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Fanfic - Mirage

Tema en '–Abandonados' iniciado por itzumi-chan, 3 Abril 2006.

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Estado del tema:
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  1.  
    itzumi-chan

    itzumi-chan Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    3803
    Mirage

    Advertencia (favor leer): Este fic no es mio, yo pedí el permiso para publicarlo aquí así que si van a felicitar a alguien va a ser a su legitimo creador, ah! también de la pareja SesshoumaruxSango, aunque tambien hay algo de InuxKagome.

    Aclaración: No se exactamente la edad de Sango, por ahí he sabido que tiene 18 en otros lados que 16. Pero para mi esa mujer tiene mas años y le calculo 22 así que esa es la edad que tendrá aquí en este fic. Solo aclaraba ñ.ñ

    Capitulo 1. Emboscada...
    Ah, si pudiésemos contar

    Las vueltas que da la vida

    Los largos cabellos castaños cayeron libres por sus hombros al soltarse de aquella cintilla que inútilmente los había aprisionado. Las menudas manos de la joven alejaron aquellos mechones, tratando de que no le dificultaran mirar la respuesta que ese joven le daría, trato de quedarse en aquella posición por varios segundos mas, sumisión... debía mostrarla al igual que respeto si es que quería que la dejara partir.

    .-Esta bien, pero solo por tres días.-gruño el joven dándose vuelta para encontrase con la dulce sonrisa de aquella otra joven que había acompañado a la que seguía inclinada en aquella plegaria.

    .-Gracias Inuyasha... No tardare mas de dos días.- Musito la joven de cabellos castaños, sonriéndole en agradecimiento al hanyou que la observaba molesto, pero un leve dejo de preocupación podía ser percibido en su rostro. Kagome sujeto lentamente la mano del joven, deslizando sus dedos por la suave palma para luego entrelazar sus dedos con los suyos apretándolos un poco haciéndole ver que todo estaría bien.

    .-Cuídate Sango-chan.- murmuro Kagome observando como la joven ajustaba el enorme boomerang en su espalda y se cercioraba de que aquel envoltorio de telas verdes tras su espalda no se cayera.

    .-Si, ustedes también y por favor despídanme de su excelencia y del pequeño Shippo.- Inuyasha y Kagome asintieron para ver como la gata de dos colas ascendía por los cielos siendo montada por la exterminadora.

    .-Crees que se encuentre bien estando sola.- Kagome sonrió ante las palabras del hanyou, se preocupaba... a pesar de que muchas de las veces les había dicho que no le importaba lo que les pasara, aquello era una mentira. Inuyasha les apreciaba y protegía con sumo recelo.

    .-Claro que si, Kirara esta con ella y sabe defenderse, además si algo ocurre iremos a ayudarla... estoy segura que nunca dejarías que algo malo le sucediera... como a ninguno d nosotros- el hanyou se sonrojo de golpe.

    .-No es eso! Solo lo digo por que... porque... Miroku me reclamaría por ella.- Kagome volvió a sonreír, si al menos no le costara tanto aceptar sus sentimientos. Pero si no fuera si, ese rebelde hanyou perdería todo su encanto.

    .-Lo que tu digas.- murmuro la joven al momento que se recargaba sobre el hombro de Inuyasha cerrando los ojos. Inuyasha iba a decir algo mas pero se contuvo, en aquel momento solo necesitaba sentir aquel suave contacto, disfrutar del momento y seguir sintiendo aquella dulce calidez que ascendía de esa mano que aun era sujetada con suavidad por la fina mano de la joven.

    /7/7/7/7/7/7/7/

    Aquella fresca mañana era tan cálida y alegre como la mayoría de aquellos días de primavera. Los suaves rayos dorados del sol, bañaban de color las recién nacidas flores sobre el campo y la fresca brisa llevaba en sus brazos el sutil aroma de las mismas. La joven aspiraba aquel aroma deleitándose con el mismo, Kirara bajo un poco mas hasta que sus patas rozaron aquellas flores, deshojándolas y haciendo que subieran rozando las blancas mejillas de su dueña.

    Sango sonrió ante el acto de la felina, el viento golpeo con fuerza su cuerpo, agitando sus cabellos castaños que aun seguían sueltos, llenándose con aquellos pétalos, que lentamente se iban haciendo mas rozados. Los ojos miel de la exterminadora que hasta aquellos momentos estaba cerrados, se abrieron brillando con fascinación al ver aquellos árboles en flor que lentamente soltaban todos y cada uno de los pétalos de aquellas florecillas.

    .-Sakuras!... Kirara... que sakuras tan lindas.- dijo con jubilo sujetando con mas fuerza el suave pelaje de la gata haciendo que esta dejara de moverse con velocidad, disminuyendo su paso hasta detenerse justo en medio de aquel rosado bosque donde solo cerezos florecían.

    Kirara camino despacio entre el suave follaje que sus patas pisaban, llevando a su dueña por aquel bello camino, dejándola contemplar embelesada la majestuosidad de aquellos árboles. Los blancos dedos de Sango atraparon algunos de aquellos pétalos, sintiéndolos contra su piel, la suave textura de terciopelo le encantaba, una sonrisa sincera adorno sus delgados labios. Cuando regresara de su aldea le contaría a Kagome de aquel lugar tan hermoso. Estaba segura que aquella chica haría lo que fuera para contemplar de la misma manera en que ella lo hacia aquel paraje.

    Las manos de la exterminadora sacudieron los pétalos que se habían quedado sobre la cabeza de la gata, para luego acariciarla con ternura. Kirara emitió un leve ronroneo antes de girar su cabeza nuevamente. Sango se desconcertó por la actitud de la gata, pero claramente pudo sentir como esta se tensaba y el pelaje de la misma se erizaba.

    .-¿Que sucede Kirara?.- pregunto la exterminadora bajándose de la misma, mientras tomaba con decisión el hiraikotsu. La gata como respuesta solo gruño, volviendo a erizar su piel, para después empezar a correr en la dirección que veía. Sango la miro extrañada. Tal vez se trataba de un monstruo... tal vez fuera...

    .-Kohaku.- dijo con fuerza mientras corría y llevaba una de sus manos a su ropa, alejándola para quedar solamente en su traje de batalla.

    /7/7/7/7/7/7/7/

    Lentamente su garra fue recorriendo aquella piel que sangraba, la herida fue alcanzada por la larga uña, alejando de ella la sangre, dejándola expuesta por un segundo antes de que nueva sangre volviera a cubrirla. Los dorados ojos vieron con interés aquellas gotas acumuladas en su garra, para después mirar directamente a los ojos a esos demonios que se atrevieron a dañarlo.

    La mirada fría se volvió sádica por un momento infundiendo temor en aquellos monstruos, pero aun así no se movieron de donde estaban, no se retirarían, si iban a morir lo harían, pero servirían hasta el ultimo momento a su amo. El ser de los ojos dorados llevo sus garras hasta su rostro lamiendo un poco de sus propia sangre para luego con un movimiento arrojar la restante, haciendo que también un delgado hilillo verde abandonara sus dedos.

    .-Jaken.- el sirviente empezó a correr llevándose al dragón y a la pequeña niña lo mas lejos posible. La sola mención de su nombre era una orden clara para él. A su señor no le agradaba que estuvieran presentes en sus batallas. No por que temiera por ellos, sino porque le estorbaban para moverse con facilidad.

    El látigo fue agitado con fuerza haciendo que el ruido del mismo golpeando con el suelo fuera una clara advertencia para aquellos demonios. No valían la pena de matar y si les daba una oportunidad para escapar seria esta. Después ya no tendrían lugar donde esconderse. Algunos de los monstruos se alejaron, dando vuelta por donde habían venido, los demás se quedaron ahí, retando al dueño del látigo a continuar con su advertencia.

    Finalmente uno de los monstruos decidió atacar, la sonrisa del youkai se ensancho cuando el látigo rompió la carne del monstruo, cortándola en grandes trozos quedando desperdigados entre el follaje que pisaba. Ligeras sakuras fueron tiñéndose de rojo al entrar en contacto con la sangre que empezaba a formar un charco. Pequeñas gotitas rojas mancharon las blancas ropas del youkai de cabellos blancos. Esa seria una divertida cacería, pensó siniestramente, hacia demasiado tiempo que no gozaba de una.

    Se arrojo contra aquellos que lo esperaban, el largo látigo ondeando al aire, destrozando y despedazando a cuanto demonio tocara, pero no supo en que momento el numero de youkais aumento considerablemente y lentamente fueron hiriendo su cuerpo. Su mano soltó el látigo que había formado con su veneno para tomar entre ella el grueso y firme mango de Toukijin, haciendo brillar su poder maligno, que era suficiente para eliminar de un solo tajo a la mayoría de aquellos insensatos.

    Nuevos pedazos de carne se unieron a los otros, apilándose unos contra otros, ensanchando la marca circular rojiza que segundo a segundo se hacia mas extensa. Sus dorados ojos miraron sin interés la misma. No había disfrutado en absoluto aquella... No... ni siquiera podía llamarla batalla.

    Giro su rostro cuando aquel aroma nuevamente volvió a ser percibido por su olfato, ese niño había estado ahí, pero ahora solo podía percibir su olor y aquellos monstruos solo eran la distracción que necesito para poder escapar con facilidad.

    .-Maldito mocoso!- Murmuro el tai youkai con desprecio. Todo aquello había sido una gran perdida de tiempo y energía. La fresca brisa movió sus cabellos agitándolos con fuerza, mientras las sakuras seguían cayendo. Bien ahora solo tenia que buscar a sus acompañantes para irse de allí. Tanta flor lo mareaba.

    Despacio giro su cuerpo en dirección a donde el youkai sapo había partido, solo esperaba que no estuvieran demasiado lejos.

    .-Sesshoumaru-sama! Auxilio!.- Sesshoumaru frunció el entrecejo al percibir el aroma, aquellos bastardos que se habían ido antes de empezar aquel espectáculo, estaban de vuelta, pero buscando a la compañía del youkai.

    Apresuro su paso, adentrándose ahí donde la sakura era mas sofocante y donde seguramente aquellos monstruos le esperaban con sus rehenes.

    /7/7/7/7/7/7/7/

    .-Kirara... ARRIBA!- Grito la joven mandando a la gata a los cielos para que atacara aquellos youkais que sobrevolaban sobre ellas. Mientras ella se encargaba de exterminar a los otros que acababan de llegar.

    El hiraikotsu cruzo rápidamente por los vientos atravesando uno a uno los demonios, cortándolos, para luego regresar a esa mano de donde había salido disparado. Sango arrojo con fuerza aquella pequeña bomba con humo venenoso para youkais, haciéndolos caer sin fuerzas en un intento por seguir respirando para luego, con la espada que llevaba en la estilizada cintura destrozar sus cuerpos.

    Kirara bajo hasta quedar junto a ella, una pequeña herida en su pata derecha sangraba profusamente y batallaba para apoyarse sobre ella. La exterminadora poso sus ojos en la herida e iba a curarla cuando el grito de una niña la hizo ponerse nuevamente en guardia lista para atacar. No estaba lejos, a algunos cuantos metros y la vería. Giro sus ojos para ver a Kirara una vez mas. La gata se había echado mientras lamía la herida con insistencia.

    Nuevamente aquel grito y después algunas palabras mas aunque no las había entendido del todo. Tenia que hacer algo rápido ahora, sino personas inocente morirían. Empezó a correr dejando a la gata atrás, después se encargaría de ayudarla. La larga coleta en su cabeza se agito con fuerza, al detenerse de tan inesperada manera. Los acompañantes del hermano de Inuyasha estaban ahí, solos con cuatro monstruos rodeándoles. Un dragón y una pequeña niña estaban tras un pequeño sapo youkai, que hacia enormes esfuerzos por no caer del terrible miedo que lo embargaba.

    Un momento... si los sirvientes de Sesshoumaru estaban ahí... significaba que el youkai también... y si Kirara se había alterado por algo... era por Kohaku... entonces...

    Sesshoumaru buscaba a su hermano... pero... ¿para que?...

    No tuvo tiempo de pensar mas, su cuerpo actuó por si solo cuando ese monstruo se abalanzó contra el indefenso grupo. El hiraikotsu salió de su mano haciendo ruido, cortando el aire con fuerza y de paso al demonio para luego volver nuevamente a su mano que lo recibió situándolo tras su espalda. Colocándose nuevamente en posición de ataque protegiendo tras de ella a los ayudantes del youkai.

    Nuevamente otro monstruo quiso atacarla y el hiraikotsu salió despedido con un rápido movimiento, matando de un solo golpe al youkai, pero se quedo clavado en uno de los mas frondosos árboles de cerezo lejos de ella. Sango maldijo por lo bajo, para luego desenfundar la espada que llevaba sobre su cintura, clavándola en el vientre de ese monstruo enorme de un solo ojo, no tuvo tiempo de sacarla del monstruo cuando otro la ataco, sus manos rápidamente buscaron entre su traje, necesitaba aquellas bombas venenosas, solo una... mas ninguna le quedaba y Kirara no llegaría esta vez para salvarla...

    Moriría... por segunda vez sentiría como la vida lentamente la abandonaría...

    Solo fue necesario hacer un corte profundo y termino...

    .-Muerto...- Los ojos de la exterminadora miraron con asombro el corte hecho en el cuerpo del monstruo, perfectamente separado por la mitad, la sangre goteando, la piel separada con maestría. Un intachable trabajo. Dejo de verlo cuando una sombra se interpuso frente a ella, la mirada castaña de Sango se pasmo al darse cuenta de quien ahora la protegía y le había salvado la vida.

    /7/7/7/7/7/7/7/

    ¿Que demonios hacia ahí esa mujer que viajaba con Inuyasha? No tenia ni la menor idea. Sus ojos recorrieron rápidamente, los cuerpos putrefactos de aquellos demonios que se descomponían aprisa, de algo estaba seguro, aquella mujer fue la causante de aquellas muertes, todo por proteger a aquellas tres indefensas criaturas.

    Bueno al menos ahora le había pagado aquel favor, salvando la de la mujer...

    Sintió claramente la mirada de escudriño que la mujer le brindaba, bueno tenia que aceptarlo, tenia alguna que otra herida en el cuerpo y rara vez permitía que algo así le sucediera. No las había ganado por confiarse, sino al contrario, las había buscado apropósito para alimentar su deseo de muerte. Aunque lamentablemente no le duro demasiado el placer de matar demonios de clase tan baja.

    Tal vez era por eso... insignificantes demonios que no alentaban el espíritu violento que poseía...

    Tal vez fuera solo eso... Tal vez se estaba volviendo demasiado suave... tal vez...

    .-Tonterías.-Gruño irritado, destrozando los últimos dos demonios con sus propias garras, humedeciéndolas con aquella sangre que inmediatamente se hacia negra.

    Herir... mutilar... arrebatar la vida... justo lo que hacia que se sintiera tan vivo...

    Los dorados ojos del youkai recorrieron las formas de la mujer, que eran resaltadas por aquellas entalladas vestiduras, grabando en su memoria todos y cada uno de los rasgos de su rostro, su mirada, su cabello, su cuerpo. Sesshoumaru emitió un leve y bajo gruñido cuando esta se giro para ver si sus acompañantes de encontraban bien. Poso sus ojos en aquella diminuta gata que llegaba hasta ella cojeando de una pata. Volvió a mirar a la mujer, deteniéndose en cada una de las heridas que aparentaban no molestarle pero le dolían, tal vez hechas en la batalla. El youkai frunció el entrecejo. Tendría que decirle algo en aquel momento. No, favor con favor se paga y él ya había pagado el suyo.

    Volvió a girarse sin prestarle atención a nada. Solo empezando a caminar esperando que su sirviente, el dragón y esa niña le siguieran... pero sucedió todo lo contrario, la pequeña niña y el youkai sapo se quedaron ahí.

    .-Gracias por su ayuda exterminadora.- murmuro con respeto el youkai sapo dando una reverencia.

    .-Lin le da las gracias y Ah-Un también.-dijo con alegría la pequeña mientras señalaba al dragón y una enorme sonrisa adornaba su rostro. Sango sintió como claramente su mejillas enrojecían, pero leve escalofrió la recorrió, levanto su mirada para observar como Sesshoumaru la miraba de reojo, con cuanta furia contenida, seguramente estorbaba en sus planes por marcharse.

    .-Sesshoumaru-sama estaba buscando a ese mocoso que ayuda a Naraku, pero nos engaño mandándonos esos monstruos.- si el escalofrió la había asustado, aquella confesión hecha por Jaken la dejo helada. Sus castaños ojos miraron como los de la pequeña Lin lentamente perdían su brillo para entristecerse.

    .-Buscan... Buscan a Kohaku... ¿por que?.- Murmuro con voz quebrada la exterminadora, acercándose hasta Jaken arrodillándose a su lado mientras sujetaba el viejo kimono café, arrugándolo, estrujándolo. Sango lo soltó al darse cuenta en lo que hacia.

    .-Sesshoumaru-sama lo busca para cobrar venganza.-Sango lo observo intrigada dándole a entender que no comprendía del todo bien sus palabras.-Trato de matar a Lin y además ha osado retar a Sesshoumaru-sama y..-

    .-Jaken.-La helada voz del youkai hizo que Jaken dejara de hablar, volteándose para correr con fuerza hasta donde su amo esperaba. Lin hizo lo mismo despidiéndose de la exterminadora agitando su mano.

    Lentamente cuatro personas fueron alejándose, sin voltear a ver a la exterminadora que aun seguía ahí confundida. Kirara maulló entre sus brazos haciéndola reaccionar, la exterminadora, comenzó a correr en la misma dirección que aquellos llevaban.

    Sesshoumaru buscaba a Kohaku

    Tarde o temprano lo encontraría y entonces le mataría

    Y era algo que ella debía evitar a toda costa.

    /7/7/7/7/7/7/7/7/

    Ahí... detrás de todos, donde la matanza había ocurrido y que lentamente era dejada atrás por el ahora nuevo grupo, una sombra les observaba con interés, pero su interés fijado en una sola persona en especifico que se acercaba hasta el youkai, caminado ahí unos pasos alejada de él, mientras los otros tres los seguían.

    La nariz pecosa del jovencito se sonrojo por el llanto que bajaba libremente por sus mejillas húmedas... por su culpa ella volvería a sufrir...

    .-Discúlpame... hermana.-

    /7/7/7/7/7/7/7/7/

    Continuara...??
     
  2.  
    Chic

    Chic Entuciasta

    Virgo
    Miembro desde:
    6 Julio 2003
    Mensajes:
    65
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    0
    Re: Mirage

    Me gusta mucho!!! En especial porque Sango es mi personaje favorito! Además en muchos fics cambian las características o el temperamento de los personajes, pero en este ha conservado totalmente su esencia.

    De verdad da gusto leer un fic así, me ha gustado mucho en serio y quiero que le continúes pronto, el que lo ha escrito realmente relata espléndido ^^
     
  3.  
    NetMermaid

    NetMermaid Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    23
    Re: Mirage

    Me gusto mucho la verdad tu manera de narrar es excelente asi que espero leer la cont muy pronto

    Chaoooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
     
  4.  
    itzumi-chan

    itzumi-chan Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    3459
    Re: Mirage

    hola!!!!!!
    aqui esta la conti:


    Capitulo 2. Ayuda...
    Ah, si pudiésemos contar

    Las vueltas que da la vida

    Para que se pueda encontrar

    Un gran amor

    Aquello realmente estaba acabando con su paciencia, a pesar de que la misma fuese tan grande y sea una de sus mas grandes virtudes... ¿que esa jovencita no pensaba decirle nada?. Se suponía que para eso se habían ido juntos a lo mas alejado de lo que quedaba del grupo, pero ahora... no sucedía nada... ni una sola palabra, ni una sola mirada... solamente estaban ahí los dos, juntos, sentados uno cerca del otro, solo mirando con insistencia el pequeño río que corría libre a unos cuantos metros alejados de ellos.

    Y ya era suficiente para él.

    Se levanto despacio con la intención de alejarse, pero cuando sintió aquella mirada cafe clavada en su espalda se detuvo, girándose despacio, volviéndose a sentar, mientras miraba hacia el suelo, ahí donde solo el pasto verde crecía...

    Se sentía verdaderamente culpable de algún imperdonable crimen...

    Pero lo único que había hecho, era decir la verdad... una... que realmente dolía...

    Lamentablemente, aquella era la única verdad que su corazón guardaba y seguir fingiendo algo que nunca sintió o sentiría seria algo mas cruel y cobarde...y no era justo... no para alguien tan dulce, tierna y amable como aquella mujer...

    Nos lo hubieras dicho también a nosotros... si lo hubiésemos sabido no la habríamos dejado partir.- murmuro la joven mientras miraba al chico directamente a los ojos, haciendo que este por unos momentos se entristeciera.

    Lo se, pero la primer persona que debía saberlo era solo ella.-

    Flash Back

    -Sango.- Miroku la detuvo cuando esta estuvo apunto de alejarse, después de haber visto aquel espectáculo. No podía dejarla partir así, era momento de que supiera por que lo había hecho. A lo lejos una mujer de cabellos tan oscuros como la noche, les observaba tristemente, sabia lo que aquel joven iba a hacer y esa chica sin duda sufriría. Pero era necesario.

    .-¿Que es lo que me dirá excelencia¿qué he visto solo una alucinación?.- la joven exterminadora se soltó de aquella mano que la había detenido, para luego posar una mirada rabiosa sobre aquel monje.

    A Miroku aquella mirada le intimido, tan amarga y llena de pequeñas lagrimillas furiosas, que en segundos mas caerían sin contemplación sobre sus mejillas. Respiro hondo, algo le decía que aquella conversación no seria nada fácil.

    .-Sango lo que te prometí en aquel momento, era verdad, pero ya no puedo cumplirlo, yo...- Uno de los dedos de la joven se poso sobre sus labios, evitando que continuara hablando. Sango bajo la mirada al suelo, mientras se daba vuelta.

    .-No me interesa su promesa del pasado... solo quiero que me diga... ¿Por qué¿Qué fue lo que no supe brindarle?.- la joven escucho con claridad como el monje suspiraba y los lentos pasos de aquella otra mujer que lentamente se acercaba a ellos.

    .-Sango acaso tu podrías enamorarte de alguien a quien ves como si fuera tu hermano... serias lo suficientemente egoísta para condenarlo a la infelicidad de una relación que nunca funcionaria... a un amor que jamás nacería .- las lagrimas que estaban anteriormente a galopadas sobre sus ojos castaños finalmente bajaron por los mismos.

    .-Tu y la señorita Kagome son para mi como mis pequeñas hermanas... las quiero, las aprecio... pero a la única persona que yo amo es...-

    .-Lo entiendo, excelencia.- murmuro la joven exterminadora interrumpiendo las palabras del joven, sus dedos limpiaron con rapidez sus mejillas. Se giro rápidamente viendo con dolor como aquella mujer sujetaba una de las manos del sacerdote sosteniéndola entre las suyas con delicadeza.

    .-Yo tampoco puedo amarlo como usted se lo merece... ya que no puedo pensar en mas que buscar a mi hermano.- la castaña mirada de Sango se poso sobre la oscura de aquella muchachita que la observaba con tristeza. Le regalo una sonrisa para intentar al menos tranquilizarla.- Estoy segura que podrás amarlo como jamás podré.-

    La joven no supo que decir mas que devolverle la sonrisa. Sango hizo una pequeña reverencia antes de girarse nuevamente para adentrarse entre el pequeño jardín de donde había salido.

    Fin del flash back

    Los azules ojos de Miroku no se apartaron del suelo. Kagome le veía aun sin creer en sus palabras. ¿Cómo podía ser cierto aquello? Si cada vez que tenia oportunidad el monje le decía a Sango que ella era la única mujer de su vida. Su favorita. Se levanto furiosa de donde estaba sentada junto al moje, mientras caminaba a pasos gigantes sin despedirse del mismo.

    Amaba a la otra? si tan solo la había conocido semanas atrás cuando llegaron a esa aldea de la que aun no se marchaban. Aunque claro esa mujer era sumamente hermosa y que decir de aquel cuerpo envidiable que poseía. Mas si a eso le agregamos que era hija del terrateniente de aquella casa que los había acogido. Era un hombre demasiado interesado.

    Uno que no respetaba absolutamente nada... ni siquiera los sentimientos sinceros que aquella joven exterminadora le profesaba...

    .-Agrrr... hombres todos son iguales!.- grito fuertemente dejando brotar toda su furia. Ahora seguramente Sango se encontraba destrozada y todo por ese monje.

    /7/7/7/7/7/7/7/
    Mujer... ¿para que nos sigues?- aquella pregunta dejo helada a la joven exterminadora, que en silencio había seguido al youkai y sus acompañantes que desde hacia algunas horas no habían pronunciado palabra alguna, desde que la vieron siguiendo aferradamente a su amo.

    Sesshoumaru detuvo su marcha, girando un poco el rostro para mirar de reojo a la mujer. Notando como esta se detenía de golpe, mientras su rostro se contraía en una pequeña mueca de dolor al intentar apoyarse en una de sus piernas. La pequeña gata de dos colas salto de los brazos de la mujer, cojeando de una de las patas quedando delante de ella, en un intento de defenderla si el youkai se atrevía a atacar.

    Pero el pequeño animal termino echándose en el suelo, al no soportar el dolor, lamiendo nuevamente la sangre que volvía a salir profusamente de la herida. Sango camino despacio hasta llegar a ella teniendo cuidado en cada uno de los posibles movimientos a traición que el youkai pudiera hacer y cuidándose también de no moverse demasiado, sus propias heridas le tenían cansada.

    Además llevaba horas caminado sin poder descansar, finalmente quedo frente a la gata, volviendo a sujetarla entre sus brazos mientras negaba con la cabeza, aquella herida era demasiado para la felina y lamentablemente había dejado tiradas todas sus cosas cuando corrió detrás de él esperando ver a Kohaku.

    Sesshoumaru esperaba la respuesta de la mujer, pero esta estaba demasiado concentrada en otras cosas, seguramente pensando en como curar aquella gata o alguna otra tontería de humanos. Miro como la mujer caía de rodillas y se sentaba. Tal vez estuviese cansada, tal vez sus heridas le dolían.

    Que mas daba a él no le interesaba. Giro nuevamente su rostro mientras miraba con interés hacia el oeste. Un ligero aroma a humedad podía percibirse en aquella dirección.

    No estaría del todo mal si se dirigía a aquel lugar, después de todo, el olor a sangre que llevaba aun impregnado en sus ropas no era nada agradable de percibir aunque se tratara de su propia sangre. Lentamente empezó a caminar a esa dirección, haciendo que sus largos cabellos ondearan con la cálida brisa, siendo seguido por la mirada castaña de la joven.

    Sango dejo escapar un suspiro de alivio al ver que el youkai no había insistido mas con su pregunta. Pero ahora le preocupada de cómo se levantaría, tenia tan pocas fuerzas y si se quedaba ahí a descansar, Sesshoumaru se alejaría sin esperarla y perdería la oportunidad de encontrar a su hermano... mas aun no podría salvarlo de un seguro ataque por parte de ese malvado. Sango intento ponerse en pie, pero su cuerpo se negaba a obedecerle, miro hacia el suelo derrotada... sintiéndose extremadamente débil...

    Inútil

    Una gentil mano la sujeto de uno de sus brazos ayudándola a levantarse. Para que ambas pudiesen seguir al youkai que ya llevaba varios metros recorridos. La joven exterminadora agradeció en silencio aquel gesto que la pequeña niña hacia y de la misma manera le agradeció al sapo que a duras penas arrastraba el pesado boomerang.

    /7/7/7/7/7/7/7/7/
    Aquella agua era sumamente fresca y dulce. Hundió nuevamente sus manos en la misma atrapando con ellas la mayor cantidad de ese liquido, para luego llevarlas a su rostro, mojándolo, alejando de ella los rastros de sangre y polvo de aquella batalla. Lentamente fue caminando mas adentrándose en el pequeño río, dejando que el agua empapara sus ropas, al menos así, se lavarían tanto las telas como las heridas que llevaba bajo su piel.

    Soltó sus largos cabellos castaños de aquella coleta, dejando que le cayeran libres sobre la espalda. De reojo observo como la pequeña Lin entraba también al agua quitándose el lindo y sencillo kimono naranja, quedando solamente con uno mas ligero y blanco, mientras se acercaba lentamente a ella.

    Giro su rostro viendo en la orilla al viejo Jaken, tratando de hacer una fogata con algo de leña, cerca de aquel extraño demonio dragón encontró a Kirara dormida pero lamentándose del dolor de su pequeña pata que había vendado con uno de los trozos de su ropa. Un ruido a lo lejos llamo su atención y sus ojos castaños miraron con desconfianza a aquel youkai que salía de entre las aguas, después de haber lavado con sus garras aquella manga de su inusual kimono.

    Sango sonrió despectiva¿acaso no soportaba el fétido olor de la sangre? Tan delicado como su hermano con los olores. Dejo de mirarle para llevar su mano húmeda al antebrazo, limpiando la sangre de la herida que claramente podía verse. Sango negó rotundamente al ver el estado de sus ropas, tendría que zurcirlas con aquellos hilos especiales que solamente había en su destruida aldea.

    Y ahora que se daba cuenta no tendría ropa con que cambiarse, el bulto en donde las llevaba lo había perdido hacia muchas horas atrás y lo único que poseía era lo que lleva puesto sobre ella.

    La exterminadora le brindo una sonrisa dulce a aquella niña, correspondiendo la que esta le había dado cuando paso cerca de ella, dirigiéndose a la parte mas profunda del rió donde el agua cubrió mas de la mitad de su cuerpo, se hundió en el agua mientras sus manos pasaban por su cuerpo, alejando de ella la posible tierra y sangre que aun tuviera, mas sabia que aquello era inútil, después de salir de ahí las heridas volverían abrirse y sangrarían.

    Salió de aquella agua, sintiendo como su cabello se adhería a su cara, lentamente con cuidado comenzó a caminar hacia la orilla donde aquella cálida fogata la esperaba, no exactamente a ella, pero si a la niña que volvía a colocarse su kimono naranja mientras cantaba algo que la joven no podía escuchar con claridad. Se sentaría a su lado y dejaría que aquel tibio calor secara sus deplorables ropas de exterminadora, le importaba un comino si aquel amargo youkai que estaba sentado en aquel árbol alejado del pequeño grupo, se enfadaba. Si buscaba pelea, se la daría, no por nada era la mejor de toda su aldea. Una sonrisa oscura ilumino sus labios... la única que quedaba de la misma.

    Sujeto con fuerza una de las enormes rocas del río, cuando aquel violento mareo la golpeo, Sango maldijo entre dientes, cuanta sangre había perdido, no tenia idea, pero estaba segura que su malestar a eso se debía. Sin darse cuenta su pierna herida golpeo la roca, lastimándola mientras temblaba del dolor con fuerza. Y lentamente su cuerpo fue perdiendo el sentido, siendo arrastrada suavemente por la corriente.

    .-Sesshoumaru-sama!.- el youkai dejo de mirar al inmenso cielo, girando lentamente su vista al escuchar su nombre. La pequeña niña, corría asustada, hacia donde el se encontraba, para luego darse vuelta siguiendo por la orilla del río algo. Sus dorados y fríos ojos buscaron lo que la niña veía y se levanto despacio de donde estaba, camino de igual forma hasta el río.

    7/7/7/7/7/7/7/7/
    Varios hilos de agua bajaron de su cuerpo, las lentas gotitas salpicaban el suelo empapándolo mientras su cabello se pegaba a su espalda, odiaba estar mojado, sumamente mojado. Y aquella mujer era la culpable de que estuviera así. Camino hasta llegar a la fogata siendo seguido por la silenciosa mirada de sus sirviente y la agradecida sonrisa y lagrimas de la pequeña. Dejo caer el cuerpo de la mujer que llevaba entre sus brazos en el rudo suelo. Para alejarse, volviéndose a sentar sobre aquel frondoso árbol esperando que algunos minutos pasaran para que su cuerpo, ropas y cabello estuvieran secos nuevamente.

    Escucho como la pequeña niña corría hasta el dragón, seguramente buscando la suave manta que llevaba escondida bajo su montura y que usaba para cubrirse todas las noches. Cerro sus ojos sintiendo como la suave brisa acariciaba su rostro. Y un leve estremecimiento lo recorrió al sentir aquel olor presente en su cuerpo... sangre...

    Sesshoumaru abrió sus ojos nuevamente, buscando en su cuerpo alguna herida parte de la que le había hecho en la mejilla, mas no había ninguna, pero si una enorme mancha de la misma en sus mangas... eso solo podía decirle algo... la mujer sangraba... demasiado...

    Se levanto de donde estaba acercándose nuevamente a donde la exterminadora estaba, arrodillándose a su lado mientras quitaba la manta con la que Lin la cubrió, buscando con sus ojos las heridas. Levanto la vista mirando al cielo sin decir nada.

    ¿Cómo diablos no se había dado cuenta del estado de esa humana? Estaba sangrando demasiado...

    Definitivamente atraería a innumerables monstruos sedientos de sangre...

    .-Lin trae a Ah-Un.- susurro el youkai quedamente mientras bajaba la vista hacia la mujer. La pequeña niña salió corriendo.-Jaken... cerca de aquí percibo algo de fruta, ve por ella para que coman... regresamos a casa.- el viejo sapo le miro incrédulo, pero de igual forma que la pequeña corrió hacia donde el amo le había mandado.

    Poso su dorada mirada fijamente sobre el rostro de la mujer que seguía inconsciente, mientras sus manos se dirigían a las heridas de esta, recorriéndolas mientras un leve brillo verdoso consumía aquellos hilillos de sangre que bajaban por estas. Miro con interés las curiosas muecas que su rostro tomaba, seguramente incomoda por sus manos. Lentamente su mano recorrió la pierna mas herida, subiendo despacio hasta su muslo.

    .-Suélteme monje pervertido.- susurro la joven aun inconsciente mientras sujetaba la mano del youkai con la suya, pero no hacia ningún intento en apartarla. Sesshoumaru aparto aquella mano de la suya, para ver el estado de la herida. Bien, aquel veneno había logrado que la herida dejara de sangrar. Aunque no la curaría.

    Las iris de oro miraron aquellos párpados fuertemente cerrados de los cuales ligeras gotas de lagrimas escurrían. No les dio importancia y despacio tomo nuevamente aquel cuerpo entre sus brazos, caminando con él hasta llegar a la bestia dragón, dejándola recostada sobre su lomo, mientras Lin, le acercaba a la gata y la cubría con la manta.

    Nuevamente el rostro de Sesshoumaru se alzo viendo al cielo.

    ¿Por qué ayudaba a esa humana? Mas bien ¿porque un demonio, ayudaba a su exterminador?

    Algo le era claro, no lo hacia por que quisiera hacerlo, sino porque se lo habían pedido. Bajo su vista viendo a la pequeña niña que tomaba las riendas de la bestia y lo jalaba hacia él, quedando cerca, mientras esperaban que Jaken volviera.

    El youkai cerro sus ojos caminando lentamente mientras el sapo viejo les alcanzaba. Abrió sus ojos mientras olfateaba el ambiente, caminando en dirección del Oeste. Mientras recordaba minutos atrás lo que ocurrió.

    .-Sesshoumaru-sama!... Por favor Ayúdela! No quiero que se muera!- el youkai dejo de mirar aquellas lagrimas que escurrían por esas infantiles mejillas. Para hundirse en el río, nadando con rapidez, sujetando aquel ligero cuerpo que era arrastrado por la suave corriente.

    /7/7/7/7/7/7/7/

    Continuara...

    ñ.ñ Adios!!!!!!
     
  5.  
    NetMermaid

    NetMermaid Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    18
    Re: Mirage

    Que buena la conti espero poder leer lo que sigue muy pronto estoy impaciente

    Chaoooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!
     
  6.  
    itzumi-chan

    itzumi-chan Guest

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    Palabras:
    3068
    Re: Mirage

    hola!!!
    quieren conti??????
    pos aqui esta:

    Capitulo 3. Generoso...
    Es como si pudiésemos contar

    Las estrellas en el cielo

    Aquello era tan cálido y el suave movimiento la arrullaba, pero el sol era demasiado intenso, llevo una de sus manos a su rostro en un intento por cubrirse de aquel sol que la molestaba. Pero aquel bramido hizo que abriera los ojos, encontrándose con la rojiza mirada de aquellos ojos tan grandes, Kirara ronroneo un momento antes de lamer con su áspera lengua la mejilla de la joven, haciendo que esta emitiera una leve risita.

    Lin soltó las riendas del dragón, siendo atrapadas por las torpes manos de Jaken, corriendo hasta llegar donde la joven estaba, mirando entusiasmada como esta se levantaba hasta quedar sentada sobre Ah-Un.

    .-Ya te sientes mejor... Lin se preocupo mucho!.-dijo con fuerza la chiquilla mientras le tendía una de aquellas frutas que Jaken le había dado, seguramente la joven tendría hambre.

    .-Si, gracias...-susurro la joven tomando entre sus manos la fruta, tomado un pedazo con ella, dándole un poco a la gata, antes de llevarla a su boca, mordiéndola suavemente con sus dientes probando la dulzura de la misma.

    Miro a su alrededor viendo el paisaje realmente muy cambiado, si su memoria no le fallaba aquellos árboles solo crecían en las tierras del oeste. Se hizo a un lado cuando la chiquilla hizo el movimiento de sentarse a su lado. Y sonrió cuando esta empezó a comer lo que había quedado de la fruta junto a ella.

    Giro sus ojos viendo la amplia espalda del youkai que caminaba metros delante de ellas, viendo atónita las mangas de sus ropa, manchadas totalmente de sangre, perdiendo su claro color rojo. Algo no correspondía, recordaba que había visto como el youkai lavaba sus mangas en el río, entonces no debían estar manchadas de sangre, lentamente las imágenes golpearon su mente, el golpe en aquella roca, había caído al río inconsciente, entonces... él la había salvado de morir ahogada... salvo su vida una vez mas...

    Rápidamente busco sus heridas, encontrando en estas un leve liquido verdoso, era veneno, uno que deshacía todo lo que tocaba, la carne de las heridas estaba cocida, ya no sangraba, pero esto no las curaría. Inconscientemente llevo sus dedos a la cabeza de la gata acariciándola mientras volvía a dirigir su mirada hacia el youkai.

    Sintió como la niña le tocaba el brazo, dándose cuenta que esta tenia hablándole ya hacia varios minutos y no le había contestado nada.

    .-Perdona Lin-chan... ¿qué me decías?.-susurro despacio, mientras llevaba otro trozo de aquella fruta a sus labios, la pequeña niña sonrío satisfecha. Por un momento había pensado que aquella joven era igual que su amo. Por mas que le hablaba no le contestaba. Pero aquello no era verdad, no eran iguales ya que esta por lo menos le había contestado.

    .-¿Cuál es su nombre? Le he dicho el mío, pero no se el suyo.-

    7/7/7/7/7/7/7/7/
    Sango tomo con cuidado, el pequeño cuerpo de la pequeña, acercándolo a ella, hacia algunos minutos se había quedado dormida después de hablar durante horas sin parar. Pero se había dado cuenta de todo lo que esta niña había vivido desde que nació y el profundo respeto y cariño que le profesaba al youkai. Acaricio su mejilla apartando unos cuantos mechones de su frente dejándola despejada. Definitivamente era una niña muy tierna y dulce.

    Levanto su vista dirigiéndose al youkai, pero se sorprendió al ver que dentro de poco llegarían a una aldea. Sango sintió que su corazón se aceleraba, seguramente Sesshoumaru planeaba destruirla o algo por el estilo, no se lo permitiría, alargo su mano hasta su hiraikotsu, sujetando con fuerza una de las agarraderas de este, era mejor estar preparada.

    Si antes de llegar estuvo sorprendida, ahora lo estaba aun mas, los aldeanos en lugar de correr despavoridos, con miedo y gritando incoherencias sobre los monstruos. Simplemente les veían pasar, para salir de sus casas y hacer reverencias cuando el youkai pasaba ante ellos, caminado tranquilo por las callecillas, como si toda la aldea le perteneciera.

    Una mujer camino hasta ella, colocándole en sus hombros un fino y suave kimono, de aquellos que solamente las hijas o esposas de los terratenientes portaban. Agradeció torpemente, ganándose una sonrisa de aquellas mujeres y viendo como los niños le regalaban flores y las demás mujeres dejaban algunos presentes para ella y la pequeña que estaba dormida en su piernas.

    El castañeo de los cascos de los caballos golpeando el suelo llamo su atención, aquello alerto a Sango, seguramente se trataban de los hombres y samuráis de algún terrateniente que viendo el desastre inminente que ocasionaría el monstruo, había mandado llamar para aniquilarlo. Pero nada de aquello paso, simplemente Sesshoumaru se detuvo de golpe, al igual que Jaken, viendo como los caballos se detenían frente a ellos, el jefe de aquel grupo bajo de su caballo al igual que los demás hincándose en una rodilla, bajando el rostro en señal de respeto.

    .-Sesshoumaru-sama... bienvenido sea... nuestro señor Shion, le ruega que acepte ir a la casa mayor... por favor acompáñenos... señor.- el hombre hizo una seña, haciendo que uno de los hombres se acercara, trayendo con él un hermoso corcel blanco. Sesshoumaru le miro fríamente, para después cerrar sus ojos un momento y empezar a caminar.

    .-No lo necesito...-susurro mientras los hombres alejaban a sus caballos del paso del youkai, siguiéndolo como una escolta personal. Jaken les siguió jalando al dragón haciéndolo caminar, mientras la exterminadora seguía sin dar crédito a todo lo que miraba.

    7/7/7/7/7/7/7/7/
    Sango simplemente seguía sin entender absolutamente nada. Habían llegado a la inmensa propiedad de aquel terrateniente, siendo atendidos por todos sus sirvientes, las amorosas manos de varias mujeres la ayudaron a bajar del dragón, mientras le daban ligeras muestras de cariño, caricias y besos en la mejilla, las manos de estas peinaron sus cabellos y se lamentaron de las pobres ropas que llevaba.

    La exterminadora iba a reclamar cuando se sintió jalada por estas, siendo llevaba a otras habitaciones, sus ojos vieron como traían en sus brazos a la pequeña niña que aun con tanto ajetreo seguía, completamente dormida. Mas se lamento el no poder haber visto mas al youkai del que la alejaron.

    Las esencias y las sutiles flores que llenaban aquel baño la abrumaron, haciéndole sentir por algunos segundos extrañamente cansada, su cuerpo fue cubierto por olorosos bálsamos limpiándola con ellos, sus heridas fueron curadas, vendadas y cubiertas. Los largos cabellos castaños fueron cepillado, dejados libres de ataduras, mientras escuchaba los continuos piropos que las mujeres le brindaba, tan hermosa, tan linda, una indefensa criatura. Sango se relajo en aquel futon donde las mujeres la vestían y arreglaban, no estaba del todo mal que descansará y disfrutara de aquella hospitalidad de aquel terrateniente.

    A lo lejos pudo escuchar como la chiquilla reía contenta, llamando por sus nombres a las mujeres que la atendían. Al parecer no era la primera vez que estaba en ese lugar...

    /7/7/7/7/7/7/7/7/7/
    Camino despacio por los pasillos de madera que daban a la habitación principal de aquella casa. Siendo seguida por Lin quien se quejaba por que le habían quitado su adorado vestido naranja. Únicamente una de aquellas mujeres les guiaba, consolando a la niña diciéndole que simplemente lo habían llevado a lavar y arreglar justo como las ropas de la mujer que los acompañaba. Sango se detuvo de golpe dándose cuenta que era de ella de quien hablaban, iba a decir algo, pero el sonido de una delgada puerta de papel abriéndose llamo su atención.

    De otra de las habitaciones salía Sesshoumaru, completamente ataviado en un ceremonioso kimono blanco, de gi negro, seguido por Jaken quien para su pesar seguía vistiendo de ocre, siendo segundos por el Samurai jefe quien también había cambiado sus ropas por las acostumbradas en las ceremonias.

    Sango noto como el yokai no portaba sus acostumbradas armas, pero esa cosa que llevaba en su hombro estaba ahí. Definitivamente tenia razón, aquella debía ser la cola del youkai. Recordó que alguna vez su padre se lo había dicho, los youkais mas poderosos generalmente tienen forma humana, pero no completamente, hay algunos atributos que por mas que quieran jamás podrían esconder y los delatarían como tales. Las orejas en punta, marcas, colmillos, garras o bien... colas. Tal y como ese pretendiente de su amiga Kagome, el joven Kouga, portaba sus orejas en punta y la cola de lobo enredada a cintura...

    Y Sesshoumaru... él tenia mas muestras de ser youkai, definitivamente a propósito...

    Dejo de pensar en ello cuando aquellos ojos dorados le vieron directamente, solo a ella, sintió esa mirada recorriéndola lentamente, la intimidaba... no tenia duda, pero no se lo dejaría ver tan fácilmente, respiro aliviada cuando Sesshoumaru dejo de mirarla para observar a Lin, regalándole una sutil sonrisa y una aprobación con la cabeza a la mujer que le miraba con miedo, haciendo que esta finalmente sonriera tranquila... la mujer hizo una reverencia arrodillándose en el suelo, le sonrió a Sango y a Lin antes de levantarse y salir.

    Varios murmullos y felicitaciones se oyeron en la habitación por la que había desaparecido la mujer. Ahí donde las demás esperaban. Claramente se podía escuchar como se felicitaban ya que a Sesshoumaru-sama le había gustado su trabajo.

    Dejo de observar aquella puerta cuando la severa y fuerte voz del youkai les mando seguirlo.

    7/7/7/7/7/7/7/7/7/
    Sus castaños ojos miraron como el youkai se sentaba frente al terrateniente Shion mirándolo despectivo, el anciano simplemente sonrió y le hizo una reverencia, para después saludar a la pequeña niña y saludar con un gesto mudo a la exterminadora. Jaken tomo asiento al lado de su amo, al igual que Lin. Sango dudo un segundo donde se sentaría, optando finalmente a esta al lado de la niña.

    La delgada puerta de papel se abrió dejando pasar a la comitiva de mujeres que anteriormente las habían tratado, trayendo entre sus manos diversos y numerosos platillos sirviéndolos en la amplia mesa donde aquellos cenarían. Las mujeres finalmente salieron no sin antes hacer una reverencia a su señor y al youkai.

    Nuevamente aquella puerta se abrió. Pero solamente dos mujeres entraron, siendo seguidas por una hermosa mujer de largos cabellos rojizos, los cuales arrastraban hasta el suelo, sus intensos ojos verdes miraron a su padre, pero rápidamente buscaron en la habitación al youkai, alejándose de las mujeres y quedando arrodillada junto a el en reverencia.

    .-Bienvenido sea... mi señor Sesshoumaru.- susurro dulcemente la mujer, Sango pudo apreciar como esta miraba embelesada al youkai que solo le dirigió una mirada sin emoción alguna, mientras asentía.

    .-Es tan gratificante tenerlo aquí, mi señor... son pocas veces que visita esta... su casa.- murmuro el anciano, sonriendo ampliamente mientras veía como su hija se levantaba acercándose a el, sentándose a un lado suyo.

    .-Mi casa esta saliendo de estas aldeas.- siseo el youkai mientras tomaba entre sus manos uno de los recipientes que contenían algo de licor.

    .- Esta es su casa también... siempre le estaremos agradecidos... y nos complace recibirlo a usted y a sus acompañantes.- el anciano miro a la pequeña niña, para después posar sus ojos cansados sobre la exterminadora.

    .-Veo que tiene a una nueva compañera.- Sesshoumaru dejo nuevamente el vaso en la mesa, para mirar al anciano. La mujer de rojizos cabellos miro con recelo a la joven.

    .-No es mi compañera...- Los ojos de la mujer de cabellos de fuegos se alegro mientras tomaba con sus manos los palillos llevando a su boca uno de aquellos exquisitos bocadillos.

    .-Discúlpeme señor... no quise incomodarlo... es que a la única que había visto junto a usted es a la pequeña princesita.- Sesshoumaru no dijo nada simplemente tomo nuevamente el vaso bebiendo totalmente su contenido.

    .-No importa... mañana mismo partiremos... solo por esta noche aceptare tu hospitalidad Shion.-el youkai miro al anciano severamente.-Quiero nuestras habitaciones listas.- el anciano hizo un movimiento, haciendo que uno de sus sirvientes se alejara.

    .-Claro Sesshoumaru-sama.- murmuro mirando como el youkai se levantaba y salía por la misma puerta de papel por la que había entrado.

    /7/7/7/7/7/7/7/7/7/
    Ahora le quedaba claro el porque de tanta amabilidad por parte de aquellas personas.

    Después de que el youkai se marchara y la hija del terrateniente hiciera lo mismo, argumentando extrañamente que no tenia apetito. El terrateniente se había puesto a hablar con ellos, mas Jaken y Lin apenas hablaban, Sango acaparo toda la atención de aquel anciano, preguntándole todo acerca de su comportamiento con Sesshoumaru.

    Sesshoumaru era el dueño absoluto de todo lo que sus pies pisaban al oeste, aquel anciano fue uno de los mas osados y valiente hombres que viendo la necesidad y hambre de sus habitantes, había entrado en el castillo del youkai, clamando piedad, clamando que los acogiera en su castillo hasta que el hambre pasara. Y Sesshoumaru acepto, no por amabilidad, no por ver el sufrimiento de aquellas personas, sino por el coraje y decisión que ese viejo mostró hacia tantos años atrás cuando era demasiado joven.

    Sesshoumaru no les acepto en su castillo, pero si les dio una de las mejores partes de sus tierras en posesión, con la única obligación de ser servidores de esa tierra, trabajarla y honrarla como se merecía. Las tierras del oeste eran las mas productivas, fértiles y hermosas. Bajo la mano y ordenes del youkai Sesshoumaru cualquier humano o youkai que vivía en aquellas tierras... jamás penaba por el hambre...

    Y ellos eternamente le estarían agradecidos... por el solo hecho de haberlos salvado de la muerte...

    Sango sujeto sus cabellos con un suave lazo blanco, mientras ajustaba a su cuerpo la suave yukata para dormir, en el futon se encontraba ya dormida la pequeña niña que había insistido en dormir con ella y abrazada a la pequeña se encontraba Kirara.

    Camino despacio hasta la suave puerta de madera que daba al jardín de la mansión, abriéndola y saliendo despacio por ella, el frió viento de la noche le golpeo el rostro, las tersas hojillas del césped se sintieron tan deliciosas en las plantas de sus pies. Siguió caminando adentrándose en el amplio y bien cuidado jardín.

    /7/7/7/7/7/7/7/7/7/7/
    Los dorados ojos del youkai miraron entretenidamente el cielo, las estrellas resplandecían con mas fuerza, cuando la luna se ausentaba en esa noche. Alejo con sus garras algunos de aquellos largos mechones que el viento traía hasta golpearle el rostro. Una sutil sonrisa adorno sus labios al sentir la tranquilidad de aquel lugar.

    Era placentero estar sentado bajo un árbol, escuchando el suave murmullo de aquellos pequeños insectos que cantaban en la oscuridad y la ligera brisa lo acariciaba como si fuesen pequeñas manos las que lo tocaran.

    Veo que tiene a una nueva compañera

    Las palabras de aquel viejo resonaron nuevamente en su cabeza. No... esa mujer nunca seria SU compañera... ni siquiera a conocida llegaba, sabia que viajaba con Inuyasha, extrañamente estaba en el lugar y momento indicado y había salvado a Lin y Jaken, mas no la consideraba su acompañante a pesar de que esta lo había seguido...

    Aunque ahora tendría que empezar aceptar su presencia... Lin estaba aferrada a tenerla como amiga... Agito su cabeza con fuerza negando... Tonterías... esa mujer era una exterminadora de monstruos... si el daba oportunidad lo mataría...

    Los exterminadores de monstruos no deben ser dejados vivos... ellos no respetan... son incluso mas crueles que los propios humanos... recuérdalo Sesshoumaru...

    El youkai sacudió su cabeza una vez mas intentando, alejar a aquella voz que durante demasiados años le había aturdido constantemente...

    Miro nuevamente a las estrellas, recordando sin quererlo, el rostro de aquella mujer que ahora formaba parte de su grupo...

    /7/7/7/7/7/
    Continuara...
    algun comentario??
    pos dejen un post ¬¬
    bueno adios!!!! n.n
     
  7.  
    Chic

    Chic Entuciasta

    Virgo
    Miembro desde:
    6 Julio 2003
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    0
    Re: Mirage

    Ahhhhhh me encanta me encanta!!!!! Esa forma de relato me fascina, da mucho gusto leer un BUEN fic como este... me encanta quiero felicitar a su autor! Dime el nombre plis para en cada post felicitarlo ToT es hermoso, me fascina me fascina! xD Creo que no puedo decir otra cosa.

    A ti Itzumi-chan doy las graciaaaas por haberme traído este maravilloso fic!!!!!!!

    Byes

    Plis, pon una continuación pronto que me muero :D.
     
  8.  
    NetMermaid

    NetMermaid Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    20
    Re: Mirage

    Que buena la conti me encanto simplemente eres excelente escribiendo espero leer la conti muy pronto

    Chaoooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!
     
  9.  
    itzumi-chan

    itzumi-chan Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
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    68
     
    Palabras:
    2993
    Re: Mirage

    hola!!!!!

    su nick es Namida-no-Yuka-Kyo

    kiero recordarte k io no lo escribi sino Namida-no-Yuka-Kyo

    y aki esta la kerida conti:

    Capitulo 4. Sirviente...
    Es como si pudiésemos contar

    Las estrellas en el cielo

    Los granos de arena de ese mar

    Aun así...

    Los largos cabellos rojizos se agitaron despacio con el sutil viento. Mas rápidamente sus largos dedos pálidos los recogieron, en un intento de evitar que aquel hombre la viera. Su mano libre recorrió con delicadez el rudo tronco de aquel enorme árbol que la protegía.

    Que la mantenía oculta de su mirada...

    Sus ojos se entristecieron levemente al recordar que aquella tarde había hecho una verdadera estupidez. Pero es que no sabia que podía hacer para demostrarle a aquel youkai todo lo que por él sentía. Se había comportado como una verdadera cualquiera.

    Y es que a que mujer se le ocurriría arrojarse a sus brazos casi desnuda en el primer momento a solas que tuvieran...

    Solo a una ramera...

    Definitivamente hecho a perder las cosas...

    Y Sesshoumaru desde aquella tarde hasta ahora entrada la noche no la habia soportado cerca.

    Se giro despacio, sentándose al lado de aquel tronco, mirando necesitada al youkai, necesitaba decirle que lo quería. Que no importaba lo que el fuera, que ella amaba al Sesshoumaru callado y frió, a pesar de todo, a pesar de no conocerlo tan siquiera un poco.

    Ligeras lagrimas comenzaron a escapar de sus párpados cerrados, mas escondió su rostro entre sus manos en vergüenza. Todo estaba perdido, su corazón se lo decía. Sesshoumaru ahora mas que nunca jamás se fijaría en ella.

    Y esa mujer... esa que había llegado junto con él, ahora mas que nunca seria algo mas que su compañera...

    Dejo escapar algunos sollozos mientras escondía su rostro en sus rodillas al abrazar con fuerza sus piernas...

    Y es que aquella escena que ahora tenia clavada en su mente, le dolía...

    /7/7/7/7/7/7/7/
    Sango se detuvo de golpe al ver quien estaba frente a ella, ahí alejado algunos pasos mas, estaba el youkai, la vista fija en las estrellas, sentado sobre el amplio tronco de uno de los árboles con una pierna flexionada. Mientras la suave brisa hacia ondear sus cabellos. Sin saber porque siguió mirándolo, el fino perfil apenas iluminado por la incandescente luz de las estrellas y esa sonrisa que llevaba en sus labios, mas genuina, mas amplia que las ocasionales que le había visto.

    Salió del ensueño que se encontraba, para mirar con repudio al youkai, ahora que estaba solos ahí, le haría decirle por que seguía a Kohaku, no estaba la niña ni nadie mas para que se lo impidiera. Camino rápidamente hasta quedar a unos pasos cerca de él.

    .-¿Qué quieres mujer?.- susurro el youkai quedamente cerrando sus ojos. Sango le miro furiosa.

    .-¿Por qué sigues a Kohaku¿Por qué lo quieres matar?.- Sesshoumaru no contesto solamente se levanto, dándole la espalda a la mujer. Escucho como la mujer maldecía y la rabia que despedía era seriamente percibida por sus agudos sentidos.

    .-¿Por qué me seguiste tu a mi¿Solamente era para saber de ese niño?.- Sango iba a reclamarle, pero se contuvo, aquellas palabras realmente le habían hecho pensar, si le había seguido por Kohaku, pero... el rastro de chico era fácil de seguir por Kirara, no necesitaba irse con Sesshoumaru

    No lo sabia...

    La joven negó lentamente,

    realmente eso no importaba, lo que necesitaba saber... era por que seguía a su hermano... Aquella explicación dada por Jaken no le bastaba...
    .- Eso no importa, lo que importa es Kohaku, la razón que tuviste, lo quiero saber.- Sango camino hasta quedar frente a Sesshoumaru, viendo que este seguía con los ojos cerrados

    .
    .-Dímelo y no me respondas con mas preguntas...- los ojos del youkai se abrieron mirándola con rabia, Sango dio un paso atrás en reflejo a lo que le siguieron mas cuando el youkai avanzo. Acorralándola contra el tronco del árbol donde segundos atrás Sesshoumaru estuviera.

    .-Estoy harto de ti... quieres saber mis motivos, cuando ni siquiera sabes los tuyos... me molestas.- Sesshoumaru coloco sus manos a cada lado del tronco sin dejarle una escapatoria a la mujer, mientras acercaba peligrosamente su rostro al de ella.

    .- Vienes y cambias mi viaje... te confunden creyendo que eres lo que nunca serás... Déjame en paz... maldita exterminadora.-

    Sango se perdió en aquella mirada dorada que brillaba intensamente, ni siquiera escucho palabra alguna de las que el youkai seguía diciendo, solo siguió mirando aquellos ojos, perdiéndose entre ellos, bañando su alma en aquellos oasis dorados...

    Pero cuando aquellos párpados se cerraron, volvió a la realidad, para solo sentir a todo su cuerpo estremecerse, cuando percibió aquella suave caricia sobre sus labios provocada por los del youkai...

    /7/7/7/7/7/7/7/
    Sango se despertó de golpe, quedando sentada en el cálido futon, a su lado la pequeña niña se revolvió y Kirara se subió a su regazo, ronroneando mientras se pegaba a su abdomen, la suave caricia en su cabeza la tranquilizo y se hecho sobre las piernas de su ama. La joven llevo una de sus manos a su frente alejando un poco los largos mechones de su flequillo.

    ".-Y como no piensas dejar de seguirme... serás la sirviente de Lin... si es que quieres que deje que nos sigas.- murmuro el youkai antes de alejarse de la exterminadora para perderse en lo espeso del jardín."

    La joven recordó aquellas palabras mientras se levantaba del futon y se cambiaba la yukata, colocándose aquel kimono que había llevado en la cena para sobreponer en este el otro que la mujer del pueblo le había dado. Sonrió irónica mientras recordaba... que diablos tenia planeado ese desgraciado youkai... ella era una exterminadora... no una niñera...

    Pero sus pensamientos eran tan contradictorios a sus acciones, ya que en esos momentos acariciaba el rostro de la niña, dándole ligeras palmaditas para que se despertara.

    /7/7/7/7/7/7/7/
    Toda la corte había salido a despedir al dueño de aquellas tierras, que caminaba seguido por sus acompañantes, portando sus armas y antiguas vestimentas, dejaron la reverencia cuando este estuvo demasiado lejos, los ojos cansados del anciano se posaron sobre los caídos y poco brillantes ojos de su hija pelirroja.

    .-¿Qué ha sucedido hija? Sesshoumaru-sama no me ha comentado nada sobre ti esta mañana... no hablaste con el.-la joven negó mientras sonreía amargamente.

    .-No pude hacerlo... Sesshoumaru-sama nos mintió... ella si es su compañera.-susurro la joven para entrar rápidamente al castillo seguida por sus damas.

    Las gruesas lagrimas bajaban de sus ojos, los había visto en la noche, aquel beso, tan intimo, tan natural, tan amoroso, las miradas de ambos encendidas llenas de un sentimiento tan fuerte y verdadero que pocas veces podía ser apreciado en aquellos que dicen que se aman.

    /7/7/7/7/7/7/7/
    Definitivamente era mil veces mejor volar sobre el lomo de Kirara que viajar sobre aquel dragón, aunque claro, debía agradecerle por haberlas llevado a ambas sobre él cuando estuvieron heridas. Los castaños ojos de la exterminadora bajaron viendo a la pequeña que le sonreía tomando con fuerza las amplias y rugosas cuerdas de piel oscura que sujetaban el hocico del dragón.

    Hizo un movimiento con su mano ordenándole a Kirara descender, bajando hasta quedar a un lado de la pequeña y Ah-Un. Miro con interés la extraña montura del animal, recordando lo que la niña le había dicho cuando despertó. Había caído en el río, presa del desmayo sufrido por la enorme cantidad de sangre perdida. Y la fuerte corriente la arrastraba. Pero aquellos fuertes brazos la sujetaron, impidiendo que los caudales se la tragaran.

    El le había salvado la vida...

    Inconscientemente sus dedos recorrieron sus heridas sobre la ropa, mientras sus ojos de dedicaban a observar en silencio la amplia espalda del youkai. Aquellas heridas que seguramente ahora ya se encontraban curadas después de que él las hubiera cicatrizado con su veneno varios días atrás.

    Sus ojos se giraron viendo aquel bordo sobre la negra tela, aquella costura en reparación que habían hecho aquellas mujeres no estaba nada mal, pero seguramente a ella le hubiese quedado mejor, aunque no tenia los hilos necesarios para arreglar su traje de exterminadora. Los castaños ojos de Sango miraron el pequeño bulto tras su espalda, ahí, donde llevaba aquellos kimonos que había usado hasta antes de emprender nuevamente el viaje con el youkai.

    Con Sesshoumaru.

    Nuevamente movió su mano, haciendo que la gata se elevara, dejándola excluida de la vista de la pequeña niña. Y es que necesitaba pensar. Seguía estando a su lado, siguiendo al youkai y a sus acompañantes. Sin necesitar de ello, les acompañaba, aceptando el rol de niñera de la pequeña, aunque no le desagradaba del todo serlo, Lin no era de aquellas niñas insoportables que solamente molestaban a sus mayores haciendo y diciendo cosas nada productivas. Al contrario, eran raras las ocasiones que le necesitaba cerca... demasiado independiente era la pequeña...

    “Y como no serlo con un amo tan...” Sango no termino de pensar aquella frase y es que no sabia como catalogar al youkai. Irresponsable? No... Déspota... tampoco... Indiferente... Ni siquiera tenia una sola parte de eso... al menos no con esa niña...

    Ni con ella...

    Sus dedos subieron hasta sus labios delineándolos, un leve escozor le recorrió el cuerpo. Aquella noche Sesshoumaru se había atrevido a... Un violento sonrojo adorno sus mejillas coloreando su pálida piel. Era verdad... en aquellos momentos no se atrevió a moverse o evitarlo, no porque no quisiera, sino porque pensaba en el profundo significado de las palabras que le había dicho el youkai, trataba de respondérselas cuando Sesshoumaru hizo aquello.

    Pero ahora estaba confundida por la acción del youkai...

    Era verdad desde aquella noche, ninguno de los dos se hablaban. Simplemente se limitaban a seguir con el camino, a avanzar. Y así continuarían, al menos hasta que alguno de los dos sacara al tema o bien intentara hacer algo al respecto... y Sango no seria la primera en hacerlo.

    No quería mal interpretar algo... tal vez el youkai simplemente lo había hecho para atormentarla de verdad...

    Los castaños ojos se entrecerraron tristemente mientras perdían color. Mas de una vez había intentado ser sincera con sus sentimientos. Demasiadas, pero cuando lograba aceptar lo que sentía, tarde o temprano terminaban lastimándola... Sin merecerlo...

    No solo Miroku la había decepcionado... muchos mas lo hicieron en distintas etapas de su vida...

    Pero era verdad que la que mas le había dañado era esa ultima con aquel hombre mujeriego...

    Aunque ahora tenia claro el porque seguía a Sesshoumaru...

    No solo lo hacia por Kohaku... también lo hacia para alejarse... porque de haber ido en principio a la aldea de los exterminadores para descansar de su desolación, sabría que jamás lo lograría, antes de que se cumplieran los tres días que le pidió a Inuyasha... este se encontraría ahí, al día siguiente antes de volver. Con la mentira de que habían sentido la presencia de la perla de Shikon.

    Agradecía la preocupación del hanyou... y la de Kagome... pero no quería verlos... al menos no por algún tiempo...

    Y si Sesshoumaru le dejaba quedarse junto a ellos...

    Se quedaría...

    Sus ojos siguieron a la rápida figura del demonio cuando esta se levanto de un salto del suelo, elevándose por los aires, para pasar aquel extenso acantilado que separaba las tierras, que dividia aquella magnifica e imponente construcción que se levantaba a varios kilómetros lejos de ellos. El dragón se elevo también quedando a un lado de la gata, llevando en su lomo a la pequeña niña y al youkai sapo.

    .-Llegamos! Llegamos! Estamos en Casa!.- Grito emocionada Lin, jalando las cuerdas del dragón.

    /7/7/7/7/7/7/7/
    .-No... Sango ni siquiera estuvo aquí.- siseo el hanyou levantándose del suelo a donde Kagome lo había mandado para que rastreará el aroma de la joven.

    Kagome se alerto moviéndose angustiada, no estaba en la aldea y se suponía que ella estaría aquí, no la habían seguido como Inuyasha le había dicho el día anterior a que partiera, sabia que Sango después de lo ocurrido con aquel desconsiderado monje, no quería ver a nadie y por eso le había pedido a Inuyasha que por esa ocasión la dejaran sola.

    Pero ahora que la buscaban una semana después... la profunda culpabilidad la embargo...

    Si algo malo le había pasado a Sango... no se lo perdonaría...

    Ni a ese maldito monje despreocupado que no quiso acompañarlos a buscarla.

    .-Si a Sango le paso algo... yo... yo.- la miko no termino sus palabras simplemente se dejo caer al suelo, mientras quejidos escapaban de sus labios y las cristalinas lagrimas bajaban por sus mejillas humedeciéndolas.

    .-Ka.. Kagome.- susurro el pequeño zorrito viendo como Inuyasha se arrodillaba junto a ella, para después abrazarla atrayéndola a su pecho.

    .-Tranquila... estoy seguro que se encuentra bien...-Susurro el hanyou reconfortándola mientras alejaba aquellas lagrimas que aun resbalaban por la blanca piel.- Además es una exterminadora.-

    Kagome comenzó a tranquilizarse, pero seguía sujeta a Inuyasha, sujetando con fuerza las telas rojas de su ropa, mientras recostaba su cabeza en el amplio pecho del mismo. Miro como el pequeño Shippo se acercaba hasta ellos, subiéndose en el hombro de Inuyasha.

    .-Espero tengas razón Inuyasha.-

    /7/7/7/7/7/7/7/
    El día de hoy su amo y señor llegaría una vez mas a su castillo, seguramente cansado de aquellos pequeños paseos que tomaba en distintas épocas del año. Sabia que estaría ahí, en poco tiempo, después de todo el youkai odiaba la primavera.

    Una ligera risa abandono sus labios. Cuantas veces se había percatado de ello. Corría horripilado cuando veía aquellas florecillas rosas cubriendo las praderas de sus tierras, para refugiarse en la protección y tranquilidad de aquella milenaria construcción.

    El suave olor a madera inundo sus sentidos, porque a pesar de tener años sobre si, aquellos muebles parecían estar recién hechos, perfumando el ambiente con su suave fragancia. Alzo sus manos alejando la pesada cortina que cubría uno de los ventanales de la habitación, dejando que los intensos rayos la iluminaran, alumbrando de paso su esbelta figura.

    Una delicada corriente fresca y cálida golpeo sus pálidas mejillas, moviendo con gracia y elegancia sus cabellos azul intenso, casi negros. Trayéndole con él, el aroma de aquella estación que comenzaba...

    Era una lastima que el youkai odiara la primavera... ya que era tan bella...

    Sus ojos verdes se ensombrecieron de tristeza desviando la mirada de la ventana, concentrándose en observar su fino rostro en el reflejo del amplio espejo que la reflejaba.

    Sesshoumaru no odiaba la primavera... sino los recuerdos dolorosos que esta le traía...

    .-El amo... el amo ha vuelto.-

    Aquellas voces anunciando su mas esperada noticia le hicieron vibrar el corazón, termino de retocar los últimos detalles de su cabello y ropa, para correr con fuerza hasta la entrada del castillo, quería ser la primera, la primera que recibiera en sus brazos al youkai

    /7/7/7/7/7/
    Continuara...
     
  10.  
    Chic

    Chic Entuciasta

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    Re: Mirage

    o.o!! Otra chica enamorada de Sesshomaru? Wau u_u sí está pedido, ohhhh Dios es que Sesshomaru es tan... :estrellitas: no hay palabras para definirlos, me encanta!

    Bueno felicitaciones a Namida!! Me encanta como escribe en verdad este fic es fantástico, me encanta como describe cada detalle, no se le escapa ninguno, los diversos adjetivos que usa, las metáforas o similes es estupendo!

    Otra vez, Itzumi-chan gracias por traernos este hermoso fic ToT

    Byes

    p.d: conti conti!
     
  11.  
    itzumi-chan

    itzumi-chan Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    3093
    Re: Mirage

    tienes razon y si son un buen bastantito no crees?
    bueno aki esta la conti.....
    comenzamos!:

    Capitulo 5. Coincidencia...

    Pobre el corazón de los apasionados

    Cruzan el desierto en busca de un oasis en flor..

    .-Casa! Casa, Casa!.- Grito emocionada Lin, bajando de Ah-Un, alejándose rápidamente de este y corriendo en dirección a la entrada del castillo donde toda una comitiva de personas les esperaba. Cada una de ellas, inclino su cabeza cuando la chiquilla paso cerca de ellos, hasta detenerse frente a una persona que la veía con gracia.

    Sango bajo de Kirara, la felina tomo su forma de gatita, saltando a los brazos de la exterminadora, quien la sujeto para seguir caminando despacio, acercándose también, mas sus ojos no alcanzaron a distinguir a la mujer ya que ahora esta se había arrodillado a la altura de la pequeña.

    Sus castaños ojos recorrieron de reojo al youkai, que simplemente bufo molesto. Pero su rostro no mostraba emoción alguna, Sesshoumaru avanzo a hasta llegar a ella, aquella mirada dorada nuevamente fija sobre ella, tan brillante y atrayente, la misma mirada que la había hechizado aquella vez, ahora nuevamente hacia de las suyas...

    Mas dio un paso atrás, cuando un pequeño remolino de ropas y dulces aromas llego hasta ellos, colgándose del cuello del youkai, escondiendo los rostros de ambos bajo aquella sedosa mata de cabello azul intenso, las suaves telas del kimono que se habían levantado al igual que los largos cabellos celestes del youkai, lentamente cayeron.

    Sango alejo la mirada cuando vio como Sesshoumaru correspondía la sutil caricia que aquella mujer le daba como un beso. Mas de reojo siguió mirándolos.

    .-Bienvenido Sess-chan.-susurro con voz melodiosa la mujer.

    La exterminadora pudo percibir la pequeña pero dulce sonrisa que este el regalaba mientras alejaba algunos de los mechones azules del rostro de la misma. Sango no supo por que, pero aquel gesto en ambos le molestaba. Sus castaños ojos se giraron viendo en dirección a donde la pequeña Lin se acercaba.

    .-Cuantas veces debo de decirte que no hagas esto y mucho menos me digas así Mako?.- Los verdes ojos de la mujer se ensancharon furiosos, mas dejaron de mostrarse así, para perder un poco su brillo al ver a la otra mujer que permanecía aun muy cerca de ellos.

    .-Una exterminadora.- gruño antes de acercarse peligrosamente a Sango mostrándole sus afiladas garras. Sango dio un salto atrás colocándose en pose de combate mientras preparaba su boomerang para arrojarlo.

    “Una Youkai” pensó deteniendo su mirada en los detalles de la supuesta mujer. Mas lo único que la hacia ver como una eran las orejas en punta y aquellas afiladas garras con que la retaba. Los ojos de la exterminadora recorrieron rápidamente a toda la comitiva que había salido a recibirlos, youkais, todos lo eran, no había ningún humano aparte de ella y la pequeña Lin.

    Tomo el hiraikotsu con fuerza, lista para arremeter con él a la youkai, pero aquella fría mano sujetó la suya, bajando su arma hasta el suelo. Sango miro furiosamente aquellos ojos dorados tan calmados que la observaban, los largos dedos de Sesshoumaru la soltaron, para después girarse y caminar en dirección al castillo.

    .-No estoy de humor para peleas... si quieren matarse, háganlo... pero solo después de que entre a mi castillo.-. siseo fríamente Sesshoumaru dándoles la espalda.

    Avanzando con tranquilidad y gracia hacia sus sirvientes, aceptando la sumisión y la callada bienvenida que estos le daban. Llego hasta la pequeña Lin quien sujeto su mano con suavidad entrando así ambos al castillo seguidos silenciosamente por los sirvientes.

    Sango dejo de mirarle cuando aquella joven, camino también siguiendo tranquilamente a Sesshoumaru no sin antes mirar de reojo a la exterminadora con desprecio. Ya tendría tiempo para arreglar las cosas con esa osada mujer. Los castaños ojos de Sango se giraron, evitando seguir con aquel duelo de miradas.

    Podía irse, largarse de una buena vez, no había nada ni nadie que la detuviera en ese lugar, giro completamente su cuerpo dándole la espalda al imponente castillo. No tenia obligación alguna de estar ahí y el youkai no le había ordenado entrar.

    Pero... la verdad no podía irse, a donde demonios iría? Con Kagome y los demás? No lo que menos deseaba en esos momentos era ver aquellos ojos azules que tanto le dañaron.

    El tan solo recordarlo le hacia un intenso daño... una ligera lagrima resbalo por su mejilla, no, no quería verle...

    Además...

    Tenia que buscara Kohaku y Sesshoumaru le estaba buscando también, era mas probable que lo encontrara estando a su lado y no con Inuyasha. Aunque, ahora que estaba sola, realmente no sabia lo que debía hacer. Bajo su mirada al suelo, evitando las profundas ganas de echarse sobre el mismo de rodillas, se sentía tan débil y vulnerable en esos momentos...

    El ronroneo de Kirara la saco de sus pensamientos, haciéndola girarse para encontrarse con la pequeña Lin, que corría hasta ella y la gata, una imperceptible sonrisa se formo en sus labios al observar como se detenía, sumamente agitada y alegre, Kirara salto a sus pequeños brazos que se abrieron presurosos atrapándola.

    Camino despacio los pasos que le faltaban para llegar hasta la exterminadora, sujetándola con una de sus manos de un brazo, haciéndola correr junto a ella, hacia la amplia puerta de metal que protegía el castillo.

    .-Vamos Sango-chan al amo Sesshoumaru no le gusta esperar.-

    /7/7/7/7/7/7/7/

    Termino de sujetar las cintillas de su kimono, nuevamente portaba uno tan parecido al anterior, aunque los dibujos rosados no eran iguales, pero era suficiente, había sido toda una proeza encontrar uno con las características que le gustaban en la ostentosa cuidad del terrateniente Shion, pero finalmente las damas principales de la princesa se lo habían conseguido.

    Había deseado agradecerle a la mujer aquella mañana cuando partieron, pero ella había estado indispuesta, perdiéndose así de despedirse de ellos y del youkai. Sus ojos castaños brillaron un momento dudosos, estaba segura que entre aquella pelirroja y el youkai había algo, tal vez no bilateral pero algo en si. Era extraño, pero quien era ella para estar cuestionando los gustos de Sesshoumaru.

    Mas cuando estos incluían a una humana... de esa raza que se suponía detestaba...

    Paso por su cintura aquel delantal verde que siempre portaba, detestaba ensuciar los kimonos y aquella prenda le ayudaba demasiado, amplio y de un color oscuro, del cual ninguna mancha se podría ubicar en la tela. Soltó su larga cabellera castaña, sujetándola casi del final con aquella cintilla blanca.

    Le regalo una sonrisa amable a la pequeña niña en cuanto la vio ayudándole a doblar sus prendas de exterminadora. Envolviéndolas junto a sus armas aunque no estaba segura si aquello era una buena idea. Después de todo estaba en territorio enemigo, en un lugar infestado de youikais, youkais que no dudarían un solo segundo en matar a una exterminadora.

    Tomo la delgada cintilla que sujetaba al hiraikotsu pasándola por su pecho, definitivamente lo llevaría consigo. Tal vez se le podía ofrecer.

    .-NO es necesario que lleve eso estando aquí.-

    Sango se giro rápidamente, sujetando con fuerza el hiraikotsu entre su puño no sin antes cerciorarse que Lin estuviera tras de ella, protegida por su arma y su cuerpo. Mas no presto bien atención a aquella voz cansada y sabia que le había hablado. Fue hasta después que sus ojos recorrieron la decrepitud de aquel cuerpo que reacciono desistiendo de cualquier idea de combate.

    .-Abuelita.- grito Lin alejándose de Sango corriendo hasta la anciana mujer que le recibió gustosa entre sus labios mientras le regalaba una amplia sonrisa. Sango bajo la vista apenada, desconfiaba de todo, de todos incluso de una pobre y vieja youkai anciana.

    .-No tan anciana querida.-

    Los castaños ojos de sango se abrieron desmesuradamente, acaso esa youkai sabia leer la mente de los demás. Si era así, que gran problema.

    .-No la de todos, la mente de Sesshoumaru-sama es un verdadero enigma para mi.- la anciana camino hasta ella, mirándola tranquilamente, Lin seguía abrazándola, mencionando algunas palabras que la joven exterminadora no entendía, o mas bien no podía aquellos ojos grises tan cansados le tenían prisionera.

    .-Pero a ti puedo leerte como un libro abierto querida.- una de las callosas manos de la mujer le recorrió la mejilla.-Un gran dolo y pena en tu interior, sabrás reponerte de él.- la mujer dejo de mirarla para ver a la pequeña niña que le hablaba.

    .-Claro que tu nueva amiga puede quedarse a dormir aquí, a Sesshoumaru-sama le agradara que te cuide desde aquí.- un grito de emoción broto de los labios de la pequeña niña antes de que se tapara con fuerza su boca.

    .-Perdón no debo gritar lo se!.-la anciana mujer rió abiertamente antes de tomarla de una de sus manos encaminándose ambas a la salida de la habitación.

    .-Vamos a cenar, es una lastima que el amo no nos vaya a acompañar... tiene un asunto que atender-. aquel tono precocupado en las palabras de la anciana la desconcerto, mas aun cuando le dirigio una mirada demasiado triste, la que se despide de alguien para siempre.

    /7/7/7/7/7/7/7/

    Estaba corriendo con demasiada fuerza, había una batalla, una de la cual no había sido informada, aunque claro nadie tenia la obligación de hacerlo, ya que no habría paga por tal trabajo, pero no era necesario, que acaso ese endemoniado youkai no le había dicho que ahora seria parte de sus sirvientes? Aunque si lo pensaba mejor, ser niñera no incluía ayudarle a destruir monstruos.

    Mas que importaba ahora estaba de su lado... si estaba de su lado y debía ayudarle.

    Brinco con fuerza un tronco tirado a la mitad del camino topándose con los cadáveres putrefactos de aquellos demonios que habían penetrado a las tierras de Sesshoumaru. Se arrodillo frente a un cuerpo inspeccionándolo, mas bien fue hacia el cuerpo mas entero que había cerca de ahí y es que la mayoría estaban completamente descuartizados.

    Como lo suponía, esos demonios... fue una buena corazonada haber dejado a Kirara en el castillo, hubiese sido presa fácil para los mismos. Levanto su cabeza girándola frenéticamente de una lado a otro buscando al youkai, aquello era sumamente peligros y mortal.

    No cualquiera podría enfrentarse a una manada completa de youkai leopardos y salir con vida. O al menos conciente.

    Sujeto con fuerza el hiraikotsu preparándolo, mas no había sonido alguno e su alrededor, aunque como diablos se le había ocurrido al youkai ir solo, claro estaba conciente que era uno de los demonios mas fuertes de todo en Sengoku, pero aun así, no era aceptable que se arriesgara de esa manera.

    Tomo barias bombas de veneno entre sus dedos libres, no sin antes colocarse la mascara sobre su boca y nariz, en pocos segundos aquellas bastardas criaturas la atacarían. La suave respiración de la joven se relajo un poco mas dejándole escuchar con claridad como el viento comenzaba a golpear las ramas de los árboles.

    Aquel gruñido la alerto soltando varias de las bombas en lugares específicos frente a ella y a su espalda, cortando cuerpos y el aire con la espada en su cintura, antes de atrapar una vez mas al hiraikotsu con su mano derecha, el fuerte impacto del mismo la rastro algunos centímetros atrás, antes de dar los mismos pasos arrojándolo una vez mas.

    Y el numero de demonios en lugar de disminuir comenzaba a aumentar...

    Sango maldijo, cuando la espada de su cintura se quedo clavada el cuerpo de uno de los youkais, intento sacarla, ganándose con eso que otro mas le rasgara la espalda y para colmo su mascara se desamarro dejandola expuesta al penetrante aroma de las bombas mismo que inmediatamente le hizo toser ahogandose. Un gemido de dolor escapo de sus labios. Pero la rabia de saberse herida le hizo arrancar con fuerza la espada encajándosela a aquel desdichado que se había atrevido a dañarla.

    El hiraikotsu paso cerca de ella derribando a algunos demonios mas antes de volver a elevarse, bien aquella arma le había dado algunos segundos mas de fácil movilidad y es que estos demonios seguían llegando, como una interminable masa de hormigas.

    Nuevamente su espada se volvió a clavar en uno de ellos pero no podría sacarla o se ganaría otra herida como la que ahora le sangraba, de un rápido movimiento saco las cuchillas que guardaba en sus hombros, rasgando la garganta de tres youkas de un solo tajo, mas no era suficiente, solo deseaba que el hiraikotsu no tardara tanto en bajar.

    Escucho el zumbido del hiraikotsu bajando mas no fue capaz de mirarlo pasar, algo realmente cálido y suave se enredo en su cintura, jalándola con fuerza hacia otro lugar. Sus ojos vieron al fin que el hiraikotsu bajo rasgando la tierra y monstruos, pero de haber estado ahí no solo habría matado a los youkais sino a ella también.

    Las castañas pupilas se abrieron con terror al darse cuenta de lo que le habría pasado, aquellos demonios le hicieron confiarse, al grado de no prestara atención a la trayectoria de su arma, que importaba sacrificar a unos mas si se podía matar a la amenaza que ya había acabado con por lo menos cincuenta de ellos.

    Sintió como aquella afelpada cola se desamarraba de su cintura volviendo a su dueño, reduciendo de tamaño, al normal. Los dorados ojos de Sesshoumaru la observaron. Antes de ordenarle con la cabeza que se pusiera tras de él. Y así lo hizo

    Un hilillo verde se formo en los dedos de Sesshoumaru, agitándose en el viento entes de que aquellos youkais saltaran hacia él, una sonrisa burlona se dibujo en sus labios antes de tensar con fuerza el látigo despedazando los cuerpos de aquellos demonios.

    .-Son solo basura.- siseo fríamente el youkai, mas giro sus ojos cuando sintió como la exterminadora se recargaba contra su espalda, aferrándose contra la misma para no caer mientras respiraba agitadamente.

    Acaso la habían herido?... si era así entonces, ya no podía seguir jugando con esos demonios. La tenue luz de la luna fue ocultándose lentamente bajo aquella gruesa y extensa nube y eso le dio una idea.

    Cuando todo quedo en penumbras sujeto al la mujer, echándola contra el suelo, mientras se recostaba sobre ella, pero cuidando de no dejar caer su cuerpo sobre el de la mujer. Sango iba a reclamar cuando sintió como una de las palmas de youkai le tapaba la boca.

    .-Guarda silencio... así no nos encontraran y se largaran de una buena vez.- las pupilas doradas de Sesshoumaru se clavaron en los castaños ojos de la exterminadora dándole a entender que decía la verdad.

    Sango desvió la mirada avergonzada, que tonta había sido, de ante mano sabia que aquellos demonios eran completamente ciegos y simplemente atacaban a todo aquello que se moviera. Si no había movimiento alguno o alguna sombra que pudiese distinguirse a contra luz.

    Los dorados ojos de Sesshoumaru dejaron de mirarla para girar su cabeza intentando ver si aquellos demonios habían caído en el engaño y parecía que había dado resultado. La mano de Sesshoumaru se alejo de sus labios al momento que dejaba escapar un suspiro de alivio.

    Aunque lo negara estaba preocupado, mas cuando de no haber sido por la casualidad, él estaba ahí, de no haber sentido aquella agitación en el aire, se habría marchado ya a su castillo. Era una coincidencia que hubiese llegado justo a tiempo, si no hubiese sido así no sabría que le hubiera dicho a la pequeña Lin como explicación.

    Porque apesar de todo el jamas podria revivir un cuerpo mutilado...

    Inconscientemente fue dejando caer su peso sobre la mujer bajo de él. Mas Sango no se quejo, aquella calidez que emanaba del youkai era agradable. Paso sus delgados brazos por la cintura del youkai en un extraño abrazo mientras su mejilla se recargaba en su pecho y lentamente fue perdiendo el conocimiento.

    Aunque extrañamente ahora se sentia mas segura...

    /7/7/7/7/7/
    Continuara...

    jeje
    bueno adios!!!!
     
  12.  
    NetMermaid

    NetMermaid Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    25
    Re: Mirage

    Que bueno que le seguiste me gusto mucho la conti espero leer la siguiente muy pronto te esta quedando de maravilla

    Chaoooooooooooooo!!!!!!
     
  13.  
    itzumi-chan

    itzumi-chan Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    3870
    Re: Mirage

    hola!!!!!!!!!!!!!!!
    bueno aki esta la conti:

    Capitulo 6.Aquello que jamás pasara...
    Arriesgando todo por solo un mirage

    Pues van hacia una fuente oculta en las arenas

    El maldito olor a sangre putrefacta comenzaba a ser insoportable para su nariz, giro nuevamente los ojos cerciorándose de que nadie estuviese ahí o al menos lo suficientemente cerca para intentar lastimarlos. Y ya no se percibía olor, sonido o presencia alguna, mas que esos cuerpos que él mismo había descuartizado.

    Poso nuevamente sus ojos en la exterminadora, mas no encontró su mirada, sino su cabeza recargada contra su pecho, mientras le sujetaba por la cintura, llevo una de sus manos a aquellos brazos que le sujetaban sacándoselos de encima y es que seria una enorme perdida de tiempo hablarle, se encontraba inconsciente.

    Termino sentándose en el suelo, sujetó, atrayendo hasta sus brazos el frágil cuerpo de la mujer que como pensaba, sangraba profusamente de la espalda, o al menos eso parecía, aquellas telas negras que vestía, no le dejaban apreciar de donde había sido lastimada. Termino dejándola de espaldas mientras sus dedos trazaban el contorno de la misma, buscando una abertura y la inminente humedad de la sangre.

    Sus ojos se entrecerraron despacio al sentir la tibia calidez de aquel rojizo liquido entre sus dedos, mas fue hasta que la luna brillo nuevamente en los cielos, que pudo apreciarla con su mirada, era una herida pequeña en su hombro, pero, no solo esa sangraba, sujeto la tela negra de sus ropajes con sus garras desgarrándola, dejándole ver la extensa cicatriz que atravesaba lo ancho de su espalda, era antigua, profunda y por no visto jamás había sanado por completo ya que ahora nuevamente sangraba.

    Seguramente algún movimiento brusco que hizo la mujer, la abrió nuevamente, paso sus dedos recorriendo la enorme cicatriz, humedeciéndola con su verdoso veneno, al mismo tiempo que sentía la suavidad de la piel, escucho con claridad el suave quejido que la joven emitió contra su brazo, pero aun así no despertó. Cuando termino Sesshoumaru levanto su vista hacia el cielo contemplando la brillante luna.

    Como había sido que aquella mujer se hubiera ganado aquella herida?

    Era demasiado grande.

    Y una exterminadora...

    Jamás cometía un error como esos

    A menos...

    Que alguien la hubiera traicionado en pleno combate...

    El youkai gruño quedamente, a él que mas le daba lo que le hubiese pasado, no le concernía algo así. Bajo la vista para apartar los restos de su veneno de la piel de la exterminadora, sonriendo complacido por su efecto, tal vez no le sanarían las heridas pero al menos ya no sangraban.

    Dirigió sus manos a las ataduras de su ropa, deshaciéndolas, dejando resbalar el gi blanco con franjas rojas y florecillas por sus brazos antes de colocarlo en los hombros de la exterminadora cubriéndola con él. Al menos así se protegerían un poco mas sus heridas, después de todo sus ropas habían quedado inservibles. Tiradas ahí junto a ella.

    Volvió a sujetarla entre sus brazos, levantándose junto a ella, ya era hora de regresar a su castillo. Comenzó a caminar despacio, teniendo cuidado de no lastimar con sus movimientos a la mujer. Sango abrió lentamente los ojos sonrojándose levemente al encontrarse con le suave perfil del youkai que miraba hacia el frente ajeno a lo que a ella le sucedía, volvo a cerrar los ojos una vez mas, se sentía sumamente cansada y no pudo mas que recostarse un poco mas cerca de la calidez de aquel cuerpo que fuertemente la sostenía.

    /7/7/7/7/7/7/7/7/
    Los largos cabellos azules se agitaron con fuerza cuando su dueña, se levanto corriendo para recibir al dueño de aquel castillo, una gentil sonrisa adorno sus rojizos labios, mas la misma se borro dejando una mueca de desagrado en su lugar y es que no esperaba encontrase con aquella curiosa escena.

    Sesshoumaru frente a ella, sosteniendo entre sus brazos con sumo cuidado el cuerpo inconsciente de aquella mujer que se había atrevido a desafiarla con la mirada.

    Las esmeraldas orbes de la mujer recorrieron furiosas la figura dormida de aquella joven, que acurrucada contra el cálido pecho del youkai descansaba tranquila y relajada, sujetando a Sesshoumaru de la yukata con sus dedos, como si no quisiera separarse de él.

    Mas su coraje aumento al darse cuenta de las prendas que ahora vestía la mujer, dándose cuenta que el haiori que portaba sobre su cuerpo, le pertenecía a Sesshoumaru.

    Eso era demasiado, mas cuando aquello era tan intimo y personal, algo que ni siquiera había hecho con ella.

    Una mirada triste inundo sus ojos mirando con pesadez al youkai, mas el leve movimiento de la mujer entre sus brazos, hizo que Mako la mirara una vez mas con odio, antes de girarse y tal como había llegado hasta Sesshoumaru se alejo, desapareciendo entre los oscuros pasillos del castillo.

    La youkai cerro la delgada puerta de papel con fuerza, aunque no demasiada como para romperla, estaba furiosa, cuantas había visto tratando de acercarse al youkai, cuantas fracasaron en su intento y cuantas mas ni siquiera pudieron llamarlo así, pero esa exterminadora ya se estaba pasando de la raya.

    De una forma u otra se las pagaría...

    Mientras tanto el youkai gruño disgustado al darse cuenta que esa desconsiderada youkai no volvería, que acaso no se daba cuenta que necesitaba su ayuda, poso sus dorados ojos en la joven que dormía entre sus brazos y maldijo quedamente, en que líos se metía.

    Camino algunos pasos mas, aun con aquella joven entre sus brazos. Paseo sus ojos por los rincones del recibidor del castillo.

    Donde diablos estaba toda su maldita servidumbre cuando la necesitaba?

    Bufo molesto, enfadándose aun mas. Dando algunas zancadas sin dirección alguna. Nadie aparte de esa desconsiderada youkai había salido a recibirle. Aunque también estaba claro que no tenia hora de llegada cuando salía en las noches a espantar demonios.

    Dio vuelta en una de las esquinas, adentrándose hacia las habitaciones de la servidumbre, mas se detuvo unos pasos antes de entrar hacia aquel corredor, al escuchar las suaves y conocidas pisadas de esa pequeña acercándose rápidamente hacia él.

    .-Sesshoumaru-sama ya volvió!.-mas la alegría en la voz de Lin se esfumo cuando su señor se dio vuelta dejándole ver a la herida Sango. Una mucha de preocupación en demasía lleno su rostro, e incluso los dorados ojos del youkai pudieron percibir que de un momento a otro la niña lloraría.

    Sesshoumaru no contesto ni dijo nada, solo se giro una vez mas para continuar con su camino, intentando llevarla a una de esas habitaciones, aunque en realidad no sabia ni cual a esa mujer le pertenecía. Detuvo su marcha de golpe cuando las manos de la niña le sujetaron por las ropas impidiéndole avanzar.

    .-A donde va Sesshoumaru-sama?.-el youkai no se dio la vuelta, pero giro sus ojos viendo de reojo a la chiquilla.

    .-A su habitación, donde mas.- Lin negó con la cabeza.

    .-No es ahí, Sango-chan se quedara conmigo.-Sesshoumaru se giro nuevamente mirando con severidad a la pequeña, antes de flexionar sus rodillas, quedando a la misma estatura de Lin.

    .-Lin sabes, que no debes de hacer esto, ella es tu sirviente y su lugar esta con los de su condición, no debes tratarla como a un igual.-Lin le miro con unas débiles lágrimas en sus ojos antes de lanzarse a sus brazos abrazándolo tanto a él como a la exterminadora.

    .-No puedo Sesshoumaru-sama, Sango-chan... es mi amiga y la quiero, tanto como a usted.- Sesshoumaru le miro en silencio, sus ojos le miraron con ternura y una dulce sonrisa adorno sus labios, mas nuevamente volvió a recluirse tras esa capa de frialdad cuando lentamente el rostro de Lin se levanto encarándolo una vez mas.

    Seguramente esperando algún otro regaño o desaprobación de su parte...

    Mas la pequeña lo único que vio fue como su amo se levantaba con cuidado, alejándola un poco de el para después, empezar a caminar hacia las habitaciones de la niña.

    .-Así será entonces, ve por tu querida abuela para que entre ambas curen sus heridas.- la pequeña le sonrió mirando como este se alejaba sin voltear a verla.

    Lin alejo con sus pequeñas manos algunas de sus cristalinas lagrimas antes de correr por los pasillos una vez mas en busca de la persona que ahora necesitaba. Sango no podía esperar para ser atendida.

    Sesshoumaru se detuvo cuando no escucho mas las suaves pisadas desesperadas de la niña, bajo su rostro encontrándose con el dormido rostro de la mujer entre sus brazos, que despacio y acompasado respiraba, dejando que su cálido aliento se colara por la suave tela que cubría su torso. Una sonrisa sincera se dibujo en sus labios e inconscientemente la acercaba un poco mas a él, hasta cubrir con su cuello el rostro de la exterminadora.

    La pequeña Lin había aprendido a su lado...

    Compasión, amor, preocupación, cariño y sobre todo humildad...

    Al parecer después de todo...

    Si, después de todo, estaba sabiendo como ser un padre para aquella chiquilla...

    /7/7/7/7/7/7/7/
    La recostó despacio sobre el futon, teniendo sumo cuidado al momento de depositar su espalda contra las ligeras y suaves sabanas que lo componían. Sabia de antemano que la herida de su hombro no era problema alguno, pero, la extensa cicatriz en su espalda era lo que le preocupaba.

    Había perdido una importante cantidad de sangre hasta que su veneno suturo de forma parcial la herida, aunque aun después de que se le aplicaran las hierbas necesarias y los vendajes adecuados, no estaba seguro de que cicatrizara por completo, era una herida vieja y después de tanto tiempo no había cicatrizado y de nueva cuenta se había abierto.

    La mujer seguía inconsciente y eso se debía a la sangre perdida.

    Sus dorados ojos la miraron con recelo, recorriendo con furia su delicado y estilizado cuerpo. Miro el leve temblor que la recorría, mismo que hizo que la sangre del youkai ardiera de rabia, totalmente colérico. Había cometido una estupidez esa mujer, arriesgando su vida, descuidando su seguridad inútilmente.

    Hacia tan poco que se había recuperado de aquellas heridas ganadas en combate después de que salvara a Lin, tan poco tiempo y ahora, nuevamente se encontraba lastimada.

    Era una exterminadora experimentada.

    Sí...

    Pero no por eso ya estaba exenta de salir herida...

    Y para colmo se había arriesgado solo para buscarle, en medio de una incesante jauría de youkais leopardos, que atacaban y destrozaban a cuanto ser se atravesará en su camino.

    Era evidente que era a él a quien buscaba, porque solo se dejo caer rindiéndose al dolor de sus heridas cuando, sus ojos castaños le miraron, complacida de encontrarle con vida. Una sonrisa altanera e irónica se formo en sus delgados labios, mirando desaprobadoramente a la chica.

    Acaso no creía que el solo podría defenderse?...

    Aunque debía aceptar que se sentía increíblemente bien.

    Saber que alguien mas aparte de Lin, desinteresadamente se preocupaba por su seguridad.

    .-Sess... Sesshoumaru.- murmuro entre sueños revolviéndose entre sus brazos la exterminadora, y fueran aquellas mismas palabras las que trajeron nuevamente de sus profundos pensamientos al youkai.

    Sesshoumaru abrió sus ojos desorbitadamente, dándose cuenta de lo que había hecho hasta esos momentos, estaba sentado junto al futon, sosteniendo entre sus brazos una vez mas el cálido cuerpo de la exterminadora, cerca, demasiado cerca de él, mientras sus dedos acariciaban con ternura las mejillas de la mujer, trazando con cuidado los finos y delicados rasgos de su agraciado rostro.

    Tocando los pómulos, la frente, alejando de su cara algunos de los mechones castaños que rebeldes, se negaban a alejarse de su frente. La suave piel era aun recorrida, después de darse cuenta en lo que hacia, sintiéndola, al mismo tiempo que alejaba de la tersa piel los rastros de lodo y polvo que aun tenia en ella.

    Negó lentamente con la cabeza, para depositarla una vez mas contra el futon, mientras pasaba una ligera manta sobre su cuerpo, pero que quedo arrugada contra su cintura, al ser dejada caer por los dedos del youkai, cuando aquellos castaños ojos se encontraron con los suyos.

    Una dulce mirada que...

    Viniendo de aquella exterminadora, no supo como interpretar.

    Sesshoumaru no dijo nada, simplemente aparto su mirada de la mujer, para después girarse y desplazarse con la característica velocidad que como youkai lo caracterizaba, hasta la puerta de madera, la cual cerro tras su espalda una vez que estuvo afuera de la habitación.

    Aun sentía la mirada de la mujer fija en su espalda, a pesar de estar bien cerrada la puerta, levanto su rostro mirando los fuertes y colosales cimientos que constituían el techo del castillo.

    Tenia que...

    Alejarse...

    Alejarse y pensar...

    Lin le miro en silencio, pegada lo mas que podía a la pared, después de todo desde ahí, no podía verla, tal vez si olerla, pero al parecer su amo tenia muchas otras cosas mas interesantes por su mente que, reparar en la presencia nada agresiva de la chiquilla.

    Además no quería incomodar a su amo, después de lo que sus infantiles ojos habían visto..

    Vio como su amo se alejaba despacio, perdiéndose entre las sombras, ahí donde sin lugar a dudas siempre había estado su habitación, a no mas de quince pasos de la suya. Escucho el fuerte cerron de las puertas de madera de sus habitaciones.

    Dejo de esconderse para posarse a la entrada de su habitación, donde Sango la esperaba, una sonrisa llena de esperanza se plasmo en sus labios, misma que estaba segura, llevaría aun después de haber entrado ahí.

    Y es que no podía dejar de revivir en su cabeza, aquel romántico suceso entre Sango y su amo. Esa que segundos antes de que llegara deleitándose con el dulce, cariñoso y protector abrazo entre ambos se terminara.

    Tenia un buen presentimiento de aquello, además para su gusto, Sango era la mujer perfecta para su amo y a Lin le agradaba mas la exterminadora que la youkai con la que Sesshoumaru convivía.

    /7/7/7/7/7/7/
    Sesshoumaru abrió despacio, las pequeñas y disimuladas puertas de su habitación, esas mismas que le daban el acceso directo a los jardines de su castillo, donde el mayor tiempo de su estancia pasaba.

    Camino despacio, descalzo, sintiendo el suave pasto acariciándole los pies, se dejo caer contra la tierra blanda, recostando su espalda en el rugoso tronco del árbol mas cercano al que había llegado. Levanto su rostro lentamente, alejando algunos de sus mechones celestes con sus dedos, permitiéndose pasear la mirada por el cielo, contemplando las brillantes estrellas y la luna llena sobre el firmamento.

    La luna le pareció mas etérea, suspendía sobre su cabeza, la dulce humedad a tierra mojada golpeo sus sentidos, tal vez anunciándole que un leve roció nocturno, transformado en una tranquila lluvia le mojaría, tal vez si se quedaba ahí, mas ese aroma no era tan devastador, como el perfume que ahora portaba en sus ropas, sobre su cuerpo.

    Ese perfume, que pertenecía a esa mujer...

    Ese mismo que en aquellos momentos se estaba grabando en los mas profundo de sus memorias para nunca olvidarlo y que seguiría presente hasta que alguien mas se deshiciera de él, seguirá sobre su ente, negándose a abandonarle, prendiendo su dulce néctar en cada poro de su piel.

    El puro y exquisito aroma de la exterminadora...

    Sin querer, el rostro de la mujer fue presentándose en su mente, trayéndole cada gesto, cada sonrisa, cada mueca de enfado, todas y cada una de aquellas que en su presencia fueron presentándose en el fino rostro de la mujer, además estaba los finos y gráciles movimientos de aquel frágil, pero letal cuerpo entallado en las apretadas telas negras que constituían su traje de combate y que decir del delicioso sonido de su voz. Tan modulado y agradable a su sensible oído.

    Sesshoumaru maldijo fuertemente al darse cuenta en las estupideces que pensaba.

    Porque era eso... una estupidez

    La sola idea de pensar en algo con aquella mujer lo era...

    Porque solamente podrían llegar a ser enemigos por naturaleza...

    Un demonio y su exterminadora...

    Además, si llegase a existir la mera posibilidad de que algo pudiese nacer entre ambos, para la mujer había un pequeño detalle que no la dejaría continuar. Los youkais, como espíritus superiores, solo podían dar su corazón una sola vez en todos los largos años de sus extensas vidas.

    Y el corazón de Sesshoumaru...

    Hacia demasiado tiempo que había sido entregado...

    Y destruido al mismo tiempo, que realmente ya no sabia como había logrado vivir tantos años mas..

    /7/7/7/7/7/
    Continuara...
    jeje bueno adios!!!!!
    atte:Itzumi-chan:rolleyes:
     
  14.  
    NetMermaid

    NetMermaid Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    18
    Re: Mirage

    Que buena la conti me gusto mucho Itzumi-chan
    Espero que le continues muy pronto

    Chaooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!
     
  15.  
    itzumi-chan

    itzumi-chan Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    5504
    Re: Mirage

    hola!!!!!!!
    aki esta la conti n.n:

    Capitulo 7. Un sentimiento: Envidia...
    Bienaventurados los que de ella beben

    Porque para siempre serán consolados

    Un delgado hilillo de luz se filtró por las pequeñas y frágiles puertas que cubrían la salida directa hacia los jardines, siendo ese mismo rayo el que dio contra sus ojos, logrando que los abriera y despertara de aquel profundo sueño en el que había caído.

    Sus castaños ojos se abrieron despacio, molestándose con el intenso brillo que caía sobre los mismos. Acostumbrándose lentamente, aquel abandono de la oscuridad, para permitirle observar con claridad, el blanco techo frente a sus ojos. Levanto una mano despacio, e iba a desistir de hacerlo cuando un violento escozor recorriéndole por toda la espalda le recorrió, mas continuo moviendo su mano, llevándola hasta su rostro, alejando del mismo algunos de los mechones de su flequillo y pasando descuidadamente sus dedos por la piel de sus mejillas y es que sudaba.

    Acaso tenia fiebre?. Bueno, mas bien, había tenido, notaba la humedad presente en su yukata y cabello, mismo que estaba dispersado con suavidad sobre las sabanas. Cuanto tiempo habría estado dormida? Podía haber estado así, solo una noche, pero lo dudaba. Mas aun cuando estaba conciente de la cantidad de sangre perdida, no solo por la batalla reciente, sino por la anterior. Cuando menos había estado inconsciente tres días.

    Era lo que generalmente tardaba para recuperarse de una profunda pero no mortal herida...

    Intento levantarse, pero un nuevo pinchazo le hizo pensárselo dos veces, antes de desechar aquella idea y quedarse aun recostada sobre las mantas. Podía escuchar el leve, pero constante ronroneo de Kirara, cerca de ella, seguramente dormida a un costado suyo, pero también, sentía el suave peso de alguien sobre ella. Giro los ojos encontrándose con la pequeña cabeza de mechones negros despeinados que recargada sobre su abdomen y sujetando una de sus manos mientras dormía.

    Una sonrisa llena de ternura se dibujo en sus labios, para después acariciar con ternura los suaves cabellos de la chiquilla, que sintiendo aquella tierna atención, no tardo demasiado tiempo en abrir sus oscuros ojos y fijarlos acompañándolos con una enorme sonrisa sobre ella.

    .-Sango-chan!.- los pequeños bracitos de Lin le sujetaron con cuidado, mientras sus ojos buscaban algún dolor en el rostro de la joven que pudiese ser causado con sus efusivos movimientos, pero no encontró ninguno.- Ya te sientes mejor?.-

    .-Claro Lin! No te preocupes tanto, soy una chica fuerte.-murmuro segura la exterminadora, logrando borrar la mueca de preocupación en el rostro de la pequeña. Tragándose el quejido de dolor, ya que después de todo, el abrazo apretado que la niña le regalaba si le había dañado. Mas la angustia se apodero de su mirada castaña cuando vio las gruesas lagrimas bajando por las mejillas de la pequeña.

    .-Tenia tanto miedo, no habías despertado en tres días seguidos y la fiebre no bajaba, pensé que morirías.-los ligeros sollozos fueron dejados atrás ahogándolos en sus labios, cuando las manos de la exterminadora acariciaron sus negros cabellos reconfortándola.

    .-Es verdad, incluso Sesshoumaru-sama quien estuvo hasta hace poco aquí. No creía que pudiese vivir un día mas.- la cansada voz de la anciana hizo que girara su rostro mirándola incrédula. Miro como la mujer entraba con lentitud a la habitación, llevando entre sus callosas manos una vasija con agua y algunos vendajes.

    .-Lin es hora de que lavemos sus heridas una vez mas, no querrás que vuelva a quedarse dormida por varios días.- La pequeña cabeza de la niña negó fervientemente mientras e limpiaba con sus manos las lagrimas que aun bajaban por sus mejillas.

    .-Sango-chan podrías?.- la niña no dijo mas, viendo como la mujer se giraba un poco dándoles la espalda, para después dejar resbalar la yukata que llevaba puesta, dejando expuestas las vendas que llevaba sobre su cuerpo.

    Las manos de la niña y de la anciana se deshicieron de aquellas vendas ensangrentadas, dejándolas a un lado del futon, descubriendo la profunda y mortal herida de la exterminadora. Un leve escozor recorrió el cuerpo de la mujer, cuando las curativas pero irritantes plantas que utilizaban para curarla, fueron depositadas en las laceraciones y la carne viva.

    Fijo su vista sobre las demás partes de su cuerpo, los moretones y demás contusiones, no eran nada comparadas con esa herida que desde que se la había hecho su propio hermano, jamás había sanado del todo. No era la primera vez que aquello le pasaba. Anteriormente ya antes había caído por la perdida de sangre en la misma cuando por la fuerza en los ataques se lesionaba.

    Lin miro como la exterminadora sujetaba las mantas del futon, arrugándolas entre sus dedos con fuerza. Seguramente las curaciones le dolían. Pero lo que no sabia aquella niña era que ni siquiera le prestaba atención a aquello, sino al doloroso recuerdo de Kohaku, si hermano, siendo manipulado una y otra vez bajo las ordenes de Naraku.

    Había cometido tantas crueldades...

    Y eran su culpa ya que nunca un exterminador debía dejarse influenciar o manipular por un demonio.

    Una mueca de ironía se dibujo en el rostro cabizbajo de la exterminadora.

    Seguramente, si su padre y la demás gente de la villa estuviesen vivos, repudiarían a su hermano. No por las acciones tan bajas que había realizado, sino por la estupidez de dejarse controlar por su presa.

    Tenia que encontrar pronto a Kohaku...

    Liberarlo de la influencia de Naraku y después...

    Cumplir con la única obligación que le restaba ahora como exterminadora...

    Matarlo...

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    Sesshoumaru abrió los ojos exaltado, dejando caer las sabanas que le cubrían, su pecho bajaba y subía con rapidez. Llevo una de sus manos a la frente tratando de alejar el sudor de la misma, una mueca de desagrado se dibujo en su rostro al sentir la común humedad entre sus piernas y sabia exactamente por que se debía.

    Giro la vista encontrándose arrodillada junto a el a Mako, que solo vestía una delgada yukata sobre su cuerpo. Al parecer ya no estaba tan molesta por el pequeño incidente de esa noche. De ser así, no lo hubiese despertado de aquella manera tan atrevida, solo como ella podía hacerlo. Quería preguntarle, pero era mejor no hacerlo, que ella sacara después el tema.

    Los radiantes rayos del sol dieron contra los azulados cabellos de la youkai haciéndolos brillar, al igual que resplandecía su mirada. Esa mirada que a él tanto le gustaba.

    .-Sessh-chan, lo siento, no quería despertarte.- aquella voz era tan dulce e inocente, que mentirosa, una sonrisa divertida se dibujo en los labios de Sesshoumaru mientras acariciaba con suavidad la mejilla de la chica.

    Mas Mako tomo aquello como una invitación, ya que termino sentándose sobre el regazo del youkai, sujetándolo del cuello pegando su cuerpo al suyo, las garras de Sesshoumaru se enroscaron en su cintura acercándola aun mas.

    .-Ha si, Pensé que era eso lo que querías, pero si quieres me vuelvo a dormir.-la youkai acerco sus labios a los de Sesshoumaru lamiéndolos levemente con su lengua.

    .-No, porque dormido, no me dirás lo que deseas.-

    .-Es verdad.- murmuro divertido el youkai, al mismo tiempo que sus dedos se deshacían de las suave yukata de la mujer. Sus labios viajaron por aquella blanca piel, arrancando algunos gemidos de aquella boca coloreada de roja.

    .-Sess...- el youkai no la dejo continuar ya que sus labios habían sellado los suyos, demandando un fuerte beso. La youkai se dejo caer hacia tras trayendo consigo al cuerpo del youkai, después de todo, había necesitado por tanto tiempo de él.

    Ahora que había vuelto una vez mas... debería aprovechar.

    Y es que ambos eran el consuelo del otro, uno tratando de olvidar el pasado y la otra tratando de soportar a un amor no correspondido. Mako sonrió divertida recordando que la mayoría de los habitantes del castillo la venían como la mejor amiga del youkai, y lo era, pero aparte de eso era algo así como su pareja. Pero tampoco lo eran.

    No, al menos como se debería...

    Pero olvidando aquello, se sentían bien al saber que por lo menos contaban el uno con el otro para soportar la soledad de sus vidas.

    Después de terminar exhaustos, las pupilas verdes de la youkai buscaron las doradas de Sesshoumaru, recargando su mejilla en el amplio pecho de este. Una de las manos del youkai le sujeto la cintura mientras que la otra se dedico a acariciar con cuidado su espalda.

    Todo a su alrededor estaba en silencio, no había necesidad de decir nada, ambos sabían exactamente lo que pasaba en la mente del otro, que importaba si seguían en silencio media, una o hasta tres horas mas. Pero por ahora para ambos ya era suficiente. El youkai comenzó a levantarse, dejando recostada a la mujer que le veía vestirse en silencio.

    .-Sesshoumaru volverás a partir cuando el verano comience? o te quedaras una temporada mas en el castillo?.-

    .-No lo se Mako, aunque como siempre serás la primera en saberlo.- siseo el youkai deslizando el blanco gi sobre sus hombros.

    .-Es que parece otro, el castillo cuando tu llegas... como me gustaría que nunca te tuvieses que ir-

    .-Sabes que no lo hago por gusto, solo que no puedo permanecer mucho aquí.-

    .-Me gustaría creer eso Sessh-chan pero... se que es por ella que te vas.- la voz de la youkai se escucho realmente afectada, Sesshoumaru se acerco una vez mas hacia ella sujetándola entre sus brazos consolándola al tiempo que le daba un sutil beso sobre sus cabellos.

    .- Mako... ya no es por ella... es solo por mi-

    Makoto dibujo una sonrisa triste en sus labios correspondiendo al abrazo del youkai, de sobra sabia que aquellas palabras eran mentira, Sesshoumaru se iba porque no quería tener presente el recuerdo de esa mujer, el mismo que le traía la primavera y las estancias en el castillo.

    Si tan solo ella pudiese hacer algo para borrar aquel amor inextinguible, liberar el corazón de las garras de esa youkai...

    Lena su hermana, la única dueña y querida en el corazón de Sesshoumaru. Había una posibilidad para el youkai, para que pudiese amar una vez mas. Pero estaba segura que Sesshoumaru preferiría vivir para siempre encadenado a ella que, permitir que alguien tocara uno solo de sus cabellos.

    Porque la única forma de liberar a su corazón, era con la muerte de la persona a quien el mismo se lo había entregado.

    Y si tan solo Sesshoumaru supiera que era él de quien amaba y no alguien mas...

    Y Mako maldecía a su hermana... por no haberlo amado como ella lo hacia...

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    .-No Makoto-sama no es la señora de Sesshoumaru-sama, hubo alguien que lo iba a ser, pero de eso ya no hay posibilidad.- Murmuro la voz cansada de la anciana, que continuaba sentada a su lado cerca del futon.

    Sango giro sus ojos dirigiéndolos a las afueras del jardín que podía apreciarse ahora que estaban abiertas gracias a la pequeña Lin, que jugaba afuera junto con Kirara. La exterminadora guardo silencio estudiando las palabras de la anciana. No sabia cuando había principiado todo aquello, pero esa pequeña investigación que había surgido solo con el pensamiento de Sesshoumaru en la habitación del al lado. Pero debía aceptar que gracias a la misma se estaba enterando de muchas cosas que seguramente Lin no le diría ya que como la misma mujer mayor le había dicho, había tantas cosas que esa pequeña por su tierna edad ignoraba.

    .-Y ella?.- sus castaños ojos volvieron a fijarse en los grises de la youkai, no le gustaba para nada pensar y que solo la antigua mujer le contestara, así que prefirió pensar y hablar al unísono.

    .-Tiene los privilegios de tratarnos y ser como la dueña del castillo, mas nunca he escuchado de Sesshoumaru-sama que sea así, la verdad para el simplemente es una cortesana mas.- el fuerte ruido de la puerta corriéndose hizo que ambas giraran los ojos hacia la persona que entraba.

    .- Así es una cortesana... pero no una mas, sino la única que habrá.- Siseo con orgullo la youkai de largos cabellos azulados y verdes ojos, curvando sus labios rojos en una sonrisa despectiva.

    .-Makoto-sama.- balbuceo la anciana, postrándose con sumisión ante los pies de esta, los verdes ojos de la youkai la miraron con fastidio y enfado. Detestaba también a esa mujer, aunque seguir en el castillo porque la pequeña protegida de Sesshoumaru así lo quería y porque, el youkai le había prohibido rotundamente echarla o en su caso.

    Matarla.

    .-Retírate, tengo que hablar con esta humana.- la mujer asintió y con una rapidez incapaz para alguien de su edad pero única para los series sobre naturales, les dejo solas, llevándose a la pequeña Lin junto con ella a las profundidades de los verdes jardines.

    .-Y te divertiste jugando a la heroína con Sesshoumaru?.- Sango no contesto, pero respondió la intensa mirada de odio que la youkai le regalaba. Mako rió despectiva, podría decirse que esta humana era la única que había soportado mas de una de sus miradas, recordó con placer como la hija pelirroja del terrateniente Shion le había rehuido de una guerra de miradas, cuando había venido buscando a Sesshoumaru demasiado tiempo atrás.

    Pero ahora, no era esa pelirroja quien amenazaba con interferir entre ella y Sesshoumaru. Sino ironicamente una maldita exterminadora.

    Se arrojo con demasiada fuerza contra ella, tomándola por sorpresa con su asombrosa agilidad, las garras de la youkai se posaron sobre la piel del cuello, donde la sostuvo contra la pared, lastimándole de la espalda. No había duda, aquella prenda que la exterminadora vestía era la misma que Sesshoumaru le había colocado el día que había llegado con ella casi muerta. Que atrevida era esa mujer. Las afiladas uñas hicieron el movimiento de enterrarse en la suave piel del cuello de la humana, pero nunca lo hicieron.

    Mucho menos ahora que sentía el frió filo de una filosa cuchilla en su propio cuello.

    .-Atrévete a hacerlo demonio y no vivirás para contarlo.- miro con furia aquellas cuentas castañas, viendo que realmente lo decía en serio y no dudaría en traspasarla con aquella cuchilla que camuflada en su antebrazo, amenazaba con rebanar su cuello.

    .-Interesante exterminadora, pero tu estas en las mismas.- siseo fríamente la youkai, alejándose de un solo movimiento de la mujer.- Ya terminaremos esto en otra ocasión, no quiero que piensen que me aproveche de tu mal estado.-

    ¤.¸¸.·´¨"¤.¸¸.·´¨"¤.¸¸.·´¨"¤.¸¸.·´¨"¤.¸¸.·´¨"¤.¸¸.·´¨"¤.¸¸.·´¨"¤.¸¸.
    Sango camino despacio, sintiendo la tibieza y humedad del pasto entre los dedos descalzaos de sus pies, no quería estar todo el día postrada en aquel futon, además no le dolía tanto el moverse. Sus heridas estaba prácticamente sanadas, o al menos eso le parecía, después de todo había estado bajo los cuidados de Lin y de la mujer mayor por mas de tres semanas.

    Se adentro un poco mas en el amplio jardín, perdiéndose entre los árboles y la extensa vegetación crecida cuidadosamente gracias a la primavera que para ese entonces ya estaba a pocos dias de finalizar. Miro curiosa a su alrededor viendo que ahí, ningún árbol de cerezos crecía. Y era extraño, ya que eran un símbolo infaltable en los castillos o recintos, por la costumbre y leyenda de que aquellos árboles traían fortuna y prosperidad.

    Dejo de pensar en aquello, al menos tenia unos segundos para ella en soledad ahora que Lin y la anciana la habían dejado sola ya que se encargarían ellas mismas de preparara la comida de aquel día. Al parecer Sesshoumaru les dejaba hacer aquello algunas veces y hoy era aquel esperado día. Incluso le habían pedido a Kirara para que les ayudara trayéndoles los ingredientes y demás.

    Pero a ella no le pidieron mas que descansar en la habitación. Y eso era lo que menos quería, por eso había salido, necesitaba despejarse un poco. Siguió caminando con lentitud. Acercándose a un pequeño claro, donde una infinidad de flores crecían. Pero no solo aquello encontró en ese lugar, sino a la persona que durante todos aquellos días no había visto y ahora le miraba con tranquilidad esperando alguno de sus movimientos.

    Sango termino sentándose a un lado suyo, bajo la sombra de aquel árbol que protector enaltecía sus ramas cubriéndoles del brillante pero intenso sol. Los largos cabellos celestes del youkai se agitaron al igual que los suyos con la fresca brisa, misma que llevo hasta sus rostros el sutil aroma de aquellas flores. Quería hablar, decirle algo, pero no sabia exactamente de que. Tal vez preguntándole sobre su apática conducta hacia ella, o el porque la había salvado cuando no tenia obligación alguna, e incluso aquel fugaz beso que le había robado hacia demasiado tiempo atrás.

    Pero de sus labios las palabras no nacían...

    Aunque no importaban mucho, se sentía tranquila y extrañamente feliz estando a su lado, sin palabras de por medio. Miro una vez mas las flores, antes de girar sus ojos hacia Sesshoumaru, quien contesto la mirada cuando se sintió observado. Un leve sonrojo acudió a las mejillas de la exterminadora, antes de señalar con sus dedos el pequeño paraje floreado.

    .-Quiero llevarle unas cuantas a Lin-chan, pero, no se cuales le gustarían.- Sesshoumaru la miro sin comprender lo que decía, giro sus ojos viendo las flores, pero no dijo nada, solo se levanto sin mirara a la mujer que aun permanecía sentada a su lado.

    Sango miro como caminaba alejándose de ella, había dicho una estupidez, porque era lógico que Sesshoumaru no le ayudaría a escoger unas tontas flores, bajo la vista al suelo apenada, pero la levanto incrédula cuando le escuchó llamándole para que se acercara a él, encontrándolo en cuquillas sobre las flores.

    .-Mujer que esperas?.- Sango se levanto también, arrodillándose a su lado, paseando la vista sobre todas las flores de las que podría escoger, de distintos colores, tamaños y fragancias. Mas fijo sus ojos en unas en especial que eran acariciadas de los largos pétalos blancos por las afiladas garras de Sesshoumaru que las veía como estudiándolas.

    Los dedos de Sesshoumaru se movían cortando una a una de aquellas flores, dejándoles un considerable tamaño del tallo para que pudiesen ser tomadas por sus manos. Una docena o mas, no supo en realidad cuantas había colectado, solo dejo de verlas, para pasárselas a la exterminadora, dejándolas entre sus delgados brazos.

    .-Creo que esas son perfectas, pero para ti.- Sango se sonrojo un poco mas pero aun así acepto aquellas flores, acercándolas a su rostro percibiendo el delicado aroma de las mismas. Iba a agradecerle a Sesshoumaru, pero una sombra callo sobre ellos, mas bien sobre Sesshoumaru, empujándolo sobre las demás flores, dejándolo tendido sobre las mismas.

    .-Con que aquí estabas:-

    .-Makoto.-murmuro quedamente el youkai antes de ser besado por la youkai, impidiéndole levantarse de donde estaba. Sango giro los ojos, no podría evitarlo, pero sin querer terminaría viéndolos en contra de sus deseos.

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    La herida en su espalada aun le dolía, pero solo hasta esos momentos lo notaba, había estado demasiado tiempo descansando recostada en el futon de Lin, pero ahora le quedaba mas que claro, que aun no se recuperaba del todo. Las largas y rápidas zancadas que daba para alejarse del jardín y volver hasta su habitación se lo decían.

    Se detuvo de golpe, cerrando los ojos con fuerza, después de haber levantado una de sus piernas, subiéndose con rapidez por la rugosa tarima de madera que constituía al piso que dividía las habitaciones de mármol de los bastos jardines de suave tierra. Ahogo el leve gemido en sus labios, apretándolos con fuerza, enterrando al mismo tiempo sus dedos sobre el fresco ramo de flores que aun llevaba entre sus manos.

    Dejo de prestarle atención a su dolor, para pasar con lentitud sus dedos por los suaves y blancos pétalos que aquellas silvestres flores, deleitándose una vez mas con el sutil perfume que estas le dejaban sobre sus dedos. Una sonrisa dulce se formo en sus labios, eran hermosas, frágiles y delicadas. Dejo escapar un suspiro, aquellas flores tan blancas como la nieve, habían sido seleccionadas especial mente para ella, puestas entre sus brazos por los largos y pálidos dedos de Sesshoumaru.

    Y seguramente aun estaría a su lado recolectando mas de aquellas flores, tratando de encontrar las perfectas para la pequeña Lin, pero no podía ser así, mas que nada por esa, por esa maldita youkai. Si tan solo no los hubiese interrumpido. Siguió caminando con paso firme por el corredor de madera, acercándose con cada paso hacia la entrada de la amplia y acogedora habitación de la niña.

    Tenia que aceptarlo, aunque aun no lo entendiera con claridad, odiaba a aquella mujer, mas aun cuando estaba cerca de ella. No, mas bien, no soportaba la manera de actuar de esta cuando Sesshoumaru estaba cerca. Era mas huraña y desvergonzada, pero sumamente solícita y cariñosa con Sesshoumaru. La exterminadora dejo escapar un gruñido recordando una vez mas aquella escena por la cual se había ido con rapidez de su lado.

    El suave beso, las sutiles pero atrevidas caricias que le regalaba y que lentamente frente a sus ojos eran correspondidas por el youkai. Esas largas garras que despacio recorrían la fina cintura y que subían por la estilada espalda y esos labios que... ha para que seguir recordandolo.

    Sango siguió caminando, pero esta vez sus pasos fueron mucho mas rápidos, que casi podía decirse que corría, con un leve color rojo en sus mejillas. Que era todo aquello que estaba sintiendo? Acaso estaba celosa, negó fuertemente con la cabeza, no podía ser, bueno, no era como los celos que había sentido cuando miraba a Miroku con otra, pero parecía serlo, un sentimiento demasiado contradictorio, porque no sentía odio ni el rencor de sentirse dolida, sino algo mas, intenso, una terrible necesidad de arrojarse a golpes contra esa youkai, alejarla de Sesshoumaru hasta desparecerla y al mismo tiempo, de ser ella quien lo besara y lo acariciara como Makoto lo hacia.

    .-¿A dónde va con tanta prisa, mujer?

    La exterminadora se detuvo repentinamente, al escuchar aquellas palabras, algunos pasos atrás se encontraba Jakken. Una mueca de disgusto se dibujo en sus labios. La cual no paso desapercibida para aquellos ojos amarillentos que no perdían detalle de cada una de sus reacciones.

    .-Oh! Pero si parece que esta molesta!.-

    Una sonrisa burlona apareció en el rostro del sapo siendo mirado con desconfianza por la exterminadora. Y es que en un principio ese youkai había sido amable con ella, pero habiendo llegando al castillo, se comportaba altanero y déspota, seguramente por ordenes de Makoto.

    Esa youkai, altercando con ella, importunándola a cuanta oportunidad tenia.

    .-¿Qué le sucede?... Acaso será que Sesshoumaru-sama esta entretenido en algo mas interesante que estar junto a una humana?-. Jakken menciono aquella ultima palabra con desprecio, logrando que Sango frunciera sus cejas, mirándolo con rabia que apenas y podía contener.

    Una intensa... Furia...

    Pero no hacia el sapo, sino a esa maldita youkai, que se burlaba en su mente, al mismo tiempo que seguía con sus juegos, enredando a Sesshoumaru, entre sus delgados brazos mientras lo besaba.

    .-Cuida Tu lengua Jakken… - mascullo con control, pero en un tono de advertencia, mientras continuaba con sus pasos, para entrar a la habitación. Pero ni siquiera había dado dos pasos cuando la voz del sapo se volvió a escuchar.

    .-Lamento decirle esto exterminadora… pero contra Makoto-sama, usted siempre pasará mas allá del segundo plano…

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    Sango cerro con fuerza la delgada puerta de papel, alejando así la presencia del atrevido youkai sapo, se dirigió hasta el futon de Lin, dejándose caer sentada sobre el mismo, soltando las flores en su regazo para llevar sus manos a la cara y después pasar sus dedos, descuidadamente por sus cabellos.

    Como se atrevía a decirle aquello?... Quien se creía que era para hablarle así?...

    Maldijo molesta a Jakken, dejándose caer un poco hacia atrás, sosteniéndose con sus brazos para no caer completamente, pero volvió a maldecir cuando el violento dolor en su espalda se presento. Volvió a levantarse quedando sentada una vez mas, pero demasiado encogida en si misma.

    Sango abrió lentamente sus ojos, encontrándose con las flores sobre sus piernas, bellamente tendidas, regalándole el sutil aroma que poseían. Murmuro quedamente el nombre de quien se las había regalado por así decirlo y fue entonces que lo comprendió.

    Ella no sentía celos por Makoto...

    Si no mas bien...

    Un profunda y desgarradora...

    Envidia...

    /7/7/7/7/
    Continuara...
    bueno adios!!!!!!
    atte:Itzumi-chan:rolleyes:
     
  16.  
    NetMermaid

    NetMermaid Guest

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    Re: Mirage

    Que buena la conti y esa Makoto dejenme 5 minutos con ella a solas y no sale viva {Aunque ella es un monstruo y yo una humana} Bueno entonces no se que hacer pero a Jaken a ese si lo puedo golpear, degollar, matar, tirar, aplastar, ahorcar, lanzar, destripar etc.........etc.....etc..... pero bueno espero que le continues esta buenisimo

    Chaoooooooooooooooooooo!!!!
     
  17.  
    DiKa

    DiKa Usuario común

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    Re: Mirage

    me encanta! el fic!
    me encanta ♥fluffy♥!
    n_nu ejem digo ♥sesshomaru♥!
    me encantava el clon y adorava esa cancion!
    bueno me sigue encantando!
    pon la conty pronto siiiiii
    por favor! "^-^"

    yo tamien ♥.♥ amo a ♥sesshomaru♥!
    ahaaaaaa *♥sesshomaru♥*
     
  18.  
    itzumi-chan

    itzumi-chan Guest

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    Re: Mirage

    hola!!!!!!
    io pense lo mismo con Makoto ¬¬
    bueno aki esta la conti:

    Capitulo 8. La villa destruida de los exterminadores...
    Camino despacio, contando todos pasos que daba por el pequeño y suave piso de madera, enumerando los que dividían las habitaciones de la otras, deteniéndose en la entrada de lo que en aquel castillo, parecía ser una especie de domo. Quería entrar, pero, al mismo tiempo se negaba a querer intentarlo. Ya que por un lado, estaba esa necesidad de hablar con el youkai, volver a pasar algunas horas a su lado y por la otra el temor a que Makoto estuviera adentro con el y haciendo algo que seria desagradable que ella viera con sus ojos.

    Era mejor irse, apoyo uno de sus brazos en el suelo, levantándose de donde estaba sentada para pedir entrada, pero la fuerte y varonil voz dentro de la habitación, logro congelar sus movimientos.

    .-Que esperas? pasa de una vez.- Sango abrió lentamente la delgada puerta de madera, entrando con cuidado, para después cerrarla tras de si, quedando una vez mas sentada con sumisión frente al youkai, que no la veía.

    Sango levanto levemente su rostro, mirándolo con cuidado, notando las ligeras gotas cristalinas que bajaban por su frente, recorriendo su rostro para terminar cayendo absorbidas por la rugosa tela del Gi que llevaba puesto. Pudo notar que a su lado, estaban desenfundadas sus espadas y por la posición en la que estaba sentado, pudo saber que se encontraba agotado.

    Acaso había estado entrenando?

    .-Me retiro entonces Sesshoumaru-sama.- Sango giro sus ojos encontrándose con la rojiza mirada de un joven, no mas mayor que ella, que enterrando una de las rodillas en el suelo, se despedía con respeto del youkai, llevando entre sus manos algunas armas.

    Sesshoumaru no contesto, simplemente afirmo con la cabeza, liberando por aquel día, la obligación de aquel silencioso sirviente. Los castaños ojos de la joven le miraron en silencio también, recorriendo la esbelta y delgada figura, incluso llego a parecerle que de un momento a otro se rompería como un trozo de cristal, la blanca dentadura del joven se mostró, otorgándole una limpia sonrisa, despidiéndose de la joven. Para levantarse despacio, agitando su larga y rojiza cabellera. Sango le miro hasta que desapareció tras la puerta, sin hacer sonido alguno. Debía aceptarlo, aquel joven era sumamente atractivo y grácil, pero no tanto como...

    .-Ha... eras tu.- la exterminadora giro el rostro, encontrándose con la mirada de escudriño del youkai, la joven se acerco un poco mas, pero quedando aun a considerable distancia.

    .-Pensé que era alguien mas.- susurro quedamente Sesshoumaru, cerrando los ojos, para después levantar un poco su cabeza y dejarla recargada contra el muro en el que estaba descansando.

    Una imperceptible sonrisa se dibujo en sus labios, acentuando sus finas facciones, la suave brisa de una de las puertas abiertas entro despacio, moviendo sus cabellos celestes, acomodándolos con delicadeza sobre sus hombros y agitando el corto flequillo sobre su frente, mismo que se pegaba con la humedad de su sudor. La blanca piel brillaba, dándole al youkai, aun y con esa falta de fuerzas y animo, un toque fascinante y seductivo.

    .-¿Y ahora que sucede?.-pregunto el youkai aun con los ojos cerrados, esperando la expuesta de la mujer. Sango tardo unos minutos en captar aquella pregunta y es que se había quedado ofuscada, ante aquella imagen de Sesshoumaru, logro balbucear algunas silabas, pero se quedo callada cuando aquellos ojos se abrieron, permitiéndole deleitar con mayor intensidad la visión que tenia frente a ella.

    .-Yo... quería... pedir algo.-murmuro entre dientes, pero no fue lo suficientemente bajo como para que los poderosos oidos del youkai no le escucharan. Ahora fue el turno de Sesshoumaru, se levanto lentamente de donde estaba, para dejarse caer frente a la mujer, cruzado de piernas, permitiéndole estar mas cómodo. Aquellas palabras le tenían intrigado, desde que la exterminadora estaba a su lado, jamás le había pedido algo y ahora que lo hacia, tenia que ser algo importante.

    .-Escucho.- Sesshoumaru pudo notar como la joven contenía la respiración, al tenerle tan cerca, llevo sus dedos a su flequillo, alejándolo de su frente, odiaba que el cabello mojado se le pegara así. Pudo notar como los castaños ojos de la mujer aun le veían fijamente, como si hubiese olvidado a lo que había venido y solo buscara contemplarle en silencio. Le incomodaba que alguien no dejara de mirarle, pero aquellos ojos que le recorrían, también le estremecían.

    Sango no prestaba atención a la extraña mirada que el youkai le brindaba, estaba hipnotizada en recorrer la pálida piel blanca de sus mejillas, la fina textura del cuello que era adornada por cristalinas gotas, como su frente, y el leve rosado de aquellos labios que se encontraba entre abiertos, humedecidos tenuemente, por su saliva. Esos mimos que en una ocasión tocaron los suyos fugazmente, pero que recibían con facilidad los de la youkai.

    Makoto era la única que podía besar con libertad aquellos labios... una libertad que ella no podía tomar.

    Makoto, Makoto, la maldita youkai.

    Las delgadas cejas de Sango se fruncieron deliciosamente, mirando con reclamo y ansiedad en sus orbes castañas, las doradas del youkai, que la observaba en silencio también. No era justo, envidiaba a la youkai, ya que ella no podía tener un acercamiento como aquel con Sesshoumaru, aunque no sabia exactamente el porque deseaba tenerlo. Un leve sonrojo acudió a sus mejillas, tiñéndolas ligeramente de rosa. Aunque no era su estilo ser tan desvergonzada como Mako.

    Sesshoumaru, miro extrañado las reacciones de la joven que ahora, rehuía de su mirada bajando el rostro y negándose a murmurar palabra alguna. Era mas que obvio que la joven no le diría nada si no actuaba, levanto su mano, dirigiéndola a la barbilla de la chica, sujetándola con cuidado levantándola. La castaña mirada le observo acercarse a ella, inclinándose con suavidad hasta su rostro. El tibio aliento de Sesshoumaru golpeo la blanca piel de sus mejillas haciendo que estas se enrojecieran aun mas, al mismo tiempo que entrecerraba sus ojos. El youkai pudo notar la tierna mirada en los ojos de la exterminadora, las finas pestañas y las líneas de expresión que se relajaban a cada segundo.

    Aquella mirada le atraía, era la misma que había visto en ella, aquella vez que la había besado, la que tenia cuando fue a ayudarle con los demonios leopardos e incluso era idéntica a la que días antes en los jardines le había regalado al dejar aquellas flores sobre sus brazos. No había duda, la exterminadora le atraía de sobre manera. Su nariz se inundo con el fragante aroma que la mujer desprendía. Un poco mas y podría volver a sentir la tersa piel de sus labios y tal vez el cálido y húmedo interior de su boca y la mujer no se opondría, ya que ella misma los entreabría invitándole a hacerlo. Adoraba esa timidez tan atrevida.

    .-Estas herido!.- dijo Sango rompiendo el encanto de aquel momento, cuando sus ojos se encontraron con aquella recta línea roja, que cruzaba por las marcas en el rostro del youkai. Las rojizas gotas de sangre se escurrían dejando un camino irregular por la piel de Sesshoumaru.

    Sango se regaño mentalmente, por no haberse dado cuenta desde un principio y llevo una de sus manos entre sus ropas, buscando uno de sus pañuelos, pero sus dedos ya se encontraban recorriendo la herida, alejando con sus yemas algo de aquella sangre. Alejo rápidamente sus dedos cuando el escozor de su piel se hizo presente.

    .- Mi sangre es igual de venenosa y corrosiva que mi veneno.- siseo fríamente Sesshoumaru, tomando la mano de la mujer y arrebatándole el pañuelo que tenia en la otra, le limpio los dedos.- Ten mas cuidado y no vuelvas a tocarme cuando este sangrando.- Sango no dijo nada solo se quedo viendo como las manos de Sesshoumaru ahora a ella la curaban.

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    Los dorados ojos de Sesshoumaru la siguieron en silencio, hasta que quedo sentada a un lado suyo y dejaba caer su peso en uno de sus hombros. Con una de sus manos sujeto la de Sesshoumaru, arrebatándole un pañuelo blanco que segundo después fue seguido por la mirada dorada del youkai, hasta que quedo suspendido en el suelo.

    .-¿Que hacía esa mujer aquí?.- susurro quedamente la youkai mirando con repudio el pañuelo tirado en el suelo. Sesshoumaru dejo escapar un bufido molesto y echo su cabeza hacia atrás, realmente ahora no tenia la mínima intención de soportar una mas de las rabietas infantiles de Makoto.

    .-Vino a pedirme que, la dejase partir a su villa por unos días.- la youkai suspiro aliviada, finalmente la mujer esa se largaría.

    .- Y no te opusiste verdad, déjala que se vaya no la necesitamos aquí.- Sesshoumaru no contesto, simplemente se alejo de ella, tomando entre sus manos el blanco pañuelo del suelo, para después levantarse y dirigirse hasta la puerta y salir de ahí. Giro levemente su rostro, contemplando a la youkai un segundo antes de volver a mirar al frente y abrir la liviana puerta.

    .-Le dije que lo pensaría.-

    Makoto intento dar un paso para detenerle, pero la puerta detrás del dueño del castillo se había cerrado. Que diablos pasaba ahí? Sesshoumaru le había dicho que esa mujer no era indispensable para nadie, ni siquiera para Lin, pero ahora que la mujer quería irse, Sesshoumaru no lo permitía. Abrió los ojos desmesuradamente, entonces aquello significaba que Sesshoumaru...

    Se levanto finalmente apresurándose a llegar a la puerta, abriéndola de golpe y de paso asustando a una de las sirvientas del castillo, que en esos momento se disponía a pedir entrada a la habitación. Las verdes orbes de la mujer recorrieron severa a la sirviente que con miedo solo atino a echarse sobre el piso temerosa.

    .-Makoto-sama, Sesshoumaru-sama le manda decir que se presente en el comedor.-

    .-Con que era eso, retírate, en seguida voy.- murmuro altanera Makoto, cerrando una vez mas la puerta dejando afuera a la muchachita. Gruño sonoramente adentro de la habitación, el youkai siempre la evadía cuando no quería escucharla.

    Y esa humana día a día que pasaba junto a ellos, se volvía mas insoportable para ella.

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    Sango miro con ternura la pequeña figura de Lin, dormida ya en el futon, abrazada de Kirara, sus castaños ojos se desviaron, mirando la débil llama del pequeño candil que alumbraba con fuerza toda la habitación, pero de forma tenue. La dorada flama bailo frenéticamente, acompañando a la brisa que se había levantado cuando la delgada puerta se abrió.

    La imponente figura de Sesshoumaru entro silenciosa a la habitación, dirigiéndose hasta la pequeña niña. Sus largos dedos acariciaron los negros cabellos de su flequillo, alejándolos de su frente, el leve susurro de su nombre siendo pronunciado entre sueños por la chiquilla le hizo dibujar una sonrisa en su rostro. El suave ronroneo que la gata emitía entre los brazos de Lin, se escuchaba con fuerza en esa habitación que silenciosa albergaba a los ahora cuatro integrantes de la misma.

    Los castaños ojos de la exterminadora recorrieron el lento movimiento de aquellas manos sobre naturales, que con cuidado de no despertar a la pequeña, la cubría con las tibias frazadas, algo que ella se disponía a hacer antes que Sesshoumaru entrara, ya que se encontraba desvistiendo y colocando sobre su cuerpo la fresca yukata con la que dormiría.

    Bajo los ojos enrojeciéndose con fuerza la darse cuenta que aun no abrochaba las bandas que la sujetaban y que seguramente desde donde estaba Sesshoumaru, le podían revelar parte de su cuerpo desnudo. Sujeto con rapidez las telas cubriéndose lo mas que podía, levantando la vista para encontrarse con la dorada mirada del youkai chocando contra la suya. Detuvo su respiración cuando aquellas manos se dirigieron a su cuerpo, mas la leve tensión que había sentido desapareció, cuando se percato que solo le ayudaba a terminar de acomodar sus ropas. Levanto la vista despacio encontrándose con aquellas iris doradas, mismas que le hicieron comprender que en ningún momento había visto su cuerpo. Solo su cara.

    Vio como los labios de Sesshoumaru se movían y los sonidos suaves y medidos de su voz inundaban la habitación, mas su cabeza no prestaba mucha atención a sus palabras, su mente se encontraba detenida en el recuerdo de aquellos dedos, mas no había querido que le cerrara la ropa, sino algo muy al contrario.

    Sango negó con la cabeza, para después ver como el youkai se daba la vuelta, acercándose hasta la puerta. La exterminadora dio un paso adelante, levantando un de sus manos, antes de que su mente pudiera darse cuenta de lo que decía, noto como le youkai se giraba confundido.

    .-Eres extraña mujer, hace unas horas dijiste que lo que querías era ir a tu aldea, ahora que te he permitido hacerlo, te rehúsas.- Sango bajo la vista y es que su subconsciente la traicionaba, no había escuchado que Sesshoumaru la dejaba partir y justo cuando estaba por salir ella solo había querido decirle que no se fuera. Pero el youkai se había confundido, con las simples palabras que abandonaron la boca de la joven: no quiero.

    .-Pero ya lo decido así y así se hará, mañana partes a tu aldea, para que repares tus armas y reconfecciones tu traje.- Sesshoumaru dio por terminada la discusión, girándose una vez mas.

    Sango abrió la boca, pero extrañamente ningún sonido pudo escapar de la misma. La delgada puerta de papel, quedo cerrada completamente y la sombra de aquel cuerpo alejándose segundo a segundo se desvanecía. Dejo escapar el resto del aire que había contenido durante todo ese tiempo, pero aun después de repasar una y otra vez las ultimas palabras de Sesshoumaru, no podía creerlo.

    Porque el youkai le había dicho que se marcharía a su villa...

    Pero... No sola...

    Sesshoumaru la acompañaría...

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    Kirara estaba afuera, tras su espalda bien sujeto colgaba el hiraikotsu semi destruido, un leve gruñido gustoso abandono su garganta ya que las atenciones que aquella niña le daba en la misma le gustaban. Sango miro con ternura como Lin se despedía provisionalmente de la gata, antes de correr hasta ella y arrojarse a sus brazos, sujetándola con fuerza.

    .-Sango-chan verdad que volverás! Me lo prometiste y una promesa jamás se rompe.- Sango la abrazo también, correspondiendo al efusivo gesto de la chiquilla.

    .-Claro que si Lin-chan, si Sesshoumaru-sama me lo permite volveré contigo.- los negros ojos de la niña le vieron confundida, mas aun así no borro su expresión alegre.

    .-Nunca le habías dicho así.- Un ligero sonrojo acudió a las mejillas de la exterminadora, soltando a la pequeña, para sujetarla de una de sus manos y caminar ambas hacia Kirara.

    .-Bueno Lin-chan, creo que debo de llamarlo así, ya que solo de esa forma me dejara estar a tu lado.- Lin iba a negar aquello, pero el sonido seco de las puertas del castillo abriéndose llamaron su atención. Sesshoumaru apareció tras la sombra del pesado pórtico, la rígida armadura brillo, al igual que las estilizadas espadas sujetas a la cintura de su dueño.

    .-SESSHOUMARU-SAMA.- el fuerte ruido de su sirviente mas fiel le hizo detenerse, dirigió su vista fría hasta este, viendo como se echaba frente a él, respirando con dificultad las gruesas lagrimas bajaban de aquellos amarillentos ojos.

    .-Sesshoumaru-sama no sea así, lleve como siempre a su fiel Jaken.- Sesshoumaru lo ignoro por completo, continuando con su camino, acercándose hasta la pequeña Lin. Levanto una de sus manos y la coloco sobre la cabeza de esta despeinando sus lacios cabellos. Una risilla abandono los labios de la chiquilla antes de que se arrojara a los brazos de este despidiéndose también.

    .-Jaken deberías de poner el ejemplo, que va a pensar Lin de ti.- el youkai giro sus ojos posándolos en su sirviente, viendo como a este le brillaban sus ojos con alegría.

    .-Si Sesshoumaru-sama, Jaken pondrá el ejemplo y lo esperara en el castillo.-

    Sesshoumaru asintió levemente, dándole una señal a la pequeña para que se reuniera con Jaken, sus dorados ojos miraron como sus demás súbditos, salían del castillo, acomodándose donde pudiera ver a cada uno, hicieron una muda reverencia despidiéndose también de su señor.

    Sango los miro y correspondió el gesto, para luego observar el semblante melancólico de Sesshoumaru, mas los ojos del youkai no estaban dirigidos a esas personas, sino que estaban fijos, en los largos ventanales del castillo, dirigió su vista hacia allá, logro distinguir una sombra, pero la misma desapareció rápidamente. Le pareció distinguir quien era, pero antes de que pudiese decir algo, la fría y autoritaria voz la cautivo.

    .-Vamos.- ordeno con calma el youkai, comenzando a avanzar alejándose del castillo. Sango le siguió segundos después, caminado a su lado seguidos por Kirara. La exterminadora agito su mano despidiéndose de la pequeña y del youkai sapo que les llamaban por sus nombres.

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    Apenas y llevaban medio día de camino, pero sentía como si ya llevaran mas de varios días, de algo estaba segura, Sesshoumaru quería estar cuanto antes de vuelta en su castillo, ya llevaba mas de dos ocasiones preguntándole cuanto tiempo se tardaría para arreglar todos sus asuntos y aun así por mas que le afirmaba que solo tardaría una semana, el youkai al parecer no se lo creía.

    Volaba sobre Kirara quien los guiaba hacia su hogar, a su lado también volaba Sesshoumaru, molesto, por no saber a donde iba. Sango bufo frustrada, si iba a estar así, tan irritado y molesto, no entendía para que había querido venir con ella. Aunque no negaría que lo había querido así desde el momento en que lo supo. Quería estar con Sesshoumaru, sin que nadie les molestara. Sango desvió la mirada, viendo hacia sus pies ahí abajo, donde los árboles como si fueran pasto se erguía.

    Quería estar con él, pero su actitud en nada le ayudaba...

    La exterminadora abrió sus ojos desmesuradamente, reconociendo los árboles, las montañas y la región por la que volaban. Kirara comenzó a descender siendo seguida por Sesshoumaru. Y es que ya se encontraban en la aldea, aun no daba crédito a aquello, pero era cierto esa era su aldea. No quería ni pensar a que velocidad vendrían.

    Sesshoumaru camino despacio, enterrando sus pies en la suave tierra, alargo una de sus manos tocando con cuidado uno de los pilares destruidos y quemados que alguna vez, formo la inquebrantable e imponente barricada que protegía la villa de los exterminadores. Arrugo su nariz, cuando esta percibió con intensidad el hediondo olor a muerte vieja que aun se percibía en aquel lugar, un olor que era demasiado sutil para ser percibido por un humano, pero fácil de sentir para su agudo olfato.

    Recorrió con sus dorados ojos, el destruido lugar, corroborando las palabras que alguna vez llegaron hasta sus oídos, ya que la justicia había llegado para los demonios, sus principales enemigos los exterminadores, estaban extinguidos. Negó lentamente con la cabeza alejando aquellos pensamientos de la misma, ya que recordarlo para él no valía la pena. Miro como la exterminadora caminaba despacio, alejándose de él, intentándose en lo que quedaba de la villa, siendo seguida con lentitud por la gata de dos colas.

    .-Entonces en verdad esta es...- el youkai detuvo sus palabras, cuando vio como la mujer se giraba, rápidamente encarándolo. Olfateando el olor salado que desprendían aquellas lagrimas que bajaban rabiosas por sus ojos. Sango no podía evitar aquello, pero cada vez que volvía, el dolor y los recuerdos la carcomían, hasta hacerla terminar en lagrimas.

    .-La villa destruida de los exterminadores.- completo la mujer, acariciando la peluda cara de la gata que había llegado hasta ella, recargándose en el frágil cuerpo de la mujer. Seguía llorando si y realmente ya no le importaba si un youkai la observaba en tan vulnerable estado.

    7/7/7/7/7/7/7/7/7/7/7/7/
    Continuara...
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  19.  
    Chic

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    Re: Mirage

    ToT!! Yo quiero ser Sango!!! Ahh que envidia, ya quisiera yo estar en el castillo a disposición de Sesshomaru.

    Qué tal crush! o_o la verdad Sesshomaru es tan misterioso, que Sango nunca sabe cómo va a actuar y eso es lo más emocionante! Aparte que los dos se sienten atraídos, este fic me encanta.

    Desde que lo leí por primera vez le vi un gran futuro, y es que tan solo con la escritura se puede notar que el fic es exquisita y detalladamente fabuloso.

    Esa Mako... no me cae, aunque al igual que Sango le tengo mucha envidia, ya quisiera yo besar así a Sesshomaru ToT.

    Ahh hace tiempo que no me pasaba por aquí y me encontré con 3 estupendas continuación! Me he deleitado mucho.

    Ahhhhh síguele cuanto antes por fa!!! Ahora que están los dos solitos tiene que pasar algo!!! Ohh me da pena Sango :( síguele por fas!!!

    Byes
     
  20.  
    NetMermaid

    NetMermaid Guest

    Título:
    Fanfic - Mirage
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    37
    Re: Mirage

    Que buena la conti espero que algo pase entre los dos ahora que estan solos, si yo quiero que pase algo, minimo un abrazo aunque sea pero bueno espero la conti con ancias

    Chaooooooooooooooooooooo!!!!!!!!
     
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