1. This site uses cookies. By continuing to use this site, you are agreeing to our use of cookies. Learn More.
Descartar aviso
¡Hey, Invitado ya te vimos! Regístrate y comenta a tu autor favorito, muéstranos tus historias, participa en juegos, concursos y mucho más :)

de Inuyasha - Fanfic - Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

Tema en 'Fanfics Terminados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por aLeTheia_anGeL, 14 Mayo 2010.

Cargando...
Estado del tema:
No se permiten más respuestas.
  1.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
    Miembro desde:
    6 Septiembre 2009
    Mensajes:
    365
    Pluma de
    Escritora
    Ahhh noooo... Hasta la cena me calló mal!
    CÍNICO! TONTO! Ok, si andas con Kikyo pues deja a Kagome (no ya encerio, di la verdad) ok... Amo que se quede con Inuyasha pero aun así me causa enfado que sea tan cínico como para andar con Kikyo y luego volando por Kagome... Como algunas dicen: es el REY de los INDECISOS... El SI se lleva la varda con todo y trofeo de ORO.
    Aun que eh de admitir que casi miedo de la risa con la manera de llavarlo Miroku y Sango... Su gran dia se fue al escusado por Kagome... Buahaha!! Así se trata a un hombre,Kagome!
    Awww!! Sus papás guntos... (y haciendo cositas!) haha suena extraño. Que bueno que regresaron... Pero me intriga mucho lo que el señor dijo... Solo espero que no se meta mucho con los chicos... Problemas... Verdades... Ufff!! Lo que se puede crear aqui!
    Amiga! Besos!

    KagomeG
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  2.  
    Kai Stavros

    Kai Stavros Usuario VIP Usuario VIP

    Géminis
    Miembro desde:
    10 Abril 2010
    Mensajes:
    2,470
    Pluma de
    Escritora
    Esto lo odiè, y lo sigo odiando.
    ¡¿POr què es tan cabezota?!
    LO detesto, en gran parte, es èl. Pero ahs, no sè, es muy tonto y va a sufrir, lo sè.
    Bien merecido se lo tendrà...
    SAyo.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  3.  
    Cami Chan

    Cami Chan Usuario común

    Acuario
    Miembro desde:
    10 Marzo 2011
    Mensajes:
    305
    Pluma de
    Escritora
    hooola! soy nueeeva en tu fic, aunque habia empezado a leerlo antes de hacerme miembro en esta pagina jeje
    Inuyasha es un tonto, da igual en que epoca este, si en la actual como un colegial cualquiera o en la antigua matando monstruos, siempre mete la pata jajaja
    estoooy muy intrigadaaa con lo que pasara en el proximo capitulooo!
    Contiiiii :D
    Chaoo
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  4.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

    Piscis
    Miembro desde:
    22 Junio 2009
    Mensajes:
    360
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Fanfic - Me Quedare a tu Lado [InuxKag]
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    31
     
    Palabras:
    2898
    Hola Hola!!! Bueno al menos ya no me he demorado tanto como las veces anteriores xD Les agradesco infinitamente por sus constantes post [llorando TuT] Me animan a seguir avanzando con los capitulos de este fic xD Que ya muy pronto lo termino :D Y luego me dedicaré de lleno con el otro fic "Diario de un Narcotraficante" que por el momento lo dejé en pausa porque quisiera terminar con éste primero ^^

    Se les aprecia muchisimo y espero que este nuevo capitulo les guste, a pedido de la mayoría está dedicado a la pareja InuxKag :P


    CAP. 21 ILUSIONES Y DECEPCIONES

    —¡Eh! ¡Inuyasha! —gritó Jouske por el pasillo para poder alcanzarlo.
    —¿Y? ¿Qué te dijo? —preguntó curioso el capitán Taisho.
    —La momia Cervantes dice que sí puedes practicar solo en la cancha pero nada más una hora —le explicaba su amigo.

    El muchacho le agradecía aquella información palmeándole la espalda y luego retirándose a su casillero.

    Las clases habían finalizado y Kagome decidió quedarse un momento en la biblioteca para poder repasar algunos temas que se le habían pasado en clase de Español, además de pedir prestados un par de obras literarias para poder hacer su informe. Con aquellos elementos en mano, buscó un lugar cómodo en aquellas zonas especiales para poder sentarse a estudiar.

    —“Pedro besó la frente de Margarita, desató su caballo, que estaba sujeto a uno de los árboles del soto, y se alejó al galope por el fondo de la alameda…” —leía ella en su mente una de las leyendas que había elegido de aquella obra para hacer su resumen. ­

    Se encontraba en esa tarea mental pero de pronto escuchó el ruido de un objeto golpeando las rejas del patio que dividía la cancha de soccer con la de básquet. Se acercó a la ventana con algo de curiosidad, y fue ahí cuando lo vio: serio, atractivo, concentrado y muy atlético practicando solo en aquel patio.

    Se quedó admirándolo un buen rato, apoyando sus dos manos y su frente en la ventana de la biblioteca, mientras se decía mentalmente.

    Por más que lo intento no puedo dejar de quererte… —y con aquel pensamiento lo llamaba, quería saber si era verdad ese dicho que decían: Sí miras a una persona de lejos y pides con el corazón que ésta volteé y te mire, lo hará.

    Sumergida en ese profundo deseo se olvidó que tenía tarea para hacer en casa, y al ver que él no volteaba a verla y simplemente seguía ahí pateando la pelota, se resignó a retirarse y a verlo a la mañana siguiente. Cerró los ojos y dio un suspiro triste nublando un poco la ventana.

    —Rayos… —decía ella algo desilusionada.

    Pero al abrir los ojos y limpiar por completo la parte empañada, se dio con la agradable sorpresa que él la estaba mirando. Así es, había dejado de patear la pelota y ahora la tenía en sus manos además de estar con la cabeza un poco inclinada hacia arriba y la mirada fija en los ojos de ella.

    La chica se sorprendió muchísimo y a la vez los nervios la traicionaron haciendo que retroceda y se tropiece con la mesita de atrás donde estaban los libros.

    Él la había visto caer, ya que las ventanas de la biblioteca eran grandes e iban hasta abajo pero terminaban antes de llegar al suelo, aunque lo suficientemente amplias para ver que ella había caído de espaldas.

    —¡Auch! —se quejaba ella sobándose la cadera.
    —¡Higurashi! ¿Pero qué le ha pasado? ¿Se encuentra bien? —decía la profesora encargada de la biblioteca.
    —Sí sensei, no se preocupe estoy bien —trataba de hacer que esto no pase de un simple error de distracción.

    En ese momento se escucharon pasos apresurados que iban hacia donde se encontraba ella sentada.

    —¿Kagome? ¿Estás bien? ¿No te hiciste daño? —decía aquel joven y lucía a su vez muy preocupado por ella. Se había arrodillado para estar a la altura de la chica, quien ahora lucía realmente atónita.
    —Joven Taisho por favor, encárguese que su amiga vaya a enfermería —decía la maestra quien ahora empezaba a recoger los libros tirados.
    —Sí Takekawa-sensei —respondió el chico para luego enfocarse totalmente en Kagome.

    Le tendió su mano para poder ayudarla pero ella no estaba dispuesta en volver a confiar en él así como sí nada. Lo miró de forma recelosa mientras se debatía mentalmente en permitirle que la auxiliara o no.

    —Vamos Kagome, sabes que no muerdo —y seguía con la mano tendida para que ella la tome.
    —Yo puedo sola, no necesito que me ayudes —decía ella y luego desvió la mirada. La verdad era que sí la necesitaba y mucha ya que al caer se había doblado el tobillo izquierdo, lo cual no la dejaba caminar.
    —Bien, será por las malas —dijo el muchacho y acto seguido la cargó en brazos, estilo nupcial, para llevarla a enfermería.

    Ella, al sentir que podía caer, se aferró no tan fuerte a su cuello quedando de esta forma a muy corta distancia de sus labios.

    —Bájame Inuyasha… ahora —se quejaba ella pero muy en el fondo sabía que estar así con él le agradaba infinitamente.
    —No hasta que lleguemos al tópico —le decía él manteniendo su rostro y mirada al frente muy nervioso ya que si volteaba podía volver a besarla. Eso no le molestaría en lo más mínimo pero quizás a ella sí y además sería muy descarado de su parte si lo hiciera.

    Cuando llegaron a la enfermería, Inuyasha tuvo que bajar un momento a Kagome para poder abrir la puerta; cuando la sostuvo de la cintura y ella a él del cuello, la chica se sentía realmente nerviosa pero muy en el fondo: feliz.

    —¿Alguien puede atendernos? —preguntó el chico buscando con la mirada a alguna enfermera.

    Era de esperarse que no haya nadie, eran las tres y media de la tarde además de ser el horario punta para el almuerzo de la mayoría de los profesores.

    —¿Es en serio? ¿No hay nadie? —decía la chica con los nervios ya crispándole.
    —Parece que tendré que curarte yo… —y diciendo esto la volvió a cargar, mismo estilo nupcial para entrar y cerrar la puerta de un empujón con su pie.

    Kagome se sentía raramente feliz ¿él la curaría? ¿Cómo? …La sentó en una de las camillas para luego ir a revisar dónde podrían estar las vendas y la pomada de curación. Lo miraba de reojo, un poco sonrojada, a su vez que sentía como su corazón latía cada vez más con mayor velocidad, “Maldición Kagome, sí no te calmas te dará un infarto” pensaba ella como regañándose.

    —Espero que con esto te sientas mejor al menos hasta llegar a tu casa —decía él jalando una pequeña silla para sentarse frente a ella —Dame tu pie Kag…

    ¿Kag? …Nadie más la había llamado así, solamente él. Se ruborizó un poquito para después levantar su pierna izquierda y ponerla en las piernas de él, mientras que Taisho le quitaba el zapato y la media para sobarle tiernamente la zona afectada.

    —No está tan caliente así que no creo que se hinche… mañana estarás mejor —le explicaba él pasándole varias veces sus manos por el tobillo ahora untadas por la crema.
    —¿Tú crees? —decía ella aliviada al escuchar eso pero también aliviada al sentir la frotación proveniente de sus manos.

    Luego de haberle avivado el músculo la vendó rápidamente para que no se vaya el calor, le volvió a poner la media y luego el zapato. Le bajó el pie con delicadeza en el piso para después quedarse de piernas abiertas con la cabeza agachada mirando el suelo… algo cabizbajo.

    —Inuyasha ¿Qué tienes? ¿Te sientes bien? —Decía ella preocupada porque de la nada él se puso así, por lo que le puso una mano en su hombro y lo movió un poco —Inuyasha…

    Él levantó la cabeza mirándola fijamente de una manera seria, lo cual la hizo poner más perturbada.

    —Es que el olor de tu pie me dejo en jaque —y después de haberle hecho esa pequeña broma se rió un poco bajando la cabeza.
    —¡Baka! —le decía ella encogiendo su pie algo avergonzada pero sonriéndole al fin.
    —Es broma Kag… sabes que sólo es chiste —y le dirigió una sonrisa muy tierna.

    Ella también le sonrió de igual forma, como antes, a pesar de todo lo que había pasado el brillo en los ojos de ambos jóvenes demostraba que aún estaban enamorados incluso el resplandor en los ojos ambarinos era mucho más fuerte cuando veía a Kagome.

    —Vamos tontita, te acompañaré a tu casa —le decía él poniéndose de pie.
    —Inuyasha… —le decía una vez más haciendo que él se agachara para estar a su altura —Gracias…

    Y sin poder evitarlo se acercó más a él y lo besó tiernamente en la mejilla haciendo que el muchacho se sonrojara notoriamente. Inuyasha volteó a verla y notó que ella también estaba sonrojada; muy evidente lo que sucedía por los corazones de ambos jóvenes pero mientras él tenga sus sentimientos divididos no podía acercarse más a Kagome.

    La ayudó a pararse y se puso su mochila al hombro junto con el maletín de ella, de esa forma se fueron de la enfermería, no sin antes haber firmado la hojita donde indicaba que la alumna Higurashi estuvo ahí. Él la llevaba sosteniéndola de la cintura y ella se cogía de él por su cuello pero al salir de la escuela se dieron cuenta que no era una muy buena forma de seguir caminando.

    —Bien… sí seguimos así nunca llegaremos a casa —hablaba él pero se sentía como sí lo dijera para sí mismo.
    —¿Qué piensas hacer? —cuestionó ella mirándolo confundida.

    De pronto él se agachó delante de ella pero dándole la espalda.

    —Se puede saber ¿qué haces? —estaba algo embrollada, sí lo que él quería era pasarse de listo con ella, estaba perdiendo el tiempo.
    —Súbete a mi espalda, te llevaré a casa, tú coge los maletines —explicaba el joven a la mirada sorprendida de ella.´
    —No es necesario… podemos tomar el autobús —dijo ella pensando rápido.
    —El paradero para tomarlo está a cuatro cuadras de aquí ¿Quieres ir hasta allá’? ¡Bien! Pero igual te llevaré en mi espalda —le decía él ganando una vez en las explicaciones.

    A ella no le quedó de otra que aceptar su oferta y se acomodó en la espalda masculina. Ésta sería la cuarta vez que él la cargaba de esta forma, a decir verdad se sentía realmente cómodo estar así con él… su espalda era muy suave y fuerte a la vez además su característico olor a menta que emanaba del cabello del joven le encantaba.

    Kagome llevaba las maletas de ambos en su espalda e Inuyasha la llevaba a ella agarrándola por las piernas para que no se caiga.

    Ambos estaban muy cómodos y sonrientes… hasta que voltearon en una esquina.

    De pronto él se había detenido sin decir una sola palabra. Ella sintió que ya no avanzaban así que levantó la cabeza y se inclinó hacia la izquierda para poder hablarle mejor.

    —¿Qué pasa? ¿Estás bien? Sí ya te cansaste, no te preocupe… —hablaba ella pero fue interrumpida por Inuyasha inmediatamente.
    —Kagome… quédate aquí un momento… —le pedía de buenas maneras mientras la bajaba con delicadeza.

    Él tenía su mirada escondida en su flequillo y una expresión muy seria en los labios, lo cual la preocupó bastante. No entendía el motivo de su repentino cambio de humor.

    Inuyasha la dejó apoyada en la pared y luego dio media vuelta para dirigirse a un poste de luz. Ella pudo ver a lo lejos que había un chico, él cual no conocía, besando a una chica que estaba de espaldas apoyada en aquel poste.

    —¡Kikio! —gritó muy molesto el capitán de Los Tigres.

    Ahora lo comprendía todo… aquella chica lo hizo de nuevo, jugó con Inuyasha otra vez.

    Gracias a ese alarido, ambos se separaron y vieron como el joven ambarino se aproximaba hacia ellos, se le notaba realmente fastidiado.

    —¡Maldición Kikio! Por qué lo volviste hacer… —decía él muy dolido además.

    Ella no respondía nada, solamente se limitó a mirarlo.

    —Así que tú eres Inuyasha… Kikio cómo pudiste estar con éste —decía Taeksu muy a lo sinvergüenza.
    —Naraku… cállate… —lo mandó a silenciar ella sin voltear a mirarlo.
    Naraku… —susurró su nombre con furia para luego morderse el labio inferior.

    De pronto, sin que ninguno de los presentes se lo esperara, Inuyasha golpeó muy fuerte en el rostro al muchacho. Sumergido en el coraje y la frustración del momento, la fuerza canalizada en su puño derecho fue lo suficientemente enérgica para mandarlo al suelo, donde se quedó un buen rato.

    —¡Inuyasha, no seas bruto! —gritó Nakamura en total estado de conmoción y fue rápidamente a ver si Taeksu se encontraba bien.

    Pero Taisho no escuchaba razones, estaba a punto de volver a agacharse para partirle el rostro nuevamente pero fue detenido por un abrazo cálido desde atrás.

    —Inuyasha, por favor… ya no pelees… —decía aquella voz angelical aferrándose a él.

    El aludido abrió los ojos muy sorprendido y volteó para poder verla.

    —Kagome, te dije que te quedarás allá… tu pie… —decía él un poco agitado de la adrenalina del momento y a su vez mirándola preocupado al verla cojear un poco.
    —Vámonos, ya no pelees —seguía diciendo ella con una mirada temerosa y ansiosa.

    Definitivamente a la única que hacía caso era a Kagome así que dejó todo por la paz y ayudándola a pararse mejor para que no apoyara mucho su pie, volvió a voltear para dirigirle unas últimas palabras a la otra chica, que simplemente había sido borrada de su corazón para siempre.

    —Espero jamás en mi vida, volver a verte… Nakamura —y con éstas palabras pudo por fin cerrar un capítulo en su vida.
    —Lo mismo digo… Taisho —respondió ella pero Inuyasha no pudo oírla.

    Dejó a Kikio con aquel muchacho ahí en la acera mientras él volvía a cargar a Kagome en su espalda para encaminarse a casa.

    Las cosas habían cambiado un poco, ahora se notaba la tensión entre ellos dos, ella quería darle frases de aliento pero no se sentía en la capacidad mental para pensar las palabras adecuadas; él por su parte, quería pedirle perdón, decirle que fue un idiota por haberla prácticamente cambiado por una chica que no valía lo que en realidad él pensaba. La situación no estaba fácil pero para buena o mala suerte ya habían llegado a casa.

    —Toma Kag… tu maleta —decía él sin muchos ánimos. En verdad estaba destrozado.

    ¿Qué podía hacer ella? La mataba verlo tan deprimido. Tomó su maletín y estuvo a punto de entrar a su casa cuando de pronto, se le vino una única forma de hacerle sentir mejor.

    —Inuyasha… —y de esa manera consiguió que él volteé para luego ir corriendo, como podía, y darle un efusivo abrazo escondiendo su rostro en su formado pecho.

    Aquel gesto provocó el excesivo sonrojo en las mejillas del joven quién tardó en corresponder el abrazo, ya que había quedado en shock y más al escuchar el susurro de ella.

    No te pongas triste, anímate, te quiero mucho… —una vez dicho esto, lo soltó rápidamente y otra vez se regresó corriendo, de nuevo como podía, para después entrar a su casa.

    Él había quedado muy sorprendido después de esto, un mar de emociones se formaban en su corazón. No sabía si reír, llorar, enojarse, golpearse… rió en este pensamiento ya que si de golpes de desfogue se trataban siempre pensaba en Miroku como su saco personal de boxeo.

    En fin... Sólo de una cosa estaba seguro: Recuperaría a Kagome, así sea lo último que haga.
     
    • Me gusta Me gusta x 10
  5.  
    MzzMuñeQuitaInu

    MzzMuñeQuitaInu Entusiasta

    Aries
    Miembro desde:
    7 Julio 2010
    Mensajes:
    163
    ayy que lindooo esa estupida de kikyo ya viste inuyasha perdiste ala chica q t seria fiel siempre y la dejaste por una q te iba a aser infile X.X!!!
    que linda aome apesar de lo q inuyasha le hizo aome no dejo solo a inuyasha que linda :D
    gracias por la conti me gusto mucho continuala pronto
    ya quiero saber q pasara te felicito por el finf estaba muy dinamico :D
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  6.  
    Cami Chan

    Cami Chan Usuario común

    Acuario
    Miembro desde:
    10 Marzo 2011
    Mensajes:
    305
    Pluma de
    Escritora
    aaaaaaaaaaaaaaaah! lo amé! alfin descubrio a Kikyo!
    Que linda Kagome como, a pesar de todo, lo apoya :)
    No puedo esperar para la contiiiiii! :D avisame porfavor, si no es mucha molestia :)
    Bueeeno amiga,
    saludooooooooooos
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  7.  
    Idaly

    Idaly Usuario común

    Virgo
    Miembro desde:
    4 Septiembre 2005
    Mensajes:
    368
    Pluma de
    Escritora
    ¡Ajá! despues de que ya lastimó y humilló a Kagome, se da cuenta que la otra no valía la pena y ahora sí quiere recuperarla a como de lugar... que fácil, me parece un completo sin verguenza, esperemos que le cueste mucho trabajo conquistarla de nuevo y que realmente se esfuerce en ello.

    La continuación me gustó mucho, gracias por avisarme que ya habías actualizado, espero pongas continuación pronto, adiós.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  8.  
    Freya Scarlet

    Freya Scarlet Usuario popular

    Escorpión
    Miembro desde:
    24 Marzo 2011
    Mensajes:
    559
    Pluma de
    Escritora
    Muy bonito me gusto mucho yo tambien escribi mi fan fic se llama CORAZO ENCADENADO espero y pronto le des un vistazo
    Sayonara¡¡¡¡;)
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  9.  
    Valecat

    Valecat Iniciado

    Sagitario
    Miembro desde:
    1 Febrero 2011
    Mensajes:
    14
    ñeeeeee ¬¬!! (expresión de enojo y/o reclamo que he adquirido recientemente xD!) esque ya si igual fue lindo, pero yo dije! Inuyasha es un idiota!, no yo quiero que tenga que luchar por Kag! pobrecita :( siempre ahi.. ah no sé! pero igual me gusto el capitulo..!! asi que espero conti :D, que estes super.. Saludos!
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  10.  
    Astaroth

    Astaroth Entusiasta

    Escorpión
    Miembro desde:
    24 Marzo 2011
    Mensajes:
    140
    Pluma de
    Escritora
    wow...asi que por fin se declararon las parejitas :p
    ojalas sigas pronto, estoy desesperada por saber que pasa....
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  11.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
    Miembro desde:
    6 Septiembre 2009
    Mensajes:
    365
    Pluma de
    Escritora
    ¡¿WTF!?

    <-- Lo mejor!

    (*aura maligna* ¡hay querida Kikyo! ¿sabias que yo tambien estoy en busca de un saco personal de boxeo?)
    Ukyo, ¡Trae la soga! (¡nah! Ya no vale la pena... )
    ¡es que me cabrea eso! ¡¿No que ya muy buena, santa, buena novia y demás?!. Mujer de doble cara.
    y de muy cínica: "Lo mismo digo... Taisho" ¡ QUE CINISMO!

    Bueno ya "X" con Kikyo... y un nuevo bloque para mi amado Taisho... (algo me dice que kagomeG va a intentar lo de Kagome con Carlitos ¿verdad?) calladita de vez mas bonita ukyo...

    Eso que creaste fue muy ingeniosos y te quedó perfecto... y ahora todo estará mucho mejor... La cosa es que Kagome lo acepte (le conviene... por su padre y lo mas importante que es que lo AMA )... aun que tambien el le hizo daño yéndose con mi "amigita" kikyo...

    ¡Muy bien amiga! ¡¡sigue adelante!!

    kagomeG
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  12.  
    abril taison

    abril taison Iniciado

    Acuario
    Miembro desde:
    25 Marzo 2011
    Mensajes:
    7
    mmm
    yo soy nuva aki solo me rejistre xk kero comentar sobre tufic
    te di go en primer lugar k esta jenial
    y las apoyo al pensar k kikioes de dos caras :p
    mmm ahora k lo pienso siemre me akaydo mal xd
    y esero k kagome e inuyasha sigan juntos xd amo a esta pareja
    y espero ronto contunues este fic;)
    sayonara!!!!!:rolleyes:
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  13.  
    Manzaniita

    Manzaniita Guest

    Encantador ,Precioso wooww!! genail Este y otro mas son Mis fics preferiidos ! deverdad esta genial ! Maldita kikio Jodete y muerete de una vez D: ! iNUyasba Cm que te Perdone Un poquito u.u

    Besos Byeee
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  14.  
    DulcceAmmor

    DulcceAmmor Iniciado

    Leo
    Miembro desde:
    20 Enero 2011
    Mensajes:
    32
    que bueno!! pero me dio rabia a la vez!! ¬.¬ahora que perdio a kikyo quiere a kagome... hombres!!!! espero que ella lo haga dificil y no lo acepte enseguida, que lo haga sufrir, le saque celos y al final... final... lo perdone xD me gusto como inu sano a kagome y como la llevo en la espalda y cuando dijo que a la unica que le hacia caso era a kagome! al menos descubrio a kikyo! espero la conti!!
    SayO!
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  15.  
    ahomexInu

    ahomexInu Entusiasta

    Piscis
    Miembro desde:
    13 Octubre 2009
    Mensajes:
    153
    Pluma de
    Escritora
    amiga gracias por escribir esto es hermoso me recuerda que el amor es mas fuerte que el orgullo, la verdad he estado teniendo problemas con mi novio y estoy super depre pero este capitulo me levanto el animoo mil gracias!!!

    Inu no tiene nada de pobre se lo merecia el hizo lo mismo a Kag y que esperaba el que kikio cambiara si algo he aprendido el que engaña una vez engaña toda la vida, pero por lo menos ese baka ya se dio cuenta de su error y quiere recuperar a Kag se que ella pondra un poquito de resistencia pero lo aceptara ahora me pregunto como tomaran la noticia de uqe estan comprometidos desde niños? bueno lo que se es que no me quiero perder un solo capitulo de este fic y espero conti pronto...

    Cuidate....
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  16.  
    kariina

    kariina Iniciado

    Cáncer
    Miembro desde:
    27 Diciembre 2010
    Mensajes:
    24
    Pluma de
    Escritora
    KIA GOMENEEE !!!!! en verdad sorry con la U se me ha ido todo mi tiempo y en verdad sorry por no comentar antes, te quedo maravilloso el capitulo en verdad nada que decir mas le vale a ese BAKA de inuyasha recuperar a Kagome como sea ¬¬ en fin cuidate muchisimo nos vemos en la prixima conti
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  17.  
    hinata taison

    hinata taison Guest

    uuyy :rolleyes:
    lei este fic i me parecio genial
    en laparte donde inu carga a kagome pare yeverla asu casa
    y donde eya lo abraza y ledice notepongas trizte animate te kiero mucgo...
    xd
    me encanto esta parte esperare la conty animo amiga yo te aoyo
    vamos
    :p
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  18.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

    Piscis
    Miembro desde:
    22 Junio 2009
    Mensajes:
    360
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Fanfic - Me Quedare a tu Lado [InuxKag]
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    31
     
    Palabras:
    2226
    Holas :) Espero no haberme tardado demasiado esta vez xD Ayer lo iba a publicar pero lamentablemente se fue la línea teléfonica y con ella pues también el internet =.= Encima de todo como a las 8 de la noche se va la luz y nos dejó a oscuras en todo el barrio xD ¡¡En verdad que no lo podía creer!! Sólo faltaba un terremoto y cumplía con destrozarme la vida Jejeje.

    Bueno en fin... Queria agradecerles por seguir comentando chicas, sus post, comentarios, opiniones o criticas constructivas me agradan muchisimo, me ayudan a seguir escribiendo y arreglando mi Fic :) Gracias a las Nuevas!!! :D Veo que hay muchas nuevas lectoras, también a ellas agradecerles.

    Este capítulo quisiera dedicarselo a mis amigas de un foro que tengo junto con ellas, mis queridas Geme y Nietita [Maki y Andy] les agradesco que sigan mi fic :D Les dedico este cap. muchas gracias gentita!!!!

    Bueno ya xD sin mas retrasos u otras palabras más... he aquí el cap. 22 Espero les guste.


    CAP. 22 TODO SALE A LA LUZ

    —Envíame los papeles Jaken —le decía el señor Higurashi a su ayudante vía cámara web mientras el hombrecito escaneaba los documentos para poder mandárselos.

    A Daijiro sólo le quedaba una semana más en Tokio para luego regresar a Rusia. Hasta ahora él y Sonomi no habían pronunciado nada al respecto pero ya iba siendo hora de que lo hicieran y lo sabían.

    Kagome por su parte, estaba algo extraña desde que ese acontecimiento con Inuyasha sucedió; se sentía feliz algunas veces, otras le venía la depresión y francamente ya no sabía cómo soportarlo.

    Mientras tanto él pensaba cómo recuperarla, fue un idiota y sabía que reconquistarla no sería nada fácil, sobre todo porque su padre podría ya haberse enterado de todo y no lo dejaría verla.

    De ese modo fueron pasando los días…

    —¡Sango! —exclamaba ella persiguiendo a su amiga a toda velocidad.

    La aludida volteó y le regaló una sonrisa.

    —¿Qué pasó Kagome? —la miraba algo divertida.
    —Olvidaste esto… en el cuaderno… que me prestaste —decía ella pausadamente ya que había corrido.
    —Oh cara… —exclamó la castaña pero omitió el final de aquella palabra grotesca.

    Su amiga rió por aquella reacción, tratando a su vez de recuperar el aire.

    —La leíste ¿no? —y diciendo esto levantó una ceja mirándola sospechosamente.
    —Cómo crees Sanguis… pero se nota que Miroku te quiere mucho ¿no? —le decía la azabache completamente entretenida por la situación.

    Aquel comentario causó el sonrojo en las mejillas de su amiga quién rápidamente se cubrió el rostro, muy apenada; y es que Kayama le había escrito una carta de amor como si ambos se encontraran en primaria. Había que admitirlo, resultaba tierno aquel detalle pero de igual forma era algo vergonzoso.

    —¿De qué se ríen las niñas? —se escuchó de pronto la voz del mencionado anteriormente.

    Miroku venía hacia ellas acompañado de su infaltable amigo de cabellos plateados quién además iba con las manos cruzadas detrás de su nuca.

    Los cuatro se volvieron a reunir en un círculo, como en los viejos tiempos, y luego de intercambiar saludos además de miradas cómplices por parte de Kagome e Inuyasha, todos decidieron seguir sus caminos separándose como acostumbraban: los amigos emparejados por un lado y los “amigos” con problemas amorosos por el otro rumbo.

    Era la primera vez después de mucho tiempo que se regresaba a casa acompañada de Taisho, aquellos sentimientos raros la volvían a invadir.

    —Me enteré que pasado mañana se va tu papá ¿no es así? —inició la conversación con algo muy simple.
    —¿Quién te lo dijo? —le respondió sin mirarlo.
    —Sango… —dijo él pero también lo mencionó ella a la misma vez.

    Ese gesto fue el responsable que ambos jóvenes cruzaran miradas para después echarse a reír un rato.

    Siguieron caminando después de eso.

    Justamente al llegar a la esquina para ir directo a sus casas se cruzaron con alguien “inoportuno” en ese momento.

    —Kagome… —dijo el señor con un tono de voz algo serio —¿Por qué demoraste en llegar a casa?
    —Papá… —susurraba ella mientras lo miraba fijamente.

    Daijiro desvió la mirada de su hija para dirigirla al muchacho que la acompañaba. Taisho también lo miro fijamente suponiendo mentalmente que el señor ya estaba enterado del rompimiento de él y su hija.

    —Vengan, vamos a casa —dijo de pronto el señor Higurashi dando la vuelta, poniendo sus manos en sus bolsillos y caminando de nuevo a su casa.

    Inuyasha y Kagome intercambiaron miradas confundidas y luego siguieron al señor Higurashi. En el camino, la chica estaba algo temerosa de lo que podría pasar después sí es que su padre se enteraba de todo mientras que el chico planeaba mentalmente las palabras adecuadas para explicarle sobre lo que aún siente por Kagome.

    Entraron, dejaron sus zapatos en la entrada y fueron directo a la sala. Cuando ingresaron a la estancia se llevaron una gran sorpresa al ver a los esposos Taisho y la señora Sonomi también, sentados en los muebles a la vez que los miraban fijamente.

    —¿Mamá? ¿Papá? ¿Qué hacen aquí? —preguntó Inuyasha muy sorprendido.
    —Siéntate Inuyasha, tenemos que hablar —le ordenó de pronto el señor InuNo.

    Kagome por su parte también estaba confundida, no entendía por qué los padres de él tenían que estar en su sala junto con los padres de ella.

    —Papá ¿qué está ocurriendo? —preguntó la azabache muy preocupada.
    —Como ya dijo InuNo, los necesitamos a ambos para hablarles acerca de un secreto familiar entre los Higurashi y los Taisho —empezó a revelar Daijiro.
    —Es imprescindible que presten atención de lo contrario pueden confundir las cosas ¿está bien chicos? —le continuó InuNo en la explicación.

    Inuyasha se había sentado al lado de su madre, Izayoi, mientras que Kagome estaba sentada al lado de Sonomi. Ambos muchachos miraban a sus padres contarles aquel secreto mientras que sus madres iban poco a poco sosteniendo las manos de sus hijos a la vez que esa historia se iba relatando.

    InuNo Taisho y Daijiro Higurashi se conocían desde hacía varios años atrás; en el momento en que Higurashi tuvo una hija e InuNo tuvo a su segundo hijo, estos decidieron que por el bienestar de las empresas, Kagome e Inuyasha estarían comprometidos desde pequeños. Las empresas financieras de estas dos familias siempre han estado secretamente asociadas, es decir sí una caía, la otra se hundía con la anterior.

    Es por ello que aquella decisión fue tomada, sin embargo ambos emplearon sólo una condición: Sí los muchachos se enamoraban de otras personas, el compromiso se rompía y se debía tomar otros medios, ya que ninguno de los dos padres quería obligar a sus hijos a enamorarse de alguien a quien no querían. Y por ello mismo, también había la posibilidad de que se enamoraran, en ese caso Daijiro quería proteger a su hija por todos los medios así que él puso su propia condición: Sí Inuyasha le hacía algún daño físico o emocional a Kagome, él rompía el compromiso y todo terminaba.

    Al parecer todo marchaba bien hasta ahí. La empresa familiar creció tanto que decidieron abrir una segunda sede central pero esta vez sería en la ciudad de Moscú en Rusia. Era una segunda central por lo que uno de los dos tenía que administrarla, así que el que decidió viajar fue Daijiro, quien junto con su esposa e hija partieron a vivir hacia ese país. Sólo había un asunto: el compromiso de los chicos quedaba en espera por un determinado tiempo en el cuál Daijiro debía regresar junto con su familia, pero hubo un percance: las constantes discusiones entre los esposos Higurashi no hicieron posible el retorno de ellos juntos, Sonomi se regresó sola con Souta mientras que Daijiro se quedó con Kagome.

    Al ver que esto había sucedido, InuNo decidió romper el compromiso de los muchachos y con el pasar del tiempo aquel asunto quedó en el olvido por ambas familias. Hasta ahora…

    Kagome se puso de pie de inmediato al terminar de escuchar ese relato e Inuyasha la imitó, ambos miraban con incredulidad a sus padres.

    —¡¿Por qué no me habían dicho que él y yo estábamos comprometidos?! —decía ella conmocionada señalando al aludido.
    —¡Padre! ¡Yo también tenía derecho a saberlo! —continuaba él del mismo modo.
    —Era un secreto familiar que no servía de nada revelarlo sí ustedes no se enamoraban ¿Lo comprenden? —le explicaba el señor Taisho.
    —Por eso tenemos la fortuna que ambos sean novios ahora —dijo el señor Higurashi con una sonrisa de lado.

    La chica estaba asustada… ¿Era el momento justo para decirles que ella y él terminaron? ¿Estaría bien si miente? “Nunca está bien mentir Kagome”, recordó de pronto las palabras de su madre; entonces bajó la cabeza y ocultó su mirada en su flequillo.

    El chico la miró confundido, supuso de inmediato que nadie en todo este tiempo se había enterado de su rompimiento con Kagome, “Sí le haces algo a mi hija… jamás la vuelves a ver”, esas fueron las palabras exactas del señor Higurashi la primera vez que lo conoció.

    —¿Sucede algo hija? No reaccionaste de la manera esperada —decía Daijiro algo preocupado.
    —Papá… yo… —ella seguía cabizbaja y es que ya lo había decidido, diría la verdad.
    —¡Kagome! —Exclamó de pronto el muchacho ambarino —¿Podemos hablar a solas un momento?

    Ella levantó la mirada rápidamente al ser interrumpida de ese modo, Inuyasha le estaba pidiendo algo no muy prudente en ese momento pero de todas formas accedió.

    Ambos se retiraron al patio para hablar mejor.

    —¿Qué quieres? —la chica seguía manteniendo esa mirada recelosa hacia él.
    —¿Piensas decirles que tu y yo…? —preguntaba él pero ella lo cortó de inmediato.
    —Sí… No tiene caso decirles que somos novios, eso sería mentir y además tu y yo ya no sentimos nada entre nosotros —decía ella con la mirada seria y fija.
    —¡Tal vez tú no pero yo sí! —exclamó de pronto él con mucha impotencia.

    Al terminar de decir esas palabras, a una velocidad imperceptible para ella, la tomó de la mano y la haló hacia él suavemente para después aprisionarla en ese cálido abrazo que para la chica fue como caer en un colchón de plumas.

    —Suéltame… —susurraba ella pero con la intensidad en que lo decía se sabía que no quería separarse de él.
    —Te quiero mucho Kagome, siempre lo haré —susurraba también él rogando, suplicando al cielo que ella pueda entender.
    —Suelta a mi hija, Taisho —se escuchó de pronto la voz de Daijiro acercándose hacia ellos.

    Esa oración fue suficiente para que ambos muchachos se separaran en el acto.

    —Te lo dije una vez Inuyasha, no voy a permitir que dañen a mi hija —el tono usado por el señor era muy grueso, estaba molesto.
    —Señor Higurashi yo… —estaba dispuesto a dar todas las explicaciones del caso pero fue interrumpido.
    —No quiero escucharte muchacho ¿Qué habrás hecho? No quiero saberlo… —y diciendo esto tomó la mano de Kagome, dio la media vuelta y se la llevaba —Despídete Kagome, mañana nos regresamos a Rusia.

    Ella abrió sus ojos muy sorprendida pero no pudo decir ni una sola palabra, ni ella y mucho menos él; el joven ambarino había quedado en shock al escuchar que la chica que amaba se iría lejos. Kagome volteó a darle una última mirada y aunque ya se encontraba derramando un par de lágrimas pudo darle una pequeña sonrisa de resignación pero repleta de amor, sólo hacia él.

    Al entrar nuevamente a la sala, Daijiro explicó todo a los esposos Taisho, estos no pudieron objetar en lo más mínimo así que sólo les quedó aceptar los términos y además InuNo trataría luego de acordar con él para ver como se solucionarían algunos problemas de la empresa.

    Inuyasha había salido de esa casa por la puerta del patio hace minutos atrás, corría desesperado y con algunas lágrimas cayendo bruscamente por sus mejillas, apretaba los dientes de la cólera contenida. El único que podía darle apoyo en estos momentos era su mejor amigo… ya no había vuelta atrás, esta vez sí pelearía por su amor.
     
    • Me gusta Me gusta x 10
  19.  
    Idaly

    Idaly Usuario común

    Virgo
    Miembro desde:
    4 Septiembre 2005
    Mensajes:
    368
    Pluma de
    Escritora
    Me gustaría decir "pobrecito Inuyasha", ¡pero no puedo! él mismo arruinó todo al no tomar una desición, algunos hombres son así, te bajan el sol, la luna y las estrellas, luego meten la pata y cuando estan arrepentidos quieren que todo sea como antes y eso simplemente no se puede, podremos perdonar pero nunca olvidar.

    La continuación me ha gustado mucho, espero puedas actualizar pronto, estaré esperando.

    ¡Oh! y gracias por avisarme de la continuación.

    Adiós.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  20.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
    Miembro desde:
    6 Septiembre 2009
    Mensajes:
    365
    Pluma de
    Escritora
    Siiiiii!!! Corre! Vuela!! Y acelera!!! Vas Taisho!!! TAISHO!!! Yo te doy del dinero que tengo!!! Te apoyo!!! (ok no... Ya exageraste) es que me siento conmocionada... Kyyyaaaa.!!! ¡¿Donde está Sango cuando la quiero?!.... Como para que entrara y dijera lo que sienten los dos... Kagome... Se que yo estaría igual pero ¡Ya te lo dijo! Es solo que está aterrorizado por tu padre... Youkasi!! A RUSIA?! Demonios! Pues te vas de vuelo Inuyasha... La amas... Y se que aun estando con Kikyo nunca te olvidaste de ella... Sería perfecto que el libidinoso y Sango tuvieran una platica con las familias diciendo lo que han visto... O que a Inuyasha le valga un comino su padre... O Kagome le valga su padre y diga SU verdad...
    Amiga hay muchos cabos sueltos... Muero por lo siguente... Gracias!

    KagomeG
     
    • Me gusta Me gusta x 1
Cargando...
Estado del tema:
No se permiten más respuestas.

Comparte esta página