Fanfic - Fiesta de fin de año escolar

Tema en 'FanFics sobre Prince of Tennis' iniciado por Samantha, 5 Abril 2010.

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  1. Samantha

    Samantha

    Piscis
    Pluma de
    Monedas:
    $45
    Escritora
    Título:
    Fanfic - Fiesta de fin de año escolar
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1476
    Fiesta de fin de año escolar

    Este one-shot lo escribí para el concurso de la tenista perfecta, espero sea de su agrado.

    Fiesta de fin de año escolar

    Las campanas para el receso sonaronanunciando que la hora del almuerzo había llegado. Ese día, todos los alumnos y profesores de la Rikkai Dai Fuzoku estaban muy felices debido a que faltaban pocas horas para que comenzara la fiesta de fin de año escolar y con ella, el inicio de las vacaciones. Los preparativos de la tan esperada celebración ya estaban listos, sólo hacía falta que llegara la hora de la salida de clases y luego la noche para acudir a la susodicha.

    En la cafetería, todos comentaban acerca de ello: ¿Qué ropa usarían? ¿Con quién bailarían? ¿Qué tipo de música iban a colocar?, entre otras cosas.

    —Kira. ¿Irás hoy al entrenamiento? —preguntó Hanna, una chica de cabello rubio, ojos azules, estatura media y piel pálida; a su amiga. Kira tenía el pelo azabache, ojos verdes, estatura mediana igual que Hanna y piel blanca.

    —Por supuesto. El hecho de que hoy sea el último día de clases, no quiere decir que vaya a faltar a una de mis prácticas de tenis. Sabes que me encanta —le contestó la chica de los ojos verdes a su amiga, quien estaba sentada a su lado.

    —Es cierto, pienso igual que tú —dijo Rika, otras de las amigas de Kira. Ella tenía el pelo rojo con algunas tonalidades en color naranja, estatura baja, ojos color ámbar y piel blanca.

    —Al terminar la hora del almuerzo iré a las canchas, el profesor de matemáticas se despidió ayer porque tenía que viajar para visitar a su madre que está enferma, y las últimas dos horas las tenemos libres—explicó la chica—. ¿Ustedes van al entrenamiento? —preguntó Kira.

    —Sí, tampoco quiero faltar a las prácticas —contestó en tono de cansancio—. Mejor vamos adelantando. Hoy será el primer día que no lleguemos tarde a una de las prácticas de tenis —rió Rika recordando el porqué siempre llegaban retrasadas a las canchas.

    -+-

    La hora del almuerzo terminó. Cada quien se fue a su respectivo salón de clases, excepto aquellos que practicaban algún deporte en específico. Algunos tenían horas libres y simplemente acudían a la biblioteca para leer algunos libros y platicar acerca de las vacaciones y las cosas que harían en ese tiempo.

    -+-


    Mientras tanto, en las canchas de tenis del equipo femenino, se estaba llevando acabo el entrenamiento que consistía en apuntar la pelota en el canasto, y otro en el que debían adivinar el color de la pelota y lanzar la susodicha a los conos que tenían los colores de las antes mencionadas. Quien no acertara, tendría que darle veinte vueltas a las canchas de tenis del equipo femenino.

    Varias chicas fallaron a la hora de adivinar el color de la pelota y apuntar al cono que correspondía el color, no por la puntería, sino por la velocidad con la que iba la pelota, lo cual le impedía adivinar el color de la misma y acertar de manera correcta. Kira y sus amigas también fallaron, así que les tocó correr las veinte vueltas.

    -+-

    Por otro lado. El equipo del club de tenis masculino también estaba practicando ya que las nacionales se acercaban y debían practicar para poder obtener la victoria en los partidos de la antes mencionada. La práctica de éstos consistía en trotar durante media hora, hacer algunos ejercicios de calentamiento y luego realizar algunos ejercicios entre ellos para así probar qué tan en forma estaban.
    Aparte de entrenar, ellos también platicaban sobre la fiesta de esta noche.

    —Espero que hayan muchos dulces en esa fiesta —decía Bunta un tanto emocionado.

    —Tú sólo piensas en los dulces, recuerda que también van a haber chicas lindas —comentaba Kirihara con una sonrisa de medio lado.

    —Por los comentarios que he escuchado, al parecer va a estar divertida, creo que por ser el último año participaré —acotó Yukimura el capitán de la Rikkaidai.

    —Nunca pensé que éste día llegaría Seiishi —ésta vez fue Sanada quien habló, ya que le extrañó el comentario de su mejor amigo, él nunca asistía a ese tipo de eventos—. Me alegra el hecho de que ésta vez vamos a estar todos los integrantes del equipo —dijo el sub-capitán ascendiendo sólo una esquina de sus labios.


    —Por eso decidí ir, por mi equipo, y por ser el último año en esta escuela —explicó.

    Los entrenamientos terminaron, los chicos y chicas se despedían para irse a sus casas y arreglarse para la fiesta.
    De camino a sus casas, Kira y sus amigas pararon en una heladería para disfrutar de un rico helado. La tarde había sido muy calurosa y el entrenamiento fue bastante pesado. Estuvieron un buen rato en ese lugar, charlando sobre cosas sin importancia. Después de una hora, pagaron la cuenta y cada una tomó un camino diferente para ir a su casa.

    El sol se ocultó y la luna salió con todo su esplendor iluminando a todo aquel que se encontraba caminando por las ruidosas calles de Tokio. Para muchos, esa era una linda noche, la cual podrían disfrutar sin preocupación de mirar el reloj para irse temprano porque tenían que levantarse e ir a clases; ya no, estaban de vacaciones y las aprovecharían al máximo.

    El gimnasio del instituto Rikkai Dai Fuzoku abrió sus puertas. Los alumnos hacían acto de presencia, la música estaba tan alta que se escuchaba a dos calles de la escuela. Había una mesa llena de comida, bebidas, muchos dulces y bocadillos deliciosos, los cuales eran degustados por las personas que se encontraban en ese lugar. Algunos bailaban, otros reían, cantaban, platicaban o simplemente observaban cómo otros bailaban.
    La fiesta estaba muy animada, Kira y sus amigas platicaban mientras comían algunos bocadillos que habían tomado de la mesa.

    —Me encanta la música, está bastante movida —comentó Hanna mientras mordía uno de los pastelillos, saboreándolo con mucho gusto.

    —Cierto. Los bocadillos están deliciosos, y me gusta el ambiente agradable que se respira en la fiesta —agregó Kira, para luego tomar un sorbo de su gaseosa.

    —Yo iré a bailar. Estoy cansada de estar sin hacer nada, me aburro —decía Rika mientras soltaba un suspiro de cansancio.

    —Ella tiene razón, vinimos a la fiesta para divertirnos, no para estar aquí paradas como estatuas —acotó Kira para luego dedicarles una suave sonrisa.

    —En ese caso, ¿aceptan bailar con nosotros, chicas? —las chicas escucharon una voz. que provenía detrás de ellas; miraron a quienes les habían hablado. Eran los chicos del club de tenis, sus amigos desde el primer año.

    —Claro que aceptamos, compañeros —dijo Hanna con mucho entusiasmo.

    —Bien, ¿entonces qué hacemos aquí todavía? —les dice Bunta con una divertida sonrisa, para luego terminar de comer el pastelillo que tenía en sus manos.

    La mayoría bailaba en el centro del Gym, cambiando de pareja e inventaban diferentes pasos. Luego de eso se dispusieron a tomar fotos entre ellos. A media noche llegó una banda de J-pop que había contratado el director de la Rikkaidai. Los jóvenes estaban emocionados, podría decir que la fiesta duró casi hasta las dos de la madrugada; sin duda esta había sido la mejor celebración que se había realizado en ese instituto.

    -+-


    Al otro día, Kira estaba desayunando con sus padres, hermanos y abuelos. Desde que se levantó, fue contando todo lo que había hecho esa noche y lo mucho que se había divertido con sus compañeros y compañeras de clases.

    —¿Con quién bailaste hija? —preguntó la madre en tono divertido.

    —Con mis compañeros de clases y mis compañeros del club de tenis —contestó—. La verdad la pasé muy bien, la fiesta estuvo muy divertida, definitivamente eso es algo que recordaré durante toda mi vida.

    Fin
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