Explícito A los pies de Akagi - Azurlane

Tema en 'Fanfics sobre Videojuegos y Visual Novels' iniciado por luigipadovano, 6 Noviembre 2019.

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    Título:
    A los pies de Akagi - Azurlane
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    635
    El almirante quien viste su blanco uniforme propio de la marina, es un adulto joven de cabellos negros y un prometedor estratega del Imperio Sakura. No siendo de la vieja escuela comprendía que los combates navales del futuro dependerán principalmente de las emperatrices del mar, es decir, los poderosos portaaviones. Sin embargo no estaba preparado para conocer a la flamante Akagi. Una chica de cabellos negros, lacios y largos que viste a la usanza tradicional japonesa con un elegante kimono de vistosos colores y una capa negra y exhibe nueve colas propias de una kitsune. Aquella chica exhibiendo una sonrisa pícara se presenta

    - Soy Akagi, portaaviones de primera línea y es un placer Almirante –

    - Soy el Almirante Ruichi y el placer es mío – Responde el adulto joven dándole la mano.

    - Confió en que me permitirá mostrarles el dolor a mis enemigos, Porque si comprenden el dolor tendrán entendimiento sobre el amor –

    - Vaya pensamiento tan despiadado –

    - ¿Y usted qué piensa? –

    - Hundir cada flota aliada hasta que se rindan –

    - Hablamos el mismo idioma – Responde Akagi mirándolo detenidamente.


    Tiempo después ocurre una dura batalla contra la marina real. Los cazas Zero de Akagi consiguen hundir varios destructores y ella regresa cansada del combate, presentándose ante el Almirante le dice – Akagi reportándose, misión cumplida –

    - ¿Cuántos buques enemigos hundiste? –

    - Tres destructores de la marina real, el cuarto escapo en medio de la neblina –

    - Felicitaciones – Responde el Almirante.

    - Estoy agotada – Indica la chica portaaviones.

    - Descansa en mi camarote – Dice el Almirante sonriendo levemente y mostrándole la entrada a dicha habitación.

    - Oh ya somos tan cercanos – Dice Akagi sonriendo ampliamente.

    El Almirante observa como la chica portaaviones se descalza sus sandalias de madera y recuesta en la cama, sintiendo un suave aroma a colonia proveniente de ella la mira de la cabeza a los pies, Akagi exhibe las piernas y los pies desnudos y el Almirante no puede evitar contemplarlos. La suspicaz portaaviones le dice – Mi cuerpo es suyo Almirante –

    - La veo muy cansada, le hare un relajante masaje en los pies –

    - Oh, que preferencia tan peculiar – Dice al notar que su superior es fetichista de los pies, Agregando - Le digo mis pies me están matando –

    - Por ello mismo la atenderé – Responde el adulto joven comenzando a acariciarle la planta del pie derecho. Akagi al notarle ensimismado muestra su actitud dominante esbozando una sonrisa pervertida y extendiendo el pie izquierdo le acaricia la mejilla al Almirante, dice – A usted no le negare nada –

    - Yo – dice el Almirante sonriendo nervioso. Akagi al notarlo no duda en frotarle el pie en la nariz – Agradable, ¿Verdad? – Dice mientras al tiempo que mueve las sedosas colas en señal de estar muy alegre por la debilidad de su comandante.

    El Almirante al aspirar el embriagador aroma del pie de la chica se excita de inmediato, gimiendo levemente acierta a decir – Eres tan adorable –

    - No lo olvide, si encuentro que comparte su gusto con otra chica podría ocurrir algo poco agradable –

    - Lo recordare – Responde el sorprendido Almirante.

    - Bien – Exclama la chica portaaviones continuando frotando el pie en el rostro del adulto joven, quien al disfrutar del fragante aroma de la chica kitsune se pierde en medio del extasis. Viéndolo en trance Akagi le atrapa la nariz con los dedos, diciéndole – Huele –

    El Almirante aspira el aroma con avidez. La complacida chica dice en tono suave.

    - Eres mío y de nadie más-

    El Almirante dirigiéndole una mirada sumisa se estremece de placer. Al cabo de unos minutos la kitsune

    le ordena – Lame mis pies -

    El almirante comienza a lamerle los dedos del pie derecho mientras Akagi se relame los labios al pensar en todo lo que ira a jugar de ahora en adelante con su Almirante.
     

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