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    Estos prefijos indican la extensión aproximada del relato y así obtendrá lectores más específicos.

    La indicación sobre cómo utilizarla es la siguiente:

    • Nanorrelato para historias de 20 palabras o menos.
    • Microrrelato para historias de entre 21 a 100 palabras.
    • Drabble para historias de entre 101 a 500 palabras.
    • One-shot para historias de un solo capítulo, mayores a 500 palabras
    • Two-shot para historias de dos capítulos.
    • Long-fic para historias de más de dos capítulos

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One-shot Fanfic - El día que nos conocimos (KnB)

Tema en 'Fanfics de Temática libre sobre Anime' iniciado por InunoTaisho, 4 Agosto 2017.

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    InunoTaisho

    InunoTaisho 一(犬の大将 Estoy aquí porque quiero y puedo estar... ¡Feliz cumpleaños a mí!

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    Título:
    Fanfic - El día que nos conocimos (KnB)
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Amistad
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    2530
    El día que nos conocimos…



    "Es muy frustrante... perder." Frase épica de Midorima Shintarō después de una dolorosa derrota.


    [​IMG]



    Seis de la mañana de un día sábado…



    Me desperté al sonido de la alarma y tomé cuidadosamente mis gafas para apagar el despertador. Acto seguido y antes de levantarme de la cama por el lado equivocado consulté las recomendaciones de Oha - asa para ese día en particular.



    ─… bien, Cáncer se encuentra en una posición privilegiada… todo saldrá perfecto… ─me dije a mí mismo revisando cuidadosamente la lista publicada más actualizada.



    Sin más seguí las indicaciones al pie de la letra… ese era el mejor esfuerzo que humanamente estaba en mis manos para lograr mis objetivos.



    ─… el hombre propone y Dios dispone… ─me repetí con convicción revisando una vez más los útiles que emplearía para presentar el examen de admisión a la Escuela Secundaria Teikō, la mejor de esta zona de Tokio.


    ─ Shin – chan querido, ¿ya te vas? ─fue la pregunta de mi madre cuando me presenté a la cocina antes de partir a la reunión con mi destino.


    ─ Este es el gran día, madre… ─respondí asintiendo con un movimiento de cabeza mientras guardaba la caja con el almuerzo que me había preparado─… El día que voy a brillar en Teikō ─agregué y me despedí de ella con una breve reverencia.


    ─ Que tengas suerte, nii – chan ─mi pequeña hermana me deseó lo mejor cuando se apersonó en la estancia.


    ─ Ya sabes que siempre hago mi mejor esfuerzo en todo, que no se te olvide nunca… Nanodayo ─le contesté sin más que agregar y salí con rumbo a la escuela.



    Una de las recomendaciones de Oha – asa había sido el presentarme con anticipación al lugar donde ocurriría ese evento tan importante por el que llevaba tiempo esperando, así que llegué con una hora y media de adelanto para poder recorrer las instalaciones y así ubicar el aula en la que aplicaría el examen además de dar un repaso final.



    ─ Veamos cómo está todo… ─después de mi inspección al área pude sentarme en una de las bancas del patio para verificar cuidadosamente los útiles─… lápices… listos… borrador… listo… sacapuntas por sí llega a necesitarse… listo… calculadora… correcto…



    Los otros aspirantes iban llegando: algunos en ruidosos grupos, varios más venían solos recitando los conceptos elementales en voz alta, unos cuantos conocidos de la escuela elemental me saludaron pero afortunadamente no se detuvieron a molestarme. Y la hora llegó…



    Nueve de la mañana…



    ─ Muy bien, jóvenes aspirantes, les asignaré sus lugares ─nos dijo el catedrático que aplicaría el examen a todos los que estábamos presentes en esa aula en específico.



    Revisando la lista nos hizo acomodarnos en un orden aleatoriamente establecido y, tal como Oha – asa había predicho, me senté en el cuarto asiento de la cuarta fila… mi número del día.



    ─… Dios dispone… ─recité en voz baja en tanto acomodaba mi pequeño “Lucky ítem” del día con sumo cuidado sobre la paleta del mesa - banco para evitar que pudiera perderse o dañarse.



    El último de los aspirante en ocupar su lugar era un muchacho de cabellera en un encendido color rojo que saludó amablemente y con bastante educación al profesor y a los que estaban sentados a su alrededor.



    ─ Akashi Seijūrō, mucho gusto… ─dijo dedicándoles a todos una leve reverencia para después sentarse muy firmemente en su asiento.



    Fuera de ese detalle de poca importancia he de decir que el examen transcurrió con total normalidad. Y al término del mismo me dispuse a ir a casa pero no pude dejar de escuchar por el camino de salida las quejas de varios ignorantes sobre sus dificultades con el examen.



    ─ ¡Eso fue una mierda, pura basura sin sentido! ─vociferaba un inculto de piel morena y cabello de un tono azul bastante oscuro caminando al lado de una muchacha de larga cabellera en extraño color rosa chicle.


    ─ Aomine – kun… no seas tan mal hablado que me avergüenzas… ─le replicó ella mirándole con algo de molestia.


    ─ Es en serio, Satsuki… ¿no me digas que tú pudiste contestar todo? ─le cuestionó él bostezando con descaro. Afortunadamente pude adelantarles porque se detuvieron un momento, así ya no oiría sus majaderías.



    Ya en la parada del camión…



    ─ No es posible… ─mascullé con fastidio al ver que varios otros se acercaban, por lo que me vi obligado a enterarme de más desaciertos ajenos.


    ─ ¿Entonces a ti cómo te fue, Kise – kun? ─le preguntó uno de los recién llegados a otro de ellos, quien destacaba por su cabellera rubia brillante y voz algo aguda para ser hombre.


    ─ Ni preguntes, amigo, ni preguntes ya que es posible que no apruebe el examen y entonces… ─respondió éste con gesto alicaído─… mis nee – chans me reducirán la mesada obligándome a trabajar doble jornada… ─agregó con ojos llorosos agudizando un poco más la voz, algo que me provocó dolor de cabeza.



    Fue una suerte que el autobús pasará justo en ese momento para poder irme de ahí.



    ─ Perdedores… ─susurré en mis adentros mirándolos por última vez mientras me acomodaba las gafas.



    La siguiente semana…



    Ese día Oha – asa había mencionado que tuviera cuidado ya que seguramente recibiría una noticia que tanto temía… suerte para mí que cargo con el “Lucky ítem” adecuado, me levanté del lado correcto de la cama e incluso até los cordones de mis zapatos en el orden señalado. Nada podía salir mal excepto quizá… ya veremos pues el hombre propone y Dios dispone lo que sucederá.



    Ya en Teikō crucé por la entrada dirigiéndome hacia el gran tablero de anuncios en donde se publican los resultados de los exámenes, aunque en realidad no me era necesario revisarlo dado que confío bastante en mis capacidades y sé cuál podría ser mi límite.



    Abriéndome paso entre la multitud de curiosos necesitados de consuelo llegué al frente dirigiendo la vista a la primera lista de aceptados, y así pude ver que la predicción de Oha – asa se había cumplido una vez más y como siempre.



    ─… Akashi Seijūrō… ¿quién diablos es Akashi Seijūrō? ─mascullé un tanto asombrado al descubrir que no era mi nombre el que encabezaba la relación, sino que era el segundo en el orden. Por alguna razón el nombre de Akashi Seijūrō me sonaba vagamente familiar, en algún otro sitio había escuchado de él.


    ─… era de esperarse… ─a mi lado escuché una voz amable que me hizo girar la vista para toparme frente a frente con… ─. Mi nombre es Akashi Seijūrō y es un gusto para mí conocerte, Midorima Shintarō ─… el joven de cabellera rojo encendido que había presentado el examen conmigo estaba ahí saludándome como si me conociera.


    ─ Pero si tú eres… ─murmuré en un carraspeo bajo un tanto avergonzado, así que procedí a acomodarme bien las gafas─. Explícame cómo es que sabes mi nombre ─le cuestioné poniéndome algo serio.


    ─ Lo supe el día que presentamos el examen de admisión ─se expresó de forma educada sin mostrarse alterado por mi proceder─. Por cierto estaba preguntándome si eres una especie de coleccionista de objetos raros por ese extraño juguete que ahora traes en la mano… ─agregó a continuación señalando el “Lucky ítem” en cuestión que Oha – asa asignó hoy para los nativos de Cáncer─… ya que es bastante peculiar como el que traías ese día ─puntualizó.


    ─ Es mi amuleto de la suerte, un objeto místico de mucho valor… Nanodayo ─externé con seguridad sin dar otra explicación.



    Unos gritos de júbilo atrajeron nuestra atención por un momento.



    ─ ¡Yahoo, qué bien, estoy en Teikō! ─era el tal Kise armando un alboroto con sus amigos al comprobar que sus nombres se encontraban en la lista, aunque posiblemente en el grupo de los cincuenta últimos.



    Unos cuantos más también soltaban suspiros de conformidad por haber obtenido un lugar en la institución.



    ─… Ya no sigas fastidiándome, Satsuki, por lo menos obtuve la puntuación suficiente para pasar y eso ya es mucho… ─le rezongaba el vulgar Aomine a la chica que solía hacerle compañía en tanto se alejaban de ahí.


    ─ Pero estuviste a diez lugares de quedar fuera, Aomine – kun… y por eso tus papás me pidieron ayudarte con clases de repaso antes de iniciar el curso ─le respondió ella con voz de reprobación.


    ─… aahh… no veo mi nombre por aquí… mmm… ─un muchacho bastante alto de desaliñada cabellera morada, en el que yo no había reparado antes, pasó muy cerca revisando con la vista las primeras listas y, al comprobar que su matrícula no estaba en esas relaciones, se acomodó detrás de otros que observaban las listas intermedias─… aahh… ya me encontré… ─dijo aliviado exhalando ruidosamente.



    Después del breve lapsus de distracción me dirigí nuevamente a Akashi para hacerle una pregunta cuya respuesta confirmaría mis sospechas.



    ─ Espero disculpes mi indiscreción pero me gustaría saber cuál es tu signo zodiacal, Akashi ─le dije con algo de sequedad reacomodándome las gafas.


    ─… ─y él volvió a observarme con interés─… soy Sagitario, ¿tienes algún problema con ello? ─me cuestionó sin mostrarse nada enfadado ni sorprendido.


    ─… Pura curiosidad profesional, eso es todo… Nanodayo ─manifesté sin más recordando la predicción de Oha – asa. El día del examen era Sagitario el signo que ocupaba el primer lugar del ranking de Oha – asa, y este día en particular yo iba a tener un desagradable encuentro con un Sagitario.


    ─ Sí, claro, entiendo… ─me dijo con el amago de una sonrisa, no sé si amable o burlona, sin dejar de mirarme fijamente con interés.


    ─ Bien, tengo que irme ahora… nos vemos en la inauguración del curso ─ya sin nada que agregar consideré oportuno retirarme. Sólo que, al dar la vuelta, casi derribo a alguien que se encontraba justo detrás de mí, un muchacho de baja estatura y cabellera azul celeste─. ¿Qué diablos… se puede saber lo qué haces ahí, tonto? ─le cuestioné al intruso recuperándome de la impresión. Posiblemente se trataba de otro Sagitario con lo que mi suerte estaría en peligro.


    ─ De verdad lamento esto… ─el aparecido se disculpó con una reverencia pronunciada aunque breve─. Y no soy tonto, mi nombre es Kuroko Tetsuya y también aprobé el examen de admisión aunque no con una puntuación excelente como la de ustedes.


    ─ ¿Tú lo habías visto, Akashi? ─le cuestioné a mi otro acompañante mirándolo con algo de duda a través de mis gafas.


    ─ Ni siquiera me di cuenta que estaba detrás de ti, Midorima - kun ─me respondió encogiéndose un poco de hombros.


    ─ ¿Acaso estabas espiándonos? ─por ello le cuestioné duramente al de cabellera celeste mirándolo con reprobación.


    ─ Jamás haría algo así, Midorima – kun… únicamente que esta es la ruta más despejada para salir esquivando a la multitud y por ello decidí tomarla ─me respondió calmadamente en tono monocorde y respetuoso.


    ─… ─por un momento pensé que estaba burlándose de mí de una forma sutil, pero decidí que arreglaría las cosas con él en alguna otra ocasión si es que llegaba a encontrarlo otra vez─. ¿A qué signo del Zodiaco perteneces? ─aunque antes decidí interrogarle para no quedarme con la duda.


    ─ Soy Acuario… ─fue su sencilla respuesta y enseguida agregó sin dejar de sonar atento─. Siempre creí que el saber sobre el horóscopo era cosa de chicas pero ahora veo que también hay chicos obsesionados con ello.


    ─… ─eso no fue nada genial ni amable… ¿pues quién se creía ese maldito e irritante Acuario que era? Así que, lo mejor que pude hacer, fue retomar mi camino sin volver la vista atrás.



    Extra: lo que Midorima no alcanzó a escuchar fueron las últimas palabras que Akashi y Kuroko cruzaron ese día…



    ─ Dime una cosa, Kuroko - kun, ¿eso que le dijiste a Midorima - kun fue algo gracioso? ─fue la pregunta del pelirrojo a su acompañante en cuanto el tercero se alejó lo suficiente, observándole con curiosidad.


    ─… sólo fue una opinión… ─éste le respondió tranquilamente encogiéndose de hombros, y se dispuso a beber un batido sabor vainilla que traía en la mano─… mucho gusto en conocerte, Akashi – kun ─y se despidió educadamente con una leve reverencia siguiendo también su camino mientras sorbía su bebida con total calma.


    ─… que te vaya bien… ─susurró el pelirrojo con el amago de una sonrisita─… posiblemente volvamos a encontrarnos.



    ********** Epílogo, unos años más adelante**********



    ─… y desde entonces son amigos casi inseparables, ¿cierto? ─le preguntó Takao a Midorima tras haber obtenido un poco de información sobre la relación de este último con sus antiguos compañeros de la “Kiseki no Sedai”* después del juego contra el Equipo Jabberwock ¹, especialmente en lo relativo a Akashi.


    ─ No confundas las cosas ni hagas invenciones a tu conveniencia, Takao… ─le respondió duramente su condiscípulo en tanto practicaba sus tiros largos─… la relación entre Akashi y yo es estrictamente profesional reducida al ámbito del juego.


    ─ ¡Pero sí hablas por teléfono con él los fines de semana e incluso no dejas de revisar el horóscopo de Sagitario en la aplicación de Oha – asa para Smartphone! ─le recordó el moreno entre asombrado y risueño aguantándose las ganas de soltarse a reír─. Y también sé que juegan “shōgi on line”… no te hagas Shin - chan ─agregó en tono más burloncito.


    ─ Akashi habla con todos después de los exámenes, no sólo conmigo… Nanodayo ─se explicó el aludido haciéndose el indiferente en lo concerniente al horóscopo, reacomodándose las gafas antes de volver a tirar.


    ─ Ajá, pero es seguro que contigo habla de cosas más… interesantes para ambos como el amor hacia sus “hijos” de la “Kiseki no Sedai” ─adicionó Takao poniendo un gesto soñador haciendo ojitos tiernos.


    ─… ─Midorima le lanzó una de esas miradas que matan─… Takaooo… es mejor que te pongas a entrenar o si no… ─le dijo en tono más amenazador apuntándole con un balón.


    ─ OK., OK., ya lo hago, Shin - chan… ─por lo que su interlocutor salió corriendo hacia el otro extremo de la cancha soltando una carcajada baja al sentirse a salvo de su furia─… Tsundere… ─masculló sobándose el estómago.





    Nota: Especie de Spin – off de este manga/anime que también me ha cautivado este año. Respetando derechos de autor reconozco la gran versatilidad de Tadatoshi Fujimaki, el creador de la idea. Para los que lo han visto/leído espero les haya gustado y sacado una sonrisita, y para los que no… también. Ya sé que los muchachos no se conocieron de esa forma pero fue simpático imaginarlo.



    Midorima es un personaje bastante complejo y me cae de variedad por su personalidad tsundere: frío, flemático, indiferente, antipático por fuera, pero por dentro es un pan de Dios aunque le cueste admitirlo… de no ser así creo que Takao no lo soportaría y viceversa… ☺. ¡El Nanodayo es una gran puntada!


    * Kiseki no Sedai es la escritura/pronunciación romanizada de los kanjis japoneses. Se conoce como Generación de los Milagros a todos los antiguos compañeros de equipo de Kuroko en la Secundaria Teikō: Akashi, Midorima, Kise, Aomine y Murasakibara (al cual no mencioné por su nombre pero que tuvo una fugaz aparición… ☺).

    ¹ El equipo Jabberwock es un equipo estadounidense callejero que retó a la Kiseki no Sedai a un partido… no digo más para no spoilear, mejor lean el manga… ☺.
     
    Última edición: 4 Agosto 2017
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    Kikuz-sama

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    Que te puedo decir, ¡lo amé! La Generación de los Milagros es la cosa más bella que existe. Son tan hermosos :inlove:
    Y Shin-chan :3 Tienes razón, él y Akashi son de los personajes más complejos que tiene el manga. Este primer encuentro me ha parecido de lo más tierno y las descripciones que haces de cada uno se apega mucho a su personalidad. Sobretodo Aomine xD su participación me ha sacado una boba sonrisa.

    Y Kuroko diciéndole a Midorima que el horóscopo es cosa de chicas. Me imaginé la cara de él y no pude evitar reír a carcajadas. Creaste una atmósfera bella que hace ameno el relato. ¡Me alegra no ser la única que ha quedado prendada de este anime! ¡Son tan sensuales que todo el mundo debería amarlos! Yo ya lo hago xD

    Si escribes algo más de mis amados basquetbolistas, no dudes en invitarme. Seguramente tardaré pero prometo pasar :3
    Bello día :D
     
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  3.  
    InunoTaisho

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    Leo
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    Gracias, Kikuz-sama , tú eres un amor... Ciertamente me divertí de lo lindo recreando los gestos de Midorima, el rey de los cracks de KnB!!!
    Pienso mucho en historias pero a veces no se me da redactarlas, pero claro que te invitaré cuando surja algo más con la "Kiseki no Sedai", todos bien cheveres en su estilo
     
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