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Fanfic - La última aventura del clan Cross

Tema en 'Relatos' iniciado por m@go oscuro, 6 Junio 2010.

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    The Makoto

    The Makoto Wireless Crítico

    Aries
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    Fanfic - La última aventura del clan Cross
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    La última aventura del clan Cross

    Bueno hace algunos días tuve este sueño muy pero muy extraño, la verdad que no lo entendía ni entendí por qué aparecieron algunas personas de mi salón con quienes jamás hablé xD

    De cualquier modo, esperoq ue esta locura sea de su agrado y que de hecho se entienda :D




    La última aventura del clan cross

    Desperté algo confuso, sentí por unos segundos un mareo profundo. De pronto recordé que habían conseguido capturarme, claro, para saberlo tuve que esperar a recordarlo en vez de observar que me encontraba dentro de una especie de jaula cubierta con una tela, al parecer blanca, no lo notaba bien por la oscuridad que me envolvía; me sentí algo estúpido y luego maldije la oscuridad… odio la oscuridad, siempre prefiero ver lo que hago. En fin, escuchaba del otro lado de mi encierro unas voces irreconocibles, bulliciosas y desordenadas, lejanas y murmurantes, el inconfundible sonido de personas congregándose, entendía lo que el maldito de Valus quería hacer, no le bastaba con haberme capturado, quería el crédito absoluto.

    -Maldito egocéntrico- murmuré a mis adentros.

    Luego de casi media hora escuché la voz de Valus haciendo reinar el silencio entre los congregados, recuerdo su interesante discurso con detalle.

    -Damas y caballeros, este es un día en el cual la humanidad avanza hacia un mundo más seguro, es el día en que la ciencia tiene la oportunidad de no solo investigar a fondo esta extraña mutación, sino también, iniciar el camino hacia la extinción de esta amenaza…- si, bla bla y más bla, lo sé y me pregunto: ¿Era realmente necesario todo eso? Quiero decir, ya me tenia, pudo fácilmente hacer todo lo que proponía en silencio y sin necesidad de tantas luces, pero no, su gran ego le obligó a decirle al mundo que había atrapado a alguien como yo, no le importaba lo que podía arriesgar al presentarme públicamente, solo importaba su ego, quizá su principal error. Algo que deben saber de este discurso, algo importante que le permitirá entender el resto de mi relato es lo siguiente -…hemos desarrollado un temporal aunque efectivo antídoto…- y seguía enalteciéndose, la verdad, él sólo daba órdenes mientras sus empleados trabajaban -…este antídoto ha sido aplicado al espécimen que aquí presento…- lo olvidaba, para este entonces ya habían retirado la tela que envolvía la jaula, ahora sabía donde me encontraba, frente a un auditorio repleto de personas curiosas, catedráticos, alumnos, científicos, la prensa y, en ventaja mía, visitas no deseadas.

    -¿Porqué debemos considerarlos amenazas?- preguntó algún estudiante sobresaliente

    -Estos seres- respondió Valus y sí, escuche bien, me llamó ser… por cosas así lo odio -son capaces de modificar la curva de la realidad hasta cierto punto, lo cual les da una gama casi infinita de posibilidades para cometer un robo u otro crimen, solo imaginen, con solo pensarlo podrían ya estar dentro de sus casas o haber abierto sus puertas, cuando intenten llamar a la policía el teléfono ya no funcionara, cuando intenten detenerlos ellos los inmovilizaran sin siquiera tocarlos…- y así continuó relatando más y más acciones que las personas de mi clan jamás realizarían.

    Cuando finalmente me aburrí del innecesario discurso puse manos a la obra, ubiqué con la mirada los puntos mas presionados de la jaula, con mayor dificultad de la normal hice que se empezaran a calentar, lenta pero efectivamente; miré los candados que sellaban mis pies a la silla en la que reposaba mi cuerpo adormecido, aún con más dificultad estos liberaron las cadenas sin abrirse, algo que nadie notó.
    -…y es por eso que estos seres no están considerados dentro de las leyes humanas…- Valus contestaba otra pregunta inoportuna cuando simplemente perdí mi paciencia

    -¡Valus, ya me aburrí!- grité -¿Esto se pondrá más interesante?”

    -Insulsa criatura ¿Cómo te atreves?- Valus dio la espalda a su público, por ello no pudo notar que algunos miembros de la guardia de seguridad desaparecían

    -Muy sencillo, solo le grito a todos que eres un idiota- respondí con una sonrisa amplia

    Algunas risas se hicieron escuchar tímidamente entre el público, Valus se enojó hasta el punto en que su envejecido rostro estuvo más rojo que su camisa escarlata, el horrible contraste entre esto y su cabello blanco como la bata que vestía sumado a la expresión de odio mortal me dieron a entender que no había notado los candados, así como pasó desapercibido que mi camisa de fuerza de desataba lentamente.

    -Eres un maldito mounstro- Valus estaba por reventar

    -¡Ahora!- grité de pronto

    De inmediato se armó el caos, los puntos débiles de la jaula estallaron abriéndome un sencillo escape, simplemente salí de ahí caminando y me detuve al lado de Valus, quien ahora estaba en el suelo, sorprendido y derrotado, solo faltaba avergonzarlo, como siempre lo había hecho y lo admito, me encantaba hacerle sentir como un idiota, entonces fui hacia él y puse un dedo en su casi calva frente.

    -Perdiste otra vez- sonreí, el de pronto sonrió, no entendí porqué, pero de pronto noté que por mucho que me concentrara no podía dejarle mi marca esta vez

    -Mako, vámonos- escuché la voz familiar de Pierina, me miraba con apuro a través de sus anteojos, suspiré y me resigné a dejar a Valus sin su marca del día

    Los invitados corrían despavoridos mientras el resto del clan causaba algunos estragos menores para distraer, yo busqué también una salida por la cual huir, la ubiqué y salí del auditorio “al fin” aquel lugar si lo reconocía, eran los pasillos de la universidad, así que sólo corrí, ahora que estaba completamente ubicado me dirigí con la mayor facilidad a la salida, ahí me encontré de cerca con Pierina, ella estaba acompañada por el menos experimentado del clan, Jhon, siempre con su mirada pérdida.

    -¿A dónde iremos?- pregunté

    -A la base de la playa- respondió Pierina

    -La que esta bajo la casa de Meryl- agregó Jhon

    Casi al instante un vehículo apareció a toda velocidad, frenó bruscamente y apenas se detuvo sin volcarse, nosotros subimos al instante.

    -Aprende a conducir, animal- le dije a Joel con una sonrisa en el rostro

    -Cállate- el me sonrió igual, apenas lo noté por su enmarañada cabellera –cara de palo- agregó

    -Cara de pizza- refuté

    -No es momento para eso- gritó Pierina enojada

    -Está bien- refunfuñé –tío cosa- añadí

    Escuché la característica risa de Joel y vi la expresión de reproche en el rostro de Pierina, ella se había sentado a mi lado mientras que Jhon ocupaba el asiento del copiloto, básicamente nada más pasó desde que el vehículo arrancó. Hasta la base de la playa era al menos una hora, fue un trayecto muy aburrido hasta casi el final, cuando el celular de Pierina sonó, ella contestó y su expresión cambió radicalmente.

    -Mataron a Diego- dijo luego de un triste suspiro

    Nadie más habló hasta que llegamos a la base, bajamos del carro cabizbajos, Meryl y María salieron a recibirnos, con la misma expresión de angustia que nosotros; tras unos segundos de silencio entramos a la base y nos tumbamos en los sillones.

    -Gracias por sacarme de ese lugar- dije luego de algunos minutos

    -No te preocupes- contestó Pierina, luego suspiró y sacó su celular, marcó un número y llamó -¿Vendrán a la playa?- estuvo en silencio unos segundos y luego continuó -pero, ¿Están todos bien, verdad?- suspiró -de acuerdo aquí los esperamos- terminó la llamada y guardó su teléfono

    -No puedo creer que pudiesen matarlo- se quejó Meryl luego de algunos otros minutos de silencio

    -No olvides que igualmente somos personas- dijo Pierina y luego suspiró –recibió unos balazos ¿Cómo sobreviviría alguien a eso?

    Meryl suspiró, nadie más dijo ninguna palabra después de eso; el silencio se prolongó demasiado, en esos momentos ya estaba algo cansado de la mala noticia, además la habitación se estaba llenado de muchas vibras negativas, entienden a que me refiero. Finalmente salí de la edificación sin siquiera decir algo, me sentía tan ofuscado e impotente que nada más quería salir del mundo por unos segundos; observé el mar medianamente lejano, la arena y el cielo azul, un escenario de paz en medio de tanta tormenta, me perdí en este paraje al que no le importaba lo que aconteció ese día, me perdí en mi mente vacía de pensamientos, pasé un buen rato así, únicamente sintiendo la brisa del viento, cuando de pronto escuché el sonido de unos helicópteros, los observé a lo lejos, por un momento pensé que se dirigían a la base.

    -¡Mierda!- yo tenía razón, si se dirigían a la base, entré corriendo –Nos encontraron

    -¡Jura!- gritó Meryl sobresaltándose, yo asentí con la cabeza –maldición ¿Qué hacemos?

    -Tengo una idea- Joel se acercó a la mesa y dibujó sobre esta el exacto contorno de la base –cierren todo- ordenó con prisa, Meryl y María cerraron todas las ventanas mientras Jhon se encargó de la puerta, para entonces Joel había completado la exacta posición las ventanas y la puerta

    -Entiendo- dijo Pierina y al instante recorrió lentamente con el dedo las líneas que Joel dibujó –pero ¿Qué hay con Shirley y Víctor?

    -Ellos estarán bien- dijo Joel mientras recorría también el dibujo –no han sido reconocidos y dudo mucho que se acerquen demasiado si se arma un disturbio aquí

    -Pero tenemos un problema- agregué mientras hacía lo mismo que mis compañeros, a mí me tocó reforzar la puerta principal y sus alrededores, juro que me concentraba lo más posible mientras arrastraba mi dedo sobre el dibujo, pero no sentía que algo cambiara –creo que el antídoto de Valus me está haciendo efecto

    -Vamos concéntrate- dijo Pierina –no tenemos tiempo que perder

    -Lo sé- respondí –hago lo mejor que puedo

    -Recuerda que estamos perdidos si no completamos esto- añadió Joel

    -Gracias por la presión adicional- dije con un dejo de ironía

    -¡Ya vienen!- gritó María asustada mientras su manos cubrían su cabeza

    Algo estalló al golpear contra la ventana, pero esta no sufrió el más mínimo daño, Joel había hecho bien el trabajo, pero yo aún no podía estar seguro que mi lado funcionara.

    -Déjalo a nosotros- dijo Pierina cuando terminó con su parte

    Ella y Joel comenzaron a fortalecer la parte que me correspondía, me sentía más que impotente, no sabía como ayudar; otra vez detonaron una ventana, me maldije a mi mismo y, antes de cualquier otra reacción, la puerta voló en pedazos, escuché el grito de María, quien ya se había escondido bajo la mesa con Meryl.
    Miramos a los responsables del ataque, lo que vimos fue a tres personas parados decididamente en la puerta, dos chicas y un chico, todos vestidos de negro, el cabello del chico era blanco y el de las chicas azul y violeta, ambas con el rostro maquillado y con perforaciones en el labio.

    -¡Maldición, si lo consiguió!- gruñó Joel

    Valus había intentado crear sintéticamente personas con las mismas habilidades que nosotros, nunca pensamos que lo conseguiría, pero la prueba de que nos equivocamos estaba frente a nosotros.

    -Y como es que el hijo de puta de Valus no presentó esto públicamente- dije enojado, es más, verdaderamente furioso

    -No importa, no pueden ser mejores- Pierina se preparó para luchar –corran mientras los detengo, ya luego los alcanzo

    Pierina era una de las mejores en cuento a nuestra raza se refiere, tenia completo control sobre sus habilidades y las había desarrollado al máximo, no dudaba de sus palabras, Meryl y María tampoco lo hacían, tras las palabras de Pierina salieron de bajo la mesa y se colocaron tras de mí y Joel. Pierina asintió con la cabeza mirándonos, sabíamos que era la señal, además ella desapareció dejando una pequeña nube de humo violeta, pero rápidamente, incluso antes de que empezáramos a escapar, una de las visitantes apuntó la nube con su brazo y una nube violeta se formo dos metros detrás de la primera, Pierina cayó al suelo y al instante empezó a levitar sin control, la otra chica apuntaba ahora con su mano a Pierina, quien ahora estaba mucho menos confiada, es más, notaba el miedo en su expresión, el chico levantó su mano y Pierina voló hacia atrás, al instante que golpeó la pared con su espalda fue envuelta en una flotante burbuja de agua, los tres visitantes apretaron sus puños y la burbuja comenzó a teñirse de con una nube escarlata que provenía del cuerpo de nuestra compañera.

    -¡No!-gritó Jhon invocando casi involuntariamente un conjunto de llamas que rodeaban al chico de la pandilla, Joel reaccionó al instante convirtiendo esas llamas en una esfera de fuego que se cerró sobre su prisionero, María volvió a gritar cuando la esfera estalló

    Pierina cayó al suelo junto al agua que la rodeaba, su cuerpo estaba envuelto en sangre, intenté socorrerla, pero ella nos apuntó a todos con su mano haciendo que, en contra de nuestra voluntad, saliéramos de la base por la puerta destruida, lo último que vi al salir fue el cuerpo carbonizado del chico, y lo primero que vi al salir, fueron los helicópteros que estaban cada vez más cerca, maldije otra vez y apunté a uno de ellos, intenté hacer algo pero anda funcionó instantáneamente, me emocioné al ver que las hélices de uno habían desaparecido, este perdió el control y cayó sobre otro estallando ambos.

    -¡Vámonos ya!- gritó Víctor acercándose a nosotros –Shirley nos volverá invisibles mientras subimos

    Apenas noté la presencia de ambos, pero cuando llegaron supuse que habían sido ellos quienes derribaron los helicópteros.

    -¡Shirley estas bien!- gritó María casi llorando

    Shirley no contestó, hizo un par de movimientos y comenzó a correr, entendimos por ello que ya no nos verían y comenzamos a correr tras ella, atravesamos algunas calles apenas habitadas, subimos una colina y nos detuvimos frente a la casa de Meryl, esta última tocó el timbre con desesperación.

    -No hay nadie- dijo luego de unos minutos sin que nos contestaran

    -¿Y no tienes llaves?- gritó María, Meryl negó con la cabeza

    De pronto escuchamos un par de gritos, miramos hacia los que restaba de la base y vimos que a lo lejos estaban ambas chicas afuera del lugar mientras, tras ellas, el mar adquiría una coloración celeste pálido, como si se tratase de pintura; delfines de agua aparecían y desaparecían en la superficie marina mientras se formaba una enorme ola.

    -Siguiente idea ¡Rápido!- apresuró Víctor

    -Hay que buscar tierras más altas- añadí

    -Jean Paul- dijo Meryl casi al instante

    Todos comenzamos a correr aun más rápido, atravesamos mas calles y subimos mas colinas, llegamos al puente que se erigía a varios metros por sobre nuestras cabezas a la par con que escuchábamos el ruido de la ola golpeando la playa, María gritó aterrada.

    -¡Más rápido!- gritó Jhon con desesperación al mirar las aguas

    Llegamos la más a prisa que pudimos a las escaleras y comenzamos a subirlas salteando hasta cuatro escalones por paso, apenas llegábamos al final cuando el agua nos alcanzó, pero por suerte nuestra el nivel no había conseguido subir lo suficiente como para tocarnos, aún así continuamos subiendo hasta llegar al puente, lo atravesamos a prisa y a cuatro puertas nos detuvimos, Meryl tocó el timbre cinco veces hasta que nos abrieron, para ese reaparecimos frente a Jean Paul y sin esperar que no dijera algo entramos cerrando la puerta con fuerza. Todos nos desplomamos en el suelo, jadeando y sosteniéndonos los pulmones, Paul sólo nos miraba.

    *****

    Un día antes había acontecido lo que sería quizá lo más difícil que el clan debió superar, ahora me encontraba sentado en la sala de Jean Paul, junto con él y Shirley.

    -Es un cuadro interesante- dije de pronto, fue lo único que se me ocurrió para romper con el silencio

    -Si- Paul miró el cuadro al que me refería –lo pintó mi hermano

    -Interesante- añadí

    -Tengo uno que es mejor- se levantó de la silla –iré a traerlo

    Jean Paul salió de la habitación, miré a Shirley y suspiré, entonces pasó algo muy extraño, ella casi nunca había hablado, esta vez lo hizo.

    -Oye- dijo tímidamente, le dirigí otra vez la mirada y me encontré con la suya, triste y dolida

    -¿Qué pasa?- pregunté

    Ella lo dudó unos segundos, luego suspiró y preguntó: ¿Es el fin del clan?
     
  2.  
    Florentina

    Florentina Usuario común

    Aries
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    Re: La última aventura del clan Cross

    O-O Wiii...

    Muy buena historia... me gustó mucho.

    La emosion que pusiste en la narracion me mantuvo realmnte interesada!!! La trama es excelente, aunque me enocntré con un error de dedo jeje xD

    Aún asi me pareció super la historia y excelente la narracion.

    Atte:
    IO xD
     
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