ¿l-le molestaría que la llamase así? A juzgar por cómo apretó más mi brazo, deduje que… todo lo contrario—. No pasa nada.

    —Supongo que este botón servirá para subir —dijo Steve, mientras pulsaba el botón rojo. De pronto, el ascensor empezó a temblar de forma bastante brusca—. ¡Uaaagh!

    Emily se abrazó entonces a mí, y, para mi sorpresa, Steve también se había abrazado. El temblor del ascensor los sobresaltó a ambos, pero yo no tuve casi tiempo de sentir miedo… la reacción de ambos fue tan abrupta que quedé inmóvil.

    Y, al cabo de pocos segundos, paró, y la puerta se abrió, entrando entonces a una habitación tenuemente iluminada.

    —H-Hey. Esta sala es…

    No había duda, la sala era la misma que la que habíamos visto en los archivos del Cibercafé. Las dos armaduras, lanzas en mano, la alfombra roja y ámbar, los candelabros, el gran cuadro pintado a mano… era exactamente igual a las fotos.

    —¿Qué es esta sala…?

    No tuvimos mucho más tiempo para pensarlo.

    *bing, bong, ding, dong*

    —¡Ejem, ejem! ¡Alumnos! —habló Reversekuma, que forcejeaba con Monokuma para acaparar toda la pantalla.

    —¡Acudid a la sala de artes ahora mismo! ¡Nghh!

    —¡Tengo que… ngh! ¡Daros algo importante!

    —¡N-No, YO seré quien se lo dé! ¡Yo soy el Director!

    —¡Y soy el VICEdirector! ¡Vice! ¡Del latín “vicis”, que significa “lo mismo”! ¡Como “bici”cleta, dos ruedas iguales!

    —¡E-Eso ni siquiera es cierto, estúpido! ¡El vicedirector manda menos!

    —¡Demuéstralo, estúpido oso blanquinegro!

    —¡¡Si tus colores son los mismos que los míos, imbécil!!

    Y la pantalla se apagó.

    Con un hondo suspiro, entendimos que era mejor dejar nuestra investigación de la extraña sala, volver al ascensor y dirigirnos cuanto antes a la sala de artes. De modo que lo hicimos, y descendimos en silencio, de nuevo a oscuras, de nuevo tras un tremendo temblor. Pero esta vez no hubo reacciones bruscas, no hubo sustos, no hubo temor… porque tanto Steve como Emily sabían que debían temer más aún a Monokuma y a Reversekuma que a aquel ascensor. Y, a decir verdad, yo también tenía miedo. Porque sabía lo que querían. Sabía… que nos darían un tercer motivo.
     
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    Amane

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    No sé si verdaderamente ha sido mucho más corto o se me ha hecho a mí porque el anterior fue larguísimo, pero sí, este capítulo ha sido bastante cortito. Aun así ha sido muy interesante porque nos has desvelado algunos (bastantes, de hecho) datos muy importantes.

    Para empezar, pues no sé que pensar. Me gustaría pensar que sigue estando Junko detrás de todo, ¿no sería épico? Pero no sé, que pongas el tema de Junko me hace pensar que no es ella quien está detrás de todo y quien sale en estas mini-historias, porque sería muy obvio y todos sabemos que tú eres de dar buenos plot-twist so... ni idea de quien pueda ser, pero sea quien sea, estoy deseando saber su identidad y que cojines está ocurriendo.

    Luego, pasaré directamente a la conversación de Effy. Intenso, muy intenso, me encanta. Así que... es eso lo que ha hecho Effy. Dios, es que has dicho muchas cosas y, la verdad, no tengo realmente mucho que comentar al respecto. Yo creo que es verdad, ya sabemos como es Danganronpa, pero no estoy tan segura de que haya sido realmente Effy la que lo ha activado. Seguramente ha sido manipulada o engañada por la mente maestra. Sea como sea, habrá que seguir leyendo para descubrirlo, ¿no? Eso sí, estoy 100% segura que va a tener que ver con NPC (OMG DIME QUE VOY A PODER VER A ETHAN DE MALOTE QUE SHORO DE FELICIDAD (?) segura que no pero por intentar

    Uh, el Drakily is rising os much y me siento mal. Es que me encanta Dante pero te juro que en este AU soy una Drakily hoe xD[LIKE LE DICE EM Y ELLA NO SE MOLESTA????? QUÉ MÁS QUEREMOS???] ¡Me ha hecho gracia que Steve también abrazara a Drake! Ahí hay un trío interesante (?)

    O, la enfermedad de Mimi... si lo dices ahora solo puede significar que va a ser importante para el próximo caso y me temo que muera por culpa de que le cambien las pastillas o algo por el estilo, idk.

    Algo así más importante... ¡Ah! Effy y Hubert tho e.e Oh, also, que Emily les haga una pasarela o algo no(?)

    Y, finalmente, amo a Monokuma y Reversekuma. ¿Qué le pasa a este oso? Like, primero que lleva mal con Monomi y ahora con Reversekuma, plz, Monokuma, stap (?)

    Obvio estoy deseando que otro motivo macabro se le ocurre a esa cabecita tuya y como, obvio, relacionas eso con el próximo asesinato, que también deseo ver como nos sorprendes <3

    Poco más que decir salvo que, oh, en na frase pusiste "=" en lugar de "?". Deja que lo busque...

    Ahí.

    Por lo demás, perfecto como siempre ^^

    ¡Sigue así!
     
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  4.  
    Graecus

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    La enfermedad de Mimi me suena a que cuando no se toma las pastillas se convierte en Lambda D:

    ¡GoodAirShippingFTW! >:3 me puse muy fangirl cuando los dejaron solos ;u;<3

    Y lol, estoy como Gabi, me gusta que el Drakily esté a tope en este fic aunque sea raro xD es de esas cosas que te recuerdan que al final de todo el fic sigue siendo un AU uwu

    Y por ultimo, la batalla entre los dos osos psicopatas es genial xD me siento bien al ver a Monokuma sufrir de los abusos de Reversekuma, en vez de ser un dictador abusivo como era con Monomi ;n;

    Saludos<3
     
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    Omg so epic. Debo preguntártelo porque mi mente ya va hilando probablemente de manera incorrecta pero inexorable (?) Este fic no tiene ninguna relación con el rol más que los personajes, ¿no? Quiero decir, no es como memorias de Galeia; de aquí no se va a sacar nada nuevo, ¿me equivoco?

    Bueno, eso a un lado, el capítulo me ha impactado bastante xD Se me ha hecho muy interesante saber sobre la enfermedad de Mimi, creo que da mucho juego, aunque lo de Effy también. Sin embargo, esto último no acaba de convencerme xD Quizás es porque aún no hay mucha información, pero no le doy la importancia que creo que debería tener.

    Los ositos, pls xD Los amo mucho. Mucho mucho, en serio xD Son vicitontos los dos. Así podrías ser tú si dieras rienda suelta a tu vena psicópata, lo cual no te aconsejo, más que nada porque valoro mi vida aún (??)

    También he amado cómo has ido montando las ships, entre Drakily y el GoodAirShipping. Te juro que me he reído cuando dejaron a esos dos solos xD Y STEVE ES MUY CUTE FUCK. Lo amo, lo amo.

    Estoy deseando ver el siguiente motivo, rlly. A VER SI AHORA OBLIGAS A OTRO A MATAR PEDAZO DE UJGBKJAEBk.

    En cuanto a la narración, hay un par de dedazos que no me voy a poner a resaltar, porque sé que son dedazos y me da pereza buscarlos todos, yk. Solo te marcaré este porque ya lo tenía seleccionado desde el principio del capítulo xD


    Y con esto iba a concluir el comentario, hasta que me acordé de que tampoco te había comentado el capítulo anterior. No me voy a demorar mucho en eso porque ya te he dicho casi todo lo que pensaba por WA, pero bueno. Me pareció brillante el caso pero no me enteré bien del final PORQUE LAS LÁGRIMAS NO ME DEJABAN VER okno es broma pero lloro. Mi pobre Lucas jo :c Con esa pulserita tan cruel, ¿POR QUÉ A ÉL? Quiero saber las de Ian y Effy solo por joder, por sentirme bien solo viendo lo que sufrieron.

    Nada más que añadir. Bueno sí, que mi voto va para Mimi (?) Quiero saber más de ella :D

    Enhorabuena tate, sigue así,

    Lucas Diamond~ <3
     
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    GalladeLucario

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    Fanfic - Pokénronpa
    Clasificación:
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    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    16
     
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    Capítulo 3: Anhelos de un futuro

    Vida Diaria 2


    Nos reunimos los doce en la sala de Artes, tomando asiento, a la orden de Monokuma, en las sillas que había frente al escenario. Al poco tiempo, el mencionado oso hizo acto de presencia, con varias tiritas por todo su cuerpo, tratando de aparentar que tenía heridas.

    —Uf… puf… uf… —jadeaba—. Al fin me deshice de ese ingrato hermano mío… uf… puf… ¡e-ejem! —de pronto, se aclaró la voz y se irguió, con espalda recta y gesto soberbio—. ¡Alumnos y alumnas, bienvenidos! Me complace haceros entrega de…

    —¡El tercer motivo! —gritó la voz de Reversekuma, que sonó desde algún lugar.

    De pronto, el oso cayó justo encima de su hermano, con un aspecto bastante parecido al de Monokuma, lleno de vendas y tiritas. Fingía tener un brazo escayolado, de hecho.

    —Como tercer motivo, panda de inútiles… je, “panda”… ¡tenemos… esto!

    Pero no mostró nada. Solo silencio. Reversekuma quedó pensativo por un momento, con la mano bajo la barbilla.

    —Uhm, ¿cuál era el motivo?

    Bajo sus pies, Monokuma se levantó, tirando hacia atrás a su hermano. Todos observábamos la escena con expresiones anonadadas. ¿Se habían tomado en serio eso de que aquello fuese como un teatro, y trataban de hacer una especie de comedia?

    —¡Grr, es un oso persistente! —gruñó Monokuma—. En fin, ¡tendréis los motivos en vuestros iKuma! Ruego que los miréis, por favor. ¡Encontraréis un nuevo archivo con un video donde se os mostrará vuestro mayor deseo en la vida! Upupupu… matad a alguien, graduaos, ¡y ese deseo se cumplirá! Y si no me creéis, solo mirad el video, y veréis que es cierto. ¡Puedo hacer que vuestros deseos se hagan realidad!

    Dio media vuelta, y el telón comenzó a moverse hasta taparlo. Justo antes de quedar totalmente cubierto por aquella tela roja, pudimos ver a Monokuma, de espaldas y frente a su hermano, esgrimiendo unas terriblemente afiladas garras…


    Poco tiempo después, todos estuvimos en nuestros respectivos dormitorios. El motivo fue mucho más sutil esta vez, quizás porque era algo estrictamente privado. Quiero decir, ninguno nos atrevimos a mirar los videos de nuestros iKuma allí mismo, delante de todos. Hubert incluso propuso no mirarlos en absoluto, y yo compartía su punto de vista: esta vez, el motivo no nos obligaba a hacer nada. No era un límite de tiempo o una serie de acciones que debiésemos evitar para no morir… solo eran videos, y podíamos escoger simplemente no mirarlos. Todos y todas parecíamos estar de acuerdo en que era lo mejor no echar ni siquiera un vistazo a los videos, pero… ¿podríamos estar tranquilos con ello? ¿De verdad no acabaría en desastre también aquella vez? ¿… resistiríamos la tentación?

    Durante varios minutos estuve con el dedo a pocos centímetros del archivo de nombre “Deseo de Drake Orestes” que surgió en mi iKuma. El dedo, tembloroso, estuvo a punto de pulsar el video, pero… no fui capaz. No sería capaz de traicionar así el pacto que hicimos todos. Dijimos que no veríamos los videos, y no iba a ser yo el que incumpliese con el trato.

    Y así, me dormí, solo para volver a soñar con aquel disparo que acabó con su vida.


    Al día siguiente, me desperté bastante antes que el resto, por extraño que pareciese. No pasé una buena noche, y terminé dirigiéndome, somnoliento y en pijama aún, al comedor antes incluso de que los osos diesen el anuncio de la mañana. Tan solo quería comer algo: mi estómago rugía tremendamente. Luego podría seguir intentando dormir, aunque seguramente sería en vano.

    La cuestión era que, para mi sorpresa, no era el único despierto.

    —Oh. V-Vaya, no sabía que habría alguien más aquí. Lo siento —me excusé, pero el chico que estaba dentro, sentado en una silla y con un café humeante en la mano, hizo un gesto para indicar que podía pasar.

    Con cuidado, me dirigí hacia la nevera y tomé un par de frutas. Cuando volví a salir del comedor, mi mirada se cruzó con la suya.

    —… ¿una mala noche, Drake? —me preguntó Dante al fin, rompiendo el silencio.

    Huh… D-Dante. El más misterioso de todos los Ultimates, con diferencia. Ni siquiera conocíamos su talento, y no entendíamos el motivo que parecía haber detrás de sus acciones. En los últimos días, todos le habíamos dado un poco de lado; incluída Emily, su novia, que probablemente estaba dolida por lo que Dante había hecho, se sentía traicionada. Pero, por mucho que yo tampoco lo entendiese, no podía evitar pensar que Dante no era un mal tipo. Por algún motivo, tenía el presentimiento de que tenía que existir algún motivo que explicase todo lo que había sucedido, todo lo que él había hecho. Quizá por eso me acerqué a él y me senté a su lado. Tal vez era un buen momento para intentar entenderlo…

    Free-time event: Dante Miles

    —¿Cómo estás, Dante? —le pregunté, con algo de duda en mi tono de voz.

    Su mirada me analizó de arriba abajo, como si me estuviese juzgando. Luego, como acostumbraba a hacer, desvió sus ojos de mí y respondió.

    —Vaya, ahora te interesas por mí, ¿no? —me dijo con tono de reproche, y no supe qué contestar—. Tranquilo… entiendo cómo os sentís. Pero eso no servirá para que hable. Hay cosas que es mejor no hablar, sencillamente.

    Negué vehementemente con la cabeza.

    —No, olvidemos eso. Solo quería hablar. De otra cosa —dios, estaba sonando demasiado ridículo.

    —¿… como por ejemplo…? —Dante me miró fijamente por unos segundos, aumentando la incomodidad que sentía.

    Creo que pocas veces me había sentido tan tenso como aquella vez. Fueron segundos de silencio que se me hicieron horas.

    —¿C-Cómo conociste a Emily? —terminé balbuceando.

    Él se cruzó de brazos con lentitud.

    —Creo haberlo hablado contigo ya… no lo recuerdo.

    Pero, ¿era eso cierto?

    —Es extraño, ella nunca me ha dicho nada al respecto de vuestra relación, tampoco —observé, meditativo—. Parecéis muy reservados al respecto. ¿Es cierto que no lo recordáis?

    —… ¿es esto una especie de interrogatorio? —acusó.

    —S-Solo tengo curiosidad, nada más —moví las manos con un gesto rápido, deseando restarle importancia—. Es llamativo que ninguno recordéis cómo os conocisteis. ¿No recuerdas nada desde antes de entrar a la Academia?

    —… hmpf. Claro que recuerdo. Recuerdo muchas cosas —confesó, aún de brazos cruzados. Tras un rato enfocando la taza de café, como si hubiese estado horadando en su memoria, alzó la mirada y habló—. Nunca tuve familia. Desde que tengo uso de razón me crié en un orfanato, y nunca fui adoptado. Cuando alcancé la mayoría de edad, de hecho, tuve que partir por mi propio pie y ganarme la vida por mi cuenta.

    —V-Vaya. Suena duro —reconocí, algo apenado. La forma en la que Dante hablaba de ello… desde luego, sonaba duro. Duro y triste.

    —… y entonces me encontraron. Y ahí comenzó todo —susurró, sin mirarme directamente.

    Aquellas últimas palabras me hicieron alzar una ceja, desconcertado.

    —¿Huh? ¿Te encontraron? ¿Quiénes?

    Tras un momento de silencio, Dante se levantó y dio un golpe suave en la mesa.

    —Esta conversación ha acabado. He hablado más de lo que tenía pensado hacer hoy, en cualquier caso… deberías sentirte afortunado.

    Y se marchó. Dante… menudo tipo tan extraño. ¿Qué escondía? ¿Realmente no recordaba nada, o… simplemente había decidido no contarlo?

    Antes de salir por la puerta, sin embargo, se detuvo. Sin darse la vuelta, pronunció unas palabras que me dejaron completamente helado. Palabras que sonaron profundas, casi suplicantes, procedentes de lo más hondo de su corazón. Como si aquellas palabras fuesen su última voluntad.

    —… por favor, cuida de Emily.

    Agaché la mirada como por instinto, y cuando ya no estaba allí para escucharme, susurré la respuesta.

    —Claro que lo haré.

    El nivel de amistad con Dante Miles sube a 2


    Y ese mismo día, pocas horas después, sonó el anuncio.

    —¡Ejem, ejem, eeeeejem! —Monokuma era el que estaba sentado en el trono ahora, apareciendo en solitario en pantalla. Esta vez no tenía una copa de vino en su mano, sino que tenía algo que lanzaba al aire y recogía una y otra vez, como si fuese una moneda. Pronto me di cuenta de que era el ojo azul de Reversekuma, con cables colgando tras de sí, como si hubiese sido arrancado de él—. Son oficialmente las 8:00 AM. ¡Hora de levantarse! ¡Hoy es un graaaaan día para matar a tu compañero! Upupupu…

    Sentí un escalofrío terrible, por algún motivo. No había tenido tiempo a dormir ni siquiera un par de horas desde que me desperté tan temprano en la mañana y volví luego a dormir, ¡y eso que por fin estaba descansando a gusto! Y encima, despertaba con la imagen tan perturbadora de Monokuma jugueteando con restos del “cadáver” de su hermano, ¿eh?

    Mi mano se deslizó por la mesilla mientras pugnaba contra la vigilia, retorciéndome en la cama. Y así fue como mis dedos tocaron el iKuma. Como por un impulso, lo arrastré y lo cogí, y con párpados pesados lo investigué brevemente, casi como si estuviese revisando los mensajes de un teléfono móvil. Y, una vez más, me quedé mirando el archivo del video, ese que se llamaba… el que se l-llamaba… ¿eh?

    —“Deseo de Alpha Xenodis”. ¿¡Qué demonios…!?

    Me incorporé casi de un salto, quedando sentado sobre la cama. Me aseguré de revisar los datos del iKuma; no había duda, era el mío. Pero, ¿por qué tenía el video de Alpha, entonces? Mi dedo tembló, pero, con todo, se atrevió a pulsar en el video, y toda la pantalla del iKuma se vio ocupada por las imágenes que empezaron a reproducirse. Subí el volumen y me limité a mirar.

    ¡Alpha Xenodis! —hablaba Monokuma, en una suerte de voz en off—. El Super Deportista… ¡un chico lleno de energía, determinación y talento! La estrella de la nación, la revelación de las olimpiadas. ¡Le aguarda un brillante futuro!

    Comenzaron a aparecer imágenes, fotografías, que mostraban a Alpha corriendo en pistas de atletismo, marcando goles en partidos de fútbol, incluso triunfando en natación o baloncesto. Al final, apareció una imagen de Alpha, sonriente, mirando a la cámara con un trofeo de oro bajo su regazo. El trofeo tenía una bella y curiosa forma: reflejaba a un dragón alado sujetando a un balón y mirando hacia el cielo. Lentamente, la foto fue reduciendo el zoom, solo para ir mostrando, poco a poco, que había alguien más junto a Alpha en aquel momento.

    Cualquiera diría que el Super Deportista tendría como mayor deseo en la vida triunfar y ser reconocido como el mejor de los mejores en el campo del deporte, ¿cierto? —la foto siguió alejándose, revelándose que Alpha tenía la otra mano sobre la cabeza de un chico de cabellos negros, que miraba a la cámara con gesto serio, pero, de algún modo, feliz—. ¡Oh, pero qué gran error sería asumir eso! El noble corazón de Alpha brilla con tanta luz que jamás podría tener un deseo tan egoísta. ¡Oh, no! Su mayor deseo es ayudar a su mejor amigo. Salvarle de su destino fatal.

    Y la foto, por fin, mostró al chico que había a su lado por completo. Era un tipo que vestía en su mayoría de negro, de expresión adormilada y que… iba en silla de ruedas.

    Ah, el pobre Ryu, su carrera prometía también, ¿eh? El noble Alpha y el inexpresivo Ryu comenzaron una rivalidad casi desde que estaban en el colegio, pues los dos destacaban en el deporte, en todas sus vertientes. Lástima que le diagnosticasen a una edad tan joven esa terrible enfermedad autoinmune y terminal, ¿huh? Esclerosis múltiple… su carrera estaba condenada. Ahora solo eran las piernas, pero poco a poco, los brazos, las manos… y con suerte llegaría a la adultez. Su mejor amigo, condenado a morir por culpa de su propio organismo. Y el deseo de Alpha no es otro que… “salvar a Ryu”.

    Instintivamente, llevé mi mano a uno de mis ojos, para descubrir que estaban cayendo lágrimas. Las sequé rápidamente, y volví a prestar atención al video. Las siguientes imágenes mostraron a un grupo de médicos realizando lo que parecía ser un comunicado televisivo.

    Eh, sí. Está en fase experimental, pero… —decía uno de los doctores, que era entrevistado por un periodista. Se veía en su rostro la emoción y la ilusión—. Probablemente hayamos encontrado la cura de la esclerosis múltiple. Es posible que sea imposible revertir sus efectos, pero podemos frenarla, hacer que se detenga. ¡Podemos luchar contra la enfermedad!

    Abrí mucho mis ojos. ¡A-Aquello era… era… era una noticia genial! Q-quizá demasiado genial. Si Alpha hubiese visto aquello, quién sabe qué…

    Pero el video no había acabado. Fue Monokuma el que habló, tras quedar la pantalla completamente negra.

    Por desgracia, el hermano de Ryu no puede pagar el tratamiento, que es extremadamente caro… y quién sabe cuánto tiempo puede faltar hasta la siguiente fase. Si Alpha pudiese salir de aquí, ¡Ryu podría curarse! —Monokuma apareció entonces en plena pantalla, con un enorme fajo de billetes en las manos—. ¡Gradúate y podrás salvarlo! Upupupu…

    Solté el iKuma con una sensación tremendamente desagradable en el estómago. Aquello era horrible. Monokuma realmente podía llegar a ser cruel… y a cada cosa que hacía, más lo demostraba. Más nos mostraba hasta donde era capaz de llegar. Jugaba con nuestros sentimientos, nos manipulaba… y lo peor de todo era pensar en que no era ningún oso demoníaco, ningún robot; era una persona la que estaba detrás de todo esto. Una persona nos estaba haciendo todo aquello, una persona nos estaba torturando de esa forma. ¿Quién era capaz de hacer algo así? ¿Tenía razón Ian y… era uno de nosotros?


    Cuando me dirigí al desayuno, llegando algo más tarde de lo habitual, me encontré con todo el mundo reunido, con rostros serios por todas partes.

    —¿T-Todo bien? —pregunté, entrando con lentitud.

    —… ¿a ti también, Drake? —me preguntó entonces Ian rápidamente, brazos cruzados y sonrisa malévola.

    —¿H-Huh?

    —Hemos comentado que esta mañana, al despertar, los videos de todos han sido cambiados —apuntó Hubert—. Ahora, al parecer, todos tenemos el video de otro. ¿Te ha sucedido a ti también?

    Mi mirada buscó a Alpha, encontrándose con sus ojos dorados rápidamente. Se sentaba junto a Elisa, y me di cuenta de que estaba más atento a esta que a la situación. No parecía excesivamente preocupado… supuse que no habría mirado el video. Si yo fuese él y supiese que un video de ese tipo estaba en posesión de otro, me preocuparía.

    Y fui entonces cuando me di cuenta de que alguien tendría mi video… y no sabía qué era lo que en él aparecería, porque yo no lo había visto.

    —¿Drake? —repitió Hubert, mirándome con severidad.

    —Oh, perdón. Sí… yo también tengo el video de alguien.

    —¿De quién? —intervino Ian de pronto, mirada ladina.

    Quedé callado. Y fue Steve el que apartó la vista.

    —Estamos otra vez igual que antes, ¿eh? No confiamos en nadie. No nos atrevemos a decir quién tiene el video de quién, por miedo. Por miedo en los demás —apretó el puño—. Liza estaría decepcionada si os viese así —alzó la vista entonces—. Escuchadme todos: yo tengo el video de Emily. Pero, por supuesto, no lo he visto; porque lo prometimos —se puso la mano en el pecho—. Yo confío en vosotros.

    —… y-yo tengo el video de Hubert —confesó Emily, ojos empañados—. Pero tampoco lo he visto.

    —¡Vamos! No me hagáis reír —Ian extendió las manos—. ¿Pretendéis hacerme creer que nadie ha mirado el video del otro? Como si fuese a creer eso. Yo sí he mirado mi video, de hecho… y también miré el mío. Pero no pienso deciros ni cuál es el video que tengo actualmente ni cuál es el contenido del mío —los ojos le brillaron—. El juego pierde su gracia si revelamos esa información, ¿no?

    —… yo tengo tu video —afirmó Effy, brazos cruzados, mirada llena de ira.

    —Ah, y a juzgar por tu expresión, has debido verlo. Mi deseo es fascinante, ¿no es así? —sonreía como un maniático. Realmente estaba disfrutando de todo aquello.

    El resto de los presentes, yo incluido, guardamos silencio.

    —Si prometimos no ver los videos, ¿¡por qué lo hacéis!? —Hubert dio un fuerte golpe en la mesa—. Mi video es el de Mimi. No tengo intenciones de ocultaros nada. No he mirado mi video, no voy a mirar el de Mimiko, y no tengo intenciones de hacerlo. Ni siquiera me interesa conocer el contenido del mío; sé bien cuáles son mis deseos, y no voy a dejarme tentar por ellos. No voy a dejar que Monokuma me manipule.

    —¡E-Eso! —exclamó Steve—. Hubert tiene razón.

    —Sigamos haciendo como si esto no hubiese pasado, ¿vale? —Emily habló en voz baja—. No perdamos la esperanza. Q-Que se hayan mezclado los videos no cambia nada. Si mantenemos la promesa de no prestarle atención a los mismos, Monokuma habrá fracasado.

    —¡Eso es, demonios! —exclamó Alpha, alegre—. Hey, yo tengo el video de Steve, por cierto. No quiero que creáis que no confío en los demás, ni nada así. ¡Y, por supuesto, no he visto el video! Ni el mío ni el suyo. Eso es lo que prometimos, y eso es lo que he hecho.

    La sonrisa de Alpha… se veía pura y sincera. Realmente era un chico honesto. Y decía no haber visto su video… honestamente, le creía. No tendría esa expresión de haberlo visto. Pero yo… yo había cometido la indiscreción de mirarlo, y ahora me arrepentía.

    De pronto, sentí como si el mundo se detuviese. Las caras de cada uno de los presentes se dibujaron frente a mí como lienzos. ¿Habían dicho todos la verdad? ¿Nadie había visto los videos de otros? ¿Nadie había visto sus propios videos? Y fue cuando me crucé con la mirada de Ian cuando me di cuenta de que estaba siendo extremadamente desconfiado. Ni siquiera me había atrevido a decir qué video tenía yo… y el Estratega se había dado cuenta de eso. ¿Estaría maquinando algo ya? Y lo peor de todo… ¿qué video tendría él?


    La tarde se hizo, y poco a poco fue cediendo la tensión creada por el asunto de los videos, aunque en el fondo era solo una paz superficial. En cualquier caso, deseando ocupar nuestro tiempo, Emily y yo nos dirigimos a la tercera planta, ante la llamada de Hubert y Effy, que nos dijeron que probablemente terminarían de desencriptar los documentos antes de cenar.

    Por el camino, Emily, tras un suspiro, comenzó a hablarme:

    Free-time event: Emily Hodges

    —Oye, Drake… ¿tú siempre quisiste ser policía?

    —¿Eh? B-Bueno, eso… eso es una larga historia, a decir verdad —demasiado larga como para ser contada de hecho—. Mis planes iniciales no eran los de ser policía. De hecho, nunca tuve claro qué hacer con mi vida, pero… el destino me llevó hasta el que sería mi mentor, y hasta hoy.

    —¿Tu mentor?

    Sonreí inevitablemente, de forma algo entristecida, al recordarle.

    —S-Sí… fue mi mejor amigo. Era un chico algunos años mayor que yo. Se graduó en la academia de policías como un prodigio, el mejor de su promoción. Y le conocí cuando me vi envuelto en un caso que él mismo investigó. De hecho, fue el primero de sus casos. Y bueno, n-no hay mucho más que contar —atajé, con la mano en la nuca. Me resultaba un poco incómodo hablar de aquello, a decir verdad. Seguía sintiéndome inferior y culpable, en cierto modo, de todo lo que sucedió. De ser yo, y no él, el Super Policía.

    —Ya veo. Supongo que mi historia es mucho más simple —susurró Emily—. Yo… yo nunca quise ser modelo.

    —¡Oh! Eso es una gran sorpresa —mentí. Lo cierto es que siempre había pensado que a Emily no le pegaba ser modelo. No por falta de belleza, ni muchísimo menos, sino porque… digamos que su personalidad no encaja con lo que uno espera al pensar en una modelo.

    Claro que lo que diría a continuación me sorprendería aún más.

    —… lo cierto es que mi sueño siempre fue ser actriz.

    —¿¡A-Actriz!? —eso le pegaba aún menos.

    Asintió con lentitud. ¡Claro! Eso explicaba la mirada ilusionada que le dirigió a la sala de artes, a aquel escenario. Imaginarla como actriz… era ciertamente difícil, a decir verdad. Una chica tan tímida, ¿actuar?

    —Sí —aseguró—. De hecho, mis inicios fueron en el mundo del teatro. Me presenté a un casting y me escogieron para representar el papel de la protagonista.

    —¡Vaya! —exclamé, sonriente—. Eso es genial. Me habría gustado verte actuar.

    Emily suspiró.

    —No, no te habría gustado —dijo, con rostro alicaído—. Cuando salí al escenario, yo… las palabras no salían de mi boca. Me quedé en blanco. Todo el mundo me abucheó, e incluso los hubo que se rieron de mí. Por supuesto, me despidieron ipso facto. E-El miedo escénico me superaba.

    —V-Vaya… lo siento, Emily —mi tono había cambiado drásticamente; nunca imaginé que el tema fuese tan delicado para ella. Se veía que la afectaba especialmente.

    —Tranquilo —y entonces, me miró y sonrió. Y fue ahí cuando se paralizó todo. Su mirada, su sonrisa, tenía algo mágico. No sabría describirlo con palabras, honestamente—. Nunca perdí la esperanza. Terminé ejerciendo como modelo, porque supongo que, aunque el miedo escénico me impidiese hablar, las revistas se interesaron por mí. No querían a alguien que hablase, querían a alguien que posase. Pero… —los iris morados brillaban con entusiasmo— no estoy dispuesta a rendirme. ¡Cuando salgamos de aquí… reuniré el valor para volver a presentarme a un casting!

    Reí en voz baja.

    —… y yo estaré ahí para apoyarte, Em.

    El nivel de amistad con Emily Hodges sube a 2

    Actualizados los datos sobre Drake.


    Llegamos al fin al ciber-café. Los únicos que estaban allí, para sorpresa de Emily y mía, eran Ian, Alpha, Hubert y Effy… además de Brendan, alejado en una esquina, observando y anotando todo. El resto parecía no haber acudido al llamado.

    —Bueno, no esperemos más —anunció Hubert, sentado junto a un ordenador, junto a Effy—. El resto podrá enterarse en otro momento. No es que sea una información muy relevante, después de todo.

    —Dila ya, ¡estoy ansioso! —exclamó Alpha—. Códigos secretos, ¡eso tiene que molar!

    Effy suspiró.

    —¿Entiendes siquiera lo que es un encriptado? —preguntó.

    Alpha inclinó la cabeza a un lado.

    —¿”Intrincado”? —se preguntó, extrañado por la pregunta.

    —E-En fin, al margen de Alpha… —Effy miraba a Ian con severidad, con más de la habitual.

    Pero el estratega no se amedrentaba ni lo más mínimo; sus sagaces ojos competían con los de la terrorista, mostrando ser unos más que dignos rivales. Al final, terminó encogiéndose de hombros, con expresión divertida.

    —¿Supone un problema mi presencia? Me voy a enterar de todas formas, tarde o temprano. Os estoy ahorrando trámites y chantajes innecesarios a vuestros compañeros —comentó, como si fuese lo más normal del mundo.

    Hubert dio un hondo suspiro de resignación, y comenzó a andar.

    —Hemos logrado desencriptar los documentos, y hemos descubierto que, en realidad, no había más que un par de frases de texto en cada uno. Con todo, aún no sabemos qué significan.

    —¿Huh? —me dije—. ¿Están en otro idioma, o algo?

    —No, no se trata de eso —Effy frunció el ceño y se cruzó de brazos—. Es solo que no logramos entender qué utilidad tienen. Pero, al margen de los documentos, hemos descubierto la existencia de carpetas ocultas cargadas de otro tipo de información. No obstante, no podemos abrirlas; el nivel de seguridad que tienen es tremendamente alto.

    —Hmpf —bufó Ian, como si estuviese menospreciando a Effy y a Hubert. Bueno, qué demonios: los estaba menospreciando, sin el “como si”.

    —Eso es desesperanzador —suspiró Emily.

    —¡Suéltalo ya! —el deportista parecía no enterarse de nada, pero, con todo, estaba entusiasmado. Tal vez creería estar en una especie de Cluedo o algo así—. ¿Qué decía el documento?

    —… está bien, lo leeré. A ver si alguien puede entender algo de lo que aquí se dice —y Hubert, fijando su atención en la pantalla, comenzó a leer en voz alta—. “Eterno, incansable, comienza la búsqueda de la verdad. Lanza el acero derecho y el mundo girará. Asciende el muro y verás la luz”.

    Extrañado, fruncí el ceño. ¿Qué demonios era eso? ¿Algún tipo de acertijo? ¿”Lanza el acero”? ¿”Asciende el muro”? ¿De qué hablaba? A decir verdad, Hubert y Effy estaban en lo cierto: no parecía tener ningún sentido, o, al menos, no entendíamos el significado.

    —Y ahora, el otro —dijo Effy, dirigiéndose ella a su ordenador para leer el otro texto—. “Eterno, incansable, termina la búsqueda de la verdad. Lanza el acero izquierdo y da marcha atrás. La luz de nuevo te guiará”. ¿Alguna idea sobre este?

    —Son prácticamente iguales —meditó Emily, decepcionada.

    —Hmm… no parece tener mucho sentido. ¿”El acero”? ¿”La luz”? —Ian reflexionaba en voz alta.

    —Tal vez sean metáforas —se me ocurrió de pronto—. Parecen una especie de indicaciones, de pistas. Pero quizá no sean palabras literales, sino metáforas de las indicaciones que en realidad pretenden dar. De ese modo, quien quiera que las escribiese se aseguraría de que solo las personas indicadas podrían entenderlo.

    —Es como si hubiesen intrincado lo intrincado, ¿huh? —meditó Alpha en voz baja, confundiendo de nuevo la palabra.


    Y así fue como nos encontramos con una pista aparentemente sin ningún tipo de sentido, sin saber bien qué hacer con ella. ¿Tendría, acaso, relación alguna con nuestra situación o con la Academia, para empezar? No podía evitar sentir un extraño sabor de boca cuando oímos aquellas palabras escritas en los documentos… una especie de escalofrío. Aunque aún no entendía bien por qué.

    Y fue esa noche cuando, tras un rato intentando dormir en vano, me desperté de madrugada, solo para encontrarme con alguien por los pasillos de la planta baja. Yo solo quería dar una vuelta, pero... casi parecía que estaba destinado a toparme con gente cuando no podía dormir y salía de mi cuarto.

    —Hola, Mimi.

    La chica parecía particularmente seria. Estaba sentada en el suelo del pasillo, apoyando su espalda contra la puerta de su habitación, por la cara exterior. Me miró y rápidamente volvió a enfocar a la nada con desgana.

    —Vaya, Apestes. Una no puede pasar un rato a solas en esta Academia ni siquiera de madrugada, ¿eh?

    —L-Lo siento, no pretendía… —me excusé torpemente. Después de haberla interrumpido tomándose su medicación el otro día no quería volver a fastidiarla de aquella forma. Aunque Mimiko pareciese ser una chica dura, contestona y egoísta, podía ver que, en el fondo, era bastante delicada y sensible.

    Free-time event: Mimiko Honda

    —… nah, no te preocupes. Tú tampoco puedes dormir, ¿no? —me preguntó, comportándose de forma extrañamente amable.

    Fue entonces cuando, con algo de inseguridad, me senté frente a ella, alicaído, y me froté los ojos.

    —Esta situación me tiene harto —confesé, hastiado—. No quiero seguir aquí más… quiero salir de una vez.

    Sí, quería salir de aquella Academia y comprobar si todo lo que me dijo Effy era cierto… si realmente el mundo había sido destruido casi en su totalidad. Quizá los videos, de hecho, fuesen todo mentira, ¿no? Quizá Ryu, el amigo de Alpha, hubiese muerto por la destrucción del mundo, y Monokuma estaba utilizando los videos para engañarnos. Quizá no había lugar para esos deseos. O quizá sí que había un futuro fuera… y los videos eran reales. Y entonces me lo planteé: ¿qué era más deseable? ¿Que todo hubiese sido destruido y los videos fuesen una farsa, por lo que no habría tentaciones, debido a que los deseos eran imposibles de conseguir? ¿O que fuesen reales, pero a cambio de un mundo destruido en el que ya no queda apenas esperanza?

    En cualquier caso, Mimi acompañó mi desdén con otro suspiro.

    —Me has recordado a mi hermano —me dijo, sonriendo con amargura—. Ese estúpido niñato, no estaba conforme con nada.

    —Oh, cierto —observé, mirándola con discreción. Parecía estar mentalmente abatida—. Tu hermano renunció a tu apellido y a la herencia, ¿no?

    —Sí… —apoyó su cabeza contra la pared, dejándola caer hacia atrás—. Todo por ser un tozudo egoísta que solo pensaba en sí mismo. Nunca se llevó bien con mi padre, porque nunca quiso saber nada de los negocios y de la fortuna de los Honda. Como el mayor, él tendría que heredar en un futuro todas las empresas, las gestiones, los contratos… y esa era una vida que él no deseaba.

    —Ya veo. Desde luego, no debe de ser fácil, aunque con tanto dinero…

    —Nunca le gustó tener dinero —Mimi chasqueó la lengua—. Decía que la gente solo se fijaba en él por su dinero, y que preferiría ser pobre y que la gente lo quisiese por quién era y no por lo que tenía.

    —¿Por eso se fue? ¿Por eso renunció? —quise adivinar.

    Mimi negó con la cabeza.

    —No, no… se fue cuando se enamoró.

    —¡Oh! —aquello me tomó por sorpresa—. ¿Se enamoró y se marchó? ¿Y renunció al apellido?

    —E-En realidad no es que “renunciase” como tal… sino que se casó, y decidió adquirir el apellido de su pareja.

    Alcé las cejas.

    —Vaya, no es frecuente que el hombre adquiera el apellido de su mujer —observé, pero la expresión de Mimiko y sus gestos nerviosos me hicieron dudar. Y, entonces, una idea pasó por mi cabeza—. Un momento, ¿acaso tu hermanos se casó con un hom…?

    —¡Y-Ya está bien, hombre! —pronto, Mimiko enrojeció, se levantó abruptamente y comenzó a actuar con la brusquedad que la caracterizaba—. Serás indiscreto, ¡t-te estás inmiscuyendo demasiado en mi vida, Apestes!

    —¡L-Lo siento, no pretendía…!

    D-Demonios, era una chica difícil… pero supongo que aquella pequeña charla había servido para acercarme más a Mimi.

    El nivel de amistad con Mimiko Honda sube a 2

    Sin embargo, antes de marcharse, cuando abrió la puerta de su dormitorio, me miró con sospecha y con duda en el semblante.

    —Oye, Drake… ¿cuál es tu objeto personal? —me preguntó, con un tono extraño y siniestro.

    De pronto, empalidecí, y comencé a notar sudores fríos. Pensé en la pistola que seguía guardando a buen recaudo, con la bala en la recámara. ¿Qué pensarían todos si lo descubrían? ¿Seguirían confiando en mí?

    Dije algunas palabras evasivas que no parecieron convencer en absoluto a Mimi, y se perdió en su dormitorio sin mediar muchas más palabras. Noté escalofríos recorriendo mi nuca… ¿p-por qué me había hecho esa pregunta de repente? ¿Qué era lo que ella sabía…?


    Reglas vigentes:

    >> Regla 1: durante el día, los alumnos podrán recorrer la Academia a su antojo, con escasas restricciones. En la noche, el acceso a determinados lugares quedará restringido.

    >> Regla 2: a las 8:00 AM sonará el anuncio escolar que dará comienzo al día oficialmente, y a las 10:00 PM sonará el anuncio escolar que dará paso al tiempo nocturno. No existen restricciones de sueño, cada alumno es libre de dormir o no dormir como lo estime conveniente.

    >> Regla 3: el Director de la academia y el resto de profesores no podrá interferir directamente con los alumnos; no podrá dañarlosfísicamente o interferir en el desarrollo normal de sus actividades.

    >> Regla 4: los alumnos deberánasistir a las clases que el Director o profesores impongan de forma estrictamente puntual. Se permitirá un retraso máximo de 20 minutos, a partir del cual se considerará esta regla como incumplida.

    >> Regla 5: en caso de incumplimiento de una regla, las ametralladoras ejecutarán al infractor de la regla.

    >> Regla 6: únicamente quienes se gradúen podrán salir de la Academia. Quienes se gradúen no podrán volver a entrar, tendrán que dedicar su vida a cumplir con sus obligaciones como graduado o graduada en el exterior. El método de graduación se definirá en posteriores reglas.

    >> Regla 7: el desconocimiento de una regla no exime de sucumplimiento. El respeto a las reglas será estricto y deberá ser mantenidoen todo caso, sin excepciones.

    >> Regla 8: el Director o los profesores pueden dar órdenes siempre dentro de los límites establecidos. Si no se cumple una orden válida, las ametralladoras dispararán al rebelde.

    >> Regla 9: los objetos personalespueden ser robados en cualquier momento por otro alumno, pero ningún alumno, bajo ningún concepto, podrá tener en su poder más de dos objetos personales.

    >> Regla 10: el Director podrá añadir nuevas reglas conforme estime conveniente, sin alterar reglas yaexistentes.

    >> Regla 11: cuando un asesinato suceda, comenzará la investigación. Durante la investigación, cualquier sala de la Academia que hubieseestado disponible antes del crimen, independientemente de la hora, será abierta para facilitar la misma. Pasado el tiempo que el Director olos profesores consideren oportuno, la investigación finalizará y comenzará una clase de juicio.

    >> Regla 12: en la clase de juicio, todos votarán a un culpable. Siresulta ser el verdadero asesino, será ejecutado; si resulta no ser el verdadero asesino, todos salvo este serán ejecutados, y el asesino podrá graduarse.

    >> Regla 13: los brazaletes de la muerte, una vez colocados en lasmuñecas de los alumnos, no podrán ser retirados, y causarán la muerte de cualquier alumno que incumpla la acción prohibida en ellos descrita. La acción prohibida puede ser secreta o no, a juicio del alumno.

    >> Regla 14: si algún alumno lograse retirar un brazalete de la muerte de alguna forma, estaría incumpliendo una regla, por lo que sería castigado por las ametralladoras.

    >> Regla 15: una muerte de un alumno por culpa del veneno de los brazaletes daría inicio a una clase del juicio. Si fue otro alumno el que provocó que la víctima llevase a cabo la acción prohibida, conociese o no el contenido de su acción prohibida, sería considerado el culpable de asesinato. En caso de que la víctima muriese por su propia negligencia, se consideraría suicidio, por lo que en la clase de juicio habría que votar por la propia víctima para resultar victoriosos.

    >> Regla 16: las acciones prohibidas deben ser interpretadas de forma estrictamente literal.

    >> Regla 17: se dará el anuncio de descubrimiento del cadáver cuando tres o más personas encuentren a un estudiante muerto.

    >> Regla 18: de acuerdo con las reglas anteriores, se considerará culpable a efectos de una clase de juicio a todo aquel que provoque la muerte directa de otro. En caso de venenos, trampas y otro tipo de muertes indirectas, será considerado el culpable el que haya colocado el veneno, preparado la trampa o programado la vía que provoque la muerte del tercero, independientemente de que otras personas participen en el acto de otras formas.

    >> Regla 19: solo una persona puede ser considerada culpable de un asesinato. En caso de empate en votación en una clase de juicio entre dos alumnos, se considerará acertada la elección si uno de los dos es el culpable, y solo esa persona será ejecutada. No caben empates entre más de dos personas.
    Estudiantes: 12
    - Drake Orestes – Super Policía (VIVO)
    Objeto: Pistola
    Datos obtenidos: nuestro protagonista, y el proclamado Super Policía. En realidad, es un chico bastante despistado y olvidadizo que, según dice, logró ser policía de prestigio simplemente por tener suerte. Aun así, la experiencia como investigador es algo que ha adquirido, y, aunque no tenga demasiada atención por según qué detalles y no se le dé del todo bien memorizar nombres, intente hacer honor a su talento.
    Drake tuvo una vez un mentor y gran amigo, que le enseñó todo lo que sabe como policía. Algo sucedió, y dicho amigo terminó muriendo prematuramente. Este hecho motivó que fuese Drake el que acabase siendo considerado el Super Policía; y tal vez es por ello que nuestro protagonista no siente que le corresponda ese talento: porque cree que debería ser su mentor el verdadero Ultimate.
    Acción prohibida: entrar en una sala vacía.
    Video en iKuma: Alpha Xenodis


    - Steve Stone – Super Suertudo (VIVO)
    Objeto: Revista Ultimates.
    Acción prohibida: Sonreír
    Video en iKuma: Emily Hodges


    - Ian Lockhart – Super Estratega (VIVO)
    Objeto: Game Boy
    Acción prohibida: ???
    Video en iKuma: ???


    - Alpha Xenodis – Super Deportista(VIVO)
    Objeto: Bate de béisbol
    Acción prohibida: decir la verdad
    Video en iKuma: Steve Stone


    - Ukitashi – Super Comilón (MUERTO)
    Objeto: Sándwiches

    - Talía Wells – Super Estrella Infantil (MUERTA)
    Objeto: Teddy el oso

    - Hubert Maddsson – SuperAjedrecista (VIVO)
    Objeto: tablero portátil
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: ganador de múltiples torneos de ajedrez, Hubert nunca ha perdido una partida. Dedica mucho tiempo a practicar, y es conocido por sus increíbles capacidades lógicas y deductivas. Afirma que tiene la capacidad y la costumbre de pensar como si tuviese dos cerebros; esta práctica le ayuda a entrenar su mente y a desarrollar una enorme capacidad para colocarse en la posición de otros y usar su lógica como si fuese la suya propia.
    Antes de ser ajedrecista, de hecho, Hubert fue detective, pero no se conocen más datos a este respecto.
    Acción prohibida: subir a la segunda planta
    Video en iKuma: Mimiko Honda


    - Effy Joy – Super Terrorista (VIVA)
    Objeto: cloroformo
    Acción prohibida: ???
    Video en iKuma: Ian Lockhart


    - Lucas Diamond – Super Botánico (MUERTO)
    Objeto: Plantix2000
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: Lucas desprecia las ciudades por considerar que su construcción implicanecesariamente la muerte de muchas plantas, a las que considera amigas. Aun así, vive en un laboratorio en medio de una jungla, en solitario, y parecía no ser consciente de que su construcción ensí, probablemente, haya supuesto ya la muerte de muchos animales. Ha creado el Plantix2000 él solo, unamáquina que permite "comunicarse" con las plantas: analizarlas, saber sus necesidades, etc.
    Acción prohibida: que comience una investigación sin ser el culpable.

    - Liza White – Super Criadora (MUERTA)
    Objeto: Nutria
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: criada en un zoo, donde vivía con sus padres, cuidadores de éste, Liza pronto sehizo amiga de los animales y comenzó a amarlos, a todos y a cada uno de ellos, incluidos los insectos y otros bichos que puedan ser considerados asquerosos por la mayoría de la gente. Un buen día,Liza liberó a todos los animales simplemente porque quería que fuesen libres. Para ella, los animales son equivalentes a los humanos, y deberían de ser tratados prácticamente en igualdad decondiciones.
    Acción prohibida: mojarse.

    - Emily Hodges – Super Modelo (VIVA)
    Objeto: Kit de maquillaje
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: Emily nunca quiso ser modelo, sino actriz. Participó en castings para actuar en obras de teatro, y fue seleccionada, pero tuvo una mala experiencia que cambió su vida: al llegar la hora de la verdad, se quedó inmóvil, completamente en blanco e incapaz de representar su papel. Desde entonces, el miedo escénico y la mala fama que le generó en el mundo de la actuación el evento del teatro la ha perseguido siempre, pero afirma que jamás perderá la esperanza, y tiene intenciones de volver a intentarlo y a superar los miedos que la atormentaban.
    Acción prohibida: quedarse sola
    Video en iKuma: Hubert Madsson


    - Dante Miles – Super ¿? (VIVO)
    Objeto: ¿?
    Nivel de amistad: 2/3
    Datos obtenidos: Dante no recuerda prácticamente nada sobre su pasado. Sabe que tenía amigos, pero no los recuerda; sabe que sucedió un evento importante en su vida, pero no recuerda qué fue; ni siquiera recuerda su talento ni cómo se dio cuenta de que lo tenía. Insiste en que, tal vez, no tenga ningún talento, para empezar. Lo único que recordaba con claridad al despertar era que amaba a Emily, y ese sentimiento parecía ser correspondido por ella.
    Dante se crio en un orfanato, y nunca tuvo ningún familiar ni seres queridos. Tuvo que buscarse la vida al llegar a la mayoría de edad, llegando a pulular por las calles buscando un sustento. Y, al parecer, alguien le encontró, y ahí cambió todo... pero se desconoce qué sucedió.
    Acción prohibida: cruzarse con alguien.
    Video en iKuma: ???


    - Chad Redflame – Super Dibujante (VIVO)
    Objeto: Pincel y pinturas
    Acción prohibida: ingerir alimentos.
    Video en iKuma: ???


    - Brendan Ruby – Super Periodista (VIVO)
    Objeto: Cuaderno y bolígrafo
    Video en iKuma:
    Acción prohibida: no responder a una pregunta.


    - Elisa Daroch – Super Médium (VIVA)
    Objeto: Cartas de tarot
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: Elisa nació tras siete meses de embarazo, después de que los médicos afirmasen que había muerto. Cuando fueron a extraer el cuerpo aparentemente inerte del vientre de su madre, comenzó a mostrar repentinamente signos vitales, "regresando" de entre los muertos, de alguna forma. Elisa afirma que es este el motivo por el que puede comunicarse con los difuntos, y está plenamente convencida de que sus poderes son reales; para ella, es todo un reto mostrar la veracidad de sus técnicas a los más escépticos, y toda una satisfacción observar sus rostros cargados de sorpresa.
    Acción prohibida: cerrar los ojos por más de dos minutos
    Video en iKuma: ???


    - Mimiko Honda – Super Millonaria (VIVA)
    Objeto: Teléfono móvil
    Nivel de amistad: 2/3
    Datos obtenidos: los Honda son la familia más rica del mundo, dueños de múltiples empresas y todo tipo de negocios que les hacen, en resumen, tremendamente influyentes y con capacidad para controlar muchísimos sectores de la sociedad. Sin embargo, Mimi no era la heredera original de toda esta fortuna; tiene un hermano mayor, verdadero heredero por derecho, que decidió renunciar a los derechos que, como Honda, le corresponderían. Al renunciar a su apellido y a la herencia, Mimi se convirtió en la Super Millonaria.
    El hermano de Mimi, de hecho, nunca quiso ser millonario, porque la gente lo quería solo por su dinero y no por su personalidad. Nunca tuvo una buena relación con su padre, pero todo terminó cuando decidió casarse y adoptar el apellido de su pareja. Al parecer, todo apunta a que el hermano de Mimi se casó con otro hombre.
    Acción prohibida: insultar
    Video en iKuma: ???
     
    Última edición: 18 Noviembre 2017 a las 5:56 AM
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    Bruno EVF

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    Empezaré por mencionar algo que ya te comenté en privado. Este fic empecé a leerlo desde la publicación de sus primeros capítulos, quedándome por la parte de Alpha trepando por las lianas, hasta que cuestiones laborales y personales me mantuvieron desentendido de la publicación de los capítulos siguientes. Anoche decidí retomar desde el principio (me pareció importante refrescar datos) con el objetivo de ir más allá del punto en que me había quedado…

    Y no he podido parar... Al punto de que me quedé despierto hasta altas horas de la madrugada.

    Se lo debo (y esto también te lo dije al pasar) a esas semillas de suspenso que fuiste plantando desde el comienzo. Las he visto cayendo unas tras otras, algunas con gran impacto, pero muchas más con una extraordinaria sutileza; y lo genial es que algunas todavía siguen germinando y germinando, cargando la trama de secretos que no pueden menos que dejarme entre inquieto e interesado por lo que vaya a suceder a continuación. De entre todas estas intrigas, la que me tiene con más expectativa es el tema de la identidad de Dante, quien es el vivo ejemplo de la “semilla” que no deja de germinar: no conocemos su talento y su vida pasada, además de que sus acciones en los últimos capítulos se estuvieron tornando cuestionables (aunque no lo veo como un mal tipo).

    Esta historia me va gustando mucho, me está encantando. Una vez más, me encontré ante una trama que no me ha defraudado, que me deja pensando y conjeturando. Justamente, el tipo de historias que más me gustan. Además, tengo la sensación de que este fic, si bien adopta bases narrativas del Danganronpa original, terminará teniendo (tarde o temprano) un giro que se distanciará de la historia ya conocida. Podría decirse que ese es el otro de sus tantos misterios (?). De todas maneras, ya les has dado tu toque personal :}


    No hablaré detalles técnicos (pues todo se ha dicho en comentarios anteriores), PERO, eso sí, no quiero dejar de recalcar que me agradó la narración en primera persona. Drake es genial como protagonista, su personalidad también permite que la lectura sea bastante ligera; además, sus constantes opiniones personales sobre lo que ve u oye, le da su toque, lo vuelven alguien cercano con quien empatizas fácilmente.

    Los personajes, todos ellos, los amé. Incluso a los que no duraron demasiado. Es cierto que hay algunos cuya personalidad se diferencia bastante de la del personaje original (como Brendan, por ejemplo), pero en realidad es lo de menos. Con personalidad fiel o no, has desarrollado de forma magistral a todos ellos; nadie queda al margen, cada uno tiene sus pequeños momentos de protagonismo. Ya ansío ver qué nos deparan los que siguen vivos...

    Sobre todo… Effy, Ian y Dante, del que ya hablé.

    En cuanto a la primera, fue buenísimo cuando se reveló que su objeto personal era cloroformo; me quedé muy WTF al llegar a esa parte, pero mucho más cuando se supo su verdadero talento; y me quedé todo loco con el momento previo al Capítulo 3, que se revela la relación de Effy con la persona que maneja a los primos de Dunkel y Licht (?); sin dejar de lado, claro, al Proyecto Omega.

    Ian, por su parte, se ha ganado rápidamente mi kokoro. Es cierto que es un tipo despreciable del que no sabes qué esperar, pero es que, es que, es que... es sensacional (para mí) todo su desarrollo como personaje. Empezando por su actitud misteriosa, pasando por sus provocaciones a los demás estudiantes y terminando, finalmente, en sus estrategias (aunque pensado, todo lo anterior es parte de la estrategia). Amé su papel en la primera Clase del Juicio, que fue a mi juicio (puehehe, “juicio”) la más intensa hasta ahora, aunque apenas llevemos dos xD. Diré sin temor que es mi personaje favorito en este fic; por encima de mi querido retoño, Hubert, así que imagínate.

    ¡Oh, mi querido Hubert! El talento que le has dado le pega bastante, además de que su personalidad sigue siendo bastante fiel a la del protagonista del rol. Me emocionaba cada vez que aparecía (seguirá ocurriendo, fijo). Me va gustando mucho el desarrollo y papel que está tomando en la historia. Aunque dicho papel no parece tan trascendental como el de Effy, Ian y Dante, tengo el presentimiento de que tendrá intervenciones bastante importantes (a menos que...). El dato de que tuvo una experiencia en el mundo detectivesco, y su negación a hablar de la misma, me da para pensar bastante; creo que será algo bastante relevante… Que es una de esas semillas que dará mucho de qué hablar. Por último, debo reconocer que la estuve pasando muy mal desde que comenzó la parte de la instalación de las cámaras de seguridad en la segunda planta; al notar que Hubert fue ganando más presencia en la trama y por las cosas que decía Drake de él (que era el que más miedo tenía, por ejemplo), temí mucho que eso significara que pudiese convertirse en asesino o en víctima pronto. Pero al final ni siquiera fue un sospechoso del crimen de Liza. Diría que eso me alivia… pero sé que contigo no me puedo confiar {:

    También quiero hacer una mención especial a los personajes de ReverseKuma y Steve. Me divertí muchísimo leyendo los diálogos del primero, me hacía pensar mucho en los camioneros argentinos (?). En cuanto a Steve, al principio le vi un aire a Nagito, pero al final no terminó siendo tan así xD; es mi favorito luego de Ian y Hubert. Es bastante interesante el modo en que aprovechas la noción de suerte para hacer avanzar algunas partes de la historia. Fue grandioso cómo Ian supo aprovecharse de eso en el primer asesinato. El puto amo.

    En otro orden de cosas, voy a decir, leer las Clases del Juicio ha sido sido toda una experiencia nueva. No es la primera vez que leo un fic con música, pero sí es cierto que ninguno presentaba tantos cambios de tema en un solo capítulo, acorde a los giros de la conversación. Ni siquiera vi un gameplay de Danganronpa, por lo que asumo que los capítulos de los juicios reproducen bastante bien el tema acústico. También me gustó mucho la aplicación de colores para lo demás. En resumen, que ha sido un modo novedoso de leer y la pasé bastante bien. Transmitiste el ambiente que querías transmitir. Bien hecho.

    Hasta acá llega mi comentario. Me hubiera gustado poder englobar todo lo publicado hasta ahora, pero bueno, creo que estas opiniones de índole general de igual forma expresan lo bien que la pasé leyendo.

    ¡Espero con ansias y temor el próximo episodio, que va a haber fiambre fresco!
     
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    GalladeLucario

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    Capítulo 3: Anhelos de un Futuro

    Vida Diaria 3


    Otro día pasaba con normalidad. Ya libres de la observación de las cámaras que instaló Hubert antes del caso de Liza, muchos de nosotros comenzamos a utilizar las instalaciones de la segunda planta. Effy acudía prácticamente todos los días a investigar la biblioteca, en busca de entender qué tipo de documentos podía haber querido esconder Dante; y, por supuesto, Hubert hacía lo mismo, y solía estar con ella en la biblioteca, y aunque este último desconocía los detalles acerca del Proyecto Omega, algo me decía que, en el fondo, el citado término aún se movía por su materia gris, y eso motivaba su investigación incansable.

    Mimiko, por su parte, pasó aquel día en la sala de música, con orden expresa de no ser molestada. Al parecer, tocaba el violín cuando iba a la escuela, y solía relajarle mucho… por eso quería volver a retomar la práctica que perdió, pero no quería que nuestros “oídos vulgares, poco acostumbrados a la música de calidad, contaminen la atmósfera auditiva que generaría”, según palabras de la propia Honda. Y sobre los demás, bueno… la mayoría pululaban, por diversas razones, por la tercera planta. Lo cierto es que me daba incluso algo de miedo pensar qué podría estar indagando en la zona Ian, y no me atrevía a formular una hipótesis sobre las acciones de Brendan… pero, por el momento, todos estábamos tranquilos. Los videos no habían conseguido minar nuestra moral.

    Y, por fin, gozando de un poco de paz, estaba en la piscina, tumbado bocarriba en el agua, con los ojos cerrados. Hasta que, de pronto, sentí un peso caer sobre mí y hundirme en el agua.

    —¡Brrblr! —balbuceé, pataleando bajo el agua, mientras alguien sujetaba mi cabeza. Abrí mis ojos y pude ver el rostro sonriente de Steve junto a mí, que me sacó la lengua, juguetón, justo antes de salir del agua. Yo hice lo propio, y lo observé nadando de espaldas, alejándose de mí—. ¡Eh, Steve! —grité, molesto, agitando los brazos en el aire—. ¡Me has dado un susto de muerte!

    —¡Ja, ja, ja, ja! —reía desde lejos el suertudo, con una mueca divertida en su rostro—. ¡Atrápame si puedes!

    —¡Oh, claro que lo haré! —apreté los puños, y me dispuse a dar un salto hacia delante y comenzar a nadar en su dirección a toda velocidad—. ¡A ver si tienes tanta suert-¡

    Y, de pronto, un balón me golpeó directo en la cara, y caí de espaldas sobre el agua. Aún podía oír las risas de Steve a lo lejos.

    —¡L-Lo siento, Drake! ¡S-Se me ha escapado la pelota!

    Emily estaba fuera del agua, y comenzó a corretear hacia mí, por el bordillo, al ver que la pelota de plástico que me había lanzado me golpeó con tanta fuerza. Y, al verla correr, en bikini… b-bueno, qué decir… me había recompuesto rápidamente, el golpe no fue para tanto, pero mi tono de piel se había vuelto casi completamente rojo, y no por el golpe.

    —¿E-Estás bien, Drake?

    Me puse aún más rojo al ver a Em agachada junto al agua.

    —¡Oh, dios, estás muy rojo! —balbuceó ella de forma nerviosa—. T-Te he debido dar un buen golpe, ¿estás mareado…? ¡V-Voy a ayudarte!

    Fingí que el golpe me había atontado, solo para que se acercase a mí, y ella se lanzó al agua y comenzó a nadar con gran gracilidad en mi dirección. Pero entonces…

    —¡Cof, cof! ¡A-Ayuda! ¡Cof, cof, cof!

    —¡S-Steve!

    Steve estaba “ahogándose” en un momento bien conveniente. Con amargura observé cómo Emily cambiaba de dirección en su nado y se dirigía hacia Steve. Al llegar a él, Emily lo tomó por la espalda, agarrándolo por las axilas con una suerte de abrazo, y lo arrastró nadando de espaldas hasta las escalerillas. Pude ver el rostro enrojecido de Steve riéndose y guiñándome un ojo mientras la chica lo “salvaba”.

    —Gracias, Em… suerte que no me he ahogado —suspiró él.

    —¡¡Pero si esa parte mide medio metro!! —vociferé, chapoteando con frustración.


    … no voy a mentir, aquellos pequeños momentos tuvieron un encanto especial. Estábamos disfrutando, estábamos pasándolo bien. Habíamos logrado encontrar un poco de orden en el caos, un poco de calma en la tormenta. Un poco de esperanza en la desesperación.

    Nuestras toallas se posicionaron formando un triángulo, de manera que todos pudiésemos tumbarnos de cara al hueco que quedó entre las tres. Soltábamos cartas en el centro, como si aquello fuese una mesa de juegos. Y Steve, sonriente, dejó caer todo su mazo por cuarta vez, gritando.

    —¡Y gané de nuevo! Je. Drake, has vuelto a quedar el último.

    Agaché la cabeza, al ver cómo Emily también emitía una risita.

    —No es justo —me quejé—. Eres el super suertudo, no hay forma de ganarte. Además, ¿¡quién juega a las cartas con cartas de tarot!? Ya casi ni me acuerdo del valor que tenía cada carta.

    Steve se encogió de hombros.

    —Es lo que hay, no había más cartas en el almacén, así que tuve que pedirle a Elisa las suyas. ¡Oh, y hablando de Elisa!

    … pero no llegó a completar aquello.

    —Bueno, pensándolo mejor, no lo diré —desvió el tema—. Es algo privado, después de todo.

    —¡Oh, venga, Steve! —se quejó Em—. No seas cruel. Dilo. ¿Hay algún cotilleo sobre Elisa?

    —Bueno, se podría decir que sí. Resulta que alguien me ha contado que le gusta, y que está planeando confesárselo.

    Emily asintió, sonriente.

    —¡Ah, así que Alpha por fin se ha decidido!

    Quedé impactado, y abrí la boca casi por instinto.

    —¿Qué? —exclamé—. ¿A Alpha le gusta Elisa?

    —Muy aguda, Em —susurró Steve, sorprendido.

    —Vamos, no hay que ser un lince para darse cuenta —comentó Emily, encogiéndose de hombros y con la lengua ligeramente fuera, en gesto divertido—. Alpha puede parecer muy mujeriego y estar obsesionado con las rubias, pero desde que Elisa se quedó dormida sobre su hombro, no se ha separado de ella. Está claro que le gusta.

    Steve rio.

    —Desde luego, no se te escapa una —comentó Steve—. Y, por sacar algún tema… ¿a ti te gusta alguien, Drake?

    Quedé pálido. Al principio no supe cómo reaccionar. Mis ojos se movieron nerviosamente por toda la zona, y observé a Steve jugueteando en su mano con una de las cartas que había tomado del montón central, mirándome sin perder un solo detalle. ¡Ah, sería…! Él sabía bien cuál era la respuesta, podía verlo en su mirada. El muy maldito quería ponerme en evidencia delante de Em. O quizá quería ayudarme, de algún modo, ¿no? Pero yo, tras tartamudear un poco sin llegar a decir nada inteligible, no pude contestar, porque el hondo suspiro de Em eclipsó lo demás.

    —Me habéis hecho pensar en Dante —Emily soltó la única carta que aún tenía en su mano con desgana y sin energías. No pude evitar fijarme en cuál era la carta de tarot que había soltado: “los enamorados”.

    —Oh, l-lo siento, Emily, no pretendía… —se excusó nerviosamente Steve, pero una sonrisa débil de la chica sirvió para calmarlo. Al cabo de unos segundos de silencio, terminó preguntando—. ¿No has hablado con él aún después de lo de…?

    Y Em negó con la cabeza.

    —No… no me atrevo. No soy capaz, me da… me da miedo, de algún modo. Porque no entiendo todo lo que hizo, ¿sabes? No logro comprenderlo, pero… es que no sé si quiero comprenderlo. No sé si me gustaría entenderlo —suspiró una vez más—. Tengo miedo de que la respuesta que pueda darme, si es que me la da, sea aún peor que la mentira, ¿sabes? Por eso no quiero hablar con él, no aún. N-No tengo el valor suficiente para afrontarlo… ¿qué sucedería si los motivos de Dante fuesen injustificables? ¿Y si, simplemente, no logra convencerme de que todo lo que hace lo hace por el bien del resto? ¿Y si… ni siquiera lo hizo por el bien de nadie, sino todo lo contrario…?

    Claro, ahora lo entendía. Emily no quería hablar con Dante sobre lo sucedido, lo evitaba… y lo hacía porque lo quería. Lo quería tanto que no podría soportar ser incapaz de perdonarle. Así que, para no afrontar la posibilidad de recibir una explicación poco satisfactoria, para evitar decepcionarse más aún, descubrir un lado de su pareja que no conocía, prefería, sencillamente, seguir huyendo. Prefería no afrontarlo en absoluto antes que afrontarlo y encontrarse con algo que cambiase su concepción de Dante.

    Agarré, entonces, las dos cartas que aún tenía en las manos y las solté sobre el montón para luego recogerlas todas y apilarlas. Ni siquiera reparé en ello, pero las cartas que solté entonces fueron “la muerte” y “el juicio”. De un modo u otro, tras barajar, me levanté de pronto y dije, deseando romper la tensión del momento.

    —B-Bueno, ¿qué os parece si damos un paseo por la Academia, a ver qué hacen los demás? Podemos tomar un café en la tercera planta, ¿os parece bien?

    Después de unos instantes de reflexión, con los iris morados apuntándome, Emily sonrió, y se levantó también.

    —Claro… vamos —dijo.

    Steve fue el último en levantarse, colocando la carta con la que había estado jugueteando sobre el mazo que tenía en las manos.

    —Venga, vamos —afirmó, alegre—. Tenemos que devolverle las cartas a Elisa, también —sonrió.

    Asentí, alegre, y miré entonces la carta que Steve había colocado sobre las demás. “La torre”… como por instinto, miré sobre qué carta había sido colocada: otra vez “la muerte”. Un escalofrío recorrió mi espina dorsal.


    Llegamos, pues, ya vestidos, a la tercera planta, y nada más bajar del ascensor nos encontramos con un dibujo en la pared. Para variar, Chad había pintado un mapa de la zona, pero no pude evitar fijarme en que, esta vez, estaba sin terminar. La zona donde se suponía que estaba esa suerte de torre, a la que solo se podía acceder mediante un ascensor que llevaba a aquella extraña sala con el cuadro y las armaduras estaba únicamente pintada en silueta, pero el interior de la misma estaba vacío, como si Chad no hubiese terminado de pintar.

    Y, entonces, me di cuenta. Aquella “suerte de torre”… la torre… ¿por qué tenía una sensación tan desagradable al pensar en ello?

    En fin, habíamos venido a por un café, así que no tuvimos mucho más tiempo de darle vueltas a mis estúpidos presentimientos y corazonadas. Entramos en el cibercafé, nos dirigimos a la barra y preparamos tres humeantes tazas. La boca me sabía dulce solo de ver la ingente cantidad de azúcar que Steve le echó a su café. Por su parte, me impactó ver que Emily no usaba ni azúcar ni leche.

    —Ah, está tan rico, ¡tan dulce! —dijo Emily, y, si hubiese sido otra persona la que lo decía, habría jurado que era broma, pero ella parecía hablar en serio.

    —Ugh, al mío le falta azúcar —… ¿en serio, Steve? ¿¡De verdad!?

    En silencio, tomé un sorbo de café. Mi mirada no se apartaba de Brendan, que estaba sentado en la mesa más alejada posible, sin parar nunca de anotar en su libreta.

    —Mirad a Brendan —susurré—. Está observándonos.

    —Es lo que siempre hace, después de todo —se encogió de brazos Steve.

    Chasqueé la lengua.

    —Se comporta de forma muy rara —observé, sin dejar de mirarle—. Siempre me ha resultado muy extraño cómo se mantiene alejado y trata de intervenir lo mínimo posible en todo cuanto sucede. ¿Creéis que es por algo en especial, o simplemente es así?

    Steve pareció meditar, pero pronto fue Emily la que habló.

    —Bueno, Ian habló en la última clase de juicio de un secreto, ¿cierto? Tal vez esconda algo —comentó ella.

    Dediqué unos instantes a hacer memoria. Era cierto que Ian había estado chantajeando a Brendan por culpa de un secreto que, al parecer, el Estratega había descubierto. Pero, ¿podíamos confiar en Ian? Conociendo a ese tipo, nunca se sabía. No podíamos asumir nada… tal vez el motivo de su chantaje fuese otro, o tal vez no se tratase siquiera de un chantaje. No podíamos asegurar nada cuando se trataba de Ian Lockhart.

    … y, como si estuviese presintiendo que hablábamos de él, entró por la puerta.

    —Buenas tardes, ladrones —saludó, alegremente.

    —¿Huh? —dije, alzando una ceja—. ¿Ladrones? ¿Qué dices, Ian?

    Con descaro, tomó una silla y se sentó en la misma mesa que nosotros. No pude evitar mirarle de reojo, incómodo ante su presencia. Pero él, con toda confianza, puso una mano en mi hombro.

    —Hey, no pasa nada, es lógico que queráis robarme, entiendo que me tenéis miedo y tal —comentó, en un tono demasiado alegre, poco coherente con el contenido de su frase—. Y no es una mala estrategia robar el material de un estratega; pero al menos reconocedlo. Habéis sido vosotros, ¿no?

    —¿De qué hablas, Ian? —repetí, molesto, ceño fruncido, mientras me zafaba de su mano.

    —¡Alguien me ha robado el iKuma! —exclamó, en un tono siniestro, y eso me sobresaltó.

    Extrañado, mi mirada buscó el apoyo visual de mis dos compañeros. Ellos parecían estar tan desconcertados como yo.

    —¿H-Han robado tu iKuma?

    —Hmmm —ante la pregunta de Steve, Ian pareció dubitativo—. No parecéis estar mintiendo. ¿Así que vosotros tampoco fuisteis? Qué extraño. El cerco de sospechosos potenciales era bastante reducido ya… de modo que solo me queda pensar que fueron Alpha, Chad, Elisa o Brendan...

    —Yo no fui.

    Casi me caigo de espaldas y escupo el café al oír aquellas palabras susurrantes detrás de mí. Elisa había aparecido desde algún lugar, de forma tan sigilosa que ninguno pareció percibir su presencia.

    —Huh, hablando del rey de Roma, ¿eh? —Ian miró a Elisa con gesto de sospecha, y se cruzó de brazos—. Bueno, entonces el culpable es Chad. Está más que claro. En base a la información que tengo, él y vosotros cuatro sois los únicos sin coartada… y si vosotros decís no ser —extendió los brazos a ambos lados—, ¿cuál es la conclusión lógica?

    Quedé en silencio por un momento.

    —Ian… ¿es siquiera verdad que tu iKuma ha desaparecido? —sospeché, mirándolo con reproche.

    —¡Aaaah-ja, ja, ja! —Ian se reía como un maniático—. Pero qué desconfiados son los miembros de las fuerzas del orden. ¡Soy un ciudadano más, Drake Orestes! Tengo un problema y necesito ayuda, ¿y tú dudas de mí? ¿De la víctima? Caray, esto es una clara lesión de mis derechos, ¿sabías? Exijo que se investigue mi caso. Eres policía, ¿no? Gánate el sueldo y encuentra el iKuma. El video que hay dentro podría ser peligroso si acaba en las manos equivocadas, ¿sabes?

    Aquella última frase la dijo en un tono especialmente malévolo, y el humor de la mesa se vino abajo tras esas palabras. N-No estaba del todo seguro de si podíamos fiarnos de él, pero una cosa estaba clara: si era cierto y alguien había robado el iKuma de Ian, tal vez tenía razón. Tal vez quien había robado el iKuma era el interesado, el que era dueño del video original… y las consecuencias de la visualización del mismo podían ser terribles.

    —Está bien, Ian —dije, aún poco convencido—. Investigaré el caso. ¿Podrías decirme de quién era el video que aparecía en tu iKuma? Eso podría ser relevante.

    —Si te lo dijese, ¿qué gracia tendría? —Ian sonrió de forma siniestra.

    … maldito, de veras disfrutaba con aquello. Me resultaba imposible determinar si simplemente lo hacía por ponerme a prueba o molestarme o si había algo más detrás de todo aquello, pero, desde luego, sabía bien cómo sacarme de mis casillas. Luego, el Estratega se encogió de hombros y siguió hablando.

    —Todo lo que puedo decir es que dejé el iKuma momentáneamente en la sala de artes, donde se encontraban Alpha, Elisa, Brendan y Chad. Tenía que ir a otro lugar a realizar ciertas pesquisas que, por supuesto, no voy a contar —todo eso lo decía con una sonrisa de oreja a oreja—. La cuestión es que, al regresar, no solo no había nadie en la sala de artes, sino que tampoco estaba allí el iKuma que dejé por un descuido allí.

    … “un descuido”. ¿El Estratega que tanto calculaba sus movimientos, cometer un descuido? Me costaba creerlo, a decir verdad. Las palabras “descuido” e “Ian” no parecían poder ir juntas en una misma frase, sino era porque las palabras “aprovecharse” y “de otro” estaban también en dicha oración.

    —… de modo que nuestra médium es nuestra única testigo presente. Oh, claro, y el autista de allí —señaló con el dedo a Brendan, en la lejanía—, pero no es como si fuese a contar nada, de todas formas.

    Miré a Elisa, que tenía los ojos cerrados, y parecía meditar. De pronto, los abrió, y una vez más logró sobresaltarme. ¿¡Es que esa chica nunca se cansaba de asustarme!?

    —Repito, yo no fui —comentó ella—. Y Alpha tampoco.

    —¿Y por qué? —pregunté, y noté cómo el tono de piel de Elisa cambiaba a un tono ligeramente enrojecido, tan sutil que casi era imperceptible.

    —… él y yo nos dirigimos aquí, al cibercafé… a hablar de ciertos “asuntos” —oh… así que Alpha había decidido lanzarse, ¿eh? Me preguntaba cómo habría salido aquello, pero supuse que no era elegante inmiscuirse en esos asuntos—. Fue una charla breve, pero intensa —… ¿q-qué quería decir con eso? Oh, dios, esa chica era tan sutil al hablar que me mataba de curiosidad, ¿le habría dicho que sí? A juzgar por las expresiones emocionadas de Emily y Steve, ellos también estaban extremadamente curiosos. Supuse que no sacaríamos mucho de ella, pero bueno, podríamos enterarnos más tarde por Alpha, en todo caso. Ese chico no era bueno mintiendo, desde luego, no sería difícil conocer la verdad si le preguntábamos—. La cuestión es que me marché de allí rápidamente, y me fui en solitario a mi habitación.

    Oh, oh. Aquello último no sonaba nada bien para el pobre Alpha.

    —Cierto… —meditó Ian—. Me crucé contigo en la segunda planta, y tomaste el ascensor para bajar a la primera planta, a los dormitorios. ¿Seguro que no habías robado ya el iKuma, huh?

    —Claro que no —contestó ella con tranquilidad.

    Medité en silencio. Luego, miré a Brendan, a lo lejos.

    —¿Fuiste tú, Brendan? —pregunté en voz alta.

    —… —el chico no parecía estar dispuesto a decir nada.

    Ian se encogió de hombros, resignado.

    —Vaya. Parece que no hay nada que podamos hacer para que hable, ¿eh? Qué pena —mentiroso, él podría obligarle fácilmente. Pero claro, no sería igual de divertido, obviamente.

    —En cualquier caso —terminó diciendo Steve—, ¿por qué descartas tan rápidamente a Hubert, Mimi y Effy como sospechosos?

    —Porque estuve en la segunda planta, en la biblioteca, y vi a Effy y a Hubert, por supuesto. No se movieron de allí.

    —¿P-Pero y Mimi…? —preguntó Em.

    Ian frunció el ceño.

    —Mimi estaba tocando en la sala de música el violín. O, bueno, más bien estaba insultando a la música. Hay que tener habilidad para tocar tan mal, creedme.

    Vaya, aquellas palabras eran crueles… pero supongo que desde la biblioteca podría oírse fácilmente el sonido de la sala de música. No sería difícil determinar, aún sin verla, si Mimi estaba allí o no. Y, sin embargo, Ian no pudo saber si Emily, Steve y yo estábamos o no en la piscina sin entrar en ella.

    —Hmmm —balbuceé—. Supongo que tendremos que hablar con Chad y con Alpha. ¿Alguna idea de dónde están?

    —Hum, ¿tal vez Chad esté en la sala de las armaduras? —sugirió Steve, dedo alzado—. E-Es solo una corazonada. Al fin y al cabo, le faltaba por pintar esa zona en el mapa, ¿no? Tal vez haya ido en persona para tomar notas sobre su estructura y demás.

    … había que reconocerlo, aunque fuese una mera corazonada, tenía un buen punto. Y, además, era Steve Stone. Seguro que acertaría por pura suerte, y Chad estaría allí.

    —Vamos, pues —dije, levantándome.

    —Voy contigo, claro. Soy la víctima —dijo Ian, sonriente.

    Mi mirada suplicante buscó el apoyo de alguien más. No quería quedarme a solas con Ian; no confiaba en él en absoluto, y lidiar con alguien como ese tipo a solas era todo un tormento. Por fortuna, Steve pareció interpretar mi mirada, y se levantó también.

    —Voy con vosotros, también. Emily, Elisa, vosotras quedaos aquí. Estoy seguro de que tenéis cosas de chicas de las que hablar, ¿no? —guiñó un ojo a Emily.

    —¿Cosas de chicas? —se preguntó Elisa, disimulando muy bien el enrojecimiento que sentía por la vergüenza.

    —¡O-Oh, claro! —tartamudeó Em—. Sí, sí, id vosotros. Me quedaré aquí con Elisa, ¿verdad?

    —Uhm… claro, supongo —lo ocultaba bien, pero estaba claro que estaba deseando escapar de aquella suerte de encerrona.

    De un modo u otro, Steve, Ian y yo conformamos entonces un particular equipo de investigación. Salimos del cibercafé, cruzamos el pasillo y nos dirigimos al ascensor que llevaba a la sala de las armaduras, subiendo con el elevador. Como siempre, la oscuridad del ascensor y su fortísimo movimiento amedrentaron a Steve, pero no parecieron afectar en absoluto a Ian, que se apoyaba contra una de las paredes mientras aquel cacharro que parecía estar a punto de caer en cualquier momento nos llevaba a nuestro destino.

    Al abrirse las puertas, la tenue luz de los candelabros de la sala nos recibió.

    —Hm, no parece que aquí haya nadie… —dije, asomando la cabeza. Entonces di un par de pasos y, cuando me hube adentrado un poco más, la iluminación de la zona me permitió, al fin, ver que, en realidad, sí que había alguien allí.


    Chad estaba allí, en efecto… pero no estaba como todos esperábamos encontrarlo. Estaba frente a la armadura de la izquierda, mirándola cara a cara, con ojos abiertos como platos, ensartado por su lanza y chorreando sangre por su pecho. La lanza atravesaba su cuerpo de lado a lado, y junto a él, en el suelo, había un cuaderno y material de dibujo y un iKuma.

    Chad… Chad… estaba muerto.

    —¡Pim, pom, pam, pom! —anunció entones Monokuma, desde los monitores y altavoces de la Academia—. ¡Un cuerpo ha sido descubierto! ¡Un cuerpo ha sido descubierto! Reúnanse todos en la sala misteriosa de la tercera planta. ¡Es hora de investigar! Upupupupu…

    —No… otra vez… no… —balbuceaba Steve, incrédulo, con los ojos bien abiertos.

    —Hmpf —Ian meditaba, mano en el mentón—. Un giro de los acontecimientos bastante interesante, desde luego.

    N-No… una tercera vez no… no, no era posible.

    ¿Por qué? ¿¡Por qué nuestra felicidad, nuestra escasa felicidad, tenía que acabar siempre hecha añicos de esa forma!?

    Reglas vigentes:

    >> Regla 1: durante el día, los alumnos podrán recorrer la Academia a su antojo, con escasas restricciones. En la noche, el acceso a determinados lugares quedará restringido.

    >> Regla 2: a las 8:00 AM sonará el anuncio escolar que dará comienzo al día oficialmente, y a las 10:00 PM sonará el anuncio escolar que dará paso al tiempo nocturno. No existen restricciones de sueño, cada alumno es libre de dormir o no dormir como lo estime conveniente.

    >> Regla 3: el Director de la academia y el resto de profesores no podrá interferir directamente con los alumnos; no podrá dañarlosfísicamente o interferir en el desarrollo normal de sus actividades.

    >> Regla 4: los alumnos deberánasistir a las clases que el Director o profesores impongan de forma estrictamente puntual. Se permitirá un retraso máximo de 20 minutos, a partir del cual se considerará esta regla como incumplida.

    >> Regla 5: en caso de incumplimiento de una regla, las ametralladoras ejecutarán al infractor de la regla.

    >> Regla 6: únicamente quienes se gradúen podrán salir de la Academia. Quienes se gradúen no podrán volver a entrar, tendrán que dedicar su vida a cumplir con sus obligaciones como graduado o graduada en el exterior. El método de graduación se definirá en posteriores reglas.

    >> Regla 7: el desconocimiento de una regla no exime de sucumplimiento. El respeto a las reglas será estricto y deberá ser mantenidoen todo caso, sin excepciones.

    >> Regla 8: el Director o los profesores pueden dar órdenes siempre dentro de los límites establecidos. Si no se cumple una orden válida, las ametralladoras dispararán al rebelde.

    >> Regla 9: los objetos personalespueden ser robados en cualquier momento por otro alumno, pero ningún alumno, bajo ningún concepto, podrá tener en su poder más de dos objetos personales.

    >> Regla 10: el Director podrá añadir nuevas reglas conforme estime conveniente, sin alterar reglas yaexistentes.

    >> Regla 11: cuando un asesinato suceda, comenzará la investigación. Durante la investigación, cualquier sala de la Academia que hubieseestado disponible antes del crimen, independientemente de la hora, será abierta para facilitar la misma. Pasado el tiempo que el Director olos profesores consideren oportuno, la investigación finalizará y comenzará una clase de juicio.

    >> Regla 12: en la clase de juicio, todos votarán a un culpable. Siresulta ser el verdadero asesino, será ejecutado; si resulta no ser el verdadero asesino, todos salvo este serán ejecutados, y el asesino podrá graduarse.

    >> Regla 13: los brazaletes de la muerte, una vez colocados en lasmuñecas de los alumnos, no podrán ser retirados, y causarán la muerte de cualquier alumno que incumpla la acción prohibida en ellos descrita. La acción prohibida puede ser secreta o no, a juicio del alumno.

    >> Regla 14: si algún alumno lograse retirar un brazalete de la muerte de alguna forma, estaría incumpliendo una regla, por lo que sería castigado por las ametralladoras.

    >> Regla 15: una muerte de un alumno por culpa del veneno de los brazaletes daría inicio a una clase del juicio. Si fue otro alumno el que provocó que la víctima llevase a cabo la acción prohibida, conociese o no el contenido de su acción prohibida, sería considerado el culpable de asesinato. En caso de que la víctima muriese por su propia negligencia, se consideraría suicidio, por lo que en la clase de juicio habría que votar por la propia víctima para resultar victoriosos.

    >> Regla 16: las acciones prohibidas deben ser interpretadas de forma estrictamente literal.

    >> Regla 17: se dará el anuncio de descubrimiento del cadáver cuando tres o más personas encuentren a un estudiante muerto.

    >> Regla 18: de acuerdo con las reglas anteriores, se considerará culpable a efectos de una clase de juicio a todo aquel que provoque la muerte directa de otro. En caso de venenos, trampas y otro tipo de muertes indirectas, será considerado el culpable el que haya colocado el veneno, preparado la trampa o programado la vía que provoque la muerte del tercero, independientemente de que otras personas participen en el acto de otras formas.

    >> Regla 19: solo una persona puede ser considerada culpable de un asesinato. En caso de empate en votación en una clase de juicio entre dos alumnos, se considerará acertada la elección si uno de los dos es el culpable, y solo esa persona será ejecutada. No caben empates entre más de dos personas.
    Estudiantes: 11
    - Drake Orestes – Super Policía (VIVO)
    Objeto: Pistola
    Datos obtenidos: nuestro protagonista, y el proclamado Super Policía. En realidad, es un chico bastante despistado y olvidadizo que, según dice, logró ser policía de prestigio simplemente por tener suerte. Aun así, la experiencia como investigador es algo que ha adquirido, y, aunque no tenga demasiada atención por según qué detalles y no se le dé del todo bien memorizar nombres, intente hacer honor a su talento.
    Drake tuvo una vez un mentor y gran amigo, que le enseñó todo lo que sabe como policía. Algo sucedió, y dicho amigo terminó muriendo prematuramente. Este hecho motivó que fuese Drake el que acabase siendo considerado el Super Policía; y tal vez es por ello que nuestro protagonista no siente que le corresponda ese talento: porque cree que debería ser su mentor el verdadero Ultimate.
    Acción prohibida: entrar en una sala vacía.
    Video en iKuma: Alpha Xenodis


    - Steve Stone – Super Suertudo (VIVO)
    Objeto: Revista Ultimates.
    Acción prohibida: Sonreír
    Video en iKuma: Emily Hodges


    - Ian Lockhart – Super Estratega (VIVO)
    Objeto: Game Boy
    Acción prohibida: ???
    Video en iKuma: ???


    - Alpha Xenodis – Super Deportista(VIVO)
    Objeto: Bate de béisbol
    Acción prohibida: decir la verdad
    Video en iKuma: Steve Stone


    - Ukitashi – Super Comilón (MUERTO)
    Objeto: Sándwiches

    - Talía Wells – Super Estrella Infantil (MUERTA)
    Objeto: Teddy el oso

    - Hubert Maddsson – SuperAjedrecista (VIVO)
    Objeto: tablero portátil
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: ganador de múltiples torneos de ajedrez, Hubert nunca ha perdido una partida. Dedica mucho tiempo a practicar, y es conocido por sus increíbles capacidades lógicas y deductivas. Afirma que tiene la capacidad y la costumbre de pensar como si tuviese dos cerebros; esta práctica le ayuda a entrenar su mente y a desarrollar una enorme capacidad para colocarse en la posición de otros y usar su lógica como si fuese la suya propia.
    Antes de ser ajedrecista, de hecho, Hubert fue detective, pero no se conocen más datos a este respecto.
    Acción prohibida: subir a la segunda planta
    Video en iKuma: Mimiko Honda


    - Effy Joy – Super Terrorista (VIVA)
    Objeto: cloroformo
    Acción prohibida: ???
    Video en iKuma: Ian Lockhart


    - Lucas Diamond – Super Botánico (MUERTO)
    Objeto: Plantix2000
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: Lucas desprecia las ciudades por considerar que su construcción implicanecesariamente la muerte de muchas plantas, a las que considera amigas. Aun así, vive en un laboratorio en medio de una jungla, en solitario, y parecía no ser consciente de que su construcción ensí, probablemente, haya supuesto ya la muerte de muchos animales. Ha creado el Plantix2000 él solo, unamáquina que permite "comunicarse" con las plantas: analizarlas, saber sus necesidades, etc.
    Acción prohibida: que comience una investigación sin ser el culpable.

    - Liza White – Super Criadora (MUERTA)
    Objeto: Nutria
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: criada en un zoo, donde vivía con sus padres, cuidadores de éste, Liza pronto sehizo amiga de los animales y comenzó a amarlos, a todos y a cada uno de ellos, incluidos los insectos y otros bichos que puedan ser considerados asquerosos por la mayoría de la gente. Un buen día,Liza liberó a todos los animales simplemente porque quería que fuesen libres. Para ella, los animales son equivalentes a los humanos, y deberían de ser tratados prácticamente en igualdad decondiciones.
    Acción prohibida: mojarse.

    - Emily Hodges – Super Modelo (VIVA)
    Objeto: Kit de maquillaje
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: Emily nunca quiso ser modelo, sino actriz. Participó en castings para actuar en obras de teatro, y fue seleccionada, pero tuvo una mala experiencia que cambió su vida: al llegar la hora de la verdad, se quedó inmóvil, completamente en blanco e incapaz de representar su papel. Desde entonces, el miedo escénico y la mala fama que le generó en el mundo de la actuación el evento del teatro la ha perseguido siempre, pero afirma que jamás perderá la esperanza, y tiene intenciones de volver a intentarlo y a superar los miedos que la atormentaban.
    Acción prohibida: quedarse sola
    Video en iKuma: Hubert Madsson


    - Dante Miles – Super ¿? (VIVO)
    Objeto: ¿?
    Nivel de amistad: 2/3
    Datos obtenidos: Dante no recuerda prácticamente nada sobre su pasado. Sabe que tenía amigos, pero no los recuerda; sabe que sucedió un evento importante en su vida, pero no recuerda qué fue; ni siquiera recuerda su talento ni cómo se dio cuenta de que lo tenía. Insiste en que, tal vez, no tenga ningún talento, para empezar. Lo único que recordaba con claridad al despertar era que amaba a Emily, y ese sentimiento parecía ser correspondido por ella.
    Dante se crio en un orfanato, y nunca tuvo ningún familiar ni seres queridos. Tuvo que buscarse la vida al llegar a la mayoría de edad, llegando a pulular por las calles buscando un sustento. Y, al parecer, alguien le encontró, y ahí cambió todo... pero se desconoce qué sucedió.
    Acción prohibida: cruzarse con alguien.
    Video en iKuma: ???


    - Chad Redflame – Super Dibujante (MUERTO)
    Objeto: Pincel y pinturas
    Acción prohibida: ingerir alimentos.
    Video en iKuma: ???


    - Brendan Ruby – Super Periodista (VIVO)
    Objeto: Cuaderno y bolígrafo
    Video en iKuma:
    Acción prohibida: no responder a una pregunta.


    - Elisa Daroch – Super Médium (VIVA)
    Objeto: Cartas de tarot
    Nivel de amistad: 1/3
    Datos obtenidos: Elisa nació tras siete meses de embarazo, después de que los médicos afirmasen que había muerto. Cuando fueron a extraer el cuerpo aparentemente inerte del vientre de su madre, comenzó a mostrar repentinamente signos vitales, "regresando" de entre los muertos, de alguna forma. Elisa afirma que es este el motivo por el que puede comunicarse con los difuntos, y está plenamente convencida de que sus poderes son reales; para ella, es todo un reto mostrar la veracidad de sus técnicas a los más escépticos, y toda una satisfacción observar sus rostros cargados de sorpresa.
    Acción prohibida: cerrar los ojos por más de dos minutos
    Video en iKuma: ???


    - Mimiko Honda – Super Millonaria (VIVA)
    Objeto: Teléfono móvil
    Nivel de amistad: 2/3
    Datos obtenidos: los Honda son la familia más rica del mundo, dueños de múltiples empresas y todo tipo de negocios que les hacen, en resumen, tremendamente influyentes y con capacidad para controlar muchísimos sectores de la sociedad. Sin embargo, Mimi no era la heredera original de toda esta fortuna; tiene un hermano mayor, verdadero heredero por derecho, que decidió renunciar a los derechos que, como Honda, le corresponderían. Al renunciar a su apellido y a la herencia, Mimi se convirtió en la Super Millonaria.
    El hermano de Mimi, de hecho, nunca quiso ser millonario, porque la gente lo quería solo por su dinero y no por su personalidad. Nunca tuvo una buena relación con su padre, pero todo terminó cuando decidió casarse y adoptar el apellido de su pareja. Al parecer, todo apunta a que el hermano de Mimi se casó con otro hombre.
    Acción prohibida: insultar
    Video en iKuma: ???
     
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  9.  
    Lucas Diamond

    Lucas Diamond Rolero

    Aries
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    Maldición, me encantaba Chad :'( Era tan genial. ¿Por qué tienen que ir muriendo los mejores... y Talía? :'(( </3

    Bueno, los capítulos han estado geniales, de nuevo. Te lo digo siempre y te lo seguiré diciendo siempre, la lectura se me ha hecho muy rápida y además me he dado cuenta de que me resulta muy gráfico; normalmente me cuesta imaginarme los escenarios y tal y acabo formándome una idea bastante irreal, pero en este fic no me pasa eso (igualmente la visión que tendrás tú y la que tendré yo serán muy distintas, pero a mí me sirve para orientarme). Añadiré que me moría de hambre y a las nueve y media iba a cenar, pero me puse a leer y se me ha pasado la hora y el hambre (?) Eso es que haces un buen trabajo.

    Respecto al primer capítulo, me sigue intrigando mucho Dante. No sé por qué dijo eso último, pero me evocó la frase de Kirigiri a Naegi en DR3 (Andrea me lo contó y quería llorar (??)). Tranquilamente me pegaría que Dante sea el asesino porque él tenga su propio vídeo y sea su deseo que tanto él como Emily puedan sobrevivir, y por eso le pide a Drake que la cuide, por si le pillan y no funciona su estrategia.

    De Mimi solo diré que me ha hecho mucha gracia lo de su hermano xDD Gosh, no sé cómo no me lo vi venir de ti, en serio. No hay mucho más que aportar, supongo. Es un personaje estupendo, a mí me encanta xD

    Y de Emily, fuck, quién dijo fanservice (?) Su free-time se me hizo medio de Emily y medio de Drake, pero eso está bien, así podemos saber más de nuestro pequeño. Aish, ya comparten hasta tiempo libre, lo próximo será compartir hijos. Wait no, yo la shippeo más con Dante en verdad, pero bueno.

    En cuanto al motivo, hmm... no me gustó realmente xD No es que lo vea malo o insuficiente, ni mucho menos; sé que está sacado del juego y pues idk, ok, pero cuando es alguno más creepy donde todos pueden morir es como que /u\ Qué bonito, ¿no? (? Se nota más el efecto de la desesperación a mi gusto y "justifica" más un asesinato, para salvarte tú. Te obligan literalmente a matar, o si no te mueres. Pero oye, si ha funcionado, pues bien por Monokuma (??

    Ahora, del segundo capítulo. Oh gosh, es que muero de ternura con Steve en serio xDD Es tan mono, pls. Y Emi cómo amo ese trío, por favor. Me pega muchísimo que los tres lleguen con vida al quinto caso, y que Steve se sacrifique y decida matar/ser víctima solo para que sus amigos puedan estar juntos y acaben enamorándose, salvándoles de algún modo. Y luego, los otros dos, frustrados, descubren a la mistermind :D No sé, me pega un montón xD Bueno, eso aparte.

    Qué risa me dio aquí xD "Casi me caigo de espaldas y escupo el café al oír aquellas palabras susurrantes detrás de mí. Elisa había aparecido desde algún lugar, de forma tan sigilosa que ninguno pareció percibir su presencia." Pensaba que era Brendam y que se había olvidado de él, cuando leí que fue Elisa me dio penita, es más mona ella. Y Alpha y Elisa PLSSS so canon, no me digas que no. Los amo y los shippeaba desde que Elisa se durmió sobre él. Tan cutes pls.

    El asesino... hm. Me resulta sospechoso que Mimi estuviese encerrada en la sala de música sin ningún testigo, no me lo creo. Bien pudo dejar un casete y escaparse para matar a Chad, o idk, aunque realmente dudo mucho que sea ella. También podría ser Elisa, para poder salir y que Alpha la dejase en paz, o para que si muere ya no le moleste en el más allá, ya que viendo la reacción... no parece muy contenta.

    En fin, en resumen amo a Steve, a Elisa y Alpha, a Mimi, a el trío lalala (wait (?) btw en ese trío tu eres Drake claramente), a la historia, a los osos amorosos, a la mente maestra, y sobre todo sobre todo a ti <3

    Así que ya solo nos queda esperar a que nos deleites con el caso y su resolución. Estaré ansioso por leerte, tate.

    Sigue así,

    Lucas Diamond~ <3
     
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