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Fanfic - Neji, no quiero que me quieras, NECESITO que me AMES

Tema en 'Fanfics Abandonados de Naruto' iniciado por Eliah, 10 Julio 2010.

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    Eliah

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    Neji, no quiero que me quieras, NECESITO que me AMES

    Hola!!!
    Soy nueva en la página y aquí os dejo un NejiTen, mi tercer fic en la web, espero que os guste. Antes de nada, NO ES PLAGIO, es que lo tengo también en otra página.
    Un beso
    Eliah

    Resumen

    ``Como siempre, me quedo quieta mientras él se aleja, observando su espalda, aguantando, como siempre, las ganas de llorar hasta que no llegue a mi casa, donde me derrumbaré como cada noche, hasta que me quede dormida abrazando a mi almohada, con los ojos rojos y el rostro empañado de lágrimas, para, al día siguiente, despertar un día como otro cualquiera, y volver a vivir lo que vivo cada día…Porque, a pesar de estar tan cerca…ambos estamos demasiado lejos…´´

    ``No deberíamos estar sintiendo esto, porque somos amigos, y nunca seremos más que eso...´´

    ``¿Cómo se puede querer tanto a una persona y no hacerla feliz?´´

    ``Hay muchas razones para estar juntos, pero hay muchas más para NO estar juntos´´

    ``Yo te quiero´´

    ``No quiero que me quieras, NECESITO que me AMES´´

    ``No te entiendo´´

    ``Lo sé...y eso es lo peor´´

    ``Ojalá estuvieramos juntos´´

    ``Pero no podemos estar juntos, y tú lo sabes...´´

    ``No puedes pedirme que elija entre mi clan y tú´´

    ``Acabo de hacerlo´´

    ``Me quedé ahí, quieta, sintiendo como él rompía el abrazo y me daba la espalda para encaminarse hacia su casa…y supe que ya todo estaba decidido, porque él había elegido…y no me había elegido a mí…´´

    ``Tenten, no puedes pedirme que elija entre mi clan y tu´´

    ```Te equivocas, tú ya no tienes que elegir nada, ahora elijo yo...´´

    ``Tenten, lo siento…´´

    ``Ya te lo dije, esto terminó´´




    Capítulo I


    El mismo día de siempre



    El sonido de las armas al chocar era lo único que se escuchaba en el bosque en aquel día tan común en Konoha, un día como cualquier otro…



    En el bosque, en el mismo lugar de siempre, dos jóvenes jounins de dieciocho años entrenaban en lo que parecía ser un combate.



    Uno de ellos, de cabello caoba y ojos blancos, era un genio conocido en muchos lugares, el genio del clan del Ojo Blanco, Hyuga Neji.


    Y, con él, estaba su compañera y amiga desde hacía años, Ama Tenten. Una bella joven de cabello castaño en dos moños y unos hermosos ojos chocolate.



    Unos años atrás, la joven no hubiera podido vencer a su compañero, pero las cosas había cambiado, ahora ambos estaban en igualdad de condiciones, ambos preparándose para los exámenes de ingreso a la unidad de los ambus, al igual que muchos de sus amigos.


    Sin embargo, aquel día, fue el Hyuga el que iba tomando ventaja, tal vez molesto por su orgullo herido del día anterior, cuando la joven le ganó, y es que a pesar de todo, no se acostumbraba a perder.



    POV Tenten



    Cada día era lo mismo…entrenábamos y entrenábamos, pero nada más…incluso hacía tiempo que no nos tratábamos igual, ya no hablábamos, cada uno era diferente, habíamos cambiado…éramos el mismo equipo infalible como ninja, pero, a la hora de los sentimientos, ambos habíamos cambiado totalmente…él se había vuelto incluso más frío conmigo, no me miraba, apenas me hablaba…por eso, cuando tenía la oportunidad de escuchar aunque fueran un par de palabras salir de sus labios refiriéndose a mí, hacía todo lo posible para que ese momento quedara intacto en mi mente…pues nunca sabía cuando sería la próxima vez que me las diría…bueno, sí lo sabía…sabía que cuando era yo quien ganaba los combates, él sólo se levantaba, recogía sus cosas y se iba sin mirar atrás…pero, cuando era él el ganador…siempre decía aquellas palabras…




    Y, aquel día, ambos sabíamos quien era el ganador, y ambos sabíamos que era él quien iba a dar por concluido el combate que llevábamos…y yo sabía que no tardaría más de unos minutos en terminar, en cuanto notó que los dos nos habíamos debilitado considerablemente, y cuando lo vi reflejado en su rostro, me paré, cerrando los ojos con delicadeza, esperando lo mismo de cada día que él ganaba…


    Y ocurrió lo de siempre…



    Sentí su fría respiración contra mi oído, y por poco me olvido de respirar…la sentí durante unos maravillosos cinco segundos en los que me sentí viva, como siempre, disfruté de aquellos segundos que me brindaba, para después, poder notar su cuerpo rozar suavemente el suyo, y escuchar las mismas palabras de siempre.



    -Se acabó por hoy-me dijo, con su voz de siempre, impasible para muchos, pero no para mí, que ya conocía a la perfección al Hyuga, sabía lo que significaban cada uno de sus gestos, de sus miradas, de sus silencios, de sus monosílabos…y sabía cómo estaba según el tono de su voz…



    Siempre era lo mismo cuando él ganaba…él decidía cuando acabar, yo me paraba, esperaba hasta sentir su respiración y, tras unos segundos, él decía aquellas palabras…, pero, en el fondo, ambos sabíamos lo que había detrás de aquella monotonía…no era sólo eso, era el sentir nuestros cuerpos juntos, los sutiles roces que provocaban nuestras pieles, era el sentir su aliento en mi oído, el estar juntos aunque sólo fueran por esos segundos…, no era sólo lo que cualquiera vería…era mucho más…era el sentir todo eso y poder llegar a creer que algún día, lo que ambos anhelaban, se podía hacer realidad, y que algún día, no sería sólo un juego donde ambos escondían sus sentimientos…



    Como siempre, él se separó unos centímetros tras unos segundos de decir aquello, yo me dí la vuelta lentamente, hasta que nuestras miradas se enfrentaron, como ya era costumbre, quedando cara a cara, sintiendo como sus ojos me miraban de aquella forma que hacía que mi piel se erizara.



    Nos quedamos así durante unos segundos en los que me sentí en el cielo, pero, como siempre, tuvo que acabar…como siempre, él lo acabó…




    Cerró los ojos, suspiró, y se dio la vuelta, alejándose.



    -Hasta mañana, Neji-me despedí, mas no esperé respuesta alguna de su parte, porque nunca lo hacía, y siempre era lo mismo…nos mirábamos, nos acercamos, pero, como siempre, él terminaba con el momento, construyendo aquel muro de hielo que nos distanciaba, rompiendo así mis esperanzas otro día más…y él se iba, dejándome de nuevo claro que nunca habrá nada entre nosotros, a pesar de que te ame con todas mis fuerzas…




    Como siempre, me quedo quieta mientras él se aleja, observando su espalda, aguantando, como siempre, las ganas de llorar hasta que no llegue a mi casa, donde me derrumbaré como cada noche, hasta que me quede dormida abrazando a mi almohada, con los ojos rojos y el rostro empañado de lágrimas, para, al día siguiente, despertar un día como otro cualquiera, y volver a vivir lo que vivo cada día…




    Porque, a pesar de estar tan cerca…ambos estamos demasiado lejos…



    POV Neji




    Como siempre, yo me alejaba…después de terminar el entrenamiento, de quedarme en su espalda, de susurrarle aquellas palabras al oído, y después de que ambos enfrentemos nuestras miradas, yo tan sólo cierro los ojos, suspiro, y me doy la vuelta, encaminándome a la mansión de los Hyuga.




    La escuché despedirse, pero no me detuve, no hice el más mínimo movimiento, ni si quiera le devolví unas palabras, sólo seguí caminando bajo el cielo que se empezaba a tornar anaranjado.




    Sé que la hago daño con esta actitud, sé que soporta las ganas de llorar cuando estoy presente, lo veo en sus ojos…, sé que ella está deseando que acabe con toda esta monotonía, pero yo nunca lo hago, y veo en sus ojos la decepción por ello, mas ella nunca me reprocha nada, y sé que nunca me lo reprochará, porque, aunque le duela, lucha por entenderme, porque lo que menos quiere es que yo me sienta mal…y, ojalá todo fuera más sencillo, ojalá pudiera dejarme llevar sin más, pero no puedo, y nunca podré hacerlo…



    Por eso, porque es todo por mi culpa, soy siempre yo el que acaba con todo…soy yo el que termina el momento de estar junto a ella a su espalda, y soy yo el que rompo nuestro cruce de miradas volteándome y marchándome del lugar, sin mirar nunca atrás, sin mirarla a ella….



    Yo soy el que siempre termino el momento de estar juntos, de mirarnos, de acariciarnos y de demostrar lo que de verdad sentimos…pero lo acabo precisamente por eso…porque somos amigos, y no deberíamos estar sintiendo eso…no debería estar sintiendo aquello por ella…




    Aunque, a decir verdad, no me molesta perder ante ella…ya no me molesta porque sé precisamente cuanto se esfuerza…pero, siempre soy yo el que quiere ganar, y sé que a veces ella se deja, porque, de ese modo, yo acabo el entrenamiento diciéndoselo justo detrás de ella, porque, si gano, ambos disfrutamos de esos maravillosos segundos juntos, de nuestras miradas, de nuestros sentimientos…





    Sé que no debería hacerlo, porque no es justo…no es justo no querer dar ese paso y además tener esos momentos juntos…no es justo para ella, lo sé, pero soy un egoísta, porque lo necesito, necesito esos momentos para sentirme vivo, pero soy un egoísta porque sé que con ello sólo la hago más daño cuando nos separamos…




    ¿Cómo se puede querer tanto a alguien y no hacerla feliz?. Es lo que me pregunto varias veces…


    Pero, a pesar de todo, siempre busco esos momentos, para, al menos por unos segundos, convertir nuestros más anhelados sueños, en realidad…



    Seguí caminando hasta llegar a la mansión. En el patio, mi tío y Hanabi entrenaban, mientras Hinata debería de estar paseando con Naruto por la villa, ambos pensando en cómo dar el siguiente paso y hacerse novios…




    Eso era lo que nos diferenciaba de ellos…ellos querían dar el siguiente paso, y lo iban a hacer, porque lo único que los detenía era el miedo de no ser correspondidos, pero, nosotros…nunca estaremos en esa situación…nunca nos miraremos con miedo de no ser correspondidos, porque ambos sabemos lo que sentimos entre nosotros, pero, el motivo de no dar el siguiente paso, es muy distinto al de Naruto y al de Hinata…



    Y, además, a diferencia de ellos, que sí lograrán ser novios, besarse, acariciarse y amarse, a diferencia de ellos, nosotros nunca seremos más que amigos…porque no podemos ser más que eso…



    -¿Tiene hambre Neji-sama?-me preguntó una de las sirvientes, yo me limité a negar con la cabeza para después dirigirme a mi habitación.



    Dejé caer al suelo mi mochila, me encerré en el baño y me duché con lentitud, dejando que las gotas de agua resbalaran por mi piel hasta caer y desaparecer por el desagüe… me quedé ahí, sintiendo paz, olvidándome de todo por unos segundos…pero, como siempre, la tranquilidad se acabó en cuanto su rostro volvió a mi mente.





    Salí, tenso, me vestí con ropa limpia y me dejé caer en la cama, con la cabeza hacia el techo, sintiendo la brisa colarse por la ventana abierta de mi cuarto.



    Entonces, los pensamientos volvieron a acudir a mi mente, y los recuerdos de todos los momentos vividos con Tenten…porque, a decir verdad, había muchas razones para estar juntos…pero, lamentablemente, había muchas más para no estar juntos…




    POV Tenten



    Después de darme una merecida ducha de casi diez minutos (algo demasiado largo para mí), me puse el pijama, a pesar de que aún era temprano, y me metí en la cama sin esperar nada más y sin ni si quiera cenar.



    Hacía unos años que mis padres habían muerto y que me mudé a un piso más pequeños de la villa, pero me seguía sintiendo sola…y sabía perfectamente que no era cualquier compañía la que necesitaba…



    -Neji-suspiré a la nada, mientras, como siempre, las lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas sin poder evitarlo, como siempre, como cualquier otro día, y los sollozos no tardaron en salir de mi garganta-¿por qué?¿por qué nos separas siempre?¿por qué no luchas para que estemos juntos?¿por qué te empeñas en que no nos amemos?




    Siempre me preguntaba lo mismo…¿por qué la vida es tan injusta?, le pregunté una vez a mi madre…y sonreí con nostalgia al recordar su respuesta:



    “La vida no es justa, hija mía…y no tardarás en darte cuenta…”




    Y yo lo sé…sé que piensas que sólo podemos ser amigos, sé que no quieres que seamos más que eso a pesar de lo que sintamos…porque yo también pienso que, aunque haya miles de razones para estar juntos, habrá otras millones de razones para que no estemos juntos…
     
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    Eliah

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    Re: Neji, no quiero que me quieras, NECESITO que me AMES

    Capítulo 2

    El presente





    Ambos jóvenes se encontraban en aquel bosque, rodeando una villa que estaba en fiesta para poder volver a Konoha tras una exitosa misión de la que ya estaban completamente recuperados.




    Ambos caminaban con tranquilidad, el uno junto al otro, sin tener demasiadas ganas de volver a Konoha para regresar a sus vidas separadas.




    Lo cierto es que era hasta cierto punto desesperante para ambos aquella situación tan tensa que debía vivir en Konoha. Sólo eran amigos, no había dado un paso que los llevara a más, pero ambos sabían que quería ser más que eso, aunque, a decir verdad, el genio había dejado que la castaña atravesara ese muro de hielo tras aquella misión un mes atrás.




    Esa misión les podría haber costado caro, pero, a partir de entonces, Neji había cambiado ligeramente…ya no la miraba con esa frialdad cuando se acercaban demasiado, ni si quiera se retiraba cuando sus dedos casi sin querer se rozaban. Ni si quiera buscaba estúpidas excusas para irse antes a casa con tal de no verla, todo lo contrario, cuando acababan de entrenar ambos descansaban juntos, sentados al lado de su árbol, sin hablar apenas, simplemente disfrutando del hecho de que estaban juntos, sin importar nada más.






    %%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%





    POV Neji




    Me limitaba a caminar con Tenten junto a mí…no sé si ella se dio cuenta, pero apenas tenía prisa en mis pasos, me limitaba a bajar la velocidad de nuestro caminar cada segundo más…




    No quería llegar tan rápido hasta Konoha, porque sabía que allí las cosas sólo se complicaban…sí, cuando estábamos solos, las cosas eran diferentes desde el mes pasado, ya todo era más fácil, no ponía tantos impedimentos para estar a su lado, pero era diferente a cuando estábamos lejos de la aldea…lejos de nuestra villa todo era mucho mejor…sí, éramos amigos, pero no era como antes…ya no tenía seguro nada…antes creía que siempre seríamos amigos, nada más, que nuestros caminos algún día se separaría, que cada uno tendría una vida independiente del otro…pero ya no estaban tan seguro de eso…ya no estaba seguro de nada, porque, a decir verdad, incluso tenía la esperanza de que, algún día, llegáramos a ser más que eso…aunque también temía que mi orgullo y mi miedo a dejarme llevar arruinaran todo y nos impidiera aquello…




    Es curioso como las cosas han cambiado…antes hacía todo lo posible para que Tenten no alcanzara mi interior, pero eso ya se había vuelto imposible, todo desde aquella misión en la que estuve a punto de perderla…





    FLASH BACK NEJI





    No lo podía creer…eso no podía estar pasando…no era justo…





    Notaba como todo mi mundo se había desmoronado encima de mí. Mi cuerpo no reaccionaba ante nada…




    Era una misión sencilla…nada que dos jounins como yo y tenten no pudiéramos solucionar…pero, detrás de todo lo que había en aquella misión, habíamos descubierto algo mucho más serio…lo que había empezado como una simple misión de escoltar, había terminado por ser el descubrimiento de una red de secuestro de niños.




    Ninguno de los dos queríamos permitir que aquello siguiera sucediendo, así que cuando acabamos la misión, investigamos mientras esperaban que los refuerzos pedidos llegaran.




    Sin embargo, las cosas se fueron de control, e iba a suceder otro rapto aquella noche, y los refuerzos no habían llegado.




    Tenten intentó convencerme de entrar en acción, pero era demasiado arriesgado. Ella se molestó increíblemente, pero decidí que todo había terminado. Pero debí haberme esperado de ella que no seguiría mis órdenes y que salvaría a aquella niña a la que pretendían raptar por su cuenta.




    Sin embargo, sólo me di cuenta de lo que ocurría cuando escuché aquella explosión cercana a la casa de la niña.




    Corrí lo más rápido que pude para ver a la niña llorando en los brazos de su madre, a salvo de los secuestradores, la casa destrozada, y con lo que vi a sus pies, mi corazón también quedó destrozado…




    Y ahí me encontraba yo…con el corazón acelerado y mi respiración irregular a causa de las horribles sensaciones que experimentaba, con un terrible dolor en mi pecho mientras abrazaba el cuerpo ensangrentado de Tenten, abrazándolo junto a mí con fuerza, mientras mi rostro descansaba en su hombro, aferrándome a ella como un moribundo se aferra a su último aliento de vida.




    Sólo recuerdo haber llorado tres veces en mi vida…el día de la muerte de mi padre, el día en el que perdí contra Naruto en los exámenes de Chuunin, y aquella vez…sin duda la peor de todas ellas…




    Lloraba sin consuelo mientras sentía la piel fría de ella contra la mía…no decía nada, ninguna palabra salía de mis labios, pues todas morían en mi garganta, a pesar de que quería hablar…quería rogarle que no me abandonara, quería gritar a los cuatro vientos lo injusto que era todo, quería suplicar retroceder en el tiempo, quería pedirle perdón por todo el daño que le había causado, quería confesarle que la necesitaba para seguir viviendo, que era lo más importante para mí…quería confesarle cuanto la amaba…




    Pero todas esas palabras se negaban a salir de mi boca…donde tan sólo los sollozos abrían paso entre mis labios para ser escuchados.




    Seguí ahí, llorando, abrazando su cuerpo, hasta que mis lágrimas se secaron, dando lugar a la ira, la furia y el odio…




    Levanté entre mis brazos el cuerpo de Tenten, para depositarla con suavidad en un colchón que había ahí, junto a la mujer y la niña, y les pedí que cuidaran el cuerpo hasta que llegaran los refuerzos, y que les indicara por dónde me había ido.




    Sin más, me eché a correr hasta la base de los secuestradores, dispuesto a acabar con esa misión tal como ella quería…




    Cualquiera hubiera pensado que era un suicidio, incluso yo lo pensé…pero no lo fue. No sé cómo, pero los maté uno por uno…y sobreviví.




    Cogí a los niños, y los saqué de allí, pero en mi cara no había ninguna satisfacción…todo para mí se había acabado.




    Regresé a la villa sin demasiado ánimo, sin mirar como los niños corrían hacia sus padres.




    Centré mi vista en Gai y en Lee, que me miraban con una sonrisa sincera y llena de orgullo. Tuve ganas de partirles las cara. ¿Cómo podían estar felices?. Sí, la misión había sido completada, pero Tenten…




    Mis ojos se abrieron de par en par al verla. Era ella…era Tenten, de pie junto a los dos ninjas. Me miraba con la misma sonrisa que ellos mezclada con una sonrisa de ternura y amor. Sí, era ella…sus heridas más graves habían sido tratadas, y a pesar de estar magullada y con la ropa sucia y destrozada, nunca me pareció verla más hermosa hasta el momento.




    Vi como Lee la daba un suave empujón para adelantarla, y como ella le sonreía para luego acercarse a mí con duda.




    Sentí mis ojos arder por unos momentos y las lágrimas tras los párpados, pero no les permití salir…simplemente anduve hasta ella, derrotando los metros que nos separan hasta poder agarrar su mano y acercara de un impulso hacía mí, rodeándola con mis brazos de inmediato cuando chocó contra mi pecho, abrazándola con fuerza, como nunca antes la había abrazado…




    Ella me correspondió al abrazo, enterrando su cabeza en mi pecho y yo la mía en su hombro. Quería decirle todas aquellas palabras que querían salir de mis labios cuando la vi “muerta”, pero de ellos sólo salieron otras palabras.





    -Estás viva-susurré, sonriendo sin darme cuenta, y ella me apretó más fuerte-no vuelvas a asustarme así nunca más, por favor…




    -Neji-me llamó, y la abracé más fuerte.




    -Perdóname…y gracias…






    FIN FLASH BACK NEJI




    Desde ese día…las cosas han cambiado…aunque sigo sin atreverme a decirla el “te amo” que aquel día murió en mis labios sin ser escuchado…




    -¡NEJI!-me gritó ella al tiempo que me empujaba, haciéndome perder mi mochila junto a la suya y caerme al suelo, y enseguida sentí sus piernas bloqueando las mías y sus manos sujetando mis brazos, haciendo presión contra mi cuerpo para inmovilizarme, y la miré sin entender, aunque la mirada de ella denotaba molestia- ¡no me estabas escuchando!




    -Gomen-me disculpé-estaba pensando.




    -¿En qué?-preguntó ella curiosa, aún sin soltarme. La verdad es que no todos los días me metía tanto en mis pensamientos como para no estar atento a lo que me rodeaba.



    -En mis pensamientos-le dije con sencillez y algo de burla, haciéndola fruncir el entrecejo molesta. Sabía que mis “respuestas” no eran de su agrado porque nunca la contestaba realmente, pero era divertido ver su expresión, y no pude evitar mostrar una media sonrisa.




    FIN POV Neji




    POV Tenten





    No lo podía creer…el muy desgraciado encima se estaba riendo…




    Llevaba media hora llamándole y no me contesta, y cuando al fin logro atraer su atención me da una de sus “respuestas” que no aclaran nada y se ríe…¡mal nacido!¡estúpido engreído y orgulloso Hyuga!




    Se intentó liberar de mi agarre, pero ejercí más fuerza y se lo impedí. Él me miró extrañado levemente.




    -No me gusta que me ignoren Neji-le recordé, y él sonrió, pero no de la misma forma de antes…eran una de sus sonrisas dulces, las que sólo me había dedicado a mí en ese mes en el que todo había cambiado…y ahí me desarmó, me debilitó y me tuvo bajo su voluntad, y eso él lo sabía.





    No tardó en ejercer su fuerza para cambiar de posiciones, y casi ni me di cuenta hasta que sentía el frescor de la hierba en mi espalda, pues en ningún momento habíamos perdido el contacto visual, perdiéndonos en los ojos del otro.




    -Lo sé, Tenten-me dijo él, sin borrar aquella sonrisa que me idiotizaba. Sonreí a su vez, y noté como él sujetaba con una de sus manos las dos mías sobre mi cabeza, y como la otra acariciaba con delicadeza mi mejilla, y cerré los ojos, suspirando para luego sonreír, sintiendo aquel calambre recorrerme entera ante tan sutil caricia-¿qué querías decirme?




    Abrí los ojos, y me volví a encontrar con los de él.




    -Escuché que en la aldea esa de ahí-dije, y él sabía que me refería a la que estaba a escasos metros de nosotros-van a lanzar unos fuegos artificiales y desde aquí se pueden ver. Me preguntaba si podíamos detenernos a pasar la noche aquí en vez de adelantar más. Total, en menos de una hora ya no podremos ver nada.




    Él pareció meditarlo, y yo le sonreí con aquellos ojos de súplica. Sí, él podía debilitarme, pero yo a él también, y lo sabía…lo confirmé una vez más cuando le vi suspirar.




    Sonreí victoriosamente, y más cuando él soltó mis manos con delicadeza, delineando con sus dedos mis brazos hasta depositarlos en mis hombros, y mientras una mano descansaba en la hierba, manteniendo su peso, la otra me seguía acariciando el rostro ante mi sonrisa.




    Después de unos minutos, le sonreí más, y apoyé mis manos en sus pectorales ejerciendo una mínima presión que él captó, y se dejó caer en la hierba, rotando de nuevo los pastos, colocándome yo encima.




    Ahora fui yo la que le acarició el rostro ante sus ojos cerrados y su sonrisa.




    Tuve una idea, y, aunque temí que se enfadara, no pude evitarlo, y desaté su banda de Konoha, dejándola caer en la hierba.




    Él abrió los ojos con sorpresa, pues podía ver su marca…me miró con lástima, pero yo le sonreí.




    -Tenten…




    -Shss-le callé, colocando uno de mis dedos en sus labios, y sonreí-no me importa nada de eso…-le aclaré con un doble significado que él supo entender…no me importaba nada de su clan, ni la marca ni lo que ellos opinaran de una posible relación entre nosotros…-sólo me importas tú-le confesé, y él sonrió, ya sin intentar detenerme.




    Acaricié aquella marca, hasta que descendí un poco, para posar mis labios en ella mientras acariciaba el rostro de neji, hasta besar el sello, y separarme lentamente.




    Él me miró con agradecimiento, y llevó sus manos hasta mis moños, los cuales desató, dejando que mi cabello cayera en cascada por mi espalda, sonriendo ante eso.




    Sentí que sus manos, después de liberar mi cabello, acariciaron mi columna vertebral, haciéndome temblar por el escalofrío, y cerré los ojos suspirando, para no ver la sonrisa de Neji, que seguramente sería una mezcla entre dulzura y orgullo por provocar esas emociones en mí.




    Sus manos siguieron recorriendo mi espalda, hasta posarse una de ellas en mi cintura y otra en la parte superior de mi espalda, envolviéndome en un abrazo para volver a girar sobre sí, cambiando de posiciones, aunque hacía tiempo que había dejado de ser una pelea, me giraba envolviéndome en un abrazo, dejándome de nuevo sobre la hierba con una delicadeza que todos menos yo desconocían, como si yo fuera lo más preciado para él, con miedo a que algo me lastimara.




    Y no podía evitarlo, me encantaba esa sensación…




    Los minutos pasados, y ambos estábamos sobre una manta, arropados con otra, observando los colores de aquellos fuegos artificiales entre la oscuridad del cielo.




    Era una espectáculo hermoso de ver, y nunca lo olvidaría…porque estaba ahí, abrazada a Neji, con mi cabeza apoyada en su pecho, y él me abrazaba por la cintura con un brazo y con su otra mano me acariciaba delicadamente mi cabello, queriendo grabar en su memoria cada segundo de este momento.




    Y estos eran los momentos más felices de mi vida, porque estaba con Neji, y en aquellos momentos, a él no le importaba nada que no fuera yo…esos momentos me los dedicaba sólo a mí, y sus pensamientos sólo eran ocupados por mí…porque, en aquellos momentos, a él no le importaba caer ante sus sentimientos, no le importaba el clan ni la villa, no le importaba dejar ver que queríamos ser más que amigos, no le importaba demostrarme cuanto me amaba a pesar de no habérmelo dicho…no le importaba nada, porque ese momento era sólo para nosotros…no le importaba lo que pudiera ocurrir mañana, sólo le importaba el presente…y el presente sólo éramos nosotros…
     
  3.  
    ATANIH

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    Re: Neji, no quiero que me quieras, NECESITO que me AMES

    gauuuuuuuu enserio gran trama jejeje eres muy buena narrando jejeje algo en lo que yo soy malisima jejejejejjeje peor espero mejorar pronto ejejje bueno esperare con ansias el proximo capitulo jejjeje e
    byebye
     
  4.  
    Eliah

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    Re: Neji, no quiero que me quieras, NECESITO que me AMES

    Capítulo 3








    Una nueva barrera

















    El sol comenzaba a alzarse sobre Konoha, y los primeros trabajadores empezaban sus jornadas, aunque los ninjas ya las había empezado algo antes.











    Tenten, aquel día, se encontraba en el campo de entrenamiento, pero se encontraba sola, Neji no estaba con ella, y todo debido a aquella reciente misión. Aquella misión de la que él era el capitán y que él mismo había dado la orden de que Tenten no formara parte de aquella misión de rango S.














    Ella, como era normal, se había molestado al enterarse, pero, cuando eso ocurrió, el escuadrón ya se había marchado, ¡Ella era una ambu!¡lo había conseguido!¡no era débil!. Por esos motivos, estaba molesta con el Hyuga. Ellos siempre se sincronizaban a la perfección en las misiones, eran el equipo perfecto, nunca fallaban. ¿Por qué la había echado de la misión?. No lo entendía…














    Y ahora, estaba allí, sola en el bosque, practicando su puntería, siempre certera en el blanco, aunque, aquella vez, las dianas estaban quedando desquebrajadas por la fuerza con la que lanzaba sus armas. Estaba demasiado enfadada…














    Hacía ya una semana que se fueron a la misión, y, según había escuchado, regresaron la anterior noche, la cual ella había pasado con sus amigas para no estar en casa. Por supuesto, había hablado con Tsunade para que le informara si había pasado algo serio, pues no podía evitar preocuparse por el Hyuga, sin embargo, Neji apenas recibió unos arañazos sin importancia.














    Aunque, a decir verdad, la Hokage quedó sorprendida. Por muy poca cosa que fueran las heridas del Hyuga, Tenten siempre le visitaba para ver que estaba bien, pero, aquella vez, se limitó a asentir y a despreocuparse del chico, pues ya le habían informado que estaba perfectamente. Y, sin decir nada, se marchó a su casa.














    La mañana amaneció, y ahí estaba ella, tirando kunais a las dianas, sin fallar, pero lo hacía por total inercia, pues su mente estaba demasiado ocupada en otras cosas, hasta que, para su bien o para su mal, aquella presencia que tan bien conocía se detuvo en aquel lugar.














    -Ya estás practicando-le dijo.














    Ella se limitó a asentir, sin detener su entrenamiento en ningún momento, deseando que él se largara de allí y la dejara en paz, pero no lo hizo, se quedó ahí, estático, viéndola practicar unos cinco metros más alejado, apoyándose en un árbol.














    Los minutos pasaron, y el silencio sólo era roto por el chocar de las armas contra el centro de la diana, hasta que la chica se cansó, y detuvo los ataques, suspirando, pero sin mirarle.














    -¿Quieres algo?-le preguntó.














    -Me extrañó que no vinieras al hospital-habló, y la chica frunció el ceño, ¿de verdad había esperado después de lo que le había hecho que fuera a verle?-hablé con Tsunade…me dijo que había hablado contigo y que después te fuiste.














    -¿Qué querías que hiciera, Neji?-preguntó ella, molesta, encarando al Hyuga, que le miraba levemente sorprendido, sin despegar sus brazos de su pecho, los cuales tenía cruzados-que yo sepa, mi sola presencia te molesta demasiado al parecer, porque prohibiste que fuera a la misión.














    Neji la miró serio, encontrando al fin el motivo del enfado de la chica.














    -No es lo que piensas-suspiró él, dejando caer los brazos a sus costados, y apretándose con una mano el puente de la nariz.














    -Sí claro-dijo con ironía la joven, para después darse media vuelta y encaminarse hacia su casa, sin hacer caso al joven que se quedó estático, pues nunca imaginó que Tenten, su compañera, le hablara de ese modo y tuviera esa actitud hacia él- si piensas que soy débil no veo el motivo por el cual debamos seguir entrenando juntos, seguro que le retraso al señor-dijo con sarcasmo, sin detenerse un momento, y al fin, Neji reaccionó, molesto, y de un salto se posicionó a la espalda de la joven, agarrando su brazo con fuerza, para voltearla hasta quedar en frente de ella-Tenten, no es eso…














    -Entonces dime una razón, sólo una maldita razón lógica por la que no me has dejado ir a esa misión-le espetó la chica, sin dejarse intimidar por la mirada molesta del Hyuga. De ninguna manera se dejaría intimidar.














    -No lo entenderías.














    -Explícamelo.














    Los dos se quedaron en silencio, mientras Neji apretaba con fuerza el puño que no sujetaba a la joven, debatiéndose internamente. Hasta que Tenten se hartó de la situación, y se soltó con brusquedad del agarre del chico, que no hizo nada por detenerla, simplemente la vio darle la espalda como las muchas veces que él se la había dado, y la observó marcharse sin detenerse y sin voltear la mirada atrás, como tantas veces que él mismo había hecho. ¿Qué podía esperar?. Simplemente eso. Había prohibido rotundamente que se le informara a Tenten de aquella misión y que no la dejaran participar en ella, era demasiado peligrosa, aunque sabía que la chica no era débil…entonces, ¿por qué dio esa orden?¿estaba tan preocupado por ella?.














    Desde aquel instante en el que estuvo a punto de perderla, él la protegía más que nunca. No quería volver a pasar por aquello. Pero a veces él mismo pensaba que era demasiado extremo, y ya había sobrepasado el límite, y ahora, Tenten estaba enfadada con él.

















    -Debo arreglarlo.




















    %%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

















    Ya era de noche, y la joven se encontraba en su casa.














    Había cenado, y se acababa de dar una refrescante y tranquila ducha que la había calmado bastante.














    La joven chica se vistió su ropa interior y se dispuso a ponerse su pijama que usaba para dormir. Era bastante simple, unos shorts de color blancos con franjas rosas a los lados y una camiseta rosa de tirantes.














    Se peinó su lisa cabellera castaña, dejándola ligeramente ondulada cayendo hasta por debajo de sus hombros. Entonces, alguien llamó a su puerta. Miró el reloj. Eran las doce de la noche. ¿Quién llamaría a esa hora?














    Suspiró, y se encaminó a abrir la puerta cuando lo notó. Ese chakra…definitivamente no abriría la puerta. Se dio la vuelta, convencida de irse a dormir sin importarle nada, cuando escuchó su voz del otro lado de la puerta.














    -¡Tenten!-la llamó, y ella se detuvo en seco-¡abre la maldita puerta!¡tengo que hablar contigo!














    La chica suspiró. No serviría de nada impedirle la entrada. Entraría de todos modos si eso era lo que quería.














    Abrió la puerta, y le miró severamente, mientras el Hyuga la observaba completamente sorprendido, mirándola de arriba abajo, y ella no notó, sonrojándose y volteando el rostro.














    -¿Qué quieres?-le preguntó, llamando su atención y haciéndose a un lado para dejarlo pasar. Neji entró, y cerró la puerta, agarrando la mano de la chica, y ambos se miraron a los ojos.














    -Necesito hablar contigo-se sinceró, y suspiró-Tenten…














    -No hace falta que digas nada, lo sé-dijo ella, bajando el rostro, apenada-sé que no soy lo suficientemente fuerte para la misión y…














    -Calla-le ordenó con voz furiosa, apretando un poco el agarre, y la chica le miró sin entender-no vuelvas a decir que eres débil. Eso no es verdad.











    -Entonces, ¿por qué…?-le empezó a preguntar, pero calló cuando el Hyuga levantó su mirada, encontrándose con la de ella. Una mirada llena de pena y preocupación, y sólo provocó que la chica se sorprendiera y también se preocupara.














    -Tenten…-la llamó él, suavizando el agarre, llegando a ser una simple caricia en su muñeca-me he dado cuenta…de que no quiero perderte…














    -Neji, no me vas a…














    -Aquella vez…-le interrumpió el Hyuga, cerrando sus ojos con fuerza y bajando un poco su mirada-aquella vez, estuve a punto de perderte…sentí que ya no estabas a mi lado, y me di cuenta, de que te necesito demasiado, Tenten…














    -Neji…














    -Es por eso-se sinceró el chico, levantando su mirada-es por eso que he estado intentando protegerte en todo momento estas semanas…porque no quiero que nada malo te pase…














    -Neji, soy una kunoichi, estar expuesta al peligro es natural en mí, no me podrás proteger de eso-le sonrió la chica, con ternura, ejerciendo ella un poco de fuerza en el agarre, pues ya no la sujetaba de la muñeca, sino de la mano-no puedes hacerlo…














    -Lo sé-asintió él-creo que el miedo me ha cegado y me ha hecho comportarme de una manera sobreprotectora contigo…y te he hecho daño Tenten-dijo él, sintiéndose culpable-y de verdad que era lo último que deseaba.














    -Lo sé-sonrió ella, y Neji se sintió más tranquilo al comprobar que le había perdonado.














    La observó detenidamente por algunos segundos. Estaba hermosa…la miró las piernas, perfectas, bien proporcionadas al igual que su cuerpo, torneadas, con ese sencillo y corto short cubriéndolas. La estrecha y fina cintura, su plano abdomen, y su pecho cuyo escote se dejaba ver ligeramente por la camiseta. Y su cabello…suelto, liso pero ligeramente ondulado…era preciosa…su rostro, con esa piel trigueña, con esos ojos que lo calmaban al instante, que le brindaban la calidez que necesitaba…esos labios rosados y carnosos que nunca antes había tenido tanta tentación en besar…














    Se acercó más a ella, y Tenten, por instinto, retrocedió un paso, chocando su espalda con la pared, y Neji juntó sus cuerpos, quedando sus rostros cara a cara, separados por unos escasos centímetros.














    -Neji…-le llamó ella, en un inútil intento de evitar todas las emociones que les recorrían a ambos.














    Los pulsos de ambos se aceleraron, y una corriente eléctrica recorrió sus cuerpos cuando sus pieles se rozaban. Y ellos, sin perder contacto visual, respiraban del aliento del otro, chocando sus frentes, descansando en el otro.














    Neji apoyó su rostro en el hombro de ella, abrazando su estrecha cintura, y la chica se aferró con fuerza a la camisa de él, sintiendo el aliento frío del Hyuga calar su cuello, logrando estremecerla. Nunca antes habían sentido nada igual, y, ambos sabían, que no debían sentirlo. Eran amigos, compañeros…ambos sabían que había algo más que amistad entre ellos, a pesar de nunca haberse besado, de nunca habérselo confesado, ambos eran plenamente conscientes de ello. Sin embargo, siempre habían mantenido las distancias. Se habían permitido ciertos acercamientos, pero tan sólo eran momentos efímeros que pasaban en cuestión de segundos, unos pocos segundos que a ambos les había bastado hasta hacía unas semanas. Después de que Tenten casi muriera, había cambiado, ya no les bastaba esos escasos segundos de vez en cuando estaban juntos, aunque rara vez pasaban de eso cuando estaban en la aldea, siempre que estaban solos en misiones habían dado un paso más, pero nunca habían llegado a ese extremo. Era como si en silencio lo hubieran acordado, porque ambos sabían que era una locura, que no podían estar juntos, había demasiadas cosas en su contra.














    El Hyuga la abrazó con más fuerza mientras aspiraba el olor de su cabello, como deseando que nunca se fuera de su lado, y la chica escondió su rostro en el hombro de él.














    -Neji…-susurró ella.














    El chico le dio un casto beso en el cuello a la chica que la hizo temblar en sus brazos. Le besó la barbilla, las mejillas, la nariz, la frente y finalmente, la miró a los ojos, a aquellos ojos que lo enloquecían y que le miraban brillantes y deseando que diera el siguiente paso.














    Ambos cerraron los ojos, y apoyaron su frente en la del otro. El Hyuga descendió, poco a poco, sus labios, en busca de los de la castaña. Los rozó sutilmente, sin llegar a besarla, sintiendo como Tenten apretaba su camisa con fuerza.











    Se inclinó ligeramente para tomar sus labios, pero, antes de hacerlo, una mano sobre su pecho le frenó, separándolo ligeramente.














    -Neji…-le llamó la chica, y él la miró, sin entender. Los ojos de la joven estaban cubiertos de lágrimas, los mismos ojos que segundos antes le habían pedido que la besara, ahora le pedían que se alejara.














    -¿Qué ocurre?-le preguntó, levantando su barbilla, pero ella se soltó, y bajó la mirada, derramando las primeras lágrimas que no tardaron en rodar por sus mejillas-Tenten…














    -Onegai…Neji…yamete- le suplicó la joven (Nota: la traducción sería “Por favor…Neji…detente”), que hizo algo más de fuerza para separarlo completamente de su cuerpo, sin que sus pieles se rozaran-esto no debería haber pasado…esto no puede ser…














    -¿De qué hablas?-le preguntó Neji, y Tenten le miró, dolida.














    -¡Has cruzado el límite!-le espetó, con las lágrimas cayendo por su rostro-¡no deberíamos haber llegado a tanto!














    -¡Los dos queríamos hacerlo!-le recordó el Hyuga.














    -Sí-asintió Tenten, más calmada en su voz, pero sin dejar de sollozar-pero que queramos no significa que podamos, Neji…lo sabes muy bien…siempre lo hemos sabido.














    -Tenten…-habló el Hyuga-esto…

















    -ESTO-señaló ella, mirándole firmemente a los ojos-NUNCA debería haber pasado, y vamos a olvidarlo como si no hubiera existido este momento…














    -¿Por qué?-preguntó Neji, enfadado-¿por qué intentas olvidar algo que ambos queremos!














    -Porque no podemos desear esto-le recordó la castaña, apretando los puños-¿para qué?¿para sufrir mil veces más después, cuando todo acabe, cuando el sueño que construyamos se derrumbe?-le preguntó-No, Neji…no pienso sufrir más…no quiero hacerlo…y voy a hacer todo lo posible para que nada de esto vuelva a pasar, por mucho que me duela…














    -¿Qué quieres decir?-preguntó de nuevo él, temiéndose lo peor.














    -Creo que no debemos seguir entrenando juntos-le soltó, y aquello fue como un cubo de agua fría para el Hyuga, que se sorprendió y molestó al mismo tiempo, apretando los puños-no hablaremos, no nos acercaremos…sólo estaremos juntos cuando nos manden misiones, Neji. Así no habrá peligro de que esto se repita.














    -¿Por qué intentas evitar que esto pase?¿qué tendría de malo?

















    -Para ti nada-le espetó ella-sería yo la que acabaría sufriendo…como siempre-le susurró ella, con la voz lastimada por las lágrimas que se seguían acumulando tras los párpados- sabes que el clan no lo permitiría…














    -No me importa lo que el clan diga-le aseguró él, aunque ni él mismo creyó del todo en sus palabras, y Tenten negó con la cabeza.














    -¿Serías capaz de renunciar a tu clan, a lo más preciado para ti, por mí?-le preguntó ella, sabiendo de antemano la respuesta. Y ambos se miraron. No dudaba de que el Hyuga la apreciara y hasta la quisiera, pero el clan era demasiado importante para él…era su máximo anhelo…nunca lo dejaría a un lado…














    -Tenten…














    -No hace falta que lo digas, Neji, ambos lo sabemos-susurró ella-por eso, es mejor acabar con todo esto ahora…así evitaremos más dolor en un futuro. Por favor, ahora vete.














    Neji no dijo nada, no se molestó en decir nada, ni hizo el más mínimo movimiento, simplemente, asintió, sin dejar de mirarla, mientras ella miraba al suelo, llorando y sus hombros temblaban por los sollozos que salían de su garganta.














    Se acercó a la puerta, y la abrió, deteniéndose ahí, deseando que la chica evitara que se marchara de allí.














    -Neji-sollozó ella, y él la escuchó, aunque supo que no le detendría-que seas muy feliz.














    El Hyuga sintió su corazón desmoronarse con aquellas palabras, y bajó la mirada, mientras una única lágrima descendía por su mejilla.











    -Tú también-dijo él, antes de salir de ese ligar, cerrando la puerta, y permitiendo a Tenten llorar libremente, sin tener que aguantarse ningún sollozo.














    Neji no lo entendía. Sí, él sabía que el clan era muy importante, que no lo aceptaría a la primera, pero él estaba dispuesto a luchar. Sin embargo, ahora existía una nueva barrera…Tenten














    La chica se dejó caer, resbalando por la pared hasta el suelo, abrazando sus piernas con sus brazos y enterrando su rostro en ellos mientras su espalda aún tocaba la pared. No se molestó en callar los sollozos o en detener las lágrimas. Simplemente lloró, toda la noche, dejando que su corazón se rompiera poco a poco.
     
  5.  
    Eliah

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    Re: Neji, no quiero que me quieras, NECESITO que me AMES

    -¡Has cruzado el límite!-le espetó, con las lágrimas cayendo por su rostro-¡no deberíamos haber llegado a tanto!




    -¡Los dos queríamos hacerlo!-le recordó el Hyuga.




    -Sí-asintió Tenten, más calmada en su voz, pero sin dejar de sollozar-pero que queramos no significa que podamos, Neji…lo sabes muy bien…siempre lo hemos sabido.



    -ESTO-señaló ella, mirándole firmemente a los ojos-NUNCA debería haber pasado, y vamos a olvidarlo como si no hubiera existido este momento…



    -Creo que no debemos seguir entrenando juntos-le soltó, y aquello fue como un cubo de agua fría para el Hyuga, que se sorprendió y molestó al mismo tiempo, apretando los puños-no hablaremos, no nos acercaremos…sólo estaremos juntos cuando nos manden misiones, Neji. Así no habrá peligro de que esto se repita.



    -Neji-sollozó ella, y él la escuchó, aunque supo que no le detendría-que seas muy feliz.



    -Tú también-dijo él, antes de salir de ese ligar, cerrando la puerta, y permitiendo a Tenten llorar libremente, sin tener que aguantarse ningún sollozo.



    La chica se dejó caer, resbalando por la pared hasta el suelo, abrazando sus piernas con sus brazos y enterrando su rostro en ellos mientras su espalda aún tocaba la pared. No se molestó en callar los sollozos o en detener las lágrimas. Simplemente lloró, toda la noche, dejando que su corazón se rompiera poco a poco.






    Capítulo 4



    Despedida





    La joven se encontraba en su casa desde hacía dos días, no había salido, no quería salir…tenía miedo de encontrárselo por la calle, o en el bosque, o en cualquier otro sitio.



    Ya hacía dos días que había terminado cualquier tipo de relación con Neji, pero, sin embargo, sabía muy bien que no bastaría con dejar de entrenar para distanciarse. Aún los unían demasiadas cosas. Ambos eran ninja de Konoha, compañeros de equipo, y Gai y Lee solían hacer reuniones entre los cuatro.



    Ella no podría distanciarse de Neji, no podría dejar de amarlo, y ella sólo sufriría.



    Aquella idea aún rondaba en su cabeza…y sabía que, aunque le doliera, sería la mejor solución para no sufrir más…para olvidarse definitivamente de él, y suspiró…



    Se levantó del sillón, se dio una ducha, se vistió y se peinó, y salió por la puerta sin comer nada. Se le había quitado el apetito.




    %%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%





    Hacía dos horas que había vuelto del despacho de Tsunade, y ya no había vuelta atrás. Le había dicho que se marchaba de la villa a vivir a otra, y ella no había conseguido hacerla cambiar de opinión, y había aceptado. En cuanto hiciera el equipaje, se marcharía hacia Suna.



    No lo soportaba más. Era mucho pedir el tener que matar una relación de amistad y un amor si convivían juntos, si estaban tan cerca, si se veían, si se hablaban…era demasiado para ella…



    Entró en su cuarto, y cerró la puerta corrediza, echando las cortinas.




    La casa estaba oscura y en completo silencio, pues ella vivía sola desde la muerte de sus padres hacía ya varios años. Y se preparó para su marcha.




    Se puso sus sandalias negras, y ni si quiera se llevó una mochila, sus cosas estaban en cajas que le llevarían al día siguiente. Suspiró, y caminó hasta su escritorio, donde se encontraba la foto de su equipo.



    Sonrió con melancolía, y se desató sus moños, dejando las cintas sobre la mesa. Lee siempre le había dicho que algún día se tendría que vestir así y dejarse el pelo suelto, que se vería muy bella, y así lo hizo aquel día, dejando que su cabello ligeramente ondulado cayera hasta media espalda.



    Ella sonreía, pero sus ojos estaban abatidos por la tristeza. Sufriría con su marcha y el alejarse de las personas que más quería, pero más sufriría si se quedaba en aquel lugar. Neji la acabaría matando en silencio tras torturar su ya destrozado corazón.



    Llevó sus manos hasta su parte posterior de su cabeza, y desató la cinta del protector, que cayó sobre el escritorio, haciendo un sonido metálico que sobresaltó en el silencio de la habitación.



    Otra lágrima descendió por su rostro mientras le echaba una última mirada a la foto, y la cogía para colocarla boca abajo, evitando que la foto viera la luz de nuevo.



    Se secó las lágrimas con rapidez, y caminó con lentitud hacia la puerta de la casa. Salió al rellano, y se dio la vuelta para observar su casa por última vez, y sonrió sin saber por qué, antes de cerrar la puerta.



    Suspiró, y comenzó a caminar.



    Mientras caminaba, pensó en Neji, y en todos los momentos junto a él.



    No seré yo quien te despierte cada mañana
    Como un chiquillo pegando gritos frente a tu casa
    Ya no estaré detrás de ti cuando te caigas
    Pero no creo sinceramente que te haga falta



    Neji, pensó la chica, siempre he estado ayudándote en todo, siempre he estado ahí para apoyarte...pero, en realidad, tú nunca me has necesitado...para ti sólo era un estorbo...



    No supo cómo, pero caminando, llegó hasta la puerta de aquella gran mansión, la mansión Hyuga, donde había ido tantas veces a buscar a Neji y donde tantas veces se había detenido para ver si la casualidad la ayudaba a encontrarse con Neji.




    No seré yo quien guíe tus pasos cuando te pierdas
    No seguiré quemando noches frente a tu puerta
    Ya no estaré para cargarte sobre mi espalda
    Pero no creo sinceramente que te haga falta



    Neji, se decía a sí misma, ya no estaré aquí para ayudarte ni para guiarte, ni para animarte...no estaré más a tu lado, aunque sé que mi ayuda nunca sería necesaria...




    La chica bajó la mirada, sin observar la casa, y siguió caminando, dejándola atrás, con sus buenos recuerdos...



    Y se que vas a estar mejor cuando me vaya
    Y se que todo va a seguir como si nada
    Yo seguiré perdido entre aviones
    Entre canciones y carreteras
    En la distancia no seré mas tú parte incompleta

    Y se que vas a estar mejor cuando me vaya
    Y se que todo va a seguir como si nada
    Mientras escribo sobre la arena
    La frase tonta de la semana
    Aunque no estés para leerla
    En esta playa



    Neji, volvió a hablar en su mente, sé que, aunque ahora yo sufra, a ti no te importará, que tu vida no se detendrá. Sé que a ti no te importará que me marche, y sé que estarás mejor cuando no esté a tu lado..., no seguiré aquí..., sé que tu vida va a seguir como si nada, como si nunca hubiera estado en ella..., y no volveré..., no seré más un ser incompleto para ti..., te olvidaré..., no intentaré que me ames e intentaré no amarte..., porque por mucho que piense en la frase ``te quiero´´, sé que nunca me la dirás..., ni si quiera la sentirás..., al menos por mí...




    No es que yo quiera convertirme en un recuerdo
    Pero no es fácil sobrevivir a base de sueños
    No es que no quiera estar contigo en todo momento
    Pero esta vez no puedo darte lo que no tengo


    Neji, pensó, me encantaría quedarme aquí, olvidar el daño que me has hecho y seguir amándote..., no quiero que sólo me veas como un recuerdo, pero no puedo seguir engañándome soñando que algún día me amarás como yo a ti, no puedo darte lo que buscas, pues lo que buscas de mí es un arma sin sentimientos para utilizar a tu antojo..., y, aunque quiera seguir a tu lado..., sería demasiado sufrimiento para mí...



    Y se que vas a estar mejor cuando me vaya
    Y se que todo va a seguir como si nada
    Yo seguiré perdido entre aviones
    Entre canciones y carreteras
    En la distancia no seré mas tú parte incompleta

    Y se que vas a estar mejor cuando me vaya
    Y se que todo va a seguir como si nada
    Mientras escribo sobre la arena
    La frase tonta de la semana
    Aunque no estés para leerla
    En esta playa

    En esta playa

    Y se que vas a estar mejor cuando me vaya
    Y se que todo va a seguir como si nada
    Mientras escribo sobre la arena
    La frase tonta de la semana
    Aunque no estés para leerla
    En esta playa



    La chica sólo siguió caminando, al fin saliendo de la villa, y no tardó en dejarla atrás..., pero, en ningún momento volteó la vista hacia el lugar de su niñez, ni tampoco se había despedido de nadie..., sabía que si hacía una de esas dos cosas, no podría irse, y necesitaba hacerlo...




    Viajó durante toda la noche, hasta que llegó a una playa completamente desierta, y miró al cielo, sonriendo. Estaba amaneciendo...




    Siempre había deseado ver el amanecer desde una playa...aunque siempre soñó hacerlo al lado de Neji..., pero debería hacerlo sola...



    Caminó sobre la arena con lentitud, descalza, con sus sandalias en la mano, y caminó por la orilla, dejando que el agua mojara sus pies cuando se acercaba a ella con el vaivén de la marea.




    Cuando sus pies estaban húmedos, se sentó sobre la arena más seca, unos cinco metros del agua, y observó el cielo, tan perdida en sus pensamientos, que no escuchó ni sintió la presencia de alguien acercándose a ella hasta que se sentó a su lado.



    Tenten le miró, sorprendida.




    A su lado, sentado sobre la arena junto a ella, estaba Hyuga Neji.



    -Neji...- susurró ella, pero él no la miró, observó el mar con tranquilidad.




    -Me has asustado, creí que no lograría alcanzarte- murmuró él, y ella no le contestó-¿qué demonios hacías, Tenten?



    -Irme- respondió ella sin dudar, y sin dejar de mirarlo, y observó que el chico apretaba los puños.




    -¿Y se puede saber por qué mierda querías irte?- le preguntó, pero Tenten no le respondió, y al fin lo vio, cuando se giró para verla a los ojos, cuando la observó más bella que nunca, admirando su cuerpo, su rostro y su cabello suelto...cuando la observó a los ojos, la comprendió..., ella le amaba como a nada en el mundo, pero él sólo la había hecho daño..., aunque nunca se lo había dicho, él la amaba..., la amaba como a nada más en el mundo..., aunque no lo demostrara, aunque intentara cambiar sus sentimientos por miedo a no ser correspondido..., él la amaba..., y sólo la había causado dolor..., había sido un completo mal nacido..., ¿cómo había podido dañar a la persona que le había dado todo sin esperar nada a cambio, a la persona que más le amaba, a la persona que él mismo amaba?



    -Neji..., no quiero sufrir más...




    -Tenten- susurró él, cogiendo su rostro entre sus manos, y, aunque ella intentó evitarle, él no la dejó- Tenten, no puedo pedirte que me perdones, porque he sido un completo imbécil al tratarte así...pero quiero que sepas que lo siento..., si quieres, no me volveré a acercar a ti..., pero, onegai, no te marches..., no podría soportarlo..., te necesito...




    -No, tú no me necesitas- dijo ella al borde del llanto, y Neji juntó sus frentes.




    -Sí, te necesito...





    -Pero yo te amo- le confesó ella, y Neji la miró a los ojos, mientras la chica tenía sus ojos cada vez más cristalizados- y no puedo dejar de sufrir con sólo verte..., Neji, no me pidas que me quede...porque no puedo...



    -¿Y si te digo que no tienes por qué seguir sufriendo?- le preguntó, Tenten sonrió con tristeza.




    -No creo que sea posible dejar de sufrir si me quedo en Konoha- suspiró ella.





    El ojiblanco la giró, y cogió su rostro entre sus manos, para al fin hacer algo que hacía tiempo que deseaba hacer, juntar sus labios con los de ella en un romántico y tierno beso.



    Al principio, rozó sus labios con delicadeza, casi con miedo de ser rechazado, pero Tenten le agarraba de la camisa, y al final, dejó que sus labios se fundieran con los de ella, comenzando a acariciarse delicadamente, a un ritmo propio que poco a poco iba siendo más intenso, hasta que, por falta de oxígeno, tuvieron que separarse.




    Ambos se besaron con amor mientras el sol comenzaba a alzarse sobre el horizonte.



    -Neji…-susurró ella, mientras juntaban su frentes, con los ojos cerrados-esto…




    -Te quiero-dijo él, y ella abrió los ojos, separándose de él, y sintió ganas de llorar. Aquello no podía estar pasando…



    Se levantó, y él la imitó, pero no la dejó alejarse, la agarró del brazo, aprisionando su cintura con el otro, pegándola a él.



    -Neji…esto no debería haber pasado…y nunca volverá a pasar-le aseguró ella con los ojos cubiertos de lágrimas, y él permaneció serio, y suspiró, apoyando su rostro en el hombro de ella, y Tenten enterró su rostro en el pecho de él, sollozando débilmente.




    -No quiero que te vayas…




    -Tengo que hacerlo…es lo mejor, para los dos-dijo ella-tenemos que olvidarnos del otro…no podemos ser más que amigos, Neji, hay demasiadas cosas en contra…




    -Ojalá estuviéramos juntos-susurró él, y ella le abrazó con más fuerza.




    -Pero no podemos estar juntos, y tú lo sabes.




    Neji lo sabía, sabía que ella tenía razón, y que no podía obligarla a volver…él había sido el culpable. Sabía el riesgo de las consecuencias de sus actos, pero no le importó, y sobrepasó los límites, intentó ser más que un amigo para Tenten sabiendo que no podía, y por su culpa, ahora debían separarse…



    -Lamento todo esto…no quería que…




    -No te disculpes Neji-le pidió ella, separándose y cogiendo su rostro entre sus manos, mirándole dulcemente-hiciste eso, y gracias a eso vamos a hacer lo que debimos hacer hace mucho, no te sientas mal.




    -Tenten…necesito que me hagas un favor si de verdad te vas a ir-le suplicó, con los ojos llenos de dolor, y ella asintió, de nuevo con sus ojos húmedos- prométeme…que te cuidarás…y que serás feliz…con alguien que sí pueda quererte como te mereces, sin estar condenada a no pasar de una amante ni ser obligada a ver como tu enamorado se casa con otra persona en un matrimonio arreglado.




    Ella sintió una fuerte punzada ante sus palabras. Ella lo sabía…sabía que el clan tarde o temprano comprometería a Neji con alguna joven de buena familia…y que, por eso, ella no podría llegar a ser más que una amante para él, pero nada más, sólo encuentros a escondidas, y eso ninguno de los dos lo soportaría.




    -Hai-asintió ella-pero-dijo, con la voz cortada por las lágrimas que amenazaban con salir-tú debes hacerme otro favor…




    -Dime.




    -Bésame-le pidió, y él no lo pensó, se lanzó a sus labios, apretando con fuerza su cintura contra él, mientras Tenten le abrazaba con fuerza por el cuello, aferrándose a él como si la vida estuviera en juego.



    Se besaron con brusquedad y desesperación, porque sabrían que no habría otro. Se besaron con ansia, pasión, queriendo beber de la boca del otro.



    Al final, el beso acabó siendo tierno, delicado, y lleno de amor, acariciándose suavemente con sus labios.



    Al final, tuvieron que separarse, y Neji la abrazó con fuerza contra él, besando su cabeza, su frente, sus ojos, su mejilla y dándole un casto beso en el cuello.




    Tenten apretó sus puños contra la camisa de él, y, usando toda su fuerza de voluntad, se separó de él, y él, aunque no quería, la dejó ir.



    -Esta es la despedida, Neji-sonrió ella con tristeza, y él se mantuvo quieto, con miedo a moverse, porque sabía que si lo hacía, sería para agarrarla y no soltarla nunca. Había incluso pensado en la posibilidad de huir con ella a algún lugar donde nadie los encontrara. Pero sabía que era imposible…-Neji, que seas muy feliz.




    -Tú también.




    -Tal vez, algún día, cuando no sintamos más que amistad, podamos volver a vernos-sonrió ella, para después darse media vuelta, y comenzar a correr rumbo a Suna, mientras él se quedó ahí, parado, observándola alejarse, mientras, en ese momento, dos corazones se rompían…
     
  6.  
    Eliah

    Eliah Iniciado

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    Fanfic - Neji, no quiero que me quieras, NECESITO que me AMES
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    Re: Neji, no quiero que me quieras, NECESITO que me AMES

    -¡Has cruzado el límite!-le espetó, con las lágrimas cayendo por su rostro-¡no deberíamos haber llegado a tanto!




    -¡Los dos queríamos hacerlo!-le recordó el Hyuga.




    -Sí-asintió Tenten, más calmada en su voz, pero sin dejar de sollozar-pero que queramos no significa que podamos, Neji…lo sabes muy bien…siempre lo hemos sabido.



    -ESTO-señaló ella, mirándole firmemente a los ojos-NUNCA debería haber pasado, y vamos a olvidarlo como si no hubiera existido este momento…



    -Creo que no debemos seguir entrenando juntos-le soltó, y aquello fue como un cubo de agua fría para el Hyuga, que se sorprendió y molestó al mismo tiempo, apretando los puños-no hablaremos, no nos acercaremos…sólo estaremos juntos cuando nos manden misiones, Neji. Así no habrá peligro de que esto se repita.



    -Neji-sollozó ella, y él la escuchó, aunque supo que no le detendría-que seas muy feliz.



    -Tú también-dijo él, antes de salir de ese ligar, cerrando la puerta, y permitiendo a Tenten llorar libremente, sin tener que aguantarse ningún sollozo.



    La chica se dejó caer, resbalando por la pared hasta el suelo, abrazando sus piernas con sus brazos y enterrando su rostro en ellos mientras su espalda aún tocaba la pared. No se molestó en callar los sollozos o en detener las lágrimas. Simplemente lloró, toda la noche, dejando que su corazón se rompiera poco a poco.






    Capítulo 4



    Despedida





    La joven se encontraba en su casa desde hacía dos días, no había salido, no quería salir…tenía miedo de encontrárselo por la calle, o en el bosque, o en cualquier otro sitio.



    Ya hacía dos días que había terminado cualquier tipo de relación con Neji, pero, sin embargo, sabía muy bien que no bastaría con dejar de entrenar para distanciarse. Aún los unían demasiadas cosas. Ambos eran ninja de Konoha, compañeros de equipo, y Gai y Lee solían hacer reuniones entre los cuatro.



    Ella no podría distanciarse de Neji, no podría dejar de amarlo, y ella sólo sufriría.



    Aquella idea aún rondaba en su cabeza…y sabía que, aunque le doliera, sería la mejor solución para no sufrir más…para olvidarse definitivamente de él, y suspiró…



    Se levantó del sillón, se dio una ducha, se vistió y se peinó, y salió por la puerta sin comer nada. Se le había quitado el apetito.




    %%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%





    Hacía dos horas que había vuelto del despacho de Tsunade, y ya no había vuelta atrás. Le había dicho que se marchaba de la villa a vivir a otra, y ella no había conseguido hacerla cambiar de opinión, y había aceptado. En cuanto hiciera el equipaje, se marcharía hacia Suna.



    No lo soportaba más. Era mucho pedir el tener que matar una relación de amistad y un amor si convivían juntos, si estaban tan cerca, si se veían, si se hablaban…era demasiado para ella…



    Entró en su cuarto, y cerró la puerta corrediza, echando las cortinas.




    La casa estaba oscura y en completo silencio, pues ella vivía sola desde la muerte de sus padres hacía ya varios años. Y se preparó para su marcha.




    Se puso sus sandalias negras, y ni si quiera se llevó una mochila, sus cosas estaban en cajas que le llevarían al día siguiente. Suspiró, y caminó hasta su escritorio, donde se encontraba la foto de su equipo.



    Sonrió con melancolía, y se desató sus moños, dejando las cintas sobre la mesa. Lee siempre le había dicho que algún día se tendría que vestir así y dejarse el pelo suelto, que se vería muy bella, y así lo hizo aquel día, dejando que su cabello ligeramente ondulado cayera hasta media espalda.



    Ella sonreía, pero sus ojos estaban abatidos por la tristeza. Sufriría con su marcha y el alejarse de las personas que más quería, pero más sufriría si se quedaba en aquel lugar. Neji la acabaría matando en silencio tras torturar su ya destrozado corazón.



    Llevó sus manos hasta su parte posterior de su cabeza, y desató la cinta del protector, que cayó sobre el escritorio, haciendo un sonido metálico que sobresaltó en el silencio de la habitación.



    Otra lágrima descendió por su rostro mientras le echaba una última mirada a la foto, y la cogía para colocarla boca abajo, evitando que la foto viera la luz de nuevo.



    Se secó las lágrimas con rapidez, y caminó con lentitud hacia la puerta de la casa. Salió al rellano, y se dio la vuelta para observar su casa por última vez, y sonrió sin saber por qué, antes de cerrar la puerta.



    Suspiró, y comenzó a caminar.



    Mientras caminaba, pensó en Neji, y en todos los momentos junto a él.



    No seré yo quien te despierte cada mañana
    Como un chiquillo pegando gritos frente a tu casa
    Ya no estaré detrás de ti cuando te caigas
    Pero no creo sinceramente que te haga falta



    Neji, pensó la chica, siempre he estado ayudándote en todo, siempre he estado ahí para apoyarte...pero, en realidad, tú nunca me has necesitado...para ti sólo era un estorbo...



    No supo cómo, pero caminando, llegó hasta la puerta de aquella gran mansión, la mansión Hyuga, donde había ido tantas veces a buscar a Neji y donde tantas veces se había detenido para ver si la casualidad la ayudaba a encontrarse con Neji.




    No seré yo quien guíe tus pasos cuando te pierdas
    No seguiré quemando noches frente a tu puerta
    Ya no estaré para cargarte sobre mi espalda
    Pero no creo sinceramente que te haga falta



    Neji, se decía a sí misma, ya no estaré aquí para ayudarte ni para guiarte, ni para animarte...no estaré más a tu lado, aunque sé que mi ayuda nunca sería necesaria...




    La chica bajó la mirada, sin observar la casa, y siguió caminando, dejándola atrás, con sus buenos recuerdos...



    Y se que vas a estar mejor cuando me vaya
    Y se que todo va a seguir como si nada
    Yo seguiré perdido entre aviones
    Entre canciones y carreteras
    En la distancia no seré mas tú parte incompleta

    Y se que vas a estar mejor cuando me vaya
    Y se que todo va a seguir como si nada
    Mientras escribo sobre la arena
    La frase tonta de la semana
    Aunque no estés para leerla
    En esta playa



    Neji, volvió a hablar en su mente, sé que, aunque ahora yo sufra, a ti no te importará, que tu vida no se detendrá. Sé que a ti no te importará que me marche, y sé que estarás mejor cuando no esté a tu lado..., no seguiré aquí..., sé que tu vida va a seguir como si nada, como si nunca hubiera estado en ella..., y no volveré..., no seré más un ser incompleto para ti..., te olvidaré..., no intentaré que me ames e intentaré no amarte..., porque por mucho que piense en la frase ``te quiero´´, sé que nunca me la dirás..., ni si quiera la sentirás..., al menos por mí...




    No es que yo quiera convertirme en un recuerdo
    Pero no es fácil sobrevivir a base de sueños
    No es que no quiera estar contigo en todo momento
    Pero esta vez no puedo darte lo que no tengo


    Neji, pensó, me encantaría quedarme aquí, olvidar el daño que me has hecho y seguir amándote..., no quiero que sólo me veas como un recuerdo, pero no puedo seguir engañándome soñando que algún día me amarás como yo a ti, no puedo darte lo que buscas, pues lo que buscas de mí es un arma sin sentimientos para utilizar a tu antojo..., y, aunque quiera seguir a tu lado..., sería demasiado sufrimiento para mí...



    Y se que vas a estar mejor cuando me vaya
    Y se que todo va a seguir como si nada
    Yo seguiré perdido entre aviones
    Entre canciones y carreteras
    En la distancia no seré mas tú parte incompleta

    Y se que vas a estar mejor cuando me vaya
    Y se que todo va a seguir como si nada
    Mientras escribo sobre la arena
    La frase tonta de la semana
    Aunque no estés para leerla
    En esta playa

    En esta playa

    Y se que vas a estar mejor cuando me vaya
    Y se que todo va a seguir como si nada
    Mientras escribo sobre la arena
    La frase tonta de la semana
    Aunque no estés para leerla
    En esta playa



    La chica sólo siguió caminando, al fin saliendo de la villa, y no tardó en dejarla atrás..., pero, en ningún momento volteó la vista hacia el lugar de su niñez, ni tampoco se había despedido de nadie..., sabía que si hacía una de esas dos cosas, no podría irse, y necesitaba hacerlo...




    Viajó durante toda la noche, hasta que llegó a una playa completamente desierta, y miró al cielo, sonriendo. Estaba amaneciendo...




    Siempre había deseado ver el amanecer desde una playa...aunque siempre soñó hacerlo al lado de Neji..., pero debería hacerlo sola...



    Caminó sobre la arena con lentitud, descalza, con sus sandalias en la mano, y caminó por la orilla, dejando que el agua mojara sus pies cuando se acercaba a ella con el vaivén de la marea.




    Cuando sus pies estaban húmedos, se sentó sobre la arena más seca, unos cinco metros del agua, y observó el cielo, tan perdida en sus pensamientos, que no escuchó ni sintió la presencia de alguien acercándose a ella hasta que se sentó a su lado.



    Tenten le miró, sorprendida.




    A su lado, sentado sobre la arena junto a ella, estaba Hyuga Neji.



    -Neji...- susurró ella, pero él no la miró, observó el mar con tranquilidad.




    -Me has asustado, creí que no lograría alcanzarte- murmuró él, y ella no le contestó-¿qué demonios hacías, Tenten?



    -Irme- respondió ella sin dudar, y sin dejar de mirarlo, y observó que el chico apretaba los puños.




    -¿Y se puede saber por qué mierda querías irte?- le preguntó, pero Tenten no le respondió, y al fin lo vio, cuando se giró para verla a los ojos, cuando la observó más bella que nunca, admirando su cuerpo, su rostro y su cabello suelto...cuando la observó a los ojos, la comprendió..., ella le amaba como a nada en el mundo, pero él sólo la había hecho daño..., aunque nunca se lo había dicho, él la amaba..., la amaba como a nada más en el mundo..., aunque no lo demostrara, aunque intentara cambiar sus sentimientos por miedo a no ser correspondido..., él la amaba..., y sólo la había causado dolor..., había sido un completo mal nacido..., ¿cómo había podido dañar a la persona que le había dado todo sin esperar nada a cambio, a la persona que más le amaba, a la persona que él mismo amaba?



    -Neji..., no quiero sufrir más...




    -Tenten- susurró él, cogiendo su rostro entre sus manos, y, aunque ella intentó evitarle, él no la dejó- Tenten, no puedo pedirte que me perdones, porque he sido un completo imbécil al tratarte así...pero quiero que sepas que lo siento..., si quieres, no me volveré a acercar a ti..., pero, onegai, no te marches..., no podría soportarlo..., te necesito...




    -No, tú no me necesitas- dijo ella al borde del llanto, y Neji juntó sus frentes.




    -Sí, te necesito...





    -Pero yo te amo- le confesó ella, y Neji la miró a los ojos, mientras la chica tenía sus ojos cada vez más cristalizados- y no puedo dejar de sufrir con sólo verte..., Neji, no me pidas que me quede...porque no puedo...



    -¿Y si te digo que no tienes por qué seguir sufriendo?- le preguntó, Tenten sonrió con tristeza.




    -No creo que sea posible dejar de sufrir si me quedo en Konoha- suspiró ella.





    El ojiblanco la giró, y cogió su rostro entre sus manos, para al fin hacer algo que hacía tiempo que deseaba hacer, juntar sus labios con los de ella en un romántico y tierno beso.



    Al principio, rozó sus labios con delicadeza, casi con miedo de ser rechazado, pero Tenten le agarraba de la camisa, y al final, dejó que sus labios se fundieran con los de ella, comenzando a acariciarse delicadamente, a un ritmo propio que poco a poco iba siendo más intenso, hasta que, por falta de oxígeno, tuvieron que separarse.




    Ambos se besaron con amor mientras el sol comenzaba a alzarse sobre el horizonte.



    -Neji…-susurró ella, mientras juntaban su frentes, con los ojos cerrados-esto…




    -Te quiero-dijo él, y ella abrió los ojos, separándose de él, y sintió ganas de llorar. Aquello no podía estar pasando…



    Se levantó, y él la imitó, pero no la dejó alejarse, la agarró del brazo, aprisionando su cintura con el otro, pegándola a él.



    -Neji…esto no debería haber pasado…y nunca volverá a pasar-le aseguró ella con los ojos cubiertos de lágrimas, y él permaneció serio, y suspiró, apoyando su rostro en el hombro de ella, y Tenten enterró su rostro en el pecho de él, sollozando débilmente.




    -No quiero que te vayas…




    -Tengo que hacerlo…es lo mejor, para los dos-dijo ella-tenemos que olvidarnos del otro…no podemos ser más que amigos, Neji, hay demasiadas cosas en contra…




    -Ojalá estuviéramos juntos-susurró él, y ella le abrazó con más fuerza.




    -Pero no podemos estar juntos, y tú lo sabes.




    Neji lo sabía, sabía que ella tenía razón, y que no podía obligarla a volver…él había sido el culpable. Sabía el riesgo de las consecuencias de sus actos, pero no le importó, y sobrepasó los límites, intentó ser más que un amigo para Tenten sabiendo que no podía, y por su culpa, ahora debían separarse…



    -Lamento todo esto…no quería que…




    -No te disculpes Neji-le pidió ella, separándose y cogiendo su rostro entre sus manos, mirándole dulcemente-hiciste eso, y gracias a eso vamos a hacer lo que debimos hacer hace mucho, no te sientas mal.




    -Tenten…necesito que me hagas un favor si de verdad te vas a ir-le suplicó, con los ojos llenos de dolor, y ella asintió, de nuevo con sus ojos húmedos- prométeme…que te cuidarás…y que serás feliz…con alguien que sí pueda quererte como te mereces, sin estar condenada a no pasar de una amante ni ser obligada a ver como tu enamorado se casa con otra persona en un matrimonio arreglado.




    Ella sintió una fuerte punzada ante sus palabras. Ella lo sabía…sabía que el clan tarde o temprano comprometería a Neji con alguna joven de buena familia…y que, por eso, ella no podría llegar a ser más que una amante para él, pero nada más, sólo encuentros a escondidas, y eso ninguno de los dos lo soportaría.




    -Hai-asintió ella-pero-dijo, con la voz cortada por las lágrimas que amenazaban con salir-tú debes hacerme otro favor…




    -Dime.




    -Bésame-le pidió, y él no lo pensó, se lanzó a sus labios, apretando con fuerza su cintura contra él, mientras Tenten le abrazaba con fuerza por el cuello, aferrándose a él como si la vida estuviera en juego.



    Se besaron con brusquedad y desesperación, porque sabrían que no habría otro. Se besaron con ansia, pasión, queriendo beber de la boca del otro.



    Al final, el beso acabó siendo tierno, delicado, y lleno de amor, acariciándose suavemente con sus labios.



    Al final, tuvieron que separarse, y Neji la abrazó con fuerza contra él, besando su cabeza, su frente, sus ojos, su mejilla y dándole un casto beso en el cuello.




    Tenten apretó sus puños contra la camisa de él, y, usando toda su fuerza de voluntad, se separó de él, y él, aunque no quería, la dejó ir.



    -Esta es la despedida, Neji-sonrió ella con tristeza, y él se mantuvo quieto, con miedo a moverse, porque sabía que si lo hacía, sería para agarrarla y no soltarla nunca. Había incluso pensado en la posibilidad de huir con ella a algún lugar donde nadie los encontrara. Pero sabía que era imposible…-Neji, que seas muy feliz.




    -Tú también.




    -Tal vez, algún día, cuando no sintamos más que amistad, podamos volver a vernos-sonrió ella, para después darse media vuelta, y comenzar a correr rumbo a Suna, mientras él se quedó ahí, parado, observándola alejarse, mientras, en ese momento, dos corazones se rompían…
     
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