Long-fic de Pokémon - Dance of Gods

Tema en 'Fanfics de Pokémon' iniciado por jonan, 14 Septiembre 2018.

  1.  
    jonan

    jonan Jonan1996

    Libra
    Miembro desde:
    14 Agosto 2016
    Mensajes:
    48
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Dance of Gods
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    7
     
    Palabras:
    2324
    Bueno, después de un par de años he vuelto con una historia nueva, un pequeño proyecto de desahogo. Mi anterior Fanfic quedó inconcluso en gran parte por lo ambicioso del proyecto y al final se quedó en un tercio de lo que era.
    Con esta nueva idea me meto en un nuevo mundo, el de Mundo Misterioso, y tras aprender la lección con mi anterior Fanfic no tengo pensado alargar este trabajo más de veinte o veinticinco capítulos. Tengo pensado subir un capítulo todos los viernes. Espero que sea de vuestro gusto y que tenga un buen recibimiento.



    1º Capítulo: “La línea”

    El joven Kecleon desde muy joven soñó con salir de Villa Camuflaje para llegar a ser uno de los famosos Equipos de Rescate. Desde que nació escuchó hablar del Equipo A.C.T. y aquella nublada mañana un Wingull tiró el periódico en el que avisaba de que el equipo estaba a punto de captar el Rango Lucario.

    La aldea, compuesta por pequeñas casas viejas rodeadas de gigantes pilares de piedra grisácea, estaba totalmente dedicada a las secretas artes ninjas. La Villa Camuflaje era el lugar de origen de los mercenarios más poderosos de la región y muchos acababan en las filas del ejército del gran Reino del Viento, dirigido por el temible Trio de las Nubes.

    En la Villa había cuatro maestros y aquellos que lograban vencerlos pasaban automáticamente a ser parte del grupo mercenario de la localidad o eran enviados a la capital. Estos cuatro maestros eran Zoroark el invisible, Castform de la niebla, Ariados infalible y el huracán Shiftry. Aquel día Kecleon se dirigió a donde los cuatro para despedirse. Ver el periódico y tomó una decisión.

    – Grandes Maestros. – Comenzó el Pokémon arrodillado ante los cuatro, los cuales estaban sentados en cuatro tronos de madera. – No es nueva la idea, más de una vez lo he expresado a los cuatro vientos, pero hoy he tomado la decisión. Mañana al amanecer comenzará mi nueva aventura lejos de Villa Camuflaje.
    Los cuatro se miraron mutuamente y solo con la mirada se entendieron. No había pegas.
    – Joven Kecleon. – El Shiftry se levantó de su lugar. – Lamentaremos tu marcha. Tienes unas grandes habilidades para el camuflaje y en un futuro posiblemente podrías haber llegado a alcanzar el nivel de Zoroark. Pero a fin de cuentas tu voluntad no es ser un maestro ninja. Sea cual sea tu meta, te deseamos toda la suerte del mundo.

    – Muchas gracias maestros. Estaré eternamente agradecido a vosotros.

    – Despídete de tus compañeros. Mañana a la mañana Pidgeot te sacará de la Villa. Cualquier cosa que te sea necesaria pídela sin problemas.

    – Espera. – Dijo Zoroark antes de que le joven se retirara. – Tengo un regalo para ti.

    – ¿Un regalo?

    – Toma. – El Pokémon de un salto se colocó en frente y le dio un pañuelo. – Es un Pañuelo Seda. Ayudará a que los ataques tipo Normal se potencien.

    – Gracias.

    De esa forma Kecleon partió de la Villa Camuflaje tras despedirse de sus compañeros Nincada, Tangela y Bellsprout. Pidgeot comenzó a volar y rápidamente lo llevó fuera de la oculta grieta en el suelo donde estaba oculta la aldea. Este boquete en el suelo estaba rodeado por un frondoso y oscuro bosque.

    – Puedes dejarme en el bosque. – Dijo Kecleon.

    – Este bosque está lleno de peligros. Será mejor que por lo menos atravesemos el bosque. – Le respondió el Pokémon volador. – Este bosque ayuda a que la Villa Camuflaje siga en paradero desconocido. Además, tardarías tres días en salir del bosque, suponiendo que salgas vivo.

    El camaleónico Pokémon observó bien el bosque de enormes robles que se perdían en el horizonte. Miró abajo y pudo ver que en el bosque se hallaban enormes sombras, muchas de ellas peleando.

    – La mayoría de los Pokémon que ves son familias peleando. Una vez me atacó una pareja de Scolipede desde tierra, caí y casi no lo cuento. Menos mal que Shiftry me salvó. Aunque dicen que el verdadero enemigo es el Hydreigon de Lerna.

    – ¿Lerna?

    – Existe una región pantanosa al este que antiguamente debía ser un hermoso estanque. Pero desde que llegó aquel Hydreigon ese pantano debe haberse convertido en un auténtico infierno. Una vez Zoroark se debió enfrentar a él, pero salió muy malherido.

    – Debe ser toda una bestia…

    – Lo es.

    El rápido vuelo se alargó una hora más atravesando el bosque. La pareja habló sin parar a sabiendas de que no iban a volver a verse. Pidgeot fue uno de los primeros amigos que hizo en la villa y prácticamente él lo había criado y entrenado.

    – Oye Kecleon.

    – Dime.

    – Durante estos años… ¿has sabido algo de tus padres?

    – No. – Respondió en un tono más serio. – Zoroark me dijo que dos Kecleon me dejaron en la Villa al no poder cuidar de mí, pero que de querer conocerlos él me diría dónde encontrarlos.

    – ¿Y quieres saberlo?

    – No le he dicho nada al maestro porque no creo querer hacerlo.

    – Entiendo. Estamos llegando al destino.

    Pidgeot aterrizó en un pequeño campo de trigo, momento en el que el compañero se bajó y se puso frente a él. Sin decir una sola palabra se abrazaron fuertemente. Pidgeot, emocionado, no pudo evitar derramar una lágrima.

    – Te echaré de menos. – Dijo Pidgeot.

    – Muchas gracias por todo. Ojala el destino vuelva a juntarnos.

    – Ojalá. – Sonrió. – Tengo una última cosa para ti. – Sacó un sobre la bolsa que llevaba bajo el cuello. – Si algún día quieres saber quiénes son tus padres solamente tienes que abrir el sobre. Zoroark me dijo que en el futuro seguro que querrías saberlo.

    – ¿Por qué?

    – Me dijo que preguntarías eso. Me respondió que los Kecleon de este mundo no son de color morado.

    – ¿Cómo?

    – Nunca has visto a otro como tú, normal que no me entiendas. Tú solo guarda la carta en tu mochila. Kecleon, tu viaje comienza aquí. Buena suerte.

    – Gracias buen amigo. Espero que pronto venzas a los dos maestros que te faltan para poder ser un importante mercenario.

    – Hasta la próxima.

    Y con otro abrazo comenzó el viaje a través de un camino al lado de un campo de amarillo trigo. Su objetivo era la Plaza Pokémon, lugar de origen de los Equipos de Rescate. Caminó durante toda la tarde sin parar lleno de vitalidad.

    En el camino se encontró con una familia de Shroomish y Breloom granjeros que lo saludaron educadamente. Preguntó por la dirección y le dijeron que en cuestión de un mes llegaría al destino. Poco después se encontró con un extraño Xatu apoyado en un poste que tenía la mirada perdida y solamente repetía Xatu una y otra vez. No fue la última vez que vio al Pokémon en las siguientes horas, lo que hizo que se sintiera incómodo.

    Cuando el sol desapareció comenzó a preocuparse ya que en todo el día no había visto una aldea. Los carteles indicaban que estaría a punto de llegar, pero él no veía nada. Estuvo pensando en dormir bajo un árbol, pero el Xatu que lo seguía volvió a aparecer. Kecleon se le acercó al Xatu por detrás, ya harto de que le persiguiera. En el último segundo éste giró su cabeza de forma aterradora, haciendo que Kecleon saliera corriendo. Corrió tanto que al fin llegó a una pequeña aldea.

    Cuatro granjas de madera y adobe mirando al centro de una plaza componían la aldea. En el centro de la plaza había una hoguera rodeada por las gentes del lugar. Estos causaban un gran alboroto, pero el susto de Kecleon era tal que ni se dio cuenta. Cuando llego abajo y se chocó contra un Slaking dejó de correr.

    – ¿Estas bien pequeño? – Dijo el enorme Pokémon.

    – Si… sí. – Respondió nervioso mientras se levantaba de un salto. – ¿Qué celebráis?

    – Esos dos de ahí buscan a alguien que sea capaz de sacarlos del círculo. – Vio un Riolu cabalgando a un Cranidos. – Quien gane se llevará 500 Poké.

    Riolu reía sin parar sobre el Cranidos que correteaba de un lado para otro intentando atrapar a un ágil y elegante Roselia. Éste lanzó un Energibola que de un salto Cranidos esquivó. No se esperaba la Hierba Lazo que vino después y se tropezó, casi llegando a salir del círculo dibujado en el suelo.

    – ¡Vamos compañero! – Gritó Riolu.

    – Este es tu fin. – Dijo Roselia con actitud prepotente.

    – No, no. – Respondió Cranidos desde el suelo poco antes de lanzar un fino pero directo Rayo Hielo con el que el Pokémon retrocedió varios metros. Miró al suelo y vio como había cruzado la línea.

    – Y ya van tres victorias. – Dijo Riolu arrogante entre carcajadas. – Para el siguiente subiré la apuesta a mil Poké.

    Un Vigoroth insistía a su padre Slaking que quería participar, pero este se le negaba. Un Flaaffy miraba con ansias a Riolu, pero no se atrevía a dar el paso. Todos murmuraban pero nadie se atrevía.

    – ¡Yo me presento voluntario! – Dijo Kecleon, dando un paso al frente.

    – Que pequeñín más atrevido. – Vaciló Cranidos.

    – Adelante. Que comience la fiesta. – Dijo Riolu.

    Kecleon se colocó en el círculo y comenzó a preparar el puño, un poco atrasado. Cranidos se abalanzó con todas sus fuerzas mientras su cabeza cogía un color azulado.

    – ¡Vamos! – Gritó Riolu.

    El Cabezazo Zen de Cranidos chocó brutalmente contra el Puño Certero de Kecleon, el cual hizo que el primero saliera por los aires contra la hoguera en el centro del círculo. Tanto Riolu como Cranidos se retorcieron de dolor por las quemaduras, mientras que Kecleon los miraba a la espera de un nuevo ataque.

    – Ese cabrón es fuerte… – Dijo Riolu.

    – Gracias. – Respondió Kecleon con absoluta calma.

    – ¡Vamos! – Gritó Cranidos. Kecleon volvió a preparar su puño.

    – ¿Otra vez lo mismo?

    La pareja se iba acercando mientras que el cuerpo de Riolu iba cogiendo un tono rojizo. Kecleon se abalanzó contra el Cranidos para sacarlo con su puño, pero Riolu se interpuso recibiendo todo el golpe. Kecleon salió volando al chocar contra el Contraataque de Riolu. Casi se salió del círculo, pero con varios veloces saltos entrenados en Villa Camuflaje logró evitar la derrota.

    – Eres ágil… – Dijo Riolu.

    – Estáis bien coordinados. – Respondió Kecleon algo dolorido.

    – Acabemos esto. – Dijo Cranidos impaciente.

    El Pokémon prehistórico usó Poder Pasado, lanzando una esfera banca que Kecleon esquivó sin dificultad. Kecleon usó Lengüetazo, estirando su lengua hasta agarrar la pata de Cranidos y tirarlo al suelo. Después, saltó sobre la pareja y los echó afuera con un fuerte Cola Férrea.

    Los espectadores no tardaron en aplaudir al ganador.

    – Bien jugado. – Dijo Riolu algo dolorido mientras los dos se levantaban.

    – Gracias. – Respondió. Los otros dos se dirigían a donde su mochila se hallaba.

    – Toma. Los 1000 Poké. – Lanzó la bolsa.

    – Me vendrán bien para el viaje.

    – ¿Tú también eres un aventurero? – Preguntó Cranidos.

    – No. Me dirijo a la Plaza Pokémon. Quiero crear mi propio Grupo de Rescate.

    – ¿Otro loco admirador del equipo A.C.T.? – Vaciló Riolu.

    – Algo así.

    De una de las cabañas salió una imponente Slaking y llamó a su familia compuesta por su marido, cuatro Vigoroth y siete lentos Slakoth. Se había hecho tarde y la cena se enfriaba.

    – Riolu, Cranidos. ¿Queréis venir a cenar? – Preguntó el padre.

    – Claro.

    – Kecleon. Tú también puedes venir. Necesitarás un lugar dónde descansar esta noche.

    – Muchas gracias señor.


    *****​


    A dos días de distancia un grupo de diez Mightyena descansaba al lado de un riachuelo. Uno de ellos tenía un tamaño algo mayor y su cola era muchísimo más grande. Éste era el macho alfa del grupo.

    – Vosotros cuatro, ir a vigilar la zona. Que nadie se acerque. – Dijo el intimidante Pokémon. – Tú y tú, cerca hay nidos de Fearow. Ir a buscar la cena.

    – Alfa. – El segundo al mando del grupo se le acercó. – Estamos muy cerca del comprador de la Acuamónica. Deberías ir pensando la forma de atacar la Montaña Serpentea.

    – No te preocupes. Mañana nos acercaremos poco antes del amanecer y haremos un rastreo. Echando una partida de póquer en Villa Tortuga un borracho me dijo que la montaña estaba protegida por fuertes Pokémon tipo planta. La montaña debe ser todo un bastión lleno de túneles, pero acercarse no es difícil gracias al bosque que lo rodea.

    – Entonces lo ideal sería encontrar una forma oculta de entrar rápido, robarlo y salir.

    – Así es y creo tener un plan, pero necesito que no vayáis hasta arriba de cocaína.


    *****​


    La familia y los tres invitados cenaron, una extraña cena al combinarse la lentitud de los Slakoth con la vitalidad de los Vigoroth. Tras la cena tanto Riolu como Cranidos salieron afuera para preparar su próximo viaje a solas.

    – La Colina Salvaje está a un día de distancia. Desde ahí podremos llegar a la Montaña Serpentea enseguida. – Dijo Riolu sentado en un tocón de madera.

    – ¿Te fías del plano que te dio ese Metang?

    – No tenemos nada mejor para robar el tesoro.

    – Según tu plan será cosa de entrar y salir. Espero…

    – Iremos viendo sobre la marcha. Primero tenemos que llegar a la Colina Salvaje.

    De repente, Kecleon salió de la cabaña para hablar con la pareja. Los dos se quedaron en silencio mirando cómo se acercaba.

    – ¿Puedo hablar con vosotros? – Dijo el Pokémon.

    – Sí, claro. ¿Qué sucede?

    – ¿Mañana en qué dirección partiréis?

    – Hacia Colina Salvaje.

    – El viejo Slaking me ha dicho que es una ruta bastante complicada. ¿Queréis hacer juntos la travesía?

    – Claro. Eres un buen combatiente, nos serás de ayuda y encima el viaje nos será más ameno. Pero hay una última cosa que deberías saber.

    – Dime.

    – Nuestras aventuras no siempre son del gusto de todos y algunas personas ponen precio a nuestras cabezas. Pero tranquilo, los cazarrecompensas no te harán nada. Solo nos buscan a nosotros.

    – Solo será un día de travesía, no creo que vaya a suceder nada. En la Colina Salvaje nos separaremos.

    – Perfecto.

    Los tres hablaron durante un rato para preparar el viaje sin darse cuenta de que Xatu los vigilaba desde lo alto de la casa con una ligera mueca en su pico.

    – Parece que a este trio le espera un interesante futuro.
     
    Última edición: 15 Septiembre 2018
    • Me gusta Me gusta x 1
    • Ganador Ganador x 1
    • Fangirl Fangirl x 1
  2.  
    LizzaRade

    LizzaRade ¡Gatos!

    Acuario
    Miembro desde:
    2 Enero 2017
    Mensajes:
    251
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Usualmente cuando me dicen Kecleon y Mundo misterioso automáticamente pienso en las tiendas del juego e.e Pero resulta que es una aventura con un Kecleon de protagonista, no lo negaré, está interesante lo que presentas. Also, el par de Riolu y Cranidos me cayó bien, se siente que son de esos aventureros que quieren sentir algo de emoción, aunque ahora sus cabezas tienen un precio xD

    También el hecho de que con esto hasta se explicaría porque los Kecleon de la tienda te parten la madre cuando les robas un objeto en los mapas, ¡porque están bien entrenados xD! Pensar en eso... me gusta :bulbi:

    Ahora vamos con unas cosillas técnicas:
    Es incorrecto dejar un espacio entre el primer guión y el enunciado del personaje. Asi como un espacio entre el guión y el enunciado del narrador, en este caso, imagina que estás usando un paréntesis, separas la idea del que narra del dialogo del personaje aclarando su acción mientras habla. Y los signos van después de cerrar el enunciado: —Dialogo —narrador—. Dialogo.

    En teoría, el texto que cité quedaría así:

    —Grandes Maestros. —Comenzó el Pokémon arrodillado ante los cuatro, los cuales estaban sentados en cuatro tronos de madera—. No es nueva la idea, más de una vez lo he expresado a los cuatro vientos, pero hoy he tomado la decisión. Mañana al amanecer comenzará mi nueva aventura lejos de Villa Camuflaje.
    Error de dedo, pero son cosillas que se corrigen con el tiempo :) ahí debería ser "Una vez Zoroark se debió enfrentar a él, pero salió muy malherido."

    Eso, está interesante lo que presentas, no me molestaría seguir leyendo esta historia, porque le veo potencial.

    Chau!!
     
  3.  
    jonan

    jonan Jonan1996

    Libra
    Miembro desde:
    14 Agosto 2016
    Mensajes:
    48
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Dance of Gods
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    7
     
    Palabras:
    1885
    Antes de nada, quiero dar las gracias a LizzaRade por su comentario y lo tendré en cuenta de ahora en adelante. Espero que este segundo capítulo sea de vuestro agrado.

    2º Capítulo: “El cañón”


    Amaneció en Pueblo Cuatrocaminos y el trío no se hizo esperar para partir. Había un día entero hasta la Colina Salvaje y el camino era muy peligroso. Slaking los advirtió del peligro por ser un cañón rocoso en el que las emboscadas eran habituales a manos de los Durant y Trapinch. Les aconsejó atravesarlo por el riachuelo que cruzaba la ruta.

    –Al anochecer llegaréis a una enorme edificio con forma de Oddish. Decirle a la vieja curandera que vais de mi parte.

    –Gracias. – Respondió Kecleon.

    –Señora Slaking. La cena estaba riquísima. No puedo esperar a comer estos bollos hechos por ti.

    –No hay de qué. – Dijo encantada. – No solemos tener unos visitantes tan amables por aquí.

    Tras una cálida despedida por parte de la familia partieron hacia la Colina Salvaje. Riolu, imposible de estar callado, contó todas sus aventuras y desventuras en cuestión de tres horas y en ese momento incluso dio tema de conversación. Para cuando se quisieron dar cuenta, tras cruzar un breve túnel, ya se encontraban en el cañón del que se les había advertido.

    –Este silencio me pone tenso. – Comentó Cranidos.

    –Estad atentos. Los Trapinch pueden atacarnos por sorpresa bajo nuestros pies.

    –Deberíamos buscar una forma de bajar al riachuelo como nos dijo Slaking.

    Los tres se acercaron al acantilado para buscar una manera de descender, pero para su sorpresa el riachuelo estaba seco. Además bajar era imposible por aquella caída de treinta metros.

    –Parece que la cosa se complica. – Dijo Kecleon.

    –Subiros sobre mí. – Dijo Cranidos. – Tengo un mal presentimiento.

    –Esto me recuerda a cuando fuimos atacados por ese grupo de Cacturne asesinos. – Continuó Riolu imposible de callarse.

    –Cállate. – Ordenó su amigo. – Van a escucharnos y caeríamos rápido en una emboscada.

    –Oye... qué es eso. – Preguntó Kecleon al ver un extraño pico rocoso lleno de agujeros al otro lado del cañón.

    –Parece que es un hormiguero. Será mejor que avancemos sin que nos vean.

    Continuaron por el camino sobre Cranidos a paso ligero. De vez en cuando se encontraban algún boquete que conducía al laberinto creado por los Trapinch y Durant. El camino se fue estrechando y los agujeros aumentaban. De vez en cuando algún Vibrava los sobrevolaba pero sin más percances.

    –El sonido de esos Vibrava es bastante molesto. – Opinó el Riolu mirando a uno que comía los restos de un Trapinch.

    –Pues eso de ahí creo que te va a molestar más. – Respondió el camaleón que veía como una tormenta de arena se les acercaba por detrás.

    –¡Agarraos! – Gritó Cranidos y acto seguido salió a todo correr intentando escapar de la tormenta.

    –Necesitamos un refugio. – Dijo Riolu.

    –El único refugio es la casa de unos habitantes poco amistosos. – Respondió Kecleon nervioso. – Pero tengo otra idea.

    –¿El qué?

    –El maestro Castform me enseñó Danza Lluvia.

    Kecleon creó en su mano una esfera azulada que lanzó al cielo. La esfera empezó a crear oscuras nubes que fueron cerrando el cielo del cañón junto con una leve lluvia que comenzó a pelear con la tormenta de arena.


    *****​


    –¡Alpha! ¡Tenemos que retirarnos! – Decía el segundo al mando que observaba como los otros siete lanzaban sus potentes ataques a una pared metálica en medio de un largo pasillo circular de paredes de madera.

    –Nos falta poco para llegar a la Acuamónica. – Decía un líder sudoroso y nervioso. – ¡Aguantad!

    –Hemos perdido ya a uno. En cuanto nos encuentren estamos jodidos.

    –Dejadme.

    El Pokémon se abalanzó con su fuerte mandíbula y con un Triturar agarró la cerradura. Agitó fuertemente su cabeza y tras unos segundos escupió el metal arrancado. La puerta se abrió de par en par.

    –Oh... mierda... – Dijo el segundo al ver a Mudsdale, conocido como el Dios del Vino, protegiendo la Acuamónica junto con su séquito, un Arbok y un Pyroar hembra.

    –¿Pensabais que ibais a metérsela doblada a Serperior? Habéis caído en su trampa y ahora moriréis entre terribles sufrimientos.

    Mudsdale pegó un gran salto y se colocó sobre uno de los Mightyena. Intentó esquivarlo, pero el otro era demasiado rápido y su cabeza quedó incrustada en el suelo con el potente Pisotón. Otro Mightyena intentó atacarlo por la espalda pero usó Fuerza Equina y con una potente coz lo lanzó contra la pared, así debilitándolo.

    –¡Retiraros! – Dijo Alpha mientras daba un paso al frente.

    –Lo siento. Pero ninguno saldrá vivo de aquí. Terremoto. – Dio un pequeño golpe al suelo con el que todo el túnel tembló. El equipo del Alpha se vio realmente acabado.


    *****​


    –Nos hemos librado de la Tormenta de Arena, pero no del peligro. – Dijo Riolu al ver un Flygon y dos Vibrava frente a ellos.

    –Siento deciros que habéis entrado en nuestro territorio. En una situación normal os echaríamos y se acabó, pero tenemos que alimentar a nuestros pequeños.

    –Siento decirte que no van a ser vuestro alimento. – Dijo una voz tras el trio. Miraron y vieron un Durant de color más rojizo liderando a una veintena.

    –Marchaos si no queréis salir heridos. – Respondió Flygon iniciando en su mano un Puño Fuego.

    –¿Se os ocurre alguna forma de escapar? – Susurró Riolu.

    –¡Marchaos vosotros del cañón! Este es nuestro hogar. – Respondió el Durant. – Compañeros, atacad.

    Los Pokémon de acero atacaron con Eco Metálico atrapando en las insoportables ondas a los dos tríos. Riolu, Cranidos y Kecleon se retorcieron doloridos y apenas sin poder moverse. Kecleon comenzó a recordar sus viejas lecciones en la Villa Camuflaje.


    *****​


    –Veo que has aprendido Poder Pasado. – Dijo Zoroark a Kecleon frente a una cascada de agua cristalina a la que los Pokémon le lanzaban ataques. –¿Puedes repetírmelo?

    –Claro maestro Zoroark. –Rápidamente preparó una gran esfera de color blanco entre sus manos y la lanzó contra la cascada y deteniendo el curso del agua unas pocas milésimas de segundos.

    –Bien, bien... Ven conmigo. –Zoroark comenzó a caminar hacia su caseta, la cual estaba en lo alto de la cascada. El hogar del Pokémon era una humilde casa de madera y adobe a la cual se llegaba por una escalera de piedras que ascendía junto con la caída del agua.

    –Jamás había estado en su casa maestro.

    –Es porque los aprendices solamente podéis entrar para aprender una fácil pero muy útil lección.

    El Pokémon Siniestro se acercó a un gran arcón de madera y la abrió. Hizo un gesto a Kecleon para que se acercara. Éste se acercó y vio que estaba lleno de unos artefactos en forma de disco.

    –Estas son las MTs. Con estos instrumentos podrás aprender algunos nuevos movimientos. Es así como podrás ir perfeccionando las cuatro artes que enseñamos los maestros. –Cogió uno de los discos de color marrón. –Esta es la MT Avalancha. Al igual que Poder Pasado es un movimiento tipo roca, pero más potente.

    –¿Puedo aprender todos los movimientos que quiera?

    –Es más complicado, algunos movimientos no se ajustan a determinados Pokémon. En tu caso creo que existe un set de movimientos muy bueno para habilidades ninja.


    *****​


    –Voy a atacar a Flygon. Encargaros de los Vibrava y salimos a toda ostia.

    Kecleon acto seguido lanzó un Rayo Hielo al Flygon que, desprevenido por el Eco Metálico, no pudo esquivar el ataque. El doloroso golpe hizo que cayera al suelo, además de congelar una de sus alas. Seguido Riolu y Cranidos se separaron. El primero usó Palmeo, golpeándolo con su brillante mano y lo lanzó barranco abajo. El segundo usó Cabezazo Zen y lo estampó contra una pared. Los Durant, sorprendidos, dejaron de atacar. Riolu y Kecleon se volvieron a montar en Cranidos y partieron a toda velocidad hacia el final del cañón.

    –Dejadlos marchar. Tenemos a Flygon. –Dijo Durant mientras se acercaba al malherido Pokémon.

    –¿Qué van a hacer con él? –Preguntó Kecleon mientras miraba atrás.

    –Seguramente se lo coman. A él y a sus dos secuaces. –Respondió Riolu, por primera vez en un tono serio. Mientras, el camaleón miraba como los Durant se abalanzaban contra sus presas. –No es nuestra guerra. No podemos hacer nada.

    En cuestión de dos horas lograron salir sanos y salvos al final del cañón. En el lugar donde este se ensanchaba el cañón y los hierbajos comenzaban a predominar se encontraron con una gran presa, motivo por el que el agua no circulaba por el riachuelo.

    –Es una presa enorme. –Exclamó Kecleon al ver el gran muro de rocas y madera.

    –Estamos cerca. –Comentó Cranidos.

    –¿Cómo lo sabes? ¿No se suponía que jamás habíais atravesado estas tierras?

    –Nos dirigimos a la Montaña Serpentea, lugar donde vive Serperior, el Dios de la Agricultura. Su poder sobre la agricultura en gran medida es gracias a las presas que tiene construidas. Estas son controladas por su séquito de Bibarel y Bidoof.

    –Entiendo. –Kecleon tuvo gran interés por conocer los motivos que la pareja tenían para llegar a esa montaña, pero quedó callado no queriendo entrometerse.

    Finalmente llegaron a la cabaña mencionada por Slaking en la Colina Salvaje. La casa con forma de Oddish era enorme, tanto como un castillo, y la piedra azulada con la que estaba construida encajaba a la perfección con el Pokémon que imitaba. Esta casa estaba situada junto al lago creado por la presa, por lo que lo que un día fue Colina Salvaje ahora era un palacio junto al pantano. Al fondo se apreciaba una empinada montaña con forma de volcán tras un frondoso bosque.

    Llamaron a la puerta y tras unos largos segundos. Los pasos de un gran Pokémon se escucharon, tan grande como la puerta que imitaba la boca de un Oddish. Finalmente esta fue abierta por una Miltank de dos metros de altura y vestida con una blanca túnica que sorprendió al trío.

    –Hola. ¿En qué puedo ayudaros?

    –Buenas tardes. Slaking de Cuatrocaminos nos dijo que podríamos alojarnos en su casa durante esta noche. Hemos cruzado el cañón y ha sido un viaje algo turbulento.

    –¿El cañón? ¿Y seguís vivos? Por supuesto que podéis quedaros. Pasad.

    Entraron en la casa y vieron un gran salón con una gran mesa y una veintena de sillas. Tras ellos había una mesa y un asiento del tamaño de la Miltank. Las paredes, en cambio, estaban cubiertas por grandes armarios llenos de libros, pociones e ungüentos y apenas había huecos que se aprovechaban para las ventanas.

    –Siento el jaleo que hay, pero pronto cenaremos. Tampoco sois los únicos visitantes de hoy, aunque él no ha tenido tanta suerte. – La sala estaba llena de Paras, Parasect, Oddish, Gloom y Bellossom que estaban siendo guiados por un viejo Vileplume que preparaban la cena. –¡Chicos! Tenemos dos invitados más.

    Tras ello Vileplume los acompañó hasta sus aposentos, una pequeña habitación con varias camas de paja.

    –Estas son las camas de los invitados. No metáis mucho ruido que el invitado está descansando. Cualquier cosa que necesitéis no dudéis en pedírmelo.

    –Gracias. –Dijeron los tres al unísono.

    –Vileplume, creo que ya me encuentro mejor. Me gustaría andar un poco. –Dijo una voz desde el interior de la sala.

    –Mightyena, se te pueden abrir las heridas. Túmbate. –El Pokémon finalmente llegó a la puerta, lleno de cicatrices, vendajes algo ensangrentados y le faltaba un ojo.

    –Ah, invitados. Hola. Soy Mightyena, un placer.
     
    • Espeluznante Espeluznante x 1
  4.  
    jonan

    jonan Jonan1996

    Libra
    Miembro desde:
    14 Agosto 2016
    Mensajes:
    48
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Dance of Gods
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    7
     
    Palabras:
    1953
    3º Capítulo: “La Acuamónica”


    A la mañana siguiente Riolu y Cranidos salieron de la casa alarmados. Aprovechando de Kecleon estaba dormido se plantaron fuera del Oddish gigante y se sentaron junto al pantano.

    –Ese Mightyena... – Comenzó Riolu.

    –Sí. Es el de ese cartel de busca y captura que vimos, el criminal llamado Alpha.

    –Escuché hace tiempo que es uno de los secuaces de Sir Malamar. Es un tipo peligroso.

    –Anoche dijo que perdió a todos sus compañeros tras un ataque. Quizás también fuera tras la Acuamónica. El dios Serperior y sus seguidores pudieron ser los causantes de sus heridas.

    –Oye... –Dijo una voz. Miraron atrás pero no había nadie. –¿Qué es la Acuamónica? – Kecleon dejó de usar su camuflaje.

    –Ah... Estas despierto. –Susurró Cranidos. Después ambos se miraron unos segundos.

    –Vamos a robar la Acuamónica. Uno de los siete tesoros robados en nuestro continente natal. Nos llegó la noticia de que un tal Don Persian había vendido el objeto a el Dios Serperior, el cual vive en la Montaña Serpentea.

    –¿Dios Serperior? ¿Estáis locos?

    –¿Lo conoces?

    –Mi maestro Ariados se enfrentó a él y estuvo a punto de morir. Serperior fue capaz de aguantar los venenos y casi lo mata estrangulándolo.

    –Bueno, no necesitamos encontrarnos con el Dios de la Agricultura para robarlo. –Intervino un algo nervioso Riolu.

    –¿Y quién es ese Alpha?

    –Es un peligroso mercenario contratado por Sir Mala mar. Dicen que su recompensa ronda los 80.000 Poké.

    –¿Dijisteis que vuestras cabezas tenían precio no?

    –Riolu 17 y yo 15.000 Poké. –Se adelantó Cranidos a sabiendas de cuál iba a ser la siguiente pregunta.

    –Es fuerte...

    –Por suerte está muy malherido. –Dijo Riolu. –No será un peligro.

    –¿Alguna pregunta más? –Quiso Finalizar el Pokémon fósil.

    –¿Qué es la Acuamónica? ¿Y cuáles son esos siete tesoros?

    –Bueno, eso es más complicado.


    *****​


    Un año atrás, en las inmediaciones del Mar Insondable el dúo perseguía a la famosa ladrona Robber Princess sobre una vieja barca de madera. Ésta última viajaba a través una peligrosa tormenta, pero Riolu al timón estaba completamente decidido de que iban a atrapar a la ladrona.

    –No llegaremos a tiempo como para atrapar a esa maldita Kirlia.

    –Estamos en los dominios de Kyogre. No te preocupes, con llevarnos su cadáver será suficiente para conseguir los 35.000 Poké.

    –Eso si sobrevivimos a ese remolino. – Dijo Cranidos mientras sentía una gota de sudor frío en su espalda. –Da media vuelta.

    –Es tarde. Estamos ya en la corriente. Además, el contacto nos dijo que la entrada no iba a ser tan fácil.

    –Pero solo nos dijo que tuviéramos cuidado con los Kingdra.

    –Pues ahí nos esperan.

    La pequeña y vieja embarcación fue arrastrada por la gran corriente en espiral que se introducía en el mar. Navegando por estas corrientes se hallaba un centenar de Kingdra que protegían la entrada, Pokémon que vieron la embarcación y no dudaron en acercarse.

    –¿Qué hacéis aquí? –Preguntó uno de ellos.

    –Hemos sido arrastrados por la corriente. –Respondió Cranidos.

    –Nadie se acerca a estos dominios. A no ser de que seas un insensato o un intruso.

    –El insensato es él. –Bromeó señalando a Riolu.

    –Entonces tú eres el intruso. –Kingdra no dudó en atacar a Cranidos con un Hidrobomba.

    Riolu se interpuso y usó Contraataque, haciendo que el movimiento se volviera hacia el atacante. Kingdra recibió el ataque, pero apenas le afectó.

    –Estáis perdidos. –Dijo Kingdra mientras todos los Pokémon acuáticos cargaban sus Hidrobomba.

    –¡Venimos tras una ladrona! ¡Quiere robar la Acuamónica! –Gritó Cranidos segundos antes de recibir el ataque.

    Ambos Pokémon cayeron debilitados junto con la barca que fue destrozada en mil pedazos.

    Algunas horas después Riolu despertó encerrado en una jaula construida con bello coral rosado. Se levantó algo dolorido y vio que su compañero estaba junto a él. Cranidos al ser tipo roca estaba mucho más malherido.

    –Veo que te has despertado... –Dijo una voz. El Pokémon observó más allá de la jaula, pero todo estaba muy oscuro. Apenas podía observar unas paredes de azulado coral y un suelo cubierto por un nivel de agua de un metro. La jaula estaba superando el agua.

    –¿Nos habéis salvado? –Preguntó Riolu a una sombra que se le acercaba. Era Kingdra y venía acompañado de dos Corsola.

    –Tu compañero dijo algo de una ladrona.

    –Así es. Somos aventureros y vamos tras la recompensa de esa ladrona. La última noticia q teníamos de ella decía que se dirigía a por la Acuamónica.

    –¿Cómo una simple ladrona iba a robar algo del palacio del gran Kyogre?

    –No lo sé. Pero hasta ahora ya ha robado tres de los siete tesoros. No deberíais subestimarla.

    –Cuéntame más.

    –Se hace llamar Robber Princes. Es una Kirlia que suele vender sus habilidades para robar objetos así. Es muy inteligente y a menudo aprovecha su atractivo para engañar. Es toda una mujer fatal.

    –Parece que la conoces muy bien.

    –Ya me ha engañado un par de veces... –Dijo Riolu algo avergonzado.

    –Está bien. Cuando os recuperéis os llevaremos fuera del Mar Insondable. Pero no os quiero ver jamás por aquí.

    –Gra... Gracias.

    –Soldados Corsola. Quiero que reforcéis la sala del tesoro.

    –Sí señor. –Ambos acompañantes se retiraron.

    Kingdra se retiró de los calabozos y también se dirigió a la sala del tesoro, lugar donde estaba custodiada la Acuamónica. Esta sala era la más profunda del lugar y estaba frente a la sala de Kyogre, el cual no estaba en sus aposentos.

    Llegar a la sala circular y vio como dos filas circulares de Corsola y algunos Kingdra vigilaban el objeto situado en medio de la sala. Las paredes eran de cristal, solamente separadas por columnas de coral blanco. A través del cristal podía avistar se todo el lecho marino.

    –General Kingdra. ¿Qué es eso? –Dijo otro de los Kindras.

    El Pokémon observó a través del cristal y vio como una enorme sombra se les acercaba, una sombra mucho mayor que el mismo Kyogre.

    –¿Qué hace ese Wailord? –Comentó en voz alta otro de los Kingdra.

    Sobre el Wailord se apreciaba otro Pokémon, pequeño, pero rodeado por un aura rosada.

    –¡Están controlando al Wailord! ¡Todos a cubierto! –Ordeno el General Kingdra.

    El Wailord se estampó contra el cristal, destruyéndolo y dejando entrar una potente corriente de agua que desplazó a los Pokémon de dentro. En medio d la confusión entró Kirlia flotando y hábilmente esquivó los tres ataques que le lanzaron. Cogió la Acuamónica y huyo flotando en sus poderes Psíquicos.

    –¡Tras ella!

    La persecución llegó a flote, fuera del remolino. Los Kingdra atacaron pero fue inútil contra el Protección.

    –Gracias por la Acuamónica. –Dijo Kirlia mientras se reía.

    Después, uso el artefacto, el cual cogió un tono azulado. Mientras soplaba el objeto el cielo se oscureció. Rayos comenzaron a caer del cielo junto con un terrible viento. El oleaje se volvió imposible de navegar y los Kingdra no pudieron perseguir a la ladrona.


    *****​


    –Los siete tesoros eran objetos creados por Pokémon legendarios. En el pasado fueron usados para ayudar a los Pokémon en y tras las batallas contra los Titanes Pokémon. Cuando la paz fue restaurada los objetos volvieron a sus creadores. Ahora esos siete artefactos están en manos desconocidas por culpa de esa Kirlia, siete artefactos capaces de imitar los poderes de los mimos Pokémon legendarios. –Explicó Cranidos.

    –Seguimos la pista de Kirlia y al parecer fue contratado por Don Persian para robar los artefactos. Después fueron vendidos.

    –Y el Dios Serperior es el comprador de la Acuamónica.

    –Así es. –Afirmó Cranidos. –Como Dios de la Agricultura seguramente quiera usarla para controlar las lluvias del continente, además de destruir a sus propios enemigos.

    –Eso es malo... Muy malo.

    –¿Acaso quieres unirte a esta aventura? –Dijo Riolu algo emocionado. –Eres fuerte, podrás ser de gran ayuda.

    –Creo que entiendes los riesgos. Por lo que entendería tu negativa. Pero es cierto que nos puedes ser de gran ayuda. –Dijo Cranidos en un tono más afable de lo normal.

    –Tendría que pensármelo.

    –Antes de decidir por lo menos deberías escuchar nuestro plan y tomar una decisión. Pero tienes hasta el mediodía para decidirlo. Cuando el sol esté en lo más alto partiremos a la Montaña Serpentea.

    –De acuerdo. Os escucho.

    –¡Bien! –Exclamó Riolu emocionado. –Hace unos días obtuvimos este plano...


    *****​


    En el interior del castillo Mightyena se acercó al gran despacho de Miltank. Estaba a punto de empujar la puerta cuando se le abrió de par en par. Allí estaba el Pokémon de gran altura.

    –Deberías estar descansando.

    –Lo sé. Pero necesitaba hablar contigo con urgencia.

    Miltank se lo pensó un momento y dejó pasar al Pokémon. Cerró la puerta y se dirigió a una gran montaña de paja cubierta por una blanca manta para tumbarse.

    –Soy conocedor de tu situación.

    –Y yo d la tuya. Por eso me dirigí moribundo a tu hogar. Sabría que jamás dejarías a nadie morirse en las puertas de tu casa.

    –Lo dices con mucha seguridad. – Miltank cogió una botella de Leche Mu–Mu y se la bebió de trago. –¿Quieres un poco? Me la he ordeñado hace poco, todavía está caliente.

    –No... –Respondió Mightyena. –Gracias.

    –Que te haya salvado la vida no quiere decir que estés a salvo. En cualquier momento podría aplastarte y matarte.

    –Quería preguntarte sobre los planes de Serperior y Mudsdale.

    –¿Mudsdale?

    –Fue él quien nos derrotó.


    *****​


    Mudsdale, el Dios del Vino, usó Terremoto. Los circulares pasillos de la Montaña Serpentea comenzaron a temblar, algunos incluso a derrumbarse.

    –¡Alpha! ¡Huye! Eres el único que puede conseguir la Acuamónica. –Gritó uno de los Mightyena.

    –No pienso dejaros atrás.

    –¡Que te vayas joder! –Gritó otro. –Nosotros te cubriremos.

    –Jefe, lo importante es la misión. Sin la Acuamónica Don Persian logrará su objetivo. ¡Vete! –Grito su compañero más fiel.

    Los Mightyena se pusieron en fila y cubrieron a su líder. Acto seguido atacaron a sus oponentes.

    –Mierda... –Dijo Alpha en voz baja. –¡Compañeros! Ha sido un placer vivir aventuras junto a vosotros.

    El Mightyena salió corriendo por los circulares pasillos. Debía huir y pocos eran más veloces que él. Se encontró algunos Quilladin que derrotó con facilidad. Varios giros en los pasillos y finalmente llegó a una bella sala con grandes ventanas sin cristal alguno. Solamente tenía que saltar y caer en uno de los árboles del frondoso bosque.

    –¿Qué te parece la sala de invitados? ¿No es hermosa? –Mightyena se giró y vio como un gigantesco Serperior entraba por a circular puerta. –Veo que acabas de descubrir por qué los pasillos son circulares. –El Pokémon soltó una breve carcajada.

    –Me marcho. –Dijo nervioso Mightyena poco antes de saltar por la ventana.

    El enorme Serperior abrió la boca y soltó un gran tornado de aire y hojas que atrapó al Pokémon Mordisco y lo lanzó por los aires a varios kilómetros de distancia.


    *****​


    –Serperior y yo nos conocíamos bien. Pero sus ansias de poder fueron la que nos separaron. –Explicó Miltank. –Si ha hecho un trato entendería todo. Las presas, la Acuamónica y el laboratorio de Mudsdale del Gran Desierto. Los mismos Tranpinch del cañón cercano de aquí fueron desplazados por el laboratorio de Mudsdale.

    –¿Ese trío va a por la Acuamónica no?

    –Así es.

    –Debo advertirles.

    –¿Un criminal como tú ayudando?

    –Adiós.

    Mightyena salió corriendo a la salida. Una de las heridas causadas por la caída se le abrió, pero ni eso lo detuvo. Finalmente salió de la casa y vio como el trío hablaba junto al lago.

    –Oye, vosotros. ¿Vais a robar la Acuamónica? –La pregunta alertó a Cranidos y Riolu, los cuales pegaron un salto y se prepararon para combatir. – Tranquilos, no quiero combatir. Solo quería daros cierta información. Podéis creerme o no, pero cuando os halléis ahí quizás sea la única forma que tengáis de salir vivos.
     
    Última edición: 28 Septiembre 2018
    • Ganador Ganador x 1
    • Fangirl Fangirl x 1
  5.  
    Plushy Berry

    Plushy Berry Equipo administrativo Comentarista destacado

    Acuario
    Miembro desde:
    18 Julio 2003
    Mensajes:
    3,755
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Oh my, cómo no le había dado amorsh a esta historia antes :<3:
    Aprovecho a comentar que igual no me puedo volver a pasar hasta que esto vaya en el cap 20

    Hay muchas cosas que me gustan de esta historia y debo destacar:

    Se aleja de la fórmula de los fics de MM que si bien aquí están destacando trabajos diferentes en su momento era cosa de buscar en FF y toparse con puras historias en plan "prota adolescente agnsty muere y es llevado al magico mundo de los pokemon a vivir su aventura... el prota es un eevee/riolo chaini y todos lo aman" o algo así.

    Dentro de eso el prota no es uno que normalmente la gente selecciona

    Ese Kecleon me cae bastante bien: no es el típico prota gritón e impulsivo que siempre la caga, aunque no se ha revelado mucho de su carácter se puede ver que es alguien disciplinado por el entrenamiento que ha recibido, que sabe en qué momento ser powah y que se piensa las cosas. Por otra también me gusta que es muy de moral gris, es como que entiende que este mundo es lugar hostil y cruel y que no puede jugar a ser la madre Teresa para salvar a todos los que se les cruza, está el ejemplo del Flygon, en otra clase de historia hubiese dicho que era muy cruel y que tenían que rescatarlo a cualquier costo.

    El tono de la historia está interesante porque es oscuro pero no es edgy: los pokémon más fuertes que tienen dominio directo sobre los elementos naturales tienen sus feudos, los pokémon se comen entre ellos y aunque hay pokémon amables como la familia de Slaking, en su mayoría cada quién vive por su cuenta y se rasca las garras con lo que tiene.

    Los tesoros por los que van tienen un peso argumental interesante.

    También me gustan Riolu y Cranidos como par (y debilidad por los Riolu/lucario que no son buenazos heróicos)

    Realmente no tengo nada que objetarle a la historia en lo técnico, se agradece que los episodios sean más o menos cortos, que la exposición esté bien medida y no sólo aventar información cuz DEPPESTLORE y que parece que no va ha haber pudor para mostrar cosas crudas. Ya que RamenBlaze y Doc tienen fics de MM se los paso al costo.
     
  6.  
    Doc

    Doc Disgregrador Crítico

    Tauro
    Miembro desde:
    3 Septiembre 2016
    Mensajes:
    239
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Muy buenos días, señor Jonan.

    La verdad es que debo decir que su fic me esta agradando bastante.

    Lo primero es lo primero; me encanta que hayas elegido a un pokémon tan impopular como kecleon y le hayas dado un trasfondo interesante. La mayoría estamos acostumbrados, incluso en los fics más "desconocidos", que los protagonistas sean pokes más o menos conocidos como el afamado riolu, un inicial (se muerde la lengua), una eeveelución (se muerde la lengua de nuevo) o pikachu, así que es bien recibida la novedad en este aspecto.

    Me choca un poco que el kecleon que tiene el sueño de ser rescatista (no explorador, específicamente rescatista) deje morir de manera horrible a alguien sin apenas protestar. Lo hubieras mostrado intentándolo o cualquier cosa para poder creernos el sueño del prota y la supuesta admiración que tiene por un equipo de rescate.


    Siguiendo con los personajes, el dúo cranidos-riolu me parece una dinámica interesante que no recuerdo haber visto en ningún otro fic. Técnicamente es un luchador montando un dinosaurio lo cual me parece genial y algo que da para batallas muy épicas


    También cabe mencionar el mundo que es muy interesante y me gustaría conocer más de él. Una especie de universo donde hay pokémon con más o menos raciocinio que otros, donde tenemos la seguridad de que los dioses existen porqué están en la tierra, además de objetos mágicos que pueden imitar el poder de los legendarios que por culpa de una femme fatale están repartidos por el mundo.

    Estoy ansioso por saber lo que pasará.

    Saludos.

    .

     
    • Fangirl Fangirl x 1
  7.  
    jonan

    jonan Jonan1996

    Libra
    Miembro desde:
    14 Agosto 2016
    Mensajes:
    48
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Dance of Gods
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    7
     
    Palabras:
    2467
    Antes de nada, gracias a Plushy Berry y a Doc por vuestros comentarios, impresiones y consejos, me animáis a seguir con esta historia. Espero estar a la altura de vuestras expectativas y la de todos los lectores y poder sorprenderos semana a semana. Dicho esto, aquí tenéis el capitulo, algo más largo que el resto, pero mucho más dinámico. Disfrutarlo y aprovecho para comentar que es probable que la semana que viene haya doble capítulo.



    4º Capítulo: “Lealtades y deslealtades”


    El sol se hallaba en lo más alto cuando Cranidos y Riolu se dispusieron a partir. Acabaron los últimos preparativos y miraron al edificio a la espera de que Kecleon saliera.

    -¿Crees que ha decidido quedarse? -Preguntó Riolu.

    -Era una opción. Deberíamos partir.

    -Lástima. Me gustaba ese Kecleon de color tan peculiar.

    -Vamos.

    Riolu se montó sobre Cranidos y partieron hacia el bosque a superar antes de llegar a la Montaña Serpentea.


    *****​


    -¿Vas a ir con la pareja de aventureros? -Preguntó Miltank mientras Kecleon hacia sus preparativos.

    -Tengo que preparar unas cosas antes de partir.

    -Pues rápido. Esos dos acaban de partir.

    -Veo que has pedido algunas cosas. Plantas medicinales, venenosas, carbón... ¿Qué estás tramando?

    -Sería un error no llevar nada a un lugar tan peligroso. En Villa Camuflaje me enseñaron algunos artilugios que pueden sernos de ayuda.

    -He oído que quieres fundar tu propio equipo de rescate.

    -Así es.

    -Hace una semana un Togepi fue capturado. Desconozco los motivos de por qué lo capturaron, pero puede ser tu primer rescate.

    -Gracias Miltank. Espero que ayudarnos no te meta en problemas.

    -Tranquilo, ese Serperior no podrá conmigo. -Respondió entre carcajadas.


    *****​


    Anochecía en el bosque y las verdes hojas comenzaron a adquirir tonos más anaranjados. La frondosidad del bosque impidió que fueran descubiertos, pero estos ya estaban cara a cara con la Montaña Serpentea. Aprovechando una salida de agua el dúo entró en la montaña tras abrir una rejilla de acero. A través de aquel alcantarillado natural se adentraron. Giraron varias veces en aquella red de tuberías laberínticas y finalmente llegaron al lugar indicado en el plano obtenido varios días atrás.

    -Estamos bajo la sala de la Acuamónica, confirmada por Mightyena. -Dijo Riolu.

    -Una vez cojamos el artefacto tocará correr mucho, esperemos que ese Mudsdale no nos descubra.

    -Allá vamos.

    Empezaron a excavar de forma ascendente con sus zarpas. La corriente de agua ayudaba a que esa tierra que caía se apartara de en medio facilitando el trabajo. Poco a poco y sin meter mucho ruido en menos de una hora se plantaron bajo la roca circular que sostenía la Acuamónica.

    -Hemos llegado. ¿Cómo lo hacemos? -Preguntó Riolu en voz baja.

    -Abre un poco más el agujero y dejaremos que la piedra se caiga junto con el tesoro. Después la coges y te montas sobre mí.

    -Perfecto.

    -¡Hidrobomba!


    *****​


    -¿Me has llamado? -Dijo Mudsdale algo molesto.

    -Así es. -Respondió Serperior descansando en sus aposentos. -Quería discutir de Proyecto 02Z.

    -¿Qué quieres saber?

    -Una vez lo pongamos en marcha no habrá vuelta atrás. Los futuros sucesos de Odyssey City serán los que desencadenen la tormenta. Sin embargo, el hecho de que Sir Malamar haya intentado robar la Acuamónica me preocupa, mientras que a ti parece darte igual.

    -Ese mafioso de Sir Malamar es solo un mafioso dueño de media docena de barrios con aires de grandeza. No es un problema como podría serlo Don Persian. Te recuerdo que ha vendido seis de los siete tesoros y parece que quiere quedarse con la Herbicorneta.

    -Admito que Don Persian pueda ser un problema. Pero lo que estas ignorando que han atacado a mi palacio a pocos días de comenzar con la operación y ese hecho me hace dudar de tu lealtad.

    -¿Acaso me estas llamado traidor? -Mudsdale dio un paso al frente sin sentir temor alguno.

    -No te pongas así. Un Lluevehojas sería suficiente como para matarte aquí y ahora. Espero que no trames nada con el Proyecto 02Z. Avisado estas. Puedes volver a vigilar la Acuamónica.

    -Hasta luego... -Dijo ofendido mientras se daba media vuelta.

    -Espera. ¿Estás seguro que tu laboratorio del Gran Desierto es seguro?

    -Desde que desterré a esos Flygon y creé esta tormenta de arena que rodea el complejo es imposible entrar o salir salvo con mi permiso.

    -¡Dios Serperior! ¡Intrusos en la sala de la Acuamónica!

    Serperior salió despedido. Mudsdale, en cambio, se quedó al ver que en la ventana lo esperaba uno de sus mensajeros, Hot-Hot.

    -Noticias Dios Mudsdale.


    *****​


    -Hola. Soy Ludicolo, el vigilante del alcantarillado.

    Cranidos y Riolu se hallaban en el centro de la sala. La Acuamónica estaba a un metro de ellos, tirada en el suelo. Tras ellos tenían a Ludicolo y en la salida un Chesnaught, mientras que numerosos Quilladin entraban en la sala y los rodeaban.

    -Estamos jodidos... -Susurró Cranidos.

    -Si Kecleon estuviera aquí seguro que se le ocurría algo.

    -Hemos estado en peores. Kecleon no es el único con el ingenio para salir de éstas.

    -Pues habrá que pensar rápido porque Mudsdale y Serperior estarán en camino.

    -¿Recuerdas cómo iban a escapar los Mightyena?

    -Claro.

    -Excavemos hacia arriba, cada uno por su lado, y nos juntaremos en la plaza superior. Tú encárgate de la Acuamónica.

    -Perfecto. -Finalizó Riolu muy sonriente.


    *****​


    Kecleon aprovechando la confusión saltó desde uno de los árboles de bosque a una ventana por la que entró a la Montaña Serpentea. Aprovechando su casi total invisibilidad avanzó a través de los pasillos, recordando el plano y los consejos de Mightyena, hasta que divisó una puerta metálica de la que no sabía nada. Al no aparecer tampoco en los mapas, decidió abrirla.

    Calentó su mano para crear un Puño Fuego y derritió la puerta. Ésta se abrió con total facilidad tras derretirse toda la cerradura.

    Tras la puerta se hallaba la armería del castillo. Kecleon, sorprendido, se preguntó para que Serperior necesitaba tantas armas de fuego, desde simples pistolas y fusiles hasta cañones. El almacén se perdía en la oscuridad.


    *****​


    -Ts... Tú. -Dijo una voz débil y temblorosa proveniente de una oscura celda. -¿Puedes sacarme?

    -¿Quién es? -Respondió Cranidos algo nervioso.

    -Soy Togepi. Ese maldito Serperior me apresó y necesito escapar de aquí. Me van a ejecutar.

    -Lo siento, pero en un lugar cómo este nadie es de fiar.

    -¿Piensas huir por los cielos? Porque yo se conducir ese vehículo. –Cranidos recordó las indicaciones de Mightyena.

    -Aparta de la puerta.

    Cranidos se abalanzó contra puerta con todas las fuerzas, reventando esta con su robusta cabeza.

    -Gra... Gracias - Dijo Togepi muy débil.

    -Estás raquítico.

    -Lo sé. Llevo algunos días sin comer.

    -Anda, monta sobre mí.


    *****​


    -Lo siento Riolu. Pensabais que escaparíais, pero este no es más que vuestro inevitable final. -Decía Serperior, el cual se acercaba lentamente hacia Riolu. -Fuisteis muy ingeniosos usando Excavar, pero esta montaña está a prueba de ese tipo de ataques. Yo mismo excavé este laberinto que es la Montaña Serpentea.

    -Bueno... Parece que este es el fin. -Dijo Riolu con una mueca en el rostro y la Acuamónica en mano.

    Por detrás Chesnaught y Ludico lo aparecían, mientras que el Serperior arrimaba su gran cabeza más y más.

    -Este es el fin que espera a gente como vosotros. Sin últimas palabras, con el cuerpo aterrorizado y nadie preocupándose por tí. Al final todos morimos solos.

    -Que dramático todo. -Vaciló Riolu al discurso del Dios.

    -¿Cómo osas hablarle así? -Preguntó Ludicolo.

    -Oso porque he estado tantas veces al borde de morir que tendría al Dios de la Muerte aburrido. Eso sí existiera ese dios. -El Pokémon comenzó a lanzar carcajadas sin preocupación alguna. Estas carcajadas resonarían en todo el edificio.

    Serperior, molesto, se abalanzó para devorar a Riolu.

    -Oye, Riolu. ¿Qué andas? -Le dijo Kecleon bajo sus pies, el cual había llegado usando Excavar.

    -Ostia. Vamos, vamos.

    Riolu se lanzó al agujero junto con Kecleon, pero este último lanzó un orbe de cristal a la boca de Serperior en un último instante.

    Ambos Pokémon llegaron a otra planta más segura.

    -¿Qué andabas con Serperior? ¿Casi te mata? -Dijo Kecleon preocupado.

    -¡Has venido! -Respondió Riolu muy emocionado.

    -¡No te he preguntado eso!

    -Por cierto. ¿Qué le has tirado a la boca? -Kecleon se echó las manos a la cara.

    -Un veneno que he creado con Mandrágora, Veneno de Ariados y algunas Bayas para potenciarlo. Calculo que en diez minutos le hará efecto. Sino lo mata por lo menos tendrá una diarrea de muchos días.

    -Creo que nunca me había alegrado de verte.

    -¿Sabes usar esto? -Preguntó Kecleon mientras sacaba una pistola de su mochila.

    -¿De dónde lo has sacado?

    -Hay un arsenal entero. He cogido una porque podría sernos útil.

    -Hace años que no llevo un arma encima, pero antes tenía bastante buena puntería. Déjamela, es muy peligrosa, solamente deberíamos usarla en una situación de vida o muerte.

    -Está bien.

    -Mientras creo que tú deberías llevar la Acuamónica. Se dispara mejor con dos manos.


    *****​


    Cranidos y Togepi finalmente llegaron a lo alto de la montaña, un pequeño cráter rodeado de cañones, cuatro torres de vigilancia y siete zeppelines.

    -¿Cuál robamos?

    -El pequeño. Era mío. Esta la mercancía descargada, por lo que nos será muy fácil huir.

    Ambos Pokémon se montaron en el pequeño Zeppelin, con la parte inferior de madera pintada en negro y dorado y el globo en negro con líneas elegantes granates y doradas. Togepi se bajó y empezó con los preparativos, aunque su débil estado no ayudaba.

    -¿Qué hago? -Intentó ayudar Cranidos.

    -Suelta esos amarres. En un minuto estaremos en el aire.

    -Aún tengo que esperar a un compañero.

    -¿Qué?

    -No pienso irme sin ellos.

    -Mierda... Entonces protege las entradas. Cárgate a todo el que intente romper el Zeppelin.

    Cranidos se bajó de un salto y se abalanzó contra los Quilladin que venían. Con su Cabezazo Zen no tuvo problemas hasta chocarse con el Desenrollar de Chesnaught.

    -Habéis llegado muy lejos. -Dijo el inicial.

    -Tú en cambio no llegarás tan lejos. -Cranidos usó su robusta cabeza para golpear la pared, la cual crujió como si de una cáscara de huevo se tratará. El techo de la salida se desplomó cubriendo de escombros a Chesnaught. Una vez los escombros lo cubrieron intentó deshacerse de las rocas, pero Cranidos lo remató con un constante ataque Avalancha.

    Tres Quilladin aparecieron por detrás e intentaron atacar al Zeppelin, pero Togepi consiguió deshacerse de ellos con un Llamarada.

    -¿No te he dicho que me cubras? -Se quejó Togepi.

    -¡Son demasiados coño!

    De repente, dos conocidos gritos se escucharlo por la entrada que quedaba aún sin cubrir. Eran Kecleon y Riolu, los cuales estaban siendo perseguidos.

    -¿Son tus amigos?

    -¡Sí!

    -¡Corred! -Gritó Kecleon.

    -¡Poned eso en marcha! -Continuó Riolu.

    Su perseguidor, Mudsdale, apareció furioso, tanto que destrozó parte de la salida llevándosela por delante.

    -¡No saldréis con vida! ¡Os sepultaré aquí y ahora! -El Pokémon usó Avalancha, ataque que repelieron entre Cranidos, Riolu y Kecleon atacando al mismo tiempo y destruyendo las rocas.

    -Es demasiado fuerte. Ni siquiera los tres juntos vamos a poder. -Dijo Riolu recordando lo que dijo Mightyena.

    -Si no nos damos prisa Serperior llegará y estaremos acabados. -Dijo Cranidos.

    -¿Está es una situación de vida o muerte no? -Dijo Kecleon mirando a Riolu.

    -No insinuarás...

    -El arma.

    -Usaré todas mis fuerzas para deteneros. Como si tengo que reducir esta montaña a escombros. ¡Terremoto!

    El Pokémon saltó para golpear la tierra y hacerla temblar, pero dos hábiles disparos en sus piernas lo detuvieron. Todos miraron a Riolu, el sostenía su caliente arma con las dos manos.

    -Maldito... -Dijo Mudsdale malherido en el suelo y con dos piernas ensangrentadas. -Me las pagarás.

    -¡Todos a bordo! -Gritó Togepi desesperado.

    Pero el peligro no había cesado. El suelo empezó a temblar bajo ellos, lo que los hizo retroceder un paso. Del subsuelo, entre el zeppelín y el trío, apareció el imponente Serperior de varios metros de largo.

    -¿Qué demonios hacéis con ese arma? ¿De dónde la habéis sacado? -Preguntó alarmado.

    -De tu enorme arsenal. -Respondió Kecleon, una noticia que sorprendió a Mudsdale.

    -¿Cómo? -Dijo éste último alarmado. -Tenías pensado traicionarme no?

    -¿Qué? ¡No!

    -Entonces explícame lo sucedido en el Gran Desierto. Por qué justo cuando han entrado estos tres me han alertado de que una Kirlia ha entrado a mi laboratorio del Gran Desierto y ha robado el proyecto 02Z.

    -¿Qué? -Dijo el otro Dios muy molesto.

    -¡Explícame lo que ocurre!

    Aquel tenso silencio en los que los dos Dioses se miraban fijamente fue interrumpido por un ruido proveniente del estómago de Serperior. Pronto comenzaría a sentir agudos dolores que le dificultaba mantenerse de pie.

    -Creo que no va a ser suficiente como para dejarlo inconsciente. -Susurro Kecleon.

    -¿Es tu veneno? -Dijo Riolu.

    -Deberíamos atacar al mismo tiempo. Ahora mismo su estómago debe ser una bomba de relojería.

    -¿Puño Fuego? -Propuso Cranidos.

    -Puño Fuego. -Respondieron los otros dos al unísono.

    Cranidos se abalanzó con un Cabezazo Zen contra el estómago, mientras que los otros dos pegaron con su ardiente puño. Serperior no pudo resistir el golpe y entre terribles dolores, lágrimas en los ojos y sin equilibrio alguno cayó hacia atrás para luego retorcer se de dolor en el suelo.

    Los tres salieron corriendo y se montaron en el Zeppelin, momento en el que Mudsdale, desesperado en el suelo, apuntó un Poder Oculto que Togepi detuvo con facilidad con Poder Pasado.

    -¿Listos? ¡Vamos! -Togepi tiró de una palanca y el fuego hizo que el vehículo flotara en el aire.

    -¡Esperad cabrones! -Era Ludicolo lo que se había sujeto a una de las cuerdas que colgaban.

    -Lo siento mucho pero no se admiten más viajeros a bordo. -Togepi apuntó una Llamarada que lanzó contra el Pokémon, el cual recibir el ataque y salió despedido contra el suelo con graves quemaduras.

    -¡Lluevehojas!

    -Mierda.

    Serperior en el último momento intentó hacer un último esfuerzo para detenerlos, pero Togepi en el último momento pegó un golpe al timón con el que lo esquivó, aunque uno de los dos depósitos de combustible sufrió un pequeño corte.

    -Problemas. -Dijo Togepi.

    -¿Qué ocurre?- Respondió Cranidos.

    -Uno de los depósitos ha sido agujereado. No podremos viajar tan lejos. El único lugar cercano en el que poder descender es en Odyssey City.

    -¿La gran metrópolis? -Preguntó Kecleon.

    -Así es. -Respondió Cranidos. -Pero teniendo la Acuamónica en nuestras manos es un lugar muy peligroso. Es una ciudad llena de criminales, mafiosos y mercenarios. Es más, tanto Sir Malamar como Don Persian pelean por la ciudad constantemente.

    -En cuanto sepan que la tenemos intentarán robárnosla, sino es algo peor.
     
    Última edición: 13 Octubre 2018
    • Fangirl Fangirl x 1
  8.  
    jonan

    jonan Jonan1996

    Libra
    Miembro desde:
    14 Agosto 2016
    Mensajes:
    48
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Dance of Gods
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    7
     
    Palabras:
    1505
    5º Capítulo: “Odyssey City”


    El zepelín de Togepi se acercaba a la metrópolis en la noche, aunque poco tiempo faltaba para el amanecer. Los cuatro disfrutaban del paisaje, una gran ciudad de enormes rascacielos de hormigón y cristal iluminada por luces de todos los colores posibles.

    –Oye Togepi... ¿Por qué estabas encerrado? – Preguntó Cranidos.

    –Lleve unas mercancías a la Montaña Serpentea y no me dejaron salir de ahí.

    –¿Mercancías? – Dijo Kecleon.

    –Sí.

    –¿Armas? – Togepi se mantuvo unos segundos en silencio.

    –Sí. El dios no quería que dijera nada por ahí y m encerró. Al amanecer iban a ejecutarme.

    –¿Y sueles encocarte a menudo? –Interrumpió Riolu. –He encontrado lo tuyo. –Sacó una bolsa llena de polvo blanco.

    –Eso no es coca.

    –¿Speed?

    –Metanfetamina.

    –¿Entonces sólo estás así de raquítico por el mono? –Preguntó Cranidos.

    –Cuando lleguéis a Odyssey City olvidadme.


    *****​


    Odyssey Strip, la segunda calle principal de la ciudad, era el lugar idóneo para la fiesta, el juego, las drogas, el sexo y cualquier negocio oscuro que se pudiera pasar por la cabeza de un Pokémon.

    Don Persian, con sus elegantes andares y un pequeño traje negro, iba acompañado por su seguridad, un Rhyperior y un Nidoqueen. Según iba avanzando la gente se apartaba sin dudarlo, todo fuera que la ira de Persian cayera sobre uno de ellos.

    Un pequeño Wingull se acercó a Nidoqueen y le dio un mensaje al oído. Después fue a donde su jefe para comunicárselo.

    –Señor. Los científicos Magmortar y Electivire han acabado las investigaciones sobre la Herbicorneta. Dicen que en un par de semanas el proyecto estará listo.

    –Gracias Nidoqueen. Es una información excelente. Por favor, quiero que tú mismo los lleves a cenar a cenar al Magikarp Dorado y que no se preocupen por nada. Quiero que se den un buen festín.

    –Sí señor. Pero hay más. El robo en el Gran Desierto a manos de Kirlia fue todo un éxito y mañana mismo tendrá el proyecto de Mudsdale. –Encantado, Persian se relamió los labios. –También se ha escuchado que unos Mightyena intentaron robar en la Montaña Serpentea. Aunque es imposible saber si lo lograron.

    –Entiendo lo que me quieres decir. Seguramente sea Alpha, enviado por Sir Malamar, para robar la Acuamónica que le vendimos a Serperior.

    –Debemos tener cuidado son Sir Malamar. Se está entrometiendo demasiado en nuestros asuntos y parece que no le va a importar entrar en una guerra de mafias. –Opinó Rhyperior.

    –No tenéis de qué preocuparos compañeros. En dos semanas no habrá ser que pueda pararnos en todo el mundo.


    *****​


    –Sir Malamar. El consejo está reunido.

    –Gracias Ambipom. Acudiré inmediatamente. Pero antes quiero que le des esta carta a Beta. Es la siguiente misión. – Dijo mientras sellaba la carta con cera caliente y un sello con forma de Malamar.

    –De acuerdo. –Ambipom cogió la carta con una de sus manos y se retiró.

    El edificio principal desde donde el Malamar variocolor organizaba sus negocios se hallaba en la otra punta al Odyssey Strip, en su Hotel Malamar, una gigantesca pirámide de acero y cristal sobre el océano. En lo alto de ésta se hallaban sus aposentos, al igual que su ascensor personal.

    Cogió este ascensor y usó una llave especial para bajar a la planta menos veinte, la cual estaba bajo el océano. Abrirse las puertas y una gran sala de cemento a oscuras lo esperaba. Apenas unas pequeñas antorchas daban un poco de iluminación. En medio de la sala una gran mesa redonda y doce Malamar lo esperaban.

    –Bienvenidos a mi hotel. Cualquier cosa que necesitéis podéis decírmelo.

    –¡Déjate de cortesías! ¡Qué ha ocurrido en la Montaña Serpentea! –Dijo el más viejo de ellos.

    –Mande uno de mis escuadrones y fracasó. Tengo sobornado a la mensajería Pelipper por lo que pronto nos enteraremos de lo ocurrido con detalles.

    –Pues veo que no te has enterado de lo del Gran Desierto. –Dijo otro con actitud prepotente.

    –Hombre. Esa es tu especialidad, saber todo lo que ocurre antes que nadie, Knock Knower.

    –Robber Princess ha robado el proyecto que Mudsdale estaba creando en su laboratorio del Gran Desierto.

    –Eso es un gran problema. ¿Sabes de que se trata el proyecto?

    –Solamente he escuchado un rumor. Un rumor que dice que el proyecto se trata de ser vivo capaz de controlar toda la red eléctrica de Odyssey City.


    *****​


    El sol ya vagamente asomaba por las montañas del norte cuando llegaron a una vieja chatarrería a las afueras de la ciudad. Éste era el hogar de Togepi y entre la chatarra tenía una pequeña plaza preparada donde aterrizar.

    –¿Vais a devolver la Acuamónica? –Preguntó Kecleon.

    –Así es. –Dijo Cranidos. –Enviaremos un Wingull para avisar a Kingdra y mañana mismo devolveremos el artefacto. Hasta entonces la custodiaremos.

    –Está bien. Entonces me quedaré unos días. Quiero conocer Odyssey City.

    –Realmente no te pierdes nada, pero nosotros estamos encantados de que os quedéis.

    –Bueno, si estos días consigues algo de dinero podrías pagarte un billete de barco para acercarte a la Plaza Pokémon. –Propuso Riolu.

    –No le hagas caso. Sólo son tonterías suyas.

    –Me gustaría saber más al respecto...


    *****​


    Haciendo diferentes quehaceres al trío se le hizo mediodía. Momento en el que un carruaje impulsado por un Rapidash y guiado por un Pokémon encapuchado entró en la ciudad. El carruaje entró en la ciudad y rápidamente enfiló el Odyssey Strip hacia el Hotel Imperial, hotel regentado por Don Persian.

    Era Kirlia, la cual venía a entregar el Proyecto 02Z.


    *****​


    –Dios del Mar, lo veo algo pálido. –Dijo Gyarados, uno de los seis generales del Dios del Mar, un Empoleon con la cresta en forma de tridente enorme y afilada. Éste, a parte del Gyarados, estaba rodeado por una Dragalge, un Tentacruel de considerable tamaño al que llamaban Kraken, un orgulloso Vaporeon que no prestaba atención alguna, un viejo Kingdra con la piel muy decolorada y finalmente un Sharpedo de unos quince metros de largo al que llamaban el Megalodón.

    –¿Otra vez sientes el poder de la Acuamónica? –Le dijo el sabio Kingdra.

    –Creo que está más cerca que nunca. Mi pulso se acelera y un hormigueo rodea mis aletas.

    –¿Quieres que vayamos en busca de ella? –Dijo Tentacruel.

    –Gyarados. Encárgate. Si mi cuerpo no me engaña creo que estará en un lugar cercano a Odyssey City.

    –Sí gran Dios. Te traeré la Acuamónica cuanto antes.


    *****​


    –Sir Malamar. Ha llegado el informe de Knock Knower. –Dijo Ambipom.

    Malamar, el cual comprobaba su arsenal de armas, no tardó en leerlo detenidamente. Todos los detalles del atraco estaban explicados, incluso la identidad del trío.

    –Gracias Ambipom. Es una información muy importante. Es por eso quiero que avises a Beta de un cambio en la misión. La principal pasará a ser secundara. La prioridad ahora será la Acuamónica.


    *****​


    Don Persian tenía un informe sobre la mesa que leía detenidamente con unas gafas graduadas.

    –Riolu y Cranidos... ¿Dos ladrones de poca monta robando la Acuamónica acompañados de un Kecleon?

    –¿Quiere que nos encarguemos de ellos?

    –No. Eso levantaría sospechas. Avisen a los cazarrecompensas de la ciudad. Vamos a subir el precio de estos tres a 150.000 Poké. Luego simplemente tendremos que matar al que lo encuentre para encubrirlo.


    *****​


    Finalmente la noche llegó a la ciudad y el trio fue a festejar su triunfo en la Montaña Serpentea. Para ello acudieron a un elegante y famoso restaurante el cual tenía la mitad sobre el mar, de esa forma los Pokémon acuáticos no tendrían que salir del agua. Este lugar se llamaba el Magikarp Dorado y su símbolo era un Magikarp variocolor.

    El Magikarp Dorado era famoso no sólo por su delicioso pescado, sino también por tener un ring de combate en el centro en el que cualquiera podía presentarse.

    Pero no sólo buscaban festejar, sino también era el lugar de reunión para devolver la Acuamónica.

    El trío, sobornando a uno de los porteros Conkeldurr, logró un sitio bueno para comer muy cerca del ring. Para su sorpresa, estaban al lado de un Magmortar y un Electivire que en ningún momento prestaban atención al combate, sino que hablaban de un extraño proyecto genético.

    La cena fue transcurriendo y el lugar cada vez estaba más lleno. Llegó el momento en el que Riolu se separó y se acercó a la barra en busca de una botella de Bourbon.

    –Hacía tiempo que no veía un Riolu tan bello por aquí. –Dijo una voz junto a él. El Pokémon no necesitó girar la cabeza para saber que la voz pertenecía a Kirlia.

    Mientras tanto, en la mesa los otros dos conversaban.

    –¿No tienes la tentación de participar?– Dijo Cranidos a su compañero Kecleon. –Suelen tener muy buenas cantidades de dinero.

    –Lo cierto es que no. No tengo por costumbre usar la violencia por deporte o diversión. Es una lección enseñada por mi maestro Ariados. ¿Y tú? ¿No te apetece participar?

    –¡Señoras y señores! ¡Aquí tenéis el premio de la noche! ¡La Flauta Hielo! –Dijo el presentador Loudred.

    –Justamente hoy estoy con ganas.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  9.  
    Doc

    Doc Disgregrador Crítico

    Tauro
    Miembro desde:
    3 Septiembre 2016
    Mensajes:
    239
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Buenos dias, Jonan.

    El fic esta volviéndose mucho más interesante, sobre todo ahora que sabemos que las armas de fuego existen y se esta gestando una guerra de mafias.

    Antes de cualquier otra cosa, he notado unos cuantos detalles técnico; el primero es que me parece que hay demasiado dialogo y poca descripción. Mientras estaba leyendo estos últimos dos capítulos, había veces que no sabía quien hablaba con quien y solo me enteraba de lo que pasaba por los diálogos de los personas, además de uno que otro párrafo de descripción que dejabas por ahí.
    Algunas escenas como el encuentro de Cranidos con el Togepi drogadicto y la huida de los cuatro pokémon pudieran haber quedado mejor si hubieras descrito el ambiente y la situación con más detalle.

    Tambíen note que algunos puntos hubieran estado mejor como comas, aparte de que el Ludicolo aveces era nombrado como Ludíco. Supongo que eso fue por el corrector del word aunque de todas formas debes tener cuidado con eso.

    Ahora hablemos de la historia; me gusta que hayan diversas organizaciones con intereses que chocan entre sí, por lo que espero que esto vaya por buen camino. La inclusión de las armas y drogas a algunos les podría parecer demasiado chocante, pero para mí va ser interesante ver como esto choca con el concepto de criaturas mágicas lanzando rayitos por la boca.

    Sin más que añadir por el momento, estoy dispuesto a seguir este fic que tiene conceptos bastante novedosos para el estándar de los fics de MM, al menos en español.

    Saludos.




     
    • Fangirl Fangirl x 1
  10.  
    jonan

    jonan Jonan1996

    Libra
    Miembro desde:
    14 Agosto 2016
    Mensajes:
    48
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Dance of Gods
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    7
     
    Palabras:
    1921
    6º Capítulo: “Noche en el Magikarp Dorado”


    Cranidos, emocionado, se lanzó al cuadrilátero. Junto con él luchaban otros quince combatientes que tendrían que ir superando las fases hasta llegar a la final.

    Cranidos, entre los combatientes, observó que uno de ellos era el famoso luchador de sumo del Reino de las Nueve Islas, un orgulloso Snorlax que se reía de todo el mundo.

    –Llevarme ese trofeo va a ser pan comido. –Decía a los Munchlax que lo acompañaban.

    Pero su mirada fue rápidamente desviada con el último combatiente que se presentó. Era un Landorus que con total tranquilidad se acercó al cuadrado.

    –Perdona, señor Loudred. Me gustaría presentarme. –Dijo algo tímido.

    –Claro. –El Pokémon se dio media vuelta. –Espera... Tú eres...

    –Dejémoslo en Landorus.

    Los combates comenzaron y Cranidos no tuvo problemas para vencer a un Hawlucha y un Braviary, los cuales se llevó por delante con un Testarazo que los sacó del campo.

    Así es como llegó a la semifinal, donde tenía que luchar con un pequeño Sandile.

    Kecleon estaba viendo todo este espectáculo y también se quedó mirando al curioso Landorus. Le recordaba mucho a una de las estatuas que había en Villa Camuflaje.

    Fue en este momento en el que observó que un equipo de rescate se hallaba en el restaurante, equipo liderado por un Lickitung. Para su sorpresa el equipo iba acompañado del conocido Togepi. Extrañado de que se fueran a la parte de atrás decidió perseguirlos.

    –¡Qué comience el combate!

    Cranidos se abalanzó con su potente Cabezazo Zen, ataque que Sandile atacó directamente con un potente Mordisco que repelió el cabezazo con facilidad. Cranidos retrocedió unos metros rasgando el suelo con sus pezuñas.

    Sandile contraatacó con Bofetón Lodo, ataque que dio de lleno en uno de los ojos de Cranidos cegándolo. Después, el pequeño se lanzó de nuevo con triturar, agarrando la robusta cabeza del fósil viviente. Uno de los dientes comenzó a clavarse levemente en el otro ojo cegándolo completamente. Desesperado pegó un enorme salto y en el aire activó su Cabezazo Zen para luego estampar a Sandile contra el suelo.

    Ambos se repusieron casi al momento, pero éste último golpe dañó algo más a Sandile, a pesar de que Cranidos tenía un ojo ensangrentado. El otro ojo se liberó del Bofetón Lodo, por lo que su visión se recuperó considerablemente.

    –Voy a acabar con esto. –Dijo Cranidos algo nervioso. Se lanzó a toda velocidad, con el cuerpo rodeado por una fuerte aura azulada. –¡No podrás aguantar este Testarazo! –El golpe le dio de lleno a Sandile, el cual salió despedido hacia los límites del cuadrilátero. Con sus últimas fuerzas se agarró al suelo para no cruzar la línea que confirmaría su derrota. Cranidos se dio por vencido.

    –¡Uno! –Comenzó Loudred. Cranidos sonrió levemente. –¡Dos!

    –Espera... –Dijo Sandile muy malherido. El otro se giró y vio como el pequeño sonreía levemente mirando fijamente a su objetivo. Intentaba levantarse pero sus piernas temblaban demasiado.

    –¡Y!

    El cuerpo de Sandile se rodeó por una cegadora luz que sorprendió a todos los presentes. Todos estaban en silencio mientras el cuerpo de Sandile se metamorfoseaba.

    –No puede ser... –Susurró Cranidos.

    Sandile se convirtió en un ser bípedo mucho más alto. Había evolucionado en Krokorok.

    –Esto sí que ha sido inesperado. –Rio Krokorok incrédulo.

    –No va a quedar así. –Cranidos volvió a lanzarse con su Testarazo.

    –No me golpearás.

    Al recién evolucionado se le iluminaron los ojos de azul. Acto seguido, los pies de Cranidos fueron detenidos con una montaña de arena que lo ligó al lugar con fuerza. Finalmente, Krokorok usó Excavar en el aire, convirtiéndose así en un taladro humano que dio de lleno en Cranidos. Éste intentó aguantarlo pero las heridas hicieron mella en él y cayó debilitado. La gente, emocionada, aplaudía el combate, hasta ahora el más emocionante.

    Cranidos, en el suelo, recordó un viejo combate que perdió de la misma forma.


    *****​


    Tanto Cranidos como Riolu habían sido criados en la Cueva de Cristal, un entorno en el que crecieron bajo circunstancias muy duras. Cranidos y su robusta cabeza lo llamaban el Rompebeldum por todos a los que había vencido de un solo golpe. Riolu en cambio era un lobo solitario que no socializaba con nadie salvo para combatir. Lo llamaban el Invicto hasta que se enfrentó a Cranidos. Ambos lucharon durante treinta horas y reunió gran expectación en la zona, hasta que finalmente ambos cayeron inconscientes del cansancio. De esa forma se hicieron amigos y decidieron ir en busca de aventuras.

    En una de sus primeras aventuras de encontraron con un Tyrunt tan competitivo como Riolu. Pero Tyrunt no quería pelear con Riolu, quería pelear contra Cranidos.

    Así fue como en medio de la pelea Tyrunt se convirtió en Tyrantrum, venciendo así con facilidad a Cranidos y casi dejándolo al borde de la muerte. Fue en ese momento cuando el recién evolucionado le dio dos opciones a Riolu.

    –Todo tu dinero y tus objetos o la vida de tu amigo.

    Así fue como el lazo entre Riolu y Cranidos se intensificó y duró los siguientes años llenos de aventuras y desventuras.

    Aun así el rencor de Cranidos hacia Tyrantrum seguía sin resolverse, en gran parte porque le robó el único recuerdo que le quedaba de su padre, un pequeño colgante hecho con una de las pezuñas de su difunta madre.


    *****​


    –Gran combate. –Dijo Krokorok mientras se acercaba a la mesa donde Cranidos se recuperaba de sus heridas.

    –Gracias. Pero he de decir que hasta tu sorpresa la cosa estaba sentenciada.

    –Así es. En mi tierra tenemos un dicho. –Un leve risa salió de su boca. –No hay combate finalizado hasta que uno acaba debilitado. No es un dicho muy bueno, pero por lo menos rima. –Soltó otra risa pero más profunda.

    –Estoy deseando combatir de nuevo.

    –Y yo. Y yo.

    –Deberías descansar para la final.

    El Krokorok se sentó junto a Cranidos. Pasaba una camarera Lopunny por alado, a la que el Pokémon tipo tierra le alzó la mano.

    –Señorita. Una botella de licor de avellana para esta mesa.

    –Sí, caballero.

    Pasaron un par de minutos en los que ambos Pokémon estaban en silencio. El resto de los presentes no paraban de celebrar aquel jolgorio, mientras el campo de combate esperaba el siguiente combate de la semifinal, Landorus versus Snorlax.

    –¿Tienes algún interés en el trofeo? –Preguntó Cranidos mientras se reponía.

    –No. Si gano no tendré ningún problema en dártelo.

    –Entonces... ¿Por qué tanto entusiasmo en conocerme?

    –He visto a tus compañeros. Un Riolu, un Kecleon y un Cranidos... Casualmente hoy han salido tres nuevas recompensas con vuestro nombre.


    *****​


    Riolu y Kirlia, apoyados contra la barra y con cierta distancia entre ellos, no giraban la cabeza para hablar en ningún momento.

    –Me han comunicado que tienes la Acuamónica.

    –¿Quién ha pagado tus servicios esta vez? Mucho estas tardando en traicionar a Don Persian. Cuando lo hagas seguramente te matarán.

    –La vez que nos conocimos me dijiste lo mismo. Bueno, la segunda vez que te quité el trofeo.

    –No habrá tercera.

    –Eso me lo volverás a decir poco antes de la cuarta.

    –Entonces parece que va a ser una noche entretenida.


    *****​


    Kecleon se había metido a la parte traerá del Magikarp dorado tras Togepi, el cual parecía en problemas. El estrecho callejón, con una pared cubierta de contenedores malolientes llenos de restos de Magikarp, estaba muy a oscuras y apenas se apreciaba nada.

    –Nos debes mucho dinero Togepi. ¿Qué has hecho con el dinero que el Dios tenía que haberte dado? –Dijo Lickitung estampando a Togepi contra la pared.

    –No... No lo tengo. Ese cabrón se llevó las armas y me encerró. Casi ni lo cuento de no ser por tres locos que se colaron y robaron...

    –Hey, vosotros. Dejadlo en paz. –Dijo Kecleon mientras daba un paso al frente.

    –¿Y tú quién demonios eres?

    –Kecleon, vete. No es tu problema.

    –Os he dicho que lo dejéis en paz. Equipo de Rescate de pacotilla. Sé quiénes sois, Equipo Lengüetazo. Ese equipo corrupto que vende sus servicios como rescatadores al mejor postor.

    –¿Acaso sabes qué es un equipo de rescate? –Dijo Roserade, uno de los compañeros de Lickitung.

    –¿Qué me quieres decir?

    –Los equipos de rescate por supuesto que salvan gente. Claro, aquellos que tienen el dinero de mandar un aviso de rescate y ofrecer una buena recompensa. ¿Acaso te creías que salvábamos a todos por mera caridad? –Respondió el tercero del grupo, un Weavile.

    –Solo esos hijos de ricachones que se creen cómo funciona el mundo son los que son rescatados. Esos y aquellos que tienen una señal de aviso, los que han conseguido una Señal de Aviso. –Finalizó Lickitung.

    –No... –Dijo Kecleon, aguantándose las lágrimas. –No quiero escuchar más.

    –¿Y ahora qué vas a hacer?

    –¿Conocéis la MT06?

    –¿Tóxico?

    –Hasta luego. –La boca del Kecleon, muy enfadado, liberó una fugaz ráfaga morada de veneno imparable.


    *****​


    –¿Eres cazarrecompensas? –Preguntó Cranidos.

    –No. Solo un aventurero con curiosidad.

    Snorlax y Landorus se prepararon para el combate. El séquito de Snorlax lo animaba con fiereza, mientras que Landorus lo miraba con inocencia.

    –Buena suerte campeón. Yo no caeré tan fácil como tus otros oponentes. –Dijo Snorlax mientras movía sus manos como si empujara el aire.

    –Gracias. Buena suerte a ti también.

    –¡Qué comience el combate!

    Landorus no tuvo compasión alguna. Sabía que su oponente era fuerte y no se iba a contener. Con el puño listo para golpear se propulsó contra su oponente a una velocidad que a la mayoría les costó seguir.

    –¡Machada!

    Snorlax, incrédulo, salió despedido contra una de las paredes del Magikarp Dorado para después desplomarse en la zona acuática. La gente, incrédula, se quedó en completo silencio mirando a Landorus.

    –Estoy jodido. –Dijo Krokorok


    *****​


    El equipo Lengüetazo se hallaba envuelto en un ardiente veneno doloroso que les hizo retorcerse. Kecleon, impasible, iluminó su puño y lo mantuvo así unos segundos.

    –¡Qué haces cabrón! –Gritó Lickitung.

    –Puño Certero.

    Kecleon asestó un golpe en la cabeza de Lickitung, incrustando su cabeza en uno de los contenedores metálicos de la calle. Después se giró y miró al Roserade y al Weavile, los cuales se abalanzaron contra Kecleon.

    –Hasta luego.

    Kecleon sentenció la partida con un potente Llamarada que calcinó a los dos enemigos. Después se giró a donde Togepi, el cual estaba en shock.

    –¿Estas bien Togepi?

    –Si... Es solo que no estoy acostumbrado a que me salgan mal los negocios. Si no hubiera sido por Serperior...

    –No culpes a otros de tus negocios ilegales. Ya sabes a lo que te enfrentas vendiendo armas y consumiendo...

    –¿Quién te crees que eres para hablarme así?

    –El que te acaba de salvar el culo.


    *****​


    Sir Malamar se hallaba en su despacho a oscuras observando los carteles de la recompensa del trío que robó la Acuamónica. Estaba esperando a que Knock Knower llegara a su despacho con una información de gran urgencia. El ascensor por fin se abrió y éste camino a toda velocidad.

    –Estamos en problemas. Persian está a punto de lograr su objetivo.

    –¿Qué objetivo?

    –Quiere usar la Herbicorneta para crear un nuevo Pokémon, uno hasta ahora jamás visto. Un arma biológica.

    –Maldita sea...

    –Si Don Persian logra su objetivo dudo que podamos pararlo.

    –Así es. Además tienen ese dichoso Proyecto 02Z – El Malamar se quedó pensativo uno segundos hasta que soltó un terrorífico grito. –¡Ambipom!

    –Sí, señor. –El Pokémon apareció a toda velocidad.

    –Avisa a todos mis hermanos. Entramos en guerra. Vamos a atacar la base de operaciones de Don Persian.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  11.  
    jonan

    jonan Jonan1996

    Libra
    Miembro desde:
    14 Agosto 2016
    Mensajes:
    48
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Dance of Gods
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    7
     
    Palabras:
    2138
    7º Capítulo: “La guerra se avecina”


    –¡Krokorok ha sido debilitado! –Dijo Loudred tras dos golpes asestados por Landorus. –¡El ganador es Landorus!

    Tanto Cranidos como Krokorok sabían cuál iba a ser el resultado del combate. Aquel Landorus era demasiado fuerte. El fósil viviente recogió a su nuevo compañero y lo sentó junto a él mientras descansaba. Su preocupación no solo estaba dirigida a su compañero, sino al hecho de que aquel fuerte Pokémon había obtenido la Flauta de Hielo, uno de los Siete Tesoros robados.

    Aquel objeto tenía el poder de Articuno, el poder de sepultar ejércitos enteros bajo la nieve.


    *****​


    –Hola. Soy Landorus. –Dijo por teléfono. –La misión ha sido un éxito, tengo la Flauta.

    –Buen trabajo hermano. Tornadus y yo hemos conseguido las otras dos Flautas. Ahora mismo poseemos el poder de Articuno, Moltres y Zapdos. Nuestro plan está en marcha.

    –¿Sabéis algo de nuestras posiciones al este?

    –La derrota de Serperior nos ha ayudado a avanzar en la guerra. A pesar de ello la batalla continua. Aunque con las tres Flautas le ganaremos el territorio a el Dios de la Agricultura con facilidad.

    –Entonces la guerra es inevitable...

    –Entonces el mundo temblará ante el poder de los tres príncipes del Reino del Agua.


    *****​


    Kirlia y Riolu no dejaban de estar en tensión, cada uno elaborando la estrategia de la noche. La preocupación, por un lado, recaía sobre el hecho de que ninguno del trío tenía la Acuamónica a mano, hecho que mosqueaba a Kirlia. Por el otro, Riolu veía que esa mujer cerca ponía en peligro devolver el artefacto. Realmente quien se lo llevara no le importara, siempre y cuando no quisiera hacer un mal uso. Pero la idea de que Kirlia se lo llevara le enervaba la sangre.

    –Parece que hoy juegas con blancas. –Dijo Kirlia sin contexto alguno.

    –Qué más da que yo juegue primero.

    –Cierto. Siempre acabaré ganando. –Dijo la bella mujer mientras miraba a Riolu con superioridad. Este último miró a la otra y observó el bello vestido rojo que llevaba. Se levantó y se acercó a la espalda de la mujer, rozando así su mano por la cintura. –¿Quién te ha dado permiso para tocarme?

    –Perdona. –Dijo Riolu mientras le robaba el revolver a Kirlia sin que se diera cuenta.

    –Veo que sigues enamorado de mí.

    –Claro que sí... –Finalizó en un tono irónico mientras se disponía a marchar. Sabía perfectamente que iba a perseguirlo, pero tampoco podía hacer nada por evitarlo. El plan ya estaba en marcha, no tenía nada que hacer, y para cuando se diera cuenta la Acuamónica estaría a miles de kilómetros.

    –Oye... Perdona. ¿Sabes dónde está el baño? –Dijo una voz tras él. Se giró y vio un Watchog que lo apuntaba con una pistola.

    –Sí, creo que está al fondo a la derecha.

    –Ahí no está el baño.

    –Ah... Siempre suele estar ahí. –Se burló Riolu.

    –Dame la Acuamónica. –Respondió Watchog algo molesto.

    –¿Acuaqué?

    –Deja de vacilar. –El Pokémon accionó el martillo del arma.

    –Oye... flacucho. Ese Riolu me pertenece. –Dijo Kirlia mientras se acercaba. Estiró su brazo para coger el arma que llevaba escondida, pero ésta no estaba. Al ver que no tenía armas decidió ponerse en posición defensiva.

    Watchog alargó sus brazos y unas espadas azuladas comenzaron a girar sobre él. Después, su cuerpo si iluminó en un tono anaranjado. Acto seguido se lanzó contra Kirlia con el puño listo para atacar mientras que su mano desprendía unas pequeñas chispas negruzcas. El golpe dio de lleno en Kirlia lanzándola contra una de las paredes. Se giró para atacar, pero este fue detenido por un tiro en el hombro de Riolu.

    –Cabrón... –Dijo Watchog mientras se retorcía de dolor.

    –Cariño... podías haberle disparado antes... –Dijo Kirlia dolorida mientras usaba sus poderes psíquicos para regresar al lugar.

    –No te vengas arriba, aún no ha acabado. Este tío es Beta, uno de los secuaces de Sir Malamar. Por lo menos veo que no ibas a traicionar a Don Persian por Sir Malamar.

    –Qué pesado con que voy a traicionarle.

    –¿Entonces por qué iba Don Persian a recuperar el objeto que vendió?

    Inesperadamente la zona subacuática del restaurante se iluminó por unos breves segundos, continuado por un pequeño temblor en el suelo. Todos se quedaron mirando a la gran sombra que venía debajo del mar. Sus dudas pronto se resolvieron al ver como un gran Gyarados sacaba su cabeza del agua mientras devoraba un Kingdra. Le costaba masticarlo, pero la fuerte mandíbula de Gyarados por fin pudo romper el cuerpo, haciendo que la cabeza de Kingdra y parte de la cola cayeran al lado de Riolu, Kirlia y Watchog. La gente, aterrada, se alejó corriendo del lugar creándose un gran alboroto.

    –Kindra... –Susurró Riolu al ver que su contacto había sido cruelmente asesinado. Después, miró la mandíbula del Pokémon, viendo que uno de los colmillos retenía la Acuamónica.

    –Así que la teníais escondida bajo el agua para que ese Kingdra la recuperara... –Le dijo Kirlia.

    –Eso ya no es importante. –Riolu saltó y se quedó cara a cara con Gyarados. Seguido lo golpeó con Palmeo, pero Gyarados ni se inmutó. Gyarados se rió de la debilidad de su oponente, justo antes de golpearlo con Hidrobomba. Riolu salió despedido contra la pared.

    Kirlia entró en acción con Hoja Mágica. Las brillantes hojas verdosas golpearon a Gyarados llamado su atención. Éste se disponía a atacarla cuando otro ataque lo interrumpió. Era Watchog usando desarme, éste también en la cara.

    Riolu, Kirlia y Watchog se colocaron frente al temible Gyarados listos para combatir por la Acuamónica.


    *****​


    Kecleon y Togepi, llamados por el jaleo del interior, entraron a toda prisa. Rápidamente vieron el combate contra Gyarados.

    –Mierda... –Exclamó Kecleon al ver la Acuamónica en el colmillo de Gyarados. – Lo siento, pero tengo que entrar.

    –¿Acaso estás loco? ¿No has visto quien es ese Gyarados?

    –¿Qué?

    –Es uno de los secuaces del Emperador del Mar. No hay quien navegue por ciertas partes del mar sin su permiso. Se Gyarados es demasiado fuerte.

    –Más motivo para que ayude. Además, pronto vendrán los secuaces de Don Persian. Creo que este local es su territorio.

    –Esos ya están. ¿Acaso no ves al Electivire y al Magmortar que están en esa esquina observando? –Togepi señaló a los dos Pokémon que seguían comiendo tranquilamente en su mesa.

    –Hasta luego Togepi. –Dijo mientras comenzaba a correr.

    –¡Espera! –Te ayudaré.

    –¿Sabes combatir? –Dijo Kecleon algo sorprendido.

    –¿Por qué pones esa cara imbécil? Yo antes de dedicarme a estos negocios entrenaba muy duramente para vencer a un viejo amigo.

    –¿Y qué pasó?

    –Qué me tendió una trampa, pusieron precio a mi cabeza y tuve que dejar todo atrás. La droga y las armas vinieron después.

    –Ya me contarás todo luego. Vamos a por ese cabrón.


    *****​


    Cranidos y Krokorok habían salido tras Landorus, todo a causa de las sospechas del primero.

    –¿Por qué lo perseguimos? –Preguntaba Sandile.

    –Porque tengo un mal presentimiento sobre ese Pokémon. Creo que no tiene buenas intenciones.

    –Hombre, la situación no ayuda a confiar en él.

    Los dos se hallaban en el puerto clandestino de Odissey City, situado al oeste de la ciudad. El Pokémon Legendario se encontraba frente a un enorme hidroavión con el morro en forma de cabeza de Skarmory. Landorus subía al hidroavión en compañía de un Pidgeot, un Crobat, un Tropius, un Gliscor y un Talonflame.

    –Esos cinco... –Dijo Cranidos. –Son los generales del Reino del Viento.

    –¿Los conoces? –Respondió Krokorok.

    –El Reino del Viento lleva en constante conflicto con el Dios de la Agricultura y el Emperador del Mar durante una década. Parece que tienen algún plan en marcha con la Flauta de Hielo.

    –¿Intentamos entrar?

    –No... Sería toda una locura. Solo el mismo Landorus podría con nosotros dos.

    Landorus entró al vehículo y comenzó una reunión con sus cinco generales. En una sala cerrada a cal y canto y alrededor de una redonda mesa de oscura madera se juntaron. Landorus presidía la mesa. En frente tenía a Pidgeot, el cual tenía una esfera atada por el cuello. A la derecha se hallaban Crobat, de enormes alas, y una Tropius ligeramente más grande de lo normal. A la izquierda estaba Gliscor, con unas pinzas cubiertas de metal, y Talonflame variocolor, con tonos algo marrones en la parte inferior de su cuerpo.

    –En la frontera con el territorio de Serperior hemos avanzado considerablemente. –Comenzó Tropius. –Es cuestión de días que lleguemos a al Montaña Serpentea.

    –En cuanto al proyecto UB–04, está todo en marcha. –Continuó Crobat. –La capital entera se alimenta por una fuente de energía interminable. Incluso las armas de la muralla están listas para la guerra contra el Emperador del Mar.

    –Muchas gracias. Parece que todo está listo. En menos de un mes, si el Emperador del Mar no admite su sumisión, entraremos en guerra. Pidgeot, envíale el ultimátum. Talonflame, Gliscor, avisad a mis hermanos.


    *****​


    Riolu, Kirlia y Watchog atacaron simultáneamente a Gyarados con Onda Certera, Hoja Mágica y Rayo simultáneamente. El ataque le hizo un gran daño, pero al verse con el objeto en sus manos decidió huir bajo el agua.

    –¡Maldito! –Dijo Riolu. –¿Qué hacemos? Tu eres la inteligente.

    –¿Yo? ¿Me ves sabiendo bucear?

    –Para robar la Acuamónica no tuviste problemas.

    –Puedo perseguirlo pero no tengo nada que hacer contra él en un combate imbécil.

    –¿Podéis dejar de discutir pareja? –Dijo Watchog exasperado.

    –¡Cállate! –Le respondieron al unísono.


    *****​


    Al ver toda esta situación, antes de juntarse con Riolu, Togepi agarró a Kecleon para detenerlo.

    –¿Qué sucede ahora?

    –El Equipo Lengüetazo suele usar una lancha para hacer sus negocios en el puerto clandestino. He visto que está tras el restaurante. Déjame conducirla y pillaremos a ese Gyarados. –Kecleon se quedó unos segundos pensativo. Quería avisar a Riolu, pero seguramente Kirlia les persiguiera.

    –¡Vamos!

    Los dos partieron hacia la parte trasera del restaurante en busca de la lancha.


    *****​


    –Ya que no he podido obtener la Acuamónica por lo menos le llevaré vuestras cabezas al jefe. –Dijo Watchog algo malhumorado. Parecía que el disparo en el hombro apenas le dolía. –Danza Espada. –Volvió a usar.

    –Cuidado Kirlia.

    –Tú eres el único que debe tener cuidado. –Respondió con una sonrisa peleona.

    Watchog se tiró sobre Kirlia clavándole sus dos colmillos en el brazo. Ésta, sin dejarse llevar por el dolor, iluminó sus ojos en un tono azulado. Acto seguido el cuerpo de Watchog fue rodeado por un aura azulada que lo hizo elevar para después ser estampado brutalmente contra el suelo. Fue a levantarse cuando recibió un sopapo por parte de Riolu que lo lanzó contra una pared. A pesar de los golpes, el atacado se recompuso con relativa facilidad.

    –Es resistente... –Dijo Kirlia mientras observaba su ensangrentado brazo.

    Watchog volvió al ataque con todas sus fuerzas, esta vez contra Riolu, con el brazo iluminado en un aura blanca. Mientras corría a toda velocidad a por Riolu, este último sonrió ligeramente.

    –¡Sobrevive a mi retribución! –Gritó Watchog buscando sentenciar el combate.

    Riolu se iluminó de un aura roja. Recibió el golpe, pero ni se inmutó. En cambio Watchog notó como los huesos de su puño se fisuraron ligeramente para después salir despedido hacia atrás.

    –Lástima que haya usado Contraataque.

    –Hijo de... –Dijo Watchog al ver que su hombro izquierdo y su mano derecha estaban heridas. –Solo me queda una opción.

    Esta vez atacó a Kirlia e intento triturarla con su potente mandíbula. Consiguió esquivarlo, pero Watchog la agarró de una pierna y la lanzó contra el suelo, para luego ponerse sobre ella. Watchog lanzó de nuevo su ataque Triturar, pero esta vez con intenciones de destrozar la cabeza de Kirlia. Se vio acabada, por lo que solamente cerró los ojos y esperó su final.

    El sonido de una bala le obligó a abrir los ojos. Su rostro estaba lleno de sangre y sesos. Sobre ella, la cabeza del Watchog con un agujero en cada sien. ¿El tirador? Riolu, el cual comenzó a hiperventilar.


    ******​


    En su mansión se encontraba Don Persian, un edificio escondido en medio de un frondoso bosque rodeado por un abrupto cráter rocoso. La mansión, de elegante estilo victoriano, era enorme. Pero aún más sorprendía la inmensa red subterránea llena de laboratorios, arsenales y otras salas desconocidas para la mayoría de los trabajadores.

    –Señor. –Dijo Rhyperior, acompañado de Nidoqueen.

    –Dime.

    –Me acaban de comunicar que Sir Malamar ha reunido sus efectivos y tienen intenciones de atacar nuestra ubicación. Seguramente mañana al amanecer los tengamos aquí. ¿Cuáles son las órdenes?

    –Traedme a Electivire y Magmortar ya mismo. Que activen el proyecto 02–Z y pongan la ciudad patas arriba. Después quiero que creen a Mewtwo cuanto antes mientras nosotros defendemos la mansión. Nos espera una dura batalla, por lo que preparad todo el arsenal.

    –¡Si Don Persian! –Dijeron Rhyperior y Nidoqueen al unísono.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  12.  
    Doc

    Doc Disgregrador Crítico

    Tauro
    Miembro desde:
    3 Septiembre 2016
    Mensajes:
    239
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Parece que las cosas están poniéndose interesantes; las mafias de la ciudad están creando sus propias criaturas y están a punto de entrar a guerra por lo que va formarse un buen desastre. Sigo diciendo que aun te falta un poco de descripción; no pido que te eches diez párrafos para describir el suelo pues las historias de acción necesitan de una narración fluida, pero se agradecería que nos contarás más detalles en ciertas escenas, sobre todo en las más calmadas como los diálogos entre personajes.

    Siguiendo con la historia, me gustó la interacción entre Riolu, Kirlia y Watchog donde cambiaban de bandos mientras transcurría la pelea, así como la batalla que tuvo kecleon contra el equipo de rescate corrupto. Me gustaría saber más sobre la historia de Togepi que pinta interesante, también sobre el colgante que le robaron a Cranidos.

    Sin más que agregar, espero que sigas escribiendo la historia porque en estos próximos capítulos se ve que se va armar la balacera.

    Saludos.
     

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso