Amor, casi, prohibido

Tema en 'Fanfics Abandonados de Naruto' iniciado por alwaysdeiino, 3 Junio 2010.

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    alwaysdeiino

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    Amor, casi, prohibido

    Bueno aqui de nuevo yo, esta vez con un sasosaku, el primero que hago dedicado especialmente para mi inoto lisi-chan y para Tsubaki-chan, espero que les guste, por que a mi no :/

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    La miró dormida en la hierba de ese bosque; que ironía, en medio de su guardia se duerme cuando iba a pasar algo interesante, sus hebras extrañamente rosáceas contrastaban armónicamente con su cremosa piel nívea. Estaba seguro de que esa piel era suave y tersa y que su cabellera era tan suave como se veía; el pelirrojo se puso de cuclillas, seguidamente una brisa fresca inundó el ambiente, cerrando los ojos se dejó embriagar por el aroma a cerezos que desprendía “su muñeca”, como el la mencionaba, bendito sea el día en que la enfrentó y que afortunadamente, ambos salieron con vida.

    Recordó entonces esas esmeraldas llenas de hermosura, oh cuanto desearía verlas nuevamente. Claro el era un criminal rango S, pero tenia sentimientos como todos, aprovechó estar de cuclillas para acercarse mas al rostro de la pelirosa hasta quedar a unos centímetros de distancia, la susodicha pareció susurrar algo en sueños.

    —Sasuke…kun…— Musitó, inmediatamente un semblante de fastidio se adueñó de las facciones de Sasori al escuchar ese nombre, el tipo no se merecía robar los sueños de su muñeca. Recordando la distancia casi inexistente dio una mirada mas al cuerpo inconciente de Sakura; pies, piernas, torso, pechos, cuello… se detuvo para observar mejor sus labios; se veían exquisitos. Iba a hacer algo pero una molestia lo detuvo, ya les dolían sus dedos del pie de tanto tiempo en cuclillas, así que decidió arrodillarse ¡Oh! Así se sentía mucho mejor.

    Una vez cómodo se acercó mas a Sakura, cuando sus cabellos establecieron contacto con la piel de la ya mencionada hizo que esta se alarmara en sueños, y en un momento se despertó de manera desmesurada al sentir a alguien besarla lenta y tediosamente.

    De manera casi inmediata Sasori se dio cuenta de que estaba despierta y rápidamente se posicionó encima de ella, tomando con fuerza sus brazos antes de que la ojijade pudiera reaccionar. Si, era cierto lo que decían de “La mayoría de los hombres son más fuertes que las mujeres”, pero debía admitir que le había costado un poco maniobrar con la fémina. Rompió lentamente el contacto encontrándose con esas esmeraldas mirándolo con sorpresa, confusión y por sobre todo ira.

    — ¿Por qué me miras así?— se animo a preguntar, dispuesto a escuchar de nuevo su voz, su melodiosa voz la que tan ansioso había esperado escuchar.

    — ¿¡Que por que!? ¡Yo te diré por que maldito hijo de pu#%&!— Respondió con notable rabia, bueno esas no eran exactamente las palabras que el quería escuchar pero daba igual.

    — ¿Quieres calmarte por las buenas o por las malas?— Su voz sonó algo divertida; ya que, en cierta forma, le daba gracia ver así a su muñeca tan enfadada y grosera.

    — ¡Calmarme ni una mier#&%! ¡Suéltame depravado!— Tenia miedo, mucho miedo de que ese psicópata le hiciera algo, pero el coraje le ganaba al miedo y decidió responder con las palabras “mas sabias” que se le ocurrieron en esa situación.

    —Supongo que eso significa que por las malas— Dijo sonriendo con lasciva mientras se acercaba nuevamente al rostro de la kunoichi tratando de hacer echar atrás a la joven.

    — ¡No, no! Está bien, me callo.— Sakura cedió de mala gana ante el pelirrojo, le disgustaba pensar que el degenerado la besara, tocara o hasta… ¡Oh Kami eso le aterraba! Desde pequeña le tenia miedo a los violadores ¿Y quién no? Y ahora, mucho menos ahora, quería ser una victima.

    — ¿Qué quieres de mi?— Dijo en un susurro, evadiendo la mirada de su visita indeseada, la cual la miraba con intensidad en sus ojos; como queriendo decirle algo, un mensaje imposible de descifrar. Por un momento creyó perderse en su mirada tratando de saber que pasaba por la mente del asesino, este ultimo dio un suspiro y apoyó su frente en contra de la de ella cerrando los ojos a modo de reflexión.

    Sus parpados dieron paso lentamente a sus orbes mientras humedecía sus labios antes de hablar. La pelirosa entrecerró los ojos al sentir su respiración calida y, hasta cierto punto, embriagante, chocar contra su rostro; no sabía por que pero le había parecido sexy como había humedecido sus labios. Seguro era por las hormonas.

    —Creo… que no estoy autorizado para decírtelo, ni tampoco me conviene. — Esto último lo dijo en un tono frío, haciéndole dar un escalofrío a la aprendiza de Tsunade, en la mente de esta se formulaban innumerables preguntas, respuestas y negaciones referentes al akatsuki. En primer lugar ¿Qué hacia en Konoha? Tal vez haya sido por el Kyubi… pero entonces… ¿Qué hacia besándola? Simple, era un degenerado; pero si lo fuera no le hubiera importado si estaba despierta o no, su mirada parecía tan… profunda, no era una mirada cualquiera; además no se hubiera tomado el trabajo de lidiar con ella… ya la hubiera matado. Era un enigma.

    — ¿Viniste aquí… por el Kyubi? — Dijo mirando hacia una de las nubes del uniforme del marionetista, amanecer… era un nombre algo inusual para una organización que busca la dominación del mundo ninja.

    —Deja de tratar de adivinar, te diré… si cierras los ojos— respondió secamente con su tono habitual, calmado pero imperativo; Sakura cedió ante el requisito de Sasori ¡Ese maldito estaba ejerciendo control sobre ella! No, lo hizo por su propia voluntad, sin que la extorsionaran. De pronto una calidez en sus labios hizo frenar sus pensamientos. El desgraciado la estaba besando de vuelta, pero admitía que lo hacia bastante bien, siempre manteniendo el ritmo lento. ¡Maldición! ¿Ella había pensado eso?
    Sabía muy bien lo que pensaba pero se negaba a creerlo.

    ¡Oh por Kami-sama! Sus labios eran un manjar de dioses, definitivamente eran deliciosos. La besaba sin apuro alguno; introdució su lengua en la cavidad bucal de a fémina, lo que mas le extrañó fue que no puso resistencia. Siguió degustando a la joven guardando cada beso, aroma y sensación en su memoria. Sasori se separo de su muñeca por la falta de aire y la miró fijamente antes de escucharla hablar.

    —Ahora ¿me vas a decir por que estas aquí?— Cuestionó aun con sus mejillas rosadas por el beso de hacía un momento.

    —Se nota que no entiendes lo que trato de decirte, eres muy ingenua… Sakura. — El pelirrojo puso los ojos en blanco, el no era de esos tipos que le dice las cosas a las personas de manera directa, el era un poco tímido para eso.

    — ¿¡Pero que tengo que entender?!— La joven perdió la paciencia por un momento, contó hasta tres en su mente y siguió hablando esta vez mas calmada. —Lo único que haces es besarme y hacerme dudar de… cosas. — Mierda, estaba perdiendo la paciencia, ¡La intriga la mataba!... ¿Qué quería de ella?

    —Creo que te dije que te iba a responder si cerrabas los ojos—

    —Y tú me besaste pero…— La pelirosa no pudo continuar, ya que fue interrumpida bruscamente por su “acompañante”, si se podría decir.

    — ¿Es tan difícil entender que un beso puede ser una respuesta también?— Sasori habló con voz nerviosa mientras un color carmesí suave se apoderaba de sus mejillas, desvió su mirada antes de seguir. — Te quería ver, sin necesidad de pelear contigo para hacerlo. No quiero lastimarte ¿no lo entiendes acaso?— El criminal, ya menos ruborizado, volvió a clavar su mirada en los jades de la kunoichi mientras fruncía el ceño.

    ¿En verdad era cierto lo que había oído? ¿Un akatsuki se había enamorado de ella? Todo le pasaba a ella ese día primero Akamaru orina sobre ella, luego el baka de Naruto se le cae su ramen encima de su cabeza, Sai le dice que es fea… ¿Y ahora esto?

    —Yo… no se que decir. — Mientras decía esto vió que el pelirojo juntaba sus dos brazos y los tomaba con uno de los de el, dejando un brazo libre. Se preguntaba que iba a hacer, era una situación muy incomoda.

    —No hacen falta palabras— Sasori empezó a acariciar con ternura la mejilla de su muñeca mirándola con una sonrisa dulce, que derretiría a cualquier chica.

    —Yo…— No continuó, una vez mas fue interrumpida, pero esta vez no importaba ya que en verdad no sabia que decir, ni que hacer, ni nada.

    —Shh, shh, shh. — Pronunció el asesino colocando delicadamente su dedo índice izquierdo sobre los labios de la ojijade, retiró su dedo de ahí para meter su mano en un bolsillo de su capa akatsuki. Sakura se alarmó al ver lo que Sasori tenía en mano… una aguja con veneno dentro.

    — ¡¿Q-que vas a hacer?!— No pudo alzar la voz siquiera, ya que las lágrimas se estaban haciendo presentes en sus orbes y su voz se debilitaba más.

    —Tranquila, no es nada que te haga daño… por favor no llores, lo haces en vano, no te pasará nada. — El akatsuki sintió el forcejeo de la kunoichi, a pesar de eso pudo inyectarle el “veneno” de la aguja. Una vez aplicado dicho líquido se puso de pie, mirando nuevamente a Sakura.

    —Solo era para asegurarme de que no intentes nada. — Dijo mirando con desden a su muñeca, lo ultimo que esta ultima vio fue la silueta del criminal alejándose y luego todo se hizo oscuro y borroso.

    A la mañana siguiente en el hospital de Konoha una pelirosa se acababa de despertar, encontrándose con un rubio que conocía muy bien dormido en una silla, este pareció alarmarse y abrió rápidamente sus parpados.

    —Sakura-chan, ¿te sientes bien?—

    —Me duele la cabeza… ¿Qué paso?— Preguntó robándose la cabeza con el ceño fruncido.

    —Yo tampoco lo se, solo te encontramos en el bosque dormida; al parecer tenías inyectado un somnífero muy potente. — Dijo con expresión confusa mientras Sakura se acordaba de lo ocurrido, de pronto recordó también una de las últimas imágenes que vió… “No te pasará nada.”… o sea que no le había mentido. Eso significaba que… ¿si la quería en serio? No, no podía ser.

    —“No lo niegues Sakura nosotras le gustamos, y a nosotras nos parece lindo.”— Chilló su Inner por dentro ¡Diablos! Odiaba que tuviese razón casi siempre, volviendo a la realidad se encontró a un Naruto hablando solo, sobre cosas de ramen, Hinata, que el iba a ser el Hokage y tantas tonterías.

    — ¿Verdad Sakura-chan?—

    — ¿Eh?...— Musitó, al ver la cara de “no me prestaste atención ¿cierto?” trató de improvisar.—Ahh… claro Naruto.— Respondió sin siquiera saber lo que el hiperactivo le había preguntado, luego de eso este ultimo revisó el reloj de mesa al lado de la camilla el cual marcaba las 1:15 del mediodía.

    —Creo que es hora de ir a Ichiraku, ¿no te importa verdad Sakura-chan?— Dijo mientras se escuchaba un crudo sonido proveniente del estomago del Uzumaki, el cual se sonrojó ante aquel ruido.

    —No, claro que no me importa, de hecho quiero estar sola Naruto. — Dijo mientras observaba la habitación, toda de blanco, lo único que no era blanco era el reloj de mesa y la mesita; se iba a aburrir ahí sola, pero necesitaba tiempo para pensar mejor. Dirigió su vista a donde debería estar su amigo, debería, vaya que tenia hambre; se había esfumado mientras ella pensaba… vaya amigo. Se acomodó mejor en la almohada hundiéndose en ella, tratando de olvidar sus problemas.

    Tener a un chico akatsuki tenia sus desventajas, pero también sus… no está bien no encontraba ventajas en tener de novio a un akatsuki. ¿Acaso estaba considerando una relación? Era mejor que dejara de contradecirse, es que ¿Cómo hacia un criminal para enamorar en media hora a una chica? Como estaba reflexionando hacía un rato, era verdad, no tenia muchas ventajas (o no tenía) tener una relación con un akatsuki; la aprendiz de Tsunade sonrió de medio lado antes de seguir reflexionando, pero lo quería.

    —Es mío…— Susurró para ella misma mientras se acostaba nuevamente en la camilla dispuesta a que su imaginación la llevara a donde ella quisiese; en cuestión de minutos cayo en los brazos de Morfeo nuevamente con la esperanza de soñar con el. Dos horas después un par de ojos miel la vigilaban desde lejos, observándola, protegiéndola, amándola.

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    Bien, eso si estubo horrible :/ pero bueno no tenia mucha inspiracion ;) matenme si quieren :O:eek:
     
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