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    SARA BUTLER

    SARA BUTLER Entusiasta

    Piscis
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    11 Enero 2009
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    Título:
    Mi amada vampiresa
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    4452
    Mi amada vampiresa

    Kagome es una vampiresa al igual que su hermano mellizo, exterminan vampiros por venganza, debido a que tiempo atrás, una manada de esta especie mató a sus padres y a ellos los transformaron en contra de su voluntad. Siglos después, llevan una vida humana. Su mellizo está casado y es ingeniero especializado en armas, Kagome es doctora y odontóloga en un hospital importante. A diferencia de su hermano, ella jamás se da tiempo para el amor, a pesar de que su gemelo le insiste en que se case y tenga hijos. Después conoce a Inuyasha, un reconocido chef, hijo del multimillonario empresario Inuno Taisho; quien al conocer a Kagome por primera vez se enamora perdidamente de ella y le hace ver que el amor es lo mejor que hay en el mundo.

    Capitulo 1.- El inicio de todo.


    Era el año de 1469, en un lugar de Europa, en Rumania, vivian la familia Higurashi en una pequeña granja, ese matrimonio solo pudo concebir un par de hijos, debido a la enorme mortalidad infantil que estaba en ese entonces atacando el continente, sus hijos eran los gemelos Kagome y Houjo Higurashi, ambos de veinte años, aunque Houjo era 5 minutos más grande que Kagome. Ambos tenían el cabello negro como su madre, pero los ojos verde esmeralda como su padre y piel pálida.

    -Kagome, ven a pastar heno para las vacas.- le dijo su padre, el señor Akira Higurashi.

    -Enseguida papa.- le dijo Kagome al salir de su casa, estaba vestida con un vestido sencillo de campesina, aunque se veía sumamente hermosa, muchos hombres la han pedido a su padre en matrimonio, le habían ofrecido dinero y tierras a cambio de su hija, pero Akira jamás la quiso dar a alguno de ellos en matrimonio, aunque las ofertas eran tentadoras; porque solo eran tipos interesados en jovencitas, que al envejecer las botan. Además, el quería que su hija escoja a su esposo por su cuenta, al igual que su hijo, a ambos les daba el mismo trato.

    Llega Kagome al establo, donde estaban su padre y hermano, ambos estaban viendo a unas vacas y gallinas muertas y destripadas en el lugar, el olor era insoportable.

    -¿Qué paso, papa?.- pregunta Kagome al entrar al establo, tuvo que cubrirse la nariz y boca con un trapo debido a la peste.

    -Al parecer, llegaron vampiros anoche a darse un festín con nuestros animales.- dijo Houjo al ver a su hermana, el también estaba cubriéndose con un trapo debido a la peste.

    -Qué horror.- dijo Kagome asustada, es que en ese lugar, habitaban varios vampiros, que atacaban por sorpresa a personas y animales. Aunque tomaran muchas medidas de seguridad, siempre terminaban muertos o transformados.

    -Esta noche, voy a vigilar el establo, no tolerare que esos chupasangres estén matando a mis animales, o que ataquen a mi familia.- dijo Akira molesto al tomar un azadón.

    -Papa, no lo hagas, ya sabes lo que les paso a los que se han enfrentado a esos demonios.- le advirtió Houjo preocupado al igual que Kagome.

    -No te preocupes hijo, yo si los venceré.-dijo su padre con determinación al irse de ahi.

    -Houjo, ¿no crees, que papa se haya vuelto loco?; no tiene posibilidades de vencer a un vampiro.- le dice Kagome preocupada a su gemelo, ambos estaban pastando heno y llevándoselo a las pocas vacas que quedaban.

    -No lo sé Kagome, a mí también me preocupa papa.- le dice Houjo también preocupado. En eso su madre Sonomi los llama para comer.

    ///////////////////////////////////////////////////

    Estaban la familia en su comedor, comiendo tranquilamente, en eso tocan la puerta.

    -Kagome, ve a abrir.- le dice Sonomi. Kagome se levanta de la mesa y abre y ve que es un hombre mayor, de la edad de su padre.

    -Buenas tardes, Kagome ¿está tu padre?.- pregunta el tipo viendo a Kagome descaradamente.

    -Enseguida lo llamo.-dijo Kagome molesta al ver como ese tipo la observaba.- Papa; te buscan.- le informa a su padre.

    -¿Qué es lo que quieres Soka?.- dijo Akira secamente, el noto como veía a su hija y le molesto.

    -Hablemos mejor en privado.- le pide Soka.

    //////////////////////////////////////////

    -¡¡¡¡¡NO PUEDE SER VERDAD LO QUE ME DICES!!!!!!.- GRITO Akira molesto. Ambos estaban en la sala de la casa, y como era pequeña, se escuchaban los gritos.

    -Créelo, porque será cierto, los vampiros han amenazado con volver a atacar a nuestro pueblo; así que es mejor que les demos a nuestros animales.- le dijo Soka tranquilo.

    -¿Pero es que no entiendes?. Ya mataron a la mitad de los míos, si les doy la que me queda, quedare en la ruina.- exclama Akira molesto.

    -Pues ya sabes que tengo la solución para eso, dame la mano de tu hija en matrimonio y te daré mucho dinero a cambio.- le dijo ese hombre pervertidamente. Kagome, desde su habitación, escucho eso y se pone molesta y triste, siempre era lo mismo, le ofrecían dinero, animales o tierras a cambio de que su padre la venda ante esos hombres.

    -No te preocupes hija, ya sabes que tu padre no se rebajara ante eso, jamás ha accedido a venderte ante esos hombres antes y no lo hará ahora.- le dice su madre cariñosamente al abrazarla.

    -Ya sabes cómo es papa, Kagome, su familia siempre esta primero. Siempre ha dicho que escojamos nosotros mismos nuestras parejas.- le dice Houjo al abrazarla junto con su madre.

    ///////////////////////////////////////////////////////

    -¿¿¿¿ESTAS DEMENTE?????, sabes que jamás te daré a mi Kagome a ti o a los otros, así que mejor lárgate antes de que te parta la cara.- le dijo Akira furioso, siempre era lo mismo con esos viejos ricos y solitarios.

    -Sabes bien que quieres el dinero que te ofrezco; así que admítelo y dame la mano de tu hija Akira.- le insiste Soka, Akira furioso, lo saca a golpes de su casa. En eso entra su esposa e hijos a la sala, tenían una bandeja con te de tila para calmarlo.

    -Tranquilo cariño, ya paso todo.- le dice Sonomi al darle la taza de té y besarlo para calmarlo.

    -Es que ya no se qué hacer Sonomi; ya bastante tengo que esos vampiros malditos maten a nuestros animales, y este descarado encima de todo me pide que le dé a mi hija Kagome por dinero. Es el colmo.- le dice su esposo al tomar la taza de té.

    -Papa; lo importante es que te mantuviste firme en tu decisión; además, si quedamos en la ruina, saldremos de esta juntos como familia.- le dijo Kagome al abrazar a su padre.

    -Es cierto, aunque nos cueste, trabajaremos duro para salir adelante papa.- le apoya Houjo.

    -Es cierto hijos; aunque nos costara bastante. Esos malditos vampiros se la pasan matando a nuestro ganado. Es mejor que ahora mismo ponga trampas y vigile la casa para cuando regresen, estar preparados.- dijo Akira al levantarse del sillón para dirigirse a la granja.

    -Akira; no lo hagas, no tiene caso. Esos demonios son muy astutos.- le suplico Sonomi, pero su esposo seguía firme en su decisión.

    ///////////////////////////////////////////////

    En la noche, estaban los gemelos dormidos en sus habitaciones, su padre estaba en la granja con su mosquete y varias trampas que puso alrededor, su esposa no estaba tranquila, así que estaba con el haciéndole compañía.

    -Amor, es mejor que vayas a dormir, no quiero que algo te pase.- le decía su esposo al ver a su esposa entrar a la granja.

    -No Akira; no estaré tranquila, mientras estés exponiéndote a esos peligrosos chupasangres.- le dijo su esposa al sentarse junto a él.

    -Pero cariño, yo no me perdonaré si te pasara algo, tu y nuestros hijos son todo para mí, ve a dormir querida.- le insistió Akira.

    -Muy bien, pero te enviare a Houjo para que te ayude.-le dijo su esposa al levantarse, pero en eso escucharon algo muy raro.

    -Espera Sonomi.- le dijo su esposo al tomar su mosquete, ve que la puerta se abre y una sombra entra. En eso siente que una trampa es lanzada hacia ellos.

    -Maldito humano, ¿creíste que nos podías vencer?, nadie nos puede vencer, ni siquiera humanos patéticos, aunque suculentos.- dijo un vampiro al tomar del cuello a Akira, Sonomi se aterra, pero en eso siente que otros dos vampiros la toman por sorpresa.

    -¿A dónde crees que vas, delicioso alimento?; tu sangre será la primera que probare.- le dijo una vampiresa, sus ojos oscuros, de repente se pusieron azul zafiro, sus colmillos crecieron. Estaba a punto de clavarle los colmillos, pero siente que la dan un disparo en el hombro.

    -Déjala en paz, maldito demonio.- le dijo Akira malherido, los demás vampiros, que en total eran más de seis, lo golpearon.

    -¿Mama, papa?.- dijeron Houjo y Kagome al entrar de repente, habían escuchado ruidos desde sus cuartos y bajaron a investigar, pero al ver la escena se paralizaron: su padre está sangrando abundantemente siendo golpeado por tres vampiros. A su madre le empezaron a clavar los colmillos, chupándole su sangre.

    -Mire jefe; mas comida.- dijo uno de ellos al verlos entrar, estaba a punto de atacarlos, pero el líder lo detuvo.

    -Espera; estos dos son jóvenes, nos servirán mejor si los unimos al grupo.- dijo Naraku, el líder de la manada de vampiros al sonreír malvadamente.

    -No se atrevan a tocar a mis hijos ni a mi esposa malnacidos.- dijo Akira de repente, sacando algo de fuerza para zafarse de los que lo aprisionaban, solo que uno de ellos lo golpeo fuertemente en el pecho; en la parte donde estaba el corazón, matándolo al instante.

    -¡¡¡¡¡¡¡¡PAPA!!!!!!!!!!!.- grito Houjo al ver a su padre muerto; furioso, se lanza contra esos asesinos, luchando ferozmente. Kagome va donde estaba su madre inconsciente.

    -Mama; despierta, por favor mama.- decía Kagome entre sollozos, pero por la cantidad de sangre que le chuparon; ya no sobrevivió.

    -Ustedes dos nos servirán mucho mejor de lo que nos sirvieron sus padres.- dijo Naraku; haciendo que los demás apresen a Houjo y a Kagome.

    -No te atrevas maldito!!!!!!!!!!!.- grito Kagome enfurecida.

    -Pero piensen que les estamos ofreciendo un regalo; jamás envejecerán y tendrán vida eterna.- dijo uno de los vampiros.

    -Jamás les permitiremos que nos hagan iguales a ustedes.- dijo Houjo mirándolos con odio.

    -Si no les damos opción, así serán mis órdenes. Vámonos.- dijo de repente Naraku. En eso se los llevan a su castillo, donde era su guarida. En una cámara de torturas; estaban todos los vampiros para iniciar la transformación de los gemelos Higurashi.

    -No se atrevan malditos; suéltennos de una vez!!!!!!!!.- gritaba Kagome mientras forcejeaba de los vampiros que la apresaban.

    - Mujer escandalosa. Tú serás la primera en que transforme.- dijo Naraku de repente; los vampiros que apresaban a Kagome la lanzan a el, y Naraku la apresa de los brazos para que no escape, en eso sus ojos rojos se vuelven azul zafiro y sus colmillos aparecen, Kagome luchaba, pero Naraku la muerde de repente en el cuello.

    -Déjala en paz. Kaagoommmme!!!!!!.- grito Houjo al ver como mordió a Kagome, y los vampiros que lo sostenían, lo lanzan a su jefe y Naraku lo muerde al igual que a Kagome.

    Ambos gemelos, sienten un enorme dolor al ser transformados; sus colmillos, empiezan a crecer, sus ojos se vuelven color zafiro, y empiezan a tener sed de sangre. Después los meten a una habitación.

    -Que haremos Houjo?; ya somos iguales a esos asesinos.- dijo Kagome llorando al abrazar a su hermano.

    -Ahora lo más importante es que nos mantengamos unidos en esta hermana; tendremos que ver la manera de escapar.- la calmaba Houjo; en eso la puerta del cuarto se abre y entran tres vampiros, con un hombre atado.

    -El jefe dice que es hora de comer; aquí les traemos a este hombre, disfrútenlo.- les dicen estos vampiros al lanzar al humano con ellos.


    -Por favor, no me maten, se los suplico.- les pedía el hombre desesperado. Pero a pesar que luchaban contra sus instintos vampíricos; no resistieron y se bebieron la sangre del humano.

    ///////////////////////////////////////////

    Así comenzó una nueva vida para Houjo y Kagome; obligados por setenta años a atacar a inocentes, en contra de su voluntad, si no obedecían, eran azotados sin piedad; jamás pudieron salir de día; porque el sol les quemaba, aunque no los mataba haciéndolos cenizas. Naraku quería a Kagome por esposa, pero ella se resistía, y de castigo, era azotada cruelmente, como Houjo la protegía y defendía; era también azotado.

    Una noche planearon matar a Naraku; clavándole cuchillos en el corazón, salieron sigilosamente de su habitación y se encaminaron a la de Naraku; quien estaba dormido; en eso le clavan, los cuchillos, pero estos se doblan y Naraku despierta furioso y los toma a ambos del cuello.

    -Con que querían matarme malditos?; ya verán lo que les sucede al tratar de desafiarme.- les dijo furioso. Estaban todos en la sala de consejos los vampiros y Naraku.

    -Vampiros colegas; en este día, estos dos quisieron traicionarnos al querer matarme y escapar; merecen que los castiguemos para que aprendan la lección y no intentar escapar de nuevo.- dijo Naraku. En eso; dos vampiros verdugos azotaban a Kagome y Houjo sin piedad; mientras que los vampiros del publico gritaban con euforia y éxtasis al ver los azotes.

    //////////////////////////////////////

    -Houjo; ya no resisto mas, debemos escapar de este maldito lugar.- le dijo Kagome a su mellizo, al estar ambos en los calabozos de castigo; en eso escuchan que entra un vampiro para hacer guardia.

    -Tontos mellizos; todos saben que las estacas no nos matan, solo fingimos que lo hacen para que los humanos que nos cazan nos dejen en paz, y así no sepan que la única manera de matarnos es decapitándonos.- dijo el guardia al entrar. Al escuchar eso; a ambos se les ilumino el rostro de esperanza, por fin escaparían, así que tramaron un plan para salir de ahí.

    -Escuchaste eso Kagome?; por fin sabemos cómo matarlos; esto haremos.- le dice Houjo a su hermana el plan que los sacaría de ahí.

    -Oye ven por favor.- le dijo Kagome al guardia; estaban poniendo su plan en marcha.

    -Que quieres tonta?.- le dice el guardia secamente.

    -Solo quiero darte un beso; anda. Es que deseo besar al que debe ser el líder de esta manada; tú eres mejor que Naraku como líder.- decía Kagome para que caiga en la trampa; Houjo estaba aguantando la risa.

    -Es cierto; durante trescientos años siempre pensé que yo debo tomar el mando; cuando derroquemos a Naraku; tú serás quien gobierne a mi lado como mi esposa y reina.-dijo el guardia al caer en la trampa; se acerca para besar a Kagome; pero ella saca de repente un cuchillo de su vestido y le corta la garganta y le quita las llaves.

    Cuando los mellizos salen; terminan por matar a ese guardia; toman varias armas y salen para matar por fin al maldito Naraku, quien los transformo en contra suya y los atormento por setenta años. En cuando él los ve, trata de matarlos; pero ellos se le adelantan y lo decapitan, terminando por fin contra ese maldito líder de los vampiros. Los demás vampiros, trataron de matarlos, pero ellos acabaron con todos y salen por fin libres de esa prisión.

    ///////////////////////////////////

    Año 1994

    Han pasado 455 años desde que se liberaron de Naraku, y viajaban de lugar en lugar, exterminando vampiros y escondiéndose entre los humanos; ahora Houjo y Kagome, tienen una vida humana “normal”. Houjo es ingeniero en armas y está casado desde hace 85 años con Yuca, una bella joven de piel blanca, ojos castaños y cabello negro y corto; quien lo acepto tal cual era, cuando la conoció, ella tenía 20 años; la transformo en vampiresa para estar siempre a su lado.

    Kagome es doctora general y odontóloga; pero ella jamás se caso; porque sus recuerdos del pasado se lo impedían. Ahora ya podían salir a disfrutar del día desde que los bloqueadores solares fueron inventados; pero debían usar el que tenían el factor de protección más alto.

    Después descubrieron que podían comer cualquier cosa sin problema; excepto el ajo, que era un acido para los vampiros, y descubrieron que la sangre era más bien una droga que el alimento de los vampiros; pero la mayoría la tomaban como comida, por ser sumamente adictiva. Ellos no bebían sangre desde hace doscientos años.

    ////////////////////////////////////////

    Ambos hermanos y Yuca vivían en Japón desde hace 40 años; estaba en el parque disfrutando de un día de campo tranquillo.

    -Qué hermoso día, para un picnic.- dijo Yuca al estar sentada junto con Kagome y su esposo; viendo a la gente divertirse y a los niños jugar.

    -Tienes razón cariño; me encanta todo esto; sobre todo ver a estos pequeños jugar; solo me hace desear que ya tengamos a los nuestros.- le dijo Houjo al besarla.

    ////////////////////////////////////////////////////////

    En otro lugar del parque; estaban la familia Taisho; familia rica; reconocida por los hospitales y restaurantes reconocidos a nivel nacional.

    -Mami; podemos ir a los juegos?.- pregunto una niña de cinco años; tenia cabello café y ojos del mismo color.

    - Claro Sango; solo tengan cuidado.- le dice su madre.

    -Vamos prima te juego unas carreritas de aquí a los juegos.- le dice un niño de su edad; solo que el tenia ojos dorados y cabello corto plateado.

    -Espera a tu hermano Sesshoumaru, Inuyasha.- le dice su madre.

    -Pero mami….- suplico Inuyasha; su hermano mayor; quien le llevaba cinco años; era muy frio y nada divertido.

    -Pero nada; él los debe vigilar.- le dice su padre.

    -Anda hermanito; que yo te cuidare como buen hermano mayor.- le dice Sesshoumaru, de diez años, con burla.

    ///////////////////////////////////////

    -Debes buscarte un hombre y casarte hermana; no puedes seguir así de soltera toda tu vida. Ya quiero ser tío- le decía Houjo a Kagome; tenia anos insistiéndole en que se case y forme una familia.

    -No la presiones Houjo; que así, ni le darán ganas de buscar esposo.- le reclama Yuca a su marido.

    -Solo porque tú te casaste con Yuca hace 85 años, no significa que ya deba darme prisa en casarme. Vienes diciéndome lo mismo desde hace 80 años, por Dios Houjo, ni siquiera me has hecho tía aun y me dices que quieres que ya te haga a ti tío.- dijo Kagome con fastidio; desde hace décadas que su hermano le insistía en que forme un matrimonio.

    -Pero pronto te hare tía y quiero que mi hijo tenga un primito con quien jugar y yo un sobrinito que consentir.- le dijo Houjo tranquilamente.

    //////////////////////////////////////////////////////////////////////

    -Inuyasha; no te subas al árbol, te caerás.- le dijo Sesshoumaru al ver como su hermanito escalaba un pino hasta la punta del mismo.

    -Por favor Inuyasha; baja de ahí.- le pidió Sango.

    -No me caigo; además desde aquí se ve todo.- dijo Inuyasha al estar agarrado del pino. Pero en eso se asoma una fuerte ventisca y el pino se balancea; haciendo que a Inuyasha le entre miedo y se aferre del árbol.

    -Te dije que no te subieras y mira que sucede; no te muevas.- le dice Sesshoumaru.

    -Vamos por mis papas y tíos, primo, quédate quieto.- le dice Sango asustada al ir por su familia. Inuyasha estaba asustado; el pino se movía mucho y el sentía caerse. En eso llora del miedo y desesperación. Cuando sopla de nuevo el viento, Inuyasha sin querer se suelta y empieza a caerse; llora con fuerza al creer que se lastimaría; pero siente que ya no cae y que alguien lo agarra.

    -Ya está todo bien, ya no llores pequeño, abre los ojos.- le dice la persona que lo sostenía en brazos; en eso Inuyasha deja de llorar y abre sus ojos y ve a Kagome sonriéndole con ternura y brillándole sus ojos verdes con alegría.

    -Me salvaste?.- pregunta Inuyasha inocentemente.

    -Así es pequeño; pusiste tu vida en riesgo al subir al pino; promete qué ya no escalaras los arboles o a la próxima te lastimaras muy feo.- le dice Kagome al darle un beso en la mejilla; Inuyasha se sonroja a pesar de ser tan pequeño y que no le gusta que lo besen; y Kagome lo baja de sus brazos al suelo y se agacha para estar a su altura.

    -Muchas gracias muchacha; te puedo pedir un favor?.- le pide Inuyasha nervioso.

    -Que es pequeño?.- le dice Kagome sonriendo.

    -Oye no soy pequeño; me llamo Inuyasha, ya soy niño grande, cumplí cinco años.- le dice Inuyasha molesto, no le gustaba que le dijeran pequeño.

    -Está bien Inuyasha; que me quieres pedir?.- le dice Kagome; sintió ternura cuando él le dijo que ya es niño grande.

    -Te casarías conmigo cuando sea grandote como tú?.- le pide Inuyasha sonrojado y nervioso; Kagome sintió tanta ternura que se ríe de nuevo.


    -Pero Inuyasha; aun eres un niño para pensar en eso; además, cuando tengas mi edad, ya estaré viejita y arrugada.- le dice Kagome al ocultar su naturaleza.

    -Pero no importa, eres muy bonita; mi papi se caso con mi mami porque es bonita; así que me quiero casar contigo cuando crezca, porque me salvaste y por ser bonita como mi mami.- le dijo Inuyasha al insistir de nuevo.

    -Ya veremos cuando crezcas además, que esos no son tus papis?.- le dice Kagome al apuntar atrás de Inuyasha; el voltea donde ella señalo y ve que están llegando sus padres, tíos, hermano y prima muy apurados; voltea de nuevo donde esta Kagome y ve que ya no está, se fue cuando el volteo.

    /////////////////////////////////////////////////////////////////////

    Kagome estaba viendo todo donde estaba Inuyasha y su familia; se le hizo tan tierno el pequeño, mas aun cuando le pidió que se case con él cuando se grandote.

    -Jejeje; ya ves Kagome?, ese niño se quiere casar contigo, además se ve que será un buen hombre cuando crezca.- le dijo Houjo al ver donde estab viendo Kagome.

    -No empieces Houjo; ese niño de seguro me olvidara al pasar el tiempo, es improbable que me recuerde y más aun que nos volvamos a encontrar.- le dijo Kagome fastidiada de las insistencias de su mellizo.

    //////////////////////////////////////////////

    - Inuyasha; me tenias preocupada; estas bien, no te lastimaste?.- le dijo su madre asustada y preocupada al abrazarlo con fuerza.

    -No vuelvas a subir a los arboles Inuyasha; te pudiste lastimar.- le reprendió su padre.

    -No me lastime papi; me salvo una muchacha bonita; cuando crezca me quiero casar con ella.- le dijo Inuyasha contento.


    -Jajajaja; si como no Inuyasha; de seguro la olvidaras mañana.- se burla Sesshoumaru de él.

    -No lo hare; siempre la recordare, porque me salvo y me quiero casar con ella de grande.- dijo Inuyasha con mucha determinación en su decisión y en sus ojos. No importa cuánto tiempo pase; el buscara a esa hermosa joven de cálida sonrisa y brillantes ojos esmeralda y hacer que su sueño se realice al encontrarla de nuevo.


    CONTINUARA………………….
     
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  2.  
    kesichan

    kesichan Guest

    Re: Mi amada vampiresa

    konichiwaaa!
    me gusto mucho este primer capitulo! que tierno inuu!! *.*
    me ha encantado espero la conti muy pronto ;)
    salu2 ^^
     
  3.  
    Inukax

    Inukax Entusiasta

    Tauro
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    Re: Mi amada vampiresa

    Awwwwwwwwwwwwwwwww

    Que lindo! Me encanta! Amo este capítulo, Inuyasha por fin se conocio con nuestra Vampiresa! ¿Se quiere casar con ella? eso es Inuyasha! Perfecta decision.

    Que malo que es Naraku, Claro, siempre. Pero no se, como que me alegra que convirtiera a Kagome en Vampiresa por que así se pudo conocer con Inuyasha.

    Es tan tierno que Inuyasha quiera casarse con Kagome! Awwwwww..... Amo total y locamente esa idea, Tambien es lindo que ella lo salvo!

    Ups... olvide decirlo... Soy Nueva en tu fics! Me ha gustado exesivamente! Siempre me han encantado las cosas de vampiros.

    Me gusta como escribis y todo. contas con mi apoyo incondisional! Seguilo pronto que muero por ver que pasa!

    Nos seguimos leyendo!

    Cuidaye!

    Bye.
     
  4.  
    SARA BUTLER

    SARA BUTLER Entusiasta

    Piscis
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    Mi amada vampiresa
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    Re: Mi amada vampiresa

    Capitulo 2.- Encontrándonos después de tanto tiempo y un accidente.


    Año 2009


    Desde ese día del parque; ya han pasado 15 años. Inuyasha ya tenía veinte años de edad; a pesar de ser tan joven, era un chef reconocido a nivel internacional; en la escuela de cocina destaco tanto en ese arte, que se graduó de ahí a los diecisiete años; como regalo de graduación, su padre Inuno le dio uno de sus mejores restaurantes, exactamente el restaurante “Shikon”, que quedaba cerca del hospital donde Kagome trabajaba.


    Aunque podía decirse que lo tenía todo; el aun seguía extrañando a esa hermosa mujer que lo salvo de niño de caerse del árbol y quedar cuadripléjico, y que le pidió que se case con él cuando sea grande, nunca ha tenido novia, ni siquiera noviazgos cortos, porque ninguna era como ella. Además las mujeres solo se acercaban con el por puro interés; era famoso entre las mujeres por su talento culinario y el porte de belleza masculina que poseía.


    Pero aun seguía determinado en encontrar a esa bella mujer para casarse con ella; tal como se prometió de pequeño. Había hecho varios dibujos de ella, que los miraba por horas.


    -Inuyasha; te necesitamos pronto en la cocina.- le informo Miroku; su mejor amigo y segundo al mando de la cocina; al entrar en la oficina de Inuyasha.


    -Enseguida voy.- dijo Inuyasha al guardar uno de los tantos dibujos que hizo de Kagome en el cajón de su escritorio.


    -Debes de olvidar a esa chica que viste hace quince años Inuyasha; ella probablemente sea una anciana o ya este muerta.- le decía Miroku como se lo decía antes; él le quería presentar chicas para que la olvidara, pero Inuyasha siempre se negaba, porque no era esa bella mujer de ojos esmeralda.


    -Es que no puedo olvidarla Miroku; me prometí de niño que la encontraría, y no descansare hasta hacerlo.- le repitió Inuyasha al entrar a la cocina.


    -Señor Taisho; necesitamos que nos ayude a preparar estas langostas para la mesa doce; quien la ocupa es el fiscal de distrito y sabe que el no come nada del menú sino lo prepara usted.- le dijo el encargado de los mariscos a Inuyasha en cuanto entro.


    -Bien Saske, yo me encargo; los demás dense prisa con los platillos; que no se cocinan solos.- dijo Inuyasha al apurar a su personal y empezar con las langostas.


    -Donde estarás; bello ángel de ojos verdes que me salvo de pequeño?; llevo extrañándote quince años; desde ese día jure encontrarte para cumplir mi promesa de matrimonio que te pedí ese día; no descansare hasta hallarte; lo juro.- pensaba Inuyasha mientras preparaba el platillo; siempre cocinaba con esmero, como si lo hiciera para ese ángel de ojos esmeraldas.


    ///////////////////////////////////////////////////////////


    En el hospital “Sengoku”, que estaba cercano al restaurante “Shikon”; estaba Kagome trabajando en las profesiones que se especializo desde hace doscientos años; aunque las estudiaba varias veces en diferentes escuelas, para poder tener el trabajo en los hospitales que trabaja y no levantar sospechas al presentarles un diploma de doscientos años de antigüedad. Empezó a trabajar en ese hospital hace tres meses; en ese tiempo, fingía tener veinte años, al igual que lo hacia su gemelo en su trabajo; cuando en verdad, ya tenían 560 años de vida.


    La jefa y dueña del hospital; era la prima de Inuyasha; Sango Taisho; que al igual que Inuyasha; destaco mucho en la medicina, que se graduó de la universidad a los diecisiete años, y su padre le regalo ese hospital. En cuanto Kagome entro a trabajar en el hospital; destaco tanto que Sango la hizo de inmediato su primer medico; eran las mejores amigas de ahí; aunque eran muy profesionales.


    -Kagome; te necesitamos en ortodoncia.- le dijo Sango en cuanto la vio; en el hospital tenían todo tipo de áreas diferentes; hasta área dental.


    -De acuerdo Sango.- le dijo Kagome al entrar al consultorio dental; su paciente era una niña de doce años, que necesitaba frenos.


    -Muy bien; te pondré esto primero; para anestesiarte y que no sientas dolor alguno al ponerte tus frenos.- le dijo Kagome al acercarle en la boca unas almohadillas con anestesia.



    -Me dolerá doctora?.- pregunto la niña con miedo cuando ella apenas le iba a poner su almohadilla.


    -No tengas miedo; esto tiene anestesia; como dije, es para no sentir dolor alguno; aunque tal vez sientas molestia.- le dice Kagome al tranquilizarla y meterle la anestesia.


    -Tranquilízate cariño, la doctora sabe lo que hace.- le dice la madre de la paciente al acariciar su cabeza.


    Así Kagome, empezó con el largo proceso al ponerle los frenos; mientras hacia el instalado de frenos, platicaba con la niña y con su madre para entretenerse un rato y que la pequeña no se sienta asustada con ella; logro hizo con éxito el proceso y la madre quedo contenta con el resultado.


    -Muy bien; ahora durante dos semanas completas, debe evitar comer cosas solidas, como la carne; solo debe comer algo suave o liquido, como los licuado o el yogurt, si come algo solido; el dolor será irremediable.- les dijo Kagome, al estar en el consultorio privado que Sango le otorgo.


    - Gracias doctora.- le dijo la señora.


    -De nada; debe verme cada semana; de acuerdo?.-



    -De acuerdo; gracias.- le dijo la madre al retirarse con su hija.


    ////////////////////////////////////////////////////////////////


    Eran casi las cuatro de la tarde y era la hora de salida de Kagome y Sango; pero el jefe en turno se hacía cargo en el horario nocturno. Kagome ya iba de salida para ir a su casa y comer; pero Sango la detiene.



    -Espera Kagome.-



    -Que sucede Sango?.- le pregunta Kagoe, sorprendida de que ella la detenga abruptamente.


    -Es que como se que te irás a comer; te quería invitar a ir conmigo al “Shikon”; que dices?.- le pregunta Sango emocionadísima; hace meses que no veía a su primo Inuyasha debido al trabajo; además también quería sorprender a su novio Miroku.


    -Es que no se Sango; ese restaurante por la fama que tiene, parece caro, no puedo pagar algo así.- le decía Kagome tristemente.


    -No es caro Kagome; mi primo quien es el dueño, no le gusta que sea caro y lo puso al nivel accesible para todos; además esta delicioso.- le decía Sango tratando de convencerla; y así tal vez presentarla a Inuyasha y que el olvide a esa mujer de hace quince años; sin saber que su amiga Kagome, es la mujer que Inuyasha ha estado esperando durante tanto tiempo.


    -Está bien; voy contigo.-



    -Qué bien; y aprovechando, te presentare a mi primo; se conocen, se gustan y salen en una cita.- dijo Sango pícaramente al arrastrarla por la calle rumbo al restaurante.


    -No sé quien es peor al insistirme que conozca a un hombre; Sango o mi querido mellizo Houjo.- pensó Kagome con algo de fastidio; Houjo le venía insistiendo en lo mismo de que se case, desde hace casi cien años.


    Llegan al lugar; donde escogen una mesa cerca de la barra de frutas y en donde tenían los cubiertos; platos y servilletas.


    -Buenas tardes Sango; hace tiempo que no venias.- le dijo un mesero al verla entrar con Kagome.


    -Gracias; le dices a mi primo que salga?; quisiera saludarlo.- le pide Sango.



    -Desde luego.- le dice el mesero al ir por la cocina.


    -Oye Sango; con tu permiso; debo ir al baño.- le dice Kagome amablemente al retirarse.


    -Hola Sango; hace tiempo que no venias por aquí.- le dijo Inuyasha al acercarse a su mesa junto con Miroku.


    -Hola Inuyasha; hola cariño.- dijo Sango al saludar a Inuuyasha y besar a Miroku.


    -Ya te extrañábamos por aquí; vienes sola?.- le pregunta Miroku.


    -No Miroku; vine con una amiga; solo que fue al baño.- le explica Sango.


    //////////////////////////////////////////////////////////////////


    Estaba Kagome en el baño lavándose sus manos después de terminar sus necesidades; en eso se voltea para ver su figura en el espejo y que su ropa no esté desacomodada; en eso su largo cabello suelto se mueve un poco de su espalda y se le alcanzan a ver las numerosas cicatrices Que tenía en su espalda; gracias a las numerosas peleas que ha tenido junto con su hermano contra los vampiros durante todos esos siglos; aunque muchas de las cicatrices, eran las que Naraku le dejo cuando la azotaba con un látigo.


    En eso sale del baño para encontrarse con Sango; ve que hay dos jóvenes con ella; pero cuando ve al joven de cabello plateado y ojos dorados; se sorprende bastante. Ese joven se parecía tanto a ese pequeño de cinco años que salvo de que se cayera de un árbol hace ya tanto tiempo; vio que ha crecido en todo un hombre; solo se preguntaba si la recordaba aun, o ya la olvido como pensó antes.


    -Será ese hombre el pequeño niño que salve hace tiempo?; si lo es, como ha crecido. Bueno, es mejor que me acerque de una vez para no hacer esperar a Sango.- murmuro Kagome bajito al acercarse a la mesa.


    -Ah miren, ahí viene.- dice Sango al ver a Kagome acercarse; los dos amigos voltean; Inuyasha al verla llegar, se asombra, era tan parecida a esa mujer que espero durante tanto tiempo; sin darse cuenta que era la misma. Tenía los mismos ojos verdes que brillaban de alegría y esa sonrisa maternal y cálida que recordaba cuando tenía cinco años.


    -Mira Kagome; el es mi primo Inuyasha Taisho; el dueño de este restaurante. Inuyasha; ella es mi amiga Kagome Higurashi.- dice Sango al presentarlo con ella.


    -Es el mismo nombre del pequeño de hace quince años.- pensó Kagome sorprendida.


    -Mucho gusto señorita.- dijo Inuyasha al tomar su mano y besarla; su piel era tan suave al acariciarla.


    -Igualmente señor Taisho.- dice Kagome amablemente; algo nuevo en su interior estaba surgiendo; algo que nunca sintió en sus 560 años de vida.



    -Llámeme Inuyasha Kagome.- le dice Inuyasha; no le gustaba que le dijeran señor; le hacía sentirse viejo.


    -El es mi novio Miroku Kudeima.- le dice Sango riendo al ver como Inuyasha se embobo al ver a su amiga. Jamás lo había visto así por una mujer.


    -Hola; Sango habla mucho de ti.- dice Kagome al saludar a Miroku.


    -No me extraña; siendo yo tan guapo e irresistible para cualquier chica.- dijo Miroku pervertidamente; pero sintió un aura maligna detrás de él.


    -Que dijiste Miroku?.- dijo Sango enojada.


    -Era broma, mi Sanguito; lo juro.- dijo Miroku asustado.


    -Siempre es así?.- le pregunta Kagome a Inuyasha.


    -Casi siempre.- le contesta Inuyasha sin quitarle la vista de encima; era tan hermosa, se sentía hipnotizado por ella.


    -Que nos recomiendan?.- pregunto Sango después de dejar a Miroku con un chichón en la cabeza.


    -Pues; la especialidad de hoy son medallones de cordero y rollos de pechuga de pavo y queso.- dijo Inuyasha mientras no le quitaba la vista de encima a Kagome; como si se lo dijera solo a ella. Miroku y Sango observaban como Inuyasha veía a Kagome y sonrieron cómplices; pronto Inuyasha olvidaría a esa mujer de la que siempre habla, sin saber que es la misma Kagome que Inuyasha espera.


    -Gracias Inuyasha.- le dice Sango sacándolo de su trance.


    -Que pedirán entonces?.- les pregunta Inuyasha.


    -Yo quiero rollos de pechuga de pavo y queso.- pidió Sango.


    -Y yo medallones de cordero; pero sin ajo por favor.- le pide Kagome.


    -Muy bien; ahora mismo se los traen.- dice Miroku al ir a la cocina con las nuevas órdenes; Inuyasha se quedo un poco más.


    -Me haces un favor Inuyasha?.- le pide Kagome amablemente.


    -Cual favor Kagome?.- dijo Inuyasha casi en un susurro.


    -Me devolverías mi mano por favor?; jeje es que la necesito.- dice Kagome riendo al señalar con una mano, la mano en donde Inuyasha la sostenía con sus dos manos; Inuyasha se sonroja y la suelta, es que se quedo hipnotizado de ella, que no la soltó para nada.


    -Jeje; mejor iré a la cocina para asegurarme que preparen los platillos.- dijo Inuyasha al retirarse.


    -Jejeje Kagome; hechizaste a mi primo; jamás lo he visto así, le gustaste.- decía Sango pícaramente.


    -Admito que tu primo es lindo y se ve que es buena persona.- le dijo Kagome al estar sentadas en su mesa.


    -Quieres que te de su teléfono?; así salen los dos en una cita; se conocen y se llegan a enamorar.-


    -Aayyy Sango; eres igual que mi hermano gemelo.- dice Kagome soltando un suspiro; Sango estaba empezando a comportarse igual que Houjo con respecto a que conozca a alguien para casarse.


    -Tienes un mellizo?.- le pregunta Sango sorprendida; jamás le había preguntado a Kagome sobre su familia.


    -Claro; se llama Houjo Higurashi; trabaja en el ejército como ingeniero de armas; está casado desde hace tiempo y tiene un hijo que apenas cumplirá tres años. Somos huérfanos desde hace bastante tiempo y nada más nos tenemos el uno al otro- le explica Kagome tranquilamente


    -Wwoow; jamás lo supe; y a que te refieres que soy igual a el?.- le pregunta Sango con curiosidad.


    -El me ha insistido desde hace tiempo que busque a un hombre; me case con él y tenga familia.-



    -Tal vez el tenga razón; intenta salir con alguien, a mi primo le encantaría que salieras con el.-


    ///////////////////////////////////////////////////


    Inuyasha estaba en la cocina preparando los platillos; pero en especial preparaba el de Kagome; lo había cautivado tanto que la veía de vez en cuando por la ventana que conectaba la cocina con el comedor.


    -Por fin viste a una linda chica que te cautivo, Inuyasha?.- le pregunta Miroku de repente.


    -No es lo que tú crees Miroku.- dijo Inuyasha sonrojado.


    -Como que es lo que no creo?; por favor Inuyasha; desde que la viste, no le quitaste la vista de encima; anda, invítala a salir.- le decía Miroku; mientras preparaba el platillo de su novia.


    Inuyasha no dijo nada; se quedo pensativo en lo que dijo Miroku; tal vez su amigo tenía razón, la debía invitar a salir; sentía que algo en su corazón le decía que ella es la mujer que ha esperado por tanto tiempo.


    //////////////////////////////////////////////////////


    Ya habían terminado Sango y Kagome de comer; Kagome comprobó que lo que le dijo Sango era cierto; el restaurante era accesible y delicioso. Ella se fue a su casa. Vivía sola en un departamento en la cuidad. Sango estaba por ir al hospital por su auto; pero siente que alguien la detiene.


    -Oye, Sango espera.- le dice Inuyasha al detenerle un brazo.


    -Que sucede Inuyasha?.-


    -Me puedes dar el número de teléfono de tu amiga Kagome?.- le pide Inuyasha algo nervioso y sonrojado.


    -Claro, aquí tienes.- le dice Sango al entregarle un papelito con el numero de Kagome. –Veo, que mi amiga te hechizo.- le dice Sango pícaramente.


    -Estee; si, la verdad, siento que ella es la que espere por mucho tiempo, quisiera invitarla a salir conmigo.- le dice Inuyasha mas rojo que un tomate, por la vergüenza, era la primera vez que se ponía así por una mujer. Las demás mujeres; siempre le querían dar su número de teléfono o salir con él; pero el las rechazaba porque solo eran cazafortunas, hambrientas de dinero. Su hermano Sesshoumaru era un Don Juan; siempre se iba y acostaba con ese tipo de mujeres o con las que sea; y eso a Inuyasha no le gustaba y jamás siguió su ejemplo.


    -Bien por ti primo; ella es una buena mujer; se preocupa por las demás; y quiere ser tomada en serio.-



    -Yo no soy como Sesshoumaru y lo sabes; yo si la tomare en serio, porque eso es como quiero ser tomado.-


    -Eso es Inuyasha; sigue con ese ideal. Bueno, me debo ir; adiós primo.- le dice Sango al despedirse de su primo. Inuyasha entra al restaurante con la bella imagen de Kagome; entra a la cocina distraído, que no se dio cuenta que una olla de aceite hirviendo estaba cerca de él.


    -SEÑOR; CUIDADO!!!!!.- grito uno de los cocineros a Inuyasha; el reacciono muy tarde; sin querer se resbalo con un tomate tirado del piso; y se agarró del mango de la olla que tenía el aceite y este se le vertió encima; quemándole la parte del pecho y un poco del abdomen; y se pego en la cabeza con una mesa; dejándolo inconsciente.


    -Rápido; llamen una ambulancia.!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Dijo Miroku de inmediato.


    ///////////////////////////////////////////////////////


    -Aayy, mi cabeza; me arde mucho el pecho.- se quejo Inuyasha al despertar; vio que no estaba en la habitación de su lujoso departamento; sino en la habitación de un hospital.


    -Hola; por fin despiertas.- le dice una voz al entrar a la habitación; cuando entra observa que es Kagome; tenía su bata de medico encima de su ropa y le sonreía amablemente; a Inuyasha le pareció la más hermosa visión que ha tenido.


    -Cuanto tiempo dormí?.-


    -Una hora.-


    -Que me paso Kagome; dónde estoy?.- pregunta Inuyasha al incorporarse un poco; observo que no tenía su camisa encima, y en su pecho y abdomen; tenia vendas enrolladas.


    -Tranquilo; estas en el hospital de tu prima, el “Sengoku”; te cayo aceite hirviendo encima y te provocaron quemaduras de segundo grado; poco mas caliente hubiese sido el aceite y serian de tercer grado y te pegaste fuerte en la cabeza al caer; no te preocupes, que yo misma me encargare de ti.- le dice Kagome tranquilamente; la llamaron a ella y a Sango de emergencia al saber del accidente de Inuyasha.


    -Hola Inuyasha; al fin despiertas.- dice Sango al entrar a la habitación.


    -Gracias Sango por atenderme.- dice Inuyasha tranquilamente.


    -De nada; y además aquí mi amiga Kagome se encargara de tu caso; ella es mi mejor medico; así que ten por seguro que te aliviaras pronto.- dice Sango al sonreír. –Y así ustedes dos, se conocen y se llegan a gustar; Kagome, tu pronto serás mi nueva prima.- pensó Sango con picardía; ella puso a Kagome a cargo del caso de Inuyasha a propósito para que se conozcan mas; como vio como se observaban los dos en el restaurante; fue un empujón lo que ella hizo.


    -Bueno; los dejo, me solicitan en maternidad; no vemos.- dice Sango al retirarse.


    -Si Kagome me atiende, mejor, así sabré más de ella y al salir de aquí le pediré una cita.- pensó Inuyasha.


    -Es hora de aplicarte tu ungüento contra quemaduras; mañana te haremos una cirugía de reconstrucción de piel; así saldrás de aquí en una semana.- le dice Kagome al poner en un trapo varios hielo y luego amarrarlo.


    -Para que los hielos?.- pregunta Inuyasha cuando Kagome le quita las vendas que tenía puestas; dejando ver un pecho fuerte, pero quemado gravemente; un abdomen a cuadros, sin duda por el ejercicio; en fin; era como un Dios griego.


    -Es porque ahora tienes las quemaduras graves; al tocarte te ardera fuertemente; los hielos son para bajar el dolor y el ardor y así ponerte la pomada sin problemas. Si sientes dolor; aprieta mi mano- le explica Kagome al darle su mano y con la otra pasarle por el pecho y abdomen, la tela con los hielos; Inuyasha sentía ardor de vez en cuando y sentía que le apretaba su mano muy fuerte, lastimándola.


    -Perdón si te lastime Kagome.- le decía Inuyasha apenado; se sentía culpable de lastimarla.


    -No te preocupes; estoy acostumbrada; ahora te pondré el ungüento; así que solo relájate.- le dice Kagome de lo más tranquila; de inmeditao le pasa la pomada por su cuerpo; sintiendo sus músculos trabajados; Kagome sintió cada uno de sus musculos; que se preguntaba, como se sentiría tocar el resto del cuerpo de Inuyasha; pero de inmediato se reprendió a si misma de tener esa clase de pensamientos. Inuyasha sentía esas pequeñas manos masajearle su pecho y abdomen; que se sintió en las nubes; de inmediato se imagino el estar recorriendo con sus manos la suave piel de Kagome bajo la suya.


    -Ya esta; ahora descansa, que mañana es tu primera cirugía de reconstrucción.- le dice Kagome al vendarle de nuevo las heridas.


    -Gracias; oye, como fue que decidiste ser doctora?.- le pregunta Inuyasha curioso.


    -Porque siento que ayudo a la gente a sentirse mejor al curar sus males; además, no solo soy médico, también soy dentista.- le explica Kagome al sentarse en una silla, que estaba al lado de la cama de Inuyasha.


    -No me extraña si eres atenta con los demás para que se sientan mejor.- le dice Inuyasha con un sonrisa; que hizo que Kagome se sonroje por primera vez en siglos.


    -Y tú, como fue que decidiste ser chef?.- le pregunta Kagome con curiosidad.



    -Siempre me ha gustado el mundo de la cocina; al graduarme de la universidad, mi padre me dio ese restaurante y desde ahí empezó todo.- le explica Inuyasha tranquilamente; se quedan platicando un poco mas y en eso; era hora de que Inuyasha descansara.


    -Descansa; mañana es un día importante.- le dijo Kagome al ponerle morfina en su bolsa de suero. Ya se iba a retirar, pero siente que la detiene de una mano.


    -Quédate conmigo por favor; solo hasta que duerma.- le pide Inuyasha anhelante; no quería dejar ir a esa hermosa doctora; no cuando siente que ya la encontró, a quien espero durante quince años.


    -De acuerdo; solo hasta que duermas; debes descansar.- le dice Kagome sonriendo; ese niño; ahora convertido en un hombre, era muy sensible y seguía igual de tierno; en eso sintió que su corazón palpita con fuerza y sus mejillas se tiñen de rojo.


    -Será que por primera vez en mi larga vida me estoy enamorando, es esto a lo que los humanos le llaman amor?;si es así, se siente hermoso, pero no quiero que el sufra por mi causa; él es un humano y yo una vampiresa.- pensó Kagome, mientras veía a Inuyasha dormir.


    -Ya siento que te encontré por fin; mi bello ángel de ojos verdes; no quiero que te vayas de nuevo de mi vida; si eres tu quien me rescato de pequeño; si no lo eres, no importa, porque siento que me he enamorado de ti.- pensó Inuyasha mientras dormía; sin saber que ya encontró a ese ángel de ojos esmeraldas que espero durante tantos años.


    CONTINUARA……………
     
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  5.  
    Inukax

    Inukax Entusiasta

    Tauro
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    177
    Re: Mi amada vampiresa

    Hola!

    Aqui Inukax nuevamente reportandose! Subistes la continuación pronto! Eso me alegra en gran manera.... Wi!

    OmG! Reencuentro! Que Felíz fuí cuando ellos se vieron... estaba con una emosion tremenda, Me alegra que se gusten.

    Poochito mi Inuyasha! Pobre su sexy, perfecto y bello abdomen y pecho! Fue victima de quemaduras! Tambien su bella cabezita!

    Me gusto bastante la contiuación ojala y lo contoniues pronto que muero por ver que pasa! ojala que a Kagome se le quite el miedo a enamorarse de mi Inu-lindo! Seguilo pronto que muero por ver que pasa!

    nos seguimos leyendo!

    Cuidate!

    Bye!
     
  6.  
    SARA BUTLER

    SARA BUTLER Entusiasta

    Piscis
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    Mi amada vampiresa
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    Re: Mi amada vampiresa

    Capitulo 3.- Siendo cuidado por mi ángel.

    Era ya de día en el hospital, Inuyasha apenas despertaba de un largo sueño reparador.


    -Buenos días ¿Cómo amaneciste Inuyasha?.- le dijo Kagome alegremente mientras entraba a la habitación.


    -Buenos días, amanecí bien ¿y tú, como estas?- le pregunta Inuyasha al verla entrar, examino su ropa, y vio que tenía su bata de médico, pero debajo de ella, llevaba una camiseta morada de tirantes, una falda negra pegadita al cuerpo que le llegaba a las rodillas y zapatos sin tacón, el pelo lo tenía amarrado, sin duda todo eso mas combinado con sus ojos verdes que demostraban alegría, se veía sumamente hermosa.


    -Amanecí con las ganas de seguir ayudándote para que te sientas mejor y también a los demás pacientes.- le dice Kagome al sonreír.


    -Con esa sonrisa y sus cuidados, ¿Cómo no he de sentirme mejor?- pensó Inuyasha sonrojado.


    -¿A qué hora tienen programada la cirugía que me harán?- pregunto Inuyasha cuando Kagome le estaba quitando sus vendas para pasarle los hielos y ponerle su pomada contra las quemaduras.


    -En cuatro horas, ahorita son las siete, así que la tendrás a las once de la mañana.- le dijo Kagome mientras le ponía la pomada y de nuevo lo vendaba. –Inuyasha, Sango dijo que en unos minutos vienen tus familiares a visitarte y traerte algo de ropa.- le informa Kagome mientras anotaba algo en el registro medico que traía.


    -Rayos, conociendo a mi madre, se pondrá histérica al verme así.- dijo Inuyasha con fastidio, su madre Izayoi aun lo trataba como bebe, a pesar de su edad y de tener un hermanito de siete años de nombre Shippo.


    -¿Por qué dices eso?-le pregunta curiosa al sentarse en la silla que estaba al lado.


    -Porque mi mama a veces, o más bien siempre, se pone histérica cuando a algunos de mis hermanos o yo nos lastimamos, nos trata como bebes, de seguro así son las madres, de histéricas y que no entienden que ya somos grandes. A veces deseo que no haya madres en el mundo que te traten así.- dijo Inuyasha con enojo y coraje.


    -Tienes muchísima suerte de tener una madre que se preocupa por ti, mi hermano gemelo y yo somos huérfanos desde hace mucho tiempo, y nos la hemos tenido que vérnoslas nosotros solos sin el cuidado y cariño que brinda una madre y un padre, yo a veces he deseado dar mi vida porque mi madre y padre regresen a nosotros.- le dijo Kagome con voz seria al escuchar lo que dijo al último. Inuyasha al escuchar que ella y su hermano son huérfanos desde hace tiempo, se sintió un canalla, más aun cuando dijo que a veces deseaba que su madre regresara con ella y su hermano.


    -Perdón si te ofendí y te hice recordar malas memorias, y cambiando de tema, ¿solo tienes un hermano?.- le pregunta Inuyasha con curiosidad cuando le escucho decir que tenía un gemelo.


    -Claro, tengo un gemelo de nombre Houjo, trabaja en el ejercito como ingeniero de armas, el dice que de esa forma ayuda a los demás, eliminando a quienes hacen mal a la sociedad. Es la única familia que tengo. ¿Y qué cuentas de tus hermanos?.-



    -Tengo un hermano mayor de 25 años, se llama Sesshoumaru, pero a él le encanta divertirse jugando con las mujeres, siempre se acuesta con las mujeres que caen rendidas ante sus “encantos” o que el simplemente quiere, es una vergüenza en la familia con su fama de mujeriego. Pero mi otro hermano apenas es un niño de siete años, se llama Shippo, es un travieso de primera, siempre pensamos que Sesshoumaru debe dejar su fama de Don Juan y ser un buen ejemplo para el pequeño.- le explica Inuyasha al verla a sus ojos verdes.


    -Ya había escuchado de la fama de tu hermano mayor; y sinceramente me parece repugnante cuando escucho a doctoras o enfermeras al platicar de sus detalles íntimos; ¿Y porque no mejor ser tu, el ejemplo a seguir de tu hermanito?.- le pregunta Kagome, mientras inconscientemente le acariciaba la cabeza.


    - De hecho así me consideran mis padres para él; debido a que no juego con las mujeres, nunca lo he hecho porque detesto eso, es más; ni siquiera he estado con una mujer en mi vida, porque espero a la adecuada. Pero pensamos que también Sesshoumaru debe ser el ejemplo a seguir de Shippo.- confiesa Inuyasha algo apenado, porque le acaba de confesar de manera indirecta que él es virgen; pensó que de seguro se reiría de él o lo insultaría, así que apenado volteo la cabeza hacia otro lado, en eso siente una mano en su mejilla obligándolo a voltear.

    -No debes apenarte al confesar que esperas a la indicada para poder hacer de eso algo especial. Ya casi no hay hombres como tú con esos ideales. Yo también pienso lo mismo que tu, yo también espero al hombre ideal que si me ame y no me quiera usar como juguete de diversión de una noche.- le dice Kagome tranquilamente mientras sonreía e inconscientemente le acariciaba la mejilla, Inuyasha se sintió tranquilo y también sintió un vuelco en el corazón cuando ella le dio la indirecta que jamás estuvo con un hombre. Se sintió débil cuando sintió esa mano tocando su mejilla y el puso una mano encima de la suya.


    -Bien Inuyasha; me están solicitando en la sala de partos; si no llego en una hora aprieta este botón y una enfermera o medico vendrá a aplicarte el ungüento.- le explico Kagome después de leer el mensaje en su beeper; le señalo un aparato que tendría que usar en caso de que no llegara en una hora, pero estaba al otro lado de la cama, y ella al señalarlo, sin querer se resbalo y cayo justo encima del pecho de Inuyasha; solo que se detuvo con los brazos a tiempo para evitar lastimarlo. Estaba por levantarse al tiempo que se disculpo, pero algo se lo impidió. Era Inuyasha quien le rodeo la cintura con sus brazos.


    -Esteee; Inuyasha me podrías soltar?.- le pide Kagome algo nerviosa al sentir sus brazos fuertes en su cintura.


    -Mmmhhh; no quiero.- le dice Inuyasha algo juguetón mientras la abrazaba; se sentía tan bien al tenerla así abrazada junto a él.


    -Por favor suéltame; si nos ven de esta forma; me pueden correr de aquí y no te podre seguir atendiendo.- le dice Kagome algo preocupada; en eso Inuyasha la suelta de inmediato, porque eso era lo que menos quería. Pero sin que los dos supieran, Sango los veía por la ventana de la puerta, para ver cómo iba la relación de esos dos, y al ver como Kagome resbalo e Inuyasha la abrazo sin dejarla sonrió ligeramente y se fue.


    -Ya decía que era buena idea que Kagome fuera quien atendiera a mi primo; en un abrir y cerrar de ojos tendremos boda; y después seré tía.- dijo alegremente Sango mientras iba a la sala de cirugías.


    -Que me acaba de pasar?; sentí la necesidad de tenerla siempre conmigo entre mis brazos.- pensó Inuyasha al ver a Kagome salir hacia partos .



    -Que me sucedió con ese humano?; jamás me he sentido así cuando un hombre me abrazaba; todos eran viejos y jóvenes lujuriosos, humanos o vampiros; pero este joven humano no es así, y por primera vez, me siento tan bien cuando estoy cerca de él.- pensó Kagome mientras iba a la sala de partos; aunque no lo creyera o no lo admita, poco a poco se estaba enamorando de ese hombre que rescato hace quince años; cuando él era solo un niño pequeño. Más tarde hablaría con Houjo para que le explique.

    ///////////////////////////////////////////////////////////

    -Hola hijo, ya llegamos. Como te estás sintiendo, si te dan los medicamentos necesarios?.- pregunto su madre preocupada al entrar a la habitación de su hijo con su esposo y sus otros hijos.


    Hola Inuyasha; no te duele?.- pregunto el pequeño Shippo; era tan parecido a sus hermanos, solo que el pequeño tenía el cabello negro como su madre, a diferencia de sus hermanos mayores, quienes tenían el cabello plateado como su padre, pero los tres tenían ojos dorados. Sesshoumaru solo fue a verlo por petición de sus padres. Al inicio no quería, pero lo pensó mejor; y fue para ver nuevas conquistas entre las enfermeras y doctoras. Ya había conocido a varias empleadas de Sango; y muchas ya han pasado por su cama.


    -Ya no duele tanto Shippo; pero no toques, que aun no me recupero.- le dice Inuyasha al ver que Shippo le quería tocar donde fue quemado.


    -Y el médico o doctora que te atiende; donde esta hijo?.- le pregunta su padre al estar sentado en el sofá que estaba ahí cerca.


    -Acaban de solicitar a la doctora en partos; viene en un momento.-



    -Y es linda la doctora; Inuyasha?.- pregunto Sesshoumaru con su voz fría; pero Inuyasha alcanzo a distinguir un toque de lujuria en el.


    -Ya decía que no venias a visitarme; si no a ver quién es la próxima a caer en tu cama.- le dijo Inuyasha molesto; no permitiría que su hermano se le acerque a Kagome; ella es solo suya.


    -Chicos basta; que aquí esta su hermanito presente.- les reprendió su madre.

    ////////////////////////////////////////////

    Después de una hora; Kagome salió de partos; fue un nacimiento exitoso, y la madre y el bebe salieron bien. En eso se va directamente a la habitación de Inuyasha, pero escucho voces y prefirió tocar que entrar sin permiso.


    -Adelante.- dijo Inuno; y Kagome entra con el reporte médico de Inuyasha.


    -Buenos días; ustedes deben ser la familia de Inuyasha Taisho; no es así?.- pregunta Kagome amablemente al verlos; Sesshoumaru al verla sonrió ligeramente con lujuria.


    -Que linda doctora; no está nada mal para una noche o dos.- pensó con lujuria y perversión discreta. Pero Kagome, con sus años y experiencia; ya sabía distinguir a un pervertido y noto sus intenciones y le desagradaron bastante; siempre era lo mismo desde hace siglos. Solo esperaba que con él, no llegara al caso extremo de tener que matarlo y beber su sangre.


    -Así es; yo soy su madre Izayoi; el es su padre, mi esposo Inuno; y ellos mis hijos; él es mi pequeño Shippo, y él es mi primogénito Sesshoumaru.- dijo amablemente Izayoi al saludarla y presentar a su familia; solo que cuando llego con Sesshoumaru; este le tomo la mano con intención de besársela y así dar el inicio de su conquista.



    -Hola, mucho gusto señorita.- dijo Sesshoumaru a punto de besar su mano; pero Kagome, quien le adivino sus intenciones, se la retiro a tiempo.


    -Si; igualmente.- dijo con frialdad. Sesshoumaru se sorprende y enoja; ninguna mujer lo rechazaba a él; a Sesshoumaru Taisho. Inuyasha en cambio; sonrió victorioso; con lo que le dijo Kagome hace rato, era claro que no cedería ante su mujeriego hermano.


    -Ni creas que conmigo la tendrás fácil; ya he escuchado de tu asquerosa fama. No pienso ser una más de tus calientacamas; que vergüenza me dará como mujer. Yo quiero a tu hermano Inuyasha.- pensó Kagome al ver las intenciones de Sesshoumaru. Solo que ella cuando pensó que quería a Inuyasha, se sonrojo, pero lo disimulo.


    -Como te fue en el parto Kagome?.- le pregunta Inuyasha, mientras hacía que la cama se eleve un poco para estar sentado.



    -Fue un parto exitoso, la madre se dilato mucho y así el bebe nació pronto; es un hermoso varoncito; el niño y la madre están en buenas condiciones.- le explico Kagome mientras preparaba la bolsa con hielos.


    -Y que es lo que tiene mi hijo doctora; tendrán que operar a mi pequeñito?.- pregunto Izayoi exageradamente preocupada. Kagome se rio poquito cuando le dijo “pequeñito”.


    -Mama!!!!.- le reprendió Inuyasha molesto cuando su mama le dijo pequeñito y escuchar a Kagome reírse.


    -No se preocupe señora Taisho; Inuyasha tiene quemaduras de segundo grado en el pecho y abdomen, afortunadamente no le hizo daño en un musculo o nervio importante, pero le tenemos programada para hoy una cirugía para reconstruirle la piel dañada; si todo está bien, saldrá en una semana, pero si no presenta resultados positivos de aquí al viernes, le haremos otra reconstrucción de piel y se quedara unos días más.- le explico Kagome a toda la familia.


    -Pero mi hermano si estará bien?.- pregunto el pequeño Shippo casi llorando; aunque le hiciera travesuras a sus hermanos; sobre todo a Inuyasha, lo quería mucho.


    -No te preocupes pequeño; que yo me encargare personalmente de la cirugía, y ya verás como tu hermanote estará bien.- le hablo Kagome con tanta ternura.


    -Es muy tierna con los niños; siento que eres tu mi ángel de ojos esmeraldas, la que busque por tanto tiempo, cuando me recupere te pediré que salgamos. Y después; y espero que así sea, nos casaremos y tendremos pequeños iguales de hermosos como tu.- pensó Inuyasha al ver como trato de forma tierna a su hermanito; esa ternura le recordaba el hecho de hace quince años.


    -A qué hora tiene mi hijo, la cirugía?- pregunto Inuno al tener a Shippo en sus piernas.


    -Se suponía que debía ser a las once; pero Sango me informo que la reprogramaron a las 8:50 de la mañana; o sea que va a ser en cincuenta minutos.- les informa Kagome al ver a la familia.


    -Tan pronto?.- pregunta Inuyasha sorprendido.


    -Así es; si me disculpan, le debo aplicar el ungüento; no es por ser grosera, pero con mucha gente me distraigo, además, no es bueno que el pequeño vea las heridas de su hermano, será fuertísimo para él; así que si me hacen el favor de salir un momento.- les pide Kagome con amabilidad.


    -Claro doctora.- le dice Izayoi al salir de ahí con su esposo e hijo menor; pero Sesshoumaru; dispuesto a no darse por vencido para conquistarla y llevarla a la cama, se quedo; además así, humillaría a su hermano menor cuando este conquistando a Kagome con sus encantos. Pero que equivocado estaba.


    -Déjeme la ayudo doctora; quisiera que mi hermano se sienta bien.- le dijo Sesshoumaru con su voz fría, pero con ligero toque sensual; eso hacía que las mujeres se sonrojaran y se pusieran nerviosas, y asunto arreglado; ya las tenia. Inuyasha se puso molesto.


    -Como se atreve este inútil a querer conquistar a Kagome frente mío; que no le quedo claro hace rato que ella no quiere ser como esas zorras con las que se mete?- pensó furioso mientras que Kagome le quitaba sus vendas.


    -Señor Taisho; pedí que se salieran todos, sin excepción.- dijo Kagome molesta mientras le quitaba las vendas a Inuyasha, y discretamente, le tocaba sus músculos trabajados.


    -Pero doctora; necesitara mi ayuda para curar a mi hermano.-



    -Pero nada; salgase ahora.- le dijo Kagome fríamente, pero sin querer libero sus poderes de vampiresa; sus ojos verdes se volvieron azul zafiro, y sus colmillos crecieron; dándole un aspecto macabro; Sesshoumaru salió molesto por el rechazo, y asustado por el aspecto de Kagome.


    En eso Kagome vuelve a la normalidad y le empieza a pasar los hielos y la pomada en el pecho y abdomen a Inuyasha.


    -Kagome, acaso tus ojos esmeraldas se hicieron azules y te crecieron colmillos?.- le pregunta Inuyasha algo nervioso por el tacto de Kagome.


    -Que tonta fui; estos dos ya vieron mi apariencia de vampiro; no debí dejarme llevar por las emociones, pero este conquistador no dejaba de insistir.- pensó Kagome al regañarse a sí misma.


    -Debe ser por la fuerte luz de la lámpara que está aquí; te atonto un poco; haciéndote ver cosas.- le dijo Kagome algo nerviosa, al tratar de inventar algo.



    -Pero estoy seguro que mi hermano también vio eso.-


    -Debe ser, porque le paso en la mente una de sus tantas conquistas, y me vio con el aspecto de ella.- le dijo Kagome al inventar una excusa que sonara razonable.


    -Jejejeje; tienes razón, eso le pasa a veces.- se ríe Inuaysha.


    -Por cierto tú mama; es graciosa, si que se preocupa por ti.- le dice Kagome al reírse.


    -Está bien que se preocupe, pero ella exagera bastante.-



    -Es como las mamas de los pequeños de pediatría; se preocupan exageradamente por sus hijos.- le dice Kagome mientras lo preparaba para llevarlo a la sala de cirugías.


    -Me imagino que así también era tu madre contigo o tu gemelo; no Kagome?.- le pregunta Inuyasha con curiosidad.


    -Si se preocupaba cuando nos pasaba algo a mi mellizo; a mí o a mi padre; pero siempre pensaba en soluciones para todo lo que pasaba; en pocas palabras, era muy tranquila; y siempre trataba de estar calmada en caso de que sucediera algo.- le explica Kagome mientras terminaba de prepararlo para llevárselo a la sala quirúrgica.



    -Porque mi mama no puede ser como la tuya?.- murmuro Inuyasha con fastidio al escuchar la historia de la madre de Kagome; quería que su madre fuera así de tranquila como la madre de Kagome y no ser una exagerada de primera.


    ///////////////////////////////////////////


    Pronto fue la hora de la cirugía; e Inuyasha estaba en la sala quirúrgica; y su familia estaba en la sala de espera; Izayoi estaba leyendo un libro, mientras tenia a Shippo dormido en sus piernas; Inuno estaba preparando un café; y Sesshoumaru vio una linda enfermera y de inmediato fue a conquistarla; le resulto fácil, y pronto ya estaba teniendo una aventura con ella; en la sala de rayos x.
    /////////////////////////////////////////

    -Como salió la operación doctora?.- le pregunta Izayoi al ver a Kagome dirigirse hacia ellos, mientras se quitaba el cubrebocas.


    -La cirugía salió exitosamente; es probable que Inuyasha salga de aquí en una semana como se había predicho.- les explico Kagome con tranquilidad; haciendo que la familia respire de alivio.


    -Y como se siente ahora Inuyasha?.- le pregunta Inuno.


    -El está bien; solo que está descansando.-

    ///////////////////////////////////////////////

    Ya era hora de que Kagome dejara a Inuyasha descansar para que durmiera toda la noche. Le pone su morfina en la bolsa de suero; y se queda viéndolo antes de retirarse.


    -Qué lindo te ves cuando duermes; eres como un niño pequeño.- dijo Kagome al ver a Inuyasha dormir como un bebe; antes de retirarse le da un beso en la frente y sale de la habitación.

    //////////////////////////////////////


    -Segura que es él; Kagome?.- le pregunta Houjo a Kagome mientras hablaban por teléfono; Kagome estaba en su departamento hablando con Houjo para saber qué era lo que sentía.


    -Ya te dije Houjo; tiene el mismo color de cabello y ojos de ese niño que rescate hace tiempo; además tiene el mismo nombre; sabes bien que el nombre Inuyasha, no es un nombre común.- le explica Kagome mientras estaba sentada en su sofá; hablando con su gemelo por el teléfono.


    -Tienes razón; porque no sales con él?; con lo que dices; el aun te quiere.-



    -No lo sé hermano; es que me siento diferente cuando estoy con él, atendiéndolo.-



    -Diferente cómo?.-



    -Sonrojada, con ganas de estar con el más tiempo, como si debiera ser así. No siento el asco que sentía con los demás hombres; y además sé muy bien que él es diferente a los demás que he visto durante todos estos siglos. Además, creo que el también tiene el mismo sentimiento que yo- le explica Kagome con sonrojo en sus mejillas; gracias a Kami, que solo estaba hablando con su hermano por teléfono; porque si no, el estaría de nuevo con el mismo cuento de que se case de una vez.


    -Creo; que ya se lo que es.- dijo Houjo fanfarrón.


    -Pues deja de ser el sabelotodo y dime.-



    -Te estás enamorando por primera en siglos; mi querida gemela,- le explica Houjo alegremente mientras tenía a su pequeño hijo Tenshi dormido en el sofá y recargado en sus piernas; mientras que Yuca estaba dormida en la cama.


    -Pero que tonterías estás diciendo?.- pregunta Kagome exaltada.



    -Jajajajaja; no te asustes; es normal, te debía pasar eso una vez en tu larga vida. Yo también sentí lo mismo cuando conocí a Yuca la primera vez; pero no me vayas a negar que no es hermoso lo que sientes.- le explicaba Houjo alegremente; pronto su hermana ya estaría casada, y el tendría su sobrinito para consentir y con quien su hijito jugara.


    -Pues eso no te negare; pero él es humano y yo una vampiresa.-



    -Si el te ama de verdad; te aceptara como eres. Anda Kagome sal con él; y en un abrir y cerrar de ojos; ya tendré cuñado nuevo y un sobrinito que consentiré.-



    -Te prometo que lo pensare.- le dice Kagome finalmente.


    -Esa es mi hermana; y no te demores mucho; que el envejece rápido.- le dice Houjo burlón a su hermana.


    -Muy bien gracias; cuídate y me saludas a Yuca y a mi pequeño Tenshi.- l dice Kagome al despedirse.



    -De acuerdo; tú también cuídate mucho; y más vale que pronto me digas las noticias de un cuñado.- le dice Houjo con burla; haciendo que Kagome se sonroje.


    -Y si él tiene razón y empiezo a sentir el amor por primera vez en quinientos años; pero que hare cuando Inuyasha sepa que no soy una joven humana de veinte años; sino una vieja vampiresa de 560 años?.- dijo Kagome al ir a su cama para dormir. Pero lo que no sabía, es que Inuyasha si la maba sinceramente desde que era niño.

    CONTINUARA……………..
     
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  7.  
    Inukax

    Inukax Entusiasta

    Tauro
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    Re: Mi amada vampiresa

    Hola!

    OmG! Inu-sexy no quería soltar a Kagome cuando se resvalo! Me encanto esa parte, no entiendo por que la solto! Aunque sino la soltaba la podían correr.... así que mejor la solto jejejejeje

    Pobre mi Inuyasha con esas quemaduras en su sexy cuerpo! Dios! Como desearía ser Kagome para tocar ese cuerpo tan.... kyaaaaaaaaaa...... Mejor dejo mi mente perver para despues!!!!!!

    Awwwww.... Kagome ya se esta enamorando de Inuyasha, es tan tierno y tan lindo! ya quiero que tengan su primera cita!

    Es algo lindo que mi Inu-sexy sea virgen! Awwww eso es tan tierno.... esta esperando a la indicada! Awwwwww que lindo que es! Es un angel con cuerpo de pecador! Lo AmO!

    Esta perfecto que Kagome no se dejara llevar por los "instintos conquistadores" de Sesshomaru. Así se hace Kagome! Sesshomaru se equivocó porque Kagome no es de esas calientacamas!

    Inuyasha esta en muy buenas manos! Ojala que no le queden marcas en su perfecto y hermoso cuerpo! Que hombre más bello! Kagome aprovechalo jejejejeje!

    Me a encantado exesivamente este capítulo, no tienes idea de cuanto me a gustado! Ojala que no te tardes mucho con la continuación.

    Nos seguimos leyendo!

    Cuidate!

    Bye!
     
  8.  
    luna sahara

    luna sahara Entusiasta

    Piscis
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    Re: Mi amada vampiresa

    hola!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    que tal?

    creeo que estoy enamorada de este ff!!!!!!!!!!

    pero ay algo malo waaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!! como que mi amado inuyasha esta en el hospital y con quemaduras de segundo grado waaaaaaa!!! que malo como pudiste hacer algo semejante.

    pero bueno. heeeee!!! pero que picaro es inuyasha con kagome tanto en el restaurant como en el hospital.

    pero que suerte de vampiresa... yo quiero ser ella!!!!!... ok ya ... ay kagome date cuenta del amor que cientes por inuyasha.

    por favor no medejes con la intriga quiero saver que va a pasar con ellos y con el mujeriego de sesshoumaru.

    pon pronto la conti pliss pliss pliss pliss pliss pliss pliss

    bueno nos vemos

    que la inspiracion te llege!!!!!

    bay!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
     
  9.  
    inuykagXever

    inuykagXever Iniciado

    Virgo
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    Re: Mi amada vampiresa

    hola me encanto tu fic esta genial 100pre me apasionaron las historias de vampiros y de amores con humanos me guata demaciado esta estupenda
    espero con ansias la continuacion
    ¿errores? no ninguno casi solo que de vez en cuando te comes algunas letras y nada mas pero lo demas exelente

    me gusto mucho la parte cuando se encontraron despues de 50 años inuyasha como va a pensar que ella es ella si savia que despues de 15 años ella ya devia estar viejita
    me gusto mucho esta super tambein me gusto la parte en que sesshomaru intenta insinuarcele a kagome es tan como decirlo (caliente)
    me gusto estubo genial ¿sesshomaru con una enfermera en rayos X ?
    si la descubren cuantos problemas no se le iran encima

    me gusto mucho espero que me avises cuando pongas la continuacion y eso no mas
    tu amiga y nueva lectora
    kagometennyo
     
  10.  
    SARA BUTLER

    SARA BUTLER Entusiasta

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    Re: Mi amada vampiresa

    Hola chicas, lamento no poner la conti pronto del fic. pero es que he estado bastante ocupada y estresada con lo de la universidad, pero prometo ponerla tan pronto como pueda, no lo puedo prometer al cien pociento, pero tal vez la ponga en este fin de semana, y con lo del otro fic, tambien prometo continuarlo; solo espero que me comprendan.
     
  11.  
    bebita inu

    bebita inu Guest

    Re: Mi amada vampiresa

    Holaaa n_n
    tu FF me encantoo *.*
    contiiiii, entendemos qe estas ocupada *.* pero contii >.<
    estaaa muy padreee, espero con ansias n_n
    cdt
     
  12.  
    LυиosA

    LυиosA Usuario común

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    Re: Mi amada vampiresa

    Hola!
    ¿Cómo estás?

    Ou, Oh. :ww:

    Genial FanFic! Me encanta!
    la trama está espectacular. Y como ahora tengo trauma con los vampiros.

    Tan lindo Inu. Sus sentimientos son sinceros! :++:
    Y Sesshy tan sexy, pero mujeriego ¬¬

    Y no te preocupes! :he:
    Esperaremos pacientes.

    No tardes con la conti, que está muy bueno.

    ~Bye! <3
     
  13.  
    SARA BUTLER

    SARA BUTLER Entusiasta

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    Re: Mi amada vampiresa

    Capitulo 4. Una cita y atrapados por la lluvia.

    Después de ese día, Inuyasha tenía una buena mejora en sus quemaduras, que iban desapareciendo poco a poco, Kagome le ayudaba mucho a recuperarse cada día; y cuando ella estaba en su habitación atendiéndolo, él le sacaba platica, y así poco a poco la iba conociendo, y se iba enamorando mas de ella por su dulzura y cariño que le daba.

    Kagome se sentía rara con esos sentimientos que eran nuevos para ella; es que era debido de que no creía en el amor conyugal desde hace siglos. La razón era porque siempre la querían como objeto de deseo; o simplemente la querían casar a la fuerza. Pero con Inuyasha se sentía diferente; ella sabía bien que él no es un pervertido o mujeriego como los demás hombres; el siempre se mostraba amable, sensible y tierno.

    ///////////////////////////////////////////////////////////////////

    En la habitación de Inuyasha, estaba de visita Miroku, para saber cómo estaba su jefe y amigo. A Kagome la solicitaron en ortodoncia, para la revisión semanal de un paciente que necesitaba que le arreglen las muelas.

    -¿Cómo te estás sintiendo de tus quemaduras, amigo?- le pregunta Miroku al poner en un florero, un ramo de flores que le enviaron de regalo los trabajadores del restaurante; sobre todo de las meseras y cocineras que trabajaban ahí y que intentaban ganar la atención y el cariño de Inuyasha, pero este no les hacia el menor caso.

    -Ya mucho mejor, Kagome me atiende de maravilla, como se debe.- dijo Inuyasha con un tono soñador, que Miroku alcanzo a escuchar y sonrió algo pervertido.

    -Claro, si me atendiera una doctora como ella, con gusto me accidentaria más seguido.-

    -Que quieres decir con eso, Miroku?.- le pregunta Inuyasha molesto por su tono de voz, cuando dijo algo sobre Kagome.

    -Vamos, no te enojes, solo decía que como ella es linda, tanto físicamente y de personalidad, con gusto te quedarías más tiempo en este hospital; yo también lo haría, pero solo para que me atienda mi amada Sanguito.-

    -A ok; ya te entiendo.- dice Inuyasha más tranquilo, recostándose de nuevo en su cama, temía mucho que Miroku tratara de insinuársele a Kagome como lo hizo Sesshoumaru, aunque sabía que ella lo rechazaría.

    -Paso algo cuando te visitaron tus padres y hermanos la primera vez; no Inuyasha?.- pregunta Miroku curioso; él sabía muy bien la fama de Sesshoumaru como Don Juan y que se había acostado con varias empleadas de Sango.

    -Pues el imbécil de mi mujeriego hermano se le insinuó a Kagome; pero ella fue muy inteligente y lo rechazo.- dijo Inuyasha serio y frio al recordar como Sesshoumaru quería a Kagome como una más de sus calientacamas; pero sonrió cuando ella lo mando al diablo, sabía que era diferente, ella tenía dignidad y respeto por sí misma, eso solo lo hacía quererla más.

    -Interesante; y ya la invitaste a salir en una cita?.-

    -Aun no; apenas la estoy conociendo, pero pienso hacerlo cuando salga de aquí.-

    -Yo te sugiero que la lleves a algún lugar sencillo; como un parque, el cine o un restaurante común; si la llevas a algún lugar lujoso; de seguro huye de ti o se aprovechara de tu lugar social como las demás quieren intentar; aunque no creo que pase lo ultimo.- le sugiere Miroku; el antes de conocer a Sango, salía con muchas chicas, pero desde que la conoció, se enamoro de ella y sentó cabeza.

    -Eso mismo estaba pensando; quisiera llevarla primero al parque a dar un paseo.- le decía Inuyasha mientras se imaginaba a Kagome a su lado, paseando y agarrados de la mano.

    -Pero primero; debes conocer a su familia; ya sabes, a sus padres, para saber si te aprueban.- dijo Miroku burlón; cuando empezó a andar con Sango, le tomo tres meses completos en ganarse la confianza de los padres de ella; sobre todo del padre de Sango; ya que era muy protector con su hija y a veces sentía que quería darle un tiro con su arma cuando la visitaba.

    -Eso lo sé; pero ella no tiene padres desde hace tiempo; solo tiene un hermano gemelo como su única familia; aunque no creo que haya problemas con el.-

    -Seguro amigo?; a veces los hermanos de las chicas, sean mayores, menores o mellizos, son muy celosos con ellas cuando un chico se le insinúa.- le dice Miroku sabiamente; el antes ha tratado con hermanos celosos; y varios de ellos lo golpeaban cuando estaba con la hermana.

    Eso puso a Inuyasha algo nervioso y pensativo; Kagome ya le había platicado antes sobre su familia; como eran antes sus padres, sobre su mellizo Houjo, su cuñada y sobrino. Aunque le había dicho que su hermano y su familia son amables y amistosos; le daba miedo que cuando anduviera con Kagome, el mellizo de ella no fuera así con él.

    -Ey, alguien me escucha por ahí?.- decía Miroku golpeando la cabeza de Inuyasha.

    -Que quieres Miroku?; deja de golpearme.- dijo Inuyasha molesto cuando le pego Miroku varios coscorrones.

    -Pues te quedaste callado.-

    -No es nada, solo pensaba en como seria el mellizo de Kagome cuando lo conozca.-

    -No te preocupes Inuyasha; mi hermano Houjo es bastante amable con todos y muy amistoso con la gente.- dijo Kagome de repente cuando entro a la habitación con su buen humor y alegría de siempre. Ese día llevaba debajo de su bata blanca, una blusa roja entallada al cuerpo, dejando ver sus curvas y un pantalón de mezclilla.

    -Escuchaste todo Kagome?.- pregunta Inuyasha nervioso cuando Kagome entro de repente, le dio miedo que ella haya escuchado todo y lo rechazara.

    -Solo lo último, acabo de llegar de ortodoncia.- dijo Kagome mientras revisaba el historial médico.

    -Por cierto Miroku; Sango quiere verte pronto en su oficina, se ve que está emocionada y feliz de que este aquí.-

    -Mejor ni la hago esperar; allá voy mi querida Sanguito.- dijo Miroku al salir apresurado y feliz de la habitación para ver a su novia.

    -Jajajaja; se nota lo mucho que la quiere.- dice Kagome riéndose al ver la rapidez con la que salió Miroku.

    -Si supieras; antes de que conociera a Sango y anduviera con ella; él era como Sesshoumaru; solo que era más amable y considerado con las mujeres; pero cuando conoció a mi querida prima Sango, dejo esa vida que llevaba y solo empezó a perseguir a mi prima, aunque le costó bastante trabajo.-

    -Vaya, eso mismo me imagine cuando lo vi en el restaurante; sobre todo el comentario que hizo que ella le pegara.-

    //////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

    En ese instante llegan de nuevo los padres y hermanos de Inuyasha, como ese era su último día hospitalizado; querían llevarlo ellos mismos a su casa; aunque Izayoi quería llevarlo a su mansión para asegurarse de que estaría bien, aunque su esposo decía que exageraba.

    -Buenos días Inuyasha; doctora Kagome.- saludaron la familia de Inuyasha al entrar; pero Inuyasha al ver a su madre, mascullo molesto entre dientes, pues cada vez que venía su madre a verlo; esta siempre lo avergonzaba enfrente de Kagome al tratarlo como un niño de la edad de Shippo.

    -Buenos días.- les devolvieron el saludo Kagome e Inuyasha.

    -Bueno Inuyasha como te sientes; qué tal va a mi hijo doctora?.- pregunta Izayoi al entrar inmediatamente a la habitación.

    -Hasta ahora tiene una buena mejoría; hoy se sabrá si sale este día o se queda un poco más.-

    -Para que es esto doctora?.- pregunta Shippo al ver el estetoscopio en el bolsillo de la bata de Kagome.

    -No molestes a la doctora Shippo; deja que atienda a tu hermano en paz.- le reprende su padre.

    -No se preocupe señor Taisho. Este es un estetoscopio, Shippo; es para escuchar el corazón; ves?.- le dice Kagome mientras le ponía el binaural (que son los tubos metálicos) en las orejas de Shippo y poner la campana en su pecho.

    -Jejeje, escucho su corazón doctora; late como tambor.- dijo Shippo contento al escuchar los latidos de Kagome.

    -Así es pequeño; ahora préstamelo un poco que debo escuchar el corazón de tu hermano Inuyasha.- le dice Kagome mientras Shippo le devolvía su estetoscopio.

    -Pero me lo puede prestar cuando termine?.-

    -Shippo; las cosas de Kagome no son juguetes.- le dijo Inuyasha mientras que Kagome escuchaba sus latidos y los anotaba en el registro.

    -Ay Inuyasha, pero a mí me gusto escuchar su corazón de tambor.- le reclama Shippo molesto a su hermano.

    -Ahora le quitare sus vendas; me hacen el pequeño favor de Salir un poco; solo unos instantes?.- pide Kagome, a lo cual la familia no niega.

    -Si que eres paciente con los niños, Kagome.- le dice Inuyasha mientras era despojado de sus vendas.

    -Es que me encantan los niños; son tan adorables.- le dice Kagome sonriendo mientras terminaba de quitarle las vendas.

    -Yo también los quiero. Como quisiera tener pequeños hijos contigo Kagome; los amaría aun mas si tendrían tus hermosos ojos verdes.- pensó Inuyasha feliz cuando escucho la confesión de Kagome.

    -Esto es interesante.- dijo Kagome de repente.

    -Qué cosa?.- pregunta Inuyasha algo asustado y nervioso.

    -Tus cicatrices de las quemaduras se desvanecieron, como si nunca te hubieses quemado.- le dice Kagome al observar el pecho de Inuyasha y pasar sus manos en el, como asegurándose de que no hubiese marcas en el. Cuando Inuyasha sintió sus manos de nuevo tocándolo; hizo que se excitara otra vez y que pasen imágenes en su mente sobre estar tocando la piel de Kagome bajo la suya.

    -Observa y compruébalo tú mismo.- dijo Kagome al darle un espejo para que vea los resultados; y era cierto, parecía que nunca se quemo con el aceite hace una semana.

    -Y así estabas cuando llegaste la primera vez.- le dice Kagome al pasarle unas fotos que le habían hecho cuando ingreso el primer día.

    -Así de grave estaba?, por Kami; Parecía chicharrón frito.- dijo Inuyasha sorprendido y horrorizado al ver las fotos que le mostro Kagome.

    -Pueden pasar.- le dice Kagome a la familia de Inuyasha.

    -Y qué tal va Inuyasha?.- pregunta inmediatamente Inuno.

    -Hoy ya puede salir del hospital sin problemas; ahora Inuyasha, arréglate y al terminar ve a mi consultorio.- le dice Kagome al salir para dejar que Inuyasha se vista.

    -Muy bien hijo; ahora al salir de aquí, iremos a la mansión para estar seguros de que te recuperaste totalmente.- dice Izayoi al darle un poco de ropa.

    -No exageres mama; ya estoy bien.- le dice Inuyasha fastidiado.

    -Pero hijo; no vaya a ser que te de una recaída.-

    -Mama, solo fueron quemaduras de segundo grado, no una enfermedad cardiaca terminal.- dice Inuyasha fastidiado al entrar al baño a vestirse. Al terminar se va al consultorio privado que tenia Kagome.

    -Bien Inuyasha; ahora te recomendare que te pongas esta pomada de árnica y calamina por los siguientes diez días, y además nada de exponerte al prolongadamente al sol ni en camas bronceadoras por un mes, o el área afectada se volverá a lastimar; por cualquier caso te daré esta tarjeta con mis números para que me localices en caso de que te sientas mal.- le dice Kagome al darle una receta médica con una tarjeta engrapada, en donde estaba su número de celular, casa y trabajo.

    -Claro que te llamare, pero no por dudas médicas, sino para pedirte que salgas conmigo o para escuchar tú dulce voz.- pensó Inuyasha al ver los números de Kagome en la tarjeta. En eso salen del consultorio para despedirse.

    -Muchas gracias doctora por haber aliviado las heridas de mi hijo.- dice Izayoi agradecida.

    -De nada doctora; fue un placer atenderlo.-

    -Sabe?, he visto como es usted y me gustaría mucho que fuera mi nuera, la esposa de Inuyasha.- dice Izayoi de repente, causando sonrojo en ambos chicos; Inuno trataba de detenerla, pero fue tarde.

    -Mama!!!!!!!.- le reclamo Inuyasha; era cierto lo que dijo su madre, pero quería decirlo a su tiempo, ahora por culpa de la indiscreta de su madre, tal vez Kagome no quisiera salir con él. Por suerte para Kagome la solicitaron en cirugías, y se fue inmediatamente de ahí.

    -Muchas gracias mama.- dijo Inuyasha molesto al salir del hospital.

    -Que hijo?; solo era sincera, esa muchacha se ve muy bien para ser mi nuera y tu esposa.- dijo su madre tranquilamente.

    -Pero la asústate con tu impulsividad cariño.- le dice su esposo al entrar al auto.

    /////////////////////////////////////////////////////////////////

    -Que sucedió Kagome, cuando te despediste de mi primo y mis tíos?.- le pregunta Sango curiosa al salir de cirugías; desde que entro ella la había notado algo nerviosa; y se asustaba con cualquier cosita insignificante.

    -Nada, jeje; solo que tu tía me dijo que le gusto para ser su nuera; en pocas palabras, le guste para ser pareja de Inuyasha.- le dice Kagome mientras tomaban café en la cocina del hospital.

    -Y que dijiste?.- le pregunta Sango emocionada.

    -Nada; de hecho en ese instante me habían llamado para cirugías.-

    -Jajajajaja; jamás había visto así a mi tía con una mujer.- dijo Sango riéndose.

    -A que te refieres?.- pregunta Kagome confundida.

    -Es que antes mi tía desaprobaba a las mujeres que se acercaban a mis primos; claro que Sesshoumaru no le importaba lo que mi tía pensara, pues solo quería divertirse con ellas, pero Inuyasha pensaba lo mismo que ella; ya que solo eran zorras cazafortunas. Pero con lo que dices ahora, mi tía no dejara de insistirte en que salgas con el.- le explica Sango.

    ///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

    Era la hora de salida de Kagome; ella estaba caminando al metro para irse al mercado por comida y después a su casa; pero en eso siente que alguien la sigue; ella sigue su camino; solo que al llegar al metro; el cual estaba solo y oscuro, salieron varias personas que la querían atacar; pero reacciono a tiempo y esquivo su ataque; eran tres jóvenes que la seguían, y por medio del olfato desarrollado de Kagome; pudo saber que eran tres vampiros, aunque al juzgar su forma de ataque, eran muy jóvenes.

    -Que no les ensenaron a respetar a sus mayores, imbéciles?.- dijo Kagome, mientras que sus ojos se volvían azules y crecían sus colmillos.

    -Quien te crees para hablarnos así; estúpida?.- le dijo uno de ellos, a punto de atacarla; pero ella esquivo el golpe y le dio uno en el cuello.

    -La misma que los matara si no se esfuman.-

    -Entonces, hagamos un trato, únete a nuestro grupo, te protegeremos, pero a cambio nos debes dar sangre diariamente del lugar donde trabajas.- le dice uno de ellos.

    -Déjame pensar; mmhh, creo que no.- dijo Kagome mientras sacaba una pistola de su bolso y lo amenazo con ella.

    -Jajajaja, crees que con eso nos vencerás?; sabes muy bien que nuestra especie es invencible.-dijo el líder.

    -Eres joven y por eso eres un tonto. Yo he vivido más de quinientos años, y sé muy bien cuáles son las debilidades de nuestra especie.- dijo Kagome al momento de dispararle; era una pistola especial que le dio su hermano, junto con balas especiales que son un invento de él: balas con rayos ultravioleta concentrado. Esas balas queman a los vampiros por dentro, hasta que son consumidos totalmente, y quedan hechos cenizas. Houjo le dio un permiso para portar armas; gracias a que trabaja en el ejército.

    -Tonta; mataste a nuestro jefe; te haremos pagar.- dijeron los dos vampiros que quedaban; pero Kagome era muy lista, y termino por dispararles a los dos y matarlos.

    -Jóvenes; creen que porque son vampiros, son invencibles y pueden hacer lo que quieren.- dijo Kagome al guardar su pistola y tomar el metro.

    ////////////////////////////////////////////////////////////

    A Partir de ese día que salió Inuyasha de alta en el hospital, paso una semana; y en un día regular; Kagome fue directo a su consultorio a descansar un rato; pero se encontró con una sorpresa: en el escritorio había un hermoso arreglo floral, con varias rosas rojas en el, esas eran sus flores favoritas. Se veía tan hermoso; y en él había una tarjeta que decía así:

    “Hola Kagome”
    Espero que te gusten estas hermosas flores que te envió con todo mi cariño, aunque estando a tu lado, son simplemente flores que se opacan con tu belleza. Ven al “Shikon” cuando salgas del hospital; habrá algo para ti.
    Te quiere Inuyasha Taisho.
    Pd: lamento lo que hizo mi madre la otra vez; a veces se descontrola.

    Kagome sonríe al leer la tarjeta de Inuyasha; se sentía en las nubes, que no se dio cuenta que alguien entro sin hacer ruido.

    -Que sucede Kagome?.- dijo de repente esa persona por detrás de Kagome.

    -Sango; me asustaste.!!!!!!!!!!!!!!!!!!.- dijo Kagome sorprendida del susto que le acababa de dar.

    -Perdóname Kag; es que te vi distraída que creí que ya no estaba tu mente en tierra.- dijo Sango riéndose de la cara de susto que puso Kagome.

    -Lo siento Sango, es que estaba viendo unas cosas.-

    -Y este arreglo tan precioso?.- pregunto Sango al ver las flores; pero en eso ve la tarjeta en la mano de Kagome y se la arrebata.

    -No, Sango por favor devuélvela.- dijo Kagome con sonrojo en sus mejillas; trata de quitarle la tarjeta, pero Sango no le dejaba.

    -Solo quiero ver quién te lo envía.- dice Sango pícaramente mientras leía el mensaje y no dejaba que Kagome le quite la tarjeta.-Vaya, con que Inuyasha quiere verte en su restaurante; entonces vamos a arreglarte para tu cita con mi primo.- dice Sango feliz y entusiasmada.

    -Ahora?; pero falta una hora para salir; además me surgió un mini imprevisto.-

    -Que es tan importante como para no ir con mi primo?.-

    -Es que mi gemelo viene a visitarme hoy mismo; de hecho, va a venir para acá a la hora de salida.- le explica Kagome mientras jugaba con sus dedos nerviosamente.

    -Pues que mejor; tú me dijiste que él tiene tiempo insistiéndote en que conozcas a un hombre, si lo llevas a conocer a mi primo; le caerá bien para que sea tu pareja.- le dice Sango contenta. En eso escuchan el altavoz llamando a Kagome, que la solicitaban en recepción.

    -Ven Sango, de seguro mi hermano se adelanto.- le dice Kagome al salir del consultorio; van a recepción y en eso un pequeño niño se acerca corriendo a abrazar a Kagome.

    -Tía!!!!!!!!!!!!!!.- dice el pequeño Tenshi al mostrar su carita feliz; era parecido a su madre, pero con los ojos verdes de su padre.

    -Hola mi precioso Tenshi; como estas?.- dijo Kagome mientras lo cargaba.

    -Como estas Kagome; qué tal le va a mi querida gemela?.- dice Houjo alegremente al abrazar a su hermana.

    -Muy bien hermano; y que tal a ti?.-

    -Todo bien, en la vida.-

    -Hola Yuca; como te va; aun puedes aguantar a mi hermano un poco más?.- le dice Kagome a modo de broma a Yuca; quien solo se ríe.

    -Claro; aun creo poder aguantarlo hasta llegar a los cien.- dice Yuca alegremente.

    Sango no decía nada; solo miraba como Kagome saludaba a su familia. Se sorprendió tanto al ver el parecido de Houjo con Kagome. De verdad que si eran gemelos auténticos; si Houjo tuviera el pelo largo, lo confundiría con Kagome, pero si fuese Kagome la que tuviese el cabello corto, la confundiría con Houjo.

    -Miren, ella es Sango, mi mejor amiga y mi jefa; Sango ellos son mi mellizo Houjo; mi cuñada Yuca, y mi sobrinito Tenshi.-

    -Hola; mucho gusto Sango.- dice Houjo y Yuca.

    -Igualmente; jeje, ahora mismo Kagome sale de aquí; pero antes debe arreglarse para una cita.- dice Sango; sabiendo que al hermano de Kagome le encantaría escuchar eso; pero Kagome, trato de callarla pero no pudo.

    -Que cita querida hermana, ya me darás un cuñado pronto?.- dice Houjo picara y alegremente.

    Kagome trata de hablar y ocultar eso; porque sabía bien que su mellizo le insistirá de nuevo con lo mismo de que se case pronto; pero Sango la detiene.

    -Si es que mi primo quiere verla en su restaurante; miren.- dice Sango al darle la tarjeta a Houjo.

    -Noo, por favor.- dice Kagome tratando de detenerla, pero fue tarde.

    -Muy bien; entonces ponte bella hermana, para que tu cita salga bien.- dijo Houjo feliz.

    -Entonces, no podre jugar con mi tía, papi?.- pregunta Tenshi casi llorando.

    -Si jugaras con tu tía pequeño, solo que lo harás mas al rato.- le dice su padre al cargarlo.

    Kagome no dijo nada; estaba molesta, porque a veces Sango se entusiasma y es bastante impulsiva e indiscreta; y más si la juntaba con su mellizo; era un caos total.

    ///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

    En el baño; estaban Yuca y Sango arreglándole el cabello a Kagome y maquillándola ligeramente.

    - Y como es Inuyasha; Kagome?.- le pregunta Yuca curiosa, mientras le terminaba de arreglar el cabello en una media coleta; y Sango por su parte; le arreglaba las uñas.

    -Pues como escuchaste; es el primo de Sango. Solo que él tiene el cabello plateado y ojos dorados; fue mi paciente la semana pasada cuando se accidento. Es muy tierno y sensible-

    -Suena como un hombre perfecto para ti. Con más razón debes resaltar tu belleza- dice Yuca feliz.

    -Parece que el bicho de la loquitis aguda tipo: “sal con Inuyasha y cásate con él” se les propago hasta a los más cordiales.- pensó Kagome con sarcasmo al escuchar lo que su querida cuñada dijo.

    /////////////////////////////////////////////////////////////

    -Porque tan arreglado amigo?.- pregunta Miroku al ver a Inuyasha bastante arreglado con un pantalón de vestir negro y camisa negra; en lugar de su uniforme blanco de chef.

    -Es que invite a Kagome a venir aquí; quiero lucir presentable para ella.- dice Inuyasha mientras se acomodaba el cuello de la camisa.

    -Y si no viene, que harás?.-

    -No digas eso Miroku; se que ella vendrá, nunca me dejaría plantado.- le responde molesto Inuyasha.

    -Está bien, no te enojes; te dejo para que te termines de arreglar.-

    -Por favor, avísame cuando llegue.-

    -Claro amigo.-

    ///////////////////////////////////////////////////////////////////////

    -Recuerda Houjo; el no sabe que lo rescate de pequeño y no menciones nuestra edad real, ni lo que en realidad somos, de acuerdo?.- le dice Kagome a su hermano, al estar junto con la familia rumbo al restaurante; Houjo insistió mucho en conocer al hombre que puso su mirada en su hermana.

    -No te preocupes Kagome; no diré nada que te perjudique.- le dice su mellizo de lo más tranquilo.

    -Gracias hermano.-

    ////////////////////////////////////////////////////////////

    -Ya está aquí Inuyasha, pero no viene sola; está acompañada por otras personas.

    -Quienes?.- pregunta Inuyasha extrañado.

    -No lo sé; mejor obsérvalo tú mismo.- le dice Miroku al salir de la oficina de su amigo y jefe.

    Inuyasha sale de su oficina; pero solo ve que ella está acompañada de su hermano; ya que Yuca llevo al pequeño al baño; los celos lo invadieron por completo.

    //////////////////////////////////////////////

    -Hola señorita; mi señor la espera en su oficina, dice que vaya sola.- le informa uno de los meseros.

    -Anda; ve Kagome.- le dice Houjo casi empujándola.

    -Y a este que mosco le pico?.- se preguntaba Kagome mientras caminaba; sin darse cuenta ya había llegado.

    -Hola Kagome, te esperaba.- dijo de repente Inuyasha; sobresaltando a Kagome. Entraron a la oficina y tomaron asiento en el sofá.

    -Hola Inuyasha.-

    -Antes que nada aclárame algo; quien es ese hombre?.- dijo Inuyasha muy serio por los celos que lo estaban consumiendo.

    -Es mi hermano gemelo Houjo, lo quieres conocer?; el vino con ese propósito.- dijo Kagome algo divertida por la actitud de Inuyasha; quien estaba celoso de su propio hermano.

    -Tu ge-geme-melo?.- dijo Inuyasha sorprendido. En eso Kagome suelta una carcajada; y el se sintió como el idiota supremo de los idiotas al ponerse celoso de ver a Kagome con su propio mellizo.

    -Jajajajaja; así es; quien creías que era?; increíble, tú te pusiste celoso al verlo, y la mayoría de la gente que nos ve nos confunde a veces jajajajajaja.- dice Kagome entre risas.

    -De verdad lo siento Kagome.-

    -No importa; quieres conocerlo?.-

    -Enseguida voy.-

    ///////////////////////////////////////////////////////

    -Que paso hermana?.-

    -Se puso celoso al verme contigo; pero ya lo aclaramos y enseguida viene.- le explica Kagome tranquilamente. En eso siente una mano que la rodea por su cintura; voltea y ve que Inuyasha ya llego.

    -Hola, tú debes ser Inuyasha?; mi gemela platica mucho de ti.- dice Houjo amablemente; pero recalcando la palabra gemela para que no quede duda.

    -Así es; tú debes ser su mellizo Houjo.- le devuelve el saludo Inuyasha, sin soltar a Kagome.

    -El mismo; y ella es mi esposa Yuca y mi pequeño hijo Tenshi.-

    -Señor; porque tiene así a mi tía; es que ya son novios?.- pregunta Tenshi con mucha inocencia tirando de su pantalón; a lo cual ambos chicos se sonrojan y cierta pareja se ríe.

    -A que te refieres pequeño?.- pregunta Inuyasha nervioso.

    -Es que mi papi a veces así agarra a mi mami; y dice lo hacen las personas que son novios.-dice Tenshi yendo con su mama.

    -No pequeñito; es que hay hombres que la miran mal, y debo proteger a tu tía de ellos.- dice Inuyasha al pequeño; era cierto; había hombres que veían a Kagome con lujuria y lascivia, y el por celos, la tomo así posesivamente para demostrar que ella es solo suya.

    -Jejejeje; tía, tienes a un guardián.- dice Tenshi alegremente. Todo mundo reía, ese niño era muy inocente. Después de un rato todos estaban comiendo y platicando entre ellos mismos. Para Inuyasha; fue imprevisto conocer pronto a Houjo, no lo tenía planeado aun, pero mejor para él; así sabría si él lo quería para cuñado.

    Houjo por su parte, estaba feliz porque presentía que Kagome conocería pronto las mieles del amor; y que mejor que con Inuyasha. Al terminar; se levantan y se disponen a ir a su destino por su cuenta.

    -Gracias pos asistir; espero volver a verlos; espero que nos veamos de nuevo Kagome.- dice Inuyasha al darle un beso en la mejilla; Kagome se sonroja y le corresponde.

    -Ves Kagome?; ese niño, ahora transformado en hombre es bueno; sigue queriéndote como cuando te conoció.-

    -Lo se Houjo; pero no sé cómo sentirme, esto es nuevo para mí.-

    -Pues, concéntrate en lo bien que te hace sentir ese hombre.- le dice Houjo al caminar al departamento de Kagome.

    -Bien; ya conocí a su familia; y me gane su afecto y aprobación; lo que me falta es hacer a Kagome mi novia.- se dijo Inuyasha al conducir a su casa.

    /////////////////////////////////////////////////////////////////////

    En un día lluvioso; estaba Kagome en la parada de autobuses esperando uno para ir a su casa; pero pasaron veinte minutos y nada; y ya se estaba desesperando y mojándose.

    -Maldito camión, pasa de una vez; tengo que llegar a casa pronto o se hará de noche.- dijo Kagome molesta al ver su reloj, ya habían pasado diez minutos mas.

    En eso pasa Inuyasha en su auto, ve a Kagome y se acerca.

    -Hola Kagome; te llevo a tu casa?.-

    -No quisiera molestarte Inuyasha.- dice Kagome amablemente.

    -No es molestia; además no va a pasar el transporte por aquí, porque acaban de cerrar por reparación.- le dice Inuyasha esperando que acepte; además era cierto, cerraron esa calle.

    -De acuerdo gracias.-dice Kagome al entrar al auto. Al estar dentro; abraza a Inuyasha feliz, porque acababa de ser su salvador.

    -De veras, gracias, llevaba tiempo esperando.-

    -Pues cuanto tiempo estuviste esperando el camión?.- pregunta Inuyasha al sentirla bastante mojada.

    -Media hora.-

    -Tanto?; por Kami te resfriaras.- dijo Inuyasha sorprendido y enciende la calefacción. Llevaban todo el camino platicando varias cosas, mientras se dirigían a la casa de Kagome. Llegan y el auto se detiene.

    -Quieres pasar un rato, Inuyasha?.- le ofrece Kagome.

    -No quisiera molestarte Kagome.- dice Inuyasha; aunque de verdad si quería entrar a su casa.

    -No es molestia; anda y te preparo algo caliente.- le insiste Kagome; Inuyasha acepta; bajan del auto, pero en eso pasa un carro a toda velocidad por un charco y los empapa por completo.

    -Maldito imbécil.- dijo Inuyasha molesto al sentirse muy mojado.

    -Mejor entremos o nos enfermaremos.- le dice Kagome al entrar al edificio; llegan al tercer piso y van a la puerta de su casa. Al entrar, se sintió un calor abrigador, se sentía cálido. Era un departamento sencillo, de tres habitaciones, cada una con su baño; una sala, comedor y cocina integral; y un cuarto de lavado.

    -Gracias por recibirme Kagome.- dice Inuyasha ya más tranquilo.

    -De nada; ven, te daré algo de ropa seca, es de Houjo, pero no le molestara.- le dice Kagome al llevarlo a una habitación; saca varias prendas y se las da a Inuyasha.

    -Ahora, te puedes bañar aquí, y mientras lavo tu ropa mojada.- le dice Kagome al darle una canasta para que ponga su ropa mojada.

    -No Kagome, ya es mucho lo que haces por mi.-

    -No te preocupes; no es nada, además es mejor que te duches o te enfermas.- le dice Kagome de lo más tranquila. Inuyasha entra al baño, y después de un rato asoma la canasta con la ropa sucia y mojada y encienda la regadera. Kagome va a su habitación; se quita la ropa y se pone encima una bata; va al cuarto de lavado y pone la ropa en lavadora y la enciende; se regresa a su habitación y comienza a bañarse.

    //////////////////////////////////////////////////////////////

    Mientras tanto Inuyasha había terminado de ducharse; y sale del baño solo en bóxers, dejando ver su cuerpo perfecto y musculoso; ahora su pecho y abdomen se veían mejor y no se notaban las marcas de quemaduras. Se estaba secando el cabello en una toalla; y se pone la ropa que le dio Kagome; en eso sale para ver si Kagome estaba lista, escucha un dulce tarareo de una habitación, se asoma con cautela, y ve a Kagome en bata sentada en su cama poniéndose los zapatos, en eso se para y da la espalda en donde la veía cierto curioso, sin darse cuenta que la espiaban se quita la bata, dejando ver su desnudez de la cintura hacia arriba, (ya que tenia pantalón puesto) a la vista de Inuyasha; el cual quedo maravillado al ver su silueta perfecta; pero vio algo que lo horrorizo: observo las miles de cicatrices que Kagome tenía marcadas en la espalda, se veían espantosas.

    -Por eso es que Kagome no hablaba de su pasado; quien fue el infeliz que le hizo eso a mi hermoso ángel?.- pensó Inuyasha furioso; estaba dispuesto a matar al que maltrato terriblemente a Kagome; en eso ella se voltea ligeramente para tomar algo de la cama; e Inuyasha se retira, porque si se daba cuenta que la espiaba, era capaz de correrlo. Kagome sale ya arreglada de la habitación.

    -Tienes hambre Inu?.- le pregunta Kagome al salir.

    -Un poco.- le contesta este; al recordar la escena de minutos atrás.

    En eso preparan la cena, con la guía de Inuyasha; ya que al ser chef, tenia miles de recetas memorizadas; estaban haciendo ravioles caseros rellenos de queso.

    -Ahora, debes ponerles el relleno y cubrirlos; ya que estén listos se ponen a hervir una media hora y listo.- le decía Inuyasha cuando le enseñaba a Kagome como prepararlos. Ya estaban listos, y empiezan a servir la comida.

    -Qué te parece Kagome?.-

    -Están mucho mejor de los que compro enlatados; no tiene igual.- dice Kagome contenta de aprender una nueva receta.

    -Verdad que si?; los enlatados no tiene sabor alguno.- dijo Inuyasha feliz de la respuesta de Kagome; ella si era una mujer de la que platicabas cualquier cosa, y no se aburría; como las demás mujeres que solo quieren hablar de ellas mismas. Después de un rato de estar platicando; riendo y viendo la televisión, dieron muy entrada la noche.

    -Me debo ir Kagome; ya son las once de la noche.- dijo Inuyasha de repente; aunque no quería irse, pero no debía incomodar a Kagome.

    -Mejor quédate a dormir solo esta noche; es tarde y no es bueno que manejes cansado.- le dice Kagome de repente.

    -Pero no quiero ser un bulto.- le dice Inuyasha; se sintió feliz al escucharla pedirle que se quede a dormir en su casa.

    -No lo eres; además si conduces en ese estado es probable que tengas un accidente.- le insiste Kagome de nuevo. Inuyasha no pone resistencia y es conducido por ella a la misma habitación donde se ducho hace horas.

    -Ahora descansa Inuyasha; mañana es un nuevo día.- le dice Kagome al arroparlo y darle un beso en la frente.

    -Gracias Kagome, buenas noches y duerme bien.- le dice Inuyasha al estar en la cama, la jala suavemente a el por el brazo; y le da un beso en la mejilla. Ella se sonroja y sale de ahí a su cuarto. Inuyasha se quedo pensativo; al parecer las cosas saldrían como él quería y soñaba.
    CONTINUARA…………………

    BIEN CHICAS; AQUÍ ESTA EL NUEVO CAPI, NO ME MATEN POR ATRASARME, SOLO QUE HABIA ESTADO OCUPADA; PERO YA ESTOY DE VACACIONES Y LAS IDEAS REGRESARON A MI. LES AGRADEZCO TODO SU APOYO.

    ABAJO LES DEJO LAS FOTOS DE LAS ROPAS DE KAG E INU Y EL ARREGLO FLORAL.
     
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  14.  
    SARA BUTLER

    SARA BUTLER Entusiasta

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    Re: Mi amada vampiresa

    Hola chicas; pasaba para desearles una muy feliz navidad; que se la pasen bien con su familia y sus seres queridos que tanto los aman. Recuerden que siempre hay que ser alegres y prosperos todos los dias y no solo en fechas festivas. Tambien tengan un feliz 2010. :)

    Pd: despues les dare la conti del fic.
     
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  15.  
    LυиosA

    LυиosA Usuario común

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    Re: Mi amada vampiresa

    Hola!,
    ¿Como estás?

    ¡Super la continuación! :++:

    Que bien que Inuyasha y Kagome ya se estén conociendo y enamorando poco a poco. :ww:

    Espero ansiosa la próxima actualización. :D

    PD: Una muy buena y Feliz Navidad para tí también y todos tus seres amados. ♥

    Bye! <3
     
  16.  
    luna sahara

    luna sahara Entusiasta

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    Re: Mi amada vampiresa

    hola!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ya pude terminar de leer. me gusta vastante, soy feliz mi querido inuyasha ya esta mejor y encima de todo feliz con kagome, hojo es muy listo al inventar una pistola asi pero me recuerda a una pelicuala no recuerdo su nombre ahorita pero si salia un arma similasr ( aun que creeo que esto no tiene nada que ver -_-) pero bueno espero la conti con ancias, quiero saver que pasara con kagome e inuyash aen el departamendo.

    cuidate nos vemos n .n

    bay!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
     
  17.  
    Alainne

    Alainne Entusiasta

    Aries
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    Re: Mi amada vampiresa

    Hola.Me encanta tu fic,la trama es genial y casi no tienes faltas de ortografia.;)
    Me gusto mucho la personalidad que le has puesto a Inu, de ser tan tierno y estar esperando a su amor por tanto tiempo. Quiero ver que pasa cuando descubra a Kag :confused: ¿La aceptara? (seguro que si).
    Continua pronto y animo que te apoyo hasta el final
    :rosa:
     
  18.  
    NutS

    NutS Entusiasta

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    Re: Mi amada vampiresa

    Hola!!

    Me acabo de leer tu fic, y debo decir que esta tan bueno como el otro, tienes grandes ideas *-*
    ya quiero conti !! quiero saber que pasara con la relacion de inu y kag! se ve que ya se quieren mucho
    ademas me intriga saber que pasara cuando inu se entere que Kagome es una vampiresa, como reaccionara?
    Bueno creo que voy a ener que esperar mucho para saber eso x'D

    Bye!! :vacabaila:
     
  19.  
    SARA BUTLER

    SARA BUTLER Entusiasta

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    Re: Mi amada vampiresa


    Capitulo 5.- Una salida juntos.



    Era de mañana, Inuyasha estaba apenas despertándose, abre lentamente sus ojos, y los vuelve a cerrar; en eso bruscamente los abre de nuevo, al ver las paredes blancas de una habitación, en lugar de las paredes grises de su departamento; en eso recuerda el día anterior que paso con Kagome, y recordó que se quedo a su departamento a dormir por petición de ella; ya que Kagome no quería que él tuviera un accidente al manejar tan tarde. En eso se abre la puerta de la habitación y era Kagome que traía una bandeja con comida.

    -Buenos días Inuyasha.- le dice Kagome sonriendo al ponerle la bandeja en sus piernas.

    -Buenos días Kagome; como amaneciste?.- pregunta Inuyasha al ver el desayuno que le llevo; consistía en huevos estrellados con tocino a lado y salchichas, todo se veía apetitoso.

    -Muy bien y tú?.-

    -Excelente, por cierto que hora es?.- pregunta Inuyasha al probar un bocado de lo que llevo Kagome, sabia delicioso.

    -Son las 8:20 am.- le contesta Kagome mientras iba a salir para dejar solo a Inuyasha desayunando.

    -Por Kami; es tarde!!!!!.- exclamo Inuyasha espantado, el entraba a trabajar a las siete de la mañana, solo trabajaba entre semana, los fines de semana los tenia libres, por lo que el restaurante estaba cerrado, a menos que se tenga un evento importante.

    -Cálmate Inuyasha, es sábado.- le tranquiliza Kagome de repente al ponerle una mano en el hombro.

    -Cierto, perdón por mi histeria, no me acostumbro a despertar tan tarde.-

    -No te preocupes a todos nos pasa; te dejo para que termines de desayunar.- le dice Kagome al tratar de irse de ahí, pero siente una mano que la detiene.

    -Quédate conmigo por favor si?; solo a desayunar.- le pide Inuyasha con cara tierna de perrito degollado, a Kagome le hizo gracia su cara; era igualita a la de hace quince años cuando él era pequeño y le pidió casarse con él cuando sea grandote.

    -No quisiera molestarte mientras comes.-

    -No es molestia, anda acompáñame.- le suplica Inuyasha y Kagome termina por acceder, sale un poco de la habitación y regresa a los pocos minutos con un vaso de leche, llega y se sienta a lado de Inuyasha, en la cama.

    -No vas a comer?.- le pregunta Inuyasha al verla solo con un vaso de leche.

    -Es que ya tome hace rato un licuado de fresa.- le explica Kagome, en eso le da frio y se mete debajo de las cobijas con Inuyasha, pero sin sobrepasarse (n/a: mal pensadas jajajajaja, ya quisieran ustedes estar en la misma situación de Kagome, pero pasando a segundo plano pervertidas jejejejejeje).

    Inuyasha termina de desayunar y deja la bandeja a un lado, encima del buro, prende la televisión y un canal estaba dando la película de terror “El jinete sin cabeza”. A Inuyasha le encantaban ese tipo de películas.

    -No te molesta esta película Kagome?.-

    -No, no me molesta, a mí también me gustan estas películas.- le dice Kagome.

    -Gracias.-

    -De nada.- dice Kagome tranquila.-Si supieras que soy un monstruo chupasangre, de seguro ya no te asustarías con esas películas y ni te gustarían mas, porque sabrás que el terror en realidad existe.- pensó Kagome de inmediato al sentir a Inuyasha devuelta a su lado. En eso suena la alarma de un reloj.

    -Ya están listas las galletas, ahora vengo contigo a ver la película.- exclama Kagome al descobijarse y levantarse de nuevo e ir a la cocina, regresa en un rato con una charola de galletas recién hechas con chispas de chocolate y dos vasos de leche.

    -Aquí tienes unas galletas recién hechas si quieres.- dice Kagome al poner la charola en la cama en medio de ellos dos, y en la misma charola pone los vasos de leche.

    -Gracias, y eso que hiciste galletas?.- pregunta Inuyasha curioso al comer una galleta, estaban ricas y mejor que las galletas que compraba ya empaquetadas.

    -Me gusta hacer galletas cuando hace frio como ahora, además así mi casa esta calientita y no paso frio.- le explica Kagome al comer una galleta.

    //////////////////////////////////////////////////////

    Después de un rato de ver televisión y estar juntos sentados en la cama; Kagome se duerme sin querer; mientras que Inuyasha aun estaba despierto. Como Kagome estaba dormida boca abajo, Inuyasha le levanta un poco la camisa pero sin sobrepasarse, para ver mejor las cicatrices que le había visto ayer en su espalda.

    -Quien fue capaz de hacerte tanto daño mi pequeña?.- pensaba Inuyasha mientras le veía sus cicatrices y se las tocaba ligeramente, como ella le hacía cuando él estaba en el hospital.-Como alguien puede hacerte semejante maldad, mi hermoso ángel Kagome.- pensaba Inuyasha mientras le besaba su cabeza con ternura; y le acomoda de nuevo su camisa, y en ese mismo momento ella se voltea dormida y se abraza a Inuyasha inconscientemente. Inuyasha se sonroja ante tal situación, pero acomoda la cabeza de Kagome en su pecho y la deja seguir durmiendo, mientras él estaba pensativo viendo el techo y acariciando la espalda de Kagome.

    /////////////////////////////////////////////////////////////////

    Después de unos minutos, Kagome empieza a despertarse, en eso siente que esta recargada sobre algo o más bien sobre alguien; abre los ojos completamente y observa que esta recargada sobre el pecho de Inuyasha quien dormía pacíficamente desde hace varios minutos, y eso no era todo, estaban abrazados del uno al otro; era una situación tan vergonzosa para Kagome, se estaba comportando como una jovencita de veinte años, en lugar de la madura mujer que es de 560 años. Con mucho cuidado, trata de separarse de él sin despertarlo; cuando lo logra se sienta en la orilla de la cama para ponerse sus sandalias y retirarse de ahí, antes de que algo más penoso sucediera. Va al cuarto de lavado y saca de la secadora, la ropa de ambos que se mojo ayer, dobla la ropa y lleva la de Inuyasha a su habitación en eso miro el despertador que estaba al lado de la cama; eran casi las nueve y media de la mañana, ya era muy tarde, así que mejor decidió despertar a Inuyasha, ya no era hora de estar dormido.

    -Inuyasha, despierta Inuyasha.- le decía Kagome quedamente moviéndolo despacio.

    -Mmmhhh; ahora no mama, cinco minutos más.- dijo Inuyasha entre sueños; a Kagome le dio risa que dijera eso, así que se le ocurrió jugar un poco con él para despertarlo.

    -Inuyasha, sino te despiertas y te levantas ahora mismo; quedaras castigado sin videojuegos una semana.- dijo Kagome con una voz regañona, haciendo que Inuyasha se despierte de golpe.

    -Si mama, ya voy.- dijo Inuyasha asustado levantándose como resorte, y en eso escucha a Kagome riéndose a carcajadas.

    -Jajajajajajajaja, Inuyasha lamento decirte que no soy tu madre.- dijo Kagome entre risas.

    -Kagome, porque hiciste eso?.- dijo Inuyasha con reproche sentándose en la cama.

    -Era para levantarte, ya son más de las nueve de la mañana, no hay que estar en cama todo el día.- le dice Kagome al dejarle la ropa encima de la cama e irse.

    -Espera, dijiste que son más de las nueve?.-

    -Así es.- le dice Kagome antes de irse, en eso Inuyasha recuerda el centro deportivo que iba todos los fines de semana a ejercitarse; y se le ocurrió llevar a Kagome para que lo conozca y así estar más tiempo con ella.

    -Oye Kagome, quieres ir conmigo a un centro deportivo que voy los fines de semana?; es muy padre te lo aseguro.-

    -Mmmmmhhhh, de acuerdo, te acompaño.- le dice Kagome sonriendo al retirarse para vestirse. Inuyasha siente que su corazón late con fuerza por la felicidad que estaba sintiendo en ese momento; se mete a bañar en la ducha del cuarto y se pone la ropa con la que había llegado ayer al departamento.

    Sale y escucha a Kagome en la sala hablando por teléfono con su hermano Houjo, quien llamo para saber cómo estaba su gemela y qué tal le iba con Inuyasha, a quien ya lo consideraba su futuro cuñado. Observo que ya estaba lista para irse. En un sofá tenía una mochila, al parecer con sus cosas, en eso Kagome cuelga y voltea a ver a Inuyasha ya listo.

    -Lista?.- pregunta Inuyasha al verla terminar de hablar por el teléfono.

    -Así es, ya estás preparado?.- le pregunta Kagome al tomar sus llaves. Salen de su casa y se dirigen al auto de Inuyasha. Ya llegan a una enorme instalación donde tenía varias canchas de diversos usos como el futbol soccer y beisbol, tenía varios edificios y una alberca olímpica.

    -Llegamos.- dice Inuyasha al bajar del auto con Kagome; se dirigen al edificio principal, que eran las oficinas administrativas del lugar.

    -Buenos días, señor Taisho.- le dice el secretario del lugar. Era un joven alto y atlético, que se le notaba su musculatura, tenia ojos azules y el cabello amarrado en una trenza.

    -Buenos días Bankotsu, vine con una acompañante.- dice Inuyasha a Bankotsu, en eso el fija su vista en Kagome y sonrió lascivamente, era una mujer bellísima, tal vez tendría la oportunidad de coquetear con ella y sumarla entre una más de sus conquistas. A Inuyasha y a Kagome les dio asco esa mirada.

    -Pues debe llenar una hoja en donde se le permite tener acceso únicamente este día gratuitamente.- dijo Bankotsu al darle una hoja a Kagome, ella lo miro con desconfianza, pero sintió el agarre de Inuyasha que le dio seguridad.

    -Así que te llamas Kagome, déjeme decirle que es un nombre bello de una hermosa dama.- dijo Bankotsu con coquetería y voz seductora al ver su nombre en la planilla; eso lo usaba como arma para atrapar chicas; pero Kagome le asqueo eso.

    -Gracias.- dijo Kagome bastante fría y seca; Bankotsu se sorprende, pues eso hacía que las chicas se sonrojaran y sonrieran como tontas. En cambio ella, solo hablaba muy seca con él y ni se sonrojo. Inuyasha estaba molesto de que ese descarado estuviese coqueteando con ella, pero sonrió burlón al ver que Kagome no cayó en su trampa.

    -Ya esta lista.- dice Kagome al entregar la planilla terminada.

    -Bueno, pues ya está listo todo encanto.- dice Bankotsu dispuesto a conquistarla, no permitiría que se le escapara esa hermosa presa y que su reputación se terminara.

    -Disculpe, pero acaso está mal de la vista, o no está viendo que vengo acompañada de alguien más?; hombres como tú no me interesan; ni mucho menos si están empeñados a conquistar a las acompañantes de las demás, deja mucho que desear de alguien usted.- dijo Kagome secamente a Bankotsu, el cual solo se quedo callado de la sorpresa y enojo al ver que Kagome no era de las que se dejaban conquistar y lo rechazaba a la primera.

    -Jajajajaja, que forma de hablarle así a ese inútil acosador.- dice Inuyasha riéndose al ir a los vestidores junto con Kagome.

    -Es que no me dejo otra alternativa, y espero que eso no afecte tu admisión a este lugar.- le dice Kagome preocupada, es que hasta ese momento no pensó en las consecuencias que le podían llevar sus actos.

    -No te preocupes Kagome; eso le enseñara a pensar mejor las cosas y a no ser coqueto con las chicas.- dice Inuyasha al entrar al vestidor de hombres; Kagome entra al de mujeres, se quita la ropa que traía puesta, abre su mochila y saca ropa deportiva y se la pone, la ropa que se puso eran shorts negros hasta la rodilla con la orilla amarilla y una blusa de tirantes gruesos color amarilla también y tenis blancos, el cabello se lo amarro en una coleta alta.

    Sale del vestidor de damas, y ve que Inuyasha estaba esperándola afuera, el se había puesto una camisa bocamanga azul marino con pantalones deportivos que le hacían juego y tenis blancos. Se le veían sus músculos marcados a través de la ropa, haciéndolo ver muy atractivo ante sus ojos. Inuyasha en cambio al verla con esa ropa, se maravillo, vio que se le veía muy hermoso con su cuerpo.

    -Ven te llevare a que conozcas el lugar.- le dice Inuyasha al tomarla de una mano e ir a las canchas variadas que estaban afuera. Normalmente Inuyasha al llegar al centro deportivo, siempre iba al gimnasio del lugar a ejercitarse o nadaba en la piscina y jugaba soccer con algunos miembros de ahí; pero ahora que le acompañaba Kagome, sería más variado en su rutina de ejercicios.

    ////////////////////////////////////////////////////////////

    -Vamos Kagome, no me puedes ganar.- dijo Inuyasha arrogantemente al jugar tenis con Kagome en una de las tantas canchas.

    -Si claro Inuyasha, veras como te venceré.- le dice Kgaome igual de arrogante, era la primera vez que jugaba, pero gracias a su velocidad, fuerza y vista superiores de vampiresa, le estaba llevando ventaja a Inuyasha.

    -Y ahora la dulce doctora se puso ruda con su paciente.- dijo Inuyasha al sonreír con burla y arrogancia; le lanza de nuevo la pelota al golpearla con su raqueta fuertemente para poder vencer a Kagome, pero ella gracias a su velocidad y fuerza, la pudo detener y la golpea fuertemente hacia Inuyasha, ganando el juego.

    -Vaya me ganaste, es la primera vez que juegas, o ya lo habías hecho antes?.- pregunta Inuyasha al sentarse en una banca junto con Kagome a tomar agua.

    -Es la primera.- dice Kagome al tomar agua de una botella y darle una botella con agua a Inuyasha.

    -Para ser primeriza, eres muy buena jugando.-

    -Hola Inuyasha.!!!!!!!!.- escuchan a una chica gritando desde lejos a Inuyasha al tiempo que entraba a la cancha, era Ayame Wolferst, una vieja amiga de Inuyasha, tenia cabello rojo y ojos verdes, era muy simpática con todos. Estudiaron en la misma universidad de gastronomía, al inicio estaba enamorada de él, pero cuando supo que no le correspondía, ya que amaba a otra mujer que vio hace tiempo; se resigno y quedaron solo como amigos y lo animaba a encontrar a la mujer amada; tiene un hermano mayor, pero él y su mejor amigo no se llevaban bien para nada.

    -Hola Ayame, Como Estas?.- pregunta Inuyasha al saludar a su amiga que no veía hace meses.

    -Bien Inuyasha.- dijo Ayame feliz al saludarlo, en eso ve que a lado de él estaba Kagome, quien solo sonreía.

    -Hola soy Ayame Wolferst, vieja amiga de Inuyasha de la universidad.- se presento amablemente Ayame a Kagome.

    -Hola, mucho gusto soy Kagome Higurashi, una amiga de Inuyasha y su doctora cuando se accidento.- dice Kagome con total amabilidad, esa chica ya le agrado mucho y le simpatizo.

    -Así que eres doctora y aliviaste a Inuyasha en su accidente de quemaduras, ahora sales con él?; entonces mejor los dejos solos, ya casi empiezan mis clases de natación, nos vemos.- dijo Ayame con picardía al irse de ahí, tenía que dejarlos en privado, además no debía llegar tarde a sus clases de natación, se apunto ahí debido a que no sabía nadar y deseaba aprender.

    -Que simpática muchacha es tu amiga.- dijo Kagome riendo, mientras que Inuyasha estaba callado y sonrojado.

    -Así es ella, es muy simpática pero muchas veces es picara cuando se trata de parejas.- le explica Inuyasha al tomar un poco mas de agua de la botella; recorren un poco más el centro deportivo; juegan varias cosas más, como el soccer, basquetbol, volibol, etc. Era un día divertido para ambos, y más aun disfrutando de la compañía del otro; en verdad los dos no querían que ese tiempo juntos que estaban pasando se terminara.

    /////////////////////////////////////////////////////////////////

    -Ya viste ese bombón que acompaña a ese rabioso de Taisho?.- pregunta Kouga Wolferst, el hermano mayor de Ayame, quien era más grande que ella por un año, era piel morena y de cabello negro, a diferencia de Ayame, pero con ojos verdes. Era conocido entre las mujeres como el “playboy chef”.

    -Ya la conocí, pero ella me rechazo fácilmente, así que mejor ni te hagas ilusiones amigo.- le responde Bankotsu, quien estaba en el gimnasio con Kouga; ellos eran amigos desde hace tiempo y se la pasaban en cantinas y clubes nocturnos buscando chicas para la noche. Estudio en la misma escuela que su hermana e Inuyasha, lo odiaba profundamente, ya que Inuyasha lo supero en la escuela al graduarse con honores tiempo antes que él, y más que nada porque atraía a todas las chicas que él quería sin siquiera mover un dedo, y ni siquiera Inuyasha les hacía caso, era el colmo.

    -Bah, ya verás como la conquisto y la hago caerse a mis pies, y a ese perro inservible se le acabara su toque con las chicas, que no merece para nada.- dijo Kouga arrogantemente al estar levantando pesas.

    /////////////////////////////////////////////////////

    Estaban Inuyasha y Kagome caminando tranquilamente, en eso ven un tumulto en la piscina y van a ver qué sucede, llegan y observan que alguien trataba de reanimar a una persona ahogada; al comprobar quien se ahogo se espantan, era Ayame quien estaba tendida en el suelo sin respirar y el salvavidas y maestro la trataba hacer que respire.

    -Vamos señorita Wolferst respire.- decía el salvavidas desesperado, pero sin resultado.

    -Kagome, será mejor que ayudes a Ayame a que se recupere.- le dice Inuyasha preocupado a Kagome.

    -Bien pensado Inuyasha.- apoya Kagome al estar de acuerdo, ya que también estaba preocupada por el estado de Kagome. Se dirige rápidamente con un maletín en la mano que saco de su mochila, en ese maletín tenía sus herramientas de doctora.

    -Aléjese señorita, esta chica esta ahogada y no respira.- le dice el salvavidas al ver a Kagome acercarse.

    -Soy doctora, déjeme ayudarle con esta joven.- le dice Kagome al tiempo que sacaba su estetoscopio y checa los pulmones y corazón de Ayame, aun no estaba del todo perdida; así que pone sus manos en su vientre y con un firme y fuerte apretón, le saca el agua que estaba en los pulmones de Ayame, haciendo que tosa y pueda respirar.

    -Que le sucedió a mi hermana?.- pregunta Kouga desesperado al llegar.

    -Cálmate, se ahogo pero ya le están ayudando.- le explica Inuyasha con fastidio al verlo llegar; siempre ese lobo lo trataba de hacer ver mal ante todos, y querer quitarle lo que tiene.

    -Acaso tú hiciste que se ahogara Ayame, perro sarnoso?.- pregunta Kouga con ganas de golpearlo.

    -Quieres usar tu cerebro por una vez, lobo idiota?; yo acabo de llegar y enterar que esto paso, así que no me eches la culpa de que no hayas vigilado bien a tu hermana.- le dice Inuyasha molesto, haciendo que Kouga se quede callado.

    -Que sucedió?.- pregunta Ayame al despertar y ver a Kagome y a su maestro a su lado.

    -Te ahogaste cuando practicábamos el nado libre y esta amable doctora te acaba de ayudar a que respires.- le dice su maestro aliviado que se encuentre bien.

    -Ya te sientes mejor Ayame?.- dice Kagome sonriendo mientras guardaba su herramienta en el maletín.

    -Mucho mejor gracias a ti.- dice Ayame devolviéndole la sonrisa a tiempo que se levantaba junto con ella. Kagome voltea a ver a Inuyasha, le sonríe como señal que estaba todo en orden y él se siente más tranquilo.

    -Ya estas mejor hermanita?.- le pregunta Kouga de inmediato al llegar con Ayame.

    -Si gracias Kouga, fue gracias a esta doctora que me devolvió a la vida.- le dice Ayame mientras se ponía encima de sus hombros una toalla. Kouga al verla, sonrió con su mejor cara de pervertido, al mismo tiempo que tramaba un plan para conquistarla.

    -Ni siquiera lo pienses hermano; ella ya está acompañada de Inuyasha, así que no empieces con tus cosas y causes conflictos.- dijo Ayame molesta al ver las intenciones de su hermano. Pero este no le hizo caso.

    -Como esta Ayame, Kagome?.- le pregunta Inuyasha al verla acercarse a él.

    -Ya mejor, le pude sacar toda el agua de sus pulmones.- le dice Kagome mientras guardaba su maletín y tomaba el brazo de Inuyasha para irse, pero en eso, escuchan un grito de una joven.

    -Ayúdelo doctora, este joven se acaba de desmayar.- le dice de repente esa muchacha a Kagome llevándola con Kouga, quien fingió desmayarse como parte de su plan, para que Kagome se acerque y sorprenderla cuando le de la respiración de boca a boca. Inuyasha estaba molesto, sabía que ese lobo infeliz tramaba algo, mientras que Ayame estaba con su cara de enfado, ya que Kouga no la escucho. Kagome solo se acerca un poco a él, encorva un poco la espalda apoyando sus manos en las rodillas, pero sin agacharse, lo observa nada más, mientras que Kouga vio ligeramente que ella se acercaba, así que se preparaba para su sorpresa.

    -Oye amigo corta el drama quieres, o es que quieres estar en el mundo de la actuación, además de ser chef?; pero que yo sepa aquí no hay cazatalentos en busca de actores nuevos.- le dice Kagome bastante fría y sarcástica sorprendiendo a muchos provocando que Kouga abra los ojos y se levante molesto, ya que su plan no funciono y haciendo que muchos empiecen a reírse de él, incluyendo Inuyasha y Ayame, ya que cualquiera hubiese caído en eso, pero Kagome era muy lista e inteligente para eso.

    -Kagome, como supiste que mi hermano no estaba desmayado en verdad y solo fingía?.- pregunta Ayame calmando la risa.

    -Soy doctora, Ayame, se bien cuando alguien finge y cuando no lo está haciendo, además si tu hermano estuviera en verdad desmayado, tu hubieses estado preocupada en lugar de molesta.- le explica tranquilamente Kagome mientras se iba de ahí con Inuyasha a la barra de jugos, al llegar escogen una mesa que tenia vista hacia los campos de juego.

    ////////////////////////////////////////////////////

    -Jajaja eso estuvo mejor que nada, le bajaste su ego a Kouga y ayudaste a Ayame cuando se ahogo. Debo decir que eso te hace una excelente mujer y doctora; eres muy inteligente además de hermosa.- dice Inuyasha con sinceridad, sonriéndole a Kagome, quien se sonrojo, y por más extraño que le parezca no sintió asco cuando le dijo que era bella como hace siglos; siempre que le decían eso u otras cosas sobre su físico sentía asco, y a veces con ayuda de su gemelo, mataba a los humanos o vampiros varones que le decían eso, pues siempre querían abusar de ella; pero nunca se dejaba y además Houjo la protegía de ellos, a veces si no hubiese sido por él, ya hubieran logrado su cometido. Eso en gran parte fue lo que mato su creencia en el amor desde hace tiempo; pero con Inuyasha a su lado, sentía que el sentimiento de amor quería surgir desde el fondo de su corazón, donde ella lo enterró hace varios siglos.

    -Gracias.- dice Kagome dándole una pequeña sonrisa, de las que le gustaban a Inuyasha. En eso el va a la barra a pedir el almuerzo, que consistían en jugos, club sandwich y ensalada de atún. La cajera era una joven mujer delgada y de buena silueta, cabello blanco al igual que su piel y ojos negros, hace tiempo quería tener con Inuyasha una cita y una noche a solas con él, para atraparlo y así tener la fortuna de su familia, pero él no le hacía caso.

    -Buenas tardes joven Taisho, que va a querer?.- dijo la cajera con coquetería y voz sensual para atrapar a Inuyasha de una vez por todas; él fue el único que se resistió a sus encantos, ya que con otros hombres le funcionaba.

    -Buenas tardes Kanna.- dijo Inuyasha bastante frio y hastiado de que siempre lo quiera conquistar, a lo cual Kanna se molesta. -Quiero por favor un jugo de naranja y otro jugo de zanahoria, una ensalada de atún y un club sándwich.- dijo Inuyasha aun con su voz fría, Kanna prepara de mala gana lo que le pidió, pero sin que lo notara le puso droga al jugo de Inuyasha, y así poder tenerlo a sus redes.

    -Aquí tienes Inuyasha; y dime hasta cuando vas a dejar de ser tan frio y salir conmigo?; sé muy bien que te atraigo, pero no lo admites.- dijo Kanna con arrogancia, lo cual le enfado a Inuyasha.

    -Hasta que dejes de hacerte ideas estúpidas como esa de que tú me atraes; no porque Sesshoumaru sea un mujeriego, no significa que yo siga sus pasos y persiga a cualquieras como tu.- le dice Inuyasha con crueldad, tomando la orden para irse de ahí; pero Kanna se lo impide.

    -Sé muy bien que tu querido hermano es un buen semental en la cama, y quiero ver si eres igual de bueno que él o mejor.- le dice Kanna con voz seductora, ya que antes estuvo varias noches con Sesshoumaru. Inuyasha estaba a punto de vomitar cuando le dijo eso; jamás se metería con nadie como ella, el se estaba guardando para el momento especial con el bello ángel de ojos verdes.

    -Perdón cariño, tuve que ir al baño, pero ya regrese; déjame ayudarte con esto amor.- dijo Kagome de repente al llegar ahí y agarrar los jugos, había observado como Inuyasha se entretenía, y al juzgar por su expresión, la cajera lo quería seducir y él se molesto. No es que sea celosa, pero en verdad observo la expresión de Inuyasha con esa joven y decidió ayudarlo a zafarse de ella.

    -Muchas gracias mi vida, por eso te quiero cielo.- dijo Inuyasha de repente al entender lo que Kagome hacia, y estaba profundamente agradecido, mirando burlonamente a Kanna, como queriéndole decir que ya está ocupado. Kanna observo despectivamente a Kagome, no entendía como alguien tan rico, exitoso y guapo como Inuyasha se fijara en una cualquiera como Kagome; el merecía una mujer como ella que si sepa complacerlo.

    -Muchas gracias por ayudarme a tiempo Kagome.- dijo Inuyasha aliviado al estar en la mesa de nuevo.

    -De nada; observe como ella te atosigaba y tú estabas molesto, así que decidí ayudarte.- le dice Kagome sonriéndole al poner una mano encima de la suya para demostrarle apoyo incondicional. A Inuyasha le encanto eso, que lo apoyara cuando el más lo necesitaba; aunque él quería que esas expresiones de cariño que le dijo Kagome fueran de verdad y no un juego como ahora para zafarse de esa cajera. Estaban por comer y de repente Inuyasha agarra el jugo que tenía droga, se lo iba a beber, pero ella lo impide a tiempo, ya que vio que esa cajera le puso algo extraño.

    -No lo bebas Inuyasha, ese jugo esta drogado.- le dice Kagome asustada al tiempo que se lo retira de sus manos; Kanna observo todo desde el mostrador y se enoja y frustra al ver como ella impide que Inuyasha beba el jugo drogado y así poder tenerlo a sus redes.

    -Queee; como que este jugo tiene droga?.- pregunta Inuyasha sorprendido cuando Kagome le dijo eso; sabia que ella no mentía por su rostro espantado.

    -Así es, es que hace rato vi cuando esa cajera preparaba la orden y le puso un polvo blanco a tu jugo de naranja.- le explica Kagome. Inuyasha se molesto tanto que estaba a punto de ir con la evidencia al gerente del lugar; pero Kanna se acerco furiosa a su mesa, estaba decidida a acabar con esa mujer que le quito a Inuyasha y le frustro su plan.

    -Mira tonta, tú no te mereces a Inuyasha Taisho, el es un hombre de buen estatus social y no se merece a una pobre idiota como tu; yo soy mucho mejor y lo hare feliz y satisfecho en su cama.- le dice Kanna muy molesta a Kagome; Kagome tan solo puso una expresión molesta y de asco al igual que Inuyasha, aunque él estaba más furioso que Kagome, ya que Kanna no entendió el mensaje que no quiere nada que ver con ella, y que no es como Sesshoumaru.

    -Kanna, que no entendiste hace rato que no te quiero para nada en mi vida?; tú solo me causas asco y repulsión, no me fijaría jamás en una como tu.- le dijo furioso Inuyasha interponiéndose entre ella y Kagome, para protegerla de esa mujer.

    -Pero Inuyasha; comprende que yo si seré una buena amante que esa para ti.-

    -Perdón Kanna; pero si quieres tener dinero y alguien que te caliente el cuerpo, Inuyasha no es el indicado; ve al centro de la ciudad donde hay hombres que se fijarían en cualquieras como tu; que solo eres una zorra hambrienta de dinero y poder.- le dice Kagome con furia y frialdad.

    -Estúpida, te hare pagar lo que dijiste.- dice Kanna a punto de pegarle; pero Kagome, con un movimiento rápido el dio un golpe en el cuello, inmovilizándola. En eso llega seguridad con el gerente del lugar a ver el alboroto que había.

    -Que sucedió aquí?.- pregunta seriamente el señor Tokiro, el dueño y gerente del centro deportivo.

    -Perdón por el alboroto señor Tokiro, pero esta cajera le puso droga a este jugo y le quería pegar a mi acompañante ya que no logro su cometido.- le dice bastante serio Inuyasha al dueño, quien observo el jugo y lo probo un poco, como estudio licenciatura en educación física y medicina deportiva y le enseñaron sobre drogas, pudo identificar que en verdad, ese jugo si estaba drogado con la droga GHB, una droga popular hoy en día, no se puede identificar fácilmente, ya que es inodora e incolora, y solo un experto, podía identificar su sabor. Era muy usada para las violaciones en citas o en las discotecas.

    -En ese caso, Kanna estas despedida, guardias llévensela.- dijo el gerente Tokiro muy molesto al saber que ella quería drogar a uno de sus clientes. Kanna ni protesto, ya que ese golpe que Kagome le dio, la inmovilizo y con eso los guardias la pusieron bajo arresto y se la llevaron a la comisaria. El gerente y dueño como disculpa por lo sucedido les ofreció buffet gratis y membrecías VIP sin costo por un año.

    ///////////////////////////////////////////////////

    Inuyasha y Kagome estaban en un cine cerca de ahí, estaban viendo la película “Tierra de zombies”, ya que a ambos les gustaba ese tipo de películas, aunque más a Inuyasha, ya que siempre le fascinaba el terror y le encantaba el mundo de los monstruos clásicos, como zombies, vampiros, momias, etc. Estaban en media película, y como estaba la sala de cine a oscuras, Inuyasha no pudo resistir mas las ganas y le da un beso a Kagome en los labios; ya que desde que la vio con Sango en su restaurante la primera vez ya desde hace semanas; siempre había tenido el deseo de besarla, y eso lo estaba consumiendo poco a poco por dentro. Kagome se sorprende de que Inuyasha la bese así de repente en su boca; pero en vez de separarse de él y reprocharle, le gusto como la besaba, ya que estaba siendo tierno, así que cerró los ojos y empezó a corresponderle su beso.

    Inuyasha se sintió feliz cuando Kagome le estaba besando devuelta, así que empezó a besarla con más fuerza, pero sin dejar de ser tierno y cuidadoso, en medio del beso Inuyasha la sienta en sus piernas, y como estaba en la primera de fila de atrás de la sala no había problema si le tapaban a alguien o no; ya sentaba en las piernas de Inuyasha, Kagome lo sigue besando al estar abrazándolo con fuerza; en eso siente que sus poderes de vampiro se aparecen de repente, besa con más fuerza a Inuyasha, quien no se dio cuenta y pensó que Kagome en verdad quería mas, y le corresponde de igual manera. Pero Kagome controla sus poderes, ya que Inuyasha podía darse cuenta de lo que era ella en verdad y eso no lo quería para nada.

    Para Inuyasha, sentir los labios de Kagome con los suyos era el mejor manjar que haya probado jamás, nada se comparaba con el dulce beso que Kagome y el se estaban dando. En eso se separan por falta de aire, muy a pesar de los dos, Inuyasha gruño de molestia al tener que separarse de ese beso; Kagome solo sonríe ante ello y se recarga en su pecho para seguir viendo la película, pero aun permanecía sentada en sus piernas.

    Para Kagome, ya era más que claro: se enamoro completamente de Inuyasha, el pequeño niño que salvo hace quince años cuando el solo tenía cinco años de edad, y que con el solo sintió ternura al conocerlo; y que ahora tiempo después, con un Inuyasha adulto de veinte años, sabía que ya no solo sentía ternura, sino que estaba empezando a sentir el amor que ella creyó que jamás podía sentir y mucho menos conocer.

    CONTINUARA……………………

    BUENO CHICAS, AQUÍ TIENEN EL CAPITULO NUEVO DE ESTE FIC, ESPERO QUE LO DISFRUTEN. LES DOY UN CONSEJO IMPORTANTE: ABRIGUENSE MUY BIEN EN ESTAS FECHAS, YA QUE HABRA LLUVIAS FUERTISIMAS EN ESTOS DIAS; Y CUIDENSE BIEN DE LA VIOLENCIA; YA QUE AL PARECER ABUNDA MUCHO DE NUEVO, DESDE LA SEMANA PASADA QUE EN MI COLONIA SE ESUCHARON DISPAROS DURANTE DIAS Y HACE TRES DIAS MATARON A UN JOVEN CERCA DE MI CASA. ESO NOS ASUSTO MUCHO, Y PARA ACABARLA, MI POBRE MADRE SE ENFERMA FEO DEL ESTOMAGO, Y NO SE SABE CON EXACTITUD QUE TIENE. PERO SE VE MEJOR.
     
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    Alainne

    Alainne Entusiasta

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    Re: Mi amada vampiresa

    Hola.Estuvo excelente, me encanto.Como se atreve la kanna esa a drogar (intentar,xq no lo consigue) a Inu?? Menos mal q kag lo supo parar.Que bueno estuvo el beso.Awwww me enternece Inu, me encanta su personalidad.
    Cuidate y conty pronto
    Bye
    :rosa:
     

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