"Aprendiendo a escuchar al corazón"

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Hime Mononoke, 1 Julio 2009.

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    Hime Mononoke

    Hime Mononoke Usuario común

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    Re: "Aprendiendo a escuchar al corazón"

    hola hola
    si ya se mil años después regreso por el foro
    y pues sera porque tuve una mudanza y muchas cosas pasaron en lo que me cambiaba de escuela, las cajas las cosas rotas en fin no saben en lios que me metí jajaja

    en fin ya tengo escritos tres capitulos pero los subire cada tercer día
    espero de todo corazón que sean de su agrado y pues que perdonen mi enorme tardanza POR FAVOR
    ...............................................................



    8. La neblina se despeja.



    ¿Qué era lo que ocurría?...


    << ¡Ja ya para que preguntar!>>


    —Hay algo que tienes que saber.
    —… que ¡tenias! Que saber desde tu nacimiento…—las palabras parecían ser escogidas con premeditación; trabadas en un pensamiento y resguardadas por toda la lógica y el razonamiento de aquella persona. De mi abuela.


    Desde siempre la familia ha sido pura; en tanto a su herencia, sangre y a los dones que esto conlleva… porque fueron conservados puros siempre y el secreto de ello tuvo la misma suerte.
    Dicho de esta manera; siempre se ha sucedido el mando al propiamente dicho, es reconocido como el sucesor o como en este caso sucesora; el cual tiene el mayor poder espiritual para ser el protector del secreto de la familia por la oscuridad de la sociedad.



    No pude dejar que el disparate siguiera; puede que sea por mi confusión que sinceramente empezaba a llegar a niveles hartantés. Mis ojos se encontraban inundados con lágrimas saladas de esencia pura de confusión— ¡ALTO! ¡Basta de bromas!— mi cuerpo se encontraba colapsándose por dentro; todas las células se retorcían ante aquellas palabras que muy dentro de mi sabia no eran mentiras.


    — ¡No son teorías mías!—aquella voz suave y controlada desato parte de una furia moderándose en pequeños altavoces antes de regresar a la modulación anterior

    En la historia han existido sociólogos y teóricos que han tratado nuestro secreto de manera superficial; han dicho sobre la Institución que es la encargada de controlar al individuo; y nuestra Familia ha servido de control para mantener al margen los secretos que se esconcen en la obscuridad de esta sociedad. Por el bien del equilibrio del espacio tiempo.
    Pero hace 17 años el balance fue roto deliberadamente y la estabilidad se perdió… la razón culpable fue “Tu nacimiento”
    ¡Tu no deberías existir! Eres el punto ciego de la familia estas fuera del control y todo porque tu sangre no es pura; ¡Eres la mancha en la familia!



    Cada latido de mi corazón era igualado a dagas clavadas en mi alma; cada palabra taladraba mi escudo.



    Fuiste escondida gracias al amor que tus padres te brindaron. No se encontró ningún don en ti ese fue la estrategia que siguieron para que no fueras anulada como debió pasar; pero de ahí tu cualidad principal, ante todo “tu aparente inexistencia espiritual” ¡tu mayor don!
    Nuestra familia se caracteriza por el mismo control infiltrado en sus miembros para que este sea represivo ante todo con la sociedad; pocos miembros y solo aquellos de descendencia lineal son bendecidos con dones desde su nacimiento. En tu caso el don fue revelado tiempo después pero escondido desde siempre.
    El tiempo siguió su curso y el secreto de la familia fue respetado, todo volvió a la normalidad; pero la estabilidad siguió quebrantada.
    Pero a llegado el momento de escoger al sucesor de la familia… nuevamente… el momento de escoger al sucesor de mi esposo.



    De golpe; el silencio se había apoderado del lugar. Cada latido de mi pesado corazón era igualado por estacas clavadas en mi alma, aquellas palabras no eran sino el retrato vivo de una alma cayéndose en pedazos por una insinuante verdad que destrozaba mi careta, que dejaba de lado mi realidad convirtiéndola en mera fantasía. Pero ni el silencio me era concedido en estos momentos.


    David sabía, que contigo se había quebrantado nuestro deber y confío firmemente en que contigo se restablecería. Con la muerte del líder, se revela al sucesor… dale gracias a tu abuelo, que se llevo consigo la maldición de tu nacimiento impuro y que se te de la oportunidad de restablecer lo que tu madre quebrantó.
    Los Duperou somos quienes desde la época de los griegos tenemos en nuestros hombros la carga de mantener el orden de seguir con el control entre los individuos que conforman a la sociedad humana y al mundo místico que nos rodea.
    El mundo tiene un equilibrio espiritual para que la naturaleza siga dando sus frutos a los seres vivos y estos a su vez le otorgan dar un constaste cuidado para que mutuamente se mantenga el balance; lamentablemente nuestra familia siempre ha tenido la interferencia de la familia Pauletti quienes mucho antes de nuestro encargo eran los principales además de que sus métodos son más medievales y sangrientos por lo cual el balance era una mera mentira para poder hacer con ello lo que se les antojara.



    La arritmia de mi corazón empezaba a ser escuchada por las personas presentes en aquel cuarto, era descomunal como mi realidad había sido destrozada por un puñado de palabras.


    —Pero antes de dar un golpe de estado al poder que actualmente rige y controla el poder; tu conocimiento dese ser ampliado—fuerte y estruendoso suspiro calo mi alma—pero para ello tienes que controlar al 100% tus dones y de saber principalmente. Porque ahora estas saliendo del vacio en el que te encontrabas para cuidar de el.

    << ¡¡Nacimiento impuro!! >> NO LO ARÉ—mi voz estaba entonada para ser fuerte y firme ante mi declaración.
    No era mi culpa y sinceramente cada vez entendía menos << vieja loca>>— ¡esto es una broma de muy mal gusto!—tenía ganas de llorar… ¡se estaban burlando de mí!


    —Paulina—la voz de mi madre me ataco—escucha por favor…—tomo algo de aire y de un solo movimiento se acerco a mi y me dedico un cálido abrazo—intenta entender; yo te amo y te apoyare en lo que decidas… pero antes piensa y razona como siempre lo has hecho—susurro levemente a mi oído derecho.

    —mamá…— << ¿Por qué?>>-- alejose mi cuerpo del cálido reconforte que ahora sentía falso.


    —Todo este tiempo Gabriela te ha protegido, de todos… ¡de la realidad! Y ¡de la carga que fue impuesta en ti!

    — ¡¿Qué?!— << ¡protección! ¡¡ ¿Cuándo?!!>> empecé a enfurecer ¡en verdad era una burla y YO era el centro de ella!



    … …



    Empezaba a obscurecer. El sol brindaba su imperiosa luminosidad al sosiego de la luna; todo pasaba lentamente, el tiempo luchaba por continuar como si fuese obligado y no natural.
    Así me sentía… obligada a aceptar una verdad que jamás consideré como tal.
    Mi mente trabajaba a mil por hora; ¡si todo era verdad! entonces ¿Dónde esta mi padre? ¿Quién es? ¿Por qué impuro? Mi realidad se distorsionó ¿Por qué siempre de viaje? ¿Acaso le daba vergüenza a mi propia madre?
    Las lagrimas empezaron a brotar desde mi propio corazón, me sentía traiccionada; deseaba fervientemente que esto no continuara, que el tiempo regresara y que jamás hubiéramos llegado a este lugar.


    No había paso mucho tiempo… aun así… ya nada era igual.


    — Pau—escuche pronunciar por mi madre— ¿te encuentras bien?

    << ¡¿Cómo coño puedo estar bien?!>> No contesté.


    Mi madre me estrecho fuertemente contra su pecho nuevamente y a costa de mi negación—escucha—susurro—te amo como jamás ame a nadie y tenía miedo a como fueras a reaccionar; pero quiero que sepas que sea la decisión que tomes te apoyare porque soy tu madre… pero ante todo soy tu amiga.


    Aquello provoco que me sobrecogiera un escalofrió el cual recorrió todo mi cuerpo << tenía razón>> aunque me sentía brutalmente traicionada, me di cuenta de que la única que jamás me traicionó fue ella.

    —Y… total ¿puedes dejar el tiempo en paz?—la rudeza con la fueron dicha esas palabras me recordaron todo el enojo que tenia y mi enojo no paro-- ¡oh lo haces o te obligo!; que esto es desesperante mocosa ingenua.

    —Mamá por favor espera…… se tiene que dar cuenta ella sola.

    << Cuenta ¿de que?>>


    El abrazo de mi madre no fue desecho y yo estaba aún muy enojada y contrariada, aunándole ahora el comentario sobre el tiempo. Tiempo, eso era lo que quería que desapareciera o que retrocediera.

    — Eso nunca—


    Fue lo último que escuche; toda mi visión dejo de serme útil… y perdí el conocimiento…


    ....................................................................................................
    espero sea de su agrado y no dejar muchas dudas que digamos
    pronto retomare el hilo de la historia espero no estén molestos
     
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    Anderlei

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    Re: "Aprendiendo a escuchar al corazón"

    ju, haz que se calle la abuela... es mala y cruel... Pau deberia matarla, solo asi sera libre! Debe acabar con la tradicion familiar y asi limpiar su nombre, nunca mas sera impura. Aun asi es medio raro todo lo que pasa.
     
  3.  
    babu

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    Re: "Aprendiendo a escuchar al corazón"

    Amiga, regresaste después de mil años de desaparición... (Bueno yo si tenía anuncios tuyos, jeje)
    Me da un enorme gusto ver que subiste la continuación, me gusto mucho y como siempre señorita usted es mi sempai :-)
    Mi parte favorita de todo es la siguiente:
    Lo ame, palabra de honor, me encanto como escribiste esta parte, eres mi ejemplo mono n.n

    Atentamente
    NOCHEBUENA11babu
     
  4.  
    Pam

    Pam Usuario común

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    Re: "Aprendiendo a escuchar al corazón"

    Creo que la abuela de Pau lo único que ha logrado es enloquecerla al decirle semejantes cosas. Es la situación más traumática que la pobre chica podría pasar en su vida. Ojala y su abuela ya no le diga nada más o sino puede que Pau la mande a un hospital psiquiátrico por arruinarle la vida xD.
    En verdad me fascina como estas narrando la historia. Te esta quedando increíble.
    Salu2.
     
  5.  
    Hime Mononoke

    Hime Mononoke Usuario común

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    Hey.
    Ok esta historia la he dejado pendiente por bastante tiempo... sin saber que la mayoría de mis amigos y lectores ya no se encuentran online desde hace igual ya bastante tiempo... en fin. He decidido continuar con esta historia, esperando que sea de su agrado este minúsculo capitulo (a comparación con todo el tiempo que llevo inactiva)

    (otra cosa importantes es que he decidido continuarlo sin cambiar o modificar los 8 capítulos anteriores, esto porque se me hace una falta de respeto a los comentarios que ya en su tiempo se me dieron; a pesar de que yo misma al re-leerlo me he dado cuenta de un sin fin de fallas que en su tiempo tuve y no me di cuenta)

    Sin más que comentarles por el momento, espero sea de su agrado este capítulo.

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    Capitulo 9. Uniendo Cabos.
    Mi mente, mi ser y mi alma se sentían fragmentados. Sí pudiera describir mi sentir en su conjunto sería un milagro, pero la realidad era: que nada se encontraba en su lugar ni en conexión alguna.

    Desde que habíamos llegado a Australia todo había sido una montaña rusa. Con subidas de animo y de estrés, que solo te hacen gritar y perder el control (de buena o mala manera); así como bajadas de animo, de aquellas que te sacan todo lo que llevas en el estomago y te hacen sentir que caes a un vacío interminable.


    Había recobrado la conciencia así como un poco de cordura; mi cuerpo parecía pesar toneladas, cualquier leve movimiento que quisiese hacer me proporcionaba un increíble dolor.

    <<¡¿Qué rayos sucede?!>> No entraba en mi mente cualquier otra cosa que no fuera la necesidad de moverme y entre más lo intentaba, más lastimoso era el intento; <<¡Esto es increíble! Necesito ir al baño, ¡Urgentemente!>>. Mi necesidad fue incrementando de poco a poco, llegando al grado que era más grande que el mismo dolor; el cual se había convertido en algo constante desde hacía unos minutos.

    Como pude me encaminé al baño de mi cuarto para encontrarme con un sinfín de obstáculos por todo el camino <<Esto es un fastidio, de ahora en adelante recogeré mi alcoba>>; para cuando pude llegar a la puerta del baño—siendo todo un logro personal aquella hazaña— mi vista ya se encontraba borrosa y mi cuerpo me respondía cada vez menos; todo daba vueltas y el simple hecho de estar de pie ya me costaba más de la mitad de mi energía; aun así las ganas de mi necesidad fisiológica ganaban.

    <<¡Vamos! No me fallen ahora piernas>> pensé de forma que solita me diera fuerzas para continuar, ¡valla no quería tener un “accidente” y menos de ese calibre de vergüenza!

    En el instante en que pude abrir la puerta que daba al lugar más esperado en este momento, me di cuenta que ya no me quedaba mucho tiempo así que me apresuré a llegar al trono y por fin liberar toda mi presión… Sí puede ser descrito de alguna forma, ¡fue todo un éxito!

    Ya de regreso a la parte central de mi alcoba, me di cuenta que ya era de día.

    <<¿Cuándo fue que llegue a mi habitación?>> fue lo primero que pasó por mi mente.

    —¡Mamá!— grité con todas mis fuerzas; ya que, recordando la situación anterior que aún reinaba en mi mente, me preocupaba el hecho de que algo malo hubiera sucedido además de que aun seguía con muchas dudas que acarreaba la llegada de mi abuela.

    Pasaron unos minutos antes de que pudiera escuchar a lo lejos el sonido del taconeo que intuía hacia referencia a mi madre.

    —¡Qué bueno que ya despertaste!— comentó mi madre mientras entraba a mi habitación —Ya me estaba preocupando que no fueras a despertar en todo el día—agregó sin darse cuenta que sus propias palabras me hacían dudar de si haberla llamado fue la mejor decisión que pude haber tomado.

    —¿Qué paso? ¿Cómo fue que amanecí acá?— No iba a perder tiempo en platica sin sentido, cuando tenía en la cabeza un montón de dudas.

    El silencio se apodero del entorno por unos momentos, hasta que mi madre optó por responder.

    —Después de que te desmayaras te traje a tu cuarto—pausó por unos minutos —Supuse que sería más cómodo para ti el descansar en una cama y no en el suelo, además de que no iba a dejarte ahí tirada en medio de mi alcoba para que figuraras como tapete—comentó con un tono algo burlón mientras se sentaba a lado mio en aquella cama que ahora me parecía enorme.

    —No estoy jugando— le mencioné inmediatamente a mi madre, para que no se fuera a salir del tema como es su costumbre. —Quiero saber que ocurrió después de que yo me desmayara patéticamente y ¿a qué se debe todo aquello que se dijo anoche?— fui lo más directa posible.

    La mirada de mi madre parecía estar inundada por la pena y el dolor; y el simple hecho de que esa mirada reparará en mí, me hacía sentir de alguna forma incomoda pero a la vez más unida que nunca a ella. Ciertamente aquello me reconforto internamente, haciendo que el dolor muscular que sentía se me olvidara por completo.

    —Sabes que siempre estaré contigo y que pase lo que pase siempre ¡siempre! será así— las palabras de mi madre estaban en algún otro tema que no podía relacionar con lo que yo le había preguntado —Lo que paso ayer en la tarde era algo que dentro de mí sabía que algún día ocurriría; y lamento no haberte prevenido… — la voz de mi madre empezaba a cortársele —…la señora que ayer viste es mi madre y como ya has de estar enterada obviamente es tu abuela…— parecía imposible para mi madre seguir hablando.

    Tanto su voz la delataba como su propio estar, pero esta vez no cambiaría de tema como lo hacia antes con el tema de mi padre, a pesar de lo mucho que pueda incomodarla <<Obviamente eso ya lo se>> —Tranquila ma, esto no puede ser tan malo como parece… recuerdas “siempre ve el lado bueno de las cosas”— le dije mientras la abrazaba intentando darle un poco de mi propio valor.

    —Puede que suene loco y muy fuera de lo normal, pero lo que ayer se te dijo era verdad— retomo la palabra mi mamá, esta vez con la vista fija en el piso.

    —Lo sé, solo no lo entiendo—comenté aun sin dejar de abrazarla.

    —Deja que te cuente una historia—mencionó mi madre sin siquiera apartar por un instante su mirada del suelo, como si aquello fuera su refugio personal para no desmoronarse delante mío.



    Hace ya bastante tiempo, cuando yo tenía 21 años de edad conocí a tu padre… se trato de un momento muy cómico y a la vez tierno.

    En aquel entonces la ciudad en la que vivía se encontraba dentro de una zona de cuarentena por un virus infeccioso que ahí se había detonado, la verdad es que solo se trataba de una gripe masiva pero el gobierno hizo alarde para ser el héroe de la historia y así reunir más votantes. Pero gracias a ese tiempo de cuarentena, tuve tiempo libre de las clases ya que estás se habían suspendido por cuestiones de sanidad… esto me brindaba un tiempo libre.

    Durante este tiempo libre tuve más contacto con mis compañeros del Instituto, a los cuales no veía por cuestiones familiares; el caso fue que durante los momentos que platicaba con ellos confundí una dirección electrónica por otra creyendo que se trataba de un amigo empecé a platicar con esta persona…

    Al principio solo platicábamos sin decir nada importante sobre nosotros mismos o nuestras vidas; de hecho yo había inventado otro nombre, ya sabes por eso de la inseguridad de no conocer a la persona físicamente. El caso es que en poco tiempo nos hicimos amigos y conforme avanzaban las pláticas decidimos conocernos en persona. Ahí fue cuando pasó algo muy gracioso… el chico que creí jamás podría ver se trataba de mi vecino; yo ni sabía que tenía vecinos y mucho menos me había percatado de su existencia.



    El rostro de mi madre parecía intrigarme tanto como su relato, pareciera como si se lo estuviera recordando a ella misma, como si quisiera entender cada uno de los detalles de su relato para así jamás olvidarlos.

    Tras una pequeña pausa en la cual mi madre tomo aliento, el relato continuo.



    Cuando lo conocí en persona sentí una calma inmensa y por primer ve pude relajarme para disfrutar de la compañía de alguien.

    Se trataba de un chico apenas menor que yo por un año; su tez era bronceada de tal forma que pareciera estar tostada ante los reflejos de los rayos del sol… la cuál hacia juego con ese par de enormes ojos color cobre cenizo y sus pestañas tan largas y definidas que me llevaban a volar en un instante; su cabello era liso, de color café obscuro como aquello que se puede percibir en la madera recién mojada. Su personalidad era tranquila y reservada… a tal grado que me constó mucho trabajo que aquel muchacho pudiera abrir sus pensamientos y compartirlos conmigo. Sin duda se trataba del joven más especial que había cruzado su camino en mi vida.

    El nombre de tu padre es Israel.



    No lo podía creer, el día había iniciado de una pésima manera pero esto era el clímax de la felicidad. <<Por fin… el nombre de mi padre es “Israel”; este debe de ser mi día de suerte>>pensé mientras se formaba una pequeña sonrisa en mi rosto.

    Mientras que mi madre parecía sumergida en sus propios recuerdos, su mente ya no se encontraba conmigo sino con sus recuerdos de mí padre.



    Todo el tiempo que pasé a su lado fue perfecto, desde el cómico día en que lo conocí, en tu nacimiento y cuando se separo de nosotras.



    La voz de mi madre se quebró.

    En un intento por no desbordar sus sentimientos intenté parar el tema, de esta forma podría retomarlo en otro momento con un poco más de calma y sin que mi mamá sintiera la presión de contarme diversos detalles de toda una vida en un solo instante. Así que volví a abrazarla mientras en susurros le dije.

    —Gracias…—

    Puede que no me haya resuelto las dudas del día anterior, pero el hecho de que hablara de mi padre sin que fuera yo quien exigiera saberlo me hizo pensar que aquello sucedido ayer tenía mucho que ver con su relación. Así que prefería esperar a que las cosas avanzaran lentamente para así irlas entendiendo con precisión y no en un arranque de emociones.
     
    Última edición: 5 Septiembre 2013

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