El Comienzo...

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por CloroMaiden, 7 Agosto 2012.

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    CloroMaiden

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    Un día más, me levante con mucho sueño, como si no hubiera descansado y me prepare para ir a trabajar, llegando a la oficina, me serví una taza de café y me puse a trabajar.

    — ¿Y esa cara? — preguntaba mi asistente.
    — No pude dormir bien.
    — Debería tomar alguna vitamina en lugar de café
    — No gracias, ve y sírveme más café — mostrando mi taza vacía
    — Lo siento, soy su asistente no su sirvienta —
    — Pero yo soy tu jefe — solté una leve sonrisa, me levante del escritorio y me dirigí hacia la cafetera.

    — Porque no prendes la tv — decía un trabajador en su descanso.
    — Bien veamos las noticias — alguien más en la oficina prendió el televisor que estaba arriba en un repisa.

    "Se reportaron 4 desapariciones cerca de la zona de New York. Jonathan un hombre de 43 años, Lisa una mujer de 38 años, Evelin de 23 y una pequeña de 5 llamada Odet, aún no se sabe nada de su paradero, si los ha visto comunicarlo a este número"

    Al oír eso mire a la pantalla, expulse mi café de la boca ensuciando mi corbata, por alguna razón sus caras se me hacían conocidas, pero ¿Por qué? Si nunca los había visto.

    — ¿Le sucede algo jefe? — Preguntaba uno de los trabajadores
    — No — contestaba totalmente en Shock ¿Que está pasando por que entre en pánico? Me dirigí, de nuevo a mi oficina tratando de concentrarme en mi trabajo, hasta terminar mi hora y salir al fin. Subí al coche dirección a casa, pero mi celular comenzó a sonar.

    — Bueno —
    — Hola mi amor — después de un día extraño que mejor que oír la voz de mi bella novia.
    — Hola preciosa, ¿cómo estás?
    — Bien mi niño, sabes estaba planeando que saliéramos hoy cenar
    — Me parece perfecto —
    — Bien, te espero fuera de tu casa, besos

    Arranque con más velocidad mi auto, esperando a llegar a casa para encontrarme con ella.
    Llegando a una avenida frene, mire a través del retrovisor a un autobús escolar de pequeños niños, iba muy rápido, pero alguien vestido de blanco se aventó frente a al autobús saliendo en descontrol, golpeando a los autos de enfrente, el bus salió del carril comenzó a dar vueltas cayendo sobre la ladera.
    — ¿Que fue eso? — decía alterado, trate de acelerar para no ser golpeado pero no podía arrancar, era como si mi cuerpo me detuviera y no me dejara pisar el acelerador, a los pocos segundos, fui golpeado por otro carro.
    Fue algo horrible de ver, trate de salir del auto, y arrastrarme, sentía como si mi cuerpo estuviera entumido, empecé a mirar todo borroso, oí un pequeño quejido, ¿será un niño?, me pregunte, voltea a hacia el ruido y al mirar vi la figura del causante de todo, no dure mucho y caí en un profundo sueño.

    — ¿Dónde está Mark? — una voz femenina llena de angustia me despertó.
    — Lo siento señorita, el aun no despierta
    — Déjeme pasar a verlo Doctor.
    — Alice — trataba de hablar fuerte, pero era imposible mover mi boca, me sentía como un vegetal, y aun no sabía porque estaba así, el aburrimiento me hizo entrar en sueño.

    Comencé a soñar que iba en mi coche a altas horas de la noche, tomando el rumbo de regreso a casa, con neblina, no alcanzaba a ver bien, llegue a la avenida del accidente, y cuando iba a cruzarla alguien apareció delante de mí, lo mire directamente y cuando volteo, su cara pálida con los ojos negros me asusto.

    — Pero ¿Que fue eso? — desperté con la respiración agitada y sentí como el sudor caía de mi cabeza, mire a mi alrededor, y me di cuenta que estaba en casa, ¿Qué rayos? ¿Fue un sueño? se supone que estaba en el hospital.
    Estaba totalmente desconcertado. Tome mi cabeza y trate de tranquilizarme, no tarde mucho y prendí la televisión esperando a ver algo. La noticia que de los extraviados que había visto en mi sueño salió.
    — Esto es extraño — me decía a mí mismo, apague la televisión y me levante del sillón, me dirigí a la cocina y me prepare otra café más.

    — Muchacho — una voz delgada se oyó dentro de casa, me espante, mira a los lados, y de repente una niña pequeña estaba frente a mí.

    — ¿Que... Que haces aquí? — mire a la pequeña, muy pálida, de inmediato la reconocí, era una de las personas extraviadas — Niña que no sabes que tus papas te están buscando, que haces a estas horas de la noche en casa de extraños.
    — No puedo regresar a casa, yo no existo—
    — Esta pequeña da miedo — pensaba, no dude más y la trate de tomar del brazo, al tocarla mi mano la traspaso como si fuera una nube de vapor.
    — ¿Pero qué mierda… que está pasando? — decía asustado tirándome al suelo

    — Debes ir a ese lugar— decía la niña señalando la televisión, esta se prendió comenzó a verse en rayas hasta que se puso donde había pasado el accidente, me asome y mire que había alguien tomando sus piernas, se levantó y en segundos su cara se acercó a la pantalla, sorprendiéndome.
    — ¿Qué demonios fue eso?
    — ¿Quieres saber por qué te está pasando estas cosas extrañas? — Lo que había dicho llamo mi atención.
    — Ve a ese lugar, y tendrás tus respuestas —

    — ¿Pero de que estas hablando?—

    —Óyeme bien debes ir a matar a esa cosa—

    — ¿Y por qué debo hacer eso yo?—

    —Porque eres el único sobreviviente de nosotros, y ahora debes lidiar con las cosas que vallan saliendo de la puerta—

    — ¿Sobreviviente, puerta? — Más confundido, no podía estar peor, por un momento sentí que estaba loco.

    — tienes que apresurarte a ir, si es que quieres evitar el accidente
    — ¿Los niños?
    — Así es, tus sueños te hacen ver un futuro alternativo, no hemos pasado a lunes, ni has ido a trabajar, y mucho menos has caído en el hospital, eres un clarividente.
    — ¿Clarividente? —
    Por alguna extraña razón, has olvidado tu pasado, pero no puedo hablar más, y si no te apresuras, lo que soñaste se hará realidad.
     
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    Cap. 2 El fantasma de los caminos

    — Esto debe ser una locura — contestaba extrañado mientras tomaba asiento en el sillon.

    No tardo mucho para que el reloj diera las 5 de la mañana.

    — Se me acabo el tiempo, has lo que te digo y evita una tragedia — decia la pequeña mientras se desvanecia.

    Al desaparecer la niña me senti tan cansado, y no supe mas, asta que puede despertar, eran ya las 12pm y el telefono sonaba a cada rato, me levante y conteste.

    —Bueno
    —Bueno, jefe soy su secretaria, ¿por que no asistio al trabajo?
    —No lo se, aque horas son — preguntaba un poco aturdido
    —Son las 12pm, he estado preguntado toda la mañana por usted, ¿Por que no contesto?
    — La verdad me siento mal, y no asisitire, asi que mañana nos vemos
    — Bien aqui se le espera, chau

    Colgue, sentia aun un fuerte mareo, me preguntaba que habia pasado, que dia mas extraño el de ayer, un sueño tal vez o simplemente me estoy volviendo loco.

    Transcurria con normalidad este dia, como siempre solo que sin ir a trabajar, por un momento ignore todo y me dedique a descansar.
    Pasaron la horas asta dar las 5 de la tarde, mi celular comenzo a sonar, era el tono especial para alguien especial, Alice, conteste lo mas rápido posible.

    — Hola nena
    — Mark, que paso pollito, me entere que no fuiste al trabajo
    — Ah es que me siento un poco mal
    — Bueno, iré a verte a tu casa
    — Seria lo máximo si tu vinieras
    — Sabes que te a... — Un fuerte golpe se oyó, interrumpiendo la llamada, ocasionando que se cortara la conversación.

    —¿Alice? ¿Amor? Contesta — al no oír su voz, un fuerte escalofrío paso por mi espalda — Esto no esta bien— me levante, y salí de casa y subí al carro, un terrible trafico, no podía pasar, baje del coche y fui corriendo ¿Que había causado que los carros dejaron de avanzar? No tarde mucho en darme cuenta que al llegar a la avenida Grande que cruzaba a la ciudad de Misisipí se había hecho frente a mis ojos la devastación de mis sueños.

    — Alice!! — gritaba desesperado buscando entre los escombros — Alice, donde estas — miraba a todas partes, asta encontrarla tirada sobre el suelo — Alice — me acerque — mi amor, oye despierta, mi amor — no respondía, me sentía tan frustrado, asta sentir un escalofrío sobre mi espalda, alze la mirada, y vi aquella figura blanca y borrosa de una mujer siniestra.

    — Señor haga se a un lado — decía uno de los paramédicos que había llegado, apartando me de Alice, en ese momento fui tras la figura, pero desapareció y regrese a ver a Alice, cuando menos los esperaba vi como uno de los paramédicos coloco una tela blanca sobre ella.

    Nos reunimos todos después del entierro.

    — lamento mucho su perdida — decía el vecino a los padres de Alice.
    — Gracias por venir — contestaba su padre.

    Me coloque sobre el sillón, vestido de traje negro, con los ojos verdaderamente hinchados.

    — Pude haber hecho algo — me decía a mi mismo — Pude haber salvado a Alice, esta es mi culpa — dentro de mis pensamientos me arrepentía de no haber creído lo de aquel día.

    — Mark — se acercaba la madre de Alice cuidadosamente — Por que no vas a descansar a casa — decía mientras me miraba fijamente con sus ojos tristes.

    — Quiero estar aquí un rato mas, si me lo permite

    — Lo se pero te ves muy cansado, así que ve a descansar, pero antes quiero darte esto, estoy segura que Alice te lo hubiera dado — me entrega un collar con una cruz de color negra, algo extraña

    — Se lo agradezco — me levante y fui caminando a mi casa a descansar, tome una siesta por un rato, pero oí como si alguien hubiera entrado, despertándome.

    — ¿Quien anda ahí? Tome un un bat de mi habitación, me asome a la sala, y note que la televisión estaba prendida, me acerque y la apague, tome asiento y mire la foto con Alice que tenia en un cuadro.

    — Si me hubieras hecho caso no hubiera sido necesario, que tu novia y todos esos niños murieran.

    Voltee asustado y vi que la niña de aquella vez estaba a un lado mío — ¿Acaso era necesario, que se la llevaran? — preguntaba entristecido soltando algunas lagrimas.

    — No, no lo era, pero ignoraste mi petición, y ella tomo tu lugar en el accidente, y si sigues sin hacer nada van a morir mas.

    — ¿Que quieres que haga, yo no se que esta pasando, no tengo ni la menor idea de que hacer? — decía algo enfurecido

    — El collar que te entrego la madre de Alice, lo deje en su casa, y se te ha sido entregado.

    — ¿Que con ese collar? — preguntaba confundido

    — Colocalo en tu cuello, y no lo sueltes en ningún momento, debes ir a enfrentar aquel fantasma que creo esto, si no lo haces todas sus víctimas se irán al infierno, todos los fantasmas y demonios que llegaron a salir de la puerta tienen cometido hacer daño y enviar almas al infierno para que tomen su lugar, si no regresas a ese ser al inframundo, tu novia y esos niños se quedaran ahí.

    — ¿Dime por que esta ocurriendo esto? — trataba de convencer me pero no podía creerlo

    — No podré contarte todo, perderíamos tiempo, debes ir a hacerlo

    — ¿Y como lo hago?

    — No lo se — decía la pequeña negando con su cabeza

    — ¿Y como rayos quieres que haga esto? A enfrentarme a algo que no conozco.

    — No estarás solo, yo iré contigo.

    — Bien — mire el el reloj, daban las 2:30 de la madrugada, subí al coche y no olvide tomar el bat, conduci a altas horas de la noche asta ese lugar.

    — ¿Donde estas niña? — preguntaba para ver si la pequeña estaba conmigo

    — Aquí — decía la pequeña apareciendo a un lado — ahí esta — señalando hacia delante, mire fijamente y vi como esa cosa estaba sentado tomando sus pies, tapando su cara, el miedo me paralizo. — debes ir ahí — decía la niña, me arme de valor y tome el bate — ¿Por que llevas eso? — preguntaba la pequeña —

    — Por cualquier cosa
    — Recuerda que no puedes dañar a los fantasmas físicamente
    — No me importa, ni loco suelto el bate — decía mientras me acercaba — ¿Que ha ti no te da miedo? — le preguntaba

    — No, yo no siento nada, estoy muerta

    A unos pasos cerca de la figura fantasmal, pude oír lamentos.

    — Señor, ¿puede ayudarme?, por favor, estoy sola, puede acercarse — decían los lamentos con una voz femenina muy tenebrosa, Al acercarme por completo, estaba tras esa cosa, abalanza el bate, y golpee con fuerza, pero caí al suelo, ya que atravesé a la mujer.

    — Ellos tenían la culpa, me molestaban, eran malos, quería darles su merecido — decía entre sollozos los lamentos, mientras yo me levantaba — entonces, los espere, tenían un coche, y quería culparlos, así que, así que... — los lamentos continuaban, y mi curiosidad me hizo querer ver su rostro, asi que me puse frente a ella — ¡me avente frente a su coche! — decía fuertemente mostrando su rostro, tomando me por sorpresa, su rostro desfigurado me exalto e hizo que entrara en pánico queriendo golpearla con el bate, se abalanzo sobre mi, soltando arañazos en mi cara, entre en desesperación.

    — Odet, ayudame Odet — gritaba desesperado, mire como el collar con la cruz negra que estaba dentro del coche iba hacia el fantasma, la mujer soltó un grito horrible abriendo la boca exageradamente, apartando se de mi para que el collar no cayera sobre ella.

    — ¿Pero que rayos? Me levante, y lo primero que hice fue tomar el collar, y enredarlo sobre el bate, fui tras el fantasma, que flotaba hacia atrás para que no me acercara.

    Blandí aun mas fuerte el bate y lo avente con fuerza hacia la figura fantasmal — Esto es por Alice — por un momento, pensé que la atravesaría como la primera vez que intente darle con el, pero el bate se enterró en su pecho, soltando aun mas fuerte su grito, causando que me tapara los oídos y quedara aturdido, mirando como la cruz cambiaba de color negro a plateado.

    — Pero que mierda — decía confundido, al ver como aquel fantasma se quemaba, desapareciendo por completo, cayendo el bate en cenizas y la cruz completamente intacta.
    El aura del lugar cambio por completo a una paz embriagante.

    — Lo hiciste — decía la pequeña

    En ese instante, unas luces pequeñas salían del asfalta y subían hacia el cielo.

    — ¿Que es esto?

    — Mark — Decía una voz tras de mi conocida, que me lleno de felicidad.

    — Alice — voltee sorprendido, era ella — Volviste — trate de abrazarla pero fue imposible, la traspase quedando de espaldas con ella.

    — No Mark, solo quiero despedirme, y agradecerte por haberme salvado del infierno, al fin podré descansar.

    — Fue mi culpa — decía entre lagrimas — Tan fácil que era matar a esa cosa, y no lo hice antes — decía entre lagrimas

    — No te culpes, no fu tu intención, me tengo que ir

    — Alice, quedate

    — Adiós Mark, siempre te amare

    — No Alice, Alice — decía fuertemente al ver como subía, junto a las demás almas que habían quedado atrapadas, asta ya no verlas.

    — Lo siento mucho — decía la pequeña
    — tu no sientes nada, estas muerta
    — lo se

    Tome el collar y le mire fijamente.

    — Cada que se ponga de color negro, es por que algún fantasma o demonio esta en acción — decía la pequeña

    — Entiendo, así que te llamas Odet

    — Así es, ¿ya me recordaste?
    — No, solo lo se por que lo vi en las noticias, ahora puedes explicarme por que esta pasando esto

    — Lo siento me tengo que ir, será para la próxima — se desvanecía la niña, mientras el sol salía, quedando solo, mirando el amanecer.
     
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    Anh Peárys

    Anh Peárys Bubbles

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    Saludos, escritora.

    Pasé por aquí de casualidad y quise comentarte un poco el fic que llevas. Creo que no tiene su máximo potencial, ni siquiera ha estallado mucho, ¿entiendes? Suele ser muy, común, muy fácil y nada divertido de leer; busca otros medios para buscar incentivarse la historia y así, mejor calidad. Tanto la forma de narra, como la explicación de personajes y el espacio en donde se narra la historia, no me gusta por así decirlo. Todo comienza por la forma tan, poco interesante de expresar y narrar, pero bueno. Sobre la gramática y ortografía, tienes varios errores.

    >— Alice!!.gritaba desesperado buscando entre los escombros — Alice, ¿dónde estás?.miraba a todas partes, asta encontrarla tirada sobre el suelo — Alice — me acerqué — mi amor, oye despierta, mi amor — no respondía, me sentía tan frustrado, asta sentir un escalofrío sobre mi espalda, alcé la mirada, y vi aquella figura blanca y borrosa de una mujer siniestra.

    Ok, comenzaré con ambos signos de color rojo. Deben ir uno a cada lado, y solo uno, no dos. Sobre ambos puntos rojos en los guiones, se deben al espacio que dejas allí, me parece innecesario. Sobre los signos azules, creo que se verían mucho mejor en la oración. Y sobre la palabras tildadas, no olvides eso, es muy importante. Y la palabra <asta> No sé, pero en la oración debe ir 'hasta' no 'asta' ayúdate de un diccionario. Y sobre la última palabra subrayada, sé que debe ir tildada, está en pasado, pero no sé si así se escribe, en todo caso, buscaré.


    Adiós.
     
  4.  
    CloroMaiden

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    Escritor
    Lo siento si no fue de tu gusto la historia y mi narracion, no soy muy buena narrando ese es mi forma de escribir y trato de mejorar, sobre las faltas de ortagrafia pido disculpas, la historia la escribo desde mi Ipod, y aveces no me corrige, ademas cada que escribo hasta, el ipod me lo corrige sin h.
    Agradesco tu comentario y buena critica, adios.
     
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