Mi cabello rubio hoy se tiñe de rojo. Mi cerebro emana un jugo cuyo color se apodera de mi cabeza. Uno de los broches que sostenía mi cabello cayó al momento de terminar con todo. Una coleta es la única que no se va tiñendo. Del lado derecho de mi cabeza, el rojo se expande y hace desaparecer el colorido broche entre el jugo. Hoy no ha sido mi día. Creí que podría disfrazar mi triste existencia con mis coloridas ropas. Usando un suéter y una falda: muriendo de frío en verano. Mis piernas se sentían quebradizas, así que simplemente me dejé caer junto a la cama, sosteniendo mi peso en mi mano izquierda apoyada en el suelo. Sostenía aquel utensilio de cocina en mi mano derecha y lo miraba muy pensativa. Mi pierna derecha deseaba juntar fuerzas para ponerme de pie, pero entonces mi brazo derecho le copió la idea y el utensilio alcanzó mi cabeza, rompió uno de mis broches y atravesó mis cabellos. Fue un extraño y poco duradero placer. No podía bajar el brazo o soltar el utensilio. Ahora que reacciono y veo el jugo rojizo descender por mi hombro, creo que haberle hecho caso a aquel simpático extraño fue mala idea. Era más divertido cuando el jugo corría por mis brazos: no me sentía tan mareada en ese entonces, ni se me nublaba la vista. ¿Por qué de pronto los polvos blancos ya no me hacían feliz? Pasé del gris al rojo, y podría jurar que del rojo al blanco. Lo último que supe fue que mi brazo izquierdo perdió todas las fuerzas, mientras la mano derecha seguía aferrada al utensilio de cocina resplandeciente y filoso que me pidió a gritos que lo tuviera en manos desde que llegué a casa y tomé esos polvos blancos otra vez. Por primera vez después de empezar a tomar esos polvos experimentaba de nuevo el dolor. Pero pasaron segundos, y no lo sentí más. No sentía nada Dolor, placer, nada. Fui traicionada. Esos polvos no debían de llevarme a esto. Yo iba a ser eternamente feliz. No planeaba promoverlo tan expresamente, pero lo único que este escrito quiere transmitir es "Di NO a las drogas"
Me gusta como narras cada escena, y de como tienes una buena trama para cada palabra. Al inicio pensé que era gracioso lo que leí, pero no eso fue aterrador e interesante como para poner a pensar a todo el lector. Por ejemplo a personas con mentes incrédulas lo tomarán de una forma diferente pero a lectores con un problema similar se siente el protagonista de esta historia tan realista y poca agradable. Señorita me despido que tenga una bella tarde, noche, mañana como usted le otorgue.