¿Tu y yo? No lo creo… (GaaMatsu)

Tema en 'Fanfics Abandonados de Naruto' iniciado por Kuro Neko, 15 Septiembre 2014.

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    Kuro Neko

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    ¿Tu y yo? No lo creo… (GaaMatsu)
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    998
    Hacia tanto que no escribía y de ver una imagen esto resulto. Espero les guste ^^
    ************************************************************************************

    La alta sociedad es un gran enigma, llena de secretos; es una cultura totalmente diferente para personas fuera de este ámbito. ¿Tan importante es el estatus? Para muchos lo es. Mi familia emigró a Estados Unidos en el siglo diecinueve, desde entonces vivimos ahí. Nueva York o San Francisco eran las primeras opciones para vivir… pero no, fue Boston quien ganó, específicamente Beacon Hill. Uno de los barrios más adinerados de Massachusetts, por supuesto, en esa época el dinero se manejaba de otro modo y nuestra familia terminó siendo parte de la élite. Tiempo después el dólar fue cayendo ante el euro junto con nuestra economía, renombre y estatus. Pasados los años, la economía familiar mejoró, pero no lo suficiente como para regresar a nuestros viejos hábitos. Dejando como “objetivo familiar” recobrar el prestigio que anteriormente poseíamos. El plan de mis padres, en una palabra: matrimonio. El magnífico plan se basa en comprometernos a mis hermanos y a mí, tres varones y una mujer, toda una ganga. Mis hermanos, el sueño de toda norteamericana… altos, refinados, educados, detallistas y con profesiones terminadas; partidos perfectos para señoritas de clase. Yo, por otro lado, una chica universitaria incapaz de decidir a ciencia cierta la carrera que estudiara, a diferencia de mis hermanos, yo no fui instruida al modo de mi padre; tomé un camino diferente y por mi cuenta, experimente ciertos casos en la escuela media e incluso antes, todo me hizo ser la oveja negra de la familia, pero no me importo.

    Pero… como todo, llego un momento en que no dejé de pensar en el futuro, pensativa e incapaz de imaginar un futuro cierto, deje que mis padres tomaran las riendas de mi vida y con ello la decisión de lo que iba a estudiar. Informática, fue lo último que escuche de sus labios antes de abordar un auto que me llevaría a un internado en las afueras de Beacon Hill.

    Era medio día cuando llegue al instituto, las clases estaban por terminar, pero fue la oportunidad perfecta para pasar de ser percibida. Pase de inmediato a la dirección, mis papeles estaban en orden y habían reservado un departamento en las unidades de alumnos. Élite, solo ellos podían hacer algo así. Tomé los papeles de mis respectivas clases, la llave de mi departamento y otra llave que había dejado mis padres, casualmente de un mustang rojo. Mi tiempo fue libre toda la tarde, para “adaptarme” y ver las instalaciones, noté que a las afueras del colegio había una zona de centros comerciales ¿Quién lo diría?, el departamento podía esperar, conducir ese auto… no lo creo. Si mis padres quería que aparentára tener “fondos”, eso iba a hacer.

    Curioso, nuestra familia casi en banca rota y yo conducía como si nada en un mustang y targetas golden en la billetera. El camino fue corto y placentero, tanta naturaleza a mi alrededor hacía que se respirara aire fresco. Me quede en el auto, viendo a la gente pasar con sus bolsos caros y zapatos de marca, tan felices por entrar al edificio y comprar.

    —Que tonteria, ¿Por qué sigo aquí?

    Me veía en el espejo retrovisor, irreconocible. La persona que estaba ahí no era yo. El cabello largo, las zapatillas, joyas… ¿Qué me estaba ocurriendo?

    Encendí de nuevo el auto y conduje en dirección opuesta a la plaza comercial, el auto era veloz… magnifico. Todas mis preocupaciones se iban con el viento, hasta que me detuve en un prado a la orilla del camino, bajé del auto y camine hasta un gran árbol, subí… de rama en rama hasta llegar a la copa, dondé las aves emprendian el vuelo asustadas por mi precencia y el viento soplaba con mayor fuerza, el prado era tan verde… cuando un matíz rojo destacó entre la espesa pastura.

    Un joven de mi edad quiza, estaba de pie en medio de la maleza, vestia de chaqueta de cuero y camiseta blanca. Miraba con tal premura el cielo que sus ojos se tornaban azules. Por un momento se me figuro a mi, con la mirada perdida, fuera de este mundo, alguien con pensamientos similares a los mios; decidí quedarme ahí hasta que él se marchara que fue al ocaso, un jeep le esperaba mas adelante entre los arboles. Lo seguí hasta dondé alcanzo mi mirada, perdiendose en la oscuridad de la entrante noche. Hasta entonces pude marcharme.

    Regresé al edificio alegando que me habia perdido en esa magnifica ciudad de Beacon Hill, llegue hasta mi departamento, el número 14; tomé una ducha y colgué mi uniforme escolar en el perchero de la habitación y fui a dormir.


    —Muy bien chicos, tomen asiento. Les presentaré a una nueva estudiante, su nombre es Matzuri Peters. Ocupa alguno de los lugares vacios.

    —Disculpe profesor, ¿Qué significa “Matsuri”?

    —No lo se, tal vez su nueva compañera quisiera responder.

    —Significa “Festival” es de origen Japones al igual que mis raices —respondí lo mas amablemente posible.

    Jamás había ido a Japón, toda mi vida estaba Estados Unidos, no sabía si las escuelas eran diferentes, sabía poco de mi cultura… pero de toda mi familia yo tenía mas características niponas que generaciones pasadas. Contesté la pregunta y camine al ultimo asiento pegado a la ventana, pero de inmediato los murmullos llenaron el aula; no tenía ni idea del porque y no queria siquiera prestarles atención, solo segui viendo por la ventana.

    —Estas en mi lugar.

    El salón quedo en silencio, podía sentir la mirada de todos a mi alrededor, no tuve mas opcion que ver a la persona que me hablaba.

    —Dije que estas en mi lugar. Muevete.

    —Hay más lugares, sientete libre de escoger —respondí cortantemente, mientras que mis compañeros se asombraban y volvían a murmurar.

    Primer encuentro, uno /cero favor mio. ¿Qué diferencia había entre el chico de mirada fija en el prado y el joven que peleaba un asiento? Más de lo que me imaginaba obviamente.
     
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    DegelDKG

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    ¡Vaya! Un GaaMatsu.... hace mucho que no leía uno, me gusta la pareja que hacen :D ¡Me considero una fan! Que mal por los padres de Matsuri que quieran elegir la vida de sus hijos, pero en fin creo que el dinero cambia muchas cuestiones sociales... Suena interesante la trama, espero leer pronto una continuación. :D -Supongo que a Gaara nadie le respondía de aquella manera que le respondió Matsuri (Jajaja)-
    Por lo de la redacción y ortografía creo que todo va muy bien.
    ¡Espero pronto la continuación!
    Saludos
     
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    Ukiyoe

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    Me encanta ^_^ desde que leí el primero e amado todos los gaamatsu y este no es una excepción, me gusta mucho la trama y está bien narrado, ojalá subas pronto y te lo agradecería si me avisaras cuando subas :3
     
  4.  
    Kuro Neko

    Kuro Neko Entusiasta

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    ¿Tu y yo? No lo creo… (GaaMatsu)
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    Al final me quede con el lugar y aquel chico de cabellera rojiza al otro extremo del salón, el mejor inicio de clases que pude haber tenido. Llamé la atención de todos mis compañeros y de toda la escuela con el fabuloso mustang rojo. En mi opinion particular, las clases no eran distintas de un colegio normal, de hecho, eran más aburridas. Aunque en si, el hecho de que yo estudiara ahí no era precisamente la prioridad de mis padres, en cambio, esposo… eso si era una prioridad. Dejando de lado al joven pelirrojo, mis compañeros eran… normales, un poco, algunos ostentosos con sus mochilas caras y cabellos largos, otros empeñados en el estudio; había mucho de donde escoger y con mi ahora muy grande popularidad… llamar su atención ya no era un problema.

    Eso si, el instituto era enorme, pensaba recorrerlo a la hora del descanso pero no me dio tiempo y decidi regresar a clases; debido a mi gran encuentro con aquel muchacho, mis compañeras decidieron no hablarme así que en realidad estaba completamente sola. Al medio día terminarón las clases, todos iban al estacionamiento por sus autos o a la entrada a subir sus limosinas, ninguno de ellos caminaba o tomaba un transporte diferente; yo en cambio no me inmute por salir del instituto, mi fuerte nunca habían sido las reglas, así que el toque de queda no era importante para mi. Me quede oculta en el aula de música, los profesores no se dieron cuenta que estaba recostada en la banca del otro lado del piano, desde ahí vi los cambios del cielo, desde un azul celeste, su trayectoria por diversos carmines hasta la culminante noche; no me movi en ese tiempo, con los audifonos puestos no había algo que pudiera perturbarme salvo… que se agotara la batería.

    —Maldición… debí de escoger un aula con algún contacto —caminaba torpemente en los oscuros pasillos, desde ahí podía ver las linternas de los veladores así que era facil evitarlos.

    —Oye… ¿Qué haces aquí?

    La piel se me erizó, estaba totalmente segura de que en ese corredor no había nadie, no quería girarme, ¿Era mi imaginació? Terminé volteando, no distinguia nada, obviamente era un chico pero en la oscuridad no podía saber quien exactamente. Puso su mano en mi hombro, lo cual me sorprendio.

    —¡Hey ustedes! ¡Otra vez tu Sabaku! ¡No se muevan!

    ¿Sabaku?… ¿Gaara?

    El velador había llegado hasta el pasillo donde estabamos, la luz de su linterna le había dado de lleno en la cara al chico frente a mi, intenté voltear pero su mano sujeto mi hombro con mas fuerza impidiendolo, luego tomó mi muñeca y tirando de ella salimos corriendo.

    —¿Q-Que crees que haces? —pregunté agitada.

    —Nos salvo de un reporte, callate y corre.

    Los veladores tenian el poder de reportarnos, en mi caso no era conveniente, un solo fallo en mi expediente y mis padres se pondrian como locos. Pero Gaara, parecia que a él ya lo conocian.

    Seguimos corriendo por los pasillos, nos escondimos algunas veces en los salones o bajo las escaleras pero al final terminamos acorralados en el primer piso, a unos metros de la escalera. Mi compañero me puso detrás de él, parecia que intentaba ocultarme, ¿Quiza intentaba que no me reconocieran? Los veladores apuntaban con sus linternas intentando saber quien era, Gaara no había soltado mi mano en todo ese tiempo. Ciertamete, la escena en la que nos encontrabamos parecia parte de un drama y los veladores eran los matones que venian por nosotros. Valla, cuanta acción había tenido para ser mi primer día de clases.

    —Espero no temas a las alturas —murmuro.

    Salimos corriendo de frente hacia una ventana abierta, no era tan alto pero…

    No puedo saltar tan alto, no llegaré al marco

    Parecia que había leido mi mente, él me tomo de la cintura para impulsarme y solo así pudimos salir de ahí, sin evidencia, los veladores no podían hacer nada. Caimos en los arbustos del patio y continuamos corriendo hasta llegar a mi auto, por inercia ambos entramos y conduje fuera de los edificios.

    —¡Wow! Eso realmente fue adrenalina pura, y yo creyendo que las universidades de aquí eran basura —mi corazón bombeaba sangre como loco, no podia calmarme, estaba llena de energía — ¿Me diras por que estabas ahí tan tarde?

    —No tengo porque responder, ademas tu tambien lo estabas —respondio engreidamente.

    Lo veía de reojo, conduciendo no era tan fácil notar sus expreciones, mucho menos saber si estaba molesto despues de nuestro primer encuentro, de hecho enmarcaba un media sonrisa.

    Él… esta sonriendo

    Comencé a frenar y a orillarme, las manos las tenia aún en el volante, no había tención en el aire solo estaba sonrojada, su sonrisa me había parecido dulce de algún modo.

    —Tú saltaste… —murmuro de nuevo.

    No entendía sus palabras, parecia que se las decia a él mismo. Aún despues de habernos detenido el seguía mirando por la ventanilla. Quería romper el hielo pero la atmósfera no lo ameritaba y despues de todo este tiempo siguiendo las ordenes de mis padres, me había sentido yo al fin.

    —Claro… confie en ti —murmuré, esperando que él me hubiera escuchado.

    Seguí conduciendo, ambos estuvimos callados todo el camino hasta los dormitorios de los chicos más adelante que los de las chicas, bajo de mi auto sin despedirse si quiera y camino del lado opuesto al edificio, al parecer él tenía su propio de departamento, yo di vuelta en U y regrese al mio. Llegando, las puertas estaban cerradas y las luces apagadas, era media noche… lógico, me cole entre las alarmas de la guardiana, tantas veces había escapado de casa que era como andar en bicicleta. Llegué hasta mi departamento, tomé un vaso con agua y me tumbe sobre la colcha, estaba tan cansada de tanto correr que me quede dormida de inmediato. Esa noche tuve un sueño de lo mas extraño. Me veía en un prado, el pasto estaba crecido y me llegaba hasta las rodillas; de pronto caminaba un gran león hacia mi, de una melena imponente, no me tenia miedo ni a yo a el. Extendí mi mano, el león se quedo inmobil frente a mi entonces desperté.

    Había amanecido, el despertador sonó, era tiempo de ir a la escuela. Esta vez decidi caminar, el mustang era demasiado llamativo para mi gusto, no iba a ser algo que no era y fingí ser gracias a mis padres, no mas. Llegué a tiempo, todo el mundo estaba sobre la tabla de avisos, curiosa me acerque y ahí estaba con una gran titulo a lo largo y ancho del tablón.

    “¿Quíen es la chica de nuestro amado Gaara? ¿Por qué la esconde? ¿Qué hacian a altas horas de la noche en la escuela y solos?”.

    Una gran fotografia resaltaba debajo, el rostro de Gaara era indiscutible, resaltaban en un circulo la manos entrelazadas pero… el rostro de la chica había quedado oculto detrás del hombro del joven, lo único que se distinguía era el piercing con forma de gato que iba del lobulo unido a la saliente de la oreja con una cadena. Era todo.

    ¡Carajo, debo de quitarmelo, suerte que hoy llevo el cabello suelto

    —Hey Peters, detente. Debo hablar contigo.

    Segundo encuentro, dos /uno favor él. ¿Qué mas podia pedir aparte del odio de todas las chicas del instituto?
     
    Última edición: 23 Octubre 2014
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    DegelDKG

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    Waaa :) me encantó, me encanta retar de vez en cuando a la autoridad, parece divertido :D el saltó me encantó, recordé momentos de mi vida en donde corrí para salvar mi pellejo :') Gracias Kuro por la continuación, espero la nueva [emoji1][emoji1]

    Saludos!
     
  6.  
    DANY

    DANY Iniciado

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    tu historia me parecio muy interesante, la trama es muy buena queria seguir leyendo:( pero esperare hasta que subas el siguiente capitulo, no te vayas a demorar mucho;), te agradeceria que me avisaras cuando subas el siguiente capitulo. estare muy pendiente de esta historia.
    felicitaciones!!
     
  7.  
    Kuro Neko

    Kuro Neko Entusiasta

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    —Mi nombre es Bianca, soy miembro del club de periodismo. Escuché que tuviste una discusión con tu compañero Sabaku y quisiera hacerte algunas preguntas.

    ¡Rayos! Necesito quitarme el arete.

    — ¿Tienes algún problema? —continuo la chica frente a mí al verme algo distante.

    Ella sonreía, como si supiera todo con tan solo verme a los ojos, comencé a inquietarme y a sentirme insegura; el reciente “aviso” me tenía en alerta. El odio de todas las chicas del instituto no estaba en mis planes y no sabía si podría resistirlo. Parecía estar entre la espada y la pared, una periodista con intuición aguda se había cruzado en mi camino. Las únicas opciones: estar a la ofensiva y que todos se enteren de la verdad o estar a la defensiva y negarlo todo. Nada mejor como los chismes para ganar créditos.

    —No, para nada. Pero siendo sincera no conozco mucho al joven Sabaku así que me limitaré en dar comentarios que considero inapropiados para alguien que no conozco. —di media vuelta y me alejé lo más tranquila que pude.

    A primera hora teníamos educación física, así que las chicas nos movíamos a los vestidores y los chicos podían cambiarse en el salón. En el trayecto, me aseguré de quitarme el arete sin que nadie me notara. En sí, la clase era mera pantalla; yo me esperaba algo así como flexiones, lagartijas, trote o partidos pero los únicos que se divertían eran los muchachos y “nosotras” el club de admiradoras. Para mi sorpresa Gaara era muy atlético y ponía mucho empeño al momento de jugar. En esta ocasión decidieron jugar baloncesto, un deporte de cinco jugadores y cientos de admiradoras en las gradas, entonando a coro el nombre del pelirrojo. ¿Linda escuela no? Cientos de chicos y solo uno con club de fans propio.

    Estaba hastiada por toda esa muchedumbre, no pensaba gritar y adular a los jugadores, era tonto e ilógico de mi parte hacerlo sin siquiera conocerlos. Iba de camino a las salida cuando todo se puso oscuro.

    — ¡Cuidado!

    Entre abrí los ojos para saber qué había pasado, ¿Un apagón quizá? No, era yo la que estaba en el suelo, noqueada por un pase incompleto de los jugadores o un tiro imperfecto. Que importaba, no podía ponerme de pie y todo estaba borroso. Pero si lo pude distinguir a él, su cabello era inconfundible. Escuché como la expresión de todos era de asombro y muchos cuchicheaban a lo lejos.

    —La llevaré a la enfermería, consigan un remplazo —ya no sentía el suelo, mis pies colgaban y mi cabeza quedo recargada contra su pecho; así es… me llevaba en brazos.

    La visión aún me fallaba pero el olor a alcohol alerto mis sentidos haciéndome retomar la conciencia. La enfermería como todo en la medicina, era blanca; con estantes llenos de medicinas y apósitos contra hemorragias, cerca de la puerta un escritorio y algunas sillas y claro, la camilla donde estaba recostada. Me incorporé y vi a mi alrededor, estaba sola y con un dolor de cabeza horrible, busque mis zapatos y caminé hasta la salida.

    —El doctor dijo “Estar en reposo” lo que significa que no deberías estar de pie.

    — ¿Qué haces aquí? Pensé que ya te habías ido… Gaara.

    —Yo te traje aquí así que me dieron la responsabilidad de cuidarte — contestó arrogante — Y por cierto, se te cayo esto.

    Gaara sujetaba de un extremo, la cadena que podría marcar mi destino en esa escuela de nobles y ricos afamados.

    Maldición, de todas las personas él es… ¡Ah! Insoportable.

    —Un pieza extraña en esta escuela, pero llamativa. Deberías tener más cuidado —admirando el arete me lo arrojó sin previo aviso.

    — ¿Sabes que esta es la conversación más larga que hemos tenido? —lo observé, al parecer el joven cubo de hielo tenía más carisma del que había imaginado.

    —Esta es la segunda vez que te saco de un apuro. ¿Se va a hacer costumbre esto?

    Había ignorado por completo lo que dije, pero no me molestaba. Se había quedado conmigo a pesar de lo que dijeran los demás y eso no es todo; entablar una conversación como esa de seguro era extraño tanto para él como para mí. Me quede callada, no sabía que responder; era cierto que ya me había salvado dos veces en menos de una semana pero no parecía de las personas que quisieran algo a cambio, talvez pero solo talvez por eso había sonreído la noche anterior, él lo único que buscaba era…

    — ¡Oye reacciona! Tenemos un problema.

    Reaccioné, salí de mis pensamientos de un salto y lo vi de pie recargado en la puerta de la enfermería, aplicaba mucha fuerza para estar solo recargado; el griterío de afuera era más que unas cuantas voces, era una multitud ensordecedora. Fui de prisa hasta él, puse el seguro a la puerta y atranque una silla a la manija, tantas películas de acción habían rendido fruto.

    —Creo que tu repentino acto, causo una ola de celos —le dije mientras veía con asombro como la puerta retumbaba por los golpes.

    —Eso o me vieron cuando recogí tu arete.

    Y yo cuidándome tanto para nada. ¡Perfecto! Padres, querían que fuera popular. Pues deleiten sus ojos, hay una muchedumbre que ruega por verme.

    —Esta es la parte en que calmas a tu club de admiradoras —sugerí sutilmente.

    — ¿Me crees tan social como para salir y poder calmarlas?

    —Habla con ellas como hablas conmigo —le dije algo inquietante al ver como la silla iba cediendo poco a poco.

    —Tu eres diferente.

    Tercer encuentro, tres/uno favor él. Me estaban dando una paliza en cuanto a emociones, mi corazón ya no iba a resistir si decía algo más.
     
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    Ukiyoe

    Ukiyoe Iniciado

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    me encanta *----* pero Gaara no puede ir ganando, Matsuri tiene que remontarxD espero la conti pronto :3
     
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    DegelDKG

    DegelDKG Entusiasta

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    jajajajaja ese Gaara, me encanto la continuación. Supongo que es inevitable caer en cuenta con chicos así de fríos y directos, erizan más que la piel <3 Ah, en fin, espero que Matsuri no tenga problemas, puesto que... habrá muchas que quieran matarla jajaja pero estoy segura que Gaara saldrá en su defensa, más vale que lo haga.

    Kuro espero ansiosa la continuación (Sabes que amo tus fics) Saludines
     
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