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Romántico Fanfic - Diario de un corazón encantado.

Tema en 'Relatos' iniciado por ATONIC, 18 Marzo 2018.

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    ATONIC

    ATONIC Iniciado

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    Fanfic - Diario de un corazón encantado.
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    4671
    Diario de un corazón encantado.

    Lovia, Enero 24, domingo — 7:47 - AM

    —¿Por qué sueles fingir lo que tu corazón quiere decir?, no te engañes; el corazón todo lo sabe, eso se debe a que es irresistible pensar, soñar, vivir, sentir y anhelar porque precisamente eso es vivir —decía aquel chico de ojos cafés claros mientras hablaba consigo mismo en un pequeño restaurant de su ciudad junto a una pequeña libreta en la que anotaba sus pensamientos de forma ordenada—. No quiero llegar al punto de parecer obsesivo pero… no sé como describir esta extraña sensación que siento al verte. Observarte junto a ese sujeto, no hace más que convertir cada uno de mis días en una maldita pesadilla —pensó, mientras veía por la ventana del lugar a la que él considera la mujer de su vida junto a otro sujeto.

    Roland es el nombre del chico con el corazón roto de esta historia, un universitario de alta estatura con el cabello negro y unos particulares lentes que lo hacían lucir algo apuesto, un sujeto bastante intelectual y considerado por él mismo como alguien no muy social, sin embargo, su mayor virtud era su bonhomía con respecto a su entorno y a las personas, a pesar de su poco trato con las mismas.

    Aquel hombre se encontraba en un estado de resiliencia al ver por el espejo de ese viejo y cómodo restaurant a aquella chica a la que él tanto quería. Por si fuera poco estaba perdidamente enamorado, no era un simple gusto; él de verdad la quería.

    Sandra, es esa mujer con un sentido de percepción un poco nefelibata, creativa, carismática, hermosa y distraída, era una de las cosas que más la caracterizaba. Unos ojos amarillejos con tonalidades verdosas y un color de piel que solo ella poseía en esa ciudad, algo que la hacía resaltar, un color canela. Sin exceptuar su esencia característica de lavanda y flores que hacía que el corazón de Roland retumbará con la fuerza de una estampida de unos 100 toros en plena corrida. Ella era la señorita a la que Roland observaba sentado frente al espejo, con la cual compartía ocho horas de su vida diaria en distintos salones de la universidad en la que estudiaba, ocho horas de disfrute y gozo, ya que el solo estar cerca de ella unos minutos lo mantenía feliz por el resto del día.

    Roland es el mejor alumno de su semestre, ese simple hecho hace que Sandra quien comparte el segundo puesto en promedio, se acerque a él para realizar proyectos juntos en las distintas asignaturas que cursan. Dicho esto, Roland aprovecha esos momentos para establecer conversación con ella, pero sin el valor suficiente para persuadirla o hacerle saber acerca de sus sentimientos. Esto quizá por miedo al rechazo o tal vez por el terror a que ella se aleje de él solo por esta confesión. Lo más sensato para Roland es limitarse a esto, por no arriesgar lo poco que tiene, según él. Aunque su mayor miedo era que ella estuviese con otro hombre e hiciera su vida aparte.

    Siempre trataban como amigos, porque se conocían desde niños, aunque en todos esos años él nunca supero sus nervios y esas mariposas en el estómago al verla y conversar o jugar con ella. Roland se encontraba muy nervioso estando junto a ella, ya fuese hablando, trabajando, sentados cerca en las horas de clase, algo insólito debido al carácter sereno de él, pero tierno en cierto modo.

    El hecho de que ellos estuviesen a esas horas en esa parte de la ciudad era algo que preocupaba a Roland, pero el hecho de que estuviese junto a la persona más egocéntrica, cretina y machista de la universidad lo dejaba desconcertado a sobremanera.

    —¡¿Cómo puede ser esto posible?! —pensó—, esto no tiene ninguna lógica, ellos dos no son compatibles en ningún aspecto. Derek, es la peor basura que pueda hacer vida en la universidad, ¿Qué vio ella en él?, ¿el auto?, ¿sus amistades?, ¿su fama de niñito malo? —exclamaba mientras comenzaba a apretar con fuerza en lápiz en su mano izquierda y seguir mirando con desilusión por la ventana—. Todo eso ya paso a la historia hace años, debe ser más bien por esa forma que ella tiene de no percibir del todo la realidad en la que vive, este mundo es un infierno lleno de una infinita oscuridad, no la culpo.

    Le tomó un buen tiempo caer en cuenta de que Sandra estaba saliendo con un chico que él consideraba como una mala persona. Roland termino de beber un café que tenía en la mesa, dejó un poco del sándwich que estuvo comiendo mientras escribía en su libreta antes de que viera a Sandra, se levantó y se fue a su casa con una desilusión muy grande, pero eso que vio, despertó en él algo, un sentimiento que le daba fuerza para hacer eso que nunca pudo hacer en otras ocasiones.

    —Creo que ya viene siendo hora de que me ahombre y hable con ella o la perderé para siempre con ese tipo —pensaba, mientras caminaba con la mirada perdida en el horizonte de camino a su morada.

    Lovia, universidad central de Lovia, Enero 25, Lunes — 9:32 AM

    Roland se encontraba en el aula de clases junto a Sandra, ambos compartiendo asientos mientras se veían realizando los planes de estudio para un proyecto final de la carrera. Roland como de costumbre se hallaba muy nervioso ante la situación, solo podía responder correctamente a los comentarios con respecto al trabajo que realizaban, sin poner en evidencia sus sentimientos.

    Él consideraba todavía la posibilidad de un rechazo de parte de Sandra, sin embargo. No iba a permitir que la mujer de sus sueños compartiera su vida con Derek. Así daba inicio la lucha contra su cobardía, era el momento para comenzar a tocar el tema.

    —¡Cielos!, este proyecto nos va a llevar tiempo, ¿no piensas lo mismo, mi estimado? —sonriendo, Sandra le preguntaba a Roland; mientras hacía un sonido risueño y cálido en su forma de reír al hablar.

    —Jeje, supongo que puede acortarse si me dejas adelantar algunas cosas a mí —pensó, luego de responder —bien, bien, creo que debo buscar de abordar el tema. Debe haber algo para iniciar, ¡malditos nervios!, me están comenzando a traicionar. Ese sonido melifluo de su risita, hizo que se me erizará la piel, ¡esto va a ser muy complicado!

    —No, no está bien. Después de todo, el trabajo es de ambos. Más bien dime, ¿cómo nos repartiremos el trabajo? — Contestó Sandra, fijando su mirada en él.

    —¡Eh, bueno!, es un proyecto de investigación común, tú puedes hacer del capítulo número uno al número tres y yo completar los restantes —respondió con una incomodidad notable.

    —Me parece justo. Oye te noto un poco extraño, ¿te sucede algo? —le decía mientras le ponía la mano en el hombro—te noto un poco raro. No lo sé, como si estuvieses pasando por un momento difícil y no se lo quisieras comentar a nadie. Soy tu amiga, nos conocemos desde hace mucho tiempo. Puedes confiar en mí —sonriéndole de nuevo.

    —No, no, no pienses eso. Solo debe ser sueño por pensar en que ya va a finalizar esta carrera y que nos vamos a graduar y eso —respondía él, denotando inseguridad y pensó—. Ese es el problema, tú siempre me has visto como tu amigo desde la infancia y yo a ti no te veo de esa forma. ¿Por qué pienso esto y no lo digo?... no, no, no, eso sería sepultarme, es demasiado directo.

    —¿Estás seguro?, bueno, está bien. Espero que sea cierto lo que dices— mirando la hora en su celular —¡pero mira la hora que ya es!, estamos por salir de clases— respondió ella.

    —¡Santo dios, si!... o… o… oye —balbuceando—, creo que si debo comentarte algo.

    —¡Hmmh!, ¿dime? —mientras veía con cara de sorpresa a Roland.

    —Es que… bueno… un amigo hará una fiesta este fin de semana en su casa y me preguntaba si quería ir conmigo, creo que ese sería un momento adecuado para hablar más acerca de nuestras vidas, ya que siempre hablamos es de la universidad y cosas del pasado, jeje —Roland enunció esta secuencia de palabras reuniendo todo el valor que no había tenido en toda su vida para hablarle a Sandra sobre algo que tenía que ver con lo que sentía por ella

    —¡Wow, Roland!, no sé qué decir. Es la primera vez que me hablas así, yo ya iré con Derek a esa reunión. Pero, espero que vayas y así hablamos un poco sobre nuestras vidas, realmente has dicho algo que me puso a pensar. Nunca hablamos sobre nosotros, la forma en la que te expresas es todo un ademán. —Respondió con cierta vergüenza al no entender ese choque pasional que provocaron las palabras de Roland a ambos en ese momento.

    —¡Entiendo! —respondió y se marchó, con una actitud diferente al Roland de siempre. Fue una respuesta vacía que dejo paralizada a Sandra.

    Roland salió de clases y se fue directamente a su casa, la respuesta de Sandra lo había herido. Aunque él sabía que ellos estaban saliendo, esperaba una respuesta diferente. Solo se dispuso a llenar una página de su libreta y recapacitar en lo que iba a hacer. Si ir a la fiesta y tener esa conversación o dejar que la mujer que amaba se alejará de él.

    « Alguna vez mi madre me comento que las cosas no se dicen, se hacen. Porque al hacerlas se dicen solas. A estas alturas de la vida no sé qué hacer para hacerte saber cuánto te he querido durante todos estos años y cuanto te quiero. El día de hoy hice mi mayor intento, me siento feliz por todo el valor que pude reunir en ese momento, pero me desilusiona muchísimo que ahora vayas con Derek a esa fiesta, debí haberte comentado antes. Más bien, debí haberme ganado tu corazón desde hace años, soy un maldito cobarde.

    No te culpo por estar con alguien más, me culpo a mí mismo por nunca haber tenido las agallas de para hablarte de lo que siento. Recordar aquella vez que me tuviste entre tus brazos cuando me di un fuerte golpe al caer por las escaleras, me hace reírme de mi picardía, me hice el desmayado solo para durar un poco más de tiempo con tus brazos enredados en mi cuello, esa sensación fue inefable y el hecho de que abriera los ojos y nos viéramos tan fijamente me hizo rezarle a todos los dioses y fuerzas del universo porque ese momento fuera sempíterno, con ese principio sin fin, aunque tú sabes muy bien que soy ateo.

    Ahora me encuentro en una situación muy difícil, como estoy lamentando el no haber realizado nada para enamorarte, creo que eso es muy egoísta, solo me estaba enamorando yo. Mi corazón ya está acendrado, sin manchas, ni defectos; esperando que algún día, tú lo abras y te quedes allí a vivir.

    Cada madrugada suele ser el momento indicado para yo llenar la página de este diario, este donde este lo suelo hacer. Cada página habla un poco o mucho de ti, a veces de mi familia, de mis cosas personales. Sin embargo, me gustaría que algún leyeras este pequeño librito. Dice todo, absolutamente todo lo que no he dicho en todos estos años, creo que es este lápiz el que se roba todo mi valor y lo escupe en el diario para que yo me de cuenta de lo que debo hacer »

    Lovia, casa de la fiesta, Enero 31 — 8:32 PM

    Roland decidió ir a la fiesta, gracias a consejos de unos amigos de la universidad que lo acompañarían. Al llegar pudo notar que se encontraban muchas amistades de su semestre, incluso personas de otras facultades. La fiesta era de lo mejor, aunque los ánimos de Roland estaban por el suelo, Mark, un gran amigo que le hacía compañía esa noche, le aconsejo que bebiera antes de disponerse a charlar con Sandra y que tomará hasta sentirse capaz de escupir todo lo que sentía en un golpe final por salvar algo que no le pertenecía, sin embargo, su instinto le hacía saber que debía reclamar lo que era suyo.

    —¿Qué dices Mark?, ¿crees que lograré lo que siempre he querido? —preguntaba Roland a Mark, sentados ambos en un mueble junto a otros conocidos.

    —Lo dudo, pero no pierdes nada con intentarlo. Mira el lado positivo de las cosas, si por alguna razón todo te sale bien, podrás perder la virginidad con esa chica— mientras se empinaba una cerveza entera—, creo que debes beber más y buscarte otra chica —respondía Mark, estólido.

    —Yo me siento un poco ebrio ya, pero creo que tú ya estas poniéndote molestoso, iré a hablar con ella —mientras observaba como Derek estaba charlando con otra mujer, mientras se sobrepasaba con ella en público—. Supongo que está en el piso de arriba, pude notar que se fue molesta por una discusión, la alcoba será perfecta para hablar a solas fuera de esta música.

    Roland sube las escaleras, camina por un pasillo de la casa y sale hacía la alcoba, donde efectivamente estaba Sandra, tomando vino sola. Roland se encontraba un poco mareado, ebrio y con sensaciones extrañas en su cuerpo, suponiendo que esos efectos eran gracias a una jugarreta de alguna pastilla en el trago que le dio Mark al entrar. Lo bueno de esto era que los efectos de la bebida estaban a favor de Roland, quien controlado, sabía lo que debía decir y hacer.

    —¡Hola!—. Saludaba Roland mientras se paraba a un lado de ella, observando la mangata de la luna haciendo reflejo en el agua de la piscina de la casa.

    —¡Roland!... eres tú. Pensé que no vendrías—respondió Sandra, volteándose.

    —Íbamos a hablar un poco, ¿no?, además, tú te ves algo triste.

    —Pues sí, íbamos a hablar de nuestras vidas, cuando éramos niños solíamos hablar, jugar y divertirnos. Ya después de ser adultos, míranos, solo pendientes de nuestras calificaciones. ¿Por qué cambiamos así?

    —No lo sé, pienso que la vida no se ha hecho para tratar de encontrarse, sino de crearse a uno mismo. La vida es como una bicicleta, para mantener el equilibrio tienes que seguir adelante, ¿si me explico?, estas son las cosas que salen de mí con el alcohol y mi forma de mirar el mundo—. Sandra respondía, riéndose y olvidando por unos instantes su molestia, expresándose de una manera extraña pero que la caracterizaba.

    —Esto es tan típico de ti. Esa forma de percibir la realidad de una manera fantasiosa para evitar las púas calientes que están en el borde de este globo en el que vivimos, con el paso de todos estos años he aprendido a conocerte y entenderte bastante— sonriendo y con mucha confianza, respondía Roland como nunca se imaginó que lo haría. Parecía otra persona dando respuestas.

    —¡Eso es muy lindo!, siempre me ha parecido muy hermosa esa forma tuya de ver y analizar a las personas y tu forma de tomar decisiones con tanta confianza, mi querido amigo.

    —¡¿De verdad has pensado eso de mí?!— con mucha sorpresa, Roland se asombra ante lo que sus oídos escuchaban.

    —Pues claro Roland. Sabes a veces pienso que tú y yo tenemos muchas cosas en común, incluso he llegado a pensar en como sería estar junto a ti. Esa fijación mía por hombres incorrectos, creo que es lo que me juega en contra y nunca le he dado una oportunidad a esa extraño pensamiento que alguna vez llego a mí—mientras fijaba su mirada en la de Roland, en un choque de sensaciones por parte de ambos.

    —La noche de hoy es corta, después de todo esto es una fiesta, dime—tomando a Sandra de la mano—, ¿acaso tú conmigo quieres bailar?

    —¡Me encantaría!— tomando la mano de Roland y dejándose llevar por el sonido de una música que combinaba exacta con el momento. Ambos seden al baila bajo una noche de luna desnuda junto a las estrellas.

    Ambos comienzan a bailar a un ritmo lento, Roland estaba cumpliendo su mayor fantasía. Jamás se imaginó bailar esa noche con la mujer que él tanto anhelaba, los segundos parecían minutos y cada minuto parecía ser una hora. El momento comenzó a tener una larga duración con el paso de baile de ambos.

    —¿Sabes algo Sandra?, todo este tiempo he considerado que estoy loco—decía con su cuello sosteniendo la mejilla de ella al bailar.

    —¿Loco?, ¿por qué?—dijo Sandra.

    —Por amor…—respondía Roland con su corazón latiendo como nunca antes lo había hecho.

    —Siempre imagine que sentías algo por mí. Tu mirada te delataba, tus ojos tenían un brillo especial y tu comportamiento conmigo era especial, ¿Cómo pude ser tan ciega?—exclamaba Sandra, preguntándose a si misma.

    —¿Entonces, no me dejarás? —Roland, le susurró al oído.

    —Jamás he pensado eso Roland, aunque ahora esté algo confundida. Siento que eso que había estado buscando, siempre estuvo conmigo. Aunque ahora tenga compañía —responde Sandra pensando en Derek.

    —Tal vez sigues pensando en él. Eso no puedo yo saberlo, pero sé y entiendo, que amor necesitas tú y ese valor que necesitas para pelear en mí lo hallarás—. Responde Roland confesando con unas pocas palabras sus sentimientos guardados a lo largo de los años.

    —¡Roland! —Tocando su mejilla con la palma de su mano—, aún no puedo hacer esto, debo irme— Sandra se marcha en busca de su acompañante de esa noche.

    —¡Espera! —tomándola de la mano—, quiero que sepas que este momento jamás lo olvidaré, no me importa si yo no te intereso, ten en cuenta que yo voy a amarte para toda la vida— Roland, soltándola de la mano y dejándola ir.

    A Sandra se le escapa una lágrima al escuchar las palabras de Roland. Sus sentimientos estaban desordenados y mil pensamientos estaban dando vueltas por su cabeza. Roland por su parte se quedó satisfecho con la situación, había confesado todo. Ya sentía que podía vivir en paz. Aún si Sandra no estaba con él.

    —Hice todo lo que estaba en mi poder, sentí muchas cosas iniciando la conversación con ella—suspirando—. Está noche es hermosa y este lugar es perfecto para escribir una página más de ese diario e irme a mi casa— saca su libreta del bolsillo de su chaqueta, la abre y apunta el lápiz dejando caer una lagrima en la hoja de papel—. Una persona como tú es tan difícil de encontrar, sumamente fácil de querer y…—comenzando a escribir en la hoja— tan imposible de olvidar.

    Sandra por su parte bajo por la escaleras hacía la sala donde estaban todos compartiendo, bebiendo y bailando. Para su sorpresa Derek estaba con otra chica, algo que la hizo enfadar e irse sin decir una palabra. Acción que Derek nota al instante y corre tras ella.

    —¡¿A dónde vas?! —tomando a Sandra por el brazo en la puerta.

    —¡Me largo!, eres un desgraciado. No sé como pude fijarme en alguien como tú y para colmo darte mi confianza—respondía ella, furiosa.

    —¡No irás a ninguna parte!—presionando su brazo—, a mí nadie me abandona y menos una mujercita como tú. Si te vas, no sé qué pueda suceder.

    —¡No me amenaces!, entre tú y yo no va a suceder nada— propinándole una bofetada al patán que la sujetaba, soltando su brazo a la fuerza.

    Sandra se marchaba caminando sola por la oscuridad de la calle, solo se limitaba a pensar en lo que había sucedido y en las decisiones que había tomado.

    —Soy una completa idiota, eso que le hice a Roland no tiene nombre. No creo que él quiera darme una oportunidad luego de haberlo dejado allí plantado para ir a buscar al cretino de Derek— llorando de vergüenza ante las situaciones por las que había pasado—. Ojalá puedas perdonarme Roland.

    Sandra se disponía a cruzar la calle. Pero un auto a toda velocidad se acercaba y con las luces de sus faros la estaba cegando, los efectos de alcohol no le daban tiempo, ni agilidad para esquivar. Se encontraba en una situación de peligro extremo.

    —¡A mí nadie me abandona, maldita estúpida!— Derek, mientras manejaba el automóvil que apuntaba a Sandra.

    Todo se redujo al sonido del impacto del carro con un cuerpo. El freno sonó creando un gran ruido para después escuchar el motor del automóvil rugir en un movimiento acelerado de Derek para huir.



    Lovia, hospital Aquiles Brinco, Febrero 14 — 7:36 AM

    « Iniciar esta página es cerrar un ciclo de mi vida, nunca pensé que fuera tan inesperado. Hoy aprendí varias cosas, entre ellas es que en esta vida se pierde más por miedo que por intentar hacer lo que te dicta el corazón. La noche de hoy doy gracias al destino por haberme dado la oportunidad de estar a tu lado, de compartir ese baile, de poder haberle hablado tan de cerca a tu oído y de haber ido con ese amigo que me regalo cien años de valentía para hacerle frente a mis temores y tocarle la puerta a ese que late ahí en tu pecho para confesarle por chismoso todos mis secretos.

    Fue, es y será, un placer haber coincidido en esta vida contigo. Sabes que aunque nunca fuimos nada, siempre hubo algo, no me di cuenta por cobarde. Tú también me diste señales de afecto más allá de esa amistad que se había forjado desde la infancia. Detrás de cada persona valiente y decidida; hay una historia que lo hirió y lo hizo más fuerte, si considero que me duele el desenlace de todo lo que paso hoy. Pero me siento feliz porque ahora sabes lo que he ocultado por mucho tiempo, sabes por lo que he pasado y sabes lo que he sentido.

    Nada nos engaña tanto como nuestro propio juicio. Derek no es un buen tipo, cualquiera se podría dar cuenta de eso, sin embargo. Tu decisión es estar con él, te deseo suerte, verte feliz me hará feliz a mí también. Mientras aquí está en estos momentos el corazoncito mío y me está pidiendo una aspirina, le está doliendo la cabeza por andar pensando todo el tiempo en ti. Él me vio bailando una balada con tu cuerpo, me vio suspirarte el alma, también vio menguarle la vergüenza a la luna aquí desnuda con el sol. La culpa en realidad no fue por no saber como no amarte, la culpa fue por querer besarte y cohibirme. Cuando acerque mis labios a tu oído fui nadando rumbo a tu mejilla y la marea nuestra le dio vuelta a tu perfil.

    Me digo a mí mismo que no podía prometerte un por siempre, ni siquiera sé si puedo un hoy. También me dije que todo lo que dije en ese momento era mejor olvidarlo. Pero, dudo mucho que pueda hacerlo, soy fuerte, me he vuelto muy fuerte, prefiero resistir. Solo dejaré en claro que siempre tendré presente tu sonrisa tan resplandeciente, esa que a mi corazón deja encantado, vivimos en un mundo pútrido, pero en un universo que todos ambicionan poseer. Cualquiera que llegase a leer mi diario pensaría que cuando hablo de ti es como si te escribiera una carta, escribo como si en el fondo de mi corazón algo me dijera que alguna vez ibas a leer todo esto, eso me encantaría. Puedo extenderme en mi alegría y tristeza que se conjuntan en este momento, puedo dedicarte mil palabras de amor, cuentos de amor, locura y muerte para que te entretengas y hacerte la mujer más feliz del mundo en mis sueños aunque estés con alguien más, solo quiero que tengas presente que yo siempre, voy a amarte para toda la vida »

    —Esto es lo más hermoso que haya podido leer en mi vida —Sandra, llorando y refiriéndose a lo escrito en el diario de Roland.

    —Eres una tonta, ciega e inmadura. Nunca me has agradado, mi amigo estaba loco por ti— dijo Mark mientras se mostraba molesto ante Sandra.

    —¡Gracias!, por aparecer y socorrernos aquella vez.

    —No lo hice por ti. Si supieras que te hubiese dejado allí desmayada, si te encontraba sola. Lo hice por Roland y los recogí a los dos para que su esfuerzo no fuese en vano— respondía Mark, dándole la espalda a Sandra—, me reconforta saber que esa basura de Derek se cayó por un acantilado.

    —Eso es muy cruel— dijo Sandra agachando su cabeza y secando sus lágrimas.

    Sandra y Mark se encontraban en la sala de espera del hospital. Roland había aparecido justo a tiempo antes de que el carro se acercará a Sandra. Él recibió el golpe y quedo gravemente herido, mientras Sandra se desmayó y Derek se dio a la fuga. Ambos fueron auxiliados por Mark en el preciso momento y Roland fue llevado en ambulancia al hospital.

    —¡Los acompañantes del paciente Roland!

    Sandra y Mark reaccionan instantáneamente al escuchar al doctor. Este traía noticias acerca del estado de salud de Roland.

    —El impacto provocó serias lesiones en los órganos internos, no pudimos hacer nada. Pueden pasar a ver al paciente— decía aquel doctor con cara de lamento ante la situación.

    —¡Maldita sea! —gritó Mark, marchándose de la sala en un estallido de irá y llanto.

    Sandra por su parte se queda paralizada ante las palabras del doctor, sus ojos escurrían lagrimas sin parar y sus cuerpo se movía involuntariamente hacía el cuarto en el que se encontraba ese hombre que entregó su vida para salvar la de ella.

    —¿Cómo pude ser tan tonta?, ¿Cómo pude dejar pasar al hombre de mi vida por el frente de mis ojos por andar con la cabeza en otro lado?, deje que una persona tan valiosa que me amaba, entregará todo por mí, como quisiera haber muerto yo— llorando en el pecho de Roland—. Te amo Roland, te amo como nunca he amado a nadie.

    —Hasta que por fin lo dices, estar al borde de la muerte para que esa palabras me resucitarán—contesta Roland, sonriendo y bastante mejorado— tienes tu oído pegado en mi pecho, ¿cómo no te diste cuenta que mi corazón aún late con la misma fuerza de siempre?, el doctor me hizo un favor al dejar el electrocardiógrafo desconectado de mí.

    —¡Roland!, ¡Rooooland! —Sorprendida. Sandra lo abraza con fuerza.

    —Eso me duele—con alegría, Roland sonríe y despega a Sandra de él.

    —¡Estuve muy preocupada!— con una expresión de angustia—, estuve leyendo tu diario mientras estabas aquí dormido.

    —¡Ah, sí! , ¿Qué te pareció?—responde Roland.

    —Bien, puedes mejorar tu redacción un poco y algunos acentos que no están. La historia es totalmente hermosa. Me gustaría escribir ahora cada una de las páginas de ese libro, junto a ti, ¿puedo?—, tocando la cara del hombre que salvó su vida, Sandra se muestra enamorada.

    —¡Claro!, ¿Qué nombre le pondremos a este librito?—. Responde Roland sonriéndole a la mujer de su vida.

    —Diario de un corazón encantado, ¿te gusta?—. Sandra, poniéndole el diario en la mano a él.

    —Ni a mí se me hubiese ocurrido un mejor nombre. Ahora dime, ¿vas amarme para toda la vida, ahora que he vuelto de la muerte?—pregunta Roland sabiendo con certeza la respuesta.

    —Te amaré, por todos estos años que has guardado esos sentimientos por mí, te amaré para huir de esta infinita oscuridad que a veces agobia este mundo y te amaré para toda la vida —besando a Roland.

    Ambos terminan en una escena de amor, la cual representaba el sueño de Roland hecho realidad. Quizás esté dormido y todo eso que sucedió no es más que el sueño eterno de un loco enamorado que entregó su vida por amor. O una pareja la cual se dio cuenta del amor en el último foco de su vida.

    Fin

    Lovia: Ciudad ficticia en la que se desarrollan los acontecimientos de la historia.

    ---

    Trabajo inspirado en la canción: Mi corazón encantado, opening Dragon ball GT.
     
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    Saludos, me paso por acá a comentar por el encargo en ¡Solicita un Crítico!

    Trataba de recordar el opening de Dragon Ball GT para saber más o menos dónde me estaba parando, pero como no tiene nada que ver con el fandom ni me molesté. Me gusta porque es una historia original, con mucho romance; el protagonista se encuentra en una situación donde muchas personas hemos estado alguna vez. Sin tener el valor de expresar nuestros sentimientos a esa persona que amamos en secreto, quizás por temor al rechazo u otras causas; la mayoría de las veces decidimos callar y tragarnos todo eso que sentimos.

    Este chico, Roland; hace uso de su diario para drenar todas esas cosas que tiene por dentro, sus inseguridades y las cosas que le gustaría expresar en algún momento, pero siempre decide callar y apuntarlo todo en el papel.

    El final si fue un poco inesperado, quien iba a decir que en el último segundo él la salvaría, el alcohol te deshinibe a tal punto que haces ese tipo de cosas. Tuvo que estar al borde de la muerte para que Sandra pudiera por fin aceptar sus sentimientos, y el pobre chico ni se enteraba que era más que obvio que ella le gustaba.

    Ahora bien pasemos a la parte técnica. Noté que haces uso de palabras como: bonhomía, nefelibata, ahombre, melifluo, entre otras para describir cosas muy simples; el usar palabras tan 'sofisticadas' no eleva el nivel de escritura. No todo el mundo tiene un léxico tan abundante y el tener que hacer uso de un diccionario o en su defecto Google para saber el significado te desvía de la lectura y hacer que pierdas el hilo de la historia. La idea es ir atrapando al lector en la lectura, y esas palabras son como topes en el camino, y a veces pueden parecer rebuscadas. En lo personal creo que hay que tener cuidado con eso, la lectura tiene que ser sencilla y fluida para que logre su objetivo.

    En cuanto a ortografía, puntuación y estructura te hago las siguientes observaciones:

    "Él consideraba todavía la posibilidad de un rechazo de parte de Sandra, sin embargo. No iba a permitir que la mujer de sus sueños compartiera su vida con Derek."
    Expresas una idea pero la separas de forma incorrecta, debió ser:
    Él consideraba todavía la posibilidad de un rechazo de parte de Sandra; sin embargo, no iba a permitir que la mujer de sus sueños compartiera su vida con Derek.

    —Jeje, supongo que puede acortarse si me dejas adelantar algunas cosas a mí —pensó, luego de responder —bien, bien, creo que debo buscar de abordar el tema. Debe haber algo para iniciar, ¡malditos nervios!, me están comenzando a traicionar. Ese sonido melifluo de su risita, hizo que se me erizará la piel, ¡esto va a ser muy complicado!
    Cuando dices: 'pensó, luego de responder' se da a entender que lo anterior es el pensamiento y lo siguiente es la respuesta. Se podría decir: 'respondió para luego decirse a sí mismo' o 'respondió y luego pensó'

    —No, no, no pienses eso. Solo debe ser sueño por pensar en que ya va a finalizar esta carrera y que nos vamos a graduar y eso —respondía él, denotando inseguridad y pensó—. Ese es el problema, tú siempre me has visto como tu amigo desde la infancia y yo a ti no te veo de esa forma. ¿Por qué pienso esto y no lo digo?... no, no, no, eso sería sepultarme, es demasiado directo.
    Un poco de lo expuesto anteriormente. Se podría acotar al final del párrafo que es un pensamiento o se lo está diciendo a sí mismo.

    me hace reírme de mi picardía,
    Esta parte me crea un poco de ruido, me parece que sería correcto: me hace reir de mi picardía.

    Cada madrugada suele ser el momento indicado para yo llenar la página de este diario, este donde este lo suelo hacer.
    suele ser el momento indicado para llenar una página de este diario.
    esté donde esté, lo suelo hacer.

    —¡Hola!—. Saludaba Roland mientras se paraba a un lado de ella, observando la mangata de la luna haciendo reflejo en el agua de la piscina de la casa.
    En el párrafo anterior se menciona que Sandra se encuentra en la alcoba, no especifica lugar, acá se da a entender de que hay un balcón que da a la piscina y ella se ecnuetra allí observando el reflejo de la luna. Nuevamente palabras muy técnicas; en este caso es 'Mangata' la cual según pude leer es una de las palabras difíciles de traducir y proviene del sueco -si, tuve que usar Google-

    ¿acaso tú conmigo quieres bailar?
    que amor necesitas tú y ese valor que necesitas para pelear en mí lo hallarás

    En algún momento entró Yoda a mi mente a leer el relato


    Bien, eso es todo, me parece. En general fue un excelente relato, bien narrado, con una buena ortografía, bastante fluido salvo por unos cuantos detalles. La historia muy hermosa y con un buen final que es lo que se espera.

    Espero que continues publicando más historia y con gusto las comentaré -si me avisas-

    Aca termina mi labor como crítico, un comentario bastante extenso por la módica suma de 10 moneditas, esperamos que sea de tu agrado y el pago de los servicios.

    Saludos y éxitos~
     
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    ATONIC

    ATONIC Iniciado

    Escorpión
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    Un gusto leer tu comentario. Gracias por tomarte la molestia de venir a leer mi trabajo y darme esas observaciones. Las tomaré en cuenta para mis proximos escritos.

    Con respecto a las palabras rebuscadas es porque las use en un concurso de fics de escritores. Los lectores eran escritores y quería ver como reaccionaban los jueces ante las palabras rebuscadas. Nunca las uso, no es mi forma corriente de escribir.

    ¡Que bueno que te gusto la historia!

    ¡Un saludo!
     
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    Amane

    Amane Campeona Pokémon | Fangirl | Kitten Crítico de Bronce Crítico

    Piscis
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    Vengo para hacerte la crítica que me has pedido~

    Veamos, para empezar, debo decir que has hecho un lindo escrito. Por un lado, es una historia de amor que en un principio parece la típica de adolescentes pero es cierto que tiene un toque diferente, quizás sea el hecho de que en realidad están en la universidad, quién sabe, pero no deja de ser bonito y que viene bien leer de vez en cuando.
    Por otro lado, debo decir que ha sido bastante predecible. Quizás es que he leído bastantes cosas y sea algo mío, pero es cierto que cuando he leído la declaración de la fiesta, ya sabía que iba a pasar algo así: típico personaje machito que siente su orgullo herido e intenta atropellar a la chica. Y un parte de mí, sabía que él la salvaría y que acabaría feliz, aunque luego pensé que quizás estaba escribiendo la última página y se la dejaría en su tumba, o algo así, no sé, par darle un toque más triste o que le escribía la página del diario y que él era ajeno a lo que sucedía, se creía que ella seguiría con Derek y no sabe que en verdad ha pasado lo del atropello, creo que eso hubiera sido un punto sorprendente que añadirle a la historia que no hubiese dejado indiferente a los lectores. Pero bueno, yo soy muy amante del angst, así que.

    En resumen, ha sido bastante cliché, desde mi punto de vista, pero, seamos sinceros, me gustan los clichés así que he disfrutado la lectura. Ya ves, aunque presentía lo que iba a pasar, un poco estaba en tensión por saber si harías algo diferente.

    Por otro lado, ya mi compañero te ha señalado esos pequeños detalles de ortografía y, ciertamente, tendré que reiterar lo del vocabulario. Entiendo que la escritura sea algo para aprender palabras nuevas y se puede usar vocabulario elevado pero lo he sentido muy raro para este escrito. Vale que el chico sea listo y esté en la facultad, pero te juro que me suena imposible que alguien hable así. Sinceramente, si querías impresionar a un jurado, como dices, con palabras cultas, yo las hubiese usado más para la parte escrita. Me parece más normal ver escrito algo como melifluo en un papel que dicho o pensado por alguien. Ya que el escrito trata del diario, podrías haberte centrado más en ese lado y haber hecho ahí estructuras complejas y demás.

    En cuanto a los personajes, me ha molestado un poco la actitud del amigo, Mark, diciéndole a la chica inmadura y tonta o deseándole el mal a Derek. Entiendo que sea una reacción normal, sobre todo lo segundo, pero siendo un poco cruel decirle eso a ella en un momento como ese. O lo de: si hubiera estado sola la hubiese dejado ahí. Personalmente, no me ha agradado su personalidad, pero, sé que este tipo de gente existe, así que esto es algo subjetivo que obviamente no tiene nada que ver con el hecho de que está bien que haya una variedad de personajes, ya que no todo el mundo es bueno o malo, si no que hay gente también amable pero borde en ciertas situaciones.

    En fin, resumiendo así todo, se pueden mejorar varios detalles que harían la historia mucho mejor, pero la verdad es que ha sido una lectura entretenida y linda, y a pesar de larga, he acabado rápido. Lo he disfrutado bastante.

    ¡Sigue así!
     
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