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Explícito Fanfic - La gran catástrofe I Zenith vs Black Meteor

Tema en 'Originales' iniciado por Reydelaperdicion, 1 Julio 2017.

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    Reydelaperdicion

    Reydelaperdicion Usuario popular

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    Bueno, quería darles un aviso. Lo edité en el primer capítulo, pero por si acaso también lo pondré al final de este capítulo.

    A partir de ahora FFL admite relatos con contenido adulto (escenas sexuales explícitas, violencia extrema, y lenguaje fuerte). Y claramente voy a aprovechar ese cambio.

    No es que lo estoy haciendo solo porque puedo. Yo siempre quise mostrar escenas fuertes en esta historia, después de todo, creo que el contexto de la historia lo amerita. Como antes no estaba permitido, los capítulos eran escritos para mantenerse dentro de las reglas del foro. Ahora que se admite ese tipo de contenido, voy a aprovecharlo y contar la historia de la manera en la que yo quería hacerlo.

    Esta es una decisión que me ha beneficiado. Hasta el momento no ha muerto ningún personaje, pero no faltaba demasiado para llegar a las muertes, y mi preocupación era el poder escribir una muerte que impacte sin salirme de los límites. Ahora ya no tendré que preocuparme por eso.

    En el momento que se hizo el anuncio, yo ya tenía 15 capítulos escritos, los cuales no pienso editar. Pero a partir del capítulo 16, es posible que los personajes comiencen a hablar de manera más agresiva, y que las escenas de acción se tornen más explícitas y violentas. Escenas sexuales explícitas no habrán, al menos no por el momento. Nunca he escrito una, por lo que, antes de poder incluirlas, debería practicar en eso. El contenido explícito se refiere a la violencia extrema y lenguaje fuerte, al menos de momento.

    Espero que esto no sea una molestia para ninguno de ustedes. Saludos y hasta la próxima.
     
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    Después de una larga espera, al fin has publicado un nuevo capítulo. Ya sabes perfectamente que La Gran Catástrofe me ha enganchado y todo este tiempo ha valido la pena, porque regresó. Pero bueno, hablemos del capítulo en sí.

    No he notado ningún error, aunque estaba lógicamente más centrado en la historia en sí que en fallos :v

    Pese a no ser un capítulo lleno de acción, sino más bien tranquilo y ligero (puro amor XD), es un capítulo que me ha gustado mucho y que para nada baja el nivel. Obviamente cuando hay disputas y peleas la emoción sube bastante pero no quita que estos capítulos sosegados ayuden a la historia. La interacción entre personajes es primordial en una historia y tú lo estás haciendo de manera excelente. Cada personaje tiene su forma de ser y se sabe lo que quieren y sus propósitos personales.

    Por ejemplo, me gustó la escena de Ace y Natasha (es la pareja que más me gusta XD) y me alegra que avance de forma pausada pero lógica. También me gustó lo de Michael y Gwyn, aunque me sorprende la actitud del hombre. Parece que solo quiera probar haber si le gusta el estar en pareja o algo así. Me intriga ver como evoluciona eso. Ha habido otras parejas pero esas dos son las que captan mi mayor atención.

    Al margen de las escenas sentimentales, las charlas de sus respectivos líderes a sus grupos han estado bien. Cada uno tiene su plan trazado a corto plazo y espero que la lucha por conseguir el objetivo se torne algo más... encarnizada. Más dura :v

    Nada más que añadir, amigo. Te luces en cada capítulo. Espero el próximo con ansia.
     
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    Zurel

    Zurel Entusiasta

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    Hola.

    Después de una larga espera me alegra saber que continuaras con la historia. A decir verdad me tienes en ascuas desde hace meses.

    Y a pesar de la enorme ausencia que has tenido, no te culpo por ello, después de todo yo tampoco en actualizado mi historia por diversas razones. Espero poder actualizarla en las próximas fechas.

    Con respecto al nuevo capítulo, pensé que los del Zenith encontrarian bastantes bacterias para lograr atacar a los del B.M. Pero me lleve la desagradable sorpresa que solo encontraron dos. Veremos si son capaces de utilizarlas contra sus enemigos.

    La relación de Michael y Gwyn me pareció bonita e interesante. Lo que me resultó curioso fue que Michael dijo que no serian novios sino solo algo más que compañeros. Entonces, ¿serán amigos con derecho? O_O

    Ace y Natasha forman una bonita pareja, pero no me llama tanto la atención, quizás con el pasar del tiempo eso cambie pero por el momento me inclino más por la de Michael y Gwyn.

    En base al B.M. (En general) Me parece que es demasiado pronto para hacer funcionar la máquina que les ayudará a "reprogramar" a sus enemigos. Pero veremos como le va a ellos con eso.

    La reanudación de la historia ha sido muy entretenida, no me parece haber visto errores. Y la trama continua siendo un misterio con respecto a ambos equipos. La espera ha valido la pena y la tranquilidad que ha habido en elcapítulo no opaca la calidad de la historia en sí, pues capítulos como este son necesarios sí o sí.

    Esos es todo por el momento, nos vemos en la próxima oportunidad.

    Saludos.
     
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    Crofts

    Crofts Un Da Vinci

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    Hola vale, llevo tiempo sin leer y escribir aquí xD, a pesar de haber pasado un tiempo considerable desde que leí el último capítulo, me sigo acordando de lo más importante... o eso creo.

    No note errores en la historia, pero vi una palabra a la que le faltaba una ''O'', era en la última escena del capítulo, el problema es que no la encontré porque me dio flojera buscar bien xD, me acabo de levantar no me culpes. Pero por ahí hay una palabra a la que le falta la ''O'' estoy seguro.

    Si no recuerdo mal, los dos bandos se marcharon del país en el que estaban porque los habían descubierto, pero los de Zenith se habían llevado a las bacterias ¿verdad?, y no recuerdo bien porque B.M tenía aun en su posesión a la maquina que borraba la memoria, ¿era porque no los habían descubierto a ellos?.

    Ahora si hablo del capítulo.

    Esta vez trato más que todo de las relaciones entre personajes, especialmente las amorosas, pero también se trataron cosas como el uso de las bacterias y la maquina que borra la mente, desde mi punto de vista, todas estas cosas son importantes para el futuro de la historia.

    Creo que los dos bandos van a usar sus armas de forma efectiva, es obvio que cuando lo hagan la historia tomara un gran giro, pero siempre esta la posibilidad que fallen o algo por el estilo, solo queda ver que va a pasar.

    Las relaciones amorosas me parecen super raras, entiendo la de Ace y Natasha, pero la de Michael y Gwyn si es extraña realmente, porque el tipo no la ama, es mas, creo que la va a utilizar para su beneficio más adelante.

    Bueno, eso fue todo lo que se me ocurrió para decir, supongo que fue porque hace tiempo que no me meto aquí y porque el capítulo fue relativamente corto.

    Por cierto, salí el 5 de este mes de clases, así que ahora si tengo tiempo para escribir, yo no creía que me mandarían tanta tarea pero ahora que estoy libre si voy a poder escribir, voy a tratar de sacar el próximo capítulo esta semana.
     
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  5. Índice: Ve por tu objetivo
     
    Reydelaperdicion

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    Título:
    Fanfic - La gran catástrofe I Zenith vs Black Meteor
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    7588
    Bien, el capítulo número 16 finalmente está publicado. Espero que lo disfruten. Desde ya les aviso que será un capítulo largo, creo hasta más largo de lo que fue el número 13. Mi intención no es hacerlos demasiado largos, simplemente quedan así por la gran cantidad de personajes de la historia, además de que me centro en varios personajes en un mismo capítulo para que se vean varios puntos de vista.

    Además de que ya conté que mi idea es que un capítulo se extienda hasta que se cuente todo lo que yo quería que ese capítulo contara. Y salvo que se extienda mucho, quedará así.

    Como es un capítulo largo, lo mejor será dejarlos leer tranquilos. Saludos. Cualquier comentario que quieran hacer es bienvenido.


    Ve por tu objetivo:


    Ya había dado la medianoche, lo cual quería decir que los soldados de Black Meteor que tuvieron que quedarse entrenando ya podían irse a descansar. Geoff, Grace, Paul, y Casey detuvieron su entrenamiento apenas llegó la hora de detenerse, pero Shun seguía ejercitándose. A todos sus compañeros le parecía extraño, pero creyeron que él simplemente no se había dado cuenta.

    — Oye, Shun, ya es hora de parar — le dijo Geoff sin levantar tanto la voz — Ya terminó el tiempo de castigo.

    — Yo no voy a descansar — le respondió Shun sin cesar en su actividad — Ya estoy harto de que Zenith me derrote. Hoy fue la última vez. Voy a entrenar hasta el cansancio.

    — Como quieras — le dijo Paul empezando a marcharse del lugar sin importarle lo que Shun pudiera hacer.

    Fue así como los cuatro soldados dejaron a Shun totalmente solo entrenando en el gimnasio de la base. Él no se detenía, y no por ser tarde disminuía su ritmo, sino que lo aumentaba. Tal y como él lo había dicho, Zenith ya lo había superado muchas veces, y no quería que eso se volviera a repetir. Pero había una motivación extra para seguir entrenando, y esa era superar a Ace. Shun perdió en todos sus enfrentamientos en contra de sus enemigos, mientras que Ace había ganado en casi todos. Todo esto sumado a su reciente derrota contra él en una pelea uno contra uno. Estaba claro que Shun ni siquiera podía considerarse como la sombra de Ace, lo cual lo hacía enojar mucho. Cuando lo llamaron para esta misión por su buen rendimiento académico, creyó que podría ser considerado para ser el líder del equipo, o en todo caso, que debería competir contra los demás para eso. Pero en vez de que resultara de esa manera, se encontró con una realidad que estaba muy lejos de acercarse a la peor situación que él se había imaginado.

    Lo cierto era que ya estaba harto de que las cosas siguieran igual. En todas las misiones quedó demostrado que él no estaba a la altura de ser el líder, ni siquiera tenía posibilidades de ser considerado para eso. Por lo tanto, decidió que a partir de ahora, entrenaría para poder fabricarse él solo esas posibilidades.

    El tiempo seguía marchando, y Shun continuaba entrenando. Sus cuatro compañeros habían ido a darse una ducha para poder quitarse el polvo del combate que llevaron a cabo durante el día, además del sudor del entrenamiento reciente. Al terminar de ducharse, los soldados se iban a dormir para descansar lo más que pudieran para la misión del día siguiente.

    Paul se dirigía a su habitación, cuando se encontró con Casey, quien quería ir a buscarse algo de beber antes de dormir.

    — Oye, tú eres quien más tiempo ha pasado con Shun — le dijo Casey a su compañero — ¿Sabes que bicho le picó? ¿Por qué está actuando tan extraño de repente?

    — Ni idea, y prefiero no pasar mucho tiempo con Shun — le respondió Paul con toda sinceridad — Según Ace, él es el responsable de que yo no ganara batallas hasta hoy. No sé que es lo que tiene, o por lo que está pasando. Pero está totalmente solo.

    — Yo estuve muy cerca de poder eliminar a alguien del Zenith, pero esa chica, Gwyn, me interrumpió — se quejaba Casey recordando la pelea — Si la hubiera matado, probablemente Morris no me hubiera mandado a entrenar hasta la medianoche.

    — Estás empezando a sonar como Stuart — le dijo Paul riéndose un poco — ¿Son familia o algo?

    — No, y no sé por qué dices eso — respondió Casey un poco seria — Como si tú, o Shun, o Ace, o cualquiera de nosotros no quisiera matar a un soldado del Zenith.

    — Te doy un punto por eso — Paul reconoció que su compañera tenía razón.

    — Tal vez la manera de matar a los del Zenith sea luchar en equipo, pero con los compañeros adecuados — suponía Casey — Yo luché junto a Grace, y tú junto a Shun. Y ninguno de nosotros tuvo resultados.

    — ¿Quieres que lo intentemos juntos? — preguntó Paul tratando de entender a donde quería llegar su compañera — Es decir, ¿qué tú y yo hiciéramos equipo?

    — Podría servir — le respondió Casey a su compañero — Y si funciona, no volveremos a entrenar hasta tan tarde.

    — Entonces la próxima vez vamos a luchar juntos, para ver que sucede.

    — Es un trato. Pero ahora lo que quiero es tomar un poco de agua.

    Casey continuó su camino. Paul se dio vuelta para observarla atentamente. El soldado le miró el culo, además de observar su forma de caminar. Casey no estaba nada mal, al menos no para él. Y después de haber entrenado con ella, creyó que no perdería nada si intentaba empezar una relación con ella. Por lo que aprovecharía la próxima misión para ver si realmente algo entre ellos podría funcionar. Pero ahora mismo, lo único que quería era irse a dormir.

    En otro de los cuartos de la base de Black Meteor, la sala médica, Morris observaba atentamente la máquina para modificar los recuerdos. Esa máquina fue un regalo de la suerte por haber tomado esa base al llegar al país, y estaba claro que les podría permitir una victoria segura en contra del Zenith. Si su equipo tenía éxito y lograba capturar a Julie, Zenith perdería un soldado al mismo tiempo que ellos ganarían uno. Eso era muchísimo mejor que simplemente matarlos. Analizó la posibilidad de no matar a ninguno de los soldados de Zenith. Después de todo, los que fueron enviados a esa misión eran de los mejores soldados del país. Y el añadirlos a su equipo sería muchísimo mejor que simplemente quitárselos al Zenith. Pero primero deberían ver que era lo que ocurriría con Julie después de que la máquina fuera utilizada. Si todo salía bien, se buscaría que el resto de soldados se les unieran. Si no fuera el caso, los matarían. Abel iba a estar satisfecho sea como sea, por lo que no importaba realmente. En tanto obtuvieran los recursos que querían, todo estaría bien para ellos. El comandante de Black Meteor intentaba recordar aquella vez que vio una de esas máquinas en funcionamiento, para no cometer errores al momento de usarla. Aunque eso había ocurrido hace mucho tiempo.

    […]

    Richard estaba muy asombrado con las bacterias. Nunca creyó que sería posible para un país desarrollar algo capaz de superar el sistema biológico humano, el cual había sido mutado por la catástrofe. Las amenazas en contra de aquel país estaban justificadas, incluso sintió un gran alivio que entre el país que estaban saqueando y el Zenith no hubiera ningún conflicto de hostilidad pendiente. Thomas ya le había explicado todo lo que recordaba a su comandante.

    Con estas bacterias vamos a eliminar a Ace — le decía Thomas muy serio en su manera de hablar — Cuando entre en su cuerpo, él empezará a sentirse débil. Ni siquiera tendríamos que esperar a que pasen los cinco días. Ace no estará al cien por ciento, y será más fácil de matar. Aunque sería bueno que su muerte fuera avanzando poco a poco, para que Black Meteor vea como su líder se debilita con el paso del tiempo. Eso hará que nos teman, y los llevará a la derrota.

    Es una oportunidad que no podemos desperdiciar — respondía Richard viéndolas desde cerca — El líder del equipo infiltrado es demasiado fuerte, y con esto lo eliminaríamos como si nada.

    La verdad es que no sé si Ace será tan fuerte como se dice — le dijo Thomas cambiando de tema a propósito — Él derrotó a Michael en varias ocasiones, pero eso no lo convierte en un soldado fuerte precisamente. Michael no es demasiado fuerte ni disciplinado, estoy seguro de que yo sí podría vencer a Ace.

    Eliminarlo es más importante que demostrar lo que quieras demostrar, Thomas — Richard lo retó por lo que había dicho — Además, ¿cómo sabes que tú podrías derrotar a Ace? ¿Por qué te consideras diferente a Michael?

    Porque yo aprendo de mis errores — le respondió el soldado muy seriamente — El día de nuestro primer enfrentamiento todos fuimos derrotados. Michael se fue a descansar, a pesar de que fue el que menos daño recibió. Yo me fui a entrenar para asegurarme de que Brandon no volviera a pasarme por encima, y lo logré. Michael no se lo tomó en serio. Es por eso que soy mejor. Y es por eso que considero que yo debería ser el líder. Él fracasó el día de hoy, mientras que mi grupo tuvo éxito. Y ellos contaban con Vigía. Él no sabe dirigir al equipo, y tampoco sabe usar lo que tiene. Es por eso que yo debería ser el líder.

    Creí que el tema de esta conversación era asesinar a Ace, y no quien debería ser el líder del equipo — le respondió Richard — No tengo la intención de retirar a Michael del puesto de líder. Al menos no por ahora. Así que busca a tus compañeros, porque tenemos que discutir algo importante.

    Thomas recordaba esa conversación con algo de frustración. Después de todas sus contribuciones al equipo, y de haber obtenido las bacterias, Richard no iba a hacer ninguna clase de cambios respecto al equipo. Eso tenía harto al soldado. Consideró que el simple hecho de haber conseguido las bacterias le daba más mérito a él que todas las cosas que Michael había hecho, pero Richard no lo creía así.

    Thomas se iba a dormir muy cansado y frustrado, cuando se encontró con Gwyn. La expresión que ella tenía en el rostro era de alegría, lo cual le gustaba mucho al soldado. Consideraba que su compañera era muy hermosa, y aun más cuando sonreía. Después de que su misión del día fuera exitosa, creyó que era la oportunidad perfecta para hablar con ella sobre lo que él sentía.

    — Gwyn — Thomas captó su atención — ¿A dónde vas?

    — Quería ir a buscar algo de beber — respondió la chica — ¿Tú que estás haciendo?

    — Lo mismo — mintió — Deja que te acompañe.

    Los dos llegaron a un comedor. Thomas sirvió agua para ambos, y antes de beber la suya, decidió empezar a hablar.

    — Gwyn, tengo que decirte algo — Thomas se había puesto serio.

    — ¿De qué se trata? — preguntó la chica algo confundida.

    — Yo…bueno…yo…tú me gustas, Gwyn — le dijo Thomas algo avergonzado, cosa que no era común en él — Eres la chica más hermosa en el equipo. Ninguna chica de mi escuela era tan linda como lo eres tú. Y quiero saber si te gustaría estar conmigo. No como novios, sé que sería muy apresurado. Pero podríamos empezar como algo más que compañeros.

    — Lo lamento, Thomas, pero no puedo — respondió Gwyn intentando buscar las palabras para no lastimar a su compañero — A mi me gusta Michael, y yo también le gusto. Solamente quiero estar con él. Sé que podrás encontrar a alguien más. Lo siento.

    Thomas quedó helado al escuchar esas palabras. Pero no fue la respuesta negativa la que lo afectó, sino el hecho de que Gwyn sintiera atracción por Michael. Gwyn terminó de beber y se fue a dormir, dejando a Thomas en el comedor.

    El soldado no dejaba de maldecir el nombre de Michael en su mente, una y otra vez. No entendía que era lo que ocurría. De alguna manera, Michael lo superó en todo lo que a él le interesaba. Era como si todo fuera hecho apropósito.

    — ¡Mierda! ¡La puta madre! — Thomas gritaba internamente para no despertar a nadie — ¡Michael, pedazo de mierda, hijo de puta! ¡¿Qué mierda les pasa a todos aquí?! ¡¿Qué mierda tiene este puto idiota que yo no tenga?! ¡¿Por qué todos son unos putos ciegos?! ¡¿Acaso todos están enamorados de ese imbécil?! ¡Dios, estoy harto de Michael!

    Thomas bebió su agua de un solo trago intentando tranquilizarse un poco, pero la verdad es que no podía. Primero su conversación con Richard, y ahora su conversación con Gwyn. El soldado se puso las manos en la cabeza, dispuesto a arrancarse varios cabellos por la ira que le producía el pensar en Michael constantemente.

    — ¡¿Qué mierda tiene ese imbécil?! ¡¿Alguna clase de verga mágica hipnótica?! — Thomas bajó las manos para no arrancarse el pelo a la fuerza — Tengo que hacer algo para que Michael sea retirado de la misión. Está claro que todos están enamorados de él, y que no podré llegar a ningún lado mientras él esté aquí. Tendré que buscar la forma de hacer que lo retiren.

    Thomas se tranquilizó un poco, sabiendo que poniéndose furioso no iba a llegar a ningún lado. Bebió una gran cantidad de agua y luego se fue a dormir con mucha frustración. Las cosas no estaban ni cerca de salir como a él le gustaría que fueran.

    La noche pasó, y finalmente se terminó haciendo de día. Richard y el resto de los soldados de su equipo se encontraban reunidos en el garaje, listos para salir a su próxima misión. Ya todos estaban subidos a sus vehículos, y en cuanto se diera la orden, iban a salir.

    — ¿Nos dividiremos en dos grupos al igual que ayer? — preguntaba Zoey — Un equipo debería buscar el bronzario, y el otro tendría que buscar algún dispositivo de calor para despertar a las bacterias.

    — No quiero que se dividan otra vez, al menos hasta que las bacterias estén listas para usarse — respondió Richard seriamente — Quiero que se queden todos juntos, y que busquen algún microondas especial para que activemos a las bacterias.

    — ¿No sería más fácil pedir uno a Zenith? — preguntó Harold creyendo que podrían ahorrarse la búsqueda.

    — No quiero hacerlos venir hasta aquí solo por un microondas, además necesitamos que sea uno de esos que permiten ajustar el nivel de calor — respondió Richard ante la pregunta de Harold — No quiero eliminar a las bacterias y perder la oportunidad de usarlas contra Black Meteor.

    — Entonces esa será nuestra prioridad — dijo Devlin en nombre de todos — Además, el bronzario que hay en este país no se irá a ningún lado.

    — Será mejor que salgan de inmediato — contestó Richard abriendo las puertas del garaje — No creo que sea necesario que se lleven a Vigía el día de hoy.

    — Nos pondremos en marcha — respondió Michael.

    Richard les abrió la puerta y los nueve soldados salieron a buscar un microondas especial para poder activar las bacterias y eliminar a dos soldados enemigos muy peligrosos. Michael iba al frente del grupo, Gwyn estaba al lado suyo. Devlin, Erin y Julie estaban detrás de los dos. Harold viajaba detrás de ellos, centrándo su vista en Julie. No estaba seguro de su decisión de no haberle dicho nada el día anterior, pero sabía que no tenía por qué apresurarse. Al final de la fila estaban Thomas, Agustina y Zoey. El soldado miraba a Michael de manera muy seria. No le quitaba la vista de encima ni un segundo. Quería encontrar alguna manera de que los demás vieran que él no era el indicado para el puesto de líder, pero tenía que hacerlo en seguida. Zoey y Agustina hablaban entre ellas mientras viajaban.

    — Dime, Agustina, ¿no crees que Michael siente algo por ti? — le preguntó Zoey llamando la atención de su compañera.

    — ¿Michael? — preguntó ella muy sorprendida — ¿Por qué crees que yo le gusto?

    — ¿Tu también estás enamorada de ese idiota? — pensó Thomas para sí mismo, dado a que no pudo evitar escuchar la conversación entre ellas.

    — ¿No crees que es raro que ayer te haya llevado a ti y a toda su familia con él? — Zoey quería que ella se diera cuenta — Creo que te quiere cerca de él y de sus seres queridos.

    — No estoy segura de que eso sea cierto — le respondió Agustina — Él me lo habría dicho si así fuera.

    — Deberías preguntarle — Zoey la alentaba — Sé que yo no te gusto, pero tal vez él sí llegue a gustarte.

    Agustina no estaba convencida para nada, a pesar de las palabras de su amiga. Aunque sí era cierto que Michael la había elegido a ella para acompañarlo en la misión del día de ayer. De seguro tendría una buena razón para hacer eso, pero dudaba que fuera debido a una atracción.

    […]

    El equipo de Black Meteor, incluyendo al comandante Morris, se encontraba en el garaje de salida. Antes de partir, Morris le entregó una jeringuilla a Ace. El soldado la recordaba a la perfección. Era una de las jeringuillas que había usado en contra de Devlin en el primer encuentro que tuvo con Black Meteor.

    — ¿Así que esto es lo que vamos a usar para capturar a Julie? — preguntaba Brandon, que ya había olvidado la existencia de las jeringuillas.

    — Precisamente, si no recuerdo mal, esta sustancia dejará inconsciente al que la reciba — respondió Morris refrescándole la memoria a sus soldados — Si se la inyectan a Julie, ella caerá y será más fácil secuestrarla.

    — No creí que aun las tendríamos después de que fallaran la primera vez — decía Grace algo sorprendida.

    — Nunca se tiene que desperdiciar nada — le respondió Morris — Cualquier cosa que pueda servirnos para luchar contra el Zenith es bien recibida. Además, ellos saben que no es mortal, por lo que no esperarán que las vuelvan a usar.

    — Debería darnos una a cada una — interrumpió Stuart — Siguiendo esa lógica, podríamos matarlos a todos hoy mismo.

    — Ese es el caso, no quiero que maten a nadie — dijo Morris dejando sorprendidos a todos.

    Las palabras del comandante causaron algo de confusión entre sus soldados. Ellos creían que el objetivo de la misión era eliminar a los soldados del Zenith que se encontraran. Morris se dio cuenta de que sus palabras solo los terminaron confundiendo, por lo que explicó su punto.

    — Si la máquina funciona bien, Julie solo será la primera a la que le borraremos la memoria — explicaba el comandante — Si vemos que todo funciona como se espera, utilizaremos la máquina para integrar a los soldados de Zenith a nuestro grupo. Después de todo, se trata de los mejores soldados del Zenith. Nos podría ser de mucha utilidad.

    — No se me había ocurrido eso — respondió Ace pensando que eso era verdad — Tiene mucho sentido.

    — Quiero que la búsqueda del químico pase a un segundo plano por el momento — indicó el comandante — La prioridad es encontrar a los soldados del Zenith y traer a Julie hasta la base.

    — Y lo haremos — Ace mostraba determinación — Puedes confiar en que todo saldrá bien.

    Tras esas palabras, Morris se retiró hasta el interior de la base. Antes de que salieran a buscar a sus enemigos, Ace quería discutir algo de poca importancia.

    — ¿Quién quiere usar la jeringuilla? — preguntó el líder, dejando a entender que él no sería quien la utilizaría.

    — Yo lo haré — respondió Stuart sorprendiendo a todos — Quiero matar a los soldados del Zenith, pero ahora mismo eso no es una opción. Por lo tanto, hacer esto es lo más parecido a matar a uno de ellos de lo que estaré.

    Después de dar esa explicación, Ace le entregó la jeringuilla a Stuart. Él sería el encargado de atacar a Julie con la misma, y cuando la chica quedara inconsciente, se la llevarían a la base. No había necesidad de luchar hasta la muerte en contra del Zenith. Al menos no el día de hoy. Sin tener más asuntos pendientes, los nueve soldados abandonaron su base.

    — ¿Alguna idea de donde podrían estar? — preguntaba Ace sabiendo que sería poco probable que los encontraran sin tener una pista.

    — Yo tengo un presentimiento — le respondió Shun de manera calmada — Estoy casi seguro de saber a donde se dirigirán.

    […]

    Tras un breve recorrido con las motos, los soldados del Zenith se encontraban en el interior de la ciudad. Dicha ciudad era la misma en donde Michael y Thomas encontraron a Vigía hace días, cuando Magnus se los ordenó. Michael sugirió que buscaran algún microondas especial en la misma tienda en donde obtuvieron a su dron, alegando que era lógico que pudieran encontrarlo ahí.

    Los nueve soldados se dirigieron caminando juntos hacia esa tienda. Sus motos fueron dejadas afuera, dado a que no querían hacer un ruido que llamara la atención. Cada uno de ellos recordaba que fue en esa misma ciudad que fueron descubiertos y tuvieron que suspender su misión de forma temporal. Era un error que querían evitar repetir. Cuando llegaron hasta la tienda, solo Michael entró. Recordando que había una cámara en el interior del lugar, procuró no meterse demasiado en el interior. Se paró unos pasos delante de la puerta y buscó para ver si podía encontrar algún microondas. Pero no pudo ver ninguno. La mayoría de las cosas útiles fueron saqueadas de la tienda, dejando cosas de poco valor.

    Michael salió decepcionado de la tienda. Sus compañeros lo vieron y supieron que las cosas no resultarían fáciles.

    — No hubo suerte — Michael se mostraba algo molesto — Y no recuerdo si había otras tiendas importantes aquí dentro.

    — Deberíamos dividirnos y buscar en las casas — sugirió Julie — Tal vez en alguna casa quede alguno y podamos tomarlo.

    — Es arriesgado — respondió Thomas queriendo ser precavido — No tenemos a Vigía para que vigile desde el cielo, y si Black Meteor aparece, al estar divididos seremos una presa fácil.

    — Thomas tiene razón, pero si permanecemos juntos, nos tomará todo el día — Michael tomó una decisión — Es un puto microondas, y no creo que Black Meteor aparezca. Formen tres grupos de dos y uno de tres. Gwyn, tu vienes conmigo.

    Las últimas palabras de Michael agradaron mucho a su compañera, pero dejaron a Thomas un poco furioso.

    — Erin, ¿vienes conmigo? — le preguntó Devlin a su amiga.

    — No era necesario que preguntes — su compañera respondió guiñándole el ojo, provocando que Devlin se sonroje.

    — Agustina y yo iremos juntas — dijo Zoey.

    — Entonces eso nos deja a mí junto a Julie y Thomas — agregó Harold.

    — Si alguno de ustedes ve actividad sospechosa, que le informe a todos los demás — advirtió Michael a todos sus compañeros — Nos veremos aquí cuando terminemos de revisar el lugar.

    Fue así que todos se fueron junto a sus respectivos grupos. Thomas sacó una conclusión mientras caminaba junto a Julie y Harold. Él mismo había sugerido permanecer unidos, mientras que Michael optó porque el grupo se separara. Si Black Meteor apareciera y los derrotara, la culpa de la derrota caería en Michael. Y de esa manera, ya no habría excusa para que su rival siguiera teniendo el puesto de líder en las misiones. Thomas empezó a rezar para que Black Meteor apareciera y les impidiera completar la misión. Solo quería que Michael se equivocara. Si eso ocurría, Richard y Gwyn lo verían de la misma forma en que él lo miraba.

    […]

    Los soldados de Black Meteor estaban en la ciudad en donde Shun y Paul tuvieron su enfrentamiento en contra de Michael y Thomas. Esa batalla no le traía buenos recuerdos a ninguno de los dos. No solo habían perdido, sino que terminaron revelando accidentalmente información sobre su organización a sus enemigos. Los soldados entraron con sus motos hasta la ciudad, y las habían dejado a unas cuadras de distancia de la tienda en donde se dio la lucha.

    ¿Tu crees que ellos vendrán aquí? — le preguntó Natasha mostrando muchas dudas respecto a la idea de Shun.

    La primera vez que perdieron contra nosotros terminaron viniendo aquí — respondió Shun — Ayer volvieron a perder, así que estoy seguro de que vendrán a este lugar. Nunca supimos para qué vinieron, pero es probable que podamos descubrirlo.

    Si no aparecen, esto solo habrá sido una pérdida de tiempo — le recriminaba Casey a su compañero.

    Solamente tenemos que esperar — le respondió Shun — Te aseguro que vendrán. Al menos uno de ellos lo hará.

    Los soldados de Black Meteor se pusieron a esperar porque los soldados del Zenith aparecieran, aunque todos dudaban mucho de que la idea de Shun estuviera acertada. Para pasar el rato, se pusieron a hablar entre ellos. Casey y Paul se apartaron un poco y continuaban la charla que tuvieron a la noche del día anterior. Ace y Natasha estaban descansando juntos sentados en el suelo. Brandon, Geoff, Stuart y Grace estaban hablando acerca de la idea de Shun. Mientras que este último vigilaba para ver si alguno de ellos aparecía. Como ir a la ciudad fue su idea, Ace lo obligó a vigilar el lugar, cosa que Shun aceptó de inmediato.

    Pasaron uno breves minutos hasta que su compañero les llamó la atención a todos.

    Ya llegaron — les avisó Shun a todo el mundo — Y vinieron todos.

    […]

    Los soldados de Black Meteor vieron como todos sus enemigos del Zenith se separaban en varios grupos. No pudieron escuchar su conversación, pero al verlos separarse, intuyeron que debían estar buscando algo en el interior de la ciudad. Ante esto, Ace sugirió que se dividieran en grupos iguales, para que los combates fueran parejos, recordándoles que no tenían que asesinar a ninguno de ellos.

    — Natasha, Stuart y yo iremos a buscar a los tres soldados que se marcharon en esa dirección — dijo Ace mientras señalaba hacia una parte de la ciudad — Pude reconocer a Julie entre ellos. El resto divídanse en grupos de dos y elijan a donde quieren ir.

    Los soldados obedecieron las órdenes de su líder, incluso Shun. Él sabía que debía llevarse algo de merito, puesto a que fue idea suya el acudir hacia esa ciudad.

    […]

    Michael y Gwyn avanzaban juntos en la ciudad. Gwyn estaba feliz de que Michael hubiera aceptado estar con ella, y también de que la hubiera elegido para acompañarlo en la misión. Ella caminaba al lado suyo, pegándose un poco más a él con cada paso que daban. Michael se dio cuenta de eso, por lo que tomó a Gwyn de la cintura, la acercó hasta él y la besó; cosa que Gwyn disfrutó mucho. El beso entre ellos duró un tiempo largo.

    Brandon y Grace los iban siguiendo. Ambos estaban muy sorprendidos por esa actitud mostrada por Michael, dado a que no recordaban haberlos visto así la última vez que los vieron juntos.

    — Esto es nuevo — decía Grace mientras miraba.

    — Van a estar así un buen rato, adelantémonos unas cuantas calles y luego los tomamos por sorpresa — le respondió Brandon.

    Los dos soldados de Black Meteor hicieron lo que Brandon les había propuesto. Sin que sus enemigos notaran su presencia, avanzaron hasta el final de una calle, en donde los esperarían para dar una emboscada.

    Cuando el beso entre Michael y Gwyn terminó, ellos continuaron su camino. Ambos lo habían disfrutado. Michael miraba a Gwyn observando su belleza. No había cambiado su opinión respecto a la relación que mantendría, pero eso a Gwyn no le importaba. Ella estaba con Michael y lo consideraba suficiente.

    Las cosas entre ellos marchaban bien, pero cambiaron de repente cuando sus enemigos los atacaron. Brandon corrió a gran velocidad, y tacleó a Michael con mucha fuerza, tirándolo al suelo. Gwyn lo vio y quería ir a ayudarlo, pero entonces fue atacada por Grace. Brandon sostenía a Michael en el suelo, haciendo fuerza para que no pudiera librarse, aunque su enemigo le mostraba resistencia. Gwyn recibió un rodillazo en la espalda de Grace, lo que le provocó una caída al suelo. La chica de Black Meteor iba a pisarle la cabeza, pero Gwyn lo esquivó rápidamente rodando en el suelo y alejándose un poco del lugar. Grace corrió hacia ella con la intención de taclearla, pero terminó siendo interceptada cuando Gwyn puso sus brazos en frente y empezó a empujarla. A pesar de la musculatura de Brandon, Michael estaba empezando a soltarse, por lo que el soldado de Black Meteor empezó a golpearlo con su puño en la cabeza, buscando aturdir a su enemigo. Michael recibió dos golpes y se dio cuenta de que no duraría mucho, por lo que decidió realizar un gran esfuerzo, y levantó su rodilla para clavársela en el estómago a Brandon. El golpe no fue muy doloroso, pero sirvió para que Michael se liberara. Ya libre, le dio un golpe de puño en su mentón, lo que le permitió sacarse a Brandon de encima, el cual terminó cayendo al suelo.

    Brandon se puso de pie, pero antes de que pudiera hacer algo, Michael lo golpeó con sus dos codos en el pecho al mismo tiempo. El impacto del golpe fue duro, y Brandon se sujetó la zona donde recibió el ataque. Inmediatamente después, Michael le dio un golpe de puño en la mejilla. Con tantos golpes, Brandon terminó cayendo al suelo, y ahora era Michael quien estaba golpeándolo y encima de él.

    Gwyn consiguió tirar a Grace al suelo, y una vez allí, comenzó a darle patadas en el estómago. Esto era para evitar que pudiera levantarse. Grace alcanzaba a cubrirse de las patadas utilizando las piernas, pero algunos golpes le daban muy fuerte.

    […]

    Erin y Devlin se encontraban revisando una casa que se encontraba entera en su mayor parte. Desde afuera se podía ver una pared derrumbada, y al ver al interior se encontraron con que la casa tenía varias cosas guardadas en su interior. Llegaron a suponer que los dueños habían muerto estando fuera del lugar, y que nadie entró a saquear nada.

    Erin recorría la casa buscando el microondas, mientras que Devlin vigilaba la entrada en caso de que hubiera problemas. Paul y Casey los estaban vigilando desde cerca. Querían atacarlos, pero no que los detectaran. El plan no incluía matarlos, pero no podían permitir que dieran aviso a los demás.

    — Necesitamos una distracción — susurraba Casey a su compañero.

    — Yo me encargaré — le respondió Paul de la misma manera — Me encargaré de quitar a ese idiota de la puerta, tú ataca a la chica.

    — De acuerdo — Casey le sonrió a Paul.

    El chico se sintió bien al recibir esa sonrisa por parte de su compañera, pero sabía que no era el momento para eso. El soldado de Black Meteor tomó una piedra y la arrojó en contra de un cristal de una casa. El cristal se rompió por el golpe, llamando la atención de Devlin.

    — ¿Qué fue eso? — preguntó Erin desde el interior de la casa.

    — Algo se rompió, podría ser un escombro, iré a ver — le respondió Devlin abandonando su posición.

    Devlin se acercó al lugar en donde escuchó el ruido, y allí pudo ver que había una ventana rota, junto con varios pedazos de cristal tirados en el suelo. Se dio la vuelta y se disponía a volver con Erin, pero entonces terminó recibiendo un rodillazo en el estómago de parte de Paul. Devlin sintió un fuerte dolor por un golpe tan fuerte y repentino, por lo que no fue necesario avisar a Erin, ya que su grito fue suficiente.

    — ¡Devlin, ¿estás… — pero antes de terminar la frase, Casey atacó a Erin por sorpresa, logrando tirarla al suelo.

    — Esta vez tu amiga no te salvará — decía Casey mientras empezaba a golpearla en el rostro una y otra vez.

    — ¡Erin! — gritó Devlin mientras veía la escena.

    El soldado quería ayudar a su amiga, pero un fuerte golpe en el rostro de parte de Paul lo hizo caer. Paul aprovechó que su oponente estaba en el suelo para tomar con cuidado uno de los fragmentos de la ventana. Usó ese fragmento para hacerle un corte en la mejilla a Devlin, que no podía defenderse dado a que Paul lo retenía en el suelo con su rodilla. Paul le enterró el cristal en la piel a Devlin, y comenzó a moverlo, provocando que la sangre empezara a brotar sin parar por esa herida. En unos segundos, le hizo un tajo horizontal, el cual estaba cubierto por la sangre que se despedía del corte.

    — Voy a grabar las iniciales de Black Meteor en tus mejillas — le decía Paul mientras se reía del dolor que Devlin sentía.

    Antes de que pudiera realizar otro corte, Devlin logró darle un golpe en el cuello a Paul, causando que este lo soltara, y permitiéndole escapar. Devlin se puso de pie rápidamente, listo para defenderse. Aunque el corte que tenía en la cara le dolía mucho, y la sangre no dejaba de brotar.

    […]

    Agustina y Zoey se encontraban enfrentándose a Shun y a Geoff. El primero de los soldados de Black Meteor sugirió un ataque sorpresa, pero el segundo ignoró el consejo y pasó al ataque de manera directa. Su plan salió mal, y ahora las dos chicas los habían detectado. Ellas entrenaron mucho tiempo como luchar juntas, y los soldados de Black Meteor sabían que serían derrotados si les permitían luchar en equipo. Eso los llevó a buscar una estrategia para separarlas.

    Shun y Geoff atacaron al mismo tiempo, en un intento de que sus enemigas se separaran, sin embargo no fueron capaces de lograrlo. Agustina y Zoey se pararon listas para enfrentarlos, pero notaban que algo raro estaba pasando. Sus enemigos no las estaban atacando. Shun y Geoff tomaron posiciones opuestas entre ellos, por lo que, si las chicas querían atacar, tendrían que hacerlo de manera separada. No querían arriesgarse a ser derrotadas, y fue por eso que estuvieron esperando a que alguno de ellos empezara el ataque.

    Pasó un largo rato y ninguno de ellos se movía. Solamente se mantenían de pie en posición de combate y preparados para defenderse. Las dos chicas de Zenith creyeron que podría tratarse de una trampa, por lo que se mantuvieron prudentes y tampoco los atacaron.

    […]

    Thomas, Harold y Julie avanzaban juntos por las calles, vigilando que ninguno de los soldados de Black Meteor apareciera al mismo tiempo en el que buscaban un microondas que podrían utilizar para activar las bacterias. Mientras avanzaban, Harold miraba a Julie constantemente. Su compañera era muy atractiva para él, y mirarla era algo que le agradaba. Si no fuera porque Thomas estuviera con ellos, Harold aprovecharía esa oportunidad para hablar con ella. Sin embargo, sentía vergüenza de lo que Thomas pudiera decir al respecto, por lo que decidió que no diría nada. Harold se seguía convenciendo de que podría esperar para decirle a Julie lo que sentía, dado a que no había nadie interesado en ella que pudiera ser una competencia para él.

    Thomas miraba de un lado hacia otro con mayor frecuencia que sus otros dos compañeros. Y en una de esas vistas rápidas, logró ver por unos segundos algo a lo lejos se movía entre las paredes de la ciudad. Fue ahí que se dio cuenta de que estaban siendo seguidos, pero decidió que no iba a decirles nada a sus compañeros. Quería que su misión fracasara, sabiendo que esa sería la única forma de que Richard pudiera considerarlo como líder del equipo.

    Los tres caminaron hasta que se toparon con un paredón que solo dejaba la opción de moverse hacia la izquierda, la derecha, o regresar. El movimiento que Thomas vio fue a su lado izquierdo, por lo que decidió enviar a Julie y a Harold en esa dirección.

    — Escuchen chicos, si seguimos así no terminaremos más — les indicaba Thomas — Vayan ustedes por ese lado, y yo me iré por el otro. ¿Les parece bien?

    — Por supuesto — respondió Harold sabiendo que él quedaría a solas con Julie, y que tal vez podría hablar con ella.

    — Ten cuidado si vas a ir solo — le dijo Julie mostrando preocupación por él.

    — Lo tendré, no se preocupen — respondió Thomas.

    Fue así como los tres se dividieron. Thomas fue por un lugar, mientras que Harold y Julie avanzaban por el otro.

    Ace, Natasha y Stuart vieron que se habían separado, y que Julie se estaba dirigiendo hacia donde estaban ellos. Retrocedieron un poco para evitar ser encontrados, y luego se preparaban para actuar.

    — Muy bien, Stuart, ten cuidado con la jeringuilla — le indicaba Ace — Es la única que trajimos. Aquí vienen.

    — Lo tendré — le respondió Stuart preparándose para atacar.

    Harold se estaba acercando cada vez más a Julie. Quería estar a una corta distancia antes de poder hablar con ella, sin embargo, solamente se acercaba sin decir nada. A pesar de sus ganas de hablar, no encontraba el valor ni las palabras correctas para iniciar una conversación.

    Stuart veía como ellos se acercaban, centrando la vista en Julie, su objetivo. Cuando la vio bien, se llevó una sorpresa agradable.

    — Dios mío. Ace, ¿ella es nuestro objetivo? — preguntó Stuart observando a Julie de pies a cabeza — Es hermosa.

    — Stuart, tú ya la conoces, la has visto el día de ayer — le respondió Ace sin poder creer las palabras de Stuart en el momento.

    — Nunca la había observado detenidamente — le decía Stuart mientras la seguía mirando — Realmente es una chica hermosa.

    — ¿Quieres que yo me encargue de atacarla? — preguntaba Natasha, que estaba cansada de escuchar a su compañero hablar así.

    — Claro que no — le respondió Stuart algo serio — Ella es mía. Ustedes encárguense del otro soldado.

    Ace y Natasha salieron de sus escondites y se pararon en frente a los dos soldados. Estos se llevaron una sorpresa desagradable al encontrarse con ellos, pero sabían que debían enfrentarlos.

    Ace le dijo a Natasha que se encargara de Julie, mientras que él lucharía en contra de Harold. Ambos se dirigieron a sus objetivos. Harold sabía que Ace era su enemigo más fuerte, por lo que decidió buscar la manera de atacarlo sin darle tiempo a reaccionar.

    El soldado de Zenith lanzó un puñetazo a la cara del enemigo, el cual fue bloqueado con facilidad por Ace, y lo único que tuvo que hacer fue poner su mano en frente. Antes de que Harold pudiera reaccionar, Ace le dio un fuerte golpe al estómago a este. Harold se retorció un poco de dolor, y luego quiso atacar a Ace usando combinaciones entre golpes y patadas. A pesar de que sus movimientos eran rápidos, Ace podía esquivarlos a todos retrocediendo el tiempo necesario. Harto de que el combate no avanzara, el soldado de Black Meteor le dio un fuerte golpe en la cara a Harold, haciéndolo retroceder. Posteriormente, se acercó hasta él y lo tiró al piso dándole una fuerte patada en el costado derecho.

    Julie golpeaba a Natasha con los puños, pero ella se defendía bloqueando sus movimientos con los brazos. Sin que su rival lo esperara, Julie le dio un rodillazo en el estómago, lo que hizo que Natasha se incline un poco, momento que aprovechó para darle un codazo en la cabeza. Julie juntó ambas manos para darle un fuerte golpe en la cabeza a Natasha con las mismas. Cuando dirigió el golpe hacia Natasha, esta lo esquivó moviéndose rápido hacia el frente, poniéndose a las espaldas de Julie. La chica de Black Meteor le dio dos puñetazos fuertes en la espalda, seguido de un rodillazo aun más fuerte en el mismo lugar, lo que provocó que Julie cayera de cara al suelo. Stuart miraba esa escena desde lejos mientras esperaba el momento de atacar. Sentía lástima de que una chica como Julie estuviera recibiendo una golpiza de esa manera. Era la primera vez que se sentía mal por alguien del Zenith.

    Harold vio lo que estaba pasando, y sabía que Ace y Natasha eran rivales que no podrían vencer. Creyó que él y Julie estarían en peligro, por lo que decidió pensar algo rápido.

    — ¡Julie, separémonos! — gritó Harold a su compañera — ¡Ve a buscar a los demás!

    — ¡Está bien! — le respondió Julie poniéndose de pie para empezar a correr hacia una dirección — ¡Ten cuidado, Harold!

    El soldado del Zenith se levantó y se fue corriendo en la dirección en la que Thomas se había ido. Creyó que junto a él tendría una oportunidad para poder enfrentarse a él. Harold se alivió cuando vio que Julie se fue corriendo por el otro lado. Sabía que ella iría a buscar a Michael o a Devlin, y que estaría a salvo, que era lo que él quería. Pero ahora tenía que preocuparse por él mismo. Harold corría siendo seguido de cerca por Ace.

    Julie se iba corriendo por las calles intentando escapar de Natasha, que la perseguía sin descanso por todo el lugar. La chica buscaba los callejones para poder evadir a su perseguidora. Stuart la iba siguiendo de cerca, atento a sus movimientos para poder interceptarla. Cuando la tuvo lo suficientemente cerca de él, saltó hacia ella, logrando capturarla y retenerla usando sus dos brazos. Julie forcejeaba contra él en un intento de liberarse y poder continuar su escape, pero Stuart la retenía sin darle tiempo a escapar. El soldado de Black Meteor decidió apresurarse para evitar problemas. Sacó la jeringuilla que le habían dado y se la inyectó a Julie en el cuello. La chica sintió un fuerte pinchazo en la zona donde fue atacada, y luego comenzó a perder el conocimiento.

    — ¿Qué… me hiciste? — preguntó sin saber que era lo que ocurría.

    — Dulces sueños — le respondió Stuart dándole un beso en la mejilla.

    Julie terminó desmayándose y cayó al suelo como consecuencia de ello. Stuart la levantó y la cargó en sus brazos. Natasha llegó al lugar y vio a la chica inconsciente, por lo que supo que todo había salido bien.

    — Avisaré al resto — le dijo Natasha mientras sacaba su dispositivo para comunicarse con sus compañeros.

    Ace estaba siguiendo a Harold desde cerca cuando recibió el mensaje de Natasha. Fue ahí que frenó la persecución. El soldado decidió regresar por donde había venido. Harold lo veía alejarse de él confundido. No entendía los motivos para que Ace renunciara a su combate, y menos en contra de él.

    Cuando los demás soldados de Black Meteor recibieron el mensaje, todos decidieron escapar corriendo del lugar. Los soldados del Zenith no sabían a qué se debían esas acciones. Solo se quedaron muy confundidos viendo como se retiraban. Aunque sabían que algo andaba mal, Black Meteor les facilitaría las cosas si abandonaban la ciudad.

    Thomas salió de una de las casas con un microondas especial en sus manos. El artefacto tenía una gran cantidad de polvo encima, pero funcionaba perfectamente, según el soldado. Con eso, ya solo tendrían que activar las bacterias y sus problemas se verían resueltos. El microondas era de tamaño pequeño, por lo que él podía cargarlo sin problemas. En una de las calles, se encontró con Harold, quien estaba algo confundido.

    — ¿Te encuentras bien? — le preguntó Thomas acercándose a él.

    — Sí, es solo que — Harold aun seguía intentando adivinar que era lo que había ocurrido — Ace me estaba persiguiendo, y de un momento a otro, se fue corriendo.

    — ¿Ace salió corriendo? — preguntaba Thomas sin poder creer lo que escuchó — Eso no es algo propio de él.

    — Lo sé — le respondió Harold — Algo raro está pasando aquí. Y no me gusta.

    — Descuida, ya tengo el microondas — le respondió Thomas tranquilizando a su compañero — Ace y Brandon van a morir la próxima vez que los veamos. Será mejor que avisemos al resto sobre esto.

    Thomas dio el aviso de que ya tenía lo que buscaban, por lo que todos regresaron al lugar donde habían acordado reunirse. Michael y Gwyn fueron los primeros en llegar, y al poco tiempo, Thomas y Harold llegaron con ellos.

    — Lo consiguieron —Michael estaba muy feliz de saber que su victoria estaba más cerca — Hicieron un buen trabajo. Felicidades, chicos.

    — Me felicitas como si fueras mejor que yo — pensaba Thomas con un gran enojo tras las palabras de Michael — ¿Quién mierda te has creído que eres? Cuando le diga a Richard que yo fui el que consiguió esto, tendrá que sacarte el puesto de líder.

    Agustina y Zoey fueron las siguientes en llegar al lugar. Al ver a sus compañeros con lo que necesitaban, supieron que la misión pronto se volvería mucho más fácil. Erin y Devlin fueron los últimos en llegar. Cuando los soldados vieron que Devlin tenía sangre en el rostro, se asustaron un poco, sobretodo Michael.

    — Hermano, ¿qué fue lo que pasó? — preguntó Michael algo asustado de ver un corte en la cara de su mellizo.

    — Paul me cortó con un fragmento de vidrio — le respondió Devlin muy enojado de recordarlo — Estaré bien, solo necesito desinfectar la herida. Pero ese hijo de puta me las va a pagar.

    — Tenemos que regresar a la base para limpiarlo y vendarlo — Erin expresó su preocupación por Devlin — Ya estamos todos, en marcha.

    — ¡Esperen! — gritó Harold muy preocupado al mirar alrededor — No estamos todos. Julie no está.

    Cuando Harold dijo esas palabras, Michael y Devlin miraron a todos lados y se dieron cuenta de que era verdad. Su prima no estaba por ningún lado. Esto los dejó un poco preocupados a todos, sobretodo a sus familiares, y también a Harold.

    — Ya debería estar aquí — decía Michael tomando su dispositivo para comunicaciones — Voy a llamarla.

    Michael seleccionó el equipo de Julie y la llamó para establecer una comunicación con su prima. El líder, su hermano, y el resto de sus compañeros esperaban que Julie contestara rápido, y así saber que todo estaba bien. Pero las cosas no fueron de esa manera. Tras dos minutos intentándolo, la comunicación falló, y la llamada de Michael se cortó. Julie no había respondido.
     
  6.  
    Resistance

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    Un saludo, amigo. Pasaré a comentar el grandísimo capítulo.

    Me gustó mucho la idea de Black Meteor de usar la máquina que borra la memoria para reclutar a sus enemigos y hacer que sirvan a su causa. Sin duda, es un gran movimiento por su parte.
    Después tenemos la idea de Zenith, que aunque tiene potencial, la veo inferior a la de sus enemigos. Tienen solo dos bacterias para solo dos enemigos. Una vez las usen, aún tendrán a siete soldados que enfrentar y sin un plan. No quiero infravalorar la idea XD pero si digo que para mí, Zenith tiene desventaja.

    Al margen de esto, me sorprendió lo de Casey y Paul. No pensé que pudieran pensar más allá de unir fuerzas :v
    Michael y Gwyn no deberían besarse en las misiones, eso les puede jugar una mala pasada :v pero que tierno XD

    No se me ocurre que más decir, el capítulo me gustó mucho y espero con ganas el próximo. Hasta la próxima.
     
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  7. Índice: Identidad perdida - Parte 1
     
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    Título:
    Fanfic - La gran catástrofe I Zenith vs Black Meteor
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    17
     
    Palabras:
    5677
    Bueno, ya está listo para publicarse el capítulo número 17 de la historia. Dado a mi decisión de publicar un único capítulo por semana, los últimos capítulos que publicaré en este año serán los capítulos 18 y 19. Me parece que el capítulo número 19 es el capítulo ideal para ser el último del año.

    Quiero avisarles que he vuelto a hacer lo que hice con el capítulo 6. Tuve que dividir el capítulo en varias partes para que no quede muy extenso. De hecho, alcancé las 5500 palabras y no llegué a cubrir ni un cuarto del capítulo en total. Así que es por esto que lo he dividido nuevamente. No era mi intensión, pero no quiero dejarles algo tan largo para que lean. Cuando se encuentren con las demás partes se darán cuenta de por qué hice la división.

    Espero que les guste.


    Identidad perdida – Parte 1:


    Michael intentó llamar a Julie dos veces más, pero no obtuvo ninguna clase de respuesta por parte de ella. Todo el equipo se había asustado ante eso. El que su compañera no respondiera era preocupante, más aun después de un ataque de parte de Black Meteor.

    — Thomas, Harold, ¿Cuándo fue la última vez que la vieron? — se notaba la preocupación en el tono de Michael.

    — Nos separamos cuando nos topamos con un paredón — respondió Thomas, recordando que había visto a algunos soldados de Black Meteor siguiéndolos — Yo me fui por un lado, y Harold y Julie se fueron por el otro. No me crucé con nadie de Black Meteor.

    — Ace y Natasha nos atacaron — respondió Harold muy preocupado por su compañera — Nos estaban superando, así que le sugerí que nos separáramos. Pudieron haberla capturado, o algo peor.

    — ¡Dios! — exclamó Agustina — ¡Tenemos que buscarla ahora!

    — Devlin, tú y Erin regresen a la base para que puedas tratar tu corte — le dijo Michael a su hermano.

    — Ni de broma — respondió Devlin muy serio — No iré a ningún lado si mi prima está desaparecida.

    — Pero ese corte no es poca cosa — le dijo Erin sin restarle importancia a la desaparición de Julie, pero preocupándose por Devlin.

    — Está bien, Erin. En serio. No voy a morir por esto — Devlin hablaba un poco agresivo — Encontrar a Julie es más importante ahora.

    Sin poder convencer a Devlin que se retirara, todos fueron hasta el lugar en donde la habían visto por última vez. Harold no podía creer lo que había pasado. Se sentía culpable. Él fue quien sugirió la idea de separarse, y por eso, Julie pudo haber sido lastimada por sus enemigos. No tuvo el valor para hablar con ella, y ahora ella ya no estaba. Mientras más tiempo pasaba, peor se ponía. Thomas quería mantener la calma. Él vio a los soldados de Black Meteor siguiéndolos desde atrás, y no dio ningún aviso sobre eso. Peor aun, él envió a sus compañeros al lugar en donde los enemigos los estaban esperando. Sentía parte de la culpa por lo que hizo, pero luego pensó que las cosas pudieron haber pasado igual, incluso aunque él estuviera presente. Luego de pensar un poco mejor, se dio cuenta de que podía usar esto en contra de Michael. Fue el líder quien les ordenó separarse, incluso aunque Thomas propuso lo contrario. Aprovecharía eso para quitar a Michael de su camino.

    Gwyn y Erin estaban tan preocupadas por Julie como Michael y Devlin. Ella era una chica agradable y siempre las había tratado bien. Querían que Julie estuviera a salvo, no solo por ser parte de la familia de sus parejas, sino también por ser parte de su equipo.

    Al llegar a ese lugar, buscaron algún indicio que les pudiera dar una pista sobre el paradero de Julie, pero no lograron encontrar nada. Es como si la tierra la hubiera tragado. Michael no podía creer lo que pasaba. Estaba empezando a perder el control, por lo que empezó a gritar.

    — ¡Julie! — gritó esperando que ella estuviera cerca para escucharlo — ¡¿Dónde estás?! ¡Responde, por favor!

    — Julie… — Harold también tenía deseos de gritar, los cuales no reprimió — ¡Julie! ¡Por favor, dime que estás bien!

    Todos los soldados gritaron. En la ciudad abandonada solamente se escuchaba un grito, una llamada a su compañera. Pero no hubo respuesta alguna. Michael y Devlin estaban al borde de las lágrimas. Con un ataque enemigo, y ella desaparecida, solo pudieron pensar en lo peor. Si no respondía a los gritos o a la llamada a su comunicador, eso quería decir que algo grave le había pasado.

    — ¡Mierda! — Michael empezó a llorar descontroladamente — ¡Ellos la mataron! ¡Tengo que ir a buscarlos!

    — ¡Michael, espera! — Gwyn se interpuso para evitar que haga una tontería — ¡Que Julie no esté no quiere decir que esté muerta! ¡Tienes que guardar la calma!

    — ¡No puedo, ellos la mataron! — no quería enojarse con Gwyn, pero necesitaba ese grito para desahogarse — ¡Necesito matar a esos hijos de puta!

    — ¡Solo harás que te maten! — le gritó Agustina intentando calmarlo — Tienes que mantener la calma. Hay que avisarle de esto a Richard, para que él nos ayude.

    — No puedo irme sin encontrarla — Michael se rehusaba a abandonar la ciudad sin tener una idea de en donde podría estar su prima.

    — No creo que ella esté aquí — Agustina pensaba en otra posibilidad — Tal vez ellos la capturaron. Si la hubieran matado, habrían dejado su cuerpo aquí. ¿Qué ganarían al llevárselo?

    — Agustina tiene razón — Zoey quería tranquilizar a su líder — Ellos no tienen por qué hacer eso. Richard sabrá que hacer, tenemos que volver y decírselo.

    — Michael, ellas tienen razón — a Devlin no le gustaba, pero reconocía que era verdad — No podremos hacer nada por nuestra cuenta. Necesitamos a Richard. Y necesitamos contar con Vigía para esto.

    Michael no quería decir nada en ese momento, por lo que se limitó a asentir con la cabeza. Todos fueron rápido hacia sus vehículos para llegar lo más pronto posible hasta la base. Iban a saber que fue lo que pasó, y también se decidieron a recuperar a Julie. Solo necesitaban tranquilidad para pensar mejor las cosas.

    — Te encontraré, Julie — Michael se hizo una promesa a él mismo y a su prima — No te preocupes. Te traeré de vuelta con nosotros.

    Los soldados del Zenith regresaron al lugar en donde habían dejado las motos. Había posibilidades muy pequeñas de que Julie solamente estuviera escondida en la ciudad, por lo que dejaron la moto de Julie en ese lugar, en caso de que ella decidiera regresar a la base. Al momento de arrancar, todos conducían a la máxima velocidad que sus motos permitían.

    […]

    Todos los soldados en Black Meteor se encontraban en la sala médica. Julie estaba recostada sobre un colchón, lista para que la máquina fuera encendida y utilizada con ella. Morris la encendió y se preparó. Todos estaban muy atentos a lo que iba a pasar. Si las cosas resultaban bien, ella pasaría a formar parte de su equipo al momento de despertar. Y en caso de que no se resultara como querían, aprovecharían el momento para eliminarla. Antes de que se active la máquina, Brandon hizo una pregunta.

    — Tenemos un problema — informaba el soldado — Vamos a modificar sus recuerdos para que crea que es parte de nuestro equipo. ¿Pero qué vamos a decirle cuando despierte y vea que tiene puesto un uniforme de Zenith?

    — Ordené a Abel que me enviara uniformes de Black Meteor junto con lo necesario para poner en funcionamiento la máquina — respondió Morris, contestando a las dudas de Brandon — Será mejor que alguien le cambie la ropa, y luego nos desharemos del uniforme del Zenith.

    — ¡Yo lo haré! — gritó Stuart queriendo ser él quien le quitara la ropa a Julie — Dame el uniforme.

    — No, tú no lo harás — respondió Ace recordando el comportamiento de Stuart en la misión — Natasha, quiero encargartelo a ti. Sé que puedo confiar en ti.

    — De acuerdo — Natasha aceptó la orden de su líder.

    — Ace, creo que hay posibilidades de que Zenith dejara la moto de Julie en la ciudad — agregaba Shun — No tienen manera de llevársela, y deberíamos ir a buscarla.

    — Me alegra que estés empezando a contribuir con el equipo — Ace apreciaba el cambio en la actitud de Shun — Llévate a Geoff y traigan la moto de Julie, si es que aun está en la ciudad.

    Natasha cargó a Julie hasta su habitación para cambiarle el uniforme, mientras que Shun y Geoff fueron al garaje para salir y ponerse a buscar la moto de Julie. Si tenían suerte, podrían traerla, y no sería necesario que pidieran una moto para que sea enviada al país. El resto de los soldados esperaba en la sala hasta que todo estuviera listo. Tras unos minutos, Natasha volvió con Julie, ahora con el uniforme de Black Meteor puesto.

    — Ese uniforme le queda muy bien — decía Stuart mientras la veía — Sin dudas es hermosa.

    — Será mejor que comencemos de una vez — Morris se preparó para realizar el procedimiento.

    — ¿Sabes que es lo que tienes que hacer? — preguntaba Paul con curiosidad.

    — Ya les había dicho que ser comandante requiere de estar informado de muchas cosas — le respondió Morris — Yo me haré cargo de esto, pero será mejor que presten atención.

    Morris conectó un casco a la cabeza de Julie, y unas muñequeras en sus muñecas. El casco le cubría toda la cabeza, exceptuando su cara. Tras conectar todo lo necesario, encendió el programa que se encargaría de modificarle sus recuerdos. Mientras estaba en el proceso, sus soldados le hicieron algunas preguntas.

    — ¿Cómo funciona exactamente esta máquina? — Casey tenía curiosidad.

    — Esto tiene dos memorias, las dos se intercambian información constantemente — respondió Morris a la pregunta de Casey — Cargo los recuerdos que quiero que ella tenga, y luego de esto, el casco envía señales a su cerebro. El intercambio entre los recuerdos de la máquina y los recuerdos de su mente se produce de tal manera que los recuerdos que ella tenga queden en una de las memorias de la misma. Esto es en caso de que algo salga mal, y los recuerdos tengan que ser restaurados. Para evitar problemas, se impide que los recuerdos reales de las personas puedan ser vistos o modificados. Los únicos recuerdos que se pueden modificar son los recuerdos creados por la máquina.

    — Osea que no podemos quitarle información sobre Zenith — concluyó Grace.

    — Lamentablemente no, pero eso no importa, no necesitamos hacerlo — respondió Morris aun trabajando en la máquina.

    La operación tardó unos treinta minutos. Morris escribía varias cosas en la máquina. Aunque sus soldados le prestaban atención, no estaban entendiendo nada de lo que estaba haciendo. Eso era nuevo para ellos, incluso se sorprendían de que Morris pudiera manejar la máquina de esa manera. Cuando Morris terminó de escribir, se dirigió a sus soldados.

    — Escuchen bien lo que les voy a decir — su tono era muy serio — Julie Umcali ha estudiado en un colegio al que ninguno de ustedes concurrió, y no fue compañera de nadie. Todos la conocieron aquí. Ella sabe que Ace es el líder del equipo, y lo último que recuerda es que uno de los soldados del Zenith la atacó con una jeringuilla extraña que la dejó inconsciente… Estos son los recuerdos que he creado para ella, y cuando ustedes le hablen, tendrán que decirle lo mismo que yo les estoy diciendo ahora. Ella no tendrá sus recuerdos de su vida en Zenith, pero no es estúpida. Y si ustedes hablan de cosas que ella no recuerda, empezará a sospechar. Es importante que ustedes le sigan la corriente.

    — Entendemos perfectamente — respondió Ace sabiendo que era muy importante — Cuando Shun y Geoff vuelvan, se los haré saber.

    — Iniciaré el proceso de intercambio — dijo el comandante presionando unas teclas en su máquina — Tardará una hora en completarse. Afortunadamente, el contenido de las jeringuillas la dejará dormida por tiempo suficiente. Será mejor que aprovechen para descansar, yo les avisaré cuando esto termine.

    Los siete soldados que estaban en la base se retiraron. Stuart se fue a entrenar, dado a que él no había peleado en el combate del día de hoy, por lo que quería mantenerse en forma. El resto del equipo se fue a comer algo. Faltaba muy poco para que oscureciera, por lo que Brandon, Casey, Paul, y Grace se fueron a acostar. Después de todo, no sería necesario que estuvieran presentes cuando Julie despertaba. Mientras Ace y Morris le explicaran a Julie lo que había pasado, sería suficiente. Natasha se quedó con él para acompañarlo. El líder y la chica estuvieron hablando sobre sus experiencias en sus respectivas escuelas, dado a que querían conocer más sobre el otro.

    — Tú sabes que mi padre no me permitía tener pareja — le decía Ace a Natasha — Pero, ¿qué hay de ti? ¿Tuviste un novio durante la secundaria?

    — No, no lo tuve — respondió la chica — Yo era la mejor del lugar, y no quería salir con alguien que no fuera capaz de derrotarme en una pelea. Sentí que se aprovecharían de mí si lo hacía. Tú serás el primer novio que tendré.

    — ¿No habrías salido conmigo si no te hubiera derrotado? — le preguntó Ace riéndose un poco.

    — Nunca perdí una pelea hasta que me enfrenté a ti — le contestó Natasha — Supongo que eso me motivó a entrenar para poder superarte, y es por eso que me gustas mucho. Quiero alcanzarte, estar a tu nivel. Ser digna de luchar junto a ti.

    — Ya lo eres — respondió Ace animando a Natasha — En más de una ocasión has luchado junto a mi, y me has ayudado mucho. Realmente me gusta tenerte en mi equipo.

    — Eres muy bueno conmigo, Ace — Natasha se sonrojó un poco ante las palabras de su líder — Pero yo puedo dar aun más. Y voy a demostrarlo. Ahora que tendremos a Julie con nosotros, podremos derrotar al Zenith con más facilidad. Lo que más quiero es estar contigo cuando esto termine, y mientras más rápido, mejor.

    — Veo que realmente me quieres, no creo que otra chica estuviera dispuesta a esperar tanto — Ace apreciaba esas palabras de parte de Natasha.

    — La espera valdrá la pena — le respondió Natasha sonriéndole — Sé que tú y yo seremos una buena pareja.

    Antes de que la conversación siguiera, Ace recibió un mensaje de Geoff. Los dos soldados se estaban acercando a la base. El líder del equipo fue junto a Natasha al garaje para recibirlos. Los dos soldados venían en motos diferentes, lo que quería decir que Zenith no se llevó la moto que le pertenecía a Julie.

    — Buen trabajo — decía Natasha viendo que sus compañeros habían regresado con el vehículo de Julie.

    — No fue difícil — respondió Geoff — Cualquiera podría hacerlo.

    — Chicos, tengo que hablar de algo importante con ustedes — les dijo Ace a sus dos compañeros.

    Ace procedió a explicarles a ellos lo mismo que Morris le había dicho a él. Era sumamente importante que cuando hablaran con Julie, lo hicieran mencionando cosas que coincidieran con sus recuerdos modificados, o de lo contrario, ella podría llegar a sospechar que algo andaba mal.

    — Lo entiendo a la perfección — respondió Geoff ante la explicación.

    — No cometeremos errores — dijo Shun, hablando por ambos.

    — Me alegra saber eso — decía Ace — Geoff, puedes retirarte. Shun, quiero hablar contigo.

    A los tres soldados le pareció rara la decisión que había tomado Ace. Geoff sabía que no tenía por qué estar ahí, así que se fue a descansar. Natasha estaba sorprendida, pero quería escuchar que era lo que Ace quería decirle a Shun.

    — Estoy muy complacido con el cambio en tu actitud, y el rendimiento que estás mostrando últimamente — Ace apreciaba la evolución de Shun — Has tenido dos ideas que nos fueron de mucha utilidad en el día de hoy. Estás demostrando que puedes ser un miembro valioso del equipo. Aunque hayas tardado en darte cuenta, tengo que reconocer que estás en un buen camino.

    — Lo agradezco mucho, Ace — a Shun no le gustaba lo que iba a decir — Pero solo estoy haciendo lo que me pidieron que hiciera cuando vine aquí. Me trajeron para ayudar al equipo, y antes no estaba del todo concentrado en ello. Pero ahora sé que Black Meteor no se puede permitir una derrota frente a Zenith. Y haré lo que pueda para evitar que ocurra.

    — Lo has entendido muy bien, puedes irte a descansar tranquilo — le dijo Ace permitiendo que se retire.

    Shun se fue muy contento del lugar. Debido a su conducta reciente y sus aportes en la misión, Ace no sospechaba que él aun tenía rencores en su contra. Sería bueno que pudiera mantener este papel por más tiempo. Al equipo le había ido muy bien debido a sus contribuciones, lo que debería servirle para ganar el aprecio del comandante. No podría ser el líder mientras Ace estuviera presente, pero solo necesitaría esperar a que su líder cometiera un error. Y si lograba aprovechar una situación así, él podría tomar su lugar.

    Ace y Natasha estuvieron hablando por un rato más hasta que decidieron regresar a la sala médica. El intercambio de recuerdos ya había terminado, por lo que solo era cuestión de esperar a que Julie despertara para ver si la máquina estaba mostrando resultados o no. Se estaba haciendo tarde, y los dos soldados, además del comandante, estaban muy cansados. Pero finalmente la chica despertó. Morris, Ace y Natasha sabían que lo que dirían ahora sería muy importante, por lo que decidieron esperar a que ella hablara.

    — Julie, ¿te encuentras bien? — le preguntó Ace hablándole con un tono de preocupación algo fingido — ¿Sientes que algo está mal?

    — No, estoy bien, Ace — le respondió la chica un poco afectada por haber despertado recientemente tras el desmayo — ¿Qué fue lo que ocurrió?

    — El Zenith te atacó con una sustancia extraña — le respondió Morris sabiendo que debía cuidar lo que diría — Te desmayaste, y Ace te trajo aquí. Afortunadamente, no fue mortal, y no tiene efectos secundarios en tu cuerpo.

    — ¿Quién fue el que me atacó? — preguntó la chica tratando de recordarlo.

    — Fue Michael — Ace inventó ese dato, debido a que su padre no le había dicho que debía decir en ese caso — Pero logré evitar que te matara.

    — Gracias por eso — respondió Julie sonriéndole a Ace.

    — Ahora que sé que estás bien, puedo continuar con mi trabajo — decía Morris retirándose de la sala médica — Lleven a Julie a su habitación si lo necesita. Ace, luego quiero hablar contigo.

    El comandante salió del lugar, dejando solos a los tres soldados. Estaba satisfecho de que su plan funcionara a la perfección, al menos de momento. Julie intentó levantarse, pero aun estaba algo cansada. Ace y Natasha la ayudaron a levantarse. Se ofrecieron a llevarla a su habitación, pero ella les dijo que no sería necesario.

    — ¿Quieres que te llevemos? — le preguntó Ace sabiendo que no se debían levantar sospechas.

    — No, estoy empezando a sentirme mejor — le respondió Julie agradecida por la preocupación de su líder — Iré por mi cuenta cuando note que pueda caminar sin problemas. Dime Ace, ¿es cierto que tú me trajiste aquí?

    — Así es — le respondió el líder a la chica — Es mi deber como líder proteger a todo mi equipo.

    — Te lo agradezco mucho, eres el mejor — le respondió Julie sonriéndole a Ace, cosa que no pasó desapercibida para Natasha.

    — Escuchen, voy a hablar con mi padre ahora — les dijo Ace — Natasha, quédate con Julie hasta que se encuentre bien.

    El líder se retiró del lugar para hablar con su padre. Sabía que se trataría de Julie, por lo que no quería perder el tiempo y ver que era lo que debía escuchar. Mientras se iba, Julie miraba a Ace atentamente y sonriendo, aunque ahora él no lo había visto. Natasha lo notó, y decidió hacer algo al respecto.

    — Ni se te ocurra — le dijo Natasha en un tono serio y amenazante.

    — ¿Qué cosa? — le preguntó Julie confundida.

    — No te hagas la tonta conmigo — Natasha se acercó a la chica para hablarle con más seriedad — Estuve viendo la forma en que miras a Ace. Excepto cuando estemos en las misiones, no quiero verte cerca de él. ¿Entendiste?

    — ¿Qué pasará si me acerco a él? — preguntó Julie en una actitud desafiante.

    — Si te veo cerca de Ace, voy a darte una paliza que no olvidarás — le respondió Natasha empujando a Julie contra la pared sin que ella pudiera defenderse — ¿Entendiste? Esta será mi última advertencia.

    Julie se había asustado ante eso. Aun se encontraba débil, además de que la actitud de Natasha era un poco aterradora para ella. Sabía que no podría ganarle en una pelea, y menos en ese estado. Lo que menos quería ahora era tener problemas, así que decidió resignarse y olvidarse de Ace. Julie bajó la cabeza y le hizo saber a Natasha que no tendría de que preocuparse.

    — Entendí perfectamente — Julie estaba desanimada — No me verás cerca de él.

    — Por tu bien, espero que así sea — Natasha se estaba por retirar del lugar — Ve por tu cuenta a tu habitación.

    Natasha se fue del lugar, dejando a Julie totalmente sola. La chica esperó unos minutos hasta asegurarse de que no tendría problemas, y luego decidió irse en camino a su habitación. Al salir de la sala médica, Stuart la vio, y decidió acercarse a ella.

    — Julie — el chico llamó su atención — ¿Ya te sientes bien?

    — Así es, gracias por preguntar — le respondió la chica apreciando la preocupación de su compañero.

    — Tienes mi palabra de que mataré al que te hizo esto — le dijo Stuart extendiendo su mano — Ven, te acompaño a tu habitación.

    — Gracias — respondió Julie.

    La chica tomó la mano de su compañero. Este se acercó a ella, pegándose lo más que podía. A Julie le agradaba tenerlo cerca. Stuart sabía que Morris no había puesto recuerdos relacionados a la relación de Julie con los demás soldados, por lo que se aprovecharía de eso. Cuando llegaron al lugar, Stuart la acompañó hasta el interior.

    — Espero que estés mejor — le decía Stuart hablando de una manera poco común en él — Porque el equipo te necesita.

    — Lo estaré para mañana — contestó la chica — Puedes estar seguro de eso.

    — Tengo algo que decirte — Stuart cambió de tema muy rápido.

    Julie quería saber de que se trataría. Fue ahí cuando Stuart la tomó en sus brazos, la acercó a él, y la besó con delicadeza, dejando sorprendida a la chica. Ella no estaba esperando eso, pero no le desagradaba.

    — Julie, tu me gustas — Stuart esperaba convencerla — Desde el primer día en que nos vimos que estuve mirándote atentamente. Nunca me atreví a decirte nada, pero ahora que Zenith te ha puesto en peligro, no voy a callar más lo que siento. Quiero que me dejes estar cerca de ti para protegerte.

    — Stuart… — Julie no sabía como responder ante las palabras de su compañero.

    — No tendrás que preocuparte porque el Zenith te vuelva a lastimar — le dijo, sabiendo que podría tenerla con él con las palabras correctas — Déjame estar cerca de ti a partir de ahora. Quiero protegerte de ellos. Estuve entrenando muy duro para asegurarme de que no te volvieran a lastimar.

    Las palabras de Stuart realmente habían tomado por sorpresa a Julie. Ella apreciaba la preocupación que Stuart mostraba hacia ella, y sentía que estaría segura estando con él. Su compañero realmente quería estar con ella y protegerla, al menos eso era lo que ella creía. No estaba segura de querer una relación con él tan rápido, pero le daría una oportunidad para ver si realmente le gustaba.

    — Está bien, Stuart — le dijo Julie poniendo muy feliz a su compañero — Quiero que te quedes cerca de mi a partir de ahora.

    — Lo haré — le respondió el soldado — Nadie volverá a tocarte. Lo prometo.

    Stuart besó a su compañera, pero ahora en la mejilla. No quería abusar demasiado de la confianza que había ganado hasta ahora. Quería esperar un poco más antes de seguir avanzando. Julie se sentía segura y protegida con él, pero quería ver bien su conducta antes de empezar una relación. Stuart sabía que debía dejarla descansar.

    — Dulces sueños — Stuart repitió las palabras que había dicho antes de atacarla, cuando Julie aun era parte del Zenith.

    Cuando se retiró, Julie se recostó y se fue a dormir. Stuart sabía que tenía probabilidades de que Julie fuera suya, pero que no debía apresurarse de momento. Tras haber entrenado tanto tiempo, decidió irse a descansar y prepararse para el día de mañana. Lo más probable era que Morris los enviara a buscar el químico que les faltaba, dado a que Julie ya formaba parte del equipo.

    […]

    Cuando los soldados del Zenith volvieron a la base, Richard notó que Julie no estaba con ellos, y al ver que sus soldados mostraban una expresión de preocupación, sabía que algo andaba mal. Devlin entró y fue junto con Erin a la enfermería para desinfectar su herida y ponerse un vendaje. El resto del equipo se reunió en la sala de comunicaciones. Richard quería respuestas, y las quería ahora.

    — ¿Qué pasó con Julie? — preguntó Richard algo nervioso, pero sonando lo más calmado que pudo.

    — Ella desapareció — Michael estaba tenso — Black Meteor nos atacó, y no sabemos que fue lo que pasó con ella. No la encontramos por ningún lado. Queremos saber si usted tenía una idea de lo que podríamos hacer.

    — Necesito que me cuenten todo lo que ocurrió — le respondió Richard sabiendo que necesitaría más información antes de decidir que hacer.

    Harold y Thomas, que fueron los últimos que estuvieron con Julie antes de perder contacto con ella, le contaron a Richard todo lo que había ocurrido. Mientras ellos lo contaban, Erin y Devlin llegaron a la sala después de atender a este último, que ahora llevaba una banda adhesiva en el lugar donde Paul le había hecho el corte. Cuando Harold y Thomas terminaron de contar lo ocurrido, Richard sacó una conclusión.

    — ¿Todos los soldados de Black Meteor estuvieron allí? — preguntó Richard queriendo un poco más de información.

    — Ahora que lo pienso bien, no vi a Stuart en el lugar — decía Harold recordando que solo vio a Ace y a Natasha.

    — Yo tampoco recuerdo haberlo visto — Thomas respondió sin poder recordar si Stuart estaba cuando vio que los estaban siguiendo.

    — Es improbable que Morris enviara a diez soldados al mismo lugar, y que Stuart no haya ido con ellos — estaba pensando en una posible respuesta — Estoy seguro de que él estaba en ese lugar, y que habrá sido él quien atacó a Julie. Dudo que la hayan asesinado. De haberlo hecho, al menos habrían intentado matar a más de ustedes.

    — ¿Cree que Black Meteor la capturó? — preguntaba Michael tranquilizándose un poco, dado a que esa idea era probable.

    — Estoy seguro de que sí — respondió Richard pensando ahora en algo más — Pero, ¿por qué? ¿Para qué la capturarían? Si quisieran usarla como intercambio, ya se habrían puesto en contacto con nosotros.

    — No importa el motivo — Michael interrumpió — Ellos la tienen, y tenemos que sacarla de ahí antes de que la lastimen. Traigan a Vigía, y vamos todos a buscar su base y atacar durante la noche. No estarán esperando que hagamos eso.

    — Esa es una estúpida idea, Michael — respondió Thomas sabiendo que era el momento de sacar provecho de la situación — Si atacamos a Black Meteor en su propia base y de noche, solo conseguiremos que nos maten, y que maten a Julie. Tus ideas ponen al equipo en peligro, y no dejaré que lo sigas haciendo.

    — ¿De qué mierda hablas? — preguntó Michael acercándose a Thomas para hablar más de cerca con él.

    — ¿No te das cuenta, estúpido? — Thomas respondió con otra pregunta — Yo dije que no debíamos separarnos, y tú insististe en hacerlo. Fue culpa tuya que tenemos este problema. No puedes derrotar a Ace, y no puedes organizar bien al equipo. Eres un líder que no sirve para nada. Por tu culpa, Julie está en manos del enemigo.

    Michael no toleró esas palabras de parte de Thomas. Era lo que menos necesitaba. El soldado le dio un golpe en la cara, haciéndolo retroceder de la fuerza del mismo. Todos estaban sorprendidos. Thomas se enojó con Michael, pero decidió no responderle con violencia, sabiendo que eso no lo ayudaría.

    — ¡Michael, ¿qué haces?! — Richard quería evitar un enfrentamiento entre sus dos soldados.

    — Esta basura solo quiere ser el líder del equipo — respondió Michael furioso con Thomas — Lo que estás diciendo no ayuda al equipo, ni tampoco a Julie.

    — Claro, porque tú le estás haciendo un gran favor al golpearme — Thomas quería provocarlo un poco más — Si ella depende de ti, entonces puedes darla por muerta.

    Michael ya no lo soportó más. Cargó contra Thomas, dándole una tacleada y tirándolo al suelo. El resto de sus compañeros estaban asustados por la reacción violenta de Michael, dado a que nunca lo habían visto así, por lo que no intervinieron. Mientras estaba en el suelo, Michael aprovechó y empezó a golpear a Thomas con los puños. Este, por su parte, solamente se cubría de los golpes poniendo sus brazos frente a su cabeza.

    — ¡Michael, detente! — gritó Richard dando una orden.

    Michael no paraba de golpear a Thomas. Devlin veía que esto no iba a terminar bien, por lo que tomó la decisión de detener a su hermano. Se acercó hasta él y lo tomó con fuerza del cuello, arrastrándolo, y tirándolo al suelo. Michael se sentía muy furioso con su hermano, pero no iba a atacarlo.

    — ¡Devlin, ¿qué mierda haces?! — gritó Michael muy furioso a su hermano.

    — ¡Detener esta mierda! — le gritó Devlin queriendo tranquilizarlo — ¡Deberías estar pensando en una forma de ayudar a Julie, no luchando contra él! — tras decir esas palabras, Devlin centró su vista en Thomas — ¡Y tú solo estás utilizando lo que le pasó a mi prima para convertirte en el líder del equipo! ¡Me tienes harto con eso! ¡No estás pensando en nada que pueda ayudar a una compañera, y quieres que Richard te convierta en líder!

    — Devlin tiene razón — Richard llamó la atención de todos sus soldados — Decidí elegir a un líder de grupo para que hubiera más unión entre ustedes, y lo único que hizo esto fue causar división. A partir de ahora, no habrá ningún líder hasta que Julie esté a salvo, y hasta que yo decida lo contrario. Lo que más importa es salvar a una de los nuestros, no una absurda pelea por el liderazgo.

    — Pero eso era lo que le estaba diciendo a Thomas — Michael respondió intentando defenderse.

    — ¿Crees que alguien que responde violentamente a una crítica es un buen líder? — Richard intimidó un poco a Michael con sus palabras — Porque yo no lo creo. Thomas estaba criticándote. Tal vez sus intensiones eran otras, pero lo que dijo fue una crítica. No puedes responder de esa manera siendo líder. Eso no es lo que se espera de ti. ¿Crees que Magnus reacciona de esa forma cada vez que alguien le dice algo que no le gusta?

    Todo el mundo guardó silencio. Nunca habían escuchado a Richard hablar de forma tan seria, además de que no había nada que decir. Cuando las cosas estuvieron más tranquilas, Richard les dijo su plan.

    — El día de mañana los dividiré en dos equipos. Uno irá a la ciudad a buscar la moto de Julie. Si Black Meteor la tiene, irán a buscarla. Cuando aparezcan, tendrán que averiguar si de verdad ellos la capturaron. El otro grupo tiene que seguir buscando el bronzario. Rescatar a Julie será la prioridad más importante, pero hasta no asegurarnos de que Black Meteor la tiene, no podremos ignorar la misión principal. Una vez que tengamos la certeza de que está con ellos, buscaremos la forma de salvarla. Mientras tanto, usaré a Vigía para ver si puedo localizar su base. Ahora vayan a descansar y prepárense.

    Todos salieron de la sala para no hacer enojar a su comandante. Devlin se fue, ignorando a Michael por un momento. No le agradó que perdiera el control cuando la vida de su prima estaba en juego. Erin lo acompañó. Agustina y Zoey se fueron por su lado. Thomas supo que con la reacción de Michael, Gwyn se daría cuenta de que no le convenía estar cerca de él. Había perdido su oportunidad de ser el líder, pero al menos quitó a Michael de su puesto. Solo quería que lo demás saliera bien. Se retiró a su habitación. Michael veía como todos se habían ido, y creyó que había perdido su confianza, por lo que se llevó las manos a la cabeza. Gwyn se quedó con él, y Harold decidió decirle algo.

    — Michael — Harold quería hablar con el ahora ex líder.

    — ¿Qué ocurre, Harold? — preguntó Michael.

    — Quiero que sepas que ayudaré lo más que pueda — respondió Harold mostrando determinación — Haré lo que esté en mi alcance para que Julie esté de vuelta con nosotros.

    — Gracias, Harold. Lo agradezco mucho — tras la respuesta de Michael, Harold se retiró a su habitación.

    Gwyn abrazó a Michael por detrás. Ella sabía que en un momento así, él necesitaría de alguien que estuviera ahí para contenerlo.

    — Gwyn…lo lamento. No quise asustarte — decía Michael arrepentido de su comportamiento.

    — No te preocupes — respondió ella — Sé que esto debe ser difícil para ti. Julie es tu familia, y también es parte del equipo. La traeremos de vuelta. Prometo que te ayudaré. Ella nos necesita, y tú me necesitas a mí. Así que aquí estoy.

    Gwyn lo soltó para poder acercarse de frente, y entonces le dio un beso a su compañero. Michael correspondió el beso y también abrazó a su compañera. Apreciaba mucho que ella estuviera ahí para él a pesar de todo. Era la contención que necesitaba. Eso le ayudó a calmarse, y una vez que el beso terminó, le dijo a Gwyn que fuera a descansar. El día de mañana sería muy importante, y requería que estuvieran al cien por ciento físicamente, y también con la cabeza fría.

    Las cosas para el equipo de Zenith se habían complicado inesperadamente. Se suponía que el día de hoy solo iban a obtener algo que les permitiera utilizar las bacterias en contra de Black Meteor, pero sorpresivamente, las cosas salieron mal, y ahora se encontraban en desventaja frente a ellos. La organización enemiga había tomado un poco de ventaja en el conflicto, y ahora eran ellos quienes podrían estar más cerca de la victoria.
     
  8.  
    Resistance

    Resistance Hope

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    Saludos, acabo de terminar el capítulo y me gustó mucho. Se mantienen a un gran nivel, no hay capítulos que decaigan ni capítulos épicos por el momento y eso, la regularidad, es algo que me agrada. Pero bueno, hablemos del capítulo.

    No me sorprende que la máquina de los recuerdos haya funcionado. Contaba con ello y así ha sido. Ahora Black Meteor tiene un miembro más que sirve a su causa, sin duda salió una jugada redonda. Me sorprendió que Julie actuara dulce con Ace desde el principio, sin duda veo la posibilidad de que haya una especie de triángulo amoroso entre ella, Ace y Natasha. Además hay que añadir que Stuart aprovechó la oportunidad (me cae mal ese personaje, cabrón aprovechado) y se puede convertir en un cuarteto amoroso XD en fin, esa sub trama me parece interesante si se llega a dar.

    Por otra parte, Zenith está claramente en desventaja, tanto numérica como estratégica. La actitud de Thomas no ha ayudado nada y comienza a ser incluso peor que Shun en Black Meteor, que comenzó igual y tras pelear con su líder, se calmó, aunque sus intenciones sigan en pie, piensa en el bien de su equipo. Thomas influyó en que capturaran a Julie aunque no lo parezca y luego provocó a Michael para quitarle el puesto. Lo logró, pero seguro que no contaba con la idea de Richard de no poner otro líder. Sin duda, espero que Thomas recapacite pronto o se lleve su merecido. Casi parece miembro de Black Meteor infiltrado :v

    Nada más que decir, me gustó mucho y espero el próximo con ganas. Sigue así XD
     
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