1. This site uses cookies. By continuing to use this site, you are agreeing to our use of cookies. Learn More.
Descartar aviso
¡Hey, Invitado ya te vimos! Regístrate y comenta a tu autor favorito, muéstranos tus historias, participa en juegos, concursos y mucho más :)

En prueba Estación de tren [Accel World]

Tema en '¡Más partidas en curso!' iniciado por Liza White, 9 Noviembre 2017.

Cargando...
  1.  
    Reual Nathan Onyrian

    Reual Nathan Onyrian Curioso Crónico, Amante del Chocolate

    Miembro desde:
    31 Julio 2017
    Mensajes:
    130
    Puntos en trofeos:
    91
    Pluma de
    Escritor

    Jack Atkinson

    Después de ayudar al sonriente y sentarme en la mesa, sentí como alguien se acercaba. Unos pasos bien suaves, junto con el azaroso andar de una bandeja cargada.

    Lo...lo siento...creo que sobrará—escuché decir a una voz bajita que ya conocía bien.

    Me di vuelta para darle la bienvenida de vuelta a Beatriz, pero aquella no era Beatriz. Bah, era la joven tímida que había conocido hace unas horas, pero esta tenía una cara hecha de una montaña de bizcochuelos de chocolate. O al menos, su cara estaba detrás de esa montaña. Me divertí pensando como sería tener una cabeza hecha de golosinas. ¿Te comerías a ti mismo? ¿O directamente no tendrías boca?

    La muchacha de ojos nublados dejó el plato sobre la mesa, y se sentó al frente mío. Al momento, se puso a jugar con un mechón de su cabello. Me dediqué una sonrisa dulce. Esta chica era demasiado tierna. Mi vista se desvió hacia el botín que la joven había logrado capturar de la barra. Mis ojos se abrieron como, irónicamente, dos platos, y un brillo comenzó a surgir de ellos. Me llevé las manos a la boca por la emoción, y contemplé los bizcochuelos como un niño contempla un árbol de Navidad. Todo en este viaje era demasiado hermoso.

    Beatriz, no te asustes, pero creo que te amo.— dije, completamente embelesado por el manjar que tenía en frente. Y, sin perder tiempo, me abalancé sobre el plato.

    Cuando había devorado ya la mitad de los bizcochuelos, frené en plena faena. Me enderecé de repente, y con la boca chorreando migas, miré a Beatriz y a nuestro nuevo acompañante. Mastiqué por última vez los pedazos que me habían quedado en las boca y me los tragué. Me limpié con la manga, y con tono culpable y llevándome la mano detrás de la cabeza, dije:

    Oh, eh, perdón, la verdad. Suelo...dejarme llevar. No me di cuenta que puede que ustedes también quisieran.—me disculpé, con una sonrisa. Y luego me dirigí a Beatriz, con una sonrisa tranquilizadora.— Y me disculpo también por lo que dije, la verdad. Ya me han dicho que suelo ser demasiado efusivo. Creo que es el hecho de tener abuelos latinoamericanos.

    Solté una pequeña risita nerviosa, les arrimé el plato a ambos, y luego me incorporé.

    Pueden terminar el plato, si quieren. Voy a compensarles la savajería que acabo de cometer buscándoles algo para tomar. Seguramente deben estar sedientos.— dije, y me dirigí a la barra. Después de unos pasos, volví a la mesa.— Recordé que no tengo forma física de traer cosas en estos momentos, pues mis manos están ocupadas. Mi plan era irlas llevando de mesa en mesa, pero están bastante separadas como para hacer eso. Así que, ¿me acompañan? No quiero pedirles a uno solo y que el otro se quede solo.

    Esperé la respuesta de ambos, con una sonrisa en el rostro, migas alrededor de mi boca, y un poco de crema en la punta de mi nariz.

     
    Última edición: 14 Noviembre 2017 a las 10:11 AM
    • Adorable Adorable x 5
    • Gracioso Gracioso x 1
  2.  
    Allister

    Allister Entusiasta

    Miembro desde:
    3 Enero 2017
    Mensajes:
    64
    Puntos en trofeos:
    45
    Pluma de
    Escritor
    Andy Wheller

    Yo que ya había dado por sentado mi tremendo error pensé que Karou se nos iba a desmayar en el momento, ya que la intervención de aquel chico que habló desde su asiento le había dado un susto, luego el peliblanco pareció sorprenderla también, y para poner la cereza sobre el pastel yo y mi estúpido grito seguro le había provocado un micro infarto.

    — Pobre chica, lo estropeé de nuevo pensé decidido a regresar a mi vagón.

    Pero cuál fue mi sorpresa al ver que Karou se desternilló de risa, quizá fueran los nervios o que se yo.

    Estaba riendo al punto de llegar al llanto, comencé a reír nerviosamente sin saber qué hacer, miré al peliblanco con una expresión de desconcierto, me encogí de hombros y le seguí la corriente a Karou, después de todo no se había desmayado del susto y parecía haber dejado de lado su timidez, eso me reconfortó.

    —Oh, por dios, lo siento. No pude evitarlo. Casi me matan de un susto los tres y luego... y luego t-todo eso se liberó con esa carcajada — explicó ella tratando de sosegarse, para acto seguido presentarnos.

    — El de cabellos plateados se llama Connor, el que está en el asiento de atrás es Hiroshi — dijo ella.

    — Mucho gusto muchachos — respondí entusiasmado en mis adentros.

    Pero Hiroshi parecía tener hambre y nos invitó a acompañarle al vagón comedor, yo por mi parte decidí esperar la respuesta de los demás.

    Estaba haciendo algunos camaradas, cosa que antes de llegar aquí me parecía una hazaña irrealizable, estaba realmente contento, todo gracias a aquella persona que había hecho posible mi viaje.

    Lariebel Rider Morde Morde esperate tantito a que contesten todos los que están involucrados en la conversacion es que luego se pierde el hilo :D
     
    • Adorable Adorable x 4
  3.  
    Liza White

    Liza White Orientador Líder Equipo Creativo Editor Gráfico

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    3,204
    Puntos en trofeos:
    521
    Pluma de
    Escritora

    Cuando Hiroshi se aproximó frente a aquella curiosa máquina arcade, el encargado del vagón comedor reparó en su presencia y se acercó, colocándole una mano en el hombro, que reparara en su presencia.

    —Esa máquina es un tanto particular, chico. Funciona únicamente con estas monedas de plástico de aquí, y tenemos la obligación de ofrecerles a nuestros pasajeros dos intentos. Ten —y colocó en su mano dos monedas de plástico; una verde y otra naranja. Se inclinó hacia la pantalla y señaló hacia el joystick rojo de en medio de la máquina—. Con esta palanca deberás intentar arrojar el mayor número de figuras de esos baldes en 10 intentos.

    >>Además, por cada muñeco arrojado, recibirás un punto universal. Podrás canjearlo en cualquier juego que quieras desde tu neuro linker.

    Con todo dicho, el hombre se despidió con un jocoso "buena suerte", dispuesto a continuar con sus labores. Aunque parecía interesado en ver cómo le iba a aquel chico.


    Minijuego: ¡Abate al soldado!

    Contarás con dos oportunidades para realizar este minijuego. Sin embargo, no se quedará con la mayor puntuación, si no que si haces dos intentos, automáticamente te quedarás con el segundo. Esto es para añadirle un factor de riesgo estilo tragaperras (?)

    Deberás lanzar 10 dados de 10 caras. Por cada número, derrotarás a una figura. Pero cada figura equivale a un número, por lo tanto, si este se repite, esa figura ya habrá sido vencida y no se sumará ningún punto. Este juego puede hacerlo cualquier persona, siempre y cuando no se esté usando el arcade.

    ¡Suerte!
     
    • Fangirl Fangirl x 3
    • De acuerdo De acuerdo x 2
    • Ganador Ganador x 2
    • Me gusta Me gusta x 1
  4.  
    Morde
    • Posteador intelectual

    Morde Orientador

    Sagitario
    Miembro desde:
    10 Mayo 2015
    Mensajes:
    441
    Puntos en trofeos:
    233
    Pluma de
    Escritor
    En el momento en que me acerqué a aquella máquina, un encargado se me acercó, me dio un par de monedas de plástico y me explicó cómo funcionaba.

    "Bueno, supongo que podré hacer el intento mientras llegan los demás", pensé antes de probar suerte en el juego...
     
    Morde ha tirado dados de 10 caras para Dados p*tos (?) Total: 61 $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice
    • Me gusta Me gusta x 1
    • Adorable Adorable x 1
  5.  
    Nekita

    Nekita Maestre

    Piscis
    Miembro desde:
    18 Marzo 2012
    Mensajes:
    4,352
    Puntos en trofeos:
    566
    Pluma de
    Escritora
    Aaron Yume

    La chica finalmente se había marchado y yo podía volver a ver mi pelicula en paz y tranquilo, pero la idea de ir a tomar algo de comida... era tentadora, bastante tentadora si consideraba que mi desayuno había sido nada más y nada menos que un rápido pan acompañado de mermelada, así que pagar el precio de ver a la gatita de nuevo y por obvias razones a los demás pasajeros que no hacían más que armar escándalos...

    Una comida merecía la pena, incluso la más mínima manzana.

    Suspiré, volví a cerrar el link de la película y me levanté de mi asiento en dirección a ese vagon, que, lamentablemente estaba más lleno de lo que había previsto, había demasiados grupos, ruidos, a decir verdad. Pero había una cosa que no me desagradaba del todo, unas máquinas arcade antiguas, clásicas... mi cabeza se inclinó ligeramente con curiosidad al observarlas con cuidado.

    Creo que voy a probar suerte también... —murmuré, aprovechando que el chico parecía haber terminado de jugar, miré al encargado y al darme las monedas, me preparé para jugar.

    Llegar y apropiarte de la maquina, clasico (?
     
    Nekita ha tirado dados de 10 caras para Love ya daditos Total: 55 $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice
    • Adorable Adorable x 2
    • Gracioso Gracioso x 1
    • Fangirl Fangirl x 1
  6.  
    Yáahl

    Yáahl Equipo administrativo La que yáahl viene Beta-reader Cuervita de colores

    Leo
    Miembro desde:
    27 Agosto 2011
    Mensajes:
    842
    Puntos en trofeos:
    336
    Pluma de
    Escritora
    Nisha Desrosiers.

    Aquella vista me había absorbido por completo. Amaba el océano de una forma extraña, era como un objeto con el que se desarrolla apego. Estaba tan distraída con eso que ni siquiera noté las dificultadas de Esera por conseguir una foto, aunque pronto su voz me sacó de mis pensamientos, esta vez no pude atajar sus palabras pero en cuanto lo vi tocarse la panza comprendí, aunque luego lo confirmó con la siguiente palabra.
    Fue esa pregunta la que me hizo consciente de que tenía hambre y no había reparado en ello, quizás por los nervios y luego por la distracción de viajar bajo el océano.

    —¡Vamos! —dije quizás con demasiada energía y sentí que una sonrisa se formaba en mis labios. Salí de mi asiento, casi pasando por encima del joven y cuando estuve en el pasillo me detuve en seco. Otro golpe. Pronto vi como la chica de cabello blanco con el bolso letal salía hecha una fiera del comedor. Dios, Dios, Dios, me meterá un carterazo en la cara si tan siquiera decido atravesarme en su camino. Me quedé plantada donde estaba hasta que volvió a su lugar. Fue entonces que caí en cuenta de lo confianzuda que me estaba tornando y, una vez más, quise partirme la cara contra algo. Es más, hasta pensé en pedirle a la del bolso que me diera un buen golpe por ser tan jodidamente retrasada, ese era mi nivel de desesperación. No conocía de puntos intermedios.

    No tenía más opción porque ya había decidido, sin pensarlo, liderar la marcha al comedor, cosa que pocas veces hacía. Pasé el peso de un pie al otro antes de mirar a Esera de nuevo por un breve instante, claramente apenada por mi actitud. Me dispuse entonces a caminar hacia el vagón correspondiente, con las manos en los bolsillos de mi gabardina, esperando que el muchacho me siguiera si así lo deseaba. Me detuve de repente una segunda vez, justo después de entrar, ¿era un maldito restaurante en el tren? No. Era un maldito restaurante precioso en el tren. No cabía en el asombro y pronto la barra capturó mi atención, pero también el ver a la jovencita del abrigo rojo con otros dos jóvenes, entre ellos el que ya había recibido dos golpes por lo que pude adivinar y otro que estaba atiborrándose de lo que parecía ser algún postre. La escena hizo que casi se me escapara una risa. Me pareció que ambos eran demasiado efusivos comparados con ella, pero si podían entenderse pues estaba bien.
    Pude ver que había una máquina arcade y que un muchacho parecía haber terminado de jugar, pero pronto otro tomó su lugar.

    Decidí acercarme a la barra donde estaban los postres y paseé mi vista de uno a otro. Esperaba que nadie me preguntara qué quería, porque no estaba segura y si me veía en la obligación de responder iba a tomar una decisión solo para evitarme más incomodidades.
    Suspiré mientras intentaba decidir, pero por alguna extraña razón todo aquel lujo me hacía sentir abrumada, quizás porque aquellas personas seguían siendo para mí un montón de desconocidos.
     
    • Adorable Adorable x 3
    • Me gusta Me gusta x 2
  7.  
    Liza White

    Liza White Orientador Líder Equipo Creativo Editor Gráfico

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    3,204
    Puntos en trofeos:
    521
    Pluma de
    Escritora
    Una vez hubo acabado, Hiroshi recibió una notificación en su Neuro linker: ¡había recibido siete puntos universales! Quizás, quien sabe, podría usarlos en un futuro. Nunca estaban de más las monedas dentro de los videojuegos.

    Sin embargo, antes de marcharse del todo, el encargado le hizo una seña para que se acercase. Parecía estar bastante impresionado con la puntuación.

    —Había oído el rumor de que sois jugadores de videojuegos bastante buenos, así que imagino que a mi jefe no le importará que uséis esa sala por un rato. Total, queda menos de una hora para llegar —comentó el hombre, señalándole a Hiroshi un mapa con todos los vagones recogidos en aquel esquema en la pared. Le señaló un vagón en la parte trasera, que parecía estar aún en reformas—. Quisimos implementar una sala de videojuegos para nuestros pasajeros algo más actualizada a la época, pero creo que podréis darle uso antes de llevarlos al desguace. Podrías comentárselo a ese muchacho también, y al resto de los chicos.

    Y señaló a Aaron, quien estaba probando suerte en el arcade. Quizás sería buena idea echarle un vistazo en compañía de alguien.

    ¡Sala de arcades desbloqueada!
     
    • Fangirl Fangirl x 2
    • Me gusta Me gusta x 1
    • De acuerdo De acuerdo x 1
    • Ganador Ganador x 1
  8.  
    Rider

    Rider Orientador

    Cáncer
    Miembro desde:
    12 Mayo 2015
    Mensajes:
    26
    Puntos en trofeos:
    85
    Pluma de
    Connor Miller

    En cuanto el joven Connor saludó al acompañante de Karou,pudo escuchar un grito de euforia y alegría,parecía que en realidad era un chico muy alegre. — ¡Americano igual que yo! — Gritó aquel chico de cabello castaño.Fue tal su alegría,que Connor no pudo hacer más que contagiarse de su entusiasmo,devolviendole el grito de emoción,como si se tratase de niños pequeños que se emocionaba al conocer a un nuevo amigo.
    — ¡Bieeeen,un compatriota!— Gritó Connor,lleno de alegría,con su amplia sonrisa corrió a darle un abrazo a su nuevo compañero,rematando con una cuantas palmadas en la espalda,casi como si fuera alguien que conociera de toda la vida...Pero bueno era normal ¿no? encontrarse con alguien de tu país,tan lejos de él,es algo que siempre se agradece ¿verdad?

    Entre tanto griterío parecía ser que los chicos habían asustado a la pobre Karou,incluso se pudo escuchar claramente como dio un grito del susto.Segundos más tarde su compañera se encontraba muriéndose de la risa,supongo que a causa de los nervios,o tal vez de nuestra emoción,quien sabe.No obstante,victima de la alegría del momento y la risa contagiosa de Karou,el chico no pudo evitar reírse de formada desmedida,parecía que ellos iban a ser un grupo muy alegre.

    —Oh, por dios, lo siento. No pude evitarlo.Casi me matan de un susto los tres y luego... y luego t-todo eso se liberó con esa carcajada—
    Dijo su compañera,aun entre risas,sin duda había sido un momento un poco extraño,pero también uno muy feliz.
    Después de una breve presentación entre sus nuevos compañeros el pobre Connor pudo para de reír.
    — ¡Ha ha ha!...ay,perdona,mucho gusto Andy,me alegra conocer a otro americano por aquí.— Dijo el chico mientras,recuperaba el aliento.

     
    Última edición: 14 Noviembre 2017 a las 12:47 PM
    • Adorable Adorable x 5
    • Me gusta Me gusta x 2
  9.  
    Morde
    • Posteador intelectual

    Morde Orientador

    Sagitario
    Miembro desde:
    10 Mayo 2015
    Mensajes:
    441
    Puntos en trofeos:
    233
    Pluma de
    Escritor
    Una vez dejé aquella máquina de arcade, el mismo encargado me habló de la existencia de un vagón con más arcades

    "¿Y qué importa la antigüedad de esos juegos? Yo empecé con uno de hace cincuenta años", pensé tras oír las palabras del encargado, aunque me lo guardé para mis adentros. Aquel hombre también señaló al chico que ahora ocupaba la máquina que yo había dejado libre. Me acerqué a él y le dije simplemente:

    — Hay una sala de arcades en la parte de atrás del tren

    Y después de ello me quedé cerca de la puerta del vagón en el que me encontraba para esperar a los otros con quienes estaba conversando hasta hacía un rato...
     
    • Me gusta Me gusta x 2
    • Adorable Adorable x 2
  10.  
    Liza White

    Liza White Orientador Líder Equipo Creativo Editor Gráfico

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    3,204
    Puntos en trofeos:
    521
    Pluma de
    Escritora
    Akane Yuzuki

    Akane no pudo evitar parpadear varias veces, confusa. ¿Aquel chico... de verdad la estaba tratando de usted con tanta educación? E-eso era nuevo para ella, ciertamente. Rascó su mejilla, abrumada, mas se limitó en dirigirle una leve sonrisa nerviosa. ¿Debía... Debía decir algo más al respecto?

    —Oh, uhm... Sí, soy Akane. Un placer~ —asintió, relajando sus hombros en cuanto escuchó su nombre. Entonces reparó en que él sabía su nombre, pero no recordaba haber escuchado el suyo con anterioridad. Se permitió bromear al respecto—. ¿Cual es tu nombre, por cierto? Puedo llamarte chico siestas, pero creo que cualquier nombre es mejor que ese.

    Fue entonces cuando reparó en su reciente propuesta. Al parecer al chico le apetecía ir al vagón comedor, pero no parecía haber reparado en que Akane ya llevaba aperitivos entre sus manos. Aún así, la pelirroja no fue capaz de denegar su propuesta. ¿Qué más daba ir una vez más? Tampoco tenía nada mejor que hacer.

    —Claro, te acompañaré al comedor —decidió finalmente, dando un paso al frente en dirección al vagón correspondiente. Animada, extendió sus brazos ligeramente hacia ambos lados, para acentuar sus palabras—. Hay cosas muy ricas por allí, ¡tienes que probar los dulces sí o sí!

    Perdona Raiven, perdí tu mensaje entre los post :c
     
    • Adorable Adorable x 5
  11.  
    Raiven

    Raiven Entusiasta

    Miembro desde:
    24 Mayo 2016
    Mensajes:
    169
    Puntos en trofeos:
    113
    DEVON


    Su carita se transformó y sus cachetes colorados será que le dije algo que¿ no le gustó ? Se notaba algo asombrada por lo cual no entendí, por la cabeza se me cruzaba que ella ya me conocía o alguna otra cosa . Me puse algo nervioso y tenso luego con suave voz respondió con respecto a la pregunta si se llamaba Akane.

    —. ¿Cual es tu nombre, por cierto? Puedo llamarte chico siestas, pero creo que cualquier nombre es mejor que ese.
    Me reí ante su comentario y me pareció algo tierno .
    —Chico siesta? Jajaaja... Si así prefieres no tengo problema pero serias la única que dejase que me llamará así por que me has caído muy bien, mi nombre es Devon, discúlpeme por no presentarme—dije con alegría



    —Claro, te acompañaré al comedor — me había quedado mirando su cabello y rostro que no me di cuenta que aquella chica ya tenía sus aperitivos.
    —Emmm¿ segura ? Veo que ya has ido, puedo aceptar que me acompañe, seguro que disfrutaré su compañía señorita — dije y me puse a su lado para ir hacia el vagón, no aguanté mucho que solté un comentario un cumplido con voz suave y gentil —Tiene un bonito cabello, pareciese como el cielo naranjado al atardecer—
     
    Última edición: 14 Noviembre 2017 a las 3:11 PM
    • Me gusta Me gusta x 2
  12.  
    Nekita

    Nekita Maestre

    Piscis
    Miembro desde:
    18 Marzo 2012
    Mensajes:
    4,352
    Puntos en trofeos:
    566
    Pluma de
    Escritora
    Aaron Yume

    Siete puntos de Diez había sido mi puntación, suponía que no estaba nada mal, considerando que nunca había tocado una máquina arcade estaba bastante bien, miré de nuevo el juego y estuve tentado a usar mi segunda oportunidad pero el azar nunca podía favorecerte dos veces así que, por el momento decidí dejar mi puntuación tal y como estaba. Así que, finalmente me aparté de la máquina para encaminarme al área de comida y tomar algo rápido y saciar mi hambre cuando el chico que antes estaba jugando se acercó a mí.

    "Hay una sala de arcades en la parte de atrás del tren"

    Asentí sin más a su comentario, había sido algo extraño que se acercara de esa forma solo para informarme eso pero suponía que era normal, si me había visto jugar podía significar que estaba interesado en saber más sobre los demás juegos, así que, después de tomar un par de frutas para comer lo que quedaba del camino, me dirigí a la sala de arcades, no planeaba quedarme con los demás demasiado tiempo.

     
    Última edición: 14 Noviembre 2017 a las 3:16 PM
    • Fangirl Fangirl x 2
    • Adorable Adorable x 1
  13.  
    Amane

    Amane Orientador empedernido Orientador Líder Equipo Creativo Crítico Kitten

    Piscis
    Miembro desde:
    10 Julio 2013
    Mensajes:
    2,138
    Puntos en trofeos:
    461
    Pluma de
    Escritora
    Momoko Chiaki

    Pasaron unos minutos hasta que finalmente un suspiro escapó de mis labios. El mar estaba bien pero al final era repetitivo, al fin y al cabo, solo era agua. Así que me puse en pie con delicadeza y dirigí mis pasos hacia el vagón comedor que supuestamente ya estaría abierto, no sin antes coger mi preciada mochila.

    Lo cierto es que sí, el restaurante era muy impresionante y todo, pero... no fue eso lo que llamó mi atención, no.

    —¡Wooooooo! —exclamé, dejando escapar esa efusividad que siempre mostraba cuando aparecía una máquina en la que jugar en mi campo de visión.

    Esa era una de las ocasiones en las que no pensaba ni analizaba nada, mi respuesta era inmediata. Me acerqué a la máquina de arcade en cuanto estuvo libre y sin dudarlo, probé suerte nada más recibí las fichas para jugar.

    Me coloqué la capucha y mi visión, concentración y cuerpo se centró únicamente en aquella pantallita.

    holi, lingüística me tiene las neruonas quemadas
     
    Amane ha tirado dados de 10 caras para lala Total: 53 $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice $dice
    Última edición: 16 Noviembre 2017 a las 8:26 AM
    • Adorable Adorable x 5
  14.  
    Rein

    Rein Mamodo de Miguel.

    Acuario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2012
    Mensajes:
    1,048
    Puntos en trofeos:
    336
    Pluma de
    Escritora
    Yashiro Isana

    ¿Por qué estaba en esa posición...? No captaba su mensaje, si es que estaba intentando decirme algo. Esperen, ¿muletas? ¡Oh, Dios! ¿Por qué no me di cuenta antes? El chico ya venía hacia mí con sus muletas... Me sentí muy avergonzado... Seguro tenía las mejillas un tanto rosadas por eso mismo. Me ayudó a ponerme de pie y comentó algo de un entrenamiento.

    —¡Eh! Una disculpa, Jack —pedí con una sonrisa de vergüenza; ya había mencionado su nombre—, no había notado que usas muletas... Soy a veces muy distraído, creo que más ahora que he recibido ya dos golpes casi seguido; nos parecemos un poco —reí mientras señalaba mi cabeza vendada y mi codo lo movía de arriba a abajo para llamar su atención. Le dediqué otra gran sonrisa y ya un poco tranquilo— Isana Yashiro, un gusto conocerte... ¡También a ti, Beatriz!

    Volteé a ver a la aludida con una dulce sonrisa, intentando no "ser precipitado" como me lo pidió Jack; fue de esas sonrisas en las que intentaba inspirarles confianza a las personas.

    Tomé asiento a la derecha de ella mientras mencionaba que se había pasado de porciones. Reí por lo adorable que me pareció eso, pero enseguida me callé, tapando con mi mano derecha mi boca, no quería incomodarla. ¡Quería decirle algo! Lo que sea con tal de que no fuera tan tímida conmigo... Ese gesto del mechón, lo decía todo. Quería que las personas se sintieran cómodas estando conmigo, que fueran felices... Bueno, era cuestión de conocerla un poquito más y seguro ya se me vendría algo a la mente.

    Estaba dispuesto a agarrar un bizcochuelo cuando Jack se abalanzó sobre estos. Volví a reír, se veía feliz devorándolos, así que bajé mi mano y dejar que comiera lo que quisiera, mi hambre podría esperar... Aunque no sé por cuánto más.

    —¡Por mí no hay problema! Igual, como dijo Beatriz, había traído de más, así que no importa que comas más que nosotros... Si es que te puedo incluir, Bea —le sonreí dulcemente—. ¿Te puedo decir así?

    Acerqué mi mano al plato y al fin tomé uno. Me lo llevé a la boca y comencé a saborearlo.

    —Hm... Está delicioso... —dije mientras le ponía atención a Jack— ¡Sí, vamos, vamos! De verdad me estoy muriendo de hambre.

    Me sentía un poco apagado, algo raro en mí. Parecía que era efecto de los golpes... Más bien del rechazo de la chica. Hace años que nadie me rechazaba y mucho menos dándome de golpes así como lo hizo ella. Además, ¡de verdad no creía que trajera simples útiles escolares! ¿De verdad un gamer de nuestra clase traería esas cosas a esto? Por supuesto que no. A mí no me engañaba. En fin, me puse de pie esperando que Jack y Bea hicieran lo mismo. Seguramente comer me alegraría bastante.

    Reual Nathan Onyrian Bruno EVF
    Siento tardar, sólo puedo en las noches; tal vez en la mañana si tengo tiempo de escribir posts así :c
     
    Última edición: 15 Noviembre 2017 a las 5:14 AM
    • Adorable Adorable x 6
    • Fangirl Fangirl x 1
  15.  
    Nyxbel

    Nyxbel El Nigga Rol Master

    Sagitario
    Miembro desde:
    13 Enero 2016
    Mensajes:
    541
    Puntos en trofeos:
    282
    Pluma de
    Escritor
    Raven Dragard

    Absorto en mi Smarthphone no me había fijado que algunos jovenes se dirigían a un vagon específico, sin embargo, pude darme cuenta no tan tarde.
    Al parecer era un vagón de juegos arcade, muy a lo vieja escuela.
    Me levanté, sacudí mi ropa, guardé mi celular en el bolsillo, acomodé mi cabello con mi mano izquierda y me coloqué los lentes con la derecha; luego comencé a caminar poco a poco hacia dicho vagón y el hombre estaba hablando con uno de los chicos.
    Interrumpí y pregunté si yo podría tener una oportunidad de utilizar las máquinas, lo que más me gustó fue que al parecer, dicha máquina nos regalaba algunos puntos para el Neuro Linker. —Buenas Señor, ¿será que yo puedo aprovechar esa oportunidad también?pregunté, señalando las monedas de plástico arriba de una encimera allí presente.

    Liza White Exijo mis monedas xD
     
    • Me gusta Me gusta x 3
  16.  
    Bruno EVF

    Bruno EVF Equipo administrativo El Intelectual

    Libra
    Miembro desde:
    9 Octubre 2012
    Mensajes:
    1,793
    Puntos en trofeos:
    351
    Pluma de
    Escritor
    Beatriz

    Beatriz, no te asustes, pero creo que te amo.

    La mano que jugaba con mi cabello quedó paralizada en el aire, de la misma manera que todo mi cuerpo. Mi silencio se tornó más abrumador que antes…

    S-Su voz se había escuchado alta, clara, imponente como lo era Jack. En un principio quise creer que mis oídos no habían captado bien la frase. Pero cuando fui consciente de que no existía equivocación posible, enrojecí como nunca antes lo había hecho en mi vida, mientras dentro de mi pecho sentía un retumbar violento...

    ¡¿Pe-pe-pe-pe-pero qué e-está di-di-diciendo Jack?! ¡E-Es demasiado pro…pronto para eso! ¡Si... si apenas nos conocemos! ¿O tal vez era normal que alguien dijera algo así apenas lo estaba conociendo? A… Al fin y al cabo, yo no conocía las implicanciones más básicas en materia de relaciones con otras personas. Ay, él dijo que no me asustase, ¡pero para mí era imposible!

    Cuando me atreví a mirarle, Jack estaba concentrado en los bizcochuelos de chocolate. Comía con los ojos brillantes. Su expresión en general deslumbraba la felicidad de estar disfrutando de su comida favorita. De algún modo, esta imagen hizo que mi mente primero se aliviase y que luego me sintiera impresionada e incómoda por la cantidad y velocidad con la que daba cuenta del dulce. ¿Qué probabilidades había de que al daño en el rostro se le sumara el dolor estómago?

    Jack de pronto se detuvo y nos pidió disculpas por no compartir la comida.

    ——¡Por mí no hay problema! —respondió el chico de cabellos blancos, que acababa de sentarse en nuestra mesa— Igual, como dijo Beatriz, había traído de más, así que no importa que comas más que nosotros... Si es que te puedo incluir, Bea —le sonreí dulcemente—. ¿Te puedo decir así?

    Di un respingo al sentir mi nombre. No me atreví a mirarlo directamente:

    Eeeh… No veo por qué no —le respondí, volviendo a juguetear con mis mechones despeinados.

    Luego fue Jack quien se dirigió a mí:

    Y me disculpo también por lo que dije, la verdad. Ya me han dicho que suelo ser demasiado efusivo. Creo que es el hecho de tener abuelos latinoamericanos —finalizó con una risita nerviosa.

    Volví a negar levemente con la cabeza, esperando con esto que entendiera que estaba bien. Era cierto que me habían asustado sus palabras, aun siendo una expresión de aprecio hacia mí; pero de a poco fui siendo consciente de que Jack me había dicho eso en broma. Me sentí torpe una vez más.

    Va…vamos —respondí en cuanto pidió ayuda para buscar bebidas.

    Lo miré y asentí, mostrándole una pequeña sonrisita. La risa nerviosa que Jack había soltado hace un momento y su manera de disculparse me hicieron ser consciente de que, tal vez, él no podía sentirse del todo cómodo mostrando su modo de ser ante mi presencia. Me apenaba pensar que eso pudiese llegar a ser cierto. Pero había encontrado una solución para tranquilizarlo en ese aspecto: sonreírle.
     
    Última edición: 16 Noviembre 2017 a las 7:40 AM
    • Adorable Adorable x 7
    • Me gusta Me gusta x 1
  17.  
    rapuma

    rapuma Usuario popular

    Géminis
    Miembro desde:
    17 Marzo 2014
    Mensajes:
    990
    Puntos en trofeos:
    316
    Pluma de
    Escritor
    Esera Santos

    Cuando se levanto para seguir a Nisha pensó en qué cosas habría para comer. Sabía por experiencia que lo que a él le gustaba seguro no servirían: hamburguesas, papas fritas, panqueques con dulce de leche; magdalenas o más conocidas ahora como muffin rellenas de dulce; ensaladas varias, rusas, con lechuga y tomate, zanahoria huevo. También le encantaban los churrascos, bifes y todo tipo de carne vacuna, y Dios sabía que el joven comía como por tres. Pero no albergaba esperanzas... cuando era invitado o asistía a eventos con sus padres, siempre era todo diminuto: bocaditos horribles y tan pequeños que Esera podría comerse mil y aún no satisfacer su estómago.

    Siguió a la mujer con sus pensamientos muy enfocados en la comida. Había comido bien antes de ir a la estación, pero su apetito era monstruoso. Iba pensando en eso, con la mirada perdida en algún punto sobre la espalda de Nisha, cuando sintió él también otro golpe. Al parecer la chica de cabello blanco y, con una letal cartera, era de armas tomar. Tomó nota y prefirió no acercarse mucho: no quería ser golpeado y mucho menos con un bolso tan pesado como parecía.
    Cuando entraron al vagón comedor Esera abrió los ojos y sonrió: ¡había de todo para comer! También vio mucho sushi, aunque él no era fan de eso: odiaba el pescado crudo. Pero un pescado bien cocido a las brasas y con mucho limón, bueno... eso era otro cantar.

    —Legal!

    Caminó hacia la barra, siguiendo a Nisha y se apropió de un pequeño vaso que contenía caipirinha: una bebida local de su región. Olió el contenido sin confiar demasiado: nadie sabía preparar una buena caipirinha fuera de su tierra natal. Le dio un sorbo y afirmó con la cabeza: estaba exquisito.
    Con vaso en mano y con la otra libre pensó que era mejor ir a ver la comida. Caminó por la mesa y comía de a ratos: un poco de esto, un poco de lo otro. Se limpiaba la boca con el dorso de la mano y se chupaba los dedos llenos de grasa. Le faltaba la zamba, una playa y era como estar en casa. Estuvo así cerca de diez minutos, probando y arrugando la nariz a los gustos extraños y asintiendo con la cabeza y sonriendo a los gustos ya conocidos. Hubiera estado mucho más hasta que la máquina de Arcade le llamó la atención y se acercó a ver como el resto jugaba. Quería entender el funcionamiento antes de probarlo.
     
    • Me gusta Me gusta x 3
    • Adorable Adorable x 3
  18.  
    Amane

    Amane Orientador empedernido Orientador Líder Equipo Creativo Crítico Kitten

    Piscis
    Miembro desde:
    10 Julio 2013
    Mensajes:
    2,138
    Puntos en trofeos:
    461
    Pluma de
    Escritora
    Momoko Chiaki

    Observé mi puntuación con una sonrisa orgullosa. Teniendo en cuenta la situación, la iba a considerar una muy buena puntuación. Por supuesto, sabía que yo podía más pero... no, no iba a desafiar a la suerte. Guardaría aquella moneda para otra ocasión, seguro que había más máquinas como aquellas en algún lugar, y nunca venía mal.

    Y así fue como me hice con seis puntos universales. Y me alejé de la máquina, aquella vez con otro objetivo.

    Al acercarme a la barra para coger algo de comer, escuché una conversación acerca de una sala de arcade y... lo cierto es que me faltó tiempo para salir corriendo hacia la susodicha sala.

    Por suerte, había conseguido coger algún tentempié antes de salir del restaurante así que antes de alcanzar el vagón del arcade, me lo comí para saciar mi hambre. En ese momento, me daba igual todo, solo quería seguir jugando.

    Sorry Neki, sé que Aaron no quiere compañía pero sería ooc para mí (?
     
    Última edición: 16 Noviembre 2017 a las 9:24 AM
    • Adorable Adorable x 3
    • Me gusta Me gusta x 1
    • Gracioso Gracioso x 1
  19.  
    Liza White

    Liza White Orientador Líder Equipo Creativo Editor Gráfico

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    3,204
    Puntos en trofeos:
    521
    Pluma de
    Escritora
    El empleado dejó por un segundo de recolocar la estantería y dirigió su atención en Raven, quien le solicitaba poder jugar al arcade él también. Comprobó si este se encontraba libre, descubriendo que, en efecto, la última chica acababa de dejarlo para que otro pudiese disfrutarlo. Se sorprendió al ver que tantos parecían interesados en aquella vieja máquina, sin duda eran verdaderos gamer.

    —Por supuesto, todo tuyo chico —dijo, depositando en su mano aquellas dos monedas de plástico tan particulares. Señaló con su pulgar tras de sí, donde se hallaba la máquina. Realmente no creía que ese chico necesitase muchas instrucciones, era probable que supiese más que él—. Ahí la tienes. Si no es suficiente y te quedas con ganas de más, esos dos chicos de allí se dirigen hacia una sala de arcades que tenemos al final del tren. Buena suerte.

    Y tras despedirse escuetamente, el empleado regresó a sus quehaceres, dejando a Raven frente a la máquina.
     
    • Adorable Adorable x 1
  20. Índice: Sala de arcades
     
    Liza White

    Liza White Orientador Líder Equipo Creativo Editor Gráfico

    Acuario
    Miembro desde:
    17 Junio 2013
    Mensajes:
    3,204
    Puntos en trofeos:
    521
    Pluma de
    Escritora
    No fue demasiado complicado para ambos hallar, justo al final del vagón para pasajeros como se había indicado, una puerta que pasaba algo más desapercibida. En el cartel de la puerta se indicaba que estaba a punto de ser reformada, pero si el empleado les había dado vía libre, podrían entrar. Y en efecto, al tirar del pomo, comprobaron que la sala estaba abierta y disponible para los pasajeros.

    Era un espacio algo más escueto, pero sin dejar de ser lo suficientemente amplio para estar cómodo. Las paredes estaban teñidas de azul a diferencia del resto de vagones, y la luz blanca del techo le daba un aspecto bastante vivo. Nada más entrar, se percataron de la presencia de un total de cuatro máquinas. Suponían que por ello estaban por ser reformadas.

    La primera máquina parecía llevar la temática de combates entre personajes. Debías tratar de vencer a la mayoría de enemigos para superar el juego. La segunda, en cambio, parecía mayoritariamente de recolección de frutas. Necesitarías tomar las frutas indicadas que irían cayendo sucesivamente. La tercera máquina era de azar. Elegir par o impar, así de simple. La cuarta es un gracioso juego de piedra, papel, tijeras.

    ¿Se animarían a echar un par de partidas?

    Para poder jugar a las máquinas, podréis hacer uso de la moneda extra que no llegasteis a usar del otro arcade. También podéis tomar los puntos universales como monedas. Actualmente Aaron tiene 7 puntos + la moneda y Momo 6 puntos + la moneda.

    Primera máquina
    : Aparecerán 5 enemigos, que se corresponderán con los números 3, 7, 10, 2 y 5. Por cada enemigo se lanzarán diez dados de diez caras. Si en el enemigo correspondiente logras sacar dicho número, le vences. Hay que ganar 3/5 para lograr superar el juego.

    Segunda máquina: Este se basa en tres rondas de frutas. Se lanzan 3 dados de 90 caras. El primero debe superar el 20, el segundo el 40 y el tercero el 60. Da igual el orden.

    Tercera máquina: Se escoge entre par o impar, y en mi siguiente post lanzo un dado de dos caras. Si aciertas, ganas.

    Cuarta máquina: Piedra: 1 Papel: 2 Tijeras: 3. El jugador lanza un dado y yo otro y si gana, pues gana (? Empate no te da ninguna ganancia.
     
    • Fangirl Fangirl x 2
    • Ganador Ganador x 1

Comparte esta página