Long-fic de Inuyasha - EL ladrón Red Rose

Tema en 'Inuyasha, Ranma y Rinne' iniciado por KagoRinneSama, 3 Abril 2010.

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    KagoRinneSama

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    Título:
    EL ladrón Red Rose
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    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
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    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    27
     
    Palabras:
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    Re: EL ladrón Red Rose

    :hola: Muchas gracias por sus post. Vaya pagina 9 genial. Bienvenida las nuevas lectoras. En fin, les traigo capitulo. recuerden que estamos en etapa clímax de la serie así que muchas cosas serán reveladas ok?. Bueno espero que lo disfruten. No se vale llorar ojo. Otra cosa, no me hago responsable por la muerte de alguna de ustedes por infarto. Aviso nadie se puede morir o como siguen leyendo? ajjajajajaj Ok la conty

    Capitulo 24: Red Rose Aparece

    Me acerqué a paso lento a él. Él, el hombre del cuál había aprendido todo. Que había amado como a nadie en el mundo, aquel que estuvo protegiéndome durante toda mi niñez. Defendiéndome en cada momento de cualquier cosa. Consintiendo cada capricho. Aquel hombre que había actuado más como mi padre, que el mío propio. Ahora yacía en el suelo sucio de piedra de las catacumbas. Junto a Inuyasha me arrodille.

    Tomé su gran mano, ahora débil y apenas con fuerza para moverse debido a la herida que tenía en su pecho.
    La bala había atravesado justo el pecho, en el corazón. La sangre comenzaba a derramarse por su cuerpo, manchando aquel viejo traje de batalla.

    – Inuno…padre..- musité entre lágrimas.

    Observé a Inuyasha por un momento, intentando no llorar. No deseaba llorar. Sujetando el cuerpo de su padre que yacía en el suelo, intentando decir algo, un adiós ¿quizás?

    – Inu…Inuyasha…Kag…Kagome…- nos llamó con voz débil.

    Inuyasha y yo acercamos nuestros rostros a él de ese hombre. Inuno nos miraba con culpa, con tristeza, pena, miedo.

    – Padre, no estés asustado, la muerte es algo normal. – dijo Inuyasha con mucha dificultad.

    – Perdón…perdónenme…- pronunció.– Sabía que…que… se amaban… perdónenme….por…separarlos…- su voz apenas y era audible ahora.

    – No hay nada que perdonar padre.- aseguró Inuyasha.

    – Inuno, yo jamás podría no perdonarlo, todo esta bien.- aseguré, mientras las lágrimas caían por mi rostro.

    – Perdonó a tu hermano…díselo…por favor.- hizo un gesto de dolor al pronunciar esto.

    – Lo haré.- prometió Inuyasha.

    – Protégela, es lo más valioso……lo más valioso que ….tendrás…hijo.- su respiración era entrecortada. – Dile a tu madre…que la amé…que la amó…que la amare por toda…la eterni...

    De repente pasó, su respiración se detuvo, dejo de respirar para siempre. Había muerto mi “padre”. El rey Taisho, había sido derrocado de su corona. Un Jaque Mate.

    Recosté parte de mi rostro en su pecho llenó de sangre. Comencé a llorar, el dolor era inmenso.
    Inuyasha no reaccionaba, su padre había muerto frente a él, no había podido salvarlo. Estaba en shock, no reaccionaba, era una estatua sin movimiento.

    – Lo lamento mucho Inuyasha.- dijo Kouga en voz baja.

    – Lo siento por ambos.- pronunció Miroku con gran respeto.

    La puerta detrás de donde nos encontrábamos comenzó a ser azotada con gran fuerza. Los guardias nos tenían rodeados.

    – Hay que salir de aquí.- dije con voz triste. Mientras secaba las lágrimas de mi rostro.

    Me puse de pie y examine la situación, el hombre que le había disparado a Inuno yacía ahora en el suelo, muerto. Mi “padre” estaba en la misma condición que el. Estábamos rodeados por todas partes, no había muchas opciones.

    – Estamos rodeados Kagome, solo nos queda enfrentarlo de frente.- explicó Kouga.

    – Es una muerte segura.- aseguró Miroku.

    Inuyasha aún yacía en el suelo se levantó con lentitud, colocó su capa sobre el cuerpo de su padre, creando una especie de manto mortuorio. Un gran silencio envolvió el lugar. El desenvaino su espada brillante e imponente, mientras que todos la observábamos por su grandeza.

    – Esta espada fue la que derroto a Naraku la primera vez, en ella se encierra un poder purificador y oculto, que derrota la oscuridad de los poderes de nuestro enemigo.- dijo más para si mismo que para nosotros.

    – Inuyasha…- musité, entendía su dolor.

    – Si debemos morir, es una buena forma ¿no creen?- su mirada triste reaccionó, ahora con una sonrisa arrogante y valiente en sus labios, su mirada llena de orgullo, respeto y valor habían dejado atrás cualquier signo de temor u odio.

    Había pasado aquello, un suceso que jamás pensé ver. Mi amado Inuyasha, al ver morir a su padre, el ser al cuál admiraba sobre todo, al que amaba sin reproche, el que respetaba sobre todo, lo había convertido en un verdadero rey. Inuyasha se había transformado de un momento a otro, en el hombre que sería capaz de gobernar a un reino sin temor. Él se había transformado en todo aquello que siempre admiro. Había conseguido igualar a su padre…

    – Supongo que morir con honor no es tan malo.- admitió Kouga, llenó de valor. – Total, siempre serás el culpable de todo esto bestia.

    – Hasta él fin del mundo contigo, amigo.- apoyó Miroku.

    Ambos desenvainaron sus espadas y las blandieron en el aire, yo me acerqué a él con pena, dolor en los ojos y respeto por lo que iba a hacer. Inuyasha estaba a punto de arriesgar su vida en un ataque frontal, contra 23 soldados armados a punta de pistola.

    – Iré también.- dije segura.

    – No, no irás.- objetó Inuyasha, quien me abrazó de repente.– No voy a perderte. Quiero que me prometas que si no salgo con vida de aquí, que es lo más probable, que estarás bien y que continuarás con tu vida.- me pidió, mientras estrujaba más su cuerpo contra el mío.

    – No puedo prometer eso.- le aseguré.

    – Inténtalo mi amor, porque será lo único que me de esperanza ante aquel adversario, el saber que vas a estar bien.- Inuyasha sostuvo mi rostro con sus manos y luego me besó.

    Besó delicadamente la comisura de mis labios, intentando robar mi aliento en vida. Pensando tal vez que sería aquel el único sabor que tendrían al morir, me incliné a él y profundice el beso. Sin importarme que Kouga estuviese presente. Besé a el amor de mi vida, aquél que se sometía a un suicidio. Lo bese como si fuera el último beso que fuera a darle en vida. Jamás podría prometer aquello, porque mi vida se acabaría al instante en que el muriese. Rodeo mi cintura con sus manos y me acercó más a su cuerpo.

    Se escucho otro golpe en la puerta detrás de nosotros. Nos separamos mirándonos fijamente a los ojos. En los de él se veía la tristeza de saber que podría morir, la tristeza de haber perdido a su padre. Pero no había miedo. En los míos solo hayo una respuesta negativa a su petición y un amor inimaginable hacia él.

    – Jamás podrás cumplirla…Te amaré por ello…siempre.- dijo con voz dulce.

    – Yo te amaré incluso después de la muerte.- contesté mientras lo abrazaba desesperadamente.

    Inuyasha correspondió mi abrazó por un momento, peor luego me separó de él. Miroku y Kouga se acercaron a mi.

    – Si me pasa algo dile a Sango que la amo de verdad.- dijo Miroku.

    – Lo más probable es que muramos aquí, así que por favor dale Ayame una disculpa de mi parte, porque no podré cumplir la promesa que le hice.- pidió Kouga.

    – Si, lo haré.- aseguré.

    Los tres se colocaron en posición de ataque, Inuyasha en el medio de ellos dos. Miroku a su derecha y Kouga a su izquierda. Sus espadas en modo de batalla y comenzaron a correr en dirección hacia los 23 hombres que los esperaban para matarlos.

    La mayoría de esos hombres había sido antiguos guardias del palacio, fieles servidores de mi padre y de el rey Inuno ¿cómo no podían sentir ninguna culpa?

    Las balas no se escuchaban en ese momento, solo los gritos de batalla de aquel hombre, de Naraku que ordenaba que dispararan.

    – ¡Disparen Ahora!

    – ¡Es impresionante! cuanto valor…- pronunció uno de esos guardias.

    – ¡MÁTENLOS!- gritó enfadado.

    Entonces se escuchó aquél disparo que dio inicio a los demás. Los pasos de mis amigos ya no se percibían debido al fuego producido por las balas. Me senté en el suelo de aquel lugar, junto al cuerpo del rey, abrazando mis rodillas por temor. El sonido de un vidrió rompiéndose en miles de pedazos se percibió.

    De 23 hombres armados, uno dio inicio a todo. Sin embargo al sentir miedo, temor de que ya los hubiesen matado, me cubrí los oídos con mis manos.

    Los disparos no cesaban, parecía que nos segundos se habían convertido en horas interminables. Entonces paso, de repente se detuvieron los disparos… el sonido de espadas cayendo al suelo llamó mi atención.

    Al principio pensé que habían sido las espadas de mis amigos, de mi amado. Pero al escuchar más de 4 espadas me percaté que no eran las de ellos. Al caer…el sonido se hacia cada vez más repetitivo… 8..9…13…16…20…22…

    Me puse de pie de inmediato, con cuidado asomé mi rostro para divisar los sucesos.
    Los guardias había arrojado sus espadas al suelo, frente a esos 4 hombres. ¿4 hombres? Naraku estaba siendo amenazado de muerte por la espada de Inuyasha y la de Red Rose. Sesshomaru estaba aquí. Había entrado por el pequeño tragaluz de las catacumbas.

    Kouga y Miroku observaban como los guardias los observaban con respeto, apartados hacia las paredes del lugar, saludando como lo hacían los guardias honorarios al estar en presencia de reyes, con vergüenza al ver lo que habían hecho.

    Me acerqué cuidadosa hacia donde ellos se encontraban.

    – ¿Dónde están mis padres?- pregunté a Naraku.

    – Para ¿qué quieres saber?… en el infierno seria lo más prudente, quizás en el cielo.- rió de forma cínica.

    – ¿Los mataste?- deduje con el estomago revuelto.

    – Si, me estorbaban. A tu madre la maté dulcemente con mi espada, a tu padre lo ahorque con mis propias manos.- pronunció victorioso.

    – Cierra la boca, engendro.- escupió red Rose.

    No le daría el gusto a ese hombre de verme llorar, aunque era lo que más deseaba luego de…
    Me acerqué con rapidez a ese hombre que continuaba aprisionado por Inuyasha y Sesshomaru. Estaba tan cerca de ese mal nacido que podía sentir su aliento repulsivo cerca del mío.

    – Tienes la misma estúpida expresión que tu madre… jamás debió haberme traicionado. El casarse con tu padre fue el peor error de su vida.- escupió.

    – Nunca en mi vida había odiado a nadie, felicitaciones eres el primero.- elogié con furia.– También serás el primero…- desenvaine lentamente mi espada y se la clave en lo más profundo de su estomago.– en morir por mi mano.- aseguré con voz cruel.

    Deje la espada en el sujeto que se convulsionaba de dolor en el estomago a causa de la herida que le cause. Red Rose e Inuyasha movieron sus espadas en ritmo perfecto, cortando la cabeza de ese desgraciado en un ágil movimiento.

    La guerra había acabado, lo anterior había sido un simple jaque, al matar la cabeza de la revolución ahora se pronunciaba el real Jaque mate.

    La sangre de Naraku ensuciaba los zapatos que llevaba puestos, botaría esta ropa seguramente, ropa llena de sangre de ese desgraciado asesino.

    Miré a Inuyasha, estaba completamente bien… no era cierto, no me había dado cuenta de que tenía una herida de bala en su brazo derecho. Aun así pudo mover la espada colmillo de acero, sin ningún inconveniente.

    Me acerqué a él y lo abrace con el mayor cuidado posible para no lastimarlo. Miré fijamente a Red Rose frente a mi, el limpiaba la sangre de su espada con un pequeño pañuelo color blanco.

    – ¿Estas bien? Inuyasha.- pregunté preocupada al ver su herida.

    – Si, no es nada. Solo es una herida de bala.- contestó con su tranquila sonrisa.

    – Y tu Sesshomaru ¿te encuentras bien?- pregunté tranquilamente a Red Rose.

    – ¡¿Qué?! ¡Sesshomaru!- gritaron todos los presentes, con excepción de Inuyasha y yo.

    Continuará________________________________________________________________
    Espero que les haya gustado
    Nos vemos la próxima conty
    Sin adelanto esta semana tampoco
    :bye:
    :ANYWORD:
     
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    luna sahara

    luna sahara Entusiasta

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    Re: EL ladrón Red Rose

    un urra por las desveladas xD
    gip, gip, urra, gip, gip, urra.

    me encata, pero
    nooooooooooo padre Inuno :llorar: ya meqede doblemente sin padres,
    ya sabia yo qe seria el rey te todas formas, peor aun asi como me dolio,
    no me esperava qe Sess apareciera de nuevo, pero ya me esperava qe Inu
    supiera qien era Red Rose, y yo incisto en qe qien beso a Kagome en su habitacion fue Inu,
    creo qe esta historia va llegando a lo ultimo, buno pues ¿no podrias hacer una saga,
    no verdad xD, ok amiga nos veremos despues, abisame de als contis pliss.

    cuidate asta la proxima ;)
    bay, bay
     
  3.  
    pinkprincess

    pinkprincess Entusiasta

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    Re: EL ladrón Red Rose

    Hola!
    Jooop! Pobre Inuno T.T Era tan joven... no es justo! Tambien murieron los papas de Kagome TT
    La escena en que todos se lanzan contra los manos a espada desnuda me recuerda a la mascara de hierro(o era Dartañan??xD)
    Que mono Sessh!! Justo a tiempo!
    Anda que Kagome! Dios! Naraku le tocó la fibra sensible!xD
    Wenoo, te dejo;) Espero que pongas la conti prontoo! Y como siempre, genial la escritura^^
     
  4.  
    princess

    princess Entusiasta

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    Re: EL ladrón Red Rose

    Tengo 2 palabras para describir esta Cap.. INCREIBLE Y ESPECTACULAR ahahaha me encanto como Inuyasha y Kagome despedian q romantico y ese estupido guardia mato a Inu -No Taisho eso no tiene perdon pero lo q me agrado sin Duda fue la aparicion de mi Sexymaruuu Wiiiiii ! y la muerte de Naraku ! Lo q no me gusto para Nada fue la muerte de los reyes tanto como los papas de Kagome y el padre de Inuyasha fue cruel jesireth pero te perdono porq me gusto el cap xddddddd Dejastes a Izayoi viuda 7.7 Jumm niña mala muyy mala ! Bueh espero conti Besos!
     
  5.  
    inu sister

    inu sister Entusiasta

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    Re: EL ladrón Red Rose

    kon-nichwa.

    bueno en primer lugar: buuaaaaaaaaaaa T_T, pobre Kagome se quedó sin padres a exepción de Izayoi, Naraku te odioooooo, que cruel eres,ASESINO buaaaaaaaa.

    Kagome pero que despistada ahora todo el mundo sabrá quién es red rose.

    Olajá que Rin aparezca de nuevo ella es muy buena y muy bonita,y además para que Kagura se muera de la envidia en cuanto los vea juntos jiji;p.

    Espero la conti, de seguro estará interesante leer como se asombran todos.

    Sayounara
     
  6.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
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    Re: EL ladrón Red Rose

    Yes!!! Lo savia! Haun que haora me vestiré de luto por padre!! Y los reyes Higurashi !!
    La verdad es que pensé que amenos kouga lo matarían (a que mala eres!) pues es lo que pensé, y te juro que me puse a morderme las uñas (enserio que nunca se avía mordido las uñas) y hasta me puse a temblar (se que piensas que es exagerado pero así se pone -.-) es que es de las mejores historias!!, algo me dice que faltan como dos capítulos, o talves uno...( buuuaaa!!! Que no acabe!!) ToT, pobre izayoi jajaja!! Y Hasta apenas me vengo enterando de que el rey ya savia todo, (eso explica por que no mandó a kikyoi..) haun que igual todo se me izo eterno, buajajajaja!! Ese naraku le pasó lo que tenía bien merecido, vendita imaginación que hasta parece que lo estuviera viendo en vivo.. , sigue precente en mi mente la escena en que Kagome le entierra la espada, y los hermosos hermanitos taisho le cortan la cabeza, si yo estuviera ahí... Lo partiría en pedacitos, lo quemaría y luego bailaría alrededor de sus cenizas,( no crees que eres muy sádica??) sii pero ese bala se lo merece,
    Viva seshoramu-sama!!! Si no fuera por el no me quiero imaginar que uviera pasado!!! ToT, lloro de la felicidad!!! Haora sii habrá otros reyes y reynas, pero inu y kag.. Que reino gobernarán??, que pasará con izayoi???, se quedó viuda!!! Pobresita!
    Haun que todavía me quedan algunas preguntas sobre el comportamiento de el Red Rose... Ummm...
    Bueno.. Me voi con la dan intriga
    Sigue así!!, siento que voi a llorar..
    Te esperamos con ansias..
    Tus fieles Admiradoras: kagomeG y ukyo-chan
     
  7.  
    Aomecita

    Aomecita Usuario popular

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    Re: EL ladrón Red Rose

    waaaaaaaa sensei domo arigato por avisarme de la conti en serio *Suspiro aliviada* Que bueno que no fue Inuyasha a quien hirio el guardia pero... No pobre de Inu-No Taishio u_u se que pediste que no lloraramos pero cuando leì su ùltimo deseo: – Inu…Inuyasha…Kag…Kagome…- nos llamó con voz débil. Perdón…perdónenme…- pronunció.– Sabía que…que… se amaban… perdónenme….por…separarlos…- su voz apenas y era audible ahora. – Protégela, es lo más valioso……lo más valioso que ….tendrás…hijo.- su respiración era entrecortada. Se me hizo un nudo en la garganta u_u pero donde si no pude contener mas mis lagrimas fue en la despedida de Inuyasha y Kagome: – No, no irás.- objetó Inuyasha, quien me abrazó de repente.– No voy a perderte. Quiero que me prometas que si no salgo con vida de aquí, que es lo más probable, que estarás bien y que continuarás con tu vida.- me pidió, mientras estrujaba más su cuerpo contra el mío.

    – No puedo prometer eso.- le aseguré.

    – Inténtalo mi amor, porque será lo único que me de esperanza ante aquel adversario, el saber que vas a estar bien.- Inuyasha sostuvo mi rostro con sus manos y luego me besó.

    Besó delicadamente la comisura de mis labios, intentando robar mi aliento en vida. Pensando tal vez que sería aquel el único sabor que tendrían al morir, me incliné a él y profundice el beso. Sin importarme que Kouga estuviese presente. Besé a el amor de mi vida, aquél que se sometía a un suicidio. Lo bese como si fuera el último beso que fuera a darle en vida. Jamás podría prometer aquello, porque mi vida se acabaría al instante en que el muriese. Rodeo mi cintura con sus manos y me acercó más a su cuerpo.
    Juro que las lagrimas se me escaparon sin poder evitarlo es que fue tan romàntica TT^TT magistral... Wow me sorprendio mucho como aparecio Sesshomaru "Red Rose" Pero mucho mas el valor de Kagome al desenvainar su espada y clavarsela a Naraku en el estomago a pesar de saber que habia matado a sus padres que valor... me has dejado con el corazòn màs que ansioso esperando el proximo cap mordiendome la uñas por saber que pasara ahora que todos saben que Sesshomaru es... Red Rose... cuidate Sayo...
     
  8.  
    karenine

    karenine Entusiasta

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    Re: EL ladrón Red Rose

    ooLa!!:rosa:
    WOW! -.- porfin apareciio denuevo Red Rose!! \(>.<)/
    pero.. si me siento mal por Kagome.. ToT se kedo sin 3 padres!! :(
    :)Sesshoumaru al rescate!!:D wow...ya son 24 capitulos ya ;) QKE GENIAL!! :llorar1: se va a acabar :llorar: . :saltarin: me pondria triste de no saber qke tienes el de la realizadora de deseos!;)

    conti!!!!!!!:llorar1:

    sayo;*
     
  9.  
    miko kagome

    miko kagome Usuario común

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    Re: EL ladrón Red Rose

    hola!!
    muchas gracias por avisarme que ya actualizaste ^^
    este capitulo te quedo espectaculaar!!!
    me gusto mucho la parte donde Kagome e Inuyasha se besan antes de iniciar la pelea n///n
    tambien me entristecio mucho el saber que Inuno ha muerto T.T
    ademas me quede impactada con el final, casi no me creia que Kagome mato a Naraku con sus propias manos, aunque se lo merecia, pobre Kagome ahora es huérfana
    me alegra saber que nadie más murio, pero espero que Kagome no haya causado un gran problema revelando la identidad de Red Rose
    en fin espero la contiiiii
    bye n_n
     
  10.  
    Soun

    Soun Iniciado

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    Re: EL ladrón Red Rose

    por fin aparecio que bien
    que triste lo de kouga pobre pero que bien tuvo un amor con ayame
    llore en la parte donde muere inuno ToT
    continua amiga sigue tienes una gran talento :D
     
  11.  
    KagoRinneSama

    KagoRinneSama Fanático

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    Re: EL ladrón Red Rose

    :hola: muchísimas gracias por sus post, Bienvenidas las nuevas lectoras. Como todos saben las historias tienen un final, y lamentablemente hemos llegado al penúltimo capitulo de esta historia. Posiblemente el final se los traiga mañana o la próxima semana. Por favor no estén triste por este capitulo, no todo siempre puede tener un final feliz. Espero que disfruten este capitulo, por favor no me maten y que lo disfruten.

    Capitulo 25: El secreto del beso

    No me había dado cuenta de que lo había llamado por su nombre sin querer. La cara de Kouga y de Miroku se descompusieron por completo, mientras que la de Inuyasha permanecía tranquila.

    – ¿Acabas de decir Sesshomaru?- repitió Miroku con cara de shock.

    – Se equivoca jovencita, no soy Sesshomaru. Pero es un placer conocerla.- fingió su voz el caballero, actuando de modo gentil.

    – Creo que te equivocas Kagome, Sesshomaru no es tan gentil, tampoco habla de ese modo tan femenino.- comentó Inuyasha.

    –Tiene razón señorita Kagome.- concordó Miroku un poco más tranquilo.

    – Si, además Sesshomaru esta desterrado, el no puede estar cerca del reino Taisho.- recordó Kouga.

    – Mi padre lo ha perdonado antes de su muerte, sarnoso. Mi hermano puede regresar cuando le plazca. Lo único es que no podrá gobernar. Pero si regresar tranquilamente.- objetó Inuyasha.

    – Muy bien, lo mejor será que me marche.- anunció el ladrón antes de desaparecer.

    Ya habían transcurrido 3 días desde la muerte de el rey Inuno, ahora mismo estábamos en el cementerio del reino. Miroku, Sango, e Izayoi a mi derecha mientras que Kikyo, Inuyasha, Sesshomaru y Rin a mi izquierda. Observando la lapida con su nombre. Junto a ella otras dos lapidas más, con los cuerpos de mis padres. No podía dejar de derramar lágrimas de dolor. La reina Izayoi se encontraba en la misma condición que yo, incluso peor. Había perdido a su alma gemela.

    Inuyasha observaba las lapidas mientras que Kikyo se abrazaba de él…
    Tal vez también lloraba por pena de ser tan falsa, de alegria al saber que ahora ella seria la reina de todo.

    Yo también derramaba lágrimas con otras razones, había liberado a Kouga de su matrimonio al momento de recibir mi palacio nuevamente, ahora seguramente se encontraría feliz con Lady Ayame. Sin embargo no era esa la razón de mis lágrimas, sino el motivo de que Izayoi no era la única que había perdido al hombre que amaba.

    Aun puedo recordar la charla con Izayoi día después de notificarle la muerte del rey.
    Flash Back

    Estábamos en el estudio real, Izayoi la actual reina de las tierras Taisho vestía de negro por luto a su esposo. Mi madre me había citado aquí para hablar con respecto al asunto de los reinos.

    – ¿Qué ocurre reina Izayoi?- pregunté con cierta tristeza, yo tambien me sentía mal por la perdida de personas tan importantes para mi.

    – Siéntate pequeña.- pidió con voz dulce intentando no derramar las lágrimas que yacían acumuladas en sus ojos.

    Tomé asiento en el mueble rojo de terciopelo de aquel lugar. Izayoi se sentó junto a mi, tomó mi mano como si estuviera a punto de decirme algo muy serio y me miró con ojos infinitamente culpables.

    – Sabes que siempre serás mi hija ¿verdad Kagome?- preguntó. Asentí.

    – ¿Qué sucede? Izayoi.- inquirí con cierta preocupación, no era normal esa mirada en ella.

    – Pequeña hija, Inuyasha me a notificado algo que no puede ser.- comenzó a explicar.

    A lo lejos del estudio, se encontraba el salón de música, alguien estaba matando al piano en ese lugar. Tocando a Mozart sonata k 332. La única persona que podía tocar de esa manera era Inuyasha. por el modo de interactuar las teclas debía de estar realmente enojado.

    – ¿Qué es Izayoi?- estaba nerviosa, acaso Inuyasha ¿le había contado lo que ocurrió en el río?

    – Inuyasha me ha dicho que planea dejar a Kikyo, por otra mujer.- comentó preocupada.

    – Entiendo. Pero es que Inuyasha no ama a Kikyo, Izayoi.- explique.

    – Lo se, sin embargo, debido a la muerte de mi esposo, Inuyasha pasa a ser el rey automático del reino Taisho. Por lo tanto no puede quedar sin esposa, mucho menos ser partidario de un escándalo como ese. Además Kikyo jamás concedería esa anulación. Ella es muy feliz viviendo en todo este lujo, asimismo de estar esperando un bebe. La razón por la que te digo esto Kagome, es porque necesito que hables con Inuyasha…- pidió la reina.

    ¿Qué un hijo? Pero no era de Inuyasha, el jamás toco a Kikyo, yo fui testigo. Sin embargo Kikyo no concedería jamás una anulación mucho menos estando en estado, ya no se podía, Inuyasha tendría que aceptar a ese niño como suyo.

    Izayoi tenía razón, Inuyasha no podía entrar en otro escándalo fuerte, mucho menos ahora siendo el rey. Nuestro amor siempre había tenido demasiados obstáculos. Lo mejor seria que Inuyasha y yo jamás estuviésemos juntos nuevamente. El destino no lo quería. Ahora tampoco podíamos huir debido a que mi reino necesitaba reyes, yo ascendería al trono en una semana he Inuyasha en dos semanas más.

    – ¿Qué quiere que haga?- pronuncié con voz triste.

    – Convéncelo que no lo haga, que no hay manera posible en la el pueda irse. Mucho menos dejar a su esposa embarazada. La anulación antes era posible, pero si no se consumía el matrimonio. Por favor Kagome, hazlo entrar en razón, el te escucha.- me rogó la reina.

    – Lo haré.- prometí, sentí como mis lágrimas comenzaban a acumularse en mis ojos.

    Al abandonar el estudió lo primero que hice fue llorar, liberar mi alma de tanto dolor que la embargaba.

    End The Flash Back

    – Elévalo a los cielos…- pronunciaba el padre.

    Mas liquido salino corría por mi rostro. Inuyasha no se atrevía a mirarme, el estaba aun muy enojado conmigo, además de dolido.

    Flash Back

    Después de secar mis lágrimas entre al estudio de música, Inuyasha estaba sentado tocando el piano, mejor dicho “matando” el piano, tocaba la alegre melodía de Mozart como si la aniquilara.

    – Inuyasha.- llamé, mientras cerraba la puerta tras de mi.

    El se levantó rápidamente de la silla. Corrió a mi y me envolvió gentilmente entre sus brazos. Se separó un poco de mi, mientras acariciaba mi rostro con su mano derecha.

    – Kagome ¿cómo sabías que Sesshomaru era Red Rose?- preguntó intentando evadir un tema que sabía que debería enfrentar.

    – Lo descubrí el día de su boda con Rin, aunque jamás me dijo porque me había besado, o bailado conmigo.- recordé.

    Yo tampoco deseaba hablar de aquello, no deseaba darle la razón a Izayoi, no por ahora, no sin antes tener un último momento de alegría con el amor de mi existir.

    – La verdad es que…ese fui yo.- rió un tanto nervioso.

    – ¿Enserio?- no me sorprende. La verdad es que eso explicaría el amor que estaba naciendo por el ladrón.– Explícate.- pedí, mientras ponía una pose de incredulidad. Inuyasha sonrió.

    – Verás Kagome esa noche, sabia que mi hermano robaría algo, lo conocía a la perfección, también estaba enterado de su estadía aquí, le juré no decir nada.

    – Entonces no era una sorpresa que tu hermano estuviese aquí ¡me mentiste!.- regañe con falsa indignación.

    – Perdón…- se disculpo jugando.– Cuando el perdió sus cosas en el salón yo me ofrecí voluntariamente a recuperarlas, ya que te había visto llevarlas a tu habitación. Mi plan inicial era simplemente recuperarlas cosas de Red Rose y verte dormida…sin embargo el verte de ese modo tan sensual.- recordó con una mirada pervertida en sus ojos.

    Me separe de el, cuando el colocaba esa mirada significaba que me deseaba, sin embargo no se podía ya…

    – ¿Qué paso luego?- pregunté, mientras observaba las teclas de piano que había estado tocando Inuyasha anteriormente.

    – No soporte más, decidí besarte…luego de eso mi hermano me estaba espiando por el balcón. Después de todo, yo tenía su disfraz puesto y el mi ropa.- contestó con cierta alegría en su voz.– El del Vals también fui yo…Miroku no era el único que conocía “Étoile”, la abuela también me las dio las partituras a mi, en su momento.- explicó.

    Se acercó a mi por la espalda y roseó sus brazos por mi cintura. Comenzó a besar mi cuello con suma ternura. Había llegado el momento de tener esa charla, ya que su toqué me hacia perder la razón, no había opción. Debía acabar mi relación con Inuyasha por el bien del reino, de ambos en realidad.

    – No Inuyasha, tenemos que hablar.– dije con voz seria.

    Me separé de él con cierta brusquedad. Debía lograr fingir la voz más cruel, dura, molesta que jamás hubiese podido tener. No podía permitir que el se diera cuenta de que yo estaba fingiendo, que realmente no quería esto.

    – ¿Qué te ocurre Kagome?- preguntó confundido ante mi rechazo.

    – Tu y yo no podemos estar juntos, ya no.- comencé.

    – Pero ¿Que dices?- ahora si iba a comenzar la ruptura. Inuyasha estaba indignado.

    – He hablado con tu madre, tiene razón.- dije con voz seria.

    El se quedó observando la pared condescendiente con el salón de música con cierto odio. Luego giró su mirada llena de dolor hacia mi.

    – Así que mi madre es la causante de todo esto.- afirmo enojado.– ¿Qué fue lo que te dijo?- preguntó bastante enojado.

    – Lo que me dijo carece de importancia Inuyasha, lo importante es que ella tiene la razón, tu yo no podemos estar juntos. Tu no puedes dejar a Kikyo mucho menos en embarazada.- expresé sin mirarlo.

    – ¿Qué dices? Feh, por supuesto que si puedo dejarla, ese niño no es mío, sabes mejor que nadie que jamás he tocado a Kikyo. Además mi madre no tiene que involucrarse en mis asuntos personales, si le conté mis planes fue para que no se llevara una sorpresa, no para que interfiriese.- explicó.

    – Sin embargo ella tiene la razón, tu eres el futuro rey de Taisho, y yo la futura reina Higurashi, aunque quisiéramos tampoco podríamos huir. Siempre a habido tantos problemas en este amor Inuyasha. Siempre algo que se interpone…- no soporte más, me dolía tanto decir aquello. El liquido cristalino comenzó a deslizar mi rostro.

    Inuyasha se acercó a mi nuevamente, rodeó sus brazos por mi espalda y me estrujo contra su pecho.

    – Abra una forma de solucionarlo, lo prometo.- musitó dulcemente junto a mi oído.

    Me aparte de él, negando con mi cabeza. El me observaba realmente dolido, conocía esa mirada, estaba sufriendo tanto como yo.

    – No la hay, no quiero saber más de ti Inuyasha, después de mañana, luego de enterrar a mis padres. No deseo volver a verte.- dije.

    En ese instante escuche como mi corazón se rompía en 10.000.000 de pedazos, cada uno de los momentos en que estuve con Inuyasha pasaron por mi mente. Cada trozo lo sentí caer al vacío interno de mi pecho, cada uno más doloroso que el anterior, cientos de golpes en mi pecho .

    – Si eso quieres. Entonces así será.- pronunció el, sus palabras fueron como dagas.

    Salí de aquel lugar rápidamente, me encaminé hacia mi cuerpo y no deje de llorar en toda la noche.

    End The Flash Back

    El entierro termino, ya no había nadie en el cementerio a excepción de Sango y de mi. La lluvia mojaba mi rostro, mientras yo continuaba estática observando las lapidas de mis padres.

    Sango se acercó a mi y cubrió mi cabeza con una sombrilla. Me levante de la tumba de mi padre, y me detuve frente a la del rey Inuno.

    – A veces el destino no permite que los deseos se realicen, padre.- musite con la mirada perdida en el cielo.

    Me agache frente a la tumba y deposité una rosa roja que llevaba en las manos. A continuación, me marche de allí. Hoy regresaría a mi palacio, a mi vida sin amor…

    Continuara____________________________________
    Espero que hayan disfrutado el capitulo
    Nos vemos en el final
    Muchas gracias por todo este tiempo
    Espero verlas por mi nuevo fic, La realizadora de Deseos.
    :bye:
    :Anyword:
     
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  12.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
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    Re: EL ladrón Red Rose

    Buuaaaaa!! ToT!! Estoy llorando!! No puede ser!!! Izayoi con todo el respeto del mundo.. No tiene. Por que ser así!! No puede ser!! Simplemente no tiene que ser así!!! Al diablo con los reinos y que su amor perdure para siempre!! Por que no se juntan los reinos??!?! Y se hace uno!
    (kikyo *$<+¥£%^!!! Ese niño no es de inuyasha!! Que les pasa!! Nunca la tocaría!!)
    Y hasta se me doblo el corazón como fue Kagome con inu.. Fue muy cruel y de la manera mas asesina que pudo ser..(pero ella lo ama) sii pero inuyaha no piensa así!!!
    Pobres!! Sus corazones están sufriendo, y me siento mal!!! Igual a mi sentí todo caer cuando kag le dijo eso!!! ToT
    (estas medio exageradora,) solo digo lo que siento! Haun que se escuche loco!!
    Y lo peor es que es el sacrosanto penúltimo final!!! (la historia y inu y kag nunca acavará, y envés de un fin.. Siempre será un.. Continuara hasta siempre ToT
    B..bueno sayonara!
    B-be-beso y-y.. A-bra-sos
    Tkmm.. Y me desangrare por dentro hasta que lo continúes.. Solo así detendrás mi hemorragia (haora si te pasaste de loca y exagerada, haun que yo también quiero llorar ToT)
    Con cariño: KagomeG y ukyo-chan
     
  13.  
    Aomecita

    Aomecita Usuario popular

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    Re: EL ladrón Red Rose

    waaaaaaaaaaaaaaaaaa sensei que capitulo en serio sabia que Sesshomaru no se dejaria descubrir facilmente jejeje me gusto su actuaciòn – Se equivoca jovencita, no soy Sesshomaru. Pero es un placer conocerla.- fingió su voz el caballero, actuando de modo gentil. Y mucho màs la complicidad de Inyasha XD.– Creo que te equivocas Kagome, Sesshomaru no es tan gentil, tampoco habla de ese modo tan femenino.- No dios porque en este cap si lograste que me entristeciera con lo que Izayoi le pidio a Kagome – Convéncelo que no lo haga, que no hay manera posible en la el pueda irse. Mucho menos dejar a su esposa embarazada. La anulación antes era posible, pero si no se consumía el matrimonio. Por favor Kagome, hazlo entrar en razón, el te escucha.- me rogó la reina.

    – Lo haré.- prometí, sentí como mis lágrimas comenzaban a acumularse en mis ojos.
    No... ¿Porquè le hizo prometer eso? U_U y Kagome tan buena como siempre no se pudo negar arggggg Kikyo no puede terminar con Inuyasha comoda y feliz y mucho menos despues de ser una... cualquiera (Por no decir la verdad) y ¡Claro que ese hijo no es de Inuyasha! Es de... Huy ya mañana o en una semana se sabra la verdad ¡Tiene que saberse! waaaaaaa yo lo sabia ¡lo sabia! Sabia que Inuyasha habia sido el Red Rose de aquel beso del baile: Mi plan inicial era simplemente recuperarlas cosas de Red Rose y verte dormida…sin embargo el verte de ese modo tan sensual. n///n pero... Nooooooo donde si llore y llore por màs que trate de contenerme fue en: – Sin embargo ella tiene la razón, tu eres el futuro rey de Taisho, y yo la futura reina Higurashi, aunque quisiéramos tampoco podríamos huir. Siempre a habido tantos problemas en este amor Inuyasha. Siempre algo que se interpone…-
    – No la hay, no quiero saber más de ti Inuyasha, después de mañana, luego de enterrar a mis padres. No deseo volver a verte.- dije.
    Y mucho màs con la respuesta de Inuyasha: – Si eso quieres. Entonces así será.- pronunció el, sus palabras fueron como dagas. No... No... No... TT^TT como pudo creerle con tanta facilidad despuès de todo lo que vivieron juntos... u_u espero el final con el corazòn triste y en un hilo... cuidate sayo...
     
  14.  
    luna sahara

    luna sahara Entusiasta

    Piscis
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    Re: EL ladrón Red Rose

    nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo :llorar:

    ¿como haces esto ToT
    maldita zorra desgraciada como se atreve a emarazarse de otro para amarrar a Inuyasha,
    eso es inperdonable,
    madre Izayoi no hubiera dicho eso nunca, medolio ToT,
    noooo!!! :llorar:
    noo lo hagas pliss,
    dealos unidos, no me los separes y si lo haces qe almenos sean felices por ultima ves ToT

    esperare el ultimo capitulo con y sin muchas ganas ToT
    mantenme informada ToT
    asta la proxima ToT
    bay, bay

    pd: MALA!!!!! :llorar:
     
  15.  
    Carrie

    Carrie Iniciado

    Cáncer
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    Re: EL ladrón Red Rose

    Te quedo muy lindo el capi enserio aunque es una lastima que ya
    vaya a terminar y tambien una lastima lo que esta ocurriendo
    en tre Inu y Kag, detesto que Kikyomienta y haga parecer que
    Inu es el padre pero bueno esta muy bueno espero que en el final
    se solucionen las cosas y que Kikyo no termine ganando con sus mentiras ^^.

    Bueno espero la conti con ansias aqui y tambien la conti en la realizadora de deseos.

    Byeee ^^
     
  16.  
    kagbecky

    kagbecky Iniciado

    Escorpión
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    Re: EL ladrón Red Rose

    waaaaaaaaaaaaaaaa!!!! tu capi me encanto, sabia que Inu era Red Rose!!!! talvez por eso Kagome soño con que habia dos x3 y por uno no sentia nada... me encanto cuando Inuyasha se lo confieza es tan lindo ^w^ pero qu tristeza!!!!!! no, porque Izayoi tuvo que pedirle eso a Kag >.< con todo el respeto para ella pero...NO debio hacer eso ni siquiera pedirlo!!!!! y de paso Kikyo embarazada de otro para tratar (desesperadamente ¬¬ por cierto) de quedarse con Inu!!!! eso no se vale, es trampa!!!! T.T pobres de Inu y Kag ellos tienen que estar juntos.¡¡¡¡Que importan los reinos!!!! con tal de que sean felices ^^ espero ver pronto tu conti xfa no tardes mucho quiero saber que pasa al final xD.
    Cuidate!! Sayonara!!!
     
  17.  
    Bele inuxkag

    Bele inuxkag Iniciado

    Capricornio
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    Re: EL ladrón Red Rose

    Aaaa Este capitulo me dio mucha pena :( ,
    a pesar de que murió Inuno, los padres de kagome, y que Inu y Kagome se tengan que separar por el bien de sus reinos TOT.
    Sabia que Inu era Red Rose ;D el le dio el beso y bailo con Kagome.
    Sesshomaru como disimulaba para no ser descubierto xd.
    ò_ó Kikyo maldita se quedo embarazada de otro y solo para dejar en líos a Inuyasha si no es de el, el niño.
    Pobre reina Izayoi perdió a su marido TOT.
    NOOO por que Kagome y Inu se tienen que separar son el uno para el otro TOT, ojala que vuelvan a estar juntos.
    Espero el siguiente cap TOT

    Sayonara :(
     
  18.  
    KagoRinneSama

    KagoRinneSama Fanático

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    Escritora
    Título:
    EL ladrón Red Rose
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    27
     
    Palabras:
    3150
    Re: EL ladrón Red Rose

    :hola: muchas gracias por sus post, como lo prometí el capitulo final de mi historia espero que lo disfruten. No soy mala, al contrario soy muy buena por traerles el capitulo hoy y no dejarlas muriendo de hemorragia interna hasta la próxima semana jejejeje. Muchas gracias por su apoyo, espero que les guste el capitulo final. Ojalá las vea en la realizadora de Deseos.

    Capitulo:26 El Perfecto Inicio

    Desperté como lo hacia todas las mañanas desde hacia ya 3 años. Me levanté con pesar y me acerqué al espejo. Mi cabello ahora estaba un poco más largo según lo que me mostraba el espejo, mi rostro más definido y mis ojos apagados. Comencé a peinar mi cabellera unas 100 veces.

    El tiempo había sido tan relativo desde ese día, no había tenido noticias de Inuyasha desde hacia 3 años. No leía los periódicos ya que no deseaba enterarme de algún suceso referido a aquel reino vecino. Miroku quien ahora era mi consejero oficial se encargaba de solo darme los detalles que le pedía. Omitiendo siempre cualquier cosa referente a Inuyasha.

    Termine de cepillar mi cabellera, me coloque un vestido largo, color blanco. Junto con un pequeño adorno en mi cabellera, no era una corona pero se le parecía bastante.

    Salí de mi alcoba después de colocarme las zapatillas, me dirigía al gran salón del palacio. Estaría todo el día sentada en mi trono platicando con duques, condes, aldeanos, gitanos y cualquier persona que deseará pedirme algo.

    Mi vida ahora era un monotonía tremenda, un desierto desde que no estaba junto a Inuyasha. Lo único que me daba fuerzas de seguir con vida, era el simple hecho de que mi reino, en realidad ambos reinos estaban en su mejor época.

    El salón era enorme, parecía la catedral de una iglesia debido a su techo de bóveda. Sus paredes decoradas con cristales de muchos colores, formando figuras con la luz que traspasaba por ellas. Una impresionante he imponente puerta al frente de aquél lugar. En medió de la pared central, se encontraban dos tronos, el más grandes perteneció a mi padre, y el que ahora yo debía postrarme todos los días. Junto a este estaba el trono dorado de mi madre, este no era ocupado por nadie.

    Tomé asiento en mi trono, mientras Miroku se colocaba felizmente a mi lado. El se había convertido en el esposo de mi mejor amiga, era muy feliz con sus trillizas y esperaba el cuarto en unos meses. Su vida era radiante, y lo demostraba cada día al llegar plenamente feliz. Sango también estaba así como él. Les había pedido que se mudaran a mi palacio para no estar tan sola. Ellos habían accedido gustosos y por eso Miroku era mi consejero real. No por la paga, sino porque el entendía mi sentir y el de Inuyasha.

    – Reina Kagome, hoy recibirá la visita de 5 aldeanos, 2 duques, 5 gitanos y una reina.- me anunció.

    – ¿Qué reina?- pregunté intrigada.

    Miroku se puso nervioso, comenzó a sudar muy rápido, como si intentara ocultar algo.

    – Miroku ¿qué reina?- pregunté de nuevo un tanto impaciente.

    – La reina de España.- informó con poca convicción.

    – Muy bien, en ese caso que comiencen a entrar.- ordené a Miroku.

    Este hizo una señal a un sirviente, este fue a abrir la enorme puerta frente a mi. De inmediato el salón se lleno de personas y comencé a atenderlas pacientemente.

    Los primeros solo deseaban un poco más de dinero para arreglar sus tierras, gustosas se los concedí. Después de todo, después de la guerra, habían muchos daños en ciertas partes del reino, por haberme ayudado a combatir contra Naraku se merecían la paga.

    A continuación los dos duques, estos venían juntos, estaban interesados en comprar parte de mis tierras del norte, tierras cuya mitad pertenecían a Kouga Wolf, mi ex-esposo. Obviamente los mande a freír caracoles al desierto más remoto del mundo. Ellos querían que yo les diera autorización para tomar las tierras de Kouga. Jamás permitiría que alguien tomará esas tierras a menos que Kouga lo quisiera, el era dueño de ellas y vivía felizmente con su esposa. ¿cómo pretendían que yo los despojará de tanta felicidad?

    Después de platicar con los duques entraron los gitanos, uno de ellos deseaba una autorización para realizar el evento más divertido para ellos, el día de Tupsy Turvy, o el día de todo al revés en las calles del reino. Accedí gustosa.

    Otro de los gitanos resulto ser el pequeño Shippo, lo que deseaba era un lugar donde poder quedarse durante un tiempo. No tenía familia y pues estaba un tanto asustado.

    – Puedes quedarte conmigo, viviendo aquí Shippo. Durante todo el tiempo que desees.- sonreí.

    El pequeño gitano saltó a mis brazos sumamente feliz. Adoraba a ese pequeño niño al instante en que lo conocí, lo veía como a un niño indefenso, extrañamente era como si mi instinto maternal despertará junto a él.

    Le indique a uno de los sirvientes que lo condujeran a su nueva alcoba, y wuqe le proporcionaran ropa limpia. Después de todo estaba cubierto de lodo y con ciertos manchones de mugre. Aunque era normal proviniendo de un niño pequeño como Shippo. Tan travieso, juguetón e inocente. Me recordaba tanto a Inuyasha cuando niño.

    Los demás gitanos querían dinero para realizar compras de comida, saldar deudas pendientes y viajar a Paris para la celebración. Accedí a todas estas peticiones.

    Ya era medio día, la reina que había anunciado Miroku no se presento, posiblemente estaba muy ocupada, conocía a la perfección esa ocupación, yo la hacia.

    Me puse a caminar en dirección a la nueva habitación del pequeño niño cuando el anunciante grito los nombres de los reyes que entraban al palacio.

    – Reina Izayoi de Taisho, acompañada del rey Inuyasha Taisho.- se escucho por toda la habitación.

    Busque a Miroku con la mirada, al encontrarlo se encontraba bañado en sudor y temblando por los nervios. Lo miré fríamente.

    – ¿Con que la reina de España?- dije sarcástica.

    – Es que me confundí, ella viene mañana.-rió frenético.

    – Miroku sal de mi vista.- pedí con una sonrisa dulce.

    Sin embargo mi irá seguramente podía sentirla hasta en los huesos, estaba más que furiosa. Miroku salió corriendo del salón a toda prisa. Giré mi mirada hacia las personas que se encontraban en el salón, Izayoi continuaba igual de hermosa, tan solo unas pequeñas marcas de edad junto a sus ojos, pero casi invisibles. Su vestimenta larga de color rosa. Su cabellera suelta sumamente llamativa. Dirigí la mirada hacia su acompañante, Inuyasha.

    Sin embargo este se había retirado del salón, posiblemente cuando le dije a Miroku que se fuera.

    Me coloqué frente a Izayoi, la abracé fuertemente, ella había sido como una madre para mi durante mi niñez, ahora no la había visto en tres años, realmente estaba muy triste. Me había hecho mucha falta. Izayoi correspondió mi abrazo de forma maternal.

    – Querida hija, cuanto te he extrañado.- musitó junto a mi oído. Se separó un poco de mi y me sonrió felizmente.– No has cambiado nada, bueno además de que tu cabello esta más largo, no has cambiado.

    – Tu tampoco lo has hecho Izayoi.- comenté gentil.

    – Kagome te debo una disculpa. No sabía que tu eras aquella mujer.- pronunció sumamente culpable.

    Su comentario me tomo por sorpresa, eso había sido hacia 3 años, a pesar de que para mi estuviese siempre presente ¿por qué para ella lo había sido?

    – Eso ya no tiene importancia, fue hace mucho tiempo.- comenté con una sonrisa falsa.

    – Hija, pensé que realmente amabas a Inuyasha luego de todo lo que él me contó. Sin embargo ¿por qué no lo buscaste después de que él anulo su matrimonio?- preguntó confundida.

    – ¿Anulación? No estaba enterada.- admití sorprendida.– La verdad es que no he sabido absolutamente nada de él, ni de ti durante todos estos años.- acepté avergonzada.

    – Ven, vamos a caminar y te cuento.- sugirió.

    Comenzamos a caminar por los largos he iluminados pasillos externos del palacio, los balcones de los alrededores.

    – ¿Cómo se anulo el matrimonio de Kikyo e Inuyasha? tenía entendido que solo se podía anular por acuerdo de ambas partes, o por no consumación.- comenté.

    –Haa pequeña- suspiro.– El matrimonio de Inuyasha se anulo por infidelidad y desesperación por parte de Kikyo.- comenzó su relato.

    – ¿Cómo?- pregunté.

    – Verás, Inuyasha me contó que ese hijo que esperaba Kikyo no le pertenecía porque jamás la había tomado como su esposa. Sin embargo yo no le creía, solo pensaba que era una excusa para irse con la mujer que el quería. En ese momento no tenía idea de que esa mujer eras tu Kagome.- su voz sonó realmente arrepentida.

    – Continua por favor.- pedí con voz quebrada, el recordar la discusión que había tenido después de esa platica me mataba.

    – En fin, luego de que Inuyasha ascendió al trono a espiar a Kikyo con uno de sus guardias de confianza. Al principio no encontró nada, Kikyo era bastante astuta. Los meses transcurrían, Inuyasha ni siquiera dormía en su alcoba matrimonial, el dormitaba en una habitación de huéspedes. Se rehusaba, si quiera veía a Kikyo, incluso cuando yo lo mandaba. El no obedecía nada de lo que yo le pedía referente a ello. No podía discutirle nada porque el reino nunca había estado mejor, sin embargo Kikyo estaba volviéndose histérica. Su esposo jamás la tocaba y la rechazaba constantemente. Al año y medio después de haber tenido al pequeño, decidió confesar su infidelidad. El hijo le pertenecía a Onigumo, el hermano nada más y nada menos que de Naraku. Por santísimo sacramento de la iglesia la condena es horca, sin embargo Inuyasha solo pidió que fuera un destierro. Destierro a Venecia. El único lugar en el mundo donde no podía entrar por lo que jamás podría volver a verla.- relató lentamente.– La desterraron a una buena casa, con sirvientes. Inuyasha a pesar de sentir repulsión por Kikyo y por el pequeño, no es malo, el deseaba que se encontraran bien.

    – Si ese es el caso ¿por qué no me busco?- pregunté confundida.

    Mi amado no había olvidado mi amor durante ese tiempo, no había estado con Kikyo ni una sola vez, pero si había estado solo ¿por qué no me busco? ¿acaso ya no me amaba? ¿había logrado olvidarme?

    – Kagome lo conoces mejor que yo, Inuyasha es orgulloso.- me recordó.

    Era cierto, el era la mata del orgullo, tal vez tenía miedo de que no deseara verlo de nuevo. Tal vez pensaba que lo había olvidado después de tanto tiempo. Que estúpida fui, si hubiese deseado escuchar lo que Miroku quería contarme acerca de él, seguramente hubiese podido estar a su lado.

    – Tengo que pedirte un último favor hija.- Izayoi se detuvo, tomó mis manos entre las suyas y me miró con cariño fijamente a los ojos.

    – ¿Qué es Izayoi?- pregunté.

    – Hazlo feliz por favor…me costo mucho convencerlo de acompañarme aquí, te suplicó que arregles este error que produje. Hazlo feliz Kagome.- pidió dulcemente.

    – Izayoi, ha pasado ya tanto tiempo ¿Y si el ya no me ama?- le pregunté asustada.

    – No lo sabrás si no lo intentas.- apoyo.

    – Gracias, Izayoi.- sonreí sinceramente.

    Comencé a correr en dirección al único lugar donde el podría encontrarse, el único sitio en el mundo donde se podría esconder de mi, donde había empezado nuestra amistad, donde me había dado mi regalo favorita. Donde siempre había jugado conmigo. Llegué a los minutos al jardín del árbol sagrado.

    Mi respiración era agitada, sin embargo no le di importancia. Me detuve justo en frente del árbol sagrado. Miré fijamente el tronco, sabia donde él estaba, en las ramas más altas, pero no iba a subir hasta allí, no podía con la ropa que traía puesta.

    – Inuyasha ¿p…puedes ba…bajar?- llamé con voz gentil, aunque por los nervios se quebró.

    Al principio pensé que no bajaría, no tenía si quiera una respuesta suya. Me lo tenía bien merecido, yo le había dicho que no quería saber nada de él. Con lo orgulloso que era ese tonto, seguramente no lo haría.

    – Inuyasha.- llamé firmemente.

    – ¿Qué quieres? Tonta.- gritó molesto desde arriba del árbol.

    – Baja por favor.- pedí con una sonrisa al haber escuchado su voz después de tantos años.

    – Feh, no molestes.- dijo aun enfadado.

    – ¡Si no bajas, subiré!- grite.

    El estaba desafiando mi paciencia, aunque la verdad era que había extrañado tanto este tipo de peleas que no estaba enojada con él.

    De repente un cuerpo comenzó a descender lentamente del árbol sagrado, este estaba vestido con un uniforme blanco con dorado, una larga capa blanca y su cabello atado con una cola alta. Él se paro fente a mi con los brazós cruzados y su expresión molesta. Hacia tanto que no lo veía que casi había olvidado lo perfecto que era, incluso cuando su rostro poseía una expresión enojada.

    – Ya baje, ahora ¿que quieres?- pregunté en el mismo tono que antes.

    – Quiero que me perdones por lo estúpida que he sido.- dije.

    Su rostro mostró al principio sorpresa, luego confusión, tal vez no entendía a que me refería.

    – Siempre tuviste razón, soy una niña tonta, que decidió lo mejor para su reino y no para si misma. Inuyasha no se lo que pienses ahora, no se lo que sientes ahora pero cada día que pasa en vez de olvidarte, en vez de no querer estar a tu lado, en de querer amarte menos cada día, ha sido todo lo contrario, no he podido dejar de pensar en ti, no he dejado de desear estar a tu lado, y no he podido dejar de amarte cada día más. Yo he sido una…

    No era posible lo que estaba pasando ahora, Inuyasha se había acercado a mi tan rápido que no lo note, había tomado mis labios de improvisto y ahora estaba rozándolos delicadamente en un beso. Un besó lento, tierno, lleno de cariño. Forzó a que abriera mi boca para el explorarla, pero no había deseo en ello. Era como nuestro primer beso cuando niños. Un besó sumamente inocente.

    Se separó de mis labios a penas milímetros, su aliento chocaba con él mío. Recostó su frente sobre la mía.

    – Yo también fui un tonto, por mi orgullo no fui a buscarte. Por mi temor de que ya no quisieras verme. Por mi temor a que me rechazaras nuevamente he pasado estos últimos años temiendo, que no pensé que podrías sentir lo mismo que yo.- sonrió mientras me miraba.

    – Te amo tanto Inuyasha. He estado muriendo sin ti.- aseguré.

    El rozó sus dedos con los míos, juntando nuestras manos fuertemente.
    – No has muerto tanto como yo lo he estado haciendo Kagome.- aseguró.– Cada noche una eternidad, cada día un pasatiempo de trabajo, cada movimiento como si fuera una…-interrumpí.

    – Como si fuera un títere jalado por pequeños hilos, cada atardecer anunciando un día lejos de ti, cada amanecer anunciándome que pedí una noche a tu lado…- me interrumpió.

    – Si sentías lo mismo que yo ¿por qué tampoco me buscaste?- preguntó nervioso.

    – No sabía lo que había ocurrido con tu matrimonio.- excusé.

    – Tonta ¿Miroku no te lo dijo?- preguntó incrédulo.

    – Le rogué que no me dijera nada de ti.- expliqué avergonzada.

    – Ya no importa. Lo que importa es que te amo- musitó.

    Nuevamente volvió a juntar nuestros labios, en otro beso inocente. Moviéndonos en un ritmo perfecto de armonía, sus besos me había faltado durante tanto tiempo que ahora entendía lo seca que había estado mi garganta.

    – Unamos nuestros reinos en uno solo, estemos juntos Kagome. Cásate conmigo.- me pidió con la sonrisa más increíble que hubiese podido mostrar.

    No podía creer lo que me pedía, después de tantos años de distancia, después de tantos instantes lejos el uno del otro. Desde esta separación infernal. Ahora mi amado Inuyasha me pedía lo que siempre desee escuchar de sus labios.

    – Si.- acepte.

    Me arroje a sus brazos en otro besó lleno de pasión de amor. De ternura. Jamás había estado tan feliz a su lado. Después de una ausencia tan larga, el volverla a estar junto a mi y esta vez para siempre. ¿quién diría que todo esto hubiese ocurrido por un ladrón? Si Red Rose no hubiese aparecido en el baile, Inuyasha jamás me hubiese besado, no se abría puesto celoso y no me hubiera besado en el pasillo. Tampoco en mi habitación después de la aparición de Red Rose.

    – Por cierto Inuyasha ¿cómo sabias que tu hermano era Red Rose?

    – Lo ayude una vez cuando se sospecho de él en Venecia, me atraparon vestido de ese ladrón y por eso me expulsaron del país. A decir verdad lo de “casanova” siempre fue una manera de cubrir mi falta con una menos grave.- sonrío.

    – Entonces ¿no te acostaste con todas esas mujeres?

    – No tonta, la verdad es que a pesar de haber tenido relaciones con muchas mujeres, con la única que he hecho el amor…es contigo. Y con la única que lo haré será siempre contigo.- sonrió dulcemente.

    Siempre le estaría agradecida Sesshomaru. Por eso es que el era tan feliz ahora, por habernos ayudado a Inuyasha y a mi. Ahora con su primer hijo de él y de Rin, en una mansión a lo lejos de mi reino.

    – Me amaras Inuyasha ¿hasta el día en yo muera?- pregunté sonriente.

    – No…Te amaré más que el día en que las estrellas del universo dejen de brillar. Te amaré por mucho más que eso Kagome, por mucho más.

    Continué besando a mi amado Inuyasha, el me abrazó fuertemente y me alzó en el aire sin romper aquel besó. Ahora estaba segura de que por fin seria muy feliz, junto a mi amado Inuyasha…

    A lo lejos, en un balcón contiguo al jardín, se divisaba con claridad a una pareja de enamorados besándose fervientemente. En el balcón se podía ver a un pequeño niño pelirrojo, una hermosa joven de cabello castaño y a una mujer de cabellera negra larga.

    – ¿Cree que serán felices? Reina Izayoi.- preguntó el pequeño niño observando la escena.

    – Si, estoy segura.- le contestó al pequeño niño.

    – Es el perfecto final.- comentó la joven, mientras daba un suspiró de amor.

    – No Sango. Es el perfecto inició.- corrigió la reina con una dulce sonrisa.

    – Si, tiene razón.- concordó el pequeño Shippo.– El perfecto inicio…

    La visita de un ladrón de capa roja, a veces puede ser la llave que revele lo que desea tu corazón…

    Fin

    Espero que les haya gustado, ojala las veá en mi nueva historia. muchísimas gracias por acompañarme desde el comienzo, por sus post y por votar en la encuesta.
    Nos vemos en La realizadora de Deseos, o eso espero jejejejeje
    :bye:
    :ANYWORD:
     
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  19.  
    luna sahara

    luna sahara Entusiasta

    Piscis
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    Re: EL ladrón Red Rose

    holaa!!!!

    qe bella ToT
    llore de lo conmovida qe me puse,
    pero qe agonia tres años sin ver a Inuyasha,
    yo no lo ag[​IMG][​IMG]uanto xD ,
    este final esta hermozo,
    en verdad me encato

    nos veremos en la reailizadora de deseos
    baybya
     
  20.  
    Elen Takmi

    Elen Takmi Iniciado

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    Re: EL ladrón Red Rose

    Queeeeeeeeee hermoso no tengo palabras para describir todo los sentimentos que me desperto este capitulo fue exelente tuvo un poco de todo simple mente estraordinario.

    Tu manera de escribir es la perfecta, que trasporta a los lectores a la historia siendo uno mas de los protagonistas de esta.

    Todas las escenas que transcurian en la historia pasaban en mi mente como si las estuviera viendo no viviendo yo misma.

    Como dijieron no es el perfecto final de esta hermosa historia de amor sino el perfecto inicio de una vida juntos.


    Este fin de semana hacido para llorar, llorar y llorar para mi solo que hoy llore de felicidad y trsiteza al mismo tiempo ya que de felicidad por que el amor triunfo pero triste por que este lindo ff ya termino.

    Gracias por escribir tan bien y por permitirnos leer tus exelentes creaciones.

    Se despide de ti tu amiga ROSA AZUL la cual te aprecia mucho.

    [​IMG]
     
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