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Fanfic - la maldición de la sirena

Tema en '–Abandonados' iniciado por mirechan, 4 Junio 2006.

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quieren que siga el fanfic de la maldición de la sirena?

Poll closed 21 Mayo 2008.
  1. si

    9 voto(s)
    81.8%
  2. no

    2 voto(s)
    18.2%
Estado del tema:
No se permiten más respuestas.
  1.  
    mirechan

    mirechan Entuciasta

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    la maldición de la sirena

    hola a todos!!! aqui estoy con un nuevo fic que espero que les guste


    -¡Vamos!, ¡¿quién ofrece mas por esta preciosidad?!-se oía la voz potente de un vendedor de esclavos-

    -¡Vamos! Les aseguro que estas preciosidades están esperando el momento para llegar a su cama.-se oía otro de los compradores-

    pero todos estos gritos repugnaban a un hombre de larga melena negra como la noche, ojos de extraño color ámbar, un pirata….., inuyasha….

    -oye amigo a que esto es fantástico?-se oyó una voz detrás de el, dos ojos color zafiro se asomaron por su espalda- cual escogerás amigo?-dijo un hombre detrás, con el pelo del mismo color que el, y con una pequeña cola detrás de la nuca-

    -no voy a coger ninguna, ¡entupido, idiota!-dijo inuyasha muy enfadado-miroku…-dijo algo mas tranquilo al ver su cara- no voy a comprar ninguna, solo de pensar en una mujer que se comporta como una puta me entran nauseas-dijo el-

    - creo que lo malinterpretas-dijo el desviando la vista para posarla en una mujer que intentaba soltarse del agarre de su agresor-preciosa- se limito decir, el cabello de esa muchacha era castaño, sus ojos, del mismo color que su cabello, chispeaban ante el agarre, del cual no se podía liberar, vio con horror como su agresor la golpeaba el la cara para que estuviera quieta-

    Rápidamente se le acerco al hombre que la apresaba golpeándolo fuertemente con su puño en la cara

    -que usted se dediquen venderlas no quiere decir que también le de derecho a pegarlas-dijo el mirándolo desafiante- me la quedo-dijo a la vez que sacaba un saquito de monedas y se las tiraba a los pies.

    ___________

    inuyasha caminaba con el semblante serio e impotente que, gracias a eso se había ganado el titulo de “hanyu” ni humano ni demonio, una fiera capaz de ser una bestia pero a la vez también un humano.

    Su vista estaba gacha, y las pocas veces que la levantaba, era para mirar desafiante los vendedores de esclavos, que en cuanto percibían su mirada retrocedían unos pasos.

    Unos gritos lo alarmaron, un hombre estaba gritando de dolor, ¡pero no tenia ni una sola herida!, miro por todos los lados sin resultado, no sabia que era lo que le pasaba estaba volviéndose loco, empezaba a tirar todo lo que se le encontraba en su camino; tiendas, mujeres, vendedores, niños. Cualquier que se le arcara caía al suelo de lo nervioso que estaba.

    El hombre, se dirigió hacia inuyasha, este ni se movió, y en cuando el hombre coco con el, cayo estrepitosamente al suelo seguido de la mirada desafiante que le dirigía inuyasha.

    Lo que no se esperaba inuyasha era que el hombre en cuando cayo ya ni respiraba, en cuando había caído el hombre ¡había muerto!, esto lo dejo de piedra mientras que la gente lo miraba a el y al hombre debajo sus pies, inuyasha aparto la vista de el, y la fijo en una figura femenina que salía de entre la muchedumbre, era como si quisiera huir de alguna cosa, se encamino en su busca, curioso de saber quien era.

    Ella caminaba muy rápido, y, por lo que veía ella se dirigía hacia el mar, que no quedaba muy lejos.

    Acelero su paso hasta alcanzarla por el brazo

    -¡que hace! ¡Suélteme!-dijo ella al instante de tan solo tocarla, ella aún estaba de espaldas a el así que el no podía ver ni tan solo su cara, su cuerpo estava envuelto en una capucha

    -no te haré daño.-dijo el impotente-

    -entonces ¡suélteme!, no quiero volver! No quiero que me vendan!

    -no te venderán.-dijo el- no pienso permitirlo

    -que?-dijo ella girándose y dando la cara, inuyasha abrió los ojos impresionado, era la mujer mas hermosa que había visto en su vida! Su pelo…. Largo, azabache, extremadamente brillante, le caía por los hombros y por el pecho, acabando en pequeños rizos en las puntas, sus ojos, cristalinos, seguramente por haber llorado mucho.

    -como te llamas- dijo a penas audible, l belleza de esa joven lo había cautivado por completo-

    -kagome-dijo ella segura de si misma, mirándolo a los ojos, y dándose cuenta de e color de sus ojos, el cual la impacto, y sintió de repente que su corazón daba un vuelco-




    PD: en este fic intentare pasarlo antes al word, espero que les guste
     
  2.  
    mirechan

    mirechan Entuciasta

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    Re: la maldición de la sirena

    - ven con migo y te llevare a tu país- dijo inuyasha hechizado por la belleza de esa muchacha-

    - lo siento pero no puedo aceptarlo, así que si no le importa suélteme, yo no confío en nadie y menos en los desconocidos-dijo ella negándose en rotundo a seguir en su presencia- además tengo que encontrar a alguien

    - pero…. Escúcheme, puedo ayudarla a encontrar a la persona que busque-dijo inuyasha solemnemente-

    - lo siento pero no quiero que nadie me acompañe enriéndalo por favor-dijo a la vez que se soltaba de el- a sido muy amable con migo, pero me tengo que ir- dijo empezando a correr mientras que inuyasha, no sabiendo ni el porque empezó a seguirla-





    llegaron a un claro pero en cuando inuyasha quiso enfocar la vista para ver en donde la misteriosa mujer se había ido, no la encontró por mas que busco con la vista, misteriosamente había desaparecido!
    • -mierda….-se limito a decir, volvió a mirar una vez mas el sitio en el cual había llegado, pero no la encontró, así que giro sobre sus talones y se fue de allí echando humo-
    ____________

    en cuanto volvió al mismo sitio de partida se encontró a su amigo miroku con la mejilla marcada, con la forma de una mano, el se la acariciaba suavemente mientras miraba directamente a una mujer que no dejaba de insultarle.
    • -Miroku que es este escándalo?- dijo inuyasha con voz severa, la verdad es que no le había gustado nada el rechazo de esa joven llamada: kagome, pero tampoco no quería llevársela por las malas, que le diría pues; mujer, te llevo conmigo porque te deseo. No, no quedaría muy bien siendo el hijo de una de las familias más prestigiosas de Inglaterra-nos vamos.-dijo secamente viendo como su amigo se levantaba con una sonrisa, cogía a la mujer que antes le gritaba como una desesperada, y, seguramente también la autora de semejante cacheada, y la posaba delante de sus narices- que haces?-pregunto incrédulo-
    • -la he comprado ahora ella es mía, vendrá con nosotros, ah!- grito al ver que la mujer le mordía el antebrazo- ¡estate quieta!- le grito, pero la mujer no le hizo caso- sango por favor no te humilles mas- dijo en tono suave, aguantándose el dolor del antebrazo que aún la susodicha mordía-suéltame-ordeno, y acto seguido la mujer se alejo de su brazo lentamente-
    • -baya fiera acabas de comprar, espero que no nos de problemas verdad? Porque si es así os haré fuera del barco a los dos, así que mejor que se comporte
    • -claro que se comportara verdad?-dijo miroku seriamente-
    • -no pienso hacerlo! Tampoco boy a ir con bosotros!, tengo que buscar a kagome! Me necesita!-dijo ella-
    • -y hablamos de eso, si los hombres la han capturado seguramente no estará aquí!-dijo miroku rojo de la vergüenza que estaba pasando, la verdad es que no quería que lo echasen de “la herida del viento”-
    • -si que esta aquí! La he visto! Si no la detengo o la encuentro pasara algo grave!
    • - has dicho kagome?-dijo inuyasha intrigado
     
  3.  
    Kiary

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    Re: la maldición de la sirena

    holaaaa !!!!!!!!!
    jajaja resien he terminado de leer tu fics
    y me gusto muchoo^^ :nervioso: ..
    buena idea mmmm por suerte a kagome no la vendieron
    te felicitoo continualo pronto
    cuidate muchoo !!!!
    bye^^
     
  4.  
    mirechan

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    Re: la maldición de la sirena

    abiso ya para no asustar a los lectores que este fic sera muy sanginario por si alguien es muy sensible solo abiso para no asustar
     
  5.  
    mirechan

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    Re: la maldición de la sirena

    - has dicho kagome?-dijo inuyasha intrigado-

    - que? La conoces! La has visto!-dijo sango exaltada- donde esta dímelo! –dijo sango a la vez que cogía el cuello de inuyasha(el de la ropa) y lo miraba atentamente-

    - oye mujer, no sabes con quien te la estas jugando, así que aparta tus manos de mi camiseta-dijo fríamente-

    -y tu no sabes la suerte que acabas de tener-dijo ella fríamente- tengo que encontrar a kagome si no me dices donde esta… me iré yo sola y no me podrás detener
    _______________________________
    Una chica de hermosos cabellos café recogidos patosamente en una capucha que hacia que algunas de sus hebras cayeran por su pecho llegando un poco más debajo de sus caderas, tenía que encontrar a sango, se estaba debilitando, y si otro humano se presentaba no podría contenerse

    -sango! Sango!- gritava desesperada por encontrarla-

    -baya por fin te encuentro, “mujer”- dijo una sombra detrás de ella-

    -ha… hakudoshi!-dijo ella desesperada al ver que detrás tenia a un chico joven, de su misma edad mas o menos, de cabellos lilas recogidos en una cola alta, mientras que algunas hebras de su cabello caían por su rostro, haciéndolo mas atractivo-

    -kagome…. Ahora vendrás con migo quieras o no, tengo ordenes, y tu ya creo que para que verdad, preciosa- dijo a la vez que con su mano derecha tocaba bruscamente su mentón-tengo tantas ganas de probarte, debes saber deliciosa-

    -yanashite!- grito, y una fuerza sobre natural la envolvió, quemando el brazo de hakudoshi al instante- no me cojeras antes prefiero morir de otra forma- dijo ella desesperada-

    -maldita mujer!-dijo el volviendo a acerar, pero sin resultado, ya que esta vez su cabeza bolo por los aires siendo decapitado en el instante-

    -NOOOOOO- se oyó a lo lejos-
    -------------------------------------------
    Sango a duras penas se había librado de miroku y de inuyasha, pero eso no implicaba que estuvieran pisándole los talones, ella corría, podía sentir la energía de kagome, estaba segura de que si no llegaba y no la sellaba acabaría matando a alguien, como a su propio vendedor, era conciente de lo que había sufrido, pero ella no podía llegarlo a entender del todo, porque, ella era humana y kagome no.
    Corría todo lo que sus piernas le daban, esta llegando en un claro donde sentía mas el poder de kagome, mientras intentaba llegar al claro para ver mejor se iba cortando con pequeños troncos, con las cortezas de los árboles pero esto no le importaba en absoluto

    Llego al claro, y la imagen que presencio le helo la sangre, kagome estaba envuelta en llamas, y la cabeza de hakudosi se había separado de golpe de su cuerpo, un grito sordo acompañado de un golpe seco es todo lo que se escucho.

    -NOOOO- fue el grito de sango, lo había echo, otra vez, había vuelto a matar, y todo por culpa de los vendedores que las capturaron en un despiste de ella misma que no se perdonaría nunca-kagome…. – sonó como un sollozo, ella se giro, encarándola, rápidamente las llamas desaparecieron de su cuerpo-

    -samgo….- decía ella con la voz entrecortada por las llamas- yo no quería…..

    -no!-dijo ella corriendo hacia ella y abrazándola- no tienes tu la culpa, no te culpes!-dijo derramando lagrimas igual que ella-

    los dos espectadores que había visto la espectacular muerte de el misterioso hombre se quedaron helados, con razón sango esta tan inquieta, pero lo que mas asusto a inuyasha fue, que una chica tan hermosa, joven e inocente fuera capaz de acabar con la vida de alguien de una manera tan fácil.









    perdon por la demora
     
  6.  
    mirechan

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    Re: la maldición de la sirena

    -kagome…-dijo suavemente sango- vámonos de aquí. No quiero que nos separemos mas-dijo ella con la voz entrecortada por las lágrimas que aun le caían, pero con el rostro muy serio-

    -si- dijo levemente- lo siento mucho, yo no quería matarlo, pero es que me amenazo con llevarme… co..con…-dijo con dificultad, el solo mencionar el nombre le daba nauseas y miedo a la vez-no quiero ir… ¡no quiero!-dijo agarrándose a la ropa de sango-

    - tranquila, no permitiré que te pongan un dedo en cima, no te volverás a separar de mi-dijo posesivamente, abrazándola mas e incitándola a caminar-

    por otra parte los espectadores no podían articular palabra, ¡habían visto como una chica hermosa e inocente le arrancaba de cuajo la cabeza a un hombre! Pero, lo mas increíble era que ni lo había ni tocado, inuyasha pensó en ello, tener a sango con ellos y con kagome seria peligroso, por lo que el juguetito de miroku no subiría a su barco de eso estaba seguro

    -miroku, me temo que sango no nos acompañara, estarás reacuerdo conmigo no?- dijo mirándolo severamente, no quería encontrárselas mas, aparte de que serian un problema tan física como síquica mente para los tripulantes de la “herida del viento”, además, esa mujer de azabaches cabellos lo estaba volviendo loco por momentos, desde que le rozo el brazo, que no dejo de pensar en como seria hacerle el amor en la arena de la playa mientras ella le esparcía caricias leves por la espalda y el la besaba con frenesí, sacudió levemente su cabeza borrando esos pensamientos, que le estaban amargando el día-vámonos-dijo severamente-

    -pero inuyasha-intento protestar-

    -tu eres idiota?! Tener a alguien así en el barco nos pondría en peligro! Bámonos- volvió a repetir- no tengo todo el día vienes?
    Miroku miro a inuyasha casi con la boca abierta, y luego miro el lugar en el cual antes estaban las dos chicas.

    -esta bien- dijo derrotado

    _____________________
    dos chicas envueltas en una capa conjunta que las cubría a duras penas a las dos, caminaban sin rumbo hacia el mar.

    -kagome, pronto llegaremos, así que aguanta un poco- decía sango preocupada al ver el estado de su amiga-

    -sango, estoy bien- decía mientras ponía una de sus manos en la de ella-

    sango se horrorizo al ver que de ella empezaba a salir unas leves gotas de agua, que con el tiempo iban aumentando, era como si en su mano constantemente le estuvieran tirando agua, su mano expulsaba agua.








    woo muchas gracias por sus comentarios, puede que si me dejan mensajitos lo haga mas largo ahun
     
  7.  
    mirechan

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    Re: la maldición de la sirena

    • -No, kagome-dijo preocupada- no estas bien, tengo que llevarte cuanto antes al mar, no puedes seguir así!-dijo sango riñéndola-
    • - sango por favor ahora no, no tengo ánimos de discutir, reconozco que fui imprudente pero, tu me apoyaste en la sugerencia verdad?- dijo haciendo callar a sango al instante, era verdad, kagome lo había propuesto la genial idea de salir a la superficie, y ella ante su insistencia no se había negado en absoluto-
    • -esta bien tu ganas, pero por favor démonos prisa- dijo sango preocupada-
    ------------------------------------------------------------
    • -…… esto… capitán se encuentra bien?- dijo un joven de aproximadamente 15 años de edad, a un hombre de ojos color ámbar, que en ese momento, brillaban con una furia sin igual-
    • - cállate shippo estoy perfectamente!- ladró el capitán enfadado, asustado al pequeño tripulante ojos verdes y cabello pelirrojo-
    • - inuyasha no se a que viene ese genio pero shippo no tiene la culpa- dijo calmadamente miroku-
    inuyasha solamente dio la vuelta y se interno en su camarote a pensar en el porque estaba de esa manera, miroku tenia razón, ellos no tenían nada de culpa, la única culpable era esa hermosa mujer que no lo dejaba tranquilo.

    Su padre había arreglado un compro metraje con una de las mas bellas damas de toda Inglaterra, y una de las mas ricas, pero el no quería, se negaba en rotundo a casarse sin amor, estaba chapado a la antigua, y además ya había decidido que no se casaría u/o enamoraría nunca.

    Decían que si te enamorabas, tu vida ya no volvía a ser la de antes y tenías que renunciar a todos tus sueños para tu familia. Y el no quería perder su libertad ya bastante tenia con que sus padres lo hubiera, “echado” literalmente de la familia por el mero echo de querer surcar los mares.

    Y ahora se enteraba de que tenia una prometida de la cual no sabia ni su nombre, lo único que le habían dicho es que tenia el pelo largo, liso, negro azabache, y sus ojos eran de un color marrón oscuro, fríos, pero según los rumores eran así porque su dueña siempre había sido de esa manera, fría.

    Pero, lo que mas le molestaba era que no se podía sacar de la cabeza a kagome, pensaba constantemente en ella, pero si es que hasta soñaba con ella!, soñaba de la manera en que la pudiera hacer suya, de una y mil maneras de hacerle el amor, soñaba con que ella le correspondiera y…
    • -BASTA- se dijo el mismo para calmar el bulto que le estaba creciendo en la entrepierna, pero es que tan embobado se había quedado con ella como para que esa parte de su cuerpo le doliera de esa manera?-
    De repente, sus pensamientos fueron interrumpidos por un fuerte impacto justo al lado del barco, haciendo un gran estruendo, y que la mayoría de tripulantes que estaban en la popa, cayeran al mar debido a la gran ola que se elevo.
    • -pero que es lo que pasa maldita sea!- dijo a la vez que salía del camarote, en cuando salio se encontró ni mas ni menos que con los sishinitai(el grupo de los siete)
    Otro fuerte impacto hizo que inuyasha se desequilibrara y cayera al suelo. Bankotsu, que así es como se llamaba el capitán de ese pequeño grupo, cogió su gran espada y la desenvaino, encarándola en inuyasha.
    Había 5 piratas de los shichinitai en el barco, y otros dos en el barco que controlaban los cañones y la pólvora ( sabéis quienes son verdad?).
    • -hacia mucho que no nos veíamos verdad inuyasha- dijo el susodicho-
    • - y a mi que me cuentas, te crees que me paso el resto del día calculando cuantas horas, minutos, y días han pasado desde la ultima vez? Por favor! , yo no soy como el marica de detrás de ti.- dijo el haciendo una mueca de fastidio-
    • -ya sabes que te adora-dijo el burlonamente- porque no le aceptas de una vez?
    • -grrr, no te conviene hacerme enfadar precisamente hoy- dijo severamente

    bueno aqui les dejo el siguiente capitulo espero que les guste y que sigan leyendo
    un saludo a todas
    a, y sango-chan no te disculpes yo soy peor en los comentarios de fanfics suelto cada palabra que cuando ya lo tengo colgado me arrepiento
     
  8.  
    mirechan

    mirechan Entuciasta

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    Re: la maldición de la sirena


    -grrr, no te conviene hacerme enfadar precisamente hoy- dijo severamente

    - a no? Y que es lo que harás? E? inu-chan?- dijo burlonamente bankotsu-

    -ya… me… ugh- dijo sin acabar la frase, le estaban poniendo los pelos de punta, llamarlo inu-chan! Eso si que era pasarse de la raya!-

    Sin previo aviso y sin que bankotsu pudiera reaccionar, desenfundo hábilmente su espada fiel en cada lucha, y, ataco con ella, haciéndole en bankotsu un profundo rasguño en el pecho.

    - baya! Le he hecho enfadar!? Lord inu-chan?- dijo desafiándolo con sus orígenes-

    - no me gusta que me digan por ese nombre y lo sabes perfectamente, si quieres morir por mi no hay….- dijo volviendo a empuñar la espada fuertemente contra bankotsu- problema!- dijo a la vez que le hacia un rasguño en la cara-

    por otra parte, un hombre de unos 23 años, de ojos zafiro, peleaba con destreza, con el, nombrado por el capitán; marica

    - huy, me encantan estos ojos que tienes, tienen que ser míos!- dijo un “hombre” muy afeminado, de largos cabellos negros recogidos en un simple moño con una orquilla de dos puntas, sus ojos negros miraban de una forma livinosa, al pobre hombre que no podía evitar dar caras de asco ante las miradas tan “provocadoramente matadoras” que le daba ese personaje-

    - y que te hace pensar que lo conseguirás- dijo el con cara de fastidio y algo asustado, esas caras se parecían a las de el en cuando quería cortejar a una dama, pero es que lo peor de todo era que si fuera una chica y le estuvieran mirando de ese modo caería a sus pies, y eso le daba mucha rabia, encima de que las chicas no le hacían ni caso tenia que tener pegado a una lapa y encima marión-

    - ay, pero que mal me tratas, con lo que yo te quiero!- dijo el extraño hombre vestido de mujer; llevaba unos pantalones arrapados a los muslos, similares a los que las mujeres usaban en ese tiempo para montar a caballo, una botas altas también de caballo que las escondía debajo de los pantalones, y, una ridícula camiseta rosa arrapada al cuerpo. Mientras que en las espalda, llevaba la funda de una arma que si que no tenia ni pizca de gracia, pues esta era capaz de alargarse como si de una serpiente se tratara-

    Lanzaba la espada expertamente hacia miroku, el cual con un bastón similar a un báculo, detenía las ráfagas de la espada, el arma de miroku era muy complexa, simplemente antes de llegar a la embarcación con inuyasha el era practicante de monje, pero, paso que un asesino, mato, por la noche, a los monjes que lo entrenaban, llevándose consigo el mayor tesoro del templo.

    Ahora su arma era el mismo báculo que heredo de su maestro, pero a este le había añadido unos pequeños detalles, en la punta del báculo, en cada una de las puntas( como si dijéramos en la parte redonda y la parte plana del final; donde se apoya el báculo básicamente)le había añadido dos sables, en la parte inferior se extendía un sable de un metro de largo, y, en la parte superior uno de unos centímetros, estos podían ser escondidos y sacados a placer del monje

    Pero, de repente una enorme ola de agua provocada por uno de los tripulantes del otro barco, hizo que miroku, e inuyasha que ya tenia prácticamente la batalla ganada cayeran al agua junto unos mas de sus tripulantes, pero por si fuera poco, no acabo allí sino que empezaron a bombardear el barco que empezó a hundirse mientras que impotentemente inuyasha miraba lo que pasaba con su barco, pero no pudo lamentarse mucho tiempo ya que una bomba cayo a un metro de el ocasionando que este perdiera el conocimiento y, hundiéndose en el vació, pensó, pensó en lo que tenia que hacer, en la misión que tenia que llevar a cabo, en su deseo!.
    No supo en que momento, pero en su inconsciencia empezó a oír una dulce canción que le llenaba los oídos, era suave, y agradable, y de pronto sintió como si flotara, como si no tuviese de que preocuparse mas

    Una leve y melodiosa canción sonava en sus oidos, una canción dulce, pero a la vez triste
    Al mirar aquel claro cielo azul
    Algo cayó en mí, y reflejó tu luz así
    Confundí a un triste corazón
    Al que el polvo cubrió, estuvo dormido en su dolor
    Sus ojos se abrieron…. Muy lentamente…. Parpadeo. Un par de veces, hasta que se convenció de que estaba en tierra firme, podía sentir el tacto de la arena contra su espalda y sus manos,aún escuchaba esa boz melodiosa cantando esa canción

    Mi alterna te buscó, buscaba un amor lleno de luz
    La tuya le llegó, atravesó el cielo azul el deseo
    De nuestro gran amor

    Giró lentamente su cabeza, y rápidamente la ñoña que tenia desapareció.
    La canción cesó

    Delante el había la misma chica que hacia una horas había decapitado a ese hombre, luz largos cabellos azabaches, largos, los cuales le rozaban la cara a inuyasha suavemente, haciéndole pequeñas cosquillas, los ojos de la chica lo miraban con preocupación, por lo que parecía, la chica esta igual de empapada que el, y las pequeñas gotas de agua caían, haciéndola ver mas hermosa de lo que ya era.

    - que haces aquí- dijo con la voz algo entrecortada debido a la sal que tenia en la boca, debido a que seguramente trago algo de agua, es lo único que se le ocurrió-

    - kagome! Tenemos que irnos estos humanos no tardaran en despertar- dijo otra voz, esa voz ya la conocía inuyahsa, era la voz de sango, la mujer que miroku había comprado-

    - Está bien, solo un poco más sango- dio ella mirándolo con una tierna sonrisa- ojalá…. Pudiera … ser normal- dijo a la vez que delicadamente tocaba su mejilla, haciendo que los ojos de inuyasha se agrandaran- adiós…- dijo dejando una pequeña caricia en su cara- inuyasha se estremeció ante solo el contacto con su piel, y, se pregunto, en el curioso ruido que hacia en desplazarse kagome, ya que parecía como si se arrastrara-

    Se levanto rápidamente, sintiendo un fuerte dolor en su hombro derecho, vendado extrañamente con una tela plateada preciosa, enfoco su vista en el mar, y no se pudo sacar el asombro.

    Oyó primero de todo un chapuzon, y seguido de eso una larga cola dorada, que en contraste con la luz del alba, eran como espejos, era una visión que muy pocos tenian la posibilidad de ver.

    es algo mas largo pero opino que me ha quedado bien,
    por cierto que les hubiera parecido merjor que kagome hubiera dicho ; ojalá pudiera tocarte... en vez de ojalá fuera normal
    bueno hasta otra! y no se preocupen que lo sigo! tarde o temprano claro ^^
    por cierto angel- kagome, no me mates que si no no hay continuación:eek: :P

     
  9.  
    mirechan

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    Re: la maldición de la sirena

    -inuyasha!, inuyasha!- se oyó la voz alterada de miroku que lo llamaba-
    -que pasa!- dijo a la vez que se giraba y lo observaba, con el dedo índice le estaba indiacando alguna cosa, decidió mirar en la misma dirección, y cuando encontró lo que miroku señalaba con tanto fervor casi se le cae la boca al suelo de lo sorprendido que se quedo-
    a unos metros de los tripulantes supervivientes, había, ni mas ni menos que la herida del viento, su barco.
    Pero eso era imposible! Había visto con sus propios ojos como era hundido por los shichinitai.
    -__________________________
    en una pequeña pero acogedora cala se encontraban dos figuras, una de ellas tenia la mitad de su cuerpo en el agua mientas que la segunda estaba apoyada en unas rocas observándola
    - dime kagome porque lo has hecho?- dijo una hermosa chica de ojos cafés- no lo entiendo, porque salvaste a esos humanos? Que no sabes que si descubren que es lo que eres te querrán coger?
    - cállate un rato- dijo fastidiada hacia mas de 2 horas que le estaba repitiendo lo mismo- llebas mucho rato con lo mismo!- dijo ella enfadada- aún que sea lo que soy, no quiere decir que tenga que obedecer por regla lo que tantos siglos an echo mis antepasadas no?
    - pero kagome! Eres una sirena! Las ¡sirenas tienen que hacer volcar a los barcos con sus canciones, desorientarlos!- dijo ella gritándole- pero, tú haces todo lo contrario, utilizas tu voz para salvarlos, sabiendo que ellos cuando eras pequeña te cogieron y te tuvieron esclavizada por 5 años! ¡TENGO QUE RECORDARTELO!- dijo enfadada-
    - pero sango, dime, tu serias capaz de matar a los tripulantes de cada barco que pase por delante de ti?- dijo ella con calmada voz- yo no puedo, tener en la conciencia, que por culpa de unas estúpidas leyes tengo que matar, me pone los pelos de punta, además, no puedo dormir tranquila, los gritos de esos hombres me torturan, sango, por mucho que pudiera, no querría hacerlo
    -pero si no lo haces morirás! Te queda menos de 3 años de vida! No puedes seguir así!
    - lo se, pero tampoco quiero matar a mas gente, de pequeña me cogieron por hacer eso, y estuve, 5 años a golpes de latigazos para que llorara, por suerte no sabían la otra cosa de las sirenas y no me mataban
    -pero si aún tienes las marcas de los latigazos!
    - si, pero para mi, es como una lección, es como si me dijera a mi misma, si matas, ellos te mataran a ti. Sango, no puedo, y mas cuando e visto la cara de ese hombre, no e podido evitarlo-dijo ella con mirada triste, pero de repente, se acordó de una cosa y una sonrisa picara apareció en sus labios- por cierto, tu replicas mucho, pero en cambió salvaste el hombre que te compro, como dijiste que se llamaba?- dijo recordando- ah, si, miroku, vedad?- dijo con una sonrisa-
    - o-oye no me malinterpretes, es que es el que tenia mas cerca, además tu me sugeriste que ayudara!- dijo ella para excusarse-
    -uy, no sabes disimular- dijo recordando lo que había pasado-
    FLASHBAK
    Kagome y sango se encontraba charlando de su pequeño encuentro con los dos chicos.
    Se encontraban en el mar, sango, estaba en una pequeña roca que sobresalía, no estaban muy lejos de la costa.
    - así? Dices que te cogió el brazo?- dijo extrañada sango- y no lo quemaste?
    - Te he dicho ya muchas veces de que no!

    De repente no muy lejos de donde están ellas se oyó el ruido de las bombas de un cañón, las dos chicas miraron de donde venían esos ruidos, se enconaron con el panorama de un barco siendo bombardeado por otro algo mas pequeño pero eso si, con muchos mas cañones que el anterior.
    De pronto, kagome vio con asombro como una ola gigante arrasaba lo que había en el barco mas grande, arrancando de este un hombre, que a kagome le pareció familiar.
    La verdad es que era imposible que lo hubiera recoincido de tan lejos, ya que desde donde estaban ella esa solo puntos negros, pero kagome vio un destello plateado.
    -sango me boy ayudar a ese gente, si te quieres venir- conmigo?- dijo kagome cogiéndola del brazo mientras la arrastraba al agua con ella-
    -oye pero que haces?- dijo sango- no quiero bañarme ahora estoy seca!- dijo mientras notaba como el agua mojaba sus ropas-
    -cállate y cógete fuerte que me sumerjo- dijo a la vez que coleteaba su cola para coger impulso-
    Se sumergió en el agua con una sango un tanto enfadada, ya que la había arrastrado de una forma un tanto brusca, su larga cola dorada brillaba fugazmente en cada movimiento que hacia.
    Sango, debido a que kagome la mantenía fuertemente cogida podía respirar sin problemas bajo el agua.
    Llegaron en donde, por ahora el barco se estaba hundiendo, kagome sabia que si el barco se hundía arrastraría a los tripulantes con el debido al gran remolino que crearía.
    Así que lo primero que hizo fue intentar encontrar el hombre de larga cabellera, que desde que le toco el brazo por primera vez, había estado pensando en el de una forma constante y extraña.
    Lo encontró al poco tiempo de buscar, se soltó de la mano de sango, sabiendo que ella era una gran nadadora y sabía aguantar la respiración bastante tiempo bajo el agua.
    Con rapidez se dirigió hacia el y acogiéndolo delicadamente por la cintura fuertemente empezó a recitar una triste pero bonita canción
    Al mirar aquel claro cielo azul
    Algo cayó en mí, y reflejó tu luz así
    Confundí a un triste corazón
    Al que el polvo cubrió, estuvo dormido en su dolor

    Poco a poco el barco que se estaba hundiendo empezó a reconstruirse por si mismo, lo hombres que estaban alrededor del barco, y los aún con vida, los envolvió una especie de mucosa extraña de color transparente, en ella los tripulantes podían respirar tranquilamente.


    Mi alterna te buscó, buscaba un amor lleno de luz
    La tuya le llegó, atravesó el cielo azul el deseo
    De nuestro gran amor


    Sango en cuando se separo de kagome, ella también empezó a buscar a alguien, que en cuando se lo encontró, nado rápidamente hacia el, lo cogió delicadamente por la cintura, cogiendo un poco de la mucosa de el en la parte de los brazos para ponérsela ella en la boca y así poder respirar bajo el agua, rápidamente la mucosa que sango había quitado de el brazo de miroku volvió a envolverle el brazo, la mucosa seguiría ahí mientas kagome no para de cantar.

    Llegaron al poco tiempo a la orilla, los hombres recubiertos por la mucosa seguían el canto de la sirena.

    Con mucho cuidado, kagome coloco el cuerpo del hombre en la arena cerca de la orilla del mar, lo observo durante unos instantes, acariciando delicadamente el rostro de ese perfecto hombre, ojos dorados, cabello largo, sedoso, plateado y bien peinado, músculos fuetes…
    Ese hombre era perfecto.
    Dejo de acariciar su rostro para ahora mirarlo solamente. Y al poco rato despertó.
    Giró lentamente la cabeza, mirándola con sorpresa, en cambio kagome lo miraba con preocupación
    -que haces aquí- es lo único que le oyó decir-
    -kagome! Tenemos que irnos estos humanos no tardaran en despertar- se oyó la voz de sango algo alarmada-
    - Está bien, solo un poco más sango- dijo ella mirándolo con una sonrisa en sus labios- ojalá…. Pudiera… ser normal- dijo a la vez que delicadamente tocaba su mejilla, haciendo que los ojos de ese hombre se abrieran como platos- adiós- dijo dejando una pequeña caricia en su cara-

    FIN DEL FLASHBAK

    bueno este es un poquito mas largo qe el anterior, intentare poner un capitulo por semana, seguramte seran del viernes a domingo
    demo, en ls bacaciones de agosto, el mes que viene me voy, pero tranquilas que me conectare, pero no podre pasarlo al word porque solo tendre 30 minutos asi que seran mas cortos y con faltas de ortografía
    espero que este capítulo compense por los seguramente cortos que are.
    bueno aqui dejo un dibujo mio de kagome aber que les pareze
     
  10.  
    Marioly

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    Re: la maldición de la sirena



    Hola me ha gustado mucho tu fic
    pero no puedo creer que a kagome le queden solo 3 años de vida!!!!!
    que terrible
    Bueno te espero hasta el viernes o domingo.

     
  11.  
    mirechan

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    Re: la maldición de la sirena

    - pero como es posible!- decía un asombrado hombre de hermosos ojos esmeralda-
    - ¡no lo se!- dijo inuyasha ya rojo de ira - ¡ no tengo ni la mas mínima idea de cómo la herida del viento esta en perfecto estado, y, ahora, cállate! ¡tengo tus quejas en mi cabeza!
    - Tranquilízate, inuyasha- dijo miroku acogiéndolo por los hombros porque en un acto reflejo no le levantara la mano al pobre muchacho-y tu shippo, deja de repetir lo mismo que mis fuerzas ya no dan para tanto, si vuelves a cabrearlo no se si seré capaz de retenerlo una vez mas....
    - Maldito crío, ya me dirás porque tuve que acogerte!

    Su larga melena plateada se movió bruscamente. Ante el gran giro que dio, se movía inquieto mientras que iba a paso rápido a su camarote.
    - que conste que yo ya te he advertido, shippo, pero tu como siempre no me haces caso, puede que algún día pase lo inevitable y te abandone en una isla desierta-dijo haciendo palidecer al muchacho, mientras que la tripulación se reía del contramaestre, que, como siempre los hacia reír- pero en parte ha sido tu culpa, ya que llevabas mas de veces con la maldita frase. Creo que si no llega a ser porque inuyasha se le ha ido la paciencia, si hubiera tardado un poco mas, en mi opinión los demás ya te habrían tirado por la borda, recuerda que dejamos la playa hace unas horas, te costaría mas de un día llegar a tierra, si es que en el camino los tiburones no se te hubieran comido- sus palabras hicieron que a shippo le desapareciera el color de la cara-

    mientras que a lo lejos se podía escuchar el gran portazo que inuyasha daba al llegar al camarote.
    Por otra parte inuyasha, muy enfadado, caía de golpe en su cama, haciendo que los muelles de ella hicieran un leve grito en protesta.
    Shippo estaba muy pesado, si, pero , el también se lo preguntaba, porque la herida del viento havia resurgido del mar intacta? Si el mismo había visto como la derrumbaban?, es cierto que una vez su padre le había dicho que la madera que formaba su barco era especial, mágica ya, que estaba echa a partir de un legendario árbol llamado “goshi mo ku” no es que todo el barco fuera de esa madera, solo la quilla, la parte baja del barco, y pensar que aún ese enorme árbol, aún estaba de pie.

    Estiro su musculoso cuerpo, y solo entonces, fue consciente de que las pequeñas magulladuras que se había hecho en la pequeña batalla, habían desaparecido.
    Pensó por un segundo que eso era normal, ya que el era un medio demonio, y , unas insignificantes heridas como las que se había echo cicatrizaban en menos de media hora, pero... había algo extraño....
    Por una vez, pensó en que las heridas que se había echo (insignificantes, claro) no se había curado por si solas.
    Se quedo un momento pensando, y si..... no! Pero como podía llegar a pensar un solo instante en que esa chica se las hubiera sanado, OTRA VEZ ESA CHICA! Como lo hacia? Para que en cada minuto, en cada segundo de debilidad la tuviera en su mente? Que es lo que le había hecho?
    Con esos pensamientos, el sueño lo venció, y, como siempre, ese sueño le vino a la miente, ese sueño que no sabia de que le recordaba alguna cosa, le recordaba que tenia que encontrar a alguien, protégelo... cuidarlo...
    Pero en cuanto despertaba no recordaba nada solo.... la cara de una pequeña niña de pelo corto, pidiéndole ayuda.

    -------................-------

    bajaba por la escaleras, algo asustado, la verdad es que estaba, para el en territorio desconocido.
    un pequeño niño de unos 7 años, pelo hasta los hombros, recogido en una cola de caballo, y, sus ojos, unos ojos como el mismísimo oro, dorados, todos a su alrededor le decían que en cuanto creciera un poco seria todo un donjuán, y las señoritas de clase alta como el se le tirarían literalmente a sus pies.
    Inuyasha
    Ese era el nombre de ese pequeño hombrecito.
    Que, ahora mismo estaba perdido.
    Sus padres habían sido invitados por un antiguo amigo de su padre, un hombre ... llamado naraku, un hombre, que a nuestro pequeño hombrecito no le caía muy bien.
    Los habían recibido con una gran bienvenida, según sus padres, naraku era viudo, había estado casado hacia 5 años pero en un trágico accidente su esposa y su hija de 2 meses murieron, su padre, inu-no-taisho, le había dicho el nombre de la hija del hombre pero la verdad es que ya ni se acordaba, solo ahora podía pensar en como salir de la torre en donde estaba, se había metido allí escondiéndose de una chica un tanto rara que lo iba persiguiendo para arrearle unos golpes ya que accidentalmente le habia tocado... ejem... lo que de aquí unos años seria su pecho.
    Y, ahora estaba perdido y desorientado.
    De pronto un pequeño quejido hijo que casi saltara del susto, y bueno literalmente su corazón casi se le salió por la boca.
    Pero pronto se “calmo” ya que hoyo un latigazo que hizo que se le congelara la sangre. Se acerco, sabiendo que no tenia que hacerlo, pero lo hizo, se acercó en una esquina y observo, la imagen que vio lo dejo sin aliento!; un niño un tanto mas crecidito que el, de rasgos finos y ojos lilas, pegaba de una forma inhumana a una pobre chica que suplicaba porque parara, ella tendría que tener unos 2 años menos que el como máximo.
    Se extraño, porque de sus ojos no salía ni una sola lagrima.
    En cuando el niño la volvió a golpear ya no pudo estar mas de espectador y salió de su escondite.

    -de-déjala- se atrevió a decir con la voz mas firme que supo-
    -quien eres tu?- dijo el chico de unos 5 años mayor que el, girándose en donde estaba, mientras que la niña hacia lo mismo discretamente-
    -déjala- dijo firme-
    - y si no que me aras- dijo burlonamente- bu bu dijo burlándose-
    - márchate!- grito la niña- te hará daño!
    - Tu cállate.- dijo golpeándola, dejándola inconsciente, acto seguido se abalanzo encima de inuyasha-

    Este por reflejo se aparto a tiempo esquivando el latigazo que le lanzo. A su derecha tenia una espada ... pero no podía con ella así que opto por el tronco que había su lado. Lo cogió y en un dos por tres, se pudo detrás de su oponente u le golpeo la cabeza aturdiéndolo, tenia que sacar a esa niña de allí, avanzo hasta ella y la toco, estaba fría y su piel estaba muy magullada.
    Se quito su chaqueta y la cubrió con ella. Y , de pronto se vino observado por unos ojos marrones que lo miraban fijamente, cada uno de sus movimientos, esperando quizás... un azote? Su piel a pesar de lo magullada que la tenia era suave, y muy blanca, sus ojos tenían una espléndida forma, y su pelo... lastima que lo tuviera tan corto, mas que el, pero aún así, era brillante, y muy hermoso.
    No supo como paso pero de un momento a otro estaba en el suelo con un fuerte dolor en la cabeza.
    -no!- se hoyo gritar a la chica-
    de repente los hermosos ojos cafés de la muchacha se empezaron a llenar de lagrimas mientras que sus ojos se iban tornando de un rojo peligroso.
    Las lagrimas caían por su rostro sin parar, y, en cuando caían por su mentón, se transformaban en hermosas perlas, de valor incalculable.
    De repente el chico de ojos lilas se empezó a volver loco, empezó a golpear a si mismo contra la pared hasta matarse.
    En cuando el cuerpo cayo al suelo, los ojos de la pequeña niña volvieron a ser inocentes no como los anteriores, furiosos, demoníacos, daban verdadero miedo.
    Inuyasha se levanto algo aturdido, y extrañamente sin dolor alguno en la cabeza. Miro a la chica, que ella lo estaba observando todo el rato.
    -gracias, muchas gracias por adarme..- dijo la chica con pequeñas lagrimas en los ojos, que en cuando caían formaban diminutas perlas-
    -como.. haces eso- dijo inuyasha incrédulo al ver que sus lagrimas se convertían en perlas-
    -no lo se, cuando lloro, mis lagrimas se convierten en perlas que mi papa las utiliza para hacerse rico-
    -tu.... papa?- dijo incrédulo-
    - si... mi papá es el dueño de esta casa
    - tu papa te pega para que llores y hagas perlas?
    - Si....
    - Pero esto esta muy mal! Le diré esto a mi papa y ya vera....
    - Mi papa, es naraku, no creo que ... sirva de algo...
    - Naraku?
    - Si...
    - .........me llamo inuyasha, y tu, como te llamas
    - me llamo....


    --------------...............---------------
    su sueño fue interrumpido por unos golpes en la puerta.
    -CAPITÁN, CAPITÁN- grito un hombre desesperado-hemos encallado con alguna cosa

    continuara...
     
  12.  
    Marioly

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    Re: la maldición de la sirena

    o.O

    QUE LINDOOoOOoO!!!!!!

    me encanto!!!

    me pregunto si esa niña era kagome...o quizas no

    ademas solo una persona te ha posteado..ellos dan verguenza y yo tambien

    por recien darme cuenta!!!!:altavoz:

    espero q pongas conti pronto y q te posteen ...

    _Marioly_ :rosa:
     
  13.  
    mirechan

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    Re: la maldición de la sirena

    hola! perdonad el retraso pero tenia problemas con esta pagina. bueno ahí ba.

    -CAPITÁN, CAPITÁN- grito un hombre desesperado-hemos encallado con alguna cosa
    - ya podríais dejarme dormir tranquilo!- dijo inuyasha furioso por la interrupción de su sueño, la verdad es que era la primera vez que avanzaba tanto en el sueño, normalmente no llegaba a verle la cara a la niña, pero ahora que por fin había podido verla y hablar con ella, encima que ella le iba a decir como se llamaba, van, y interrumpen su sueño, -maldita sea!

    Salio del camarote echando humo por las orejas casi, y se fue hasta la popa, donde habían encallado.

    Por el camino en lo único que podía pensar era en que fuera una piedra y, que por culpa de ello tuvieran que arreglar el barco.

    En cuando salio al exterior, vio, que toda la tripulación estaban concentrados en el punto del impacto, así que decidió ver lo que tanto miraban sus hombres.

    Mientras se acercaba a paso lento, se fijo, también que estaban subiendo lo que parecía el cuerpo de una mujer desnuda y de largos cabellos azabaches, se asusto, y si era ella, y si era kagome!? No sabia porque pero tenia mucho miedo, y, no quería de ninguna manera que fuera ella.
    ---------------------------------------------------------
    Dos hermosas mujeres de aparentemente unos 20 años estaban en unas rocas, una de ellas estaba en el mar. Con la mitad de su cuerpo desnudo al descubierto, y, la otra chica, estaba en la roca, con la barriga apoyada en la roca y su cabeza apoyada en sus dos manos, miraba a la mujer que estaba en el agua, por lo que parecía la estaba regañando.
    De repente la mujer del agua hablo.

    -a…….. sango- dijo una hermosa mujer de largos cabellos azabaches- ya te vale no con las preguntas?, que si porque lo he salvado, que si porque casi dejo que me vea la cola, que si porque he arreglado el barco, que si…- pero no acabo porque su amiga la interrumpió-

    - vale ya he entendido que soy una plasta, pero es que no tendrías que haberlo echo! Ellos estaban destinados a…- fue interrumpida-

    - a morir, no, sango?- acabo la frase-

    -así es kagome, ese es tu deber- dijo ella sin acabar de entender, porque su amiga siempre salvaba a los humanos, si ellos siempre la habían tratado mal- no lo entiendo, porque los salvas-

    - sango, tu eres humana, como me dices eso- dijo ella mirándola fijamente- eres inmortal, pero al fin y al cabo eres humana, como puedes decir algo tan cruel

    - lo digo porque he visto como la gente nos quería matar, sobretodo a ti! es que no lo entiendes, te tienes que defender, tu vida pende de un hilo! No puedes seguir así-

    - la profecía dice que si encuentro el amor, me convertiré en humana, prefiero esperar a que eso pase-

    - pero la profecía también dice que si no matas a humanos como es el deber de las sirenas morirás en menos de 3 años- dijo preocupada- kagome, no quiero que mueras, que haría yo sin ti- dijo sango empezando a derramar lágrimas-

    - vivir- dijo kagome- eres inmortal por mi culpa, yo te hice inmortal sin importar tu opinión, si yo muero, podrás volver a ser humana-

    - no fue tu culpa! Yo te lo pedí!- dijo sango desesperada- además la profecía dice que solo un amor puro e inmortal te podrá liberar, lo que significa que tendrá que ser un inmortal quien te libere, es casi imposible encontrarlo, el veneno los convierte en arisakunai( almas perdidas)-dijo sango saltando al agua para abrazarla- no te quiero perder, por favor, kagome!

    - sango, tu no te convertiste en un arisakunai, así que aún hay esperanza, no me iré de tu lado de momento, aguantare el tiempo necesario

    -pero….

    - nada de peros, no le daré a mi padre la oportunidad de que me devore, eso nunca- dijo kagome con cara de odio-
    -----------------------------------------------------
    - que es lo que pasa aquí- dijo inuyasha llegando a la aglomeración de gente-

    - mire, capitán- dijo uno de los tripulantes enseñándole el cuerpo muerto de una mujer de largos cabellos azabaches, pero, no se le veía la cara, bajo por su cuerpo, y se impresiono al ver, lo que en teoría, tendrían que ser las piernas de la mujer- que, una cola de pez?!- dijo impresionado al ver que en vez de piernas tenia una larga cola de pez, tenia un estraño color plateado, la cola, aparte era difícil ver el color ya que el cuerpo estaba casi en descomposición-

    Se fijo, que en una parte de la cola, mas o menos por la cadera de la mujer, había un gran agujero, seguramente algún pez le debería de haber arrancado esa parte de la cola de un mordisco.

    - capitán, es una sirena- dijo uno de los tripulantes, haciendo que toda la tripulación mirara sorprendido al hombre y después al cuerpo morivundo de la sirena.

    - Una sirena?- repitió incrédulo inuyasha-

    - Si- dijo el mismo hombre- dicen que si te comes un trozo de la cola de la sirena te conviertes en inmortal- dijo el hombre-

    - Comámosla!- dijo un tripulante-

    - Si comámosla!- lo apozo otro-

    - Pero es que es tais locos?, esta en descomposición- dijo inuyasha exaltado-

    Girando el cuerpo de la sirena, y, en cuando lo hizo, casi grito del susto, ya que su cara, estaba completamente desfigurada, su boca era mucho mas grande que la de un humano, similar a la de un tiburón, y sus ojos ya no estaban, debido al tiempo que ese cuerpo estaría muerto, pero, se impresiono al ver que de un momento a otro tenia la boca de esa “mujer”en el antebrazo, le estaba mordiendo el brazo!

    Impresionado aparto el brazo, desgarrando su piel debido a los dientes de la sirena, pero que no se suponía que las sirenas eran hermosas? Y además la sirena no estaba muerta?

    De un momento a otro, vio como sus camaradas cogían unos arpones y se los clavaban al cuerpo de la mujer-pez

    - estas bien inuyasha- dijo miroku igual de impresionado que inuyasha al ver lo que acababa de pasar-

    - si, no te preocupes- dijo apretándose la herida-

    - capitán- grito uno de sus compañeros- que hacemos con ella?!

    - Haced lo que queráis- dijo inuyasha despreocupadamente-

    - Gracias, capitán!- dijeron todos a la vez con los ojos brillantes de alegría-

    - Si después os encontráis mal os aseguro que no subís mas a este barco- dijo inuyasha-

    ---------------------------------------------------------------ya era de noche, todos ya estaban ya comiendo, seguramente esa sirena se dijo inuyasha sorprendido, decidió hace una cabezadita.

    Así que se dispuso a dormir, pero, en cuanto lo hizo llamaron a la puerta.

    - inuyasha- dijeron shippo y miroku desde fuera el camerino-





    muchas gracias por los comentarios!!


    tengo problemas

    con este programa.
     
  14.  
    Marioly

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    Re: la maldición de la sirena

    ay me gusto!!!! ^^^
    pero quien era esa sirena???
    me gustaria saberlo
    eso me intriga... O.o
    vamos !!!
    espero hasta la proxima!!!

    _Marioly_ :rosa:
     
  15.  
    Inu_isvelia

    Inu_isvelia Guest

    Re: la maldición de la sirena

    Vaya tu nueva conti esta buenisima:D aunque aun no entiendo como sango es inmortal:noentiendo:... bueno supongo que lo diras mas adelante. me encanta tu fic y se que no he posteado y lo siento. :espiritus: bueno tambien te queria decir que tu historia es muy imaginativa nunca se me hubiera ocurrido:idea: es por eso que me gusta :saltarin:sigue escribiendo que eres muy buena:aplausos: y ojala Inuyasha y ahome se vuelvan a encontrar :amor:

    Cuidate Inu_isvelia:saludar:
     
  16.  
    Idaly

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    Re: la maldición de la sirena

    wuacalaaa!!! no puede ser!!! se comieron el cadaver de la sirena, que asco, la conti te quedo muy bien, espero que la puedas continuar pronto.

    besos, bye
     
  17.  
    mirechan

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    Fanfic - la maldición de la sirena
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    Re: la maldición de la sirena

    - inuyasha- dijeron shippo y miroku desde fuera el camerino-
    - maldita sea! Es que no podré dormir tranquilo!!- dijo el en forma de reclamo-
    - inuyasha traemos la comida, como no has salido del camarote por nada del mundo- se oyó la voz joven de shippo-
    - esta bien, entrad- dijo enfadado-

    La puerta se abrió lentamente dando paso a dos figuras, dos hombres, uno era mas alto y mas robusto que el otro, dando a entender que la segunda figura era la de un chiquillo de mas o menos 15 años.
    Inuyasha, se incorporo en la cama, para recibir el plato de sopa que sus amigos le entregaban.
    - oye, esto no es sopa- dijo el susodicho, fijándose que en la sopa había trozos de carne rosada-
    - es que es carne de sirena- dijo shippo- esta muy buena- dijo a la vez que con la cuchara que acompañaba la sopa cogía un trozo de carne y se lo comía- esta muy buena pruébalo
    - esto es mi comida ladrón- dijo inuyasha, bromeando, robándole el plato a shippo-
    - pero que humos, se nota que no has dormido- dijo miroku-
    - seguro que esto es comestible- dijo inuyasha- esa sirena esta en estado de putrefacción-volvió a insistir-
    - pues no sabes lo que te pierdes, es mucho mejor que el rodaballo que nos prepara kaede, diría que se ha lucido con esta sirena- dijo shippo, intentando volver a coger otro trozo-
    - seguro que no le ha cogido un infarto al ver a la sirena?- pregunto inuyasha-
    - no, porque la tripulación la partió por la mitad y solo le entregaron la cola- dijo miroku- aún que reclamo el estado del “pez” al final se digno a cocinarlo, aún que ella no ha probado bocado de momento
    - creo saber porque- dijo inuyasha-
    - oh, vamos inuyasha, no hay para tanto, además ahora somos inmortales , shippo y yo- dijo miroku-
    - y como estas tan seguro?
    - Solo observa- dijo miroku a la vez que cogía su espada u se hacia un corte en la mano-
    - Estas loco que haces!- dijo inuyasha-
    - Mira- dijo a la vez que la herida rápidamente se cerraba-mientras no nos decapiten seremos inmortales- dijo miroku con una gran sonrisa- además a nosotros no nos ha hecho ningún daño, no nos duele la barriga, ni tampoco tenemos vómitos, no nos pasa nada, venga inuyasha, pruébala-dijo miroku, cogiéndole la cuchara y acercándosela a la boca de inuyasha- te lo comes, o te lo tengo que dar como un bebé, haber abre la boquita- dijo miroku haciendo el, el mismo gesto; abriendo la boca para enseñarle como un niño pequeño como se hacia-
    - Esta bien, esta bien!- dijo inuyasha- ya como solo- dijo a la vez que le cogía la cuchara- puedo solo!- bolbio a gritar sacando de sus amigos unas cuantas risas-

    Fuera del camarote se enpezo a oír muchos ruidos, pero estos tres no le hicieron ni caso, pensaron, que la tripulación se estaría peleando.
    Inuyasha cogió la cuchara y, con cara de asco, se llevo la cuchara a la boca.
    Abrió los ojos impresionado, era un sabor exquisito!
    No tardo más de 3 minutos en acabarse la sopa.
    - que, pillín, al final te gusto!- anunció miroku, con una gran sonrisa en sus labios-
    - oye, a bosotros también os a pasado que habéis sentido como si os apretaran por un momento el cuello?- dijo a la vez que respiraba con dificultad-
    - bueno, a mi me ha pasado- dijo shippo-
    - pues a mi no- dijo miroku-
    - baya, bueno da igual- dijo inuyasha- podéis iros que quiero dormir- dijo inuyasha con fastidio-
    - esta bien, ya nos vamos- dijeron con reproche shippo y miroku a la vez-

    Pero en cuando quisieron salir, antes siquiera de tocar la puerta, esta se abrió dando un susto de muerte al pobre shippo.
    Ya que, lo que entro en la habitación era una cosa que no habían visto en la vida, se trataba de un monstruo, pero era diferente, olía a humano, pensaron shippo y inuyasha a la vez
    Era bastante grande, mas o menos media unos 4 metros, su piel era granulosa como la de una rana, de color azul, un azul chillón, los ojos de este animal eran grandes, y, sobresalían de sobremanera, su boca era enorme similar a la de un hipopótamo con dientes afilados.
    Era humanoide se levantaba sobre dos grandes y granulosos pies, y caminaba mas o menos igual que un oso a dos patas, se tambaleaba.
    Era sin duda la bestia mas rara que habían visto nuestros protagonistas, pero es que después de ella vinieron un montón mas!
    Inuyasha se pregunto, que de donde habían salido esos bichos, el no recordaba haber subido en el barco tal cosa!
    - inuyasha! Desde cuando tenias estas mascotas!- dijo miroku cogiendo su báculo y haciendo aparecer los cuchillos-
    - yo no he subido eso al barco!- dijo inuyasha-
    - entonces que son!- dijo shippo empuñando una Kodachi-
    - y yo que se!- dijo inuyasha cortándole un brazo a uno de ellos-

    ---------------------------------------------------------------------------------
    - sango….. Vamos…. No estés de este modo- decía kagome ya desesperada de ver a su amiga tan deprimida-
    - mmm…. – decía girando la cara infantilmente-
    - infantil- dijo kagome, haciendo el mismo gesto que ella-
    - infantil tu- dijo ella mirando como la imitaba- no me imites-
    - te imito si quiero, infantil
    - tonta
    - cabezota
    La pequeña discusión de las dos, no cedía ni un minuto, hasta que, un aterrador grito, que, si no fuera por las brisas marinas, kagome nunca la hubiera percibido.
    Era un grito, pero, debido a la lejanía no se oía muy bien, parecía la voz de una mujer mayor.
    - o no ni se te ocurra, ya has salvado a un barco entero- dijo sango previniendo de lo que iba ha hacer-
    - viene de la dirección en donde estaba la moribunda sirena que vi hace unas semanas, sango! Si se la han comido….- dijo kagome horrorizada- lo siento tengo que ir, sabes que dejar a un arisakunai en el mar o en la tierra es muy peligroso para nosotras!- dijo kagome escandalizada-
    - no me lo recuerdes, y espero que no tengas razón- dijo a la vez que se lanzaba con ella al mar para nadar, cogida de a mano de kagome hacia el lugar que ella le indicaba.-

    las dos, cogidas de la mano, nadaron hacia el barco, pero, al llegar se llevaron una gran sorpresa al ver que; aparte de que el barco era el que se había hundido y kagome lo había reparado, además de eso, tenia la proa y la popa llena de arisakunais, kagome no lo dudo ni un instante, y con cautela se acerco a la proa, con un gran impulso, producido por su aleta, salto, quedándose colgada de un brazo en una de los bordes del barco.
    La larga y hermosa cola de pez de la chica, al no tocar el agua, rápidamente se convirtió en dos largas y bien formadas piernas, que con ayuda de los largos y delgados brazos, subió a bordo.
    - Sango rápido!- dijo kagome haciendo un movimiento con su mano, y creando u remolino de agua en los pies de sango, que la elevo lo mas cerca que pudo del barco, para que así ella solo, con un salto estuvo dentro.-
    - Porque dices rapido si eres tu la que me sube!- dijo enfadada al verse yaen el barco-

    En cuando sango puso los pies en el barco, las bestias azules se les tiraron encima, sango saco de debajo de su túnica una katana, por otra parte kagome creo con su propia carne un especie de arco que se le incrustaba en la piel, básicamente su dedo pulgar se estiro a tal punto que parecía la parte superior de un arco, y por debajo, en la palma salía ora extremidad parecida a la anterior pero esta de arriba a bajo creando un arco a partir de su mano izquierda.
    Sango empezó a cortar a los monstruos, mientras que kagome creaba flechas con una extraña luz rosada, que, en cuando tocaban al enemigo este explotaba.
     
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    Re: la maldición de la sirena

    En cuando sango puso los pies en el barco, las bestias azules se les tiraron encima, sango saco de debajo de su túnica una katana, por otra parte kagome creo con su propia carne un especie de arco que se le incrustaba en la piel, básicamente su dedo pulgar se estiro a tal punto que parecía la parte superior de un arco, y por debajo, en la palma salía ora extremidad parecida a la anterior pero esta de arriba a bajo creando un arco a partir de su mano izquierda.
    Sango empezó a cortar a los monstruos, mientras que kagome creaba flechas con una extraña luz rosada, que, en cuando tocaban al enemigo este, explotaba.
    En poco tiempo, habían acabado con todos los monstruos, que ella por ahora divisaban, seguramente habrían mas en el interior del barco.
    Sango le paso a kagome una capa, ya que estaba completamente desnuda, se cubrió con ella.
    --------------------------------------------
    -inuyasha!- dijo un chico de aproximadamente 15 años- son demasiados!, y muy fuertes!- acabo aterrado el adolescente haciéndoles frente-
    - aguanta shippo!- dijo un hombre de mirada azulada- tenemos que conseguir salir de aquí-
    - no habléis!- grito otro hombre este de ojos ambarinos- no es momento para eso!- grito, mientras que en un despiste uno de los monstruos le hacia un gran rasguño en la barriga-mierda!
    --------------------------------------------------
    Las dos mujeres se dirigían con paso apresurado, hacia donde los gritos y el sonido de las espadas se oía mejor, pero, al pasar por el pasillo, en una puerta en especifico se detuvieron horrorizadas.
    - P..Q… pero…q ue…- logro articular kagome horrorizada-
    - No mires- intento decir sango, con sangre fría-

    Delante de ella yacían los restos de una anciana, su cuerpo estaba lleno de heridas, y sus cabellos, blancos, largos hasta la cintura, ahora estaban en el suelo, despeinados, donde ella posaba en un gran charco de sangre, que poco a poco, le manchaba sus largos cabellos canos.
    Sango, en una medida desesperada, abrazo a kagome para que no viera el horroroso espectáculo que se les presentaba delante, seguramente, el grito de mujer que oyeron, era el de ella.
    Al pensar eso sango trago con dificultad, madre mía, esperaba que no hubieran mas humanos, de lo contrario la masacre seria espectacular, y, si alguno no se había convertido en arisakunai, seria simplemente por pura suerte, pero, la muerte le esperaría, y mas si no era inmortal.
    En el caso de que se hubieran convertido en inmortales, esto les marcaría por vida, cuando se enterasen de que sus propios compañeros, eran los mismos monstruos que atentaban contra su vida.
    Avanzo con la cara de kagome en su pecho, y, paso por al lado del cadáver, intentando de que kagome no lo divisara.
    Fueron los segundos más largos de su vida, para sango, ya que podía sentir, como kagome temblaba en su abrazo, no por miedo, sino por otra cosa.
    Deshizo el abrazo y empezaron a correr, sin mirar hacia atrás en ningún momento.
    Mientras corrían, las dos pudieron oír los sonidos de espadas y algunos golpes secos, significando a cuerpos que caían al suelo, o de cosas que se rompían.
    Las dos se sorprendieron, ya que el aguante de quien quiera que estuviera luchando, era muy grande, por mucho que fueran inmortales, si no dominaban la espada o algún tipo de arma, bastaba con separarles la cabeza de los hombros, y morían en el acto.
    Si no se podían defender no merecía la pena ser inmortal.
    Pero la sorpresa para las dos fue enorme al pararse delante del camerino, donde se detectaba tanta actividad.
    No solo habían matado a la mayoría de los arisakunais, si no que encima, los dos hombres y el chico que luchaban, ¡estaban vivos! Y sin casi ninguna herida de gravedad!, solo insignificantes cortes que se curarían en segundos.
    - no se para que hemos venido pues- murmuro sango en el oído de kagome-
    - y yo que hiba a saber!- dijo ella algo sonrojada-
    - a te has sonrojado- dijo sango pinchandola-
    - no me he sonrojado!- grito, alertando a los chicos de que había alguien mas, mas aún no dejaron la pelea-

    Sin darse cuenta, las dos fueron atravesadas por dos gruesas manos de un color azul chillón.
    No tuvieron ni tiempo de gritar, cayeron al suelo bruscamente sin poderse mover.
    Lentamente un charco de sangre se empezó a formar a su alrededor.
    Este acontecimiento, había sido visto, por el mas pequeño de los tres, horrorizado, miro al agresor, era un monstruo como los demás, pero este era mas grande y mas robusto, y en el centro del abdomen tenia un enorme agujero, impresionado por lo grande del agujero, se pregunto, como lo haría para aguantarse de pie, no le importo, simplemente se lanzo hacia el, recibiendo un gran golpe, estampándolo en la pared, y dejándolo inconsciente.
    Al oír el golpe, los dos hombres dieron a su oponente el golpe de gracia, girándose hacia su compañero caído. Los habían asesinado a todos, solo les faltaba el de la puerta.
    Inuyasha corrió hacia el. Y, con un mandoble de su espada, le corto la cabeza de cuajo.
    Miró al suelo, al notar que pisaba algo caliente (estaba descalzo).
    Sus ojos se abrieron como dos platos, no se había dado cuenta, que demonios hacían dos chicas en su barco?, como llegaron hasta el, como consiguieron subir!, el no las subió!.
    Pero, de repente se fijo en lo mas grabe. Estaban muertas, el monstruo les había perforado completamente la barriga, dejándoles un enorme boquete, la sangre de ellas hacía un gran charco, en sus rostros se podía ver la sorpresa al ser sorprendidas por detrás.
    Se dio cuenta de que miroku lo había seguido, y horrorizado, cogió el cuerpo moribundo de una de ellas, la de extraños ropajes, la de cabellos castaños, la que el, había comprado.
    Desesperado, la acerco hacia su pecho, para de alguna manera notar los latidos inexistentes de su corazón, se desespero, aún que parecía imposible se había enamorado de esa chica peleona, le había agradado su carácter, y sobre todo, el coraje de afrentarlo, es lo que mas le atrajo.
    Decidido a matar a más de ellos la coloco suavemente en el suelo, y se dirigió como alma lleva al diablo hacia fuera del camarote, intentando encontrar algún rastro de los monstruos, más lo único que encontró, fueron los restos que anteriormente ellas habían asesinado.
    Pronto fue sorprendido por inuyasha, que en un acto cómplice le coloco su mano en el hombro para de alguna manera darle el apoyo que necesitaban.
    -maldita sea no nos hemos dado cuentas-se oyó la voz de una mujer-kagome despierta dormilona­­- continuó-
     
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    Re: la maldición de la sirena

    -maldita sea no nos hemos dado cuentas-se oyó la voz de una mujer-kagome despierta dormilona­­- continuó-
    Los dos hombres intercambiaron miradas sorprendidas, y con gran velocidad se dirigieron al camarote.
    Su sorpresa fue enorme al darse cuenta de que las dos chicas, “muertas” se encontraban mas vivas que ellos mismos; las dos estaban en el suelo, la de cabellos claros, sango, ella estaba de rodillas, ayudando a la otra chica a levantarse.
    Miroku, impresionado se fijo en el vientre de las jóvenes, abriendo los ojos como dos platos, la herida que tenían las dos, ahora era una diminuta rascada que poco a poco se iba cerrando.
    Inuyasha, por otra parte, también se había fijado en ese pequeño detalle, pero ahora su vista estaba puesta en la otra mujer, que solo llevaba una capa que le llegaba hasta los pies, pero, ahora, esta estaba abierta, dejando a su vista, una parte muy bien formada de la chica.
    Se quito esos pensamientos de su cabeza y miro algo mas abajo, al contrario que su compañera, ella aún tenia en el enorme boquete, era impresionante, como podía estar aún viva?
    Dio un paso al frente, haciendo un leve ruido, haciendo que las chicas se giraran y los miraran a la cara, se fijo, que kagome intentaba cubrirse su “herida”, se levantaba ayudando a su amiga, e intentaba pasar por su lado, pero el no la dejo, puso su brazo de lado, impidiéndoles el paso, tenia muchas preguntas, y hasta que no se las contestaran todas, no las pensaba dejar ir.
    - que sois- es lo primero que a inuyasha se le había venido a la mente-
    - no te importa- dijo la castaña, sango, afrentándolo, dejando a la otra chica detrás de ella-déjanos pasar- dijo intentando apartar el brazo, pero inuyasha apoyo la mano en la pared impidiéndole el paso-
    - en primera, no, y en segunda, exijo una explicación de porque estáis en mi barco- dijo desafiante, haciendo que sango temblara un momento, sin embargo ella lo afrento-
    - eso no te incumbe- volvió a decir-
    - si, si que me incumbe- decía con la misma mirada, fijándose que shippo empezaba a despertar-
    - sango, es igual, se lo explicaré- dijo kagome, poniéndose delante de sango- venimos a ayudaros con los arisakunais.
    - Arisakunais?- preguntaron los dos hombres-
    - Son los monstruos azules que habéis matado- dijo-
    - Pero de donde han salido, yo lo los he subido a bordo!- rugió nervioso inuyasha-
    - O, en eso te equivocas, han estado con tigo siempre- dijo sango-
    - Yo no he metido esas bestias en mi barco!- dijo gritando exaltado a la vez que notaba un leve cosquilleo en los pies, mirando hacia el suelo, se dio cuenta de que estaba levemente encharcado de agua, EL BARCO SE ESTABA HUNDIENDO!- kuso….- gruño furioso- el barco se esta hundiendo- dijo- miroku coge a shippo, y vosotras venid con migo, no os pienso perder de vista- dijo cogiendo la mano de kagome, haciendo con ese simple acto que una corriente eléctrica pasara por su cintura, haciéndolo estremecer en el acto, mas no lo demostró, aún que le vinieron unas ganas terribles de abrazarla, se contuvo-
    - Oye! Quien te ha dicho que puedes cogerla por la mano!- gruño sango, sabía que se estaba comportando como un novio celoso, pero no quería que por separarla de su lado volviera a matar-
    - Oye… no será que tu eres… de esas que les gustan las chicas?- pregunto miroku asustado-

    Mirolu no tuvo ni tiempo de reaccionar, ya que, sango, enfurecida y a la vez sonrojada, le había dado tal bofetón que el pobre miroku cayo al suelo.
    - idiota!- gruño enfadada, alcanzando a kagome que ya se encontraba a unos pasos de ellos-
    miroku se quedo un rato embobado, mirando el sitió por el cual se había ido sango, y de repente como si de un flash se tratara, recordó en la situación con la que estaban, por lo que se levanto de un salto del suelo, con una gran marca en forma da mano en su mejilla derecha, y, con rapidez cogió a shippo, y empezó a correr saliendo del camarote.
    En cuando llego en donde estaban inuyasha, kagome y sango, se fijo con asombro que no quedaban botes, se alarmo, como diantres saldrían del barco antes de que este se hundiera y los arrastrara con en hasta el fondo del mar?, y además, con shippo inconsciente.
    - mierda!- se oyó gruñir, a un molesto inuyasha-

    las dos chicas intercambiaron miradas cómplice, y, kagome hablo.
    - yo se una forma de salir de aquí- dijo kagome para la suerte de inuysha-
    - como- dijo impaciente-
    - ……… nadando- dijo, viendo la mueca de desconcierto de inuysha y miroku-
    - muy buena esa, pero resulta que el barco se hundirá antes de que nosotros hayamos salido de su radio- dijo inuyasha fastidiado-
    - si guardáis mi secreto, y me prometéis que no se lo diréis a nadie, yo, os sacaré de aquí-
    - estas loca!- dijo sango, casi dandole un infarto-no puedes confiar en ellos!- dijo ella, ante la mirada sorprendida de los dos hombres- recuerda que es lo que paso con kikyo!, no se lo puedes decir!- dijo sango furiosa-
    - son inmortales sango, se han comido a la sirena, eso les condena, por lo que si me descubren….- dijo en suspense y con una voz un tanto sombría- a ellos también les afectara, no esta muy bien visto que los humanos sean inmortales- dijo kagome- son egoístas, y avariciosos, si me delatan se delatan a ellos mismos- dijo kagome mientras miraba fijamente a sango, esta en cambió había cambiado su semblante por uno de complicidad-
    - esta bien- dijo sango con una sonrisa- ya lo habéis oído, si confesas a alguien lo que veréis ahora estaréis condenados al exilio- dijo sango con una sonrisa de triunfo-
    - keh!, crees que me creeré algo de lo que digáis?- pregunto inuyasha, notando que el agua ya les llegaba hasta las rodillas, y fijándose que poco a poco el barco se empezaba a partir-
    - piensa lo que quieras- dijo kagome a la vez que le tomaba la mano a inuyasha, haciendo que a los dos les recorriera una extraña sensación-sango.- dijo haciendo que su amiga con solo pronunciar su nombre le cogiera con cara de fastidio la de miroku-despertad al joven si, no será casi imposible saltar- dijo a la ve que veía como sango se soltaba de la mano de mirolu y empezaba a darle a shippo unas cuantas bofetadas flojas para que se despertara de una vez-

    el pequeño se despertó gruñendo algunas palabras incomprensibles, pero en cuando vio la situación se alarmo, pero se alarmo mas cuando las vio a ellas dos que en teoría estarían muertas.
    - cuando pesas- le pregunto kagome al joven-
    - p…pues… unos 60 kilos- dijo el otro algo alarmado-
    - ven aquí- dijo a la vez que el le hacía caso- subete a mi espalda- dijo kagome –
    - pero peso mucho!

    Kagome no le dejo tiempo siquiera de que protestara mas, y con un moviendo brusco, puso las manos de shippo en sus caderas.
    - bueno- dijo a la vez que volvía a coger la mano de inuyasha, y la mano de sango a la vez- ahora.

    Kagome salto, llevándose con ella a las cuatro personas con ella, y, en cuando el agua la toco, sus largas piernas se convirtieron en una gran aleta dorada, que brillaba como el mismísimo oro, dio unos cuantos aletazos con su cola, cuidando de que no darle a shippo, y en unos segundos ya se encontraban fuera del alcance del barco.
    Salio con cautela, dejando impresionados en los nuevos viajantes, habían respirado debajo el agua!, y encima una de esas mujeres era una sirena!
    En cuando kagome se aseguro de que los tres jóvenes estuvieran a la superficie, se deshizo del vinculo que los mantenía unidos (básicamente, se dejaron de dar las manos).
    Kagome se separo de ellos unos metros y los miró a los ojos.
    - Ahora podéis nadar hasta la orilla, así que yo me despido
    - Espera- logro decir inuyasha nadando hasta ella- porque nos has ayudado- dijo inuyasha fijándose en que el enorme boquete que antes tenia en la barriga había desaparecido por completo-
    - No lo se- dijo de pronto- pero tu… me recuerdas a alguien que conocí tiempo atrás- dijo con melancolía- espero que cumpláis la promesa, hay muchos monstruos que desean la inmortalidad, y los humanos, que han comido carne de sirena, son los únicos que se la pueden proporcionar
    - Que habéis querido decir antes con que los monstruos siempre han estado en el barco?- preguntó miroku-
    - Habéis matado a vuestros amigos- dijo sango- la carne de sirena no reacciona igual para todo el mundo, es venenosa, solo unos pocos humanos tienen un inhibidor de ese veneno, por lo que no les pasa nada, pero a los que no tienen tanta suerte se convierten en lo que había en el barco.
    La boca de shippo abrió de la impresión, que habían matado a sus compañeros? A sus amigos!
    - por eso nosotras vinimos, para de alguna manera deteneros, ha habido últimamente muchos arisakunais, y estos hasta nos repercute a las mismas sirenas, por lo que tenemos que frenarlo de alguna manera- dijo kagome, mostrando un rostro serio y sin expresión, por mucho que estuviera sintiendo mariposas en su estomago, no podría confiar nunca en los humanos, ella los salvaba. Si, pero, se mantenía al margen-
    - seguramente, ahora os perseguirán los tritones, yo que vosotros, correría, estáis en teri…- dijo sango, pero no acabo porque kagome le tiro agua a los ojos- pero que haces!
    - Cállate- dijo mirándola enfadada- venid- dijo a la vez que miraba enfadada a sango-
    Cogió la mano de inuyasha y se volvió a sumergir, dejando atrás a sango.
    - oye!- dijo enfadada empezando a nadar- que yo no respiro bajo el agua!- reclamo, siendo seguida por miroku y shippo-

    miroku y shippo, por otra parte, no entendían nada de lo que estaba pasando, solo una cosa estaba clara, a esa chica, sango, no le caían muy bien.
    Pero los pensamientos de los dos se cortaron de repente, al ver como miroku se hundía de golpe, era como su una fuerza sobre humana lo estuviera cogiendo por el pié
    Sango, al ver esto se asustó, los tritones!
    - kagome! Los tritones!- gritó desesperada- kagome! Los TRITONES!- se sumergió para así intentar ser de alguna ayuda-

    --------------------------------------
    -tritones…!!
    Es lo que pudo oír kagome a duras penas, ya le faltaban solo unos metros para llegar a la costa.
    Al oír la voz de sango, horrorizada se giró para ver el desconcierto del joven que nadaba como un desesperado, huyendo de lo que parecía, una aleta de pez que sobresalía en el agua, y, sango! Donde estaba sango!, estaba segura de que los tritones no comían carne de mujer!




    bueno aqquí ban 8 paginas de word
     
  20.  
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    Re: la maldición de la sirena

    Al oír la voz de sango, horrorizada se giró para ver el desconcierto del joven que nadaba como un desesperado, huyendo de lo que parecía, una aleta de pez que sobresalía en el agua, y, sango! Donde estaba sango!, estaba segura de que los tritones no comían carne de mujer!
    Desesperada aleteo la cola dejando a un inuyasha algo confundido, pero es que en aquel terreno no podía hacer nada!, su terreno era el agua y como tal debía hacer algo para ayudarlos.
    Nado desesperada intentando llegar lo antes posible, como es que en esa zona habían tritones? Pero si la última vez que los vieron, hacia 3 días eran muy lejos, a unos 50 kilómetros!
    Pero ahora era igual, tenia que llegar antes!.
    Pero como no se había dado cuenta, ahora que lo pensaba, por mucho que estuvieran lejos, su territorio estaba muy cerca de esa parte del mar, y además! Ella estaba con dos humanos, y inmortales!, pero como había sido tan insensata! Los había puesto en peligro!
    En unos pocos segundos llego al lugar, viendo la cara de miedo del pobre chico, dándose prisa, sumergiéndose, rápidamente, para encontrar a su amiga, sango. Era buena nadadora, si, pero todo humano tiene un límite, ¡ella no podía respirar bajo el agua!.
    Abrió los ojos sorprendida, habían unos cuantos tritones atacando al hombre, miroku.
    Peces de aspecto humano, con aletas y escamas por todo su cuerpo, y una enorme boca similar a la de un tiburón, muy parecida a la de las sirenas.
    Esas bestias, arremetían continuamente mordiendo al pobre hombre, mientras sango, hacia esfuerzos para ayudarlo, y la verdad había echo mucho, porque por ahora solo había un tritón mordiéndole el muslo derecho, mientras que sango se encargaba de que ningún mas se acercara, y mientras miroku, se defendía, apuñalándolo con su espada.
    Pero, sabía que a los dos les quedaba muy poco aire, y, que si no se daba prisa, morirían ahogados.
    Rápidamente empezó a cantar, el canto de las sirenas era su arma, la de cualquier sirena, podían dominar el canto a su antojo, y podían darle la utilidad que desearan al igual de a quien atacaran.
    Se que es un sueño imposible,
    Que las palabras para ti, no tienen sentido,
    Pero quiero que me escuches,
    No es una broma, es la verdad;
    Su voz, logro formar alrededor de sango miroku, e incluso de shippo, que en estos momentos estaba justo detrás de kagome.
    Creo una leve mucosa en los tres, permitiendo que respiraran, dándoles aire para que pudieran respirar.

    Desde que te vi.,
    Mi mente se volvió loca,
    Solo pensaba en ti,
    En escribirte una canción de amor
    En quererte,

    Sango al sentir la suave y viscosa mucosa que le rodeaba el cuerpo, miro hacia arriba, entre sorprendida y agradecida, mientras le dedicaba una sonrisa a kagome.


    Pensaba en un absurdo futuro,
    Pero sabía que tu, ya la tenias a ella,
    A tu futuro, a una vida,
    Siento que si no te lo digo, me volveré loca,

    De repente, una fuerte luz empezó a emerger de la mucosa, cegando a los tritones, haciendo que en un acato reflejo tuvieran que taparse sus pequeños ojos.
    El tritón, que en ese momento estaba mordiendo a miroku, tuvo que soltarse, debido al gran resplandor que de el emergía que salio del cuerpo del hombre.

    No te bayas, te necesito,
    Es un sueño imposible, lo se,
    Pero es mío, y, me gustaría que por una vez,
    Fueras mío,
    Poco a poco, los tritones se fueron alejando, mas de pronto, no supo cuando ni porque, pero uno de los tritones, le mordió fuertemente el brazo derecho a kagome, como si quisiera arrancárselo.
    Furiosa y a la vez adolorida, kagome canto una estrofa con un idioma diferente, haciendo que el tritón inmediatamente le soltara el brazo, para que de repente su cabeza se separara de su cuerpo, muriendo en el acto
    Poco a poco se fue calmando, y aún con el dolor del brazo, continuó cantando, porque, sabía que, miroku, con la pierna en ese estado, no podría nadar, y, por mucho que ella los hubiera alejado, volverían debido al olor de la sangre.

    Que me amaras, y me dieras,
    La luz de mi vida.
    No te vayas
    Porque sin ti no se estar,
    Porque sin ti, me ahogo en las sombras
    No se detuvo en ningún momento, aún que la herida le dolía muchísimo, aunque se le estuviera nublando la vista, al igual, que seguramente miroku, continuó.
    Siendo seguida por las tres personas rodeadas por las mucosas.
    --------------------------------------------
    inuyasha no sabia que era lo que pasaba, había visto como kagome se había girado de repente horrorizada, y como lo había dejado solo sin explicarle el porque, dejándole con la duda, que lo carcomía poco a poco.
    Pero, al cabo de un rato, de mas o menos 15 minutos, se dio cuenta de que volvía, seguida de miroku, shippo, y de la amiga de kagome, la tal sango, pero se fijó mas, ya que ellos tres venían con algo que les rodeaba el cuerpo.
    No supo que era asta que llegó a su lado. Escuchando la dulce voz de la sirena
    Por favor, déjala, por un momento,
    Y hazme feliz por un día,
    Por una noche,
    Por un solo instante, con tigo.
    Mírame.

    Y, impresionado escucho como por el canto de la sirena, la mucosa desaparecía.
    Vio, con algo de preocupación como, sango, ayudaba a miroku a salir del agua, fijándose que en su muslo derecho había una gran herida, que asta se le podía ver el hueso, asustado se dirigió hacia el, mirando lo que la chica hacía.
    Sango, le arranco una parte de la camisa a miroku, y, rápidamente se dirigió al agua, arranco unas cuantas algas, de una pequeña piedra difícil de ver, pero que ella la localizo en unos minutos.
    Y acto seguido se las puso en la boca masticándolas con afán hasta que le quedaron echas una pasta, que la puso en la herida, provocándole en miroku un gran grito, debido a la escozor que le provoco la herida
    Después le envolvió el muslo, rasgándole el pantalón, para que el trozo de tela que ella le había arrancado, previamente, le tocara la piel en su totalidad.
    Sonrojada y a la vez preocupada, sango observaba los cambios de miroku
    Se oyó un leve sonido, como si algo cayera estrepitosamente en el agua, asustando a los 3 jóvenes concientes que miraron en la dirección del agua, en donde habían oído el sonido, y de repente, sango dio un grito ahogado.
    En la orilla del mar, se encontraba kagome, inconsciente.
    Sango se exalto y se levantó de un salto dirigiéndose hacia ella, pedía a kami que no hubiera sido tan pronto.
    La levantó suavemente, fijándose como su cola poco a poco s e volvían dos bien formadas piernas. Desesperada comprobó su pulso, poniendo su cabeza en su pecho, alegrándose al notar que aún estaba viva.
    Pero entonces, que le había pasado? Porque se encontraba en ese estado?.
    Empezó a inspeccionarla, y de repente se dio cuenta, en su brazo derecho, había una gran herida, similar a la de miroku.
    Su corazón se acelero, el veneno de los tritones la mataría si no hacía algo!, por miroku no hacía falta preocuparse, era un inmortal y sanaría en pocas horas, pero ella, ella era diferente, porque no era humana, no era una inmortal, y solo podía ser sanada por el mismo que le hubiera provocado la herida, y eso seria casi imposible, teniendo en cuenta que los tritones no las escucharían.
    Como alguien que no es humano aguantaría más, sin embargo, en menos de dos semanas, si no solucionaban el problema, moriría.

     
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