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  1.  
    CronaKurotsuki

    CronaKurotsuki Shinjita Ikizama Wa

    Tauro
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    Escritora
    Título:
    Demasiada rivalidad
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    456
    Capítulo de Introducción

    Año 2050. La Tercera Guerra Mundial estalló hace diez años entre el gran Imperio Chino y los Estados Unidos de América. ¿Las causas? Nunca fueron muy concretas. La competencia entre productos de exportación y el incremento de los aranceles entre ambos países son algunos de los motivos posibles. Aunque solo era cuestión de tiempo que una China comunista y que se iba ganando terreno sobre el comercio internacional empezase a tener sus roces contra la democrática y rica América. El mundo estaba dividido, y yo me encontraba entre los dos frentes.
    ¿Qué es lo que debía hacer? No podía mantenerme eternamente alejado de la guerra, ya que las Naciones Unidas reclamaban constantemente mi presencia. Pero tampoco me apetecía ayudar al estúpido Alfred a conseguir sus objetivos egoístas.
    Pensaba todo esto cómodamente sentado en el sillón de piel de mi querida Elisabeth cuando alguien toco a mi puerta. Al abrir, el rostro empapado del alegre Feliciano me miraba con una sonrisa boba.

    —¡Ciao, ciao Arthur! ¿Puedo pasar?—preguntó mientras entraba ya sin mi permiso.

    —Agh... ¿Qué has venido a hacer aquí? Siéntate.

    El italiano tomó asiento en una vieja silla enfrente de la mesa, le di una manta y preparé un té para que entrara en calor.

    —¿Vienes otra vez por el asunto?—dije mientras le servía una taza.

    —Me envía Ludwig. No imaginas lo ocupado que está, ni siquiera ha podido encontrar un hueco para venir a verte. Pero dice que sería de gran ayuda si yo fuera su mensajero y dejara los asuntos bélicos a un lado por el momento, y...

    —Ah... ese estúpido fornido... ¿No puede meterse en sus asuntos por una sola vez?—murmuré dejando de escuchar su cháchara sin sentido.

    —¡Iggy!

    —¡Que no me llames Iggy!—exclamé—Y vamos a lo que vamos.

    —Bueno, el capitán dice que no puede esperar más. Sólo falta tu respuesta.

    —¿Ya han contestado todos?—pregunté sorprendido.—¿Y... y qué tal?

    —Mmm... bueno, todo como era de esperar. Ucrania ha decidido apoyar a Rusia, después de todo... Y Suiza y Francia van a apoyar a las tropas americanas. ¿Tu también, no?
    Tragué saliva, y con toda la indignación de mi alma, contesté:

    —Por supuesto. Os aseguro que seré de mayor ayuda de lo que pueda ser ese estúpido Lafayette...

    —¡Deja en paz a mi primo! Francis es bueno: tiene un vino riquísimo, chicas guapas...

    —Feliciano, es tarde, y no es muy bueno que dejes a tu jefe solo tanto tiempo.—dije impaciente.

    —Fíjate, esa misma frase le dijo la jefa de Lud a Antonio el otro día.

    —Adios Feliciano.

    Y por fin salió por la puerta.
    Inglaterra pronto entraría en guerra, y no sabía quién me caía peor: los enemigos, o mis propios aliados.
     
    Última edición: 29 Octubre 2013
  2.  
    Shani

    Shani Maestre Comentarista empedernido Usuario VIP

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    No conozco el fandom, así que no puedo opinar al respecto. Pero aún así me gustaría darte un consejo: separa los diálogos. Todo está muy junto y eso dificulta un poco la lectura, la hace pesada.

    La ortografía está más que bien y usaste guión largo en los diálogos, eso es excelente. Faltaría un poquito más de narración entre tanto diálogo.

    Saludos (:
     
  3.  
    CronaKurotsuki

    CronaKurotsuki Shinjita Ikizama Wa

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    Muchas gracias, seguiré tu consejo :)
     
  4.  
    CronaKurotsuki

    CronaKurotsuki Shinjita Ikizama Wa

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    Drama
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    Cap. 1: Como si fuera ayer

    Hacía tiempo que había dejado de llover. O eso era lo que yo creía, pues es difícil saberlo cuando viajas en tren bala. El viaje hacia Bruselas fue corto, de veinte minutos más o menos. Pero aún así tuve tiempo para relajarme y pensar en los acontecimientos que se venían.

    En primer lugar, una guerra mundial. Sacrébleu, esperaba que mi querida París no se viera masacrada por ese ruso bastardo. La última vez que tocó una parte de mi cuerpo fue para destruirla.

    Por otro lado, la alianza. ¿Al lado de quién, o de quienes estaba dispuesto a luchar? Todo el mundo hablaba del siglo XXI, del progreso de las naciones, de la pronta unificación de una Europa próspera, de que las viejas rencillas eran cosa de antaño. Tanto no debe haber progresado el mundo si estamos a punto de entrar en una guerra histórica.

    Los enemigos del pasado... Ah, cuántos recuerdos. Por aquel entonces Francia era bella y poderosa. El mundo estaba estructurado de una manera maravillosa y yo era el país de la revolución, del gran imperio, la envidia del mundo entero. Ese hooligan idiota me respetaba, claro que lo hacía...

    —Última parada, Bruxelles-Midi, estación de Bruselas. —se escuchó por los altavoces. Bajé del tren y me detuve unos segundos en el andén buscando a Antonio con la mirada, ya que un tren de su línea de alta velocidad estaba parado junto al mío.

    — ¡Francis!—gritó el español al bajar del tren— ¡Ven conmigo, acabo de llamar a un taxi!

    Los dos juntos salimos de la estación y subimos al vehículo. Mientras avanzábamos por las calles belgas, el "jefe" empezó a darme conversación.

    — ¿Crees que Alfred estará allí? Dice que necesitaba vernos urgentemente. —preguntó.

    —No lo sé, creo que sólo asistirán países europeos. América también tenía que ver a Japón.

    — ¿Él ya ha respondido?—dijo mientras recostaba su cuerpo sobre los incómodos asientos.

    —Eso creo...—respondí—y creo que el pequeño Feliciano también irá.

    Una sonrisa divertida se dibujó sobre el rostro del español.

    —Perfecto, me encanta cuando el mundo se pone interesante. Aunque odie las guerras, cien años sin fuego en el cuerpo son cien años muy monótonos.

    Quizá él llevaba razón. Yo llevaba mucho tiempo llevándome bien con todo el mundo, incluso con el despreocupado Antonio, que una vez fue mi enemigo mortal. Y ahora, íbamos los dos juntos manteniendo una alegre conversación en el asiento trasero de un taxi.

    Al fin llegamos al Palacio de Congresos. Todo estaba alborotado y la gente gritaba, como de costumbre. Feliks no se callaba, y pasaba su brazo por encima de Tino, bajo la amenazadora mirada de Berwald. Toris hablaba con sus hermanitos sentados cerca de Vash, que pedía silencio en la sala con su irritable acento, y Antonio creo que fue disparado a acosar un rato con bravuconerías a Roderich. Yo por mi parte, me senté al lado de mi pequeña Bélgica.

    — ¿Quién no ha llegado aún?—preguntó Noruega demasiado bajo para ser escuchado.

    —Inglaterra, Alemania y Canadá. —contestó Mathias, el único que parecía prestarle atención.

    —Qué extraño—dijo Elizabeta añadiéndose a la conversación—que falta Arthur, pase, estará tomado el té—soltó una de sus peculiares carcajadas—pero, ¿no se supone que Ludwig era el que iba a presidir la reunión?

    — ¡Que se vaya a freír patatas!—se escuchó al fondo de la sala.

    — ¡Hermano! ¡No grites esas cosas sobre Ludwig!—exclamó Feliciano preocupado.

    En ese momento, Roderich se apartó ya angustiado de Antonio, y tomó asiento a mi lado. Parecía preocupado, como impaciente por algo. Creía que iba a comenzar a hablarme, cuando un sonido atronador se escuchó en cada rincón de la sala...

    Y se hizo la oscuridad.

    …………………………………………………………………………………………………………………………………………………………

    Todo esto estaba siendo muy extraño. ¿Por qué dos reuniones? ¿Acaso no deberíamos aclarar la situación todos juntos, como las Naciones Unidas? Pero no iba a ser yo quien pusiera en duda la decisión del capitán Ludwig, que desde un primer momento había sido elegido por Alfred como el dirigente militar de todos los ejércitos europeos. Ese y todos los demás asuntos primordiales debían cuestionarse hoy, aunque fuéramos solo cuatro personas las que lo hicieran.

    — ¿Quieren comenzar ya? —pregunto Alemania.

    All right—Alfred tomó asiento y comenzó a hablar—para empezar, ¿alguna pregunta?

    —Yo si tengo una—aclaré— ¿Por qué solo nosotros cuatro?

    —Alfred, ¿no quedamos en que se lo ibas a comentar tú? —musitó Ludwig, que parecía bastante impaciente.

    — ¿Yo? ¿Perdón? ¿No quedamos en que Kiku lo haría? —respondió con desdén.

    Los tres empezaron a parlotear en voz baja, omitiendo totalmente la sensación de mi presencia en la sala. Ah, esos cabeza huecas, ¿es que nunca hacían nada a derechas? Estaba empezando a molestarme, cuando el japonés quiso comenzar con la aclaración.

    —Muy bien, Arthur, hay un tema importante que nos gustaría tratar contigo…

    — ¿Qué ha sido eso? — exclamó América. Un enorme estruendo se escuchó como a varias manzanas de allí, pero tan claro y fuerte como para impresionarnos.

    —Vayamos a ver qué ha ocurrido—propuso Ludwig.

    Los cuatro salimos fuera del pequeño edificio en el que nos reuníamos. La gente en la calle parecía asustada, algunos corrían y otros comenzaron a gritar. Anduvimos sin sentido para ver si divisábamos algo, hasta que decidimos ver hacia donde debíamos ir.

    —En primer lugar—comencé— ¿qué creéis que ha sido? Sonaba como algo cayendo.

    —Yo diría más bien como algo explotando—añadió Kiku— y juraría que venía de cerca del aeropuerto.

    —¿No era a ese aeropuerto donde tenían que llegar…?

    A Alfred no le dio tiempo a terminar su frase, pues la situación era más que obvia. Precisamente en el peor momento. Cuando íbamos a echar a correr otra vez, vimos a Francis venir corriendo hacia donde estábamos.

    — ¡Ustedes! ¿Están bien? —gritó preocupado. Por la expresión de su rostro se notaba que había venido corriendo.

    —Estamos perfectamente. —contestó Ludwig— ¿Vosotros sabéis que es lo que ha pasado?

    —Ni idea. ¿Está ya mi hermano con vosotros? —preguntó América.

    —No… él aún no ha llegado… Es el único que falta.

    A nuestro lado, había una pantalla de televisión por donde pasaban noticias. Daban un especial de última hora, y del poco francés que pude entender deduje que, a un avión recién llegado a Bruselas, le había estallado el motor.

    Aún recuerdo expresión desolada en el rostro de Alfred, como si fuera ayer.
     
    Última edición: 29 Octubre 2013
  5.  
    Flavia

    Flavia Iniciado

    Acuario
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    Me gustaron los dos capitulos, (tambien espero que hayan más jejeje) la narracion esta bien, usaste los guiones largos desde el principio de la historia y eso es bueno, ya que algunos lo hacen con el guion corto.
    La historia esta muy interesante y espero con ansias el siguiente capitulo

    PD: Gracias por invitarme a leer tu finc jejeje. Nos leemos!!! :):Q:D
     
  6.  
    CronaKurotsuki

    CronaKurotsuki Shinjita Ikizama Wa

    Tauro
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    27 Octubre 2013
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    Muchas gracias a ti por leer :Q Espero hacerlo bien para que te siga gustando :D
     
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